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5 oct 2021

Watchmen - Alan Moore y Dave Gibbons

Hoy fusilo el resumen editorial de Watchmen con la mayor desvergüenza para dar una idea muy somera de la trama. Solo he hecho una pequeña modificación que aparece junto al texto original tachado. Ahí va:
Nueva York, 1985. El cruento asesinato de Edward Blake, el Comediante, deja tras de sí un smiley manchado de sangre y moviliza a los pocos justicieros que aún viven. Uno de los más resolutivos e implacables, Rorschach (Walter J. Kovacs), emprende una investigación que le hará reencontrarse con el desengañado Búho Nocturno (Dan Dreiberg), el poderoso Dr. Manhattan (Jon Osterman), el multimillonario Ozymandias, considerado“el hombre más listo del mundo” (Adrian Veidt), y la renuente y atormentada Espectro de Seda (Laurie Juspeczyk). Juntos afrontarán un pasado terrible, bajo la sombra de los Minutemen, y tratarán de superarlo para salvar el futuro… si es que el fin la 3ª Guerra Mundial, cada vez más cerca, no llega antes y destruye la Tierra por completo.
Resulta muy complicado abordar una reseña sobre una obra de esta magnitud. Que Alan Moore es un escritor como la copa de un pino ya lo había comprobado en V de Vendetta y especialmente en From hell, pero este cómic es con diferencia el más ambicioso a que me he enfrentado. Da bastante vértigo pensar en el esfuerzo que debe suponer crear una trama tan compleja. Pero más aún vértigo da comprender que si se desarrolla con tanta sencillez y claridad para el lector es por lo bien ideada y estructurada que está. Y algo así solo se consigue teniendo un talento descomunal y dominando el oficio de escribir. El resultado es tan compacto y contundente que no me extraña que el de Northampton rechazara cualquier vinculación con la adaptación a la gran pantalla de 2009. Yo recuerdo haber salido del cine con la sensación de haber malgastado dos horas y pico de mi vida. Sin embargo todo el tiempo que he dedicado al cómic ha tenido como recompensa la satisfacción de haber disfrutado de una obra de arte.

El contexto de la narración es ucrónico pero la mayoría de los acontecimientos clave de la historia mundial coinciden con los que conocemos. Tanto es así que el pánico nuclear de la Guerra Fría es el elemento de mayor peso a la hora de articular la trama. No en vamo la acción transcurre en 1985 con la III Guerra Mundial a un tris de desatar el holocausto atómico sobre nuestro planeta. Moore inventa un realidad en que han existido justicieros enmascarados desde finales de los años 1930s y un superhéroe con poderes asombrosos desde 1960. Este homenaje a la historia del cómic se refuerza cuando los agrupa en equipos de lucha contra el crimen (los Minutemen), con bastante mal resultado por cierto. Y ello se debe a que el autor británco nos muestra a (super) héroes y villanos desde una óptica humana, cada uno con un carácter y una personalidad concreta en la que abundan contradicciones, limitaciones, vilezas y grandezas. Así que el conflicto al ponerlos todos juntos está servido. El espectacular, terrible y desquiciado final supone un último y excelente homenaje a toda la estética y ética propia de los cómics de superhéroes, regado eso sí de toda la carga moral y filosófica que tanto gusta a este escritor.  

El cómic no solo incluye un desarrollo gráfico (que de no hacerlo no estaríamos ante un cómic), sino que además cada uno de los doce capítulos que lo compone se cierra con textos que nos revelan información de interés en diferentes formatos. Tenemos cinco capítulos de 'Bajo la capucha', la autobiografía de Hollis Manson, el Búho Nocturno original. Sesudos estudios socioculturales sobre la influencia del Dr. Manhattan a la hora de moldear la sociedad. Una aproximación a Walter Kovacs, alias Rorschach, a partir de informes policiales y psiquiátricos. Artículos, entrevistas, intercambio de memorandos de empresa. En definitiva un enfoque puramente narrativo que aumenta todavía más la densidad de la historia y aporta datos que nos permiten entender cómo se ha llegado a este momento. Hay incluso una subtrama de ficción metaliteraria que aparece a lo largo de las páginas. Se trata de un cómic de terror con un barco de piratas maldito que está leyendo un chaval. Lo ha tomado prestado de un quiosco de prensa y su acción se inmiscuye en las observaciones que el quiosquero hace sobre los acontecimientos a los que se enfrenta el mundo. Tengo que reconocer que a mí este brote postmodernista me ha resultado bastante cargante. Tiene la gracia pretenciosa de una boutade cuyo único objetivo parece ser enredar la lectura.

En el apartado visual nos encontramos otra vez con el formato que ya vimos en 'From hell': páginas compuestas de nueve viñetas de tamaño uniforme distribuidas en bloques de 3x3. Cuando resulta necesario ampliar el espacio para recoger escenas de mayor tamaño las viñetas se agrupan  convenientemente en 2, 3, 4, 6 o toda la página, manteniendo siempre eso sí los módulos resultantes sobre la distribución original de 3x3. Como punto negativo, el tamaño de la letra en muchos bocadillos es extremadamente pequeño y puede llegar a ser difícil de leer. Los dibujos de Dave Gibbons plasman el estilo habitual de los cómics de superhéroes clasicos, con líneas claras y colores planos y abigarrados. Podemos encontrarnos bien con combinaciones de tonos y contrastes nada naturales, bien con varias páginas en tonos uniformes para dotarlas de una entidad narrativa diferenciada del resto del capítulo. Este uso de los colores consigue crear subliminalmente el efecto a cómic viejo hasta el punto de que una vez terminado, no puedo evitar evocar el tacto las páginas del tomo como de papel grueso y áspero (nada más lejos de la realidad, por cierto).

En definitiva, una obra apasionante y absorbente que nos da razones de sobra para entender por qué Alan Moore está considerado uno de los mejores guionistas de cómic del mundo. Imprescindible.

24 dic 2020

Las crónicas del sin nombre - Víctor Mora y Luis García

En lo que va de años solo había reseñado dos cómics. El tercero va a ser Las crónicas del sin nombre, con el que me he tropezado por casualidad buscando otro libro por entre las estanterías. Debe de ser el último (o casi), de los que me quedan por leer de todos los que compré sin control ni criterio cuando estaba subscrito al boletín de ofertas de Bibliostock. Y bien que hice en darme de baja, porque aunque los precios eran de risa, era comprar por comprar. Consumir como vía de escape a algo que no iba del todo bien en mí. Por suerte en esta ocasión me he topado con un tomo muy ligerito e interesante que ha sido un gusto leer.

Estamos ante un libro que recopila los siete relatos cortos independientes y autoconclusivos que Luis García publicó bajo ese título genérico en la revista francesa Pilote entre 1973 y 1979. Los guiones corren a cargo de Víctor Mora, quien con una base de género fantástico más o menos pronunciada, incorpora en cada una de ellas elementos propios de otras temáticas. El vínculo entre todos los relatos es un ser desconocido e innominado que vaga por el universo y que a cada poco se introduce en algún ser humano para compartir de manera pasiva su cuerpo y sus experiencias. En realidad esto es más que una excusa narrativa bastante simple para hacer un conjunto de todas las historias, ya que este ente no influye en la acción en absoluto. Los títulos y géneros son:

  • El Edelweis bajo el hielo (bélico)
  • El invierno del último combate (bélico, histórico)
  • Love Strip (denuncia, político)
  • La rosa de Mohave (western)
  • El parking del fin del mundo (ciencia-ficción)
  • El naufragio infinito (ciencia-ficción)
  • Stormy Weather (intriga)
García dibuja en tinta negra exclusivamente. Tiene tal grado de perfección y detalle que sólo se puede calificar de hiperrealista. En algunas viñetas incluye efectos en negativo o fundidos en negro para resaltar algún elemento o personaje, algo que se agradece al aportar algo de contraste visual y dinamismo a tanta minuciosidad. En definitiva un tomo muy chulo y entretenido que se lee en un pispás, y que como no podía ser de otra forma, está considerado un clásico del cómic español de vanguardia.

