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22 ene 2022

Arlington Park - Rachel Cusk

Arlington Park es un suburbio de clase media de alguna población inglesa no lejos de Londres. Durante el día en que transcurre la acción nos acercaremos a un grupo de mujeres que viven allí y conoceremos sus anhelos y frustraciones. Con ese estilo desbordante, agudo y descarnado que la caracteriza, Rachel Cusk ha escrito una novela deslumbrante que expone sin tapujos el amplísimo muestrario de fracasos y pérdidas que el matrimonio y formar una familia han generado en ellas, pues no el vano son la parte de la ecuación que habitualmente más renuncias debe adjudicarse.

Estamos ante una narración polifónica que se articula en forma de instantáneas breves cuyas narradoras van enlazándose de una sección a otra (no hay capítuos formales pero la separación es perfectamente clara). La comparación que se suele hacer de este libro con La señora Dalloway no es gratuita. No se trata solo de que la historia se extienda a lo largo de un solo día y que haya una cena/fiesta esa noche en casa de una de las residentes de Arlington Park. Es que además resulta inevitable pensar en el clásico de Virgina Woolf por la agilidad y habilidad con que se cambia el objeto de atención en el texto. Por suerte para mí, que terminé rebufando de la afamada escritora del grupo de Bloomsbury, éstas son las únicas similitudes entre ambas obras.

En realidad la prosa de estas dos escritoras no se parece en nada. Mientras que Woolf maneja ideas y sentimientos de una manera abstracta, lírica y casi experimental, Cusk se aferra a hechos concretos y materiales. Disecciona y analiza las decisiones que han provocado la situación en que se encuentra cada personaje con una precisión quirúrgica y hasta extremos asombrosos. Hay momentos en que el texto puede llegar a ser denso y algo enrevesado, pero creo que la profundidad de sus reflexiones lo exige y recompensa con creces la concentración que demanda. Por otro lado las imágenes que crea y las sensaciones que nos hace llegar son devastadoras. Si hay una manera de escribir que se pueda calificar como característica del siglo XXI, en mi opinión tiene que ser muy parecida a la de Cusk: inteligente, elaborada, implacable. Y desde luego a mí me fascina.

29 nov 2019

Grobe Zusammenfassung (9)

Me estoy dando cuenta de que cada vez me enrollo más en las mini reseñas. Bueno, no en todas pero en algunas sí. ¿Será que voy a volver al formato habitual de una reseña por libro? Pues no lo sé, aunque ganas no me faltan. De momento aquí os dejo el resumen de lecturas de noviembre de 2019.

Mañana tendremos otros nombres, de Patricio Pron. Pues como nunca había leído nada de este autor me dije ahora que ha ganado el premio Alfaguara de novela de 2019 es la ocasión perfecta. ¿Lo era, realmente? Ya os avanzo que no. Estamos ante un soporífero elogio al amor de pareja y una glorificación sin fundamento de la vida en común entre dos personas que se quieren. Está aderezado con alguna que otra crítica a la situación socioeconómica del mundo al finales de la década de los 2010: la pose afectada y carente de principios (a ojos de autor, claro) de los modernos/hipsters, la gentrificación de las ciudades, la precariedad del trabajo, bla, bla, bla. Los juicios que emite resultan innecesarios por manidos y en muchos casos, totalmente equivocados por falta de conocimiento del tema que se trata. Querido Patricio, ¿todavía no te has enterado de que la soja que se planta en el Amazonas previa deforestación de la selva tropical, no se transforma en leche vegetal para el latté de los hipsters, sino en pienso para alimentar las vacas que luego os coméis los omnívoros del primer mundo? ¿Es posible que un tipo tan culto y leído como tú siga ignorando este hecho y recurra a prejuicios reaccionarios e irreales para autoexculparse de responsabilidad en la crisis medioambiental del planeta? Pues anda que hay documentales informando al respecto, te recomiendo que veas Cowspiracy cuando tengas un rato. Errores e imprecisiones al margen, lo más desesperante de la novela es que transmite la idea de que el amor triunfa. El amor triunfa, por dios, me lo dice alguien en sus tiernos veinte años y hasta lo considero encantador por la ingenuidad en que se sostiene esa afirmación. Si me lo dice un tío de cuarentaipico pienso que es imbécil. Es lo más baboso que he leído, yo qué sé, en 5 años por lo menos. Una pérdida de tiempo que por su tibieza triunfará entre los mediocres. Fijo.

