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8 abr 2016

Las casillas de la ciudad - John Brunner

Boyd Hakluyt (¿pero qué clase de nombre es éste?) es un ingeniero civil especialista en gestión y control del tráfico rodado que ha sido contratado por el ayuntamiento de Ciudad de Vados, capital de un país ficticio centro/sudamericano (no me ha quedado clara la localización exacta) denominado Aguazul. Vados es una ciudad de construcción nueva planificada desde cero por un equipo de expertos mundiales en arquitectura, urbanismo y paisajismo que existe desde hace tan solo dos décadas. Resulta inevitable pensar en Brasilia mientras se lee el texto, no solo porque Aguazul sea un país centro/sudamericano en vías de desarrollo sino también porque la novela se publicó en 1965 y refleja la forma de vida y el estado de la sociedad en esos años(1), que fueron los que vieron nacer a la capital federal de Brasil. El proyecto encargado a Hakluyt por el alcalde de Vados, el ególatra megalomaníaco Juan Sebastián Vados, consiste en la mejora del tráfico de la capital, pues se han detectado algunos problemas tras 20 años de su fundación. Pronto se descubre que los dirigentes máximos de la ciudad se preocupan por cuestiones de muy baja relevancia en un proyecto de esa envergadura y características, lo cual le hace sospechar al protagonista que tras sus mejoras se ocultan en realidad otros intereses no tan simples.

Que nadie piense que Las casillas de la ciudad es otra novela de ciencia ficción de John Brunner donde este autor de la New Wave especula sobre un futuro próximo en la Tierra. Para nada. Estamos ante una obra de intriga política y crítica social que para empezar, tiene una concepción un poco presuntuosa: según indica el autor en una nota al final del libro, la trama se modela según la que parece ser una famosa partida de ajedrez: la Steinitz-Tchigorin, jugada en 1892 en La Habana. Los personajes que pueblan las páginas de la novela -muchos, como suele ser habitual en el corpus de su obra- se identifican con alguna pieza de ajedrez y cada movimiento de aquella mítica partida (imagino que la partida final que dio la victoria a Steinitz, Brunner no lo aclara) se corresponde con una acción sobre el personaje en cuestión. Esto dicho así puede resultar interesante, pero lo cierto es que durante la lectura yo no he sido capaz de imaginar nada por el estilo. En absoluto; muy aficionado a este juego y muy pero que muy avispado hay que ser para establecer un vínculo entre la sucesión de detenciones, desapariciones, suicidios y muertes del argumento y una partida famosa de finales del S.XIX. Así pues, en el capítulo final se nos revela que Vados, que no solo es alcalde de Ciudad de Vados sino también presidente de la República, y su contrincante en lo político, Esteban Díaz el Ministro del Interior, han estado dirimiendo sus diferencias empleando todas las técnicas a su alcance (por lo general sucias, claro: manipulación informativa incluso con imágenes suliminales, control del poder judicial, secuestro de publicaciones, etc.), para forzar a los protagonistas de su partida a tomar decisiones convenientes a cada contrincante.

En mi opinión, además de insulsa, insustancial y boba, esta novela ha envejecido muy, pero que muy mal. Aun cuando muchas de las problemáticas expuestas siguen vigentes en los países en vías de desarrollo (desvío de recursos naturales, malversación de fondos públicos, pobreza y abandono del campo por parte de los campesinos, chabolismo e infravivienda, etc.) la trama está demasiado anclada en un contexto temporal utópico muy anticuado, con los monorraíles recorriendo Cuidad de Vados y los personajes fumando como carreteros a todas horas. Cogí un cigarrillo esto. Apagué el cigarrillo lo otro. Mi anfitrión me ofreció un cigarrillo -que yo acepté-. Tiré la colilla del cigarrillo a un recipiente con arena. Mi anfitriona encendió uno de sus cigarros negros rusos. Vacilé antes de acercar el cigarrillo a la llama. Di una profunda calada al cigarrillo antes de contestar. Tuve que apagar el cigarrillo sin fumar apenas. El cenicero estaba lleno de cigarrillos apagados a medio fumar. Exhaló el humo de su cigarrillo con un aire de desesperación. Recordé el cigarrillo y tiré la ceniza acumulada. Se quitó el cigarrillo de la boca y asintió. Encendí otro cigarrillo mientras el agente repasaba la lista. Y otro cigarrillo, y otro más, y venga fumeque, venga darle caladas al pitillo. Y un paquete, y otro, y venga fumar. ¿Tiene fuego, caballero? Cigarrillo a media noche en la cama. Cigarrillo antes de desayunar. Resumiendo, un libro para olvidar. Desde luego si estáis dejando el tabaco ni se os ocurra acercaros a él. Más reseñas en el Sitio de Ciencia-Ficción, donde no sale nada bien parada.



