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7 dic 2021

Ampliación del campo de batalla - Michel Houellebecq

Mi primer encuentro con Michel Houellebecq se produjo a través de La posibilidad de una isla, allá por 2005. Mi conexión con su prosa y especialmente, con el ideario crítico y pesimista que transmiten sus novelas fue total. Un flechazo implacable. Así que a partir de ahí, leí el resto de novelas que había publicado hasta el momento: Las partículas elementales, Lanzarote, Plataforma y la última fue Ampliación del campo de batalla. Quizás llegué un poco agotado a esta última, y aunque me gustó, no la encontré tan avasalladora, arrebatadora y desbordante como las demás. En su momento pensé que al tratarse de su primera novela era comprensible que hubiera estado más comedido. Así pues, me había propuesto volver a leerla para comprobar si estabamos ante un producto netamente houellebecquiano o bien, una tímida avanzadilla que lo que llegaría a convertirse. ¿Y a qué nos enfrentamos exactamente? Lo resumo con la inestimable ayuda de la sinopsis editorial:
«Esta novela [...] está protagonizada por un antihéroe que ha dejado de luchar, un ingeniero informático de 30 años, hastiado de su trabajo y aburrido de sus congéneres, que desprecia el sexo, lleva dos años de castidad, y describe sin pelos en la lengua el campo de batalla de la actual sociedad neoliberal con sus perdedores en los ámbitos económico y sexual.»
Una vez releída con plena atención y sin saturación previa el diagnóstico no puede ser más inequívoco: estamos ante un debut impecable. Apenas 175 páginas bastan para recoger un demoledor análisis de la sociedad de finales del siglo XX, la mayoría de cuyas críticas siguen teniendo validez en las dos décadas que llevamos del siglo XXI. La experiencia de Houellebecq en la consultoría de las Tecnologías de la Información se vuelca en la narración no solo para mostrar la gran patraña del progreso a través de la Informática y demás zarandajas tecnológicas, sino para reflejar el gran hastío que provoca en el ser humano una vida dedicada al trabajo en la que no queda espacio para el afecto y el amor. Nuestro protagonista ha dejado de engañarse y nos expone las miserias que la sociedad moderna industrializada e informatizada trae de la mano. Soledad, falta de comunicación, aislamiento. Un profundo egoismo conduce a la incapacidad para relacionarnos los unos con los otros, lo que en definitiva conduce a la desesperación. El ingeniero informático del libro vive porque no sabe hacer otra cosa, no porque crea que merece la pena vivir. Y cuando es espectador de los patéticos intentos de llevar una vida normal que contempla en sus congéneres, su desánimo se agrava ante la inutilidad de esos actos. En definitiva, lo que viene siendo un pesimista filosófico de manual.

A pesar de su formato novelístico, hay que reconocer que el trasfondo filosófico del texto le otorga cierto tono ensayístico. Esto provoca que la narración sea en su mayor parte descriptiva y explicativa. La trama en realidad no es más que una excusa que permite al autor francés redactar un examen de la sociedad y el devastador resultado que tiene en el ser humano. Vamos que no hay espacio ni necesidad de usar la imaginación a no ser para tratar de figurarse los rostros grises y avinagrados de los personajes. Visto así entiendo que no guste a todo el mundo, sobre todo cuando somos conscientes de que su intención es quitarnos la venda que nos cubre los ojos para revelarnos lo abyecto del consumismo, el capitalismo, las grandes corporaciones o los constructos culturales en los que se basa nuestro mundo: el amor, la vida en pareja, la familia.