Prestigio, de Rachel Cusk. Cierre de la trilogía que no aporta ninguna novedad ni en el fondo ni en la forma a las dos anteriores entregas (ver resúmenes de lecturas de junio y octubre). Hay una clara sensación de globalidad que permitiría publicarlas en un volumen único por su coherencia. Me han encantado las tres novelas. Las he leído con auténtica fruición y he disfrutado de todas las historias que narran. El cierre de ésta última es particularmente memorable por perturbador y nihilista.
Tengo miedo torero, de Pedro Lemebel. Llegué a este libro a raíz de una reseña super entusiasta de Cuchitril Literario hace tan solo unos meses y hoy me toca a mí verter toneladas de alabanzas acerca de esta novela; emotiva, dolorosa, divertida, cruda, idealista, apasionada, encantadora. La acción transcurre a finales de los 1980s en un Chile que está experimentando los últimos coletazos de la dictadura de Pinochet. El protagonista es un marica viejo (cuarentaipocos años, ojo), enamorado hasta las trancas de un joven estudiante universitario hetero miembro de un núcleo de resistencia comunista. El segundo se aprovecha de la situación y su grupúsculo revolucionario toma el piso del antiguo transformista como cuartel de operaciones. Este último se hace el ingenuo y disfruta de las mariposas en el estómago como si tuviera veinte años menos. A destacar el lenguaje empleado por el autor chileno, capaz de transmitir a la perfección la vitalidad del protagonista y repleto de características super originales, como un uso exhaustivo de aposiciones con un potentísimo efecto visual (manos araña, manos gaviota, etc.). Por no hablar de una divertidísima trama secundaria protagonizada por el dictador, a quien se ridiculíza presentándolo como un personaje miserable, ruín y atemorizado. Desde hoy mismo me declaro fan número uno de Lemebel, por lo menos en mi bloque.

Las ballenas volantes de Ismael, de Philip J. Farmer. Yo tengo un problema con las librerías de segunda mano, en especial con la cadena Re-Read. Los libros son tan baratos, los títulos están tan bien clasificados y ordenados, y las tiendas tienen ese aspecto tan pulcro como salido de un anuncio de Ikea que siempre que voy, arramplo. Y voy muy a menudo. Cinco, siete, diez. El máximo por el momento son diez libros de golpe. Y claro, si entras en esa dinámica de comprar por comprar encuentras tanto joyas como bodrios. Que es el caso de esta novelucha de Philip J. Farmer, cuya mera existencia solo se sostiene pensando que va destinada al público juvenil con cero criterio y deseoso de aventuras. Pero si te paras reflexionar en esa posiblidad, la conclusión es que estás insultando al público juvenil sin criterio y deseoso de aventuras. Ya sabemos que ser joven es estúpido, pero me cuesta creer que se pueda llegar a estos niveles de estupidez ni aun siendo joven. Una space-opera que transcurre en un futuro muy lejano en la Tierra, con un marco de referencia evolutivo/involutivo que es ridículo, incoherente, absurdo e insostenible. Se mire por donde se mire. Para olvidar o más bien, para no haber leído nunca.

Mundos cálidos y otros, de James Tiptree Jr. Otra colección de relatos a cargo de Alice Bradley Sheldon, más conocida por su pseudónimo masculino. Comprende los cuentos publicados en los primeros años de su carrera, así que quizás por su falta de experiencia, en general me ha parecido algo más floja que Cantos estelares de un viejo primate, que ya comenté brevemente en septiembre. Hay relatos que no están mal y otros que son bastante inanes. Eso sí, merece la pena solo por leer la introducción de Robert Silverberg: según deduce él, Tiptree escribe tan virilmente que las sospechas de que tras ese nombre tan infrecuente se esconde una mujer son pamplinas. Memorable.