11 jul 2020

El marido de mi hermano (1 y 2) - Gengoroh Tagame

Mike va de visita a Tokyo a conocer a la familia de su difunto marido, Yaichi Origuchi. Su cuñado Ryoji, hermano gemelo de su esposo, tiene ciertos prejuicios sobre esa relación y sobre la homosexualidad en general. Sin embargo su hija Kana acepta con total naturalidad a su tío canadiense y está deseando presentarlo a todos sus amiguitos.

Gengoroh Tagame es conocido sobre todo por sus cómics de subgénero bara: manga homoerótico con una fuerte carga de violencia, fetichismo y BDSM. Sin embargo El marido de mi hermano es apto para todos lo públicos. De hecho se trata claramente de un artefacto de activismo gay, pues la trama intenta combatir los prejuicios y el rechazo a la homosexualidad desde un enfoque muy adaptado a las particularidades de la sociedad japonesa. Según nos cuentan los personajes, la discriminación al colectivo LGBTQ+ en el país del sol naciente es muy sutil y de índole social. No se caracteriza por agresiones ni violencia, sino que más bien los lleva al ostracismo y al aislamiento de su entorno.

El proceso de asimilación y aceptación que experimenta Ryoji está sacado de manual pero tiene algunos momentos muy elocuentes. El esfuerzo que realiza en cambiar su forma de pensar se ve marcado por la proyección que hace en la pequeña Kana de los problemas que experimentó con su hermano, ya que hubo un distanciamiento entre ambos cuando Yaichi salió del armario ante él. Y eso es algo que no estaría dispuesto a repetir si se diera el caso con Kana. Porque al fin y al cabo podrían gustarle las chicas al hacerse mayor. La historia es muy sencilla y emotiva, y trata de normalizar no solo la homosexualidad, sino otra serie aspectos en los que Japón se muestra bastante tradicional y reaccionario: familias monoparentales (Ryoji está divorciado y es quien cuida de su hija porque su ex-mujer prefirió dedicarse a su carrera profesional), tatuajes (que se relacionan con el crimen organizado y los delincuentes), etc. No deja de ser una pena que el catalizador de ese cambio tenga que ser la muerte de su hermano (sí, otro personaje gay más que cumple con el estereotipo), pero también hay que reconocer que el fallecimiento de alguien cercano nos remueve por dentro y hace que nos replanteemos muchas cosas de nuestra vida.

En cuanto a apartado gráfico, los dibujos son en tinta negra, excepto unas pocas páginas introductorias en color en alguno de los cuatro tomos originales. Cuando los personajes están en primer plano están perfectamente delineados, pero si forman parte de un escenario o paisaje, las caras se simplifican para mostrar los típicos ojos y bocas niponas habituales en el manga. Por cierto que a modo de curiosidad es la primera vez que leo un manga en su formato original, esto es de derecha a izquierda y empezando por la esquina superior derecha de lo que en occidente sería la última página del volumen. Tampoco es que haya leído mucho manga, pero en esas escasas ocasiones anteriores se habían adaptado al formato occidental. Lo cierto es que no supone ningún problema y enseguida te acostumbras.

20 mar 2020

From hell - Alan Moore y Eddie Campbell

Alan Moore recrea en From hell los asesinatos de Jack el Destripador bajo un escrupuloso análisis de los hechos. Todos los personajes que nos trae a este fabuloso cómic son reales y sus acciones encajan en los acontecimientos, por más que no haya pruebas que lo confirmen. Naturalmente Moore tiene que poner algo de su cosecha para dotar de sentido y globalidad a lo que cuenta. Para que las piezas encajen. Pero ni siquiera los aspectos de ficción se alejan demasiado de las biografías de sus protagonistas y mucho menos del escenario que representa el Londres victoriano. Ya sea la realeza (la Reina Victoria, el príncipe Alberto, nieto de la anterior), personajes históricos (Joseph Merrick -el Hombre Elefante-, Oscar Wilde, Aleister Crowley), la arquitectura ocultista de las iglesias de Londres, las sociedades secretas de masones,... La suma de estos elementos componen una historia ideada a la perfección y adictiva como pocas.

La parte gráfica corre a cargo de Eddie Campbell, que usa solo tinta negra para recrear el espanto de la época en que ocurrieron los crímenes. Los personajes se dibujan muchas veces de manera muy tosca, casi como si se hubiera hecho deprisa y sin demasiado interés. Esto evidentemente no es así, para demostrar lo contrario hay viñetas de sobra que están perfectamente planificadas y dibujadas, detalladas minuciosamente. Sin embargo al emplear esos rasgos feos y casi sin terminar en los personajes se consigue trasmistir la dureza de la vida en las calles y el horror de la sociedad victoriana. Las páginas se articulan en tres viñetas de ancho por tres de alto. Esto es así en prácticamente el 90% del libro. Sin embargo cuando una escena necesita más espacio se fusionan varias viñetas respetando siempre los tamaños originales de 3x3.

El libro es espectacular, no sólo en contenido, sino también en el continente. La edición de Planteta deAgostini Cómics es un poco cara, casi 30€, pero sin duda están bien pagados. Incluye un extensísimo apéndice en el cual Moore nos da un registro pormenorizado, capítulo a capítulo y página a página, de las fuentes bibliográficas que empleó para guionizar los hechos. La única pega que le puedo poner es que el tamaño de las letras en los bocadillos es muchas veces extremadamente pequeño y los textos resultan difíciles de leer. Con todo y eso, está más que recomendado. Pero bueno, que este libro es una maravilla ya se lleva repitiendo desde la fecha original de su publicación como serie entre 1989 y finales de los 1990s, así que poca novedad traigo hoy al blog.

Para terminar no puedo dejar de comentar algo sobre la adaptación homónima a la gran pantalla de 2001. Yo la ví en su momento y no me pareció mala película. Ahora que comparada con el cómic son como la noche y el día. La trama del film es que no tiene prácticamente nada que ver con la obra de que me ocupa hoy.

25 jun 2019

Grobe Zusammenfassung (4)

Os dejo a continuación el resumen de lecturas del mes. La situación en el trabajo no tiene visos de mejorar a medio plazo, así que tengo la impresión de que este formato me va acompañar durante bastante más tiempo del que pensaba inicialmente. Yo ya he dejado de luchar y he decidido que lo mejor es dejarme llevar como un patito de goma en una torrentera. Es posible que de cuando en cuando entre en algún remanso de la corriente, pero de ocurrir, será por unos breves instantes. Tal y como están las cosas no hay cristo que me libre de esta vorágine.

A contraluz, de Rachel Cusk. Una escritora va a Atenas a impartir un taller de escritura. Desde que coge el vuelo en Londres hasta que termina las clases iremos conociendo a diferentes personas con quienes se va topando: pasajeros del avión, amigos que viven en la capital griega y algunos componentes del mundo editorial y cultural local. Unos y otros nos aproximarán a la realidad que nos ha tocado vivir en el siglo XXI, ofreciéndonos una visión del mundo y las relaciones que asombra por lo certera. El estilo de Cusk es absolutamente nítido y preclaro, una maravilla en la que no sobra ni una palabra y que consigue que el mensaje a transmitir nos deje estupefactos. Este libro es la primera parte de una trilogía protagonizada por la misma autora, cuyo nombre no llegamos a conocer. Totalmente decidido a seguirle la pista a los restantes.

