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6 ene 2022

En las cimas de la desesperación - Emil Cioran

No entiendo por qué he dejado pasar tanto tiempo antes de leer a Emil Cioran. Lo tengo pendiente desde octubre de 2020, pues por su adscripción al pesimismo filosófico Thomas Ligotti lo mencionaba en La conspiración contra la especie humana, un ensayo que resultó sumamente revelador para mí. Una vez terminado En las cimas de la desesperación, no puedo estar más arrepentido por no haberme decidido antes a conocer su obra. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, aunque parezca un poco contradictorio aplicar este dicho a una obra del escritor rumano.

El libro se compone de un total de 72 capítulos (salvo error por mi parte al contarlos), cuyos títulos resumen a modo de epígrafe las reflexiones que Cioran vierte en ellos. De encabezamientos como 'No poder vivir ya', 'Medida del sufrimiento', 'Sobre la muerte' o 'La insatisfacción total' se puede sacar una idea muy clara de los temas que trata. Por lo general no hay una justificación de su manera de pensar, que se vuelca como aforismos que expresan verdades incuestionables. Frases como dardos que exponen el sinsentido de la existencia, el miedo cerval y atávico que el ser humano tiene a la muerte, así como su capacidad para ignorar que forma parte indisoluble de la vida.

Ni que decir tiene, por más deprimentes y desesperados que resulten sus pensamientos, han tenido un efecto balsámico sobre mí. Y es que no hay como reconocer las ideas propias en un autor consagrado, por muy agoreras y amargas que resulten al público en general. A destacar sin duda sus invectivas en contra del trabajo, que cobran hoy día más relevancia que nunca pero que evidentemente nunca veremos compiladas entre las frases inspiracionales que los gurús de crecimiento personal tan queridos por las grandes corporaciones incluyen en sus presentaciones. También el vínculo tan indisoluble que existe entre el pesimismo filosófico y los conceptos de caos, infinito, cosmos, eternidad o vacío. Podria empezar a incluir cita tras cita hasta copiar el libro entero, como me pasó con Ampliación del campo de batalla de Michel Houellebecq, quien sin duda ha tenido que leer a Cioran hasta el agotamiento. Sin embargo creo que resultará mucho más provechoso que lo leáis vosotros mismos. Y cuanto antes, sin tardar año y pico como me ha pasado a mí.

21 dic 2021

Valle inquietante - Anna Wiener

No tenía intención de hacer una reseña tan larga, pero como me he ido enredando sin darme cuenta he preferido retomar el formato de epígrafes numerados que he estrenado en 2021 para intentar agrupar ideas y que sea más comprensible (o eso espero). Allí voy, pues.

I. La trama
La autora/protagonista de Valle inquietante se incorporó al mercado laboral como asistente en una editorial de Nueva York. A pesar de que tanto su vocación como su formación universitaria la situaban en ese sector, tras dos años en ese puesto no le quedó más remedio que reconocer que su carrera no tenía muchos visos de progresar. Así que en 2013 decidió probar suerte en el mundo de las startups tecnológicas, tan en auge en aquellos años. Empezó en una empresa que prometía revolucionar el mercado editorial a través de un modelo de suscripciones, pero duró bastante poco. Animada por sus tres jóvenes ex-jefes se mudó a San Francisco, cuna de Silicon Valley y meca de miles de recién titulados en carreras técnicas, que peregrinaban a esa ciudad de la costa oeste dispuestos de aplicar sus grandes conocimientos a ideas rompedoras destinadas a mejorar el mundo. A lo largo del libro veremos como Anna Wiener toma conciencia del verdadero papel de las startups en la sociedad, que por desgracia se caracterizará más por las sombras que por las luces.

II. Fundamentos
Para alguien con un rechazo tan marcado a las tecnologías de la información y las comunicaciones como yo, un libro que se presenta como el relato en primera persona de una trabajadora de las startups se prometía una joya. Es cierto que llevan años escuchandose voces críticas sobre los riesgos de las redes sociales, la captura de datos no autorizada de los navegadores o la publicidad no deseada en Internet (por mencionar solo unas pocas prácticas habituales pero cuestionables), con lo cual no es que fuera a contar nada nuevo. Pero en cualquier caso al tratarse de una experiencia contada desde dentro, tenía toda la pinta de ser una delicatessen para quienes escoramos al neoludismo. Bien, no voy a negar que Wiener apunta cuestiones de gran calado sobre la ética de las startups, los inversores de capital riesgo que las financian o la moral super laxa de los jovencísimos CEOs, CTOs y empleados, pero por desgracia se pierden en el marasmo de preocupaciones propias de una mujer adulta joven que está buscando su lugar en el mundo y enfrentándose por primera vez con las dificultades propias del mercado laboral. Y ese interminable girar en torno a sí misma, que por darle un nombre innovador podríamos calificar de 'autobiografía de crecimiento' o Bildungsautobiografie, consituye el 80-90% del libro. Supongo que a los lectores en la veintena-treintena, algo así les será de utilidad porque les permite reconocerse. Pero a mí personalmente toda esa problemática me queda muy lejos, de ahí que la lectura me ha resultado tremendamente insustancial. Aunque no todas las molestias vienen por el tema tratado (que se resume en 'Anna Wiener y sus cosas'), sino también por el estilo.

III. La obra
Wiener escribe sobre su vida y su experiencia en las startups como si de un folleto de marketing de una empresa tecnológica se tratara. Es aséptica y simple. No transmite emoción ninguna. Da la sensación de querer exponer los problemas que causa este modelo empresarial, pero desde un distanciamiento y con una frialdad tal que hace que te preguntes si de verdad le importan los terribles efectos de sus aplicaciones y productos en la sociedad. Ese papel de observador no participante, sin implicación, se complementa con su marcado interés en no molestar. En no decir nada demasiado visceral que pueda ofender a alguien o bien crearle problemas a ella misma. De ahí por ejemplo que no se mencione el nombre de ninguna compañía en todo el libro. Se limita a repetir constantemente descripciones para que podamos identificarlas: la super tienda online; un conglomerado de software con sede en Seattle; la red social que odiaba todo el mundo; el gigante de los buscadores de Internet; la compañia de análisis de datos; la plataforma de microblogging, y un largo etcétera. Por otro lado, su prosa exhibe características muy molestas y por desgracia habituales en muchos escritores jóvenes pero que se pueden resumir con una sola palabra: vanidad. Un claro ejemplo es la exhibición gratuita e innecesaria de sus conocimientos (name y brand dropping para que sepamos la marca de un vino, el tipo del restaurante al que van o el plato que se van a comer, pasando por el nombre del cantante o del grupo que están escuchando). Detalles totalmente irrelevantes que inundan todos los párrafos y que no aportan ab-so-lu-ta-men-te-na-da. Y tampoco nos olvidemos de la sobreabundancia de símiles y comparaciones para que reconozcamos su gran inventiva y originalidad, ¿para qué poner solo uno si podemos poner tres? Pues bien, para Babelia estamos ante uno de los 50 mejores libros de 2021. Ahí es nada.

IV. Contexto socioeconómico
La propia autora se encarga de hacernos sabe que procede de una familia de clase acomodada, tanto es así que casi se disculpa por no haber tenido que pedir un préstamo para afrontar sus estudios universitarios, que pagaron sus padres al completo. No resulta extraño pues, que sus críticas al sistema sean tan tibias. Por más que mencione el machismo y la discriminación que sufre la mujer en las startups, no deja de presentarlo como un problema coyuntural contra el que poco puede hacer ella. Su toma de conciencia con los problemas reales que estas empresas están creando en San Francisco (gentrificación, alquileres desorbitados, especulación inmobiliaria, desplazamiento de los residentes originales, etc.) se expone con una indiferencia que resulta ofensiva. En todo caso esa indolencia resulta más fácil de entender al conocer sus orígenes. He de reconocer que lo más probable es que la culpa de haber sufrido este descalabro sea mía por haber esperado un panfleto incendiario en contra del tecnocapitalismo después de leer el resumen editorial, cuando en realidad de lo que se trata es de las afectadísimas memorias de una pija que trabajó en Silicon Valley cuando era veinteañera.

V. Conclusión
En definitiva, el interés de este libro, si es que tiene alguno, lo encontrarán los millenials que quieran verse reflejados en una de los suyos en uno de sus momentos de gloria, aunque sean de un agridulce relativo que solo apreciarán los que han nacido en muy buenas familias. Wiener ha tenido una oportunidad estupenda para poner en entredicho el modelo capitalista que conduce a que jóvenes de poco más de veinte años manejen millones de dólares y busquen riqueza y poder sin mostrar muchos escrúpulos a la hora de conseguirlo. Pero acomodada en el colchón de un sueldo de seis cifras, y con una red de seguridad familiar muy bien afianzada, lo ha dejado pasar y se limita a narrar su crecimiento personal con algunas pinceladas críticas aunque muy respetuosas con todo el mundo. Las frustraciones que se producen inevitablemente tras entrar en el mundo adulto han sido narrada por todas las generaciones. Visto el resultado aquí, no creo que resulte difícil encontrar obras de escritores de más talento.