Como bien apunta el resumen editorial, en el libro asistimos a una batalla en la que los perdedores del mundo occidental se levantan en armas y se revelan contra los perversos mecanismos que los anulan, llámense pobreza, fealdad o fracaso. Como en toda guerra, habrá muchas víctimas y Houellebecq se ceba en las mujeres haciendo gala de una misoginia brutal. Algo que si seguimos sus razonamientos es completamente injusto, pues todos, hombres y mujeres, estamos igual de abandonados. Aquí tenemos un motivo para la controversia, uno de tantos que ha ido acompañándole en su carrera literaria. En mi opinión se trata del punto que destaca más en su contra, ya que ninguna de sus invectivas contra el sistema necesita de esos vitriólicos ataques a las mujeres. Al margen de este aspecto en particular, la novela me ha resultado muy estimulante. También deprimente, pero en un estado de ánimo controlado y estable tendrá un enfecto enriquedecer más que perjudicial. De hecho, yo haría una cita con el libro en su totalidad.

10 abr 2021

H. P. Lovecraft - Michel Houellebecq

Siendo fieles a la verdad, resulta difícil denominar ensayo a este opúsculo de apenas cien páginas de extensión. H. P. Lovecraft es un elogio al autor de Providence escrito por un fan para goce y regocijo personal y del resto de sus fans. Según nos indica el propio Michel Houllebecq en sus páginas, tenía poco más de 32 años cuando empezó a redactarlo. Se trata por tanto de una obra primeriza en la que prima el entusiasmo sobre el rigor. Que no es que no lo tenga, ojo. Como gran seguidor de Lovecraft, todas las opiniones vertidas en el libro están basadas en el conocimiento que el autor francés tiene de su obra, además de fuentes fidedignas convenientemente recopiladas en la bibliografía (biografías, cartas, etc.). Sin embargo no estamos ni ante una biografía ni ante un ensayo, sino más bien una alabanza al gran maestro del terror cósmico que he disfrutado de cabo a rabo. Tanto es así que tuve que dosificarla para no terminarla de una sentada, aunque es tan poquita cosa que lo hice en solo dos.

El subtítulo 'Contra el mundo, contra la vida' ya nos da una pista de por dónde van los tiros. A quienes conozcan su faceta de novelista no les sorprenderá el enfoque de pesimismo filosófico con que Houellebecq aborda este ensayo. Probablemente sea el elemento clave en la simpatía que el francés siente por el norteamericano. El desinterés y desapego de Lovecraft por los goces sensuales de la vida y su estoicismo, quizás como resultado del puritanismo de su familia, terminan provocando la génesis de una línea narrativa de terror tan rompedora como original. No en vano los Mitos de Cthulhu es un caso excepcional y único en la historia de la literatura: no existe otro autor cuyo estilo y temáticas hayan servido para inspirar a decenas de escritores que no se avergüenzan de tratar de copiarlo; al contrario, su intención es  precisamente continuar su mitología como si se tratara de él mismo.

A mi el libro me ha resultado muy, muy interesante, algo que no sorprenderá sabiendo mis filias, no solo por la literatura y el cine de terror, sino también por el enfoque fatalista que no puedo evitar imprimir a la existencia humana. Lo que no me encaja en absoluto es el prólogo a cargo de Stephen King, quien con un optimismo insultante se atreve a cuestionar el punto de partida básico de Houellebecq para explicar a Lovecraft: que la vida resulta dolorosa y decepcionante (cuestiones que también se abordaban en La conspiración contra la especie humana de Thomas Ligotti). Lo peor del caso es tener que leer algo así cuando es sabido que el de Maine ha pasado más de una vez en su vida por un infierno de alcohol y drogas, algo super habitual entre todos aquellos que consideran que la vida es un regalo que debemos agraceder. Me temo que esa cultura estadounidense de la positividad a cualquier precio me parece agotadora y falaz. En fin, volviendo al ensayo, los pocos detalles biográficos aportados resultan imprescindibles para entender a Lovecraft: un racismo contumaz unido a unos modales exquisitos, su fracaso continuado en el país que encumbra a los triunfadores, sus grandes penurias económicas, su franca torpeza en el terreno sentimental, una modestia que linda con el masoquismo. También se señalan algunas características diferenciadoras de su prosa, a la cabeza esa adjetivación sobrecargada  para expresar horror y repugnancia. También la importancia de la arquitectura a la hora de crear los mundos en que transcurren sus relatos y novelas, o que fue pionero en incorporar elementos científicos (genética, geografía, etc.), producto de su vastísima cultura. No se puede negar que el francés ha llegado a conocerlo bien y nos ha aproximado a su vida y su obra de una manera extremadamente concisa, pero muy acertada. Tanto es así que durante la lectura no hacía más que pensar en leer el segundo tomo de la Narrativa Completa de Lovecraft de Valdemar. Espero poder hacerlo a largo de este año.