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(1) En cualquier caso, el fenómeno de las "new towns" no es exclusivo de esos años ni de Sudamérica, ahí tenemos al Instituto Nacional de Colonización construyendo pueblos por todo el campo español tras la Guerra Civil a partir de 1939, o el New Towns Act 1946 aprobado por el parlamento de UK tras la finalización de la II Guerra Mundial para planificar y construir ciudades nuevas en un país devastado por los bombardeos.

14 ene 2015

Órbita inestable - John Brunner

Hace 15 días me quejaba de toda la morralla de ciencia-ficción que me había leído en 2014. Que así normal perder interés en el género, que la mayoría de los libros que habían pasado por mis manos eran una tomadura de pelo, que de todas formas aún tenía muchas cosas por leer de todo lo que había ido acumulando... Y para callarme un poco esta bocachancla (¿dedoschancla?) que tengo, nada más empezar el año me las vuelvo a ver con John Brunner y me veo forzado a replantearme mi opinión, porque Órbita inestable es una estupenda novela de ciencia-ficción distópica con un fondo de intriga que junto con Todos sobre Zanzíbar y El Rebaño ciego, compone la 'Trilogía del Desastre', considerada por muchos criticos y aficionados como lo mejor de su producción.

Brunner se caracteriza por situar la acción de sus novelas en futuros próximos en que la situación mundial ha empeorado por una razón u otra. Si el agente del cambio en 'Todos sobre Zanzíbar' es la superpoblación y en 'El Rebaño ciego' la contaminación medioambiental y el agotamiento de recursos, en 'Órbita Inestable' es la violencia racial sustentada por la proliferación de armas el elemento que rediseña el orden existente. La trama se desarrolla en los EEUU en 2014 (¡el año pasado!), los enfrentamientos y la tensión entre blancs y nigs llevan activos desde 1968. Muchas ciudades norteamericanas se han convertido en enclaves autónomos controlados por nigs: Detroit, Chicago, Washington, Newark, etc., viviéndose una situación parecida en UK (Birmingham, Manchester/Blackmachester o Cardiff). La segregación y discriminación de individuos según el color de su piel se realiza de facto, si bien la mayoría de las leyes antidiscriminatorias siguen existiendo en USA, aunque nadie se atreve a exigir su cumplimiento. Las agresiones, asesinatos y linchamientos están a la orden del día y han provocado un aumento inmenso de los trastornos psiquiátricos. Como nos indica el autor, los pilares en que se sustenta esa sociedad distópica son la huida de la racionalidad, la socialización de la paranoia y la confianza en los ordenadores ante la pérdida de prestigio de gobiernos y religiones.

En este contexto Brunner nos presenta al numeroso elenco de protagonistas: Matthew Flamen (blanc), un periodista de investigación/comunicador, cuyo programa, líder de audiencia, destapa escándalos de todo tipo. Celia Prior Flamen (blanc), esposa del anterior y Harry Madison (nig/nigblanc, que es como se conocen a los negros que viven en enclaves blancos), ambos pacientes del hospital Ginsberg de salud mental del estado de Nueva York. Lyla Clay (blanc), una joven pitonisa cuyas habilidades se potencian con el uso de drogas específicas. Pedro Diablo, equivalente nig de Matthew Flamen. Morton Lenigo, activista nig que quiere derrocar el gobierno estadounidense. James Reedeth (blanc) y Ariadna Spoelstra (blanc), profesionales de la medicina empleados en el Ginsberg, dirigido por el controvertido Elias Mogshack (blanc). Xavier Conroy (blanc), famoso sociólogo y filósofo norteamericano que caído en desgracia por sus polémicos ensayos ha tenido que marcharse a una universidad de segunda fila en Canadá. Unos, otros y más aún que no he mencionado se verán envueltos en una enrevesada trama donde sus intereses políticos y personales se mezclarán con los intereses económicos de grandes corporaciones armamentísticas (Gottschalk) y de comunicación (Holocosmic), lo que podría conducir a un enfrentamiento de tal envergadura que borre al ser humano de la faz de la Tierra.