5 dic 2021

Las Décadas Púrpura - Tom Wolfe

Ya es oficial: no soporto a Tom Wolfe. No soporto sus artículos enmarcados en el «nuevo periodismo». No soporto ni su estilo insufrible de aires épicos y gloriosos, ni sus temas típicamente estadounidenses donde se ensalza al capitalismo sin la menor intención crítica. Su papel de bufón de la clase alta, contra la que lanza su sarcasmo pero a la cual es más que evidente que admira, me resulta patético. Ese rollo "me empapo de los asuntos a investigar en primera persona para transmitiros las sensaciones y sentimientos que provocan de manera fidedigna" me parece un peñazo y lo que es a mí, no me aporta nada, pero nada de interés, básicamente porque lo que experimente Wolfe en su persona no tienen por qué coincidir con lo que experimente yo en la mía. 

Las Décadas Púrpura recoge un total de 21 artículos que escribió en las décadas de los 1960s y 1970s. Lo he dejado en el segundo texto, "El último héroe americano". Se trata de un relato pesadísimo sobre una carrera de coches donde no solo no he visto nada que me interese lo más mínimo, sino que Wolfe se masturba sin descanso con su prosa pseudoheróica para no narrar más que bobada tras bobada. Pamplinas sobre el "ambiente" del circuito, pamplinas acerca de los "muchachos y muchachas" que han acudido a ver las competiciones, más pamplinas de las barbacoas de los espectadores y un tal Junior Johnson que es ese piloto a quien se refiere el título y que nos presenta como un semidiós salido de los arrabales pero que personifica la esencia de una subcultura que vive al margen del establishment cultural bla, bla, bla. Poco más de cincuenta páginas han bastado para aceptar que no es lo que ando buscando en un libro.

En mi descargo diré que me costó solo dos euros y que mis intenciones eran las mejores. No pongo en duda que estos artículos sean de interés para analizar fenómenos socioculturales de los 60s y 70s del siglo XX (fenómenos socioculturales estadounidenses, claro). De hecho supongo que por eso lo compré, a pesar de que tanto La banda de la Casa de la Bomba y otras Crónicas de la Era Pop como La palabra pintada & ¿Quién teme al Bauhaus feroz? dejan entrever sin el menor atisbo de duda el enfoque caduco, arrogante y condescendiente de Wolfe. ¿Pero qué puedo decir? Han pasado tres años desde la última vez que leí uno de sus ensayos, y en este tiempo me he dado cuenta de que no merece la pena perder ni un minuto leyendo libros que no te gustan. Le he dado margen de sobra a éste y no he sacado nada bueno. Así que punto final para Tom Wolfe en Das Bücherregal.

2 oct 2021

Teoría King Kong - Virginie Despentes

Podemos leer Teoría King Kong de una sentada. Son poco más de 150 páginas. Ahora bien, otra cosa es el tiempo que se tarda en asimilar todo lo que Virginie Despentes ha escrito en este breve ensayo. Porque está escrito desde la rabia y la estupefacción. Rabia por todo el dolor y todo el horror que el heteropatriarcado y el capitalismo han hecho pasar a la autora. Y estupefacción por verse obligada a moverse en la perferia de la norma que imponen, cuando todo lo que la autora ha hecho en todo momento es ser ella misma. El problema radica en que si no pasas por el aro te vuelves un marginado de inmediato. Y ella, tan independiete, tan punk, tan lanzada, tan machirula, y tan poco femenina, nunca ha tenido intención de justificarse ante nadie. Y mucho menos ante el sistema.

Estamos ante una pieza donde se exponen teorías feministas que serán calificadas de radicales incluso por muchas feministas. Despentes habla desde su propia experiencia sobre la violación y las agresiones sexuales a las mujeres, sobre prostitución, sobre pornografía e incluso sobre el patético papel del hombre en la sociedad, a quien considera tan anulado por el sistema como a la mujer. Sus ideas y su visión del mundo sin duda parecerán demenciales a todos aquellos que nunca han tenido que hacerse ninguna pregunta. A mí me ha sorprendido muy positivamente su mente preclara, aunque tampoco me cuesta entrever que se aprovechará su belicosidad y su furia para desprestigiarla. Por más que no sea fácil encontrar argumentos para desmontar sus ideas. Pero cuando lo que lees te incomoda, cualquier estrategia para recharzarlo es bienvenida. Con ello no quiero decir que deba suavizar su discurso. En absoluto. Hacía mucho que no disfrutaba tanto como con ese torrente dialéctico suyo, imparable, implacable con la injusticia que supone que el 50% de la población se vea marginada por su sexo. Sus frases son como mazazos. Contundentes, mordaces, sarcásticas, certeras. Cada una de ellas es capaz de reventar en mil pedazos el papel arbitrario que se ha impuesto a la mujeres, siempre en un segundo lugar respecto al hombre. No se anda con medias tintas y expone de forma punzante y desmoralizante toda la basura que como mujer ha visto obligada a tragar. A pesar de la brutalidad de muchas de la situaciones que describe y de que muchas de sus ideas puedan parecer extremistas, creo que resulta imprescindible leer lo que tiene que decirnos. Sin duda alguna.

14 jun 2021

Cómo acabar con la escritura de las mujeres - Joanna Russ

Es innegable que en 2021 los ejemplos de literatura escrita por mujeres son numerosos y fácilmente accesibles. Lo podemos ver en las novedades editoriales, en los medios culturales tradicionales y on-line, en los blogs. A pesar de lo cual, yo tengo la percepción de que la escrita por hombres es todavía más numerosa y más accesible. Ejemplo: cada vez que voy a alguna librería Re-Read salgo con un buen puñado de libros y la proporción autores/autoras es abrumadora: puede que un libro escrito por una mujer frente a tres o cuatro por hombres. Una explicación posible que en las librerías de segunda mano los títulos son antiguos y que desde una década atrás, tal vez dos, es más fácil encontrar obras escritas por mujeres en los nuevos lanzamientos. En definitiva, esta posible paridad, si es que llega a tal, es reciente. Yo no estoy del todo seguro de que esa situación ideal sea real: incluso a día de hoy, mi impresión es que la literatura escrita por hombres sigue recibiendo más difusión y atención. Ojo que puede que se trate de un sesgo cognitivo, pero lo que está claro clarinete es que en los años 1970s la literatura escrita por mujeres estaba en franca desventaja. Y de eso es de lo que trata Cómo acabar con la escritura de las mujeres, el ensayo que me ocupa hoy.

Joanna Russ hace un recorrido histórico por la marginación que han sufrido las mujeres que se han dedicado a la literatura. Para ello nos expone todas las técnicas que el establishment literario (tradicionalmente compuesto por una abrumadora mayoría de hombres), ha empleado para minusvalorar, ningunear y en el peor de los casos ignorar, las obras que salían plumas manejadas por mujeres. El punto de partida del análisis se sitúa a finales del S. XVIII y se centra la literatura escrita en inglés por cuestiones obvias relacionadas con el origen, formación y áreas de conocimiento de la ensayista. El planteamiento es bastante sencillo: se exponen las técnicas empleadas para restar valor a una obra y se dan ejemplos de ello documentados con material existente (críticas en revistas literarias o periódicos, estudios sobre literatura, opiniones de otros autores/as sacadas de correspondencia privada, diarios, etc.). El panorama es devastador, pero Russ transforma su indignación en un sarcasmo que, al margen de por supuesto realizar una crítica demoledora a esta injusticia, provoca la risa y asombra por su ingenio y mala baba. La simple secuencia de capítulos ya es divertida de por sí, pues se articulan en torno a las formas coloquiales de expresar las técnicas que se emplean para arrinconar los textos escritos por mujeres(1): "No lo escribió ella" (negar la autoría); "no debería haberlo escrito" (contaminación de la autoría), "sí, pero fíjate sobre qué cosas escribió" (doble rasero del contenido), etc. etc.

El ensayo me ha parecido muy necesario y esclarecedor. Además Russ establece un paralelismo entre la marginación sufrida por la literatura escrita por mujeres y la que han padecido otros tipos de literatura escritos desde los márgenes de la literatura masculina, de raza blanca y clase socioeconómica acomodada: autores/as de minorías étnicas, literatura de clase obrera, autores homosexuales, etc. De todas formas en mi opinión el texto cojea en algunos puntos. El primero y más cargante: el estudio es anglocéntrico en un 99,99%. Ya he comentado más arriba que entiendo los motivos de que sea así, pero en cualquier caso este hecho le resta interés y tal vez (solo tal vez), universalidad en su enfoque y conclusiones. Además centrarse en el canon en lengua inglesa lo aleja del marco cultural de los lectores en otros idiomas: no tengo problema en admitir que habré reconocido apenas el 5% de las autoras que Russ menciona en su texto. El segundo fallo que veo es que la traducción al castellano de este tomo llega casi 40 años tarde. Publicado originalmente en 1983, el marco de referencia que maneja la autora es finales de los 1970s-principios de los 1980s, lo que implica un distanciamiento en tiempo muy difícil de salvar por el lector actual. A lo que se ha de sumar que casi todas las personas y obras mencionadas son estadounidenses, con lo cual hay al desfase temporal se une una separación física que dificulta las cosas más todavía. En definitiva, por más que este libro haya sido necesario, pienso que para disfrutarlo hay que entenderlo preferiblemente desde una perspectiva de historia reciente. Sin duda necesitaría una revisión para comprobar si la discriminacion que denuncia sigue teniendo plena vigencia o se ha refinado, porque sin ir más lejos en 2018 Lionel Shriver cuestionaba muy duramente la política de inclusión de Penguin, ideada para fomentar la diversidad de autores en cuanto a procedencia, étnia, género, etc.