29 oct 2019

Grobe Zusammenfassung (8)

Dos meses y se acaba el año. Da un poco de vértigo, ¿verdad? Espero poder retomar el formato clásico de reseñas para cada libro en 2020, pero sinceramente, no las tengo todas conmigo. Bueno en unos meses lo comprobaremos. Por el momento, aquí va el resumen de octubre.

Almas, de Joana Russ. Ya dije el mes pasado que El hombre hembra es una novela bastante insoportable. Sin embargo mi honestidad en cuanto a las opiniones que vierto en el blog debería ser, a estas alturas, conocida por todos. Por eso espero que me creáis si digo que esta colección de textos de género fantástico/scifi es todo lo contrario. El enfoque feminista que parece característico de la autora está también muy presente en estos títulos. Por suerte para el lector son muy originales y tienen desarrollos lineales y coherentes. Nada de experimentos 'New Wave' como el citado un poco más arriba. El volumen incluye una novela corta y cuatro cuentos que datan de principios de los 1980s y abordan cuestiones de género, identidad sexual y las convenciones sociales en cuanto al sexo (creo que hay un par de protagonistas gays, y otra juega con algunas ambigüedades sobre el sexo con menores). Resumiendo, parecen haber salido de la pluma de una persona a quien le gusta escribir y sabe cómo hacerlo bien.

El imitador de voces, de Thomas Bernhard. Relatos cortos a cargo de mi escritor austriaco preferido. Sus temáticas habituales condensadas en un par de páginas como máximo. Críticas a su país y toda la sociedad. El horror de la soledad, la incomunicación, la enfermedad, la muerte. Y con alguna que otra pincelada de humor que sirve de contrapunto a tanta desesperación. Muy recomendable.
Tránsito, de Rachel Cusk. Faye. La escritora protagonista de esta trilogía se llama Faye. El nombre aparece una sola vez en esta segunda entrega, que repite en cuanto a forma el planteamiento de la primera. Estos tres volúmenes se podría definir como una colección de relatos cortos centrados en las relaciones humanas (familiaries, amistosas, de pareja). El nexo común a todos ellos es Faye, quien se encarga de ir introduciendo en la narración a diferentes personas con quienes se va topando a lo largo del día y cuyas historias van componiendo el texto. Y que conste que he dicho los tres con conocimiento de causa: mientras escribo estas notas estoy leyendo precisamente la última entrega: Prestigio. Ni que decir tiene, me está gustanto tanto como los otros dos.

Serotonina, de Michel Houellebecq. ¡Qué ganas tenía de leer este libro! Lo compré en febrero y he estado retrasando la recompensa todo lo posible. En octubre ya no he podido resistirme más. Es la novela de Houellebecq que más me ha gustado desde Plataforma. Volvemos a enfrentarnos a otro de sus personajes protagonistas hundido en la desesperación porque la vida se le está escapando de las manos. Las más de cuatro décadas de existencia en nuestro planeta viviendo en ese monstruo que denominamos sociedad ya no le dejan espacio para la esperanza, mucho menos para la felicidad. Todas las reflexiones que el autor francés nos trae por boca del protagonista, Florent-Claude Labrouste, se sienten como puñaladas y no dejarán indiferente a nadie. Magnífico. ¿Qué consuelo me queda hasta que vuelva a publicar algo nuevo? Más aún, ¿quién me garantiza que mantega este nivel tal excelso?