Cuentos completos, de Grace Paley. Recopilación de todos los libros de relatos de esta aclamada autora norteamericana. Protagonizados en su mayoría por mujeres, muchos dejan translucir sus orígenes judíos europeos, hecho que junto con las contínuas referencias al yiddish me han recordado irremediablemente a Isaac Bashevis Singer en bastantes  ocasiones. A destacar los protagonizados por Fe y su entorno más cercano. Sin duda un trasunto de la propia autora, este personaje trata los temas que más le preocuparon y por los que ella misma fue una incansable activista: feminismo, política, socialismo, antibelicismo, etc. Abarcan temporalmente desde finales de los 1950s hasta mediados de los 1980s. Para mi gusto los más potentes son los de los 1970s, con la guerra de Vietnam y la lucha antirracista como telón de fondo. La sencillez de su estilo y cotidianeidad con que trata los temas hacen que las más de 450 páginas vuelen a una velocidad pasmosa.

Un pedacito de tiempo y otros relatos, de Ida Fink. ¿Has conocido alguna vez a una persona a la que la guerra mató pero sigue viviendo? Con esta frase, que cierra el cuento 'La alegre Zośka', se puede definir el espíritu de esta devastadora colección de relatos. Historias de judíos masacrados por los nazis durante la II Guerra Mundial que son difíciles de creer por la magnitud de su crueldad. Es imposible leer del tirón de lo aniquiladores que resultan. Y sin embargo no queda más remedio que agradecer a la autora su esfuerzo para que dichas historias no caigan en el olvido.
R-209. Habla el Frente de Liberación Animal. Este volumen hace un recorrido histórico por el FLA desde incluso antes de su formación en 1976, haciéndonos llegar algunas de las acciones llevadas a cabo por sus activistas. Redactadas en primera persona por quienes las protagonizaron, podemos ver cómo evolucionan a lo largo de los años y según los diferentes países en que se realizaron. Los gobiernos no han dudado en catalogarlos como terroristas, a pesar de que rechazan expresamente la violencia contra animales humanos y no humanos. El hecho de que en EEUU sea ilegal grabar imágenes dentro de granjas industriales habla por sí solo de la connivencia entre gobiernos e industria ganadera. No obstante, sus acciones al margen de la ley han hecho accesible a la opinión pública el atroz tratamiento que se da a los animales, por ejemplo en laboratorios de vivisección o experimentos científicos, a muchos de los cuales se ha podido poner fin por la presión popular tras dar a conocer el material que filmaron en sus intervenciones. El tomo se complementa con una serie de entrevistas a reconocidos militantes animalistas que han colaborado con el grupo. Aunque el los 2010s la tendendencia en cuanto a la lucha antiespecista parece estar mucho más centrada en métodos legales de concienciación y denuncia, lo cierto es que las acciones de este grupo se siguen sucediendo día tras día por todo el mundo.

Estación espacial Deseo, de Ralf König. Otra historia más de Paul y Konrad, la pareja gay más improbable de toda Colonia. Por un lado, Paul se vuelve loco por su cuñado, el marido de su única hermana, con quien comparte gusto por los hombres peludos y rudos. Por otro, Konrad tiene un coqueteo con un joven de veintipocos años de gran sensibilidad, a quien imparte clases de piano. No es que el cómic esté mal, de hecho me ha parecido muy original la trama metaliteraria que incorpora (se ve que en algún momento que me he perdido Paul se ha convertido en escritor y en este tomo asistimos a la creación de la novela de ciencia-ficción que titula el volumen). El problema es que la fórmula está exprimida hasta la saciedad. Es verdad que König siempre aporta unas reflexiones muy acertadas sobre el mundo gay, la cuales se pueden extrapolar a toda la población independientemente de su orientación sexual. Pero si conoces su obra, en cuanto coges uno de sus cómics y ves en la portada el aviso de "Una historia de Konrad y Paul" ya puedes imaginar un 85% del contenido sin esforzarte demasiado.

20 mar 2019

Sin City. Ese cobarde bastardo - Frank Miller

Debido a la exactitud, concreción y brevedad del resumen editorial que aparece en la web de Norma Editorial, hoy resulta más adecuado que nunca copiarla para dar una pincelada de la trama de Sin City. Ese cobarde bastardo y dedicar el tiempo que me ahorro a asuntos de otra índole.
Al detective John Hartigan le falta una hora para jubilarse cuando lo arriesga todo para cumplir con su deber: salvar a Nancy Callahan, una niña de once años, y detener a un loco homicida hijo del corrupto y poderoso senador Roark.
Esta es la tercera historia que leo de la serie Sin City y es la que más me ha gustado de todas. Frank Miller ha escrito un guión que a pesar de participar del maniqueísmo propio del género negro, resulta arrebatador por transmitir un mensaje de redención a través del sacrificio. Hartigan es el más honesto e incorruptible de los policías de Basin City, pero en un alarde de humildad provocado por el desamparo ante las fuerzas a que se enfrenta, no tendrá otra opción que la inmolación si quiere salvar a la chica. Lo habitual suele ser que al final el (anti)héroe protagonista resulte triunfante tras una serie de vicisitudes emocionales de menor o mayor calado y varios episodios de acción. Nunca me imaginaba que podía ser tan fácil conmover haciendo símplemente que el viejo detective aceptara su fracaso y su derrota. Porque eso sí, las vicisitudes emocionales (de menor o mayor calado) y los episodios de acción siguen apareciendo. Que por supuesto son parte del éxito de la narración.

Ahora bien, lo que ya no me ha gustado tanto son las graves inconsistencias del personaje principal. En efecto, más que un hombre, Hartigan es un semidiós. Yo estoy tan dispuesto como el que más a suspender la credulidad en una obra de ficción, pero cuando todos los personajes tiene un perfil realista excepto uno, la historia se vuelve frágil y no puedo terminar de disfrutar de la lectura. Una cosa es ser un tipo duro, otra muy distinta que te metan 6 balas de gran calibre (tres por las espalda, tres en el pecho) y sobrevivas. Sin chaleco antibalas y con un corazón delicado que acaba de provocarte un par de anginas de pecho. Y todo eso con 60 años de edad. Pero es que más de ocho años después, ya cerca de cumplir los 70, te cuelgan por el cuello de la lámpara de una habitación de motel y en lugar de desnucarte y asfixiarte, te balanceas como un péndulo, rompes una ventana con los pies, agarras con ellos un trozo de cristal que ha saltado y te las apañas para cortar la soga y escapar. Y la lámpara que resiste en el techo el bamboleo de una mole de ciento y pico kilos de peso. ¡Imposible, señores! ¡Acabados con esas calidades ya no se hacen! Frank, Frank, Frank, así no convences. No voy a negar que el resultado es entretenidísimo, de hecho ha sido lo primero que he dicho. Pero si pretendes crear un universo coherente, no puedes dotar al protagonista de características físicas humanas (vejez, enfermedad, decrepitud, etc.) y sin embargo hacer que se comporte como un superhombre. Y si lo hicieras, tendrías que enfrentarlo con un supervillano que le vaya a la par. Cosa que por supuesto, no has hecho.

En el apartado gráfico Miller sigue utilizando toneladas de tinta negra para dibujar las escenas en contraste. Aparece como novedad el uso de la tinta amarilla para caracterizar a uno de los personajes, consiguiendo un efecto de lo más repulsivo. Sigue mostrando una habilidad extraordinaria para delinear las escenas desde perspectivas imposibles, lo que le da mucho juego para coquetear con el op-art (alternancia blanco/negro, líneas, interferencias, repeticiones de elementos, etc.). Por cierto que los detalles de la ambientación de las viñetas también son dignos de mención: el motel mencionado en el párrafo anterior es un ejemplo perfecto de arquitectura retrofuturista de mediados del S. XX y decoración Mid-century modern. En definitiva, una obra totalmente recomendable a pesar de lo que para mí ha sido una clara inconsistencia en Hartigan. Tenéis más reseñas en Zona negativa (con un artículo completísimo y muy extenso), Los mejores cómics y Mis cómics.