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(1) En la entrada de la Wikipedia de este libro los recogen todos y los explican de manera muy acertada y concisa.

10 abr 2021

H. P. Lovecraft - Michel Houellebecq

Siendo fieles a la verdad, resulta difícil denominar ensayo a este opúsculo de apenas cien páginas de extensión. H. P. Lovecraft es un elogio al autor de Providence escrito por un fan para goce y regocijo personal y del resto de sus fans. Según nos indica el propio Michel Houllebecq en sus páginas, tenía poco más de 32 años cuando empezó a redactarlo. Se trata por tanto de una obra primeriza en la que prima el entusiasmo sobre el rigor. Que no es que no lo tenga, ojo. Como gran seguidor de Lovecraft, todas las opiniones vertidas en el libro están basadas en el conocimiento que el autor francés tiene de su obra, además de fuentes fidedignas convenientemente recopiladas en la bibliografía (biografías, cartas, etc.). Sin embargo no estamos ni ante una biografía ni ante un ensayo, sino más bien una alabanza al gran maestro del terror cósmico que he disfrutado de cabo a rabo. Tanto es así que tuve que dosificarla para no terminarla de una sentada, aunque es tan poquita cosa que lo hice en solo dos.

El subtítulo 'Contra el mundo, contra la vida' ya nos da una pista de por dónde van los tiros. A quienes conozcan su faceta de novelista no les sorprenderá el enfoque de pesimismo filosófico con que Houellebecq aborda este ensayo. Probablemente sea el elemento clave en la simpatía que el francés siente por el norteamericano. El desinterés y desapego de Lovecraft por los goces sensuales de la vida y su estoicismo, quizás como resultado del puritanismo de su familia, terminan provocando la génesis de una línea narrativa de terror tan rompedora como original. No en vano los Mitos de Cthulhu es un caso excepcional y único en la historia de la literatura: no existe otro autor cuyo estilo y temáticas hayan servido para inspirar a decenas de escritores que no se avergüenzan de tratar de copiarlo; al contrario, su intención es  precisamente continuar su mitología como si se tratara de él mismo.

A mi el libro me ha resultado muy, muy interesante, algo que no sorprenderá sabiendo mis filias, no solo por la literatura y el cine de terror, sino también por el enfoque fatalista que no puedo evitar imprimir a la existencia humana. Lo que no me encaja en absoluto es el prólogo a cargo de Stephen King, quien con un optimismo insultante se atreve a cuestionar el punto de partida básico de Houellebecq para explicar a Lovecraft: que la vida resulta dolorosa y decepcionante (cuestiones que también se abordaban en La conspiración contra la especie humana de Thomas Ligotti). Lo peor del caso es tener que leer algo así cuando es sabido que el de Maine ha pasado más de una vez en su vida por un infierno de alcohol y drogas, algo super habitual entre todos aquellos que consideran que la vida es un regalo que debemos agraceder. Me temo que esa cultura estadounidense de la positividad a cualquier precio me parece agotadora y falaz. En fin, volviendo al ensayo, los pocos detalles biográficos aportados resultan imprescindibles para entender a Lovecraft: un racismo contumaz unido a unos modales exquisitos, su fracaso continuado en el país que encumbra a los triunfadores, sus grandes penurias económicas, su franca torpeza en el terreno sentimental, una modestia que linda con el masoquismo. También se señalan algunas características diferenciadoras de su prosa, a la cabeza esa adjetivación sobrecargada  para expresar horror y repugnancia. También la importancia de la arquitectura a la hora de crear los mundos en que transcurren sus relatos y novelas, o que fue pionero en incorporar elementos científicos (genética, geografía, etc.), producto de su vastísima cultura. No se puede negar que el francés ha llegado a conocerlo bien y nos ha aproximado a su vida y su obra de una manera extremadamente concisa, pero muy acertada. Tanto es así que durante la lectura no hacía más que pensar en leer el segundo tomo de la Narrativa Completa de Lovecraft de Valdemar. Espero poder hacerlo a largo de este año.

31 oct 2020

La conspiración contra la especie humana - Thomas Ligotti

La primera sensación que me transmitió la lectura de La conspiración contra la especie humana fue la de alivio. Un tremendo alivio al saber que no soy el único que cree que la vida no es un regalo maravilloso, y que nuestra existencia en este planeta, salvo por momentos muy puntuales, se mueve en un rango de sentimientos perniciosos que abarcan desde el tedio a la desesperación. Naturalmente Thomas Ligotti comparte grosso modo esta forma de ver las cosas. Para desarrollar su ideario toma como punto de partida el trabajo de un oscuro filósofo pesimista y antinatalista noruego llamado Peter Wessel Zapffe. Como su olvido hace sospechar, las obras de Zapffe pasaron sin pena ni gloria por el mundo académico, no digamos ya el público general. Algo que no es de extrañar, pues incluso el pesimista más convencido comprende que un individuo que para eliminar el sufrimiento del ser humano propone la extinción voluntaria de nuestra especie mediante el sencillo acto de dejar de tener hijos, no va a ser tomado demasiado en serio por la corriente mayoritaria de pensamiento. Poco importa que su razonamiento sea imbatible desde un punto de vista filosófico.

Ligotti también incluye en este ensayo a otros pensadores que se han alineado con esta forma de entender la realidad última del ser humano. Entre ellos hay nombres que son fácilmente reconocibles (Arthur Schopenhauer, Miguel de Unamuno, Friedrich Nietzsche) y otros que no tanto (Joshua Foa Dienstag, William R. Brashear). Unos y otros se encuandran sin embargo en lo que el autor norteamericano denomina pesimismo heroico: por más que todos ellos reconocen la futilidad y la inutilidad de la existencia del hombre, no pueden evitar proponer la resistencia a dicho pensamiento como única salida digna.

También se expone en este trabajo la influencia del pensamiento pesimista en cierta literatura fantástica y de terror, uno de cuyos mayores exponentes es H. P. Lovecraft. La idea de "marioneta humana" que sobrevuela todo el tomo, y con la cual se quiere demoler la idea de libre albedrío manejada por los optimistas, encaja a la perfección dentro de la obra del creador de los Mitos de Cthulhu, con esos dioses primigenios procedentes del espacio exterior que viven totalmente al margen de las preocupaciones de los seres humanos. El vacío, el infinito y la tanatofobia que tanto horror provocan en el optimista medio, suponen uno de los mayores atractivos y fuentes de inspiración para todos estos autores de literatura de terror. Pero el pesimismo no es exclusivo del género fantástico y de terror. Ahí tenemos por ejemplo a Horace McCoy, un autor sobre cuya obra, enmarcada en el realismo más crudo, se hace también una aproximación. 

A pesar de que actualmente me alineo al 100% con el pesimismo filosófico (versión Zapffe, esto es, deberíamos desaparecer de la escena vía antinatalismo), he de reconocer que no siempre he sido así. Creo que fue Michel Houllebecq quien dijo en uno de sus libros poco más o menos que llegada cierta edad, la suma de recompensas que obtenemos por estar vivos queda muy por debajo de la suma de incomodidades que nos acarrea. Mi aproximación al pesimismo ha sido un poco ésa. Antes de despertar a este enfoque tampoco es que me considerase optimista, sino que simplemente no tenía las herramientas para ni tan siquiera plantearme que se puede cuestionar el mensaje oficial y ver la realidad desde otra óptica. Así pues, este libro ha supuesto para mí una suerte de epifanía pesimista. Una comunión con un pensamiento minoritario que evidentemente, en aras de mantener el statu quo global, se ha ninguneado e invisibilizado. De todas formas, no por ser pesimista, la lectura resulta fácil y agradable. Un análisis tan exhaustivo, formal y documentado del sinsentido que supone estar vivo no resulta agradable para nadie, ya compartas esa idea o no. A pesar de que hay toques de humor negro muy apropiados al tema que se trata, hay que reconocer que Ligotti resulta un poco cansino repitiendo una y otra vez las mismas ideas a lo largo del libro. De todas formas, como ya indiqué nada más al empezar el post, creo que se trata de una ensayo interesantísimo que a mí me ha servido para liberarme de esa dosis de angustia que siempre me ha provocado tener tan claro que la vida dista mucho, pero mucho, de ser un jardín de rosas.

6 sept 2020

Liberación animal - Peter Singer

En 1975 aparecía la primera edición de Liberación animal, un libro que dio un marco de referencia ético y filosófico al movimiento animalista. El planteamiento de Peter Singer se fundamenta en otorgar igual consideración a los intereses de todos los animales, en lugar de poner siempre por delante los del ser humano. A esta forma de discriminación basada en la especie a la que pertenece cada individuo la denominó especismo, por analogía con el racismo y sexismo. Está tan extendida que hasta que él escribió este tomo no había recibido atención, no ya del público en general, sino ni tan siquiera en el ámbito de la filosofía.