No voy a engañar a nadie, enfrentarme a esta avalancha de personajes y de tramas diversas introducidas sin concesión alguna me ha supuesto un esfuerzo de atención que no esperaba. Claro que quizás la culpa de esto sea la insustancialidad de mi anterior lectura. Hasta más o menos la mitad de la historia tenía que pararme a pensar quién era quién con cada aparición de un nombre propio. Este sea quizás el principal problema del libro, la sobreabundancia de información. Aunque en realidad y hasta cierto punto no debería considerarse un inconveniente, porque al lector habrá que exigirle que ponga algo de su parte si quiere enfrentarse a algo más complejo que un bestseller. También en esta ocasión el británico va alternando entre diferentes formatos para contar su historia, estrategia que no llega a ser tan acusada como en 'Todos sobre Zanzíbar': artículos periodísticos que relatan los albores de la conflictividad racial en 1968, protocolos seguidos por los gobiernos con explicación de sus errores/aciertos, opiniones del ciudadano de a pie, artículos de opinión de Conroy, etc. Por lo demás, como he dicho al empezar el post, esta novela me obliga a eliminar los prejuicios que he ido acumulando el año pasado sobre este género. A diferencia de El Jinete de la Onda del Shock, en esta ocasión Brunner no ha acertado prácticamente en ninguno de los planteamientos de esa sociedad futura que imaginó a finales de los 1960s, aunque si cambiamos nigs por musulmanes... Da igual, no importa lo más mínimo. La circunstancias en las que se mueve son plausibles y le permiten construir una historia coherente y altamente absorbente en la que hay un poco de todo lo que gustaba entre los escritores de la 'New Wave' y por supuesto también a mí: tecnología avanzada descrita con unos encantadores neologismos de regusto anticuado (sintetseda, comred, Tri-V, robescritorio, reparobot, rapitrans, etc.), drogas psicoactivas al alcance de cualquier individuo (tranks, felipíldoras, ladromida, narcolato, etc.), sociedades deshumanizadas e individuos alienados, etc. Para otras opiniones os recomiendo Rescepto y en clave pública.

23 ene 2013

El Jinete de la Onda del Shock - John Brunner

La trama de El Jinete de la Onda del Shock se sitúa en la segunda década del S. XXI, momento en que la Datarred pone a disposición de la población toda la información, conocimiento y servicios existentes en la Tierra desde una disparidad de dispositivos (principalmente desde el videófono). Bueno, al menos aparentemente, dado que como es de suponer, existen ciertas restricciones por parte de los Gobiernos y de las grandes corporaciones privadas para que no sean visibles al público general los datos que puedan comprometer la seguridad nacional de unos, o los intereses económicos de otros. Ni que decir tiene, en realidad dicha información lo que hace es revelar la mezquindad e ilegalidad de muchas de las acciones de quienes gobiernan los estados y dirigen las compañías transnacionales. El protagonista, Nick Haflinger, es un huérfano superdotado que tras pasar por varias familias termina siendo educado por el Gobierno en Tarnover, una institución muy especial que permitirá mejorar sus habilidades para futuro provecho de papá estado. Sin embargo, Haflinger descubre que en ese centro se llevan a cabo muchas otras actividades difícilimente justificables desde un punto de vista ético (experimentación genética con humanos, sin ir más lejos), a las que él mostrará un rechazo frontal y tras años de adiestramiento, huye para pasar a ser un prófugo. Sus grandes conocimentos de la Datarred le permitirán ir convirtiendose sucesivamente en diferentes personas salvaguardando siempre su privacidad y con un claro objetivo en mente: derrocar el orden actual poniendo en evidencia las miserias del sistema.