21 feb 2019

Sin City. La gran masacre - Frank Miller

Dwight McCarthy ha vuelto a Basin City después de haber conseguido una cara nueva. Está pasando la noche con Shellie en el apartamento de ésta cuando Jack, un antiguo amante de la chica, empieza a aporrear la puerta y a amenazarla con echarla abajo si no le deja entrar. Shellie se decide a abrirle pero le pide a Dwight que se mantenga al margen, así que nuestro hombre se escabulle por las habitaciones. Jack viene borracho con varios amigos, así que se le va un poco la mano con la joven. Se la quiere llevar de fiesta al club de strip donde ella trabaja para correrse una juerga con sus compañeras. Antes de salir va al baño y allí se topa con Dwight, quien sigilosamente le da un buen susto para que se olvide de Shellie. El matón, que como casi todos los matones en realidad es un cobarde miserable que solo abusa de los débiles, sale huyendo con sus amigos rumbo al barrio viejo en busca de prostitutas con quienes montar un buen sarao. Dwight los sigue temeroso de que causen problemas a las meretrices en su propio territorio, donde ellas tienen el control por un acuerdo con la policía y la mafia. Como era de esperar, allí las cosas se complican porque Jack se pasa de la raya cuando una joven prostituta se niega a irse con el grupo. Sus compañeras y Dwight le ayudarán a librarse de ellos, pero cuando acabe el enfrentamiento las cosas se pondrán muy mal para todas las trabajadoras del barrio viejo. Y es que Jack ocultaba un secreto del que nadie era consciente.

Sin City. La gran masacre es la tercera entrega de la serie original de Sin City. Sin embargo por algún error de la colección de Norma Editorial que compré en Bibliostock, está numerada a continuación de El duro adiós, que sí fue la primera en aparecer. Esto lo comento porque nada más comenzar a leer este tomo doble se da por hecho que deberíamos saber quién es el protagonista, el porqué de su reconstrucción facial, el regreso a Basin City, etc. etc. Según leemos en la Wikipedia, esta falta de contexto se debe a que cronológicamente este tomo es inmediatamente posterior a Mataría por ella, la segunda entrega de la cual también Dwight es el protagonista. Excepto por este pequeño detalle, que chirría cuando empiezas el cómic, tengo que reconocer que a nivel argumental este episodio me ha parecido mucho más interesante que el primero. Por supuesto estamos ante una obra de temática criminal clásica que incluye los personajes habituales en el género. Antihéroes marginados (prostitutas, tipos honrados caídos en desgracia), polícías corruptos y la mafia inundan las páginas. Sin embargo las situaciones que nos muestra incluyen elementos muy originales. Por ejemplo las prostitutas organizadas según un modelo de autogestión y con grupos de autodefensa, o los ex-terroristas del IRA transformados en mercenarios a las órdenes de la mafia. De todas formas como logro más destacable señalaría el desenlace, que nos aproximan más a una historia épica que una trama noir. De hecho la idea está tan presente en la narración que Frank Miller evoca brevemente en sus páginas la Batalla de Termópilas, la cual adaptaría en 300 algunos años después .

Desde el punto de vista artístico esta entrega repite las características de la anterior: el uso exclusivo de tinta negra, grandes contrastes en las viñetas, abundancia de escenas nocturnas o la magistral habilidad de Miller para emplear en los dibujos elementos propios de la abstracción geométrica. Aunque sigue habiendo muchas escenas que se resuelven visualmente, yo diría que hay más texto, especialmente en cuanto a Dwight como narrador en primera persona. Porque los personajes siguen siendo bastante parcos en palabras, que es otro cliché del género. Resumiendo, a pesar del patinazo editorial al desordenar las entregas, me ha parecido que este episodio está mucho más elaborado. Y estéticamente sigue siendo fantástico. Tenéis más reseñas en La casa de El y Los mejores cómics.

9 ene 2019

Sin City. El duro adiós - Frank Miller

Marv es un matón enorme y con una cara horrenda deformada por mil peleas. Una noche liga con Goldie, una chica espectacular que a todas luces queda completamente fuera de sus posibilidades. Cuando despierta tras una noche de alcohol y sexo con ella, la encuentra muerta a su lado. La cogorza que llevaba le ha impedido enterarse de nada de lo que ocurrió, pero ahora sí que puede escuchar a la policía al otro lado de la puerta de la habitación. Por descomunal que sea su resaca es consciente de que si vienen tan pronto a por él, es porque alguien ha dado un chivatazo. Es ese momento cuando nuestro hombre se propondrá encontrar al responsable de la muerte de Goldie, aunque se deje la vida en ello.

Que yo nunca he sido muy aficionado a los cómics ya lo he dicho más de una vez. Que en general mi aproximación al género ha sido desde las adaptaciones a la gran pantalla de títulos reconocidos, también lo he mencionado tanto como lo anterior. Así pues si he llegado a tomar contacto con el universo de Sin City, del hoy ya mundialmente conocido Frank Miller, ha sido gracias a la película homónima de 2005. Sin City. El duro adiós es la primera historia que creó aunque según el propio autor, cronológicamente sería la última (ver artículo en la Guía del cómic). En ella asistimos a una trama criminal que incluye todo, todo, todo lo que cabría esperar en el género negro y por desgracia resulta habitual hasta la extenuación. El antihéroe protagonista personificado en un delincuente curtido en mil batallas. Prostitutas asesinadas, prostitutas que son testigos accidentales de actos criminales, prostitutas que huyen y buscan refugio en una cama. Psicópatas crueles y perversos, policías corruptos, hombres todopoderosos que manejan los hilos de Basin City, la sórdida ciudad que actúa como telón de fondo y protagonista de lujo. Y todo ello regado de toneladas de acción y violencia, por supuesto.

A pesar de incorporar ciertos elementos puntuales contemporáneos en cuanto a algunos personajes, en realidad el guión no es nada del otro mundo. Un cliché pastiche de miles de historias similares que ya se han escrito con anterioridad. Sin embargo desde un punto de vista gráfico, el cómic es super original, algo que sin duda ha favorecido su éxito. Para empezar, la narración tiene una gran componente visual. Me atrevería a decir que el 50% de las viñetas carece de cajas de texto o bocadillos con diálogos, lo que le proporciona un ritmo muy cinematográfico. Por otro lado, Miller usa exclusivamente tinta negra en los dibujos (por lo menos en este tomo es así). Como prácticamente toda la acción transcurre de noche, suele dibujar las escenas en negativo, lo cual le permite imprimir un tono inquietante a toda la historia. Su técnica es muy depurada y se caracteriza por mostrar perspectivas imposibles o recortar las escenas para destacar en el elemento de mayor importancia. Algunas viñetas parecen juegos de percepción, ilusiones ópticas o una composición de op-art más propia de Bridget Riley. Tanto es así, que en ocasiones resulta difícil interpretar una escena tras lo que aparentemente no son más que un conjunto de manchas negras cruzadas por líneas blancas. Pero cuando lo consigues, no te queda más remedio que reconocer el mérito al autor. Tenéis más de reseñas de este cómic ya clásico en Koukyou Zen y Anika entre libros, aunque esta última apenas son un par de frases para alabarlo.

11 dic 2018

2020 Visions. Repro Man - Jamie Delano y Steve Pugh

Los Angeles, año 2020. La reproducción humana está bajo el control del estado y de grandes corporaciones que tienen en exclusiva los derechos de uso de los pocos hombres que siguen siendo fértiles. Adam es uno de ellos. Atractivo, guapo, fuerte y sano, se gana la vida como estrella de culebrones de Hollywood, siendo Nurtura Corp. la compañía que se encarga de comercializar su semen. Naturalmente se trata de un producto de calidad garantizada solo accesible a las más pudientes. Sin embargo las mujeres menos favorecidas social y económicamente también desean tener bebés, así que un grupo organizado pondrá sus ojos en él para conseguir su activo más preciado.