El libro aborda la situación de los animales en relación con el hombre en seis capítulos. En el primero aborda la necesidad de replantearnos el trato que damos a los animales desde una óptica ética. Plantea que es necesario ampliar nuestra esfera moral para incluir y respetar los intereses básicos que buscan todos los animales, siendo el más manifiesto el de evitar el sufrimiento, equiparable completamente al del ser humano. En los capitulos dos y tres nos da ejemplos de cómo ignoramos este interés tan primario de los animales al usarlos como objetos de experimentación por un lado, y como alimento por otro. El relato de la realidad de los animales en los laboratorios y en las granjas industriales, donde se inflige sufrimiento diariamente a miles de millones de animales, es totalmente desapasionado. Para evitar caer en una emotividad que podría tachar de parciales todos sus argumentos, Singer se limita apenas a compilar y transcribir para nosotros publicaciones científicas que detallan los estudios realizados, o bien recurrir a revistas e informes de ambos sectores. La inutilidad y ridiculez de la gran mayoría de los experimentos que se llevan a cabo con animales, así como la arbitrariedad de usar como alimento la carne y otros productos producidos por los animales (leche y huevos), queda demostrada de esta manera con una facilidad pasmosa. El capítulo cuarto defiende la adopción del vegetarianismo/veganismo como única vía posible de boicotear la ganadería industrial en el sistema capitalista. Los dos últimos capítulos se centran respectivamente en dar una visión histórica del especismo y en mostrar en qué situación se encuentra en la actualidad. O más bien en el momento de la revisión del texto, que en esta edición yo diría que a principios de los 2000s. Quizás esta parte necesitaría una nueva revisión ya que por aquel entonces el autor se mostraba mucho más optimista de lo que los años sucesivos han demostrado.

Tengo que reconocer que el texto me ha sorprendido sobre todo por su imparcialidad. El propio Singer admite que durante su redacción tuvo que hacer notar que él no se consideraba a sí mismo ni amante de los gatos, ni de los perros, ni de ninguna mascota. Por desgracia así era como muchas personas interesadas en ayudarle entendían su proyecto, como una especie de defensa de los animales de compañía. Por ello el registro, la fuentes o los argumentos que usa obligan al lector a abordar el problema con una objetividad que debería hacerle cuestionarse la forma en que ve a los animales. Otra cosa es que pueda vencer la inercia y realizar los cambios que el filósofo australiano propone para otorgar a los intereses de los animales la importancia que merecen. Por otro lado hay que destacar que nos muestre a las claras el impacto que la ganadería intensiva tiene en el planeta y en la probreza mundial, algo que sin duda es señal inequívoca de la perspicacia y agudeza del autor. A fecha de hoy esta conexión también forma parte de las reclamaciones de activistas medioambientales. En fin, ya he mencionado más de una vez en este blog mi compromiso con la causa animalista, así que no voy a poder añadir mucho más a esta reseña sin que se me vea el plumero. En cualquier caso creo que se trata de una lectura que puede servir para abrir los ojos a muchas personas, ya que por más que la industria nos muestre en la publicidad a vacas lecheras pastando libremente por los montes de Asturias, la realidad, tanto en el caso del sector lácteo como en el resto de la industria ganadera, es bien distinta.

2 sept 2020

El arte de tener razón - Arthur Schopenhauer

Como me pasa tantas veces con tantos libros, compré El arte de tener razón solo porque el título me parecía atractivo. El título, el diseño de la portada y la tipografía, las cosas como son. Si hubieran usado un tipo serif seguro que no lo compro. Nada más empezar, en el prólogo a cargo de Franco Volpi, se nos advierte (no en vano 'Advertencia' es como se titula el prólogo), que estamos ante una obra de extensión corta que Arthur Schopenhauer no llegó a publicar en vida. Su contenido formó parte, eso sí, de sus clases, y también se incluyeron partes de ésta en una obra más extensa llamada 'Parerga y Paralimónema'.

Este tomito, al que yo me enfrentaba con un desconocimiento total de su contenido, es poco más que un manual breve que recoge 38 estratagemas diferentes que nos permitirán ganar en una discusión sobre el tema que sea. Tengamos o no razón. Hay bastante referencias a los clásicos griegos de la dialéctica y mucho término culto que puede llegar a despistar, pero en realidad se habla de cosas como dar la vuelta a la tortilla, marear al contrincante mediante palabrería sin sentido, elegir términos que nos hagan parecer mejores que al oponente y escoger para él los que tengan una connotación negativa, etc. etc. Así hasta la 38. La última se recomienda si vamos perdiendo la batalla verbal y tenemos pocas opciones de ganar. Consiste en olvidarnos del tema de la discusión e insultar a nuestro adversario. Ser grosero, maligno, ofensivo. No voy a negar a ratos tiene gracia, y además hay algún apunte de interés sobre la naturaleza humana. Algo que hace la lectura más o menos entretenida. Pero en general resulta un poco tomadura de pelo, la verdad.

El opúsculo de Schopenhauer no llega ni a 80 páginas. El resto del libro hasta completar casi 130 es una aproximación histórica a la dialéctica por parte del prologista, experto en filosofía alemana. Empecé a leerlo y no pasé de la tercera página. Ni lectura transversal, ni nada. Lo cerré.

24 may 2020

Lo raro y lo espeluznante - Mark Fisher

En Lo raro y lo espeluznante, Mark Fisher hace un breve recorrido por diferentes productos culturales que se caracterizan por trabajar estas dos ideas dentro de un marco que, por lo general, se encuadra en el género fantástico. Pero para empezar, creo que es recomendable citar al propio autor para que sepampos de qué estamos hablando exactamente (las cursivas son del texto):
[...] lo raro se constituye por una presencia -la presencia de lo que no encaja-. Lo raro, en algunos casos [...] viene marcado por una presencia exorbitante, algo que rebosa y sobrepasa nuestra capacidad de representación. En cambio, lo espeluznante, se constituye por una falta de ausencia o por una falta de presencia. La sensación de lo espeluznante surge si hay una presencia cuando no debería haber nada, o si no hay una presencia cuando debería haber algo."
Así pues, Fisher toma novelas, relatos cortos, películas e incluso a grupos de pop y compositores contemporáneaos para darnos ejemplos de cómo representa lo raro y lo espeluznante cada uno de ellos. Como decía justo al empezar el post, prácticamente todos se engloban dentro del terror, la ciencia-ficción y en general, lo fántástico. No resulta extraño entonces que para aproximarnos a lo raro se fije en aspectos de la obra Lovecraft, Philip K. Dick, o David Lynch, un relato corto de H.G. Wells, la única película de ciencia-ficción de Reiner Werner Fassbinder (El mundo conectado, 1973), junto con algunos otros escritores y cineastas cuyas obras muestran paralelismos con las de éstos. Mención especial en este primer bloque merece el grupo post-punk The Fall, al cual  el autor dedica un capítulo. El planteamiento para revisar lo espeluznante es el mismo. Entre otras se repasan obras de Daphne du Maurier, Christopher Priest, Brian Eno (el representante musical en esta sección), Margaret Atwood, Christopher Nolan, Stanley Kubrik o Andréi Tarkovski, este último especialmente recordado por los animalistas de todo el mundo debido a los pocos escrúpulos que demostraba a la hora de maltratar y matar animales durante los rodajes de sus films. Todo en nombre del arte, ¡faltaría más!

A pesar de tratarse de un ensayo y de estar escrito con el rigor que dicho género exige, es un libro es bastante fácil de leer. El lenguaje usado es accesible la mayoría del tiempo, aunque de cuando en cuando hay párrafos más densos con términos de uso muy restringido a la filosofía y la psicología (alteridad, subjetividad, etc.). Respecto a la selección de obras para profundizar en los dos conceptos de interés, he de señalar que resulta más sencillo seguir los razonamientos y explicaciones cuando estás familiarizado con ellas. A nadie sorprenderá que lo raro y lo espeluznante sean dos conceptos que gustan mucho en este blog, y a decir verdad conozco a muchos de los autores y directores elegidos por Fisher. En esos casos he disfrutado más de los análisis. En los demás, pues no tanto. En concreto los casos de The Fall y Eno me parecen un poco cogidos con alfileres, quizás por mi desconocimiento de las atmósferas que supuestamente evoca su música. Con todo y eso, como gran aficionado a la ciencia-ficción, el terror y lo fántástico, me ha parecido una lectura muy, muy interesante ya que me ha aclarado la razón última del atractivo especial que tienen para mí ciertos ejemplos de cine y literatura encuadrados en estos géneros.