Riesgos de los viajes en el tiempo, de Joyce Carol Oates. Floja, muy, muy floja. No creo yo que ésta sea la mejor novela de la autora norteamericana. No es que haya leído otra, solo dos libros de cuentos, pero aunque no tenga con qué comparar, esta novela es terriblemente floja por sí misma. La acción transcurre en una distopía originada como reacción a la amenaza terrorista que se inició el 9/11. Esto conduce a un estado totalitario que condena a los disidentes del pensamiento único a diferentes formas de olvido: desde reacondicionamientos a desapariciones pasando por un exilio en el pasado mediante un viaje en el tiempo. Un batiburrillo de ideas ya muy trabajadas en la ciencia-ficción, que no solo no aportan nada nuevo, sino que además no van a ninguna parte. Lo único medianamente de interés es que se plantea la duda de si el viaje temporal no será sino una realidad simulada mediante software. De todas formas la trama, ademas de zigzaguear sin ningún interés, se resuelve de manera ridícula. Un libro totalmente prescindible.

Lancha rápida, de Renata Adler. Se preguntan en la editorial Sexto Piso por qué esta novela, que fue un boom de ventas en EEUU hace cuarennta años, no se ha editado antes en español. Como insinuando que se nos ha negado una joya de la hostia demasiado tiempo. Ahí va mi interpretación de los hechos. Para empezar no es una novela. Es una colección de anécdotas. Una colección de textos sin gracia que alcanzan unos pocos párrafos en la mayoría de los casos. Sin demasiada continuidad ni coherencia entre unos y otros, además. Todo lo más que involucran al entorno de la protagonista, una reportera que vive en Nueva York y recorre el mundo para cubrir las noticias más actuales. Bueno actuales a mediados de los 1970s, fecha de su publicación original. Y ese es precisamente el siguiente impedimiento que le pongo al libro. Es un producto de su época, y tantas referencias contextuales lo vuelven añejo. Como un vino malo que encima se ha pasado. Moshé Dayán, Patty Hearst y el Ejercito Simbiótico de Liberación, la Ciudad del Miedo, etc. Un viaje a mi más tierna infancia que solo me ha valido para perder el tiempo. Eso sí, como soy muy fan de la abstracción geométrica y del color, la portada me encanta.

29 oct 2019

Grobe Zusammenfassung (8)

Dos meses y se acaba el año. Da un poco de vértigo, ¿verdad? Espero poder retomar el formato clásico de reseñas para cada libro en 2020, pero sinceramente, no las tengo todas conmigo. Bueno en unos meses lo comprobaremos. Por el momento, aquí va el resumen de octubre.

Almas, de Joana Russ. Ya dije el mes pasado que El hombre hembra es una novela bastante insoportable. Sin embargo mi honestidad en cuanto a las opiniones que vierto en el blog debería ser, a estas alturas, conocida por todos. Por eso espero que me creáis si digo que esta colección de textos de género fantástico/scifi es todo lo contrario. El enfoque feminista que parece característico de la autora está también muy presente en estos títulos. Por suerte para el lector son muy originales y tienen desarrollos lineales y coherentes. Nada de experimentos 'New Wave' como el citado un poco más arriba. El volumen incluye una novela corta y cuatro cuentos que datan de principios de los 1980s y abordan cuestiones de género, identidad sexual y las convenciones sociales en cuanto al sexo (creo que hay un par de protagonistas gays, y otra juega con algunas ambigüedades sobre el sexo con menores). Resumiendo, parecen haber salido de la pluma de una persona a quien le gusta escribir y sabe cómo hacerlo bien.

El imitador de voces, de Thomas Bernhard. Relatos cortos a cargo de mi escritor austriaco preferido. Sus temáticas habituales condensadas en un par de páginas como máximo. Críticas a su país y toda la sociedad. El horror de la soledad, la incomunicación, la enfermedad, la muerte. Y con alguna que otra pincelada de humor que sirve de contrapunto a tanta desesperación. Muy recomendable.
Tránsito, de Rachel Cusk. Faye. La escritora protagonista de esta trilogía se llama Faye. El nombre aparece una sola vez en esta segunda entrega, que repite en cuanto a forma el planteamiento de la primera. Estos tres volúmenes se podría definir como una colección de relatos cortos centrados en las relaciones humanas (familiaries, amistosas, de pareja). El nexo común a todos ellos es Faye, quien se encarga de ir introduciendo en la narración a diferentes personas con quienes se va topando a lo largo del día y cuyas historias van componiendo el texto. Y que conste que he dicho los tres con conocimiento de causa: mientras escribo estas notas estoy leyendo precisamente la última entrega: Prestigio. Ni que decir tiene, me está gustanto tanto como los otros dos.