Una noche en el paraíso, de Lucia Berlin. Más cuentos de esta malograda autora que vienen a rebufo del éxito de Manual para mujeres de la limpieza de hace un par de años. Los relatos no están mal, no es que sean unas castañuelas pero en general tiene un sabor menos amargo que los del volumen anterior. Sabiendo del pie que cojeo, comprenderéis entonces por qué me ha parecido más flojo. El transfondo autobiográfico es bastante evidente, sin embargo casi todos ellos tiene como protagonistas a mujeres jóvenes (todas ellas alter ego en mayor o menor medida de Berlin), que por aquello de la vitalidad propia de los años mozos, todo lo ven con ánimo y esperanza, incluso situaciones y experiencias que observadas desde la distancia resultan bastante amargas. No insisto, se deja leer y entretiene pero como imprescindible, el otro y no éste. 

Nada, de Carmen Laforet. Para empezar esta novela tiene el mérito de haber ganado el primer Premio Nadal que se concedió. Luego hace un retrato magnífico de las miserias de la postguerra en la Barcelona de los 1940s. El hecho de que la protagonista sea una joven adolescente no me ha resultado tan cargante como esperaba. Es verdad que el argumento también recoge los problemas habituales de esa etapa tan complicada del ser humano, que por lo general tienden a interesarme bastante poco. Sin embargo la autora catalana consigue que el drama familiar y existencial se imponga a las pamplinas de la edad del pavo, que incluso en ese contexto tan sobrecogedor de miseria y devastación moral, resultan bien traídas.

17 oct 2018

Supervivencia - Michel Houellebecq

Supervivencia es un volumen editado en 2007 por Acuarela & A. Machado que incluye los siguientes libros de poemas de Michel Houllebecq: 'Rester vivant' ('Sobrevivir', 1991), 'La poursuit de bonheur' ('La búsqueda de la felicidad', 1992; revisado y reeditado en 1997) y 'Le sens du combat' ('El sentido de la lucha', 1996)

'Sobrevivir' poco más que un panfleto que por un lado describe las características que debe exhibir un poeta para poder considerase tal, y por otro nos informa del destino que le espera. Entre las primeras no hay más que miserias y desolación. Y el segundo, según nos cuenta el autor francés, es muy poco problable que sea la gloria: con casi toda seguridad escribir versos solo llevará al pobre loco que lo intente a ser un desgraciado. 'La búsqueda de la felicidad' y 'El sentido de la lucha' son poemarios en toda regla. Los temas que tratan las composiciones son los habituales en su obra. Destaca por encima de todos la percepción de la madurez como un momento clave que nos enfrenta al fracaso de toda nuestra vida y nos pone en sobreaviso de lo que nos espera en la vejez: soledad, enfermedad, hastío existencial, decrepitud, muerte. También se regocija en la la infelicidad que provoca la idea de amor romántico, contraponíendola al placer carnal que supone el sexo entendido como vía de escape a la angustia de la ausencia de afecto. La idea general que sobrevuela toda la producción sería el sinsentido de la vida, aunque puntualmente hay ejemplos muy curiosos de crítica a las convenciones sociales y la hipocresía del mundo moderno.