23 abr 2020

La revolución feminista geek - Kameron Hurley

Por lo que Kameron Hurley comenta en los distintos artículos que comprenden La revolución feminista geek, resulta admirable el esfuerzo y la motivación que esta autora ha puesto en el oficio de escribir. Se ve que siempre ha creído en sí misma y que no se ha dejado vencer por la frustración y las constantes negativas editoriales al principio de su carrera. Ella insiste en que el esfuerzo constante es la única manera de lograr lo que quieres, a pesar de reconocer que ciertos sectores de la población lo tienen más fácil. La clase socioeconómica a la que perteneces, la raza y el sexo son factores de peso para triunfar. Y ahí le doy la razón completamente. Tanto en la parte motivacional como en la adversativa.

El libro se divide en cuatro partes (Subir de nivel; Geek; En lo personal; Revolución), pero ahora mismo no sabría deciros las diferencias entre ellas porque todas tocan más o menos los mismo palos. Algunos de los textos me han resultado interesantes en tanto en cuanto tratan temas como el proceso de creación y la escritura; o bien ponen de manifiesto las desigualdades que hay en este sector tan especializado de la narrativa. Hurley insiste con un ahínco admirable en la responsabilidad de los escritores para promover el cambio y las mejoras sociales. Algo tan sencillo como por ejemplo de dar visibilidad desde su obra a sectores de la población cuya presencia en las mismas se ha ninguneado sistemáticamente, pues la ciencia-ficción ha sido manejada desde sus orígenes principalmente por hombres blancos heterosexuales. Asi que ella se ha preocupado activamente en incluir mujeres, personas de otras otras etnias y/o pertenecientes al colectivo LGTB+ bien como protagonistas, bien como personajes. Yo en realidad todavía no he leído ninguna obra suya de ficción, pero solo este esfuerzo en visivilizar sectores de la población ampliamente ninguneados en el género haré lo posible por remediarlo en el medio plazo.

Todo eso está muy bien desde luego, pero la cuestión es que Hurley se pasa todo el rato dando la monserga con Internet, los chats, los importancia del fandom, los foros, que si los haters de twitter se amenazan a las mujeres sin que sean castigados, que si las mujeres gamers son ya el 50% del total de aficionados a los videojuegos pero siguen sin ser tenidas apenas en cuenta, etc. etc. Todos los artículos tienen algo de esto en mayor o menor detalle. Uno, otro, el siguiente, el que viene después del siguiente. Y otro, y otro y otro. Así hasta que se acaba el libro. Y claro, yo, que no tengo más presencia en Internet que este blog y no tengo ningún interés en el mundo de los videojuegos, he terminado cansándome muy pronto. Mucho. Porque se repite con lo mismo todo el rato. Que no es que no tenga razón, si yo no se la quito. A mí me encanta la ciencia-ficción, sobre todo las obras publicadas en el periodo 1950s-1980s, donde no es extraño encontrar unas perlas machistas de aúpa. Pero de ahí a preocuparme por los intríngulis del sector, la profesionalización, la SFWA o el fandom, hay un gran trecho. En definitiva, que no he acertado con este libro y que poco o nada voy a aprovechar de él.

6 mar 2020

Hacedor de estrellas - Olaf Stapledon

Empecemos la reseña por el que según mi percepción es el rasgo más significativo de Hacedor de estrellas: no es una novela, sino más bien de una suerte de ensayo especulativo en que Olaf Stapledon construye una cosmogonía de marcado trasfondo filosófico. Para ello parte de una importante base científica (astronomía, física, geología, etc.), pero le suma una gran componente de ciencia-ficción/fantasía (telepatía, viajes astrales, etc.). Haciendo uso de una imaginación incontenible, el autor británico desplegará un inagotable torrente de ideas para exponer el origen del cosmos, la evolución del mismo y su posible final. En el camino detallará otros planetas y sus habitantes, otros sistemas solares y estrellas, otras galaxias e incluso, en un movimiento muy atrevido que yo para nada esperaba en una obra que data de 1937, otros universos. La importancia de libro es tal que que grandes nombres de la ciencia-ficción beben directamente de él. No hay que analizarlo demasiado profundamente para ver la semilla de esta obra en reconocidos títulos de Isaac Asimov o Stanisław Lem, por citar un par de ejemplos.

No le voy a quitar el mérito a este trabajo tan exhaustivo. Pero es que de tan exhaustivo resulta muy pesado de leer. Mucho. La pluma de Stapledon no tiene capacidad de frenada en su deambular por el espacio sideral. De ahí que nos describa decenas y decenas de seres inteligentes que habitan otros tantos planetas. Y otros tantos sistemas solares e imperios galácticos. Y ya puestos, ¡universos! Uno, dos, tres, cuatro. Al principio hace gracia y piensas, ¡qué portento de imaginación! Pero como siempre hay alguna curiosidad digna de mención, a continuación viene otro, y otro más, y todavía uno más, a pesar de que ya llevamos más de veinte. A pesar de que ninguno en particular aporta nada que influya en el resto de sus elucubraciones sobre el universo. Lo que soy yo, he terminado cansándome bien pronto. Que conste que no tengo nada en contra de una imaginación desbordada siempre y cuando tenga un objetivo a nivel narrativo. Yo aquí aplicaría la máxima de "si lo puedes eliminar sin que el resultado final se vea afectado, hay que eliminarlo".

Luego está el factor antropocentrismo. El autor británico no pone en duda que puedan existir otras formas de vida inteligente en el vastísimo cosmos, pero la vara de medida de todas ellas es el ser humano. No solo a nivel fisiológico, sino también en cuanto a organización social. En lo primero todos son más o menos antropomórficos y/o comparten caracterísiticas con el Homo sapiens (hasta los hombre-planta y unos extraños seres-barco velero, no digo más). En lo segundo siempre nos muestra especies gregarias con individuos que o bien son beligerantes y violentos (los más), o bien  pacíficos y conciliadores (los menos). Y no contento con ello, los dividen en clases sociales, con una clase dominante y una clase obrera. Revoluciones industriales, medios de transporte, sistemas de construcción, ¡todo se basa en lo que hemos crado en la Tierra! En su descargo, el propio autor reconoce varias veces a lo largo del texto que el propio lenguaje humano impone limitaciones para describir las exoespecies, sus formas de vida y sus entornos. Y razón no le falta.

El tono del texto es muy pesimista, algo que no es de extrañar viendo la fecha de su publicación, con el nazismo y el fascismo en pleno auge en Europa. Pero proyectar sobre todo el cosmos las miserias propias de la humanidad a mí me parece restringir bastante las posibilidades del universo (o universos) infinito (o casi). En definitiva, una tortura que me ha costado terminar dios y ayuda (hacerdor de estrellas y ayuda más bien). Y conste que si he llegado al final ha sido a base de leer en diagonal párrafos y párrafos sobre mentes comunales de seres insectoides o cardúmenes de pajaroides, telépatas simbióticos marinos, obras de ingeniería estelar, etc. etc.

30 dic 2019

Grobe Zusammenfassung (10)

Último resumen de lecturas del 2019. La verdad es que todas las intenciones que tenía a principios de año se fueron al garete cuando decidí que tenía que prestar más atención a la literatura escrita por mujeres debido a su descarada e intolerable poca presencia en mis lecturas. Aquel propósito de empezar a leer todos los tochos inmanejables que voy acumulando (ver mención el Extinción), se perdió al segundo libro: Summa Technologiae. Luego en abril y por temas laborales y personales varios tuve que olvidarme del formato habitual de reseñar libros individualmente. Y en esas seguimos, y veremos a ver si salimos algún día. En todo caso no tengo intención de caer en la autocompasión, porque las cosas son como son y no hay que darle tantas vueltas. Así que sin más, os dejo unas breves y someras reseñas de los libros que he leído durante este mes.

Agentes de Dreamland, de Caitlin R. Kiernan. Esta novela corta mezcla sectas apocalítpicas con organizaciones gurbernamentales secretas y lo salpimenta todo con una posible epidemia de origen extraterrestre. Su mayor logro es que no se concreta nada y genera mil posibilidades que toman cuerpo en la cabeza del lector, que tiene que trabajar sin pausa para dar algo de sentido a lo que cuenta. Aunque tira de varios clichés para definir al personaje principal, un agente de alguna misteriosa organización indefinida, tampoco es que moleste mucho porque su extensión no da para descripciones proustianas. A los fans de Expediente X les encantará porque evoca a la perfección el aire inquietante y conspiranoico de aquella mítica serie de los 1990s.