Serotonina, de Michel Houellebecq. ¡Qué ganas tenía de leer este libro! Lo compré en febrero y he estado retrasando la recompensa todo lo posible. En octubre ya no he podido resistirme más. Es la novela de Houellebecq que más me ha gustado desde Plataforma. Volvemos a enfrentarnos a otro de sus personajes protagonistas hundido en la desesperación porque la vida se le está escapando de las manos. Las más de cuatro décadas de existencia en nuestro planeta viviendo en ese monstruo que denominamos sociedad ya no le dejan espacio para la esperanza, mucho menos para la felicidad. Todas las reflexiones que el autor francés nos trae por boca del protagonista, Florent-Claude Labrouste, se sienten como puñaladas y no dejarán indiferente a nadie. Magnífico. ¿Qué consuelo me queda hasta que vuelva a publicar algo nuevo? Más aún, ¿quién me garantiza que mantega este nivel tal excelso?

Una noche en el paraíso, de Lucia Berlin. Más cuentos de esta malograda autora que vienen a rebufo del éxito de Manual para mujeres de la limpieza de hace un par de años. Los relatos no están mal, no es que sean unas castañuelas pero en general tiene un sabor menos amargo que los del volumen anterior. Sabiendo del pie que cojeo, comprenderéis entonces por qué me ha parecido más flojo. El transfondo autobiográfico es bastante evidente, sin embargo casi todos ellos tiene como protagonistas a mujeres jóvenes (todas ellas alter ego en mayor o menor medida de Berlin), que por aquello de la vitalidad propia de los años mozos, todo lo ven con ánimo y esperanza, incluso situaciones y experiencias que observadas desde la distancia resultan bastante amargas. No insisto, se deja leer y entretiene pero como imprescindible, el otro y no éste. 

Nada, de Carmen Laforet. Para empezar esta novela tiene el mérito de haber ganado el primer Premio Nadal que se concedió. Luego hace un retrato magnífico de las miserias de la postguerra en la Barcelona de los 1940s. El hecho de que la protagonista sea una joven adolescente no me ha resultado tan cargante como esperaba. Es verdad que el argumento también recoge los problemas habituales de esa etapa tan complicada del ser humano, que por lo general tienden a interesarme bastante poco. Sin embargo la autora catalana consigue que el drama familiar y existencial se imponga a las pamplinas de la edad del pavo, que incluso en ese contexto tan sobrecogedor de miseria y devastación moral, resultan bien traídas.

25 jun 2019

Grobe Zusammenfassung (4)

Os dejo a continuación el resumen de lecturas del mes. La situación en el trabajo no tiene visos de mejorar a medio plazo, así que tengo la impresión de que este formato me va acompañar durante bastante más tiempo del que pensaba inicialmente. Yo ya he dejado de luchar y he decidido que lo mejor es dejarme llevar como un patito de goma en una torrentera. Es posible que de cuando en cuando entre en algún remanso de la corriente, pero de ocurrir, será por unos breves instantes. Tal y como están las cosas no hay cristo que me libre de esta vorágine.

A contraluz, de Rachel Cusk. Una escritora va a Atenas a impartir un taller de escritura. Desde que coge el vuelo en Londres hasta que termina las clases iremos conociendo a diferentes personas con quienes se va topando: pasajeros del avión, amigos que viven en la capital griega y algunos componentes del mundo editorial y cultural local. Unos y otros nos aproximarán a la realidad que nos ha tocado vivir en el siglo XXI, ofreciéndonos una visión del mundo y las relaciones que asombra por lo certera. El estilo de Cusk es absolutamente nítido y preclaro, una maravilla en la que no sobra ni una palabra y que consigue que el mensaje a transmitir nos deje estupefactos. Este libro es la primera parte de una trilogía protagonizada por la misma autora, cuyo nombre no llegamos a conocer. Totalmente decidido a seguirle la pista a los restantes.

