16 dic. 2017

Titán - John Varley

Titán es una novela de 1979 que pertenece a ese subgénero de la ciencia-ficción de exploración de objetos espaciales fabricados por inteligencias extraterrestres. Si la literatura prospectiva también se rige por tendencias, todo parece indicar que los 1970s fueron los años para escribir sobre este tipo de megaestructuras. Otros ejemplos serían Mundo anillo de Larry Niven, que data de 1970, y Cita con Rama de Arthur C. Clarke, de 1973. Las particularidad de la que hoy me ocupa es que a diferencia de las dos anteriores, este satélite-mundo artificial de aspecto toroidal aún está habitado, aunque con signos evidentes de deterioro tanto en los aspectos biológocos como en los ingenieriles. Pero vayamos a la trama.

Cirocco Jones (en español el nombre se presta a cierto cachondeo) es la capitana de la Ringmaster, una nave espacial científica con destino a Saturno. Cuando se aproximan al planeta de los anillos detectan un extraño objeto artificial nunca catalogado que orbita en torno suyo. La nave se aproxima con la idea de atracar y explorar el interior de esa extraña superestructura, pero es atacada y absorbida por ella sin que medie provocación. Tras un periodo indeterminado de tiempo que la protagonista pasa a medio camino entre la inconsciencia y la semiconciencia en suspensión sensorial, Cirocco aparece d pronto en la superficie de uno de los ecosistemas habitados que existen en el interior del toroide. Empieza entonces a buscar a sus compañeros -la mayoria de los cuales manifiestan extraños cambios de conducta tras el periodo de aislamiento-, se tropiezan con especies animales -algunas de las cuales son inteligentes-, exploran los aspectos estructurales que soportan ese mundo artificial, y un largo etcétera que tampoco voy a desgranar para no cansar.

No voy a andarme por las ramas: la novela me ha parecido bastante insustancial porque es poco más que otra estúpida space-opera con los personajes viviendo aventuras con seres fantásticos en el interior de un mundo increíble y asombroso de dimensiones colosales (o quizás mejor, titánicas). Luego está todo el esfuerzo dedicado a describir el objeto a nivel estructural. Yo no sé si se debe a que John Varley no se ha sabido expresar con suficiente claridad, a que yo soy especialmente torpe para imaginar objetos tridimiensionales en base a símbolos lingüísticos o a que se ha perdido mucho en la traducción, que esa es otra porque vaya circo la traducción, todo el rato llamando "coca" a lo que quiero pensar que es Coca-Cola, "gracias por la coca", "quieres café o coca", "oh, mataría por conseguir algo de coca", etc. En fin, la cuestión es que visto que no había más que lagunas en lo que entendía, cada vez que aparecían cables, radios, escaleras helicoidales, túneles, cubos centrales, techos artificiales o cualquier expresión destinada a describir este mundo sintético, no me quedaba más remedio que no prestarle demasiada atención. Así que por lo menos un quinto del texto es como si no lo hubiera leído. También resulta pesada y pedante la ambientación basada en la mitología griega. Los continentes, lo ríos, los mares, las especies animales, todo todo todo con nombres de titanes, de musas, etc. Y por último, sobrevolando toda la narración, tenemos las dosis justas de antropocentrismo ridículo para aderezarla (¿puede ser el antropocentrismo de otra manera que no sea ridícula?). "Ya está este pesado con sus diatribas antiantropocentristas", diréis. Pues sí, así soy yo. Es ver muestras de antropocentrismo y/o de especismo en un texto y no poder evitar que se me revuelva el estómago. Después de unos cuantos millones de existencia del objeto espacial, resulta que son las emisiones de radio y televisión terrestres a partir de los 1950s las que han activado ciertos cambios en la visión del universo por parte de los creadores del mismo. Es de una miopía intelectual asombrosa, de verdad. Cuánto ganaríamos los lectores si los escritores de ciencia ficción se acercaran más a Stanisław Lem.