Cómo ser mujer, de Caitlin Moran. Estamos ante un libro plagado de buenas intenciones pero totalmente equivocado. Para empezar es un fastidio que todo el texto esté lleno de referencias a personajes populares (reales y de ficción) del Reino Unido, lo cual, debido a las diferencias culturales entre UK y España, requiere de constantes aclaraciones a pie de página. Pero es peor todavía el tono de treintañera sabelotodo que rezuman todas las páginas. En plan cuando tú vas ella ya ha vuelto hace años. Algo que no ayuda precisamente a generar simpatías. A mí me parece estupenda la idea de difundir el feminismo entre las masas que no están muy al tanto de su razón de ser, que esa es la intención que subyace. Y si puedes hacerlo de manera divertida, mejor que mejor. Pero es que el mensaje pierde credibilidad cuando lo que haces es frivolizar. Que es lo que ocurre al mezclar discriminacion y desigualdad en la mujer con me agarro un pedo de éxtasis y bebo alcohol hasta caerme al suelo. O mostrarte orgulloso de tus orígenes humildes y de clase obrera con mira que super cool que soy que he entrevistado a Lady Gaga y me he ido con ella de fiesta a Berlín porque nos hemos hecho superamigas. Así pues, ¿cómo casar lucha feminista con vanidad y elitismo? Pues ya te digo yo que muy malamente. Esta alternancia de mensajes contradictorios hace que las ideas que se quiere defender pierdan fuerza. Claro que igual el problema está en que yo espero un mensaje académico y serio porque la cuestión me lo parece, pero probablemente ese enfoque aburre a Moran y estaba muy lejos de sus intenciones al escribir. En fin, el texto es pura literatura del yo sin ningún grado de elaboración o ficcionado. Es la autora hablando de sí misma, de su vida y sus cosas capítulo tras capítulo. En plan anécdota o confidencia. Admito que algunos de los temas expuestos tienen mucho mérito (por ejemplo confesar el aborto al que se sometió, algo que no debe de ser fácil para ninguna mujer), pero casi todo el rato es muy insustancial, superficial y también incoherente: no se puede defender por igual tener hijos y no tenerlos y pretender salir indemne de semejante ejercicio de esquizofrenia. Resumiendo, una pérdida de tiempo total y un libro que nunca debió cruzar el Canal de la Mancha.

Barras y estrellas, de William Boyd. Novela de humor en la más pura tradición británica. El autor emplea las diferencias culturales entre ingleses y norteamericanos para generar despropósitos y provocar la risa. Siguiendo más o menos los cánones de Tom Sharpe, el protagonista, quintaesencia de la flema y contención británica, se ve desbordado por las disparatadas ocurrencias de los neoyorquinos primero y los sureños después. Se agradece un poco de moderación en la trama, alejándose así del estilo de Sharpe, lo cual la dota de cierta credibilidad. No es que te partas y te mondes, pero resulta simpática.
La intersección de Einstein, de Samuel R. Delany. Vaya por delante que mi única experiencia previa con este autor fue bastante lamentable. No obstante esto no fue óbice para hacerme con este otro libro suyo al toparme con la edición de Minotaruo en tapa dura y perfecto estado en una de mis habituales incursiones en las tiendas Re-Read. Y qué bien hice, la verdad. Porque estamos ante una novela de factura impecable que recrea el mito de Orfeo y que gustará tanto a los aficionados a la ciencia-ficción como a los de la fantasía. La acción transcurre en un futuro muy lejano en la Tierra donde se han producido cambios tanto involutivos (feudalización de las grandes ciudades, sociedades rurales tribales basadas en el pastoreo, etc.), como un salto cuantitativo en la evolución humana que hace que un reducido pero no desdeñable porcentaje de la población haya desarrollado atributos físicos y psíquicos especiales. Lo mejor de la narración es su capacidad para sugerir y evocar, obligando así al lector a encajar todas las piezas para que el resultado cobre sentido en su cabeza. Muy, muy recomendable. Por cierto que la traducción excelente, lo cual refuerza mi sospecha de que el problema con Nova venía causado en gran parte por una traducción pésima.

¿Y ahora qué hacemos?, de Doris Dörrie. La primera novela de la autora y directora de cine alemana se centra en la crisis de la madurez. En el momento en que cobras conciencia de que tienes más años por detrás que por delante, te das cuenta de que ni tu carrera profesional, ni tu entorno, ni tu familia se parecen lo más mínimo a las proyecciones que concebías con veinte años. La vida encarga de poner en su sitio las fantasías megalómanas de juventud y se hace necesario aceptar que no has logrado ni el 10% de tu metas. Dörrie emplea el budismo como elemento central de la historia para componer una trama que es a la vez humorística y filosófica. Los golpes de humor a mí me han parecido un poco facilones y basados en los típicos prejuicios occidentales sobre dicha doctrina. Sin embargo la componente espiritual termina cogiendo fuerza y consigue poner en contexto la vida del protagonista. También es verdad que hay muchos capítulos que relatan sucesos que no encajan demasiado bien en el desarrollo de la trama. Estos golpes de efecto dan la sensación de falta de coherencia en la narración y hacen que la novela pierda empaque. Con todo y eso, se trata de un libro simpático que deja buen sabor de boca. Sobre todo si efectivamente tienes ya cuarentaimuchos años y necesitas perspectiva para apreciar las cosas son realmente importantes.

25 jun 2019

Grobe Zusammenfassung (4)

Os dejo a continuación el resumen de lecturas del mes. La situación en el trabajo no tiene visos de mejorar a medio plazo, así que tengo la impresión de que este formato me va acompañar durante bastante más tiempo del que pensaba inicialmente. Yo ya he dejado de luchar y he decidido que lo mejor es dejarme llevar como un patito de goma en una torrentera. Es posible que de cuando en cuando entre en algún remanso de la corriente, pero de ocurrir, será por unos breves instantes. Tal y como están las cosas no hay cristo que me libre de esta vorágine.

A contraluz, de Rachel Cusk. Una escritora va a Atenas a impartir un taller de escritura. Desde que coge el vuelo en Londres hasta que termina las clases iremos conociendo a diferentes personas con quienes se va topando: pasajeros del avión, amigos que viven en la capital griega y algunos componentes del mundo editorial y cultural local. Unos y otros nos aproximarán a la realidad que nos ha tocado vivir en el siglo XXI, ofreciéndonos una visión del mundo y las relaciones que asombra por lo certera. El estilo de Cusk es absolutamente nítido y preclaro, una maravilla en la que no sobra ni una palabra y que consigue que el mensaje a transmitir nos deje estupefactos. Este libro es la primera parte de una trilogía protagonizada por la misma autora, cuyo nombre no llegamos a conocer. Totalmente decidido a seguirle la pista a los restantes.

Cuentos completos, de Grace Paley. Recopilación de todos los libros de relatos de esta aclamada autora norteamericana. Protagonizados en su mayoría por mujeres, muchos dejan translucir sus orígenes judíos europeos, hecho que junto con las contínuas referencias al yiddish me han recordado irremediablemente a Isaac Bashevis Singer en bastantes  ocasiones. A destacar los protagonizados por Fe y su entorno más cercano. Sin duda un trasunto de la propia autora, este personaje trata los temas que más le preocuparon y por los que ella misma fue una incansable activista: feminismo, política, socialismo, antibelicismo, etc. Abarcan temporalmente desde finales de los 1950s hasta mediados de los 1980s. Para mi gusto los más potentes son los de los 1970s, con la guerra de Vietnam y la lucha antirracista como telón de fondo. La sencillez de su estilo y cotidianeidad con que trata los temas hacen que las más de 450 páginas vuelen a una velocidad pasmosa.

Un pedacito de tiempo y otros relatos, de Ida Fink. ¿Has conocido alguna vez a una persona a la que la guerra mató pero sigue viviendo? Con esta frase, que cierra el cuento 'La alegre Zośka', se puede definir el espíritu de esta devastadora colección de relatos. Historias de judíos masacrados por los nazis durante la II Guerra Mundial que son difíciles de creer por la magnitud de su crueldad. Es imposible leer del tirón de lo aniquiladores que resultan. Y sin embargo no queda más remedio que agradecer a la autora su esfuerzo para que dichas historias no caigan en el olvido.
R-209. Habla el Frente de Liberación Animal. Este volumen hace un recorrido histórico por el FLA desde incluso antes de su formación en 1976, haciéndonos llegar algunas de las acciones llevadas a cabo por sus activistas. Redactadas en primera persona por quienes las protagonizaron, podemos ver cómo evolucionan a lo largo de los años y según los diferentes países en que se realizaron. Los gobiernos no han dudado en catalogarlos como terroristas, a pesar de que rechazan expresamente la violencia contra animales humanos y no humanos. El hecho de que en EEUU sea ilegal grabar imágenes dentro de granjas industriales habla por sí solo de la connivencia entre gobiernos e industria ganadera. No obstante, sus acciones al margen de la ley han hecho accesible a la opinión pública el atroz tratamiento que se da a los animales, por ejemplo en laboratorios de vivisección o experimentos científicos, a muchos de los cuales se ha podido poner fin por la presión popular tras dar a conocer el material que filmaron en sus intervenciones. El tomo se complementa con una serie de entrevistas a reconocidos militantes animalistas que han colaborado con el grupo. Aunque el los 2010s la tendendencia en cuanto a la lucha antiespecista parece estar mucho más centrada en métodos legales de concienciación y denuncia, lo cierto es que las acciones de este grupo se siguen sucediendo día tras día por todo el mundo.