Solo por la gran capacidad de anticipación de John Brunner esta novela merece considerarse extraordinaria. Aunque data de 1975, no solo la Datarred es una visión adelantada de Internet, sino que el protagonista es un hacker/hacktivista con todas sus letras, adelantandose en dicho papel a los venideros antihéroes del ciberpunk. El autor tuvo incluso el acierto de definir el software autónomo que compromete la seguridad de los sistemas conectados a la Datarred con términos como virus, gusanos, etc. Siguiendo con su visionaria concepción del futuro, en la sociedad imaginada por Brunner está plenamente normalizada una altísima movilidad del individuo, que se ha habituado a cambiar de residencia cada pocos años, para de esta manera impedirle establecer vínculos estrechos con las personas. En definitiva, la acción transcurre en un mundo distópico donde los estados han establecido unas sutiles herramientas de control (consumismo, cultura del ocio, alta movilidad, globalización, etc.), que conducen al sometimiento complaciente e ignorante de la población, aunque exista una reducidísima minoria culta, autónoma y disidente. Pero para variar con la tónica habitual en las distopías, en esta ocasión vemos que existen muchas probabilidades de que el pueblo recupere el poder gracias precisamente, al acceso a los datos y a la participación directa en las decisiones que permiten las redes de comunicaciones.

Al contrario que en las otras novelas de Brunner que llevo leídas (El Rebaño Ciego y Todos sobre Zanzíbar), a nivel técnico esta narración es bastante más convencional. Eso sí, que nadie piense que por huir de los formatos experimentales de sus otras obras la historia pierde interés. En absoluto. Tenemos un número reducido de personajes y una trama única que va desarrollandose en flashbacks, pues nada más comenzar el libro sabemos que el protagonista está detenido y se nos va revelando su pasado durante las regresiones a las que se ve sometido con ayuda de psicofármacos. Cuando ya estamos en contexto, los interrogatorios conscientes a los que va siendo sometido aportan un buen montón de reflexiones interesantes sobre la sociedad en que transcurre la acción y que tan parecida ha resultado a la actual. En el apartado de otras reseñas, os recomiendo que echéis un vistazo a Rescepto indablog y La Biblioteca del Kraken.

2 oct 2012

El Rebaño Ciego - John Brunner

El Rebaño Ciego es una distopía en toda regla que transcurre en un futuro en el cual los desastres medioambientales y el agotamiento de recursos naturales han elevado los índices de contaminación a niveles casi intolerables. El aire es prácticamente irrespirable y en la mayoría de las ciudades son necesarias máscaras para filtrarlo. El Mediterráno no alberga ya ningún tipo de vida y el Báltico está llegando a un estado crítico. Las playas son insálubres, un cúmulo de repugnante agua aceitosa cubierta de desechos de todo tipo. Lógicamente esta situación tiene un impacto terrible en la existencia del hombre: enfermedades, esterilidad, pandemias, escasez de alimentos, hambrunas generalizadas, etc. Aunque el telón de fondo es extremo, puntualmente se puede reconocer hechos plenamente actuales, y no resulta chocante pensar que a la larga es el destino que el ser humano tiene preparado al planeta.

John Brunner nos relata los sucesos que van ocurriendo a lo largo de un año. Para ello construye una novela bastante compleja con un número muy alto de hilos argumentales, algo que supone un desafío al lector pues en muchos casos las relaciones entre ellos son mínimas (incluso  inexistentes). Así pues, el libro se divide en doce grandes capítulos o bloques, uno por mes empezando en diciembre, y como ya ocurriera en Todos sobre Zanzíbar, la estrategia para abordar la narración es muy heterodoxa: secciones convencionales en las que se va desgranando la trama de los múltiples personajes -principalmente estadounidendes- alternan con extractos de noticias, mensajes publicitarios de ese mundo ficticio, etc. La novela tiene un tono terriblemente sombrío y desesperanzador, algo que a mi me resulta especialmente atractivo. Los estados y las grandes corporaciones velan por sus intereses sin preocuparse lo más mínimo de las consecuencias de sus actos. Los ciudadanos de todo el mundo son meros peleles condenados y sin futuro, aunque ya hay disidencias de grupos ecologistas radicales que llevan años plantando batalla. El curso de los acontecimientos no da opción a una solución fácil, en realidad, ni tan siquiera a una solución. Por tanto a quien le gusten los finales felices que se vaya buscando algún otro libro.