Houllebecq defiende el uso de métricas clásicas, con una preferencia clara por las estrofas de cuatro versos. Hay algunos poemas en verso libre y ejemplos de prosa poética pero su aparición es anecdótica en comparación. Sorprende eso sí, la gran dificultad que existe para traducir los poemas, algo que provoca que en la mayoría de los casos se pierdan las rimas del original. Mis conocimientos de francés son muy limitados, pero como la edición es bilingüe me he molestado en consultar de cuando en cuando algunos de los poemas en el idioma de Molière. Veamos un sencillo ejemplo, la primera estrofa del poema titulado 'El amor, el amor', extraído de 'La búsqueda de la felicidad'. Primero en la traducción:
En un cine porno, unos jubilados cascados
Contemplaban, escépticos,
Los retozos mal filmados de dos lascivas parejas.
No había argumento.
Y ahora el original en francés:
Dans un ciné porno, des retraités poussifs
Contemplaient, sans y croire,
Les ébats mal filmés de deux couples lascifs.
Il n'y avait pas d'histoire
Es decir, el ABAB original se pierde por completo. En cuanto a la longitud poco tengo que decir, si no me atrevo a contar las sílabas en un poema en español, menos aún en francés con las liaisons; es algo que queda totalmente fuera de mis posibilidades. Y que conste que no estoy minusvalorando la labor de traducción, ¡faltaría más! Entiendo que debe de ser un auténtico infierno trasladar un poema a otro idioma, mantener el sentido y además conservar las rimas, pero no deja de ser una pena que toda la sonoridad del escrito original se pierda de manera inevitable al traducirlo. En definitiva y aun teniendo en cuenta las limitaciones expuestas, se trata de un libro muy interesante que me ha permitido acercarme otra vez a la faceta lírica de mi admirado Houellebecq. Por cierto que está editado con una licencia Creative Commons, que es algo que se ve muy pocas veces y que merece una mención especial. No he podido encontrar otras reseñas de esta recopilación poética, así que el apartado final con sugerencias a otras opiniones queda hoy desierto.

17 abr 2018

Configuración de la última orilla - Michel Houellebecq

Configuración de la última orilla es el quinto poemario que publica Michel Houellebecq. No me gusta mucho la poesía, pero me gusta mucho Houellebecq, así que consideré mi obligación de fans darle una oportunidad. Las composiciones están agrupadas en cinco apartados:

  • la extensión gris, donde hay una mezcla de poesía libre y formal para reflexionar sobre la humanidad, la sociedad, las relaciones personales, etc. siempre desde un punto de vista muy houllebecquiano; es decir: cínico, procaz, insolente.
  • de puente en la zona 6, con poesía formal gritando a los cuatro vientos el dolor que nos supone existir y sin embargo, dejando bien claro también que la inquebrantable voluntad humana nos arrastra a la búsqueda de la felicidad
  • memorias de una polla, engloba poemas rigurosamente adaptados a métricas canónicas con el sexo como motor de la existencia humana, y poniendo en evidencia a las hormonas que nos obligan a buscar el contacto carnal en toda nuestra trayectoria vital.
  • las inmediaciones del vacío, que agrupa poemas formales que evocan la pérdida del amor y el recuerdo de la felicidad que supuso su breve presencia en nuestras vidas.
  • meseta, un conjunto de reflexiones variopintas tanto en métricas canónicas como en verso libre; sobrevuela a todos ellos un cierto tono de fatalidad por la decrepitud de la vejez y la falta de interés y fuerza para resistir que la acompaña.
Tengo que admitir que hay muchos poemas de los que no he sacado gran cosa en claro. Los he leído, sí, pero al terminarlos la pregunta que me rondaba la cabeza era: ¿qué habrá querido decir con esto? Otros sí que caen claramente fuera de los simbolismos y se traducen en versos contundentes de imágenes poderosas. Por ejemplo, CARA B, incluído en el segundo bloque dice:
Y entonces de repente todo pierde su atractivo
El mundo sigue ahí, repleto de objetos variables
De discreto interés, fugitivos e inestables,
Una luz mortecina baja del cielo abstraído

Es la cara B de la existencia,
sin placer ni verdadero sufrimiento
Salvo aquellos que derivan de la usura,
Cualquier vida es una sepultura

Cualquier futuro es necrológico
Ya solo nos hiere el pasado
El tiempo de la ebriedad y el sueño,
La vida no tiene nada de enigmático.
Resumiendo, nos enfrentamos a las preocupaciones, temas y tics habituales de la obra de Houellebecq esta vez en formato lírico. A mi me ha resultado una experiencia muy enriquecedora. Pero claro, yo siempre he conectado muy bien con este autor, es como decir que tus hijos te parecen muy guapos: una afirmación muy sesgada. Se lee en un pispás y viene en edición bilingüe, así que si sabéis francés podréis disfrutarlos en su idioma original. Más reseñas en Los Inrockuptibles y El alma de la piel.