Estación espacial Deseo, de Ralf König. Otra historia más de Paul y Konrad, la pareja gay más improbable de toda Colonia. Por un lado, Paul se vuelve loco por su cuñado, el marido de su única hermana, con quien comparte gusto por los hombres peludos y rudos. Por otro, Konrad tiene un coqueteo con un joven de veintipocos años de gran sensibilidad, a quien imparte clases de piano. No es que el cómic esté mal, de hecho me ha parecido muy original la trama metaliteraria que incorpora (se ve que en algún momento que me he perdido Paul se ha convertido en escritor y en este tomo asistimos a la creación de la novela de ciencia-ficción que titula el volumen). El problema es que la fórmula está exprimida hasta la saciedad. Es verdad que König siempre aporta unas reflexiones muy acertadas sobre el mundo gay, la cuales se pueden extrapolar a toda la población independientemente de su orientación sexual. Pero si conoces su obra, en cuanto coges uno de sus cómics y ves en la portada el aviso de "Una historia de Konrad y Paul" ya puedes imaginar un 85% del contenido sin esforzarte demasiado.

30 may 2019

Grobe Zusammenfassung (3)

Sigo con el formato de resúmen rápido (y burdo) de lecturas porque no me queda más remedio. Es posible que llegado el verano pueda retomar las reseñas individuales, pero de momento me tengo que seguir conformando con esas tres chorradas que digo sobre cada lectura acumulada. Aquí os dejo las de la última quincena.

Cero, de Kathe Koja. No os acerquéis a esta novelucha ni a mil metros. Típica historia de jóvenes autodestructivos metidos en rollos  inexplicables con sexo cutre, gente cutre y localizaciones cutres. Una cosa muy de la escena alternativa/underground de principios de los 1990s (1991 para ser exactos), con apartamentos miserables, colchones con lamparones tirados por el suelo, pelos largos sin lavar y pintas sucias. Me sabe mal decir algo así de la novela de una escritora que apoya y colabora con la PETA, Mercy for Animals y la Michigan Anti-Cruelty Society (vía  Wikipedia), pero esto solo demuestra que el animalismo es transversal y que la autora de una mala novela también puede ser una firme defensora de la liberación animal.

Los pájaros y otros relatos, de Daphne du Maurier. Relatos de intriga y misterio que abarcan desde lo inexplicable ('Los pájaros', relato que inspiró la película homónima de Alfred Hitchcock), a lo criminal ('El joven fotógrafo', 'Bésame otra vez, forastero'), pasando por lo psicológico ('El manzano', 'El viejo'). La ambientación es tremendamente UK post WWII, lo que los hace pintorescos y anticuados a la vez, pero no les resta el menor interés. Para mi gusto, los ganadores son sin duda los de temática Krimi. Tanto es así que 'El joven fotógrafo', el más perturbador con diferencia, parece salido de la pluma de Patricia Highsmith.

El rostro en el espejo y otros relatos góticos, de Mary Elizabeth Braddon. Relatos de terror gótico con fantasmas, espíritus y otros misterios sobrenaturales e inexplicables que suceden en viejas casonas y mansiones con un oscuro pasado a sus espaldas. Si mal no recuerdo, todos excepto uno acaban con la muerte de una joven inocente en la flor de la vida. Cierto es que hay uno en que la joven inocente en la flor de la vida no muere, pero sí que está a punto de morir aunque la salva un joven médico con quien se termina casando. Una lectura feminista de estos cuentos podría hablar del machismo interiorizado de la autora, cosa que sorprende vistas todas las convenciones sociales que se saltó a la torera (ver su entrada en la Wikipedia). Sin querer complicarnos la vida y tomándolos como exponentes de un subgénero tan popular, son tremendamente divertidos porque los planteamientos no pueden ser más cliché.

Manifiesto animalista, de Corine Pelluchon. La autora y filósofa francesa expone breve pero muy certeramente la situación de brutal abuso y maltrato que sufren los animales en la sociedad actual, cuyo modelo económico se basa en la explotación sin límites de todos los recursos a su alcance. A continuación, y aquí es donde el texto destaca, propone acciones políticas concretas para que los estados evolucionen hacia una zoopolis, una sociedad democrática justa no solo con los humanos, sino también con el resto de animales que viven en nuestro planeta. Lógicamente eso pasa por poner en marcha las reinvindicaciones habituales del movimiento animalista (prohibición de espectáculos con animales, zoos, experimentación animal, reducción/eliminación del consumo de animales como alimento, etc.), algo que no va a gustar a la industria ni los grupos de poder, pero que se facilitará con medidas estatales de adaptación para los sectores afectados. Todo ello en poco más de cien páginas de tamaño libro de bolsillo, a eso lo llamo yo capacidad de síntesis.

4 mar 2019

La política sexual de la carne - Carol J. Adams

En 2011 se publicaba la edición revisada por el vigésimo aniversario de The sexual politics of meat, que vió la luz por primera vez en 1990. Ésa es la que he me leído (ya va por la edición del 25 aniversario), porque para mi desgracia en aquel momento no existía la traducción al castellano de Ochodoscuatro Ediciones que enlazo en esta reseña. A mí no me gusta leer en inglés, hace mil años que no leía voluntariamente un libro en inglés. Puedo hacerlo si me veo obligado a ello, cosa que ocurre principalmente por razones laborales. Pero como sé que tengo mis carencias, si se trata de leer por placer, mi única opción a considerar es el español. Por este motivo he tardado ocho años en dar cuenta de él, porque me daba una pereza insoportable. Y desde luego una vez terminado me reafirmo en mis convicciones: ¿Libros en inglés? ¡Nunca más!

Y ahora que me he desahogado un poco, vayamos a por este ensayo que ya se ha convertido en clásico tanto del movimiento feminista como del animalista. No en vano, Carol J. Adams lo subtituló 'Una teoría crítica feminista vegetariana'. A lo largo del mismo se exponen los vínculos entre el patriarcado y el consumo de carne como expresión de todo lo que este sistema de valores considera positivo (virilidad, vigor, coraje, etc.). Dada la discriminación que el patriarcado ha ejercido y sigue ejerciendo sobre las mujeres, en cuanto éstas plantan cara al mismo resulta coherente que establezcan un paralelismo entre la dominación a que se han visto sometidas y la que se practica sobre los animales criados como alimento humano. Esto supone rechazar el consumo de carne y adoptar el vegetarianismo como mecanismo que extiende a los animales la igualdad que busca el feminismo. Como la propia Adams indica en un momento que para mí ha constituído toda una epifanía, no hacerlo sería participar de la misma injusticia que precisamente se está rechazando.

Toda la teoría de la activista y filósofa norteamericana se basa en la idea del "referente ausente", esto es, la separación y desvinculación entre el trozo de carne que sirve en un plato y el animal del cual procede, cosificándolo y sacando al ser vivo de la ecuación. Hay mucho de lingüística en dicho análisis. Al ser el inglés el idioma de refencia del ensayo, lógicamente se tienen en cuenta unas particularidades sintácticas y semánticas que lo diferencian del castellano. La más evidente es la existencia de un pronombre neutro (it) para referirse tanto a animales como cosas en contraposición a los empleados con seres humanos (he/she). Hay más, por supuesto, como la diferenciación entre el nombre que recibe el animal (pig/hog para cerdo) y la carne que produce (pork). La verdad es que tengo curiosidad por saber cómo se ha enfocado esta cuestión en la traducción, pero al haber leído la edición original no ha supuesto conflicto para mí.

Adams aborda en las tres partes que componen el tomo todas las estrategias que emplea la corriente dominante de pensamiento para debilitar los argumentos que justifican el vegetarianismo. Por no aburrir, de entre todas esas estrategias voy a indicar solo una par de ellas. La primera que recupero es el debilitamiento del ideario del vegetarianismo, que abarca desde acciones tan toscas como la burla o el cuestionamiento del mismo sin base científica (sorprende ver que hay ejemplos documentados de finales del S. XVIII en que una de las justificaciones que se arguyen para comer carne es que 'si no nos comemos a los animales, ellos nos comerán a nosotros', todo un clásico que se sigue repitiendo más de doscientos años después), a otras más sutiles, como empobrecer el concepto desgastándolo al difuminar sus límites (vegetarianos que comen pollo, pescado o los canelones que su madre prepara por Sant Esteve). Precisamente por este motivo fue necesario acuñar el término "veganismo", que desde su concepción no acepta fisuras en el significado. La otra estratagema es mucho más elaborada, se trata de la ocultación de todo el corpus literario que pretende transmitir el ideario vegetariano. Para ello la crítica se encarga de ignorar, frivolizar y/o minusvalorar hábilmente todos los aspectos relacionados en estas ideas que puedan existir en un libro. Adams da un montón de ejemplos de autoras sobre las cuales se ha aplicado esta artimaña, tanto clásicas como contemporáneas (hay algún autor, pero lógicamente el enfoque feminista de este problema hace que las mujeres sean mayoría). Sin embargo no tengo necesidad de repetir aquí ninguna de las que ella destaca, en este mismo blog he señalado en un par de ocasiones cómo otras bitácoras y medios culturales han ninguneado sistemáticamente el contenido animalista de algunos textos que yo he reseñado: véase si no La vegetariana de Han Kang o el mucho más reciente Siete cuentos morales de J. M. Coetzee.