Repro Man es la cuarta y última entrega de la serie de cómics de ciencia-ficción distópica 2020 Visions. También es la última que voy a reseñar porque no tengo la primera, Ganas de vivir, aunque me quedo con las ganas porque al igual que en los dos tomos anteriores, me he encontrado con un guión muy sólido y original. Jamie Delano vuelve a tomar elementos habituales en este subgénero y añade por su cuenta otros menos trabajados. Entre los primeros tenemos una brecha socioeconómica brutal, el control de la población por parte del estado, grandes corporaciones que actúan con un nivel de poder casi igualable al de los gobiernos, manipulación de los medios de comunicación, catástrofes medioambientales causadas por el aumento global de la temperatura, etc. Imagino que a nadie sorprenderá demasiado este contexto hablando de distopías, sin embargo Delano da un par de golpes maestros: una sociedad pedominantemente femenina con un matriarcado perverso por un lado, y por otro grupos de feministas radicales pro gestación libre y gratuíta, ¡quién lo iba a pensar! Y por si alguien ha estado siguiendo estas reseñas y se lo había preguntado, Adam, nuestro muchachote protagonista de recios músculos y ágiles espermatozoides, es efectivamente el hermano gemelo al que Ethan buscaba incansablemente en el tercer tomo: Renegado. No voy a dar más detalles de la trama, solo añadiré que por una vez, y sin que sirva de precedente, el relato termina con un brote de esperanza aunque las circunstancias sigan siendo desastrosas para todos los implicados. Normalmente algo así echaría a perder mi impresión final, pero detrás de ese aparente optimismo hay un giro irónico que no podía haber estado mejor elegido.

En esta ocasión la parte gráfica está mucho más cuidada. Los dibujos de Steve Pugh son muy detallados, tanto en los personajes como en las localizaciones. Lo cual es de agradecer porque también como en los otros volúmenes que he reseñado, la edición de Recerca vuelve a eliminar el color. Los personajes femeninos, que son mayoría, están especialmente logrados, con un registro que va desde las señoronas más exclusivas de la sociedad bien de L.A. al lumpen de activistas del M.A.M.B.O. (acrónimo de Militant Action for Maternity rights, Breeding security and Obstetric care). Resumiendo y para terminar ya, un cómic y una serie que son de lo mejor que he leído este año en este género, que por lo general juega con desventaja por las pocas opciones que un formato tan reducido permite para desarrollar buenas ideas. Tenéis una reseña muy original y divertida en el blog (que no la web) Tebeosfera.

11 nov 2018

2020 Visions. La tormenta - Jamie Delano y Warren Pleece

Tras la muerte de Fidel Castro en 2003, el poderoso exilio cubano conservador de Florida se secesiona de EEUU. Posteriormente se anexiona Cuba y otras islas del Caribe para formar el Estado Católico Independiente de Nueva Florida. En 2020 el cambio climático y el calentamiento global han transformado la geografía de sus costas al inundarlas con el deshielo. Los caimanes campan a sus anchas por la ciudad, los huracanes son constantes y la población de Miami espera una gran tormenta que arrase con ese infierno de una vez por todas. La forma de gobierno de Nueva Florida ha devenido un estado pseudo feudal con unos cuantos cárteles de familias muy ricas e influyentes que imponen una moral reaccionaria. El pueblo malvive trabajando para ellas y escapa de la rutina con sesiones de sexo virtual, que por supuesto son ilegales. Jack Atlanta es una detective privada de rasgos andróginos que acude dos veces por semana a desfogarse on-line al antro de Claude. La hermana adolescente de éste ha desaparecido y debido a la deuda que Jack ha adquirido por tantas horas enganchada a la realidad virtual, le propone dar con ella para así saldar su cuenta.

La tormenta es la segunda entrega del cómic 2020 Visions, que como ya comenté hace un par de semanas, se compone de un total de cuatro historias independientes de ciencia-ficción distópica que transcurren en el año 2020. De nuevo me he encontrado con un guión que sobresale muy por encima de la media de lo que me vengo encontrando en los cómics que he leído en los últimos dos años. En esta ocasión, el británico Jamie Delano ha planteado una trama criminal en la que se incluye fundamentalismo católico, represión sexual, disminución de la natalidad, tráfico de bebés y asesinos psicópatas. A pesar de este totum revolutum, para mi sorpresa el resultado deja un excelente sabor de boca. Ahora bien que meter tantos hilos argumentales en poco más de sesenta páginas obliga a un ritmo acelerado en exceso. Como suelo decir en estas ocasiones, creo que un poco más de margen habria favorecido al producto final, que en todo caso y para mi gusto ha sido una gran lectura.

Hay dos cosas que me han sorprendido especialmente. La primera es que al igual que en Renegado, la protagonista también es homosexual, con un aire butch propio de los cabarets del Berlin de los 1920s (viste trajes masculinos y se deja crecer un bigote fino). Bien es verdad que su pasado traumático podría levantar las iras de lo colectivos LGTBQ+ por asociaciones indebidas (fue violada en grupo durante el periodo de formación en el FBI), pero hay que reconocer que para un volumen que se publicó originalmente entre 1997-1998, el tratamiento de la homosexualidad que Delano previó para 2020 está totalmente normalizado. El otro aspecto que me ha parecido muy original es el modus operandi del asesino psicópata. Inflige a sus víctimas una cirujía enfermiza que las transforma en extrañas quimeras parte animal, parte humana, condenandolas a una muerte dolorosa y traumática. Algo bastante recurrente en la ciencia-ficción y el género fantástico y que me ha traído a la memoria algún relato corto incluído en Axiomático, de Greg Egan.

En el apartado gráfico pasa como en la tercera entrega. Según se nos indica en el prólogo originalmente era coloreado, pero por discrepancias con el resultado y disponibilidad de los originales de Warren Pleece, la editorial Recerca perfirió publicarlo solo con tinta negra. La verdad es que los dibujos no son nada del otro mundo y simplemente sirven de soporte visual muy básico a una historia muy original y entretenida. En Aburreovejas hay una reseña múltiple que incluye un breve comentario de este cómic.

29 oct 2018

2020 Visions. Renegado - Jamie Delano y James Romberger

Las cosas en los antiguos EEUU no son fáciles en el año 2020. Después de la Segunda Revolución Americana que llegó con el cambio de siglo, el mapa geopolítico se ha reorganizado sufriendo cambios radicales, que como suele considerarse en estos planteamientos prospectivos, tienden claramente hacia la involución. Sin ir más lejos, en el Detroit Islámico Libre, un par de chaperos blancos que no tienen ni veinte años malviven en las calles y sobreviven atracando a sus posibles clientes de raza negra. Pero la policía islámica también sale a cazar a esa escoria, así que en una de las trampas que les tienden cae Ethan McWhirter. Harto de trabajar como un esclavo para la familia fundamentalista cristiana con quien se crió, huyó a los trece a esta gran ciudad, que no le puso las cosas mucho más fáciles tampoco. Tras la detención, un juicio exprés le sentencia a trabajos forzados de por vida en la Gran República de Texas, adonde le envían después de 24 horas de tortura química. Los guardianes encargados de la custodia de los presos durante el traslado venden a los presos blancos a una de las pocas explotaciones ganaderas que quedan en el continente. Ethan intentará aprovechar la oportunidad que se le presenta en el Territorio de Hombres Libres de Nueva Montana para buscar a Adam, su hermano gemelo, de quien fue separado cuando era un crío. Sin embargo la vida en el rancho es tan dura como en el resto del planeta, con lo cual no lo va a tener muy fácil.