15 may 2015

Sumisión - Michel Houellebecq

En las elecciones presidenciales francesas de 2022, el pacto entre la Fraternidad Musulmana, un partido islamista de corte moderado, y los partidos de centroizquierda y centroderecha (estos dos últimos perdedores claros de los comicios), consigue imponerse a la extrema derecha representada por el Frente Nacional. Mohammed Ben Abbes, el carismático y conciliador líder de los islamistas, centra sus esfuerzos en educación, pues considera que esta cartera es la que garantiza su ideario expansionista del Islam por Europa a medio plazo. Uno de los cambios que se abordan en este sentido consiste en transformar a la Universidad de París-La Sorbona-III en una institución islámica. El protagonista, François, profesor titular y reputado especialista en Joris-Karl Huysmans, es inmediatamente despedido recibiendo la jubilación anticipada en unas condiciones excelentes (prácticamente el 100% del salario íntegro). Ello se debe a que el nuevo sesgo religioso que distingue al hasta entonces prestigioso centro de enseñanza superior conlleva que sólo empleará a profesores seguidores del Islam. En esta encrucijada, François tendrá que enfrentarse a los cambios que se le vienen encima, no solo debido a la nueva situación política, sino también por cuestiones personales y familiares.

En Sumisión, Michel Houellebecq plantea un posible escenario de cómo sería Francia tras la eventual e hipotética victoria política de los islamistas moderados en una fecha futura pero próxima. Hipotética, sí, pero no improbable en ese horizonte temporal, vistas las tendencias del voto de los ciudadanos franceses en los últimos años. Tras el paréntesis de estilo que supuso El Mapa y el Territorio, el autor retoma las características que le hicieron convertirse en la oveja negra de las letras francesas. El protagonista es un cuarentón egoista y machista, solitario e insoportable, sagaz e irrespetuoso, descarado e inteligente. Plenamente consciente de sus limitaciones como persona, sus propias miserias y debilidades constituirán el talón de Aquiles a través del cual se dejará seducir por las suculentas ventajas que la nueva moral religiosa concede a un individio de alto nivel intelectual, por mucho que él mismo se vea patético. Houellebecq nos enfrenta de esta forma al conformismo más pusilánime del ser humano. Los ciudadanos del hexagone ven cómo se institucionaliza el machismo más rancio: la mujer vuelve someterse al hombre, desaparece el ideario revolucionario (laicidad, defensa de la libertad indiviudal, servicios sociales universales, etc.) y casi de la noche a la mañana la institución familiar pasa a ser el baluarte de la nueva sociedad. Ante esta perspectiva, François como ejemplo arquetípico, se vuelve acomodaticio y en un giro muy propio de nuestra especie, empieza a ver la situación como conveniente a sus intereses. Si este es el trato que se da al ser humano, no sorprenderá que el escritor ridiculice sin límites a instituciones o países enteros, donde la peor parte se la llevan los estados de Oriente Medio con gobiernos teocráticos. Toda esta crítica descarnada va acompañada de imprevisibles y ocurrentes golpes de humor, con lo que la vuelta de Houellebecq a la actualidad literaria ha sido para mí todo un placer. Más reseñas de esta novela en Un libro al día, donde ha gustado, y El síndrome Chéjov, donde no.