Cuentos completos, de Grace Paley. Recopilación de todos los libros de relatos de esta aclamada autora norteamericana. Protagonizados en su mayoría por mujeres, muchos dejan translucir sus orígenes judíos europeos, hecho que junto con las contínuas referencias al yiddish me han recordado irremediablemente a Isaac Bashevis Singer en bastantes  ocasiones. A destacar los protagonizados por Fe y su entorno más cercano. Sin duda un trasunto de la propia autora, este personaje trata los temas que más le preocuparon y por los que ella misma fue una incansable activista: feminismo, política, socialismo, antibelicismo, etc. Abarcan temporalmente desde finales de los 1950s hasta mediados de los 1980s. Para mi gusto los más potentes son los de los 1970s, con la guerra de Vietnam y la lucha antirracista como telón de fondo. La sencillez de su estilo y cotidianeidad con que trata los temas hacen que las más de 450 páginas vuelen a una velocidad pasmosa.

Un pedacito de tiempo y otros relatos, de Ida Fink. ¿Has conocido alguna vez a una persona a la que la guerra mató pero sigue viviendo? Con esta frase, que cierra el cuento 'La alegre Zośka', se puede definir el espíritu de esta devastadora colección de relatos. Historias de judíos masacrados por los nazis durante la II Guerra Mundial que son difíciles de creer por la magnitud de su crueldad. Es imposible leer del tirón de lo aniquiladores que resultan. Y sin embargo no queda más remedio que agradecer a la autora su esfuerzo para que dichas historias no caigan en el olvido.
R-209. Habla el Frente de Liberación Animal. Este volumen hace un recorrido histórico por el FLA desde incluso antes de su formación en 1976, haciéndonos llegar algunas de las acciones llevadas a cabo por sus activistas. Redactadas en primera persona por quienes las protagonizaron, podemos ver cómo evolucionan a lo largo de los años y según los diferentes países en que se realizaron. Los gobiernos no han dudado en catalogarlos como terroristas, a pesar de que rechazan expresamente la violencia contra animales humanos y no humanos. El hecho de que en EEUU sea ilegal grabar imágenes dentro de granjas industriales habla por sí solo de la connivencia entre gobiernos e industria ganadera. No obstante, sus acciones al margen de la ley han hecho accesible a la opinión pública el atroz tratamiento que se da a los animales, por ejemplo en laboratorios de vivisección o experimentos científicos, a muchos de los cuales se ha podido poner fin por la presión popular tras dar a conocer el material que filmaron en sus intervenciones. El tomo se complementa con una serie de entrevistas a reconocidos militantes animalistas que han colaborado con el grupo. Aunque el los 2010s la tendendencia en cuanto a la lucha antiespecista parece estar mucho más centrada en métodos legales de concienciación y denuncia, lo cierto es que las acciones de este grupo se siguen sucediendo día tras día por todo el mundo.

Estación espacial Deseo, de Ralf König. Otra historia más de Paul y Konrad, la pareja gay más improbable de toda Colonia. Por un lado, Paul se vuelve loco por su cuñado, el marido de su única hermana, con quien comparte gusto por los hombres peludos y rudos. Por otro, Konrad tiene un coqueteo con un joven de veintipocos años de gran sensibilidad, a quien imparte clases de piano. No es que el cómic esté mal, de hecho me ha parecido muy original la trama metaliteraria que incorpora (se ve que en algún momento que me he perdido Paul se ha convertido en escritor y en este tomo asistimos a la creación de la novela de ciencia-ficción que titula el volumen). El problema es que la fórmula está exprimida hasta la saciedad. Es verdad que König siempre aporta unas reflexiones muy acertadas sobre el mundo gay, la cuales se pueden extrapolar a toda la población independientemente de su orientación sexual. Pero si conoces su obra, en cuanto coges uno de sus cómics y ves en la portada el aviso de "Una historia de Konrad y Paul" ya puedes imaginar un 85% del contenido sin esforzarte demasiado.
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