Si quitamos prefacios, el apéndice con las notas, bibliografía, índice y demás, la teoría de Carol J. Adams se despliega en apenas doscientas páginas. Retomando el tema con el que abría el post, he de admitir que a pesar de lo tremendamente interesante que me ha resultado el libro, leerlo en inglés ha sido una auténtica tortura. Como no podía ser de otra manera al tratarse de un ensayo, el registro empleado es bastante culto, con muchísimos verbos y sustantivos necesarios para construir un texto filosófico. Por si esto no fuera suficiente, uno de los principales campos semánticos que se manejan cae bastante fuera de mis intereses: la carne. Así que me he visto obligado a consultar WordReference(1) en el móvil a cada poco para tratar de sacar algo de sentido a lo que iba leyendo. De hecho hay dos o tres palabras en concreto que he consultado una y otra vez a medida que se repetían, porque tal cual las encajaba en mi traducción mental olvidaba su significado. Os diría cuáles son si las volviera a ver, pero como os decía, no tengo rastro de ellas en mi memoria. Como ya comenté al principio, no tengo intención de volver a leer nada que no esté en castellano. No he encontrado apenas reseñas de este libro en la blogosfera, solo la de La vie en vert, que por cierto me ha parecido estupenda.





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(1) Adjunto el historial de búsquedas: wilt, laden, charcoal, overthrow, victor, fleet, attend, empower, reify, hedge, coot, bedraggled, wren, temperance, aigrette, ostrich, unflinching, rebuke, disease, unravel, shudder, dissent, pail, endure, shroud, enact, deem, latch, meager, nursemaid, gross, arbiter, quirky, espy, dissenting, bequeath, romp, sulkily, husbandry, usher, tract, ripping, stiffen, asunder, hinge, subside, cast, berserk, poised, slope, moose, assess, enactment, abiding, err, chasm, insight, inside, decry, ameliorative, trope, acorn, pace, outpace, cipher, positing, scarce, indebtedness, weave, heartily, tantalizing, toehold, upbraid, overtone, rebuff, fold, thwarted, rendering, spur, quarrel, askew, undercut, pheasant, quarry, vexed, forswear, demurral, demur, gist, embattled, prevail, forbear, forces, partook, unbiased, bias, avenge, hare, strain, vanquish, offal, misnomer, retort, entrench, convey, render, cast out, heed, about-face, dagger, defile, embody, realm, snuff, hunk, stud, suffuse, dwell, conceit, summon, debase, wombat, womb, implement, hog, butchered, garb, undergarment, posit, absent, kipper, warring, tenet, coarse, carve, London broil, partridge, game bird, fowl

5 feb 2019

Summa technologiae - Stanisław Lem

Summa technologiae recopila un total de ocho ensayos en los cuales Stanisław Lem anticipa la evolución a futuro del ser humano y de la sociedad. El punto de partida es el estado de la ciencia y la tecnología en el momento de la escritura de los mismos (principios de los 1960s). Podría pensarse que sus exploraciones han quedado obsoletas irremediablemente, sin embargo sorprende comprobar la gran capacidad visionaria del autor polaco, que se atrevió a apostar por conceptos que en aquellos años apenas pasaban de ser ideas de índole filosófico, pues se carecía por completo de los medios técnicos necesarios para realizarlos. Basándose en los asombrosos descubrimientos y avances de que había sido testigo en todas las ramas del saber, pudo prever con acierto que en pocos años dichas propuestas, que no pasaban de ser planteamientos casi de ciencia-ficción, serían factibles.

El libro resulta bastante arduo, complicadísimo a ratos. El contenido científico no creo que sea accesible a la mayoría de los lectores. Lem maneja principalmente conceptos de cibernética y teoría de sistemas a los que se suman, dependiendo del tema que esté tratando, las mátemáticas, la física, la teoría de la comunicación, la genética o la astrofísica (por poner solo unos ejemplos). Por si eso no fuera suficiente, en algunos momentos el texto se vuelve tremendamente filosófico, con desarrollos muy eleborados que comprenden cuestiones éticas tratadas con un gran nivel de abstracción. Tanto que me han obligado a releer párrafos enteros sin que eso haya servido para que llegue a entenderlos. Una cierta base científico/tecnológica ayuda, pero aun así hay que centrarse mucho para seguir todas sus ideas. El escritor polaco aporta ejemplos en la mayoría de los casos y además, justifica la viabilidad conceptual de sus proyecciones con mucho detalle. A veces, como cuando describe la realidad virtual (Fantomología según su nomenclatura), puede llegar a hacerse algo pesado, por más que sea comprensible la necesidad que pudo haber tenido de hacerlo para dotar de veracidad a sus planteamientos. Por cierto que algunos detalles de experimentos con animales que también le permiten tomar como válidas sus suposiciones dan bastante grima: perros a los que les han seccionado la columna vertebral, ratas con electrodos implantados en los centros del placer/dolor del cerebro, monos a los que han separado los dos hemisferios cerebrales, etc. Quiero pensar que a día de hoy hay algo más de sensibilidad sobre el uso de animales en experimentos científicos, pero la verdad es que dudo mucho que sea así.

Ya sea en la búsqueda de vida inteligente en el universo, en la inteligencia artificial (Intelectrónica), la ingeniería genética o la biónica, Lem hace gala de su reconocido anti antropocentrismo para evaluar todas las posibilidades que estas ramas de la ciencia y la tecnología nos pueden deparar en el futuro. De esta manera evita enfocar sus planteamientos desde una óptica exclusivamente humana, algo que es habitual en su obra de ficción. Por cierto que otro aspecto muy interesante de estos ensayos es que nos permiten comprobar que muchas de estas ideas se incorporaron en sus novelas. En Paz en la tierra incluye el desdoblamiento de la personalidad tras un procedimiento de neurocirugía (callosotomía), y también introduce unos entes no autónomos (que irónicamente denominó dispositivos LEM) como prolongaciones sensoriales y motoras externas al ser humano. La posibilidad de existencia de seres inteligentes en diferentes estados de la materia aparece en Golem XIV. El casi inconcebible concepto de máquinas autosuficientes modeladas según los principos de la genética humana y que se lanzan al universo a colonizar planetas, encaja a la perfección con las abundantes descripciones de enigmáticos centros de producción de Edén.

No deja de ser una suerte que por fin este título esté disponible en castellano. Es tremendamente interesante y anticipatorio, no podemos encontrar mejor prueba de la certera capacidad visionaria del autor polaco. Ahora que ligerito y fácil de leer no es, las cosas como son. Tenéis más reseñas en Los Inrockuptibles y Revista de letras.

1 feb 2019

La cartera del cretino - Kurt Vonnegut

Yo quería leer Barbazul pero como estaba en préstamo me he tenido que conformar con La cartera del cretino. Este volumen recopila seis relatos cortos y un ensayo (artículo de opinión más bien, diría yo) de Kurt Vonnegut que habían permanecido inéditos hasta su publicación póstuma en 2012. Inéditos. Póstumos. Eso debería darnos una pista. ¿No resulta un poco raro? Siete textos que no habían visto la luz cuando el autor vivía y que se editan siete años despúes de su muerte. En realidad no es tan raro, es la típica estrategia mercantilista que aprovecha el tirón de un nombre relevante para publicar cualquier cosa que haya escrito. Porque una vez leído no me queda más opción que admitir que los cuentos dejan bastante que desear. Desarrollos pueriles, finales previsibles, temáticas aburridas. Nadie pone en duda que Vonnegut es autor de un buen puñado de novelas que a pesar de ser tener elementos de ciencia-ficción, han transcendido el género y se  han convertido en clásicos por su calidad. Pero no es el caso de los relatos que se incluyen en este tomo. Acostumbrado a los agudos análisis sobre el ser humano que hay en sus historias me cuesta incluso creer que sean suyos. Respecto al ensayo, se centra en la decepción y el peligro que el ser humano supone para sus congéneres y para la Tierra, algo que se transmite muy bien en casi todas sus obras. Sin duda es lo único que he me ha parecido medianamente interesante de todo el volumen. Los títulos son:

  • Episodio uno: Entre tibio y Tombuctú
  • Episodio dos: Roma
  • Episodio tres: Paraiso junto al río
  • Episodio cuatro: La cartera del cretino
  • Episodio cinco: Señorita Snow, está usted despedida
  • Episodio seis: Paris, Francia
  • Episodio siete: El último de Tasmania
  • Apéndice: La ciudad robot y el señor Caslow (relato scifi inconcluso)
No tengo mucho más que decir, a unos cuentos mediocres se añade una traducción plagada de modismos del español europeo y de uso contemporáneo, algo que, por si no teníamos bastante, les resta credibilidad. Expresiones como "me quedé sopas", "colega", "pillar un tren", "colgó a lo bestia" o "pasta que pulirse" trasladan las narraciones a un lugar y un momento en el tiempo que no les corresponde. Vamos que se han juntado el hambre con las ganas de comer. Yo que vosotros, lo descartaría sin pensármelo ni un segundo. Es suficiente con que yo haya picado el anzuelo. Más reseñas en Viaje alrededor de una mesa, Lectura y locura y Todo literatura. Son todas super entusiastas, ¿o qué pensábais? Se trata de Vonnegut, así que no hay dios que le chiste. Por lo menos incluyen un mini resumen de cada relato, cosa que yo, visto el desinterés que me han causado, no me he planteado hacer ni por un momento.
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