30 sept 2011

El Mapa y el Territorio - Michel Houellebecq

Por fin entre mis manos una nueva novela de mi admirado Houellebecq, que por supuesto he devorado y disfrutado sin mesura. He encontrado que ha suavizado bastante el discurso provocador, aunque afortunadamente no ha disminuido un ápice ni su capacidad para crear historias adictivas ni su habilidad a la hora de narrar. Siguen resonando de fondo los temas que ya ha tratado anteriormente y que son consustanciales a su obra, por ejemplo la imposibilidad de comunicación de los seres humanos o las dificultades (aparentemente) insalvables de las relaciones personales y familiares, pero no son el leitmotiv que guía la acción. El Mapa y el Territorio es una novela que trata principalmente del arte, del negocio que genera, del artista y del proceso creativo, haciendonos partícipes de todas las contradicciones, maravillas y ridiculeces que esta actividad lleva asociada. Y esto no es todo, porque para sorpresa del lector termina convirtiendose en una novela policiaca con serial killer incluído. Très bien, monsieur Houellebecq!

Como curiosidad, aunque ya no parece serlo tanto por lo frecuentemente con que me la tropiezo, el propio autor e incluso su amigo el también escritor Frédéric Beigbeder aparecen como personajes del libro. Houellebecq en concreto tiene mucho peso en la trama, y la recreación que hace de sí mismo compone una caricatura bastante buena del personaje público que ha trascendido al inconsciente colectivo, en parte debido a sí mismo y en parte a los medios de comunicación: huraño, depresivo, impulsivo, culto, contradictorio, etc. Para mi gusto estamos con diferencia ante la novedad más destacada del otoño.

He encontrado algunas reseñas de El Mapa y el Territorio que me han gustado mucho, por ejemplo las de Revista de Letras, La Tormenta en un Vaso y Críticas Literarias Regina Irae (ojo, que las dos últimas incluyen datos que desvelan la trama).

28 jul 2011

Intervenciones - Michel Houellebecq

Vaya por delante mi total devoción por Houellebecq y su obra. Devoción, admiración, reverencia, veneración, ¡me encanta su forma despiadada de atacar a la hipócrita sociedad occidental, erigida sobre la endeble cultura del consumo! Puedo decir sin temor a equivocarme -porque acabo de comprobarlo-, que he leído todas las novelas que hay traducidas al español a fecha de publicación de esta reseña: Ampliación del campo de batalla, Las Partículas Elementales, Lanzarote, Plataforma (maravillosa) y
La Posibilidad de una Isla. Para otoño de este año saldrá El Mapa y el Territorio, que por supuesto haré todo lo posible por conseguir en cuanto llegue a las tiendas.

Pero, ¿por qué tengo que declararme fiel seguidor de su obra antes de empezar a hablar de Intervenciones? Da un poco de mala espina, ¿verdad? Así es, se debe a que este último lanzamiento editorial me ha sabido a poco, a muy poco. Me esperaba mucho más de este libro, que no es más que una recopilación de material muy variopinto (artículos, entrevistas, relatos cortos, incluso una colaboración artística para una instalación) que en la mayor parte de los casos podría haberse caído del índice porque no dice absolutamente nada. En los restantes trata sus obsesiones particulares, que ya nos serán familiares porque las ha desarrollado espléndidamente en su obra de ficción: el vacío existencial de la sociedad consumista, el patético individualismo y aislamiento del ser humano (incomunicación-fiesta-sexo), el desprecio por las religiones y en especial por el Islam, su interés por la poesía y la literatura, etc. Recurriendo al Principio de Pareto, el 80% del contenido de interés se localiza en el 20% de los artículos. Aunque yo personalmente he aprovechado la ocasión para tomar nota de algunas recomendaciones de autores de scifi que no conocía y que aparecen en uno de sus textos, la impresión general que me queda es que hay mucha morralla.

Tenéis más comentarios de Intervenciones en Mediterráneo Sur (bastante críticos, lo que se agradece) y en Me Libro (bastante menos, por no decir nada).
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