2020 Visions es un cómic de ciencia-ficción publicado entre 1997 y 1998. Se compone de cuatro historias independientes, la tercera de la cuales es Renegado. Aunque el cómic original estaba coloreado, la edición en español de Recerca es en tinta negra. Esto provoca que algunas de las viñetas dejen bastante que desear desde el punto de vista estético, ya que se nota que les falta el grado de detalle que probablemente habrían tenido si James Romberger, el artista que las dibujó, las hubiera planteado sin color. Pero al contrario de lo que me ocurre con muchos cómics que leo, en los que el apartado gráfico compensa la simpleza de los guiones, en este caso las tornas están cambiadas. Y es que el británico Jamie Delano ha conseguido crear una historia que me ha dejado boquiabierto desde la primera página. Para empezar el contexto reaccionario en el que sitúa la acción provoca auténtico pavor por la verosimilitud de sus planteamientos. Gobiernos teocráticos, persecución de las minorías o jucios rápidos son sólo ejemplos de las ideas que maneja, todas ellas demasiado cercanas a la realidad como para tomárselas a la ligera. También sorprende lo bien caracterizado que está el protagonista. Ya sea por la ingenuidad que le dan sus dieciocho años, por la ilusión desesperada con que se aferra a la idea de encontrar a su hermano desaparecido, o por el carácter duro y espartano que ha tenido que adquirir para mantenerse con vida, no queda más remedio que reconocer el mérito a Delano por haberlo perfilado tan acertadamente en apenas 100 páginas. Ni que decir tiene, elegir a un protagonista homosexual permite al autor realizar una crítica descarada a la intolerancia, especialmente a la que se disfraza de religión, que por datar de veinte años atrás tiene más relevancia todavía.

También es verdad que la trama no es redonda y adolece de ciertos fallos que son habituales a este formato. En concreto y como ya estoy acostumbrado a comprobar, el desarrollo es demasiado rápido y acumula muchas buenas ideas que habrían dado mucho juego si hubiera sido posible darles salida. Así, no todo es horror después de la debacle estadounidense y se nos presenta una nueva forma de sociedad -en la que acabará integrándose Ethan-, que se caracteriza por ser nómada, respetuosa con las diferencias y además intenta vivir en armonía con la naturaleza. Aunque tienen que enfrentarse a caballeros neocruzados que dedican sus vidas a aniquilar infieles y paganos, que no todo iba a ser tan bonito. En fin, el cómic es lo que es y no está mal, es una pena que la edición no sea más cuidada. Tengo otros dos volúmenes de la serie esperandome, así que irán cayendo las próximas semanas. Por cierto que no voy a poder enlazar reseñas de otros blogs porque no he encontrado ninguna.

16 sept 2018

Remains - Steve Niles y Kieron Dwyer

La recién elegida presidenta de los EEUU propone un desarme nuclear unilateral que es apoyado e imitado por todas las naciones con arsenal atómico. El día en que por fin se van a inutilizar todo el armamento ocurre un suceso inesperado que provoca la detonación descontrolada de todas las cabezas nucleares. Así que la humanidad se va al garete. Solo unas pocas personas logran sobrevivir y el resto se transforman en zombies debido a una tecnología especial que se iba a emplear para inutilizar la radiactividad. Entre los primeros están Tom Bennet y Tori, que en el momento de la deflagración estaban drogándose y follando en la caja fuerte del casino de Reno (Nevada), en que trabajaban. Él era crupier y ella camarera y streaper ocasional. Tuvieron sexo en esa sola ocasión, quizás por aburrimiento o por el estímulo adicional de la coca, porque Tom nunca le había caído bien a Tori, y ella se lo había dejado bien claro desde el primer momento. Sin embargo tras el desastre se verán forzados a convivir juntos y a colaborar por su superviviencia en una ciudad atestada de muertos vivientes deseosos de devorar sus carnes frescas. Por si esa situación no fuera suficientemente intolerable, las cosas empezarán a complicarse cuando detecten que los no-vivos están empezando a actuar con lo que parece ser cierto nivel de inteligencia. Y a cada día que pasa, la desarrollan un poco más.

«¡Oh, no! ¡Otra vez zombies!», diréis. Pues esa misma actitud recelosa tenía yo al empezar Remains, un poco ya harto de una temática que lleva saturándonos desde hace más de 15 años. Y no podía haber elegido peor ocasión para hacerlo, la verdad. Aun siendo una historia de terror en un mundo postapocalíptico plagado de zombies, por encima de eso estamos ante un relato de convivencia entre dos personas que no se soportan y se ven obligadas a cooperar para mantenerse vivos en el más absoluto aislamiento y en un entorno terriblemente hostil. ¡Anda que no me gusta a mí que las miserias humanas queden al descubierto! Considerando la brevedad habitual de este formato (el volumen se fulmina en 30 minutos escasos), creo que es toda una proeza conseguir que te olvides del trasfondo de horror y una vez terminado, la idea que persiste en tu cabeza sea la dificultad de la convivencia.

El guión correa a cargo de Steve Niles, quien empieza a ser todo un habitual en este blog. Hasta el momento no se puede decir que sus tramas me hayan parecido especialmente originales, pero desde luego hoy no puedo decir lo mismo. Del apartado gráfico se encarga Kieron Dwyer, quien tiene un estilo poco pulido intencionadamente. Casi se diría que los dibujos en realidad son bocetos, borradores previos de las viñetas definitivas que no llegaron a realizarse. Su gran dominio a la hora de plasmar los paisajes, las perspectivas o las escenas de acción contrasta con unos trazos y unos colores que parecen terminados a toda prisa y sin interés. Que evidentemente no es el caso. Como ocurriera con Ben Templesmith en Manchada de sangre, a Dwyer no le tiembla el pulso a la hora de aplicar técnicas de postprocesado digital para manipular sus imágenes. Por ejemplo el efecto de desdenfocado que aplica a las viñetas con explosiones para darles realismo es convincente a más no poder.

Resumiendo, un cómic muy entretenido y bien planteado que me ha pillado totalmente desprevenido. Me he tenido que tragar una píldora de humildad por prejuzgarlo tan erróneamente antes de ni siquiera abrirlo. Por cierto, hay una adaptación homónima a la gran pantalla (Colin Theys, 2011). Lástima que la puntuación que recibe en las webs habituales no augure nada bueno de la película. Para otras opiniones podéis leer la entrada que le dedican en De fan a fan.

30 ago 2018

El clavo - Rob Zombie, Steve Niles y Nat Jones

Rex Hauser es más conocido como «El Clavo» en el marginal mundo de la lucha libre profesional norteamericana de cuarta o quinta categoría. Estando de gira por pueblos de Dakota del Norte, acompañado por su mujer e hija adolescente, se tropiezan con un mini ejército motorizado de seres salidos del infierno. Resultan ser los acólitos de El Inquisidor, un cazabrujas puritano que persiguió hasta esas tierras a algunos colonos acusados de brujería y huídos de Salem en el siglo XVII. Víctima de una maldición de aquellos a quienes pensaba ajusticiar, intentará volver a la vida consiguiendo 69 doncellas vírgenes. Pero lo que no sabe es que Rex es un tipo mucho más duro de lo habitual.

No me voy a andar con rodeos, si compré El Clavo fue por el morbo de leer un cómic de Rob Zombie, a quien sigo desde el álbum La Sexorcisto cuando White Zombie empezó a ser conocido fuera del underground. Que según consulta previa a la Wikipedia fue 1992, nada más y nada menos. Este cómic contiene un poco de todo lo que siempre le ha gustado a este artista tan polifacético: las historias de terror con satanismo, broncas y mucha acción. El guión lo coescribió con Steve Niles, tan popular en el medio que hasta en este blog se ha reseñado ya alguna de sus publicaciones. La verdad es la historia es bastante simple y predecible, pero siempre resulta entretenido volver al cliché de los moteros asesinos procedentes del averno (casco con los símbolos rúnicos de las Waffen-SS incluído, por supuesto).

El apartado gráfico es cosa de Nat Jones, quien colabora habitualmente con Niles. La verdad es que los dibujos son espectaculares, super detallados y capaces de expresar a la perfección el dinamismo que requieren las peleas. Se muestra especialmente habilidoso con los desmembramientos por traumatismo y las decapitaciones. Sin duda los estallidos de sangre que los acompañan harán las delicias de todos los aficionados al gore. Resulta difícil de creer que el corazón humano sea capaz de provocar esas explosiones incontrolables de fluidos acuosos más propias del espectáculo de la fuente mágica de Montjuïc, ¿pero a quién necesita verosimilitud en un cómic de terror satánico? Tenéis más reseñas en Cincodays.com, The Sky was Pink y Escrito en el viento.