Más opiniones en El Sitio de Ciencia-Ficción, Rescepto Indablog, En Clave Pública y Anika entre Libros. En todos los casos son de la opinión de que estamos ante una obra imprescindible.

2 ago 2010

Todos sobre Zanzíbar - John Brunner

Extraordinaria. Sí, de nuevo una palabra sin medias tintas para describir una novela. Seguro que hay quien piensa todo lo contrario de Todos sobre Zanzíbar de John Brunner, pero a mí me ha parecido extraordinaria, tanto en la acepción de "salirse de lo común", dada su particular estructura narrativa, como en el significado de "excelente" o "admirable", porque su originalidad y capacidad para engancharte la hacen super entretenida. Y todo eso a pesar de ser un ladrillo que por el número de páginas impone bastante respeto.

Vayamos por partes. La historia se desarrolla en 2010, en un futuro imaginado por el autor a finales de los 1960s. Es sorprendente ver que muchas de sus predicciones se aproximan bastante a la realidad. Sin ir más lejos, este escritor ya previó que las grandes corporaciones multinacionales y los medios de comunicación pasarían a ser los verdaderos poderes fácticos que rigen el planeta. También el uso generalizado de psicofármacos y drogas recreacionales planteado no dista mucho de lo que conocemos, al menos en ciertos países, donde un porcentaje muy alto de la población toma antidepresivos y ansiolíticos ante la más mínima contrariedad o bien sistemáticamente. Lógicamente, otros pronósticos no se han materializado (dudo si añadir "aún" para finalizar esta frase), aunque tampoco extrañan demasiado. Por ejemplo las políticas eugenésicas y el estricto control de natalidad que plantea Brunner pueden resultar chocantes en las sociedades occidentales, pero quizás no tanto a un posible lector en la República Popular China. En definitiva el contexto no resulta tan diferente del mundo real en 2010, con lo cual toda la narración se hace muy plausible.

Pero no solo el tema de fondo es bueno, sino que hay que sumar una configuración de los capítulos muy original, ya que cada uno de ellos se clasifica dentro de alguno de cuatro bloques argumentales diferentes. En el más amplio ("Continuidad") se da cuerpo a la historia. Cada capítulo de este bloque se centra en alguno de los personajes principales. En el siguiente ("Viendo primeros planos") leemos historias de personajes que se relacionan transversalmente con la trama principal, dando a conocer además detalles socioculturales de la vida en 2010. El tercer bloque ("Contexto") se dispone como una colección de artículos, tablas, guiones de publicidad o cualquier material que permita mostrar la realidad en que transcurre la acción. En este bloque aparecen las citas, referencias, incluso capítulos enteros de la obra ficticia de uno de los personajes, un sociólogo muy influyente que hace de enfant terrible del mundo ideado por Brunner. Crítico, mordaz, corrosivo y de una lucidez espléndida, no tiene pelos en la lengua y no deja títere con cabeza. A mitad del libro dicho individuo se incorpora a la trama y sus intervenciones, siempre políticamente incorrectas, hacen a la historia aún más interesante. El cuarto bloque ("Las cosas que pasan") se dispone como una colección de frases o pasajes cortos, a veces inacabados, que muestran la influencia de la acción expuesta en el mundo. Anuncios en los medios, extractos de manuales, transcripción de canciones populares o de pintadas, ... Cualquier elemento de este tipo es válido.

Resumiendo, estoy encantado de haber conseguido en Internet una vieja edición de Acervo de esta maravilla. En la difunta Cyberdark hay un comentario destacable de esta novela. Si tenéis interés en una descripción de la estructura de la misma, lo mejor es consultar la entrada de la Wikipedia en inglés. Tranquilos, que no descubre prácticamente nada del argumento. Es curioso además que la Wikipedia la defina como una distopía, a mi no me lo ha parecido, más bien me ha parecido que refleja una sociedad relativamente similar a la actual. Claro que es posible que ya estemos viviendo una distopía, pero estamos tan acostumbrados que no somos conscientes de ello.
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