5 jul 2018

Aghardi - Enric Sió

Una organización estadounidense que estudia el fenómeno OVNI monta una expedición a varios paises para analizar los posibles vínculos entre antiguas civilizaciones y visitantes extraterrestres. Los integrantes de la misma son: Samantha, una joven investigadora muy escéptica con el tema; Jo, otro investigador más maduro que se inclina a dar por ciertas esas teorías; Steve, fotógrafo; y Martha, una joven periodista que se encuentra en el vértice de un triángulo amoroso con Steve y Samantha. A lo largo del cómic seguiremos a este grupo en sus viajes por Suramérica para estudiar los yacimientos arqueológicos de diferentes culturas precolombinas, hasta su destino final en el Tibet, donde las leyendas localizan la mítica ciudad que titula la obra.

Aghardi es un cómic publicado originalmente entre 1969 y 1970 que se inspira en las hipótesis ocultistas y pseudocientíficas que autores como Louis Pauwels, Jacques Bergier y Erich von Däniken popularizaron a lo largo de los años 1960s. Enric Sió toma estas ideas para desarrollar una obra muy poderosa y original a nivel visual pero que deja bastante que desear a nivel narrativo. No voy a negar que el apartado gráfico me ha encantado, el dibujo realista del autor catalán, de clarísimas influencias pop, resulta fantástico. Las transiciones se articulan con formatos super originales y muchas viñetas incluyen efectos muy novedosos para la época, como solarizaciones y virados en negativo. Pero no todo podía ser perfecto: ya sea por el abuso de las elipsis, la abundancia de episodios oníricos plagados de elementos psicodélicos o los constantes flashbacks cuyo contenido apenas encaja en la trama, es innegable que la historia se hace bastante difícil de seguir. Por tanto no queda más remedio que compensar esta deficiencia recreándose en el apartado visual. Y que conste que no va con segundas y no lo digo (especialmente) por el alto contenido erótico de volumen; no me extraña que en su momento recibiera tijeretazos de la censura tardofranquista.

Sió fue uno de los componentes de la mítica Gauche divine barcelonesa, así que no es de extrañar que Alberto Villamandos, un viejo conocido de este blog, escriba un interesante artículo a modo de epílogo del tomo. El especialista en aquel grupo contracultural, progresista y elitista de finales de los 1960s nos revela por ejemplo que el historietista se inspiró en Guillermina Motta, su pareja sentimental en aquellos años, para el personaje de Martha; o que Samantha tiene los rasgos de la famosa super modelo sixties Veruschka. De hecho la intertextualidad es un rasgo identificativo de esta publicación: tan pronto aparece Whaam! de Roy Lichtestein decorando el apartamento de Martha como Steve remedando a David Hemmings en una viñeta que se diría copiada de un fotograma de Blow-up de Antonioni. Resumiendo, un cómic en donde priman la innovación y creatividad de los aspectos gráficos frente al argumento, lleno de buenas intenciones pero con carencias formales muy serias que le restan fuerza. Tenéis un par de reseñas más en Carne de papel y tinta y El blog ausente. La primera es bastante breve y la segunda más elaborada, pero ambas coinciden conmigo en sus apreciaciones.

16 jun 2018

Hyde - Steve Niles y Nick Stakal

Dos hermanos que trabajan en los laboratorios de una gran compañía farmacéutica ven como el departamento financiero cancela la línea de financiación de su investigación por falta de resultados. En un acto desesperado, se usan a sí mismos como cobayas de la droga que estaban intentando desarrollar. Momento a partir del cual los cadáveres de sus enemigos empiezan a aparecer por toda la ciudad. Supongo que nadie se sorprenderá cuando os revele que el asesino parece ser un tipo despiadado y práticamente sobrehumano que responde al nombre de Hyde.

Enésima reinterpretación de la obra de Robert Louis Stevenson, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, que a su vez, es una aproximación más al mito del Doppelgänger. Steve Niles no se ha roto los cuernos para escribir el guión, que no aporta absolutamente nada de interés a la historia original ni al mito. El apartado gráfico es cosa de Nick Stakal, quien con un estilo expresionista y oscuro logra dar un aire muy siniestro y sórdido a toda la obra. Un talento muy por encima de una historia que no hacía ninguna falta que se hubiera escrito.

Creedme, hay cosas mejores que hacer en la media hora escasa que se tarda en leer y en las que invertir los cuatro euros que pagué por él. En Zona negativa no han quedado muy convencidos pero en Goodreads no sale tan mal parado como yo esperaba.

28 may 2018

Caín - Ricardo Barreiro y Eduardo Risso

Unos marginados que malviven en los arrabales de un Buenos Aires distópico en el futuro, rescatan una caja de lo que piensan que es un envío de ayuda lanzado desde un avión. Sin embargo dentro no hay más que dos bebés mellizos. Solo uno ha sobrevivido al impacto de la caída, así que deciden llamarlo Caín y venderlo a El Gitano por unos gramos de droga. Con apenas diez años y tras haber sido utilizado de todas la formas posibles para obtener dinero, Caín acaba en el reformatorio. Allí sufrirá los abusos de El Capo, un delicuente juvenil que controla el tráfico de sintecoca en el interior del recinto, y el propio director del centro, el Dr. Guardaportal. Durante un motín es apaleado por un policía, quien le destroza la mitad del cerebro. Los médicos forenses lo venden a un oscuro instituto de medicina experimental que le implanta medio cerebro electrónico, pero es dado por muerto tras la operación y de nuevo arrojado fuera de la ciudad. Allí recobra el sentido y tras deambular sin memoria durante años como un paria,  por azar se topa con un periódico donde ve las fotos de El Capo, el Dr. Guardaportal y una misteriosa joven que tiene exactamente sus mismos rasgos. La noticia aclara que se trata de la hija de Bunge de Hoz, el fundador de uno de los entramados empresariales más poderosos de todo BB.AA. Las imágenes le harán recobrar la memoria y emprenderá una carrera en pos de la venganza y el descubrimiento de sus orígenes familiares.

El guión de Caín corre a cargo de Ricardo Barreiro. Como habéis podido comprobar por el resumen de la trama, no se ha molestado demasiado en salirse fuera de los clichés del género. La población y la ciudad dividida en dos. Los ricos dentro, protegidos por la policía militarizada. Un gobierno totalitario disfrazado de democrático. Los pobres fuera de la zona segura, malviviendo y/o delinquiendo y/o ambas. Crisis medioambiental y contaminación que han provocado que apenas se produzcan embarazos y menos aún nacimientos. Los mass-media como herramienta de control de la opinión. Existencia de grupos de resistencia. Población idiotizada por la televisión. Venganza, violencia, sexo. Pero tampoco nos pongamos tiquismiquis. Estamos ante un cómic que apenas pasa de las noventa páginas y no hay necesidad de hacerse el ofendido. La idea es desconectar con una trama simple y mucha acción. El apartado gráfico es cosa de Eduardo Risso, quien emplea exclusivamente tinta negra y dibujos muy próximos a la línea clara pero con ciertas libertades formales (encuadres imposibles, onomatopeyas de aire pop, etc.). A mi personalmente me ha encantado y creo que sobresale muy por encima del argumento, previsible a más no poder. Como dato curioso, yo destacaría el aire descaradamente ochentero que lucen los atuendos de todos los personajes, que te retrotraen automáticamente a la estética de la Movida Madrileña.

A ver, que yo he pasado un rato revivalero entretenido, pero que el volumen no da para mucho más. Tenéis más reseñas en Xonx World, El lector impaciente y el Blog de Ricardo Bosque. Son tan breves como la mía, pero bastante más entusiastas.

20 abr 2018

Manchada de sangre - Dan Wickline y Ben Templesmith

En un futuro próximo aunque indeterminado, Kenji ha sido criado siguiendo el estricto código ético de los samuráis. Un día recibe la noticia de que su padre, alto directivo de una multinacional con sede en EEUU, ha completado el ritual del seppuku para morir con honor cuando se descubrió que era responsable de una apropiación irregular de activos de la compañía. Nuestro protagonista viaja entonces a Seattle para encargarse del traslado del cuerpo a Japón y de paso encontrar a los responsables de su muerte, ya que le resulta imposible creer que su padre sea culpable de un crimen que va totalmente en contra del bushidō.

Manchada de sangre es una historia breve y predecible que a pesar la simpleza del guión, resulta muy atractiva principalmente por el efectista apartado gráfico. Los elementos de ciencia-ficción en realidad no tienen casi peso, apenas algún que otro vehículo volador que podría haberse sustituido sin problema por una moto de gran cilindrada sin que el resultado se hubiera visto afectado lo más mínimo. No se puede decir que el norteamericano Dan Wickline se haya roto los cuernos para escribir la trama. Ahora bien, el trabajo de ilustración del australiano Ben Templesmith me ha parecido espectacular. Su estilo es fingidamente desaliñado, desgarbado, como si apenas le bastara con trabajar unos monigotes que no terminan de estar del todo definidos. Las perspectivas no están cuidadas. Los onomatopeyas parecen garrapateadas por crios que están aprendiendo a coger los lápices. Da la impresión de que ha aplicado los colores de los elementos de la viñeta y de los fondos con prisa, sin mucho interés y por dejarlo solo mínimamente presentable. Y a medida que lo percibes te das cuenta de que su mayor atractivo es precisamene ese aspecto general de descuido. Prueba más que evidente por otro lado del gran talento de este artista. Sorprende también que no tenga reparos en emplear algún tipo técnica de de postprocesado digital para conseguir un efecto de desenfoque muy artificioso, pero que resulta brillante en los golpes y las escenas de peleas.

Poco más que añadir, la verdad es que el tomo no llega ni a las 50 páginas pero su lectura resulta un placer a nivel visual. Curioseando Internet he descubierto que tanto Wickline como Templesmith participaron en el cómic 30 Days of Night, que yo conocía a través de la infravalorada adaptación homónima a la gran pantalla 30 días de oscuridad (David Slade, 2007). También os la recomiendo si como yo, sois aficionados al género de terror y a las películas de vampiros. Tenéis otra reseña de este pequeño volumen en Ocio zero. EStá más trabajada que la mía pero viene a decir poco más o menos lo mismo.

6 mar 2018

Juventud cabreada (Vol. 1 y 2) - Johnny Ryan

Loady McGee y Signus O’Gynus protagonizan el 80% del contenido los de dos volúmenes de Juventud cabreada. Son repulsivos, repelentes, granujentos, freaks inadaptados. Loady es violento y abusador, Signus es un buenazo y para su desgracia tiene un claro perfil de víctima. Cada historieta repite un modelo de guión muy básico que permite al primero hacer mil trastadas y aprovecharse tanto del segundo como de otros personajes a quienes martiriza. Como elementos diferenciales se sucede una variedad inagotable de elementos escatológicos, homicidas y/o pornográficos: pústulas venéreas, mutilaciones, vómitos, violaciones, amputaciones, etc. En definitiva tramas disparatadas que buscan la carcajada desde un humor negro muy bestia.

En realidad los dos tomos son el paradigma perfecto del estilo underground no solo en el fondo, sino también forma. El dibujo de Johnny Ryan es por tanto intencionadamente feísta. Excepto en las portadas a todo color, usa solo tinta negra sin rellenos ni sombras aunque eso no le impide cuidar el detalle al máximo. No hay mucho más que contar. Se trata de dos cómics que exaltan la incorrección política y tiran de tópicos de todo pelaje para provocar al lector. Una vez aceptadas estas premisas, es posible hasta encontrarle la gracia y disfrutar de la mezcla entre humor y repugnancia que proponen. Pero vamos que no estamos delante una obra maestra, eso tampoco. Tenéis otra reseña en El Francotirador.

3 feb 2018

Voraz - Dawn Brown

Un asesino en serie lleva actuando varios meses en la pequeña y aburrida ciudad de Good Fortune, dejando tras de sí una ristra de cadáveres descuartizados que no para de crecer. El joven agente Mason es uno de los miembros de la policía asignados al caso. Un tipo taciturno y solitario que pasó su infancia leyendo libros de aventuras debido a una larga enfermedad. El capitán de policía, con quien Manson investigaba y que estaba a punto de jubilarse, es la siguiente víctima del psicópata criminal. Inmediatamente después va Catherine, una detective de quien el protagonista está enamorado. Para su desgracia ella apenas había reparado en su existencia. Visto el cariz que toman los acontecimientos en el caso, nuestro hombre tendrá que enfrentarse a la posibilidad de que sus fantasías infantiles sobre un guerrero cruel y monstruoso con quien se divertía manteniendo peleas sin fin hayan tomado control de su vida y que por tanto, él mismo sea el sanguinario asesino.

Acabo de terminar Los elixires del diablo y las inescrutables fuerzas que rigen el azar ponen en mis manos un cómic que trata también sobre el desdoblamiento de la personalidad a través de un Doppelgänger. Por suerte para mí, visto el aburrimiento que me ha provocado aquella novela, esta publicación es muchísimo más ligera, llevadera e interesante que el libro de E.T.A. Hoffmann.

Guión y dibujos corren a cargo de Dawn Brown, quien tiene una reputada trayectoria en la industria del cine como diseñadora de escenarios. Las páginas son impactantes visualmente, con una distribución de textos y viñetas muy libres en las que se nota el gran talento artístico de la autora. Por otro lado, tal y como promociona la editorial, la influencia de Edgar Allan Poe es bien palpable. Se deja notar sutilmente en el lirismo de las narraciones, que evocan misterio y locura. Como referencias mucho más descaradas tenemos a los omnipresentes cuervos que rondan por todo el pueblo y a Muerte Roja, alter ego fantasmagórico de Manson que tanto por el nombre como por el atuendo está claramente inspirado en el cuento La máscara de la muerte roja de Poe. En definitiva, un cómic chulísimo que explota con mucho talento las posibilidades visuales y artísticas del medio. A pesar de que la temática que trata está muy manida en el género del terror, para mi gusto el resultado es 100% satisfactorio. Tenéis más reseñas en ¿Cómo quieres que cuente estrellas? y Zona negativa. Por cierto que ni uno ni otro comparten mi entusiasmo por esta obra, en especial en el apartado gráfico.

27 ene 2018

Gigante - Steve Niles y Nat Jones

No pienso dedicar a este post más tiempo del que necesité para leer este cómic, que fueron unos 30 minutos. Por tanto para empezar voy a resumir la trama fusilando la contraportada:
Año 2013. El astronauta Don Maggert vuelve a casa. Inesperadamente, un terrible accidente le convierte en un monstruo gigante dispuesto a arrasar todo a su paso y a engullir a cuantos humanos se pongan en su camino. Y el único que puede detenerle es... ¿un robot nazi gigante?
Como acabáis de comprobar, el guión a cargo de Steve Niles es un despropósito divertidísimo que no busca más que hacer pasar un buen rato. ¡Y vaya si lo consigue! No solo por la acción desmadrada sino también por los golpes de humor negro muy, muy bruto, que abundan tanto como el omnipresente tono oscuro del las viñetas, de las cuales es responsable Nat Jones. El protagonista recuerda estéticamente a La Cosa de Los 4 Fantásticos pero con el tamaño de Godzilla. Y el robot nazi lo bordan, una especie de Boss Robot reinterpretado desde el retrofuturismo de los 1940s. Intrascendente, sí, pero muy gracioso y entrentenido. Conceptos dos que no son fáciles de mezclar con arte y salero. Tenéis otra reseña en Zona Negativa.
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