Tiene no obstante algunos méritos dignos de mención, que destacan todavía más si recordamos el año en que fue escrita. Hay un cierto poso feminista en el personaje de la capitana, pues no deja de señalar a cada oportunidad que tiene que si en lugar de mujer, hubiese sido un hombre, todo habría sido más fácil en su carrera, no se habría cuestionado tanto su autoridad, sus decisiones, etc. Para desgracia de Varley y sobre todo de las mujeres, han pasado casi cuarenta años desde que planteó esa crítica y aunque algo se ha mejorado, las cosas no están mucho mejor. Por otro lado, aunque las relaciones personales y sexuales entre los protagonistas parecen un poco metidas a calzador (¿morbo?), no deja de sorprender la naturalidad con que se tratan las relaciones homosexuales y bisexuales, eso sí, entre mujeres (¿más morbo para un público principalmente masculino y heterosexual?). Y desde luego, hay que reconocer la valentía del autor por no haberse contentado con mostrar un mundo artificial deshabitado y misterioso, sino que ofrece una explicación a todo lo que ha ocurrido en los tres millones de años de existencia del mismo. Guste más o menos, hay que admitir que esa parte se la trabajó.

Por acabar ya, una obra totalmente prescindible y por momentos agotadora, con esa intención a historia épica de conquista de lo desconocido. Pero por si no fuera bastante con una, resulta que nos encontramos ante la primera parte de una trilogía denominada, 'La trilogía de Gea', que se completa con La hechicera (1980) y Demon (1984), que segúnnos cuenta Rescepto no se ha llegado a traducir el español; desde luego en la ficha de la Tercera fundación de este escritor no consta. Pero para que no os quedéis con mi versión parcial de esta lectura (¿alguna no lo es?), tenéis una reseña en el Sitio de Ciencia-ficción donde opinan que se trata de "una gran novela de ciencia-ficción que en todo momento nos descubre el sentido de la maravilla que existe en el género". Ahí es nada, como la noche y el día.

12 dic. 2017

Diario de un mal año - J. M. Coetzee

La editorial berlinesa Mittwoch Verlag ha invitado a una serie de escritores reconocidos mundialmente a poner sus opiniones sobre temas de actualidad en papel con total libertad, que ellos publicarán en un volumen conjunto que se habrá de llamar 'Opiniones contundentes'. Un escritor septuagenario que vive en Sidney pero es de origen sudafricano y de quien solo sabemos sus iniciales, J.C., es uno de los participantes en este proyecto. El señor C. vive en los bajos de un enorme bloque de apartamentos y haciendo la colada se topa con Anya, una atractiva joven de veintimuchos años vecina del mismo edificio, por quien experimenta un flechazo instantáneo. Haciéndose el encontradizo, logra entablar conversación con ella. Cuando se entera de que está sin trabajo, le propone que transcriba las grabaciones en las cuales está dejando registrados sus jucios sobre diferentes aspectos de la sociedad actual y el ser humano. De esta manera podrá verla con frecuencia y tenerla cerca. Anya vive en el ático con su pareja, Alan, un agente de bolsa sin escrúpulos de poco más de cuarenta años. El señor C. no es tonto y sabe que no tiene ninguna posibilidad con Anya, pero la compañía de la joven hace sus días mucho más sortables. Anya no es tonta y sabe que el señor C. está loco por ella. Alan tampoco es tonto y sabe que Juan, como empieza a llamarle, desea a su chica en la forma en la que alguien de esa edad pueda desear. A medida que los textos para 'Opiniones contundentes' van desgranándose, la relación entre los tres irá tomando unos derroteros que no prometen nada bueno para alguno de los componentes del triángulo. Sin embargo para otros, serán un revulsivo necesario para seguir viviendo.

Otro libro más de J.M. Coetzee que leo que resulta ser una maravilla. Desde la primera página del primer capítulo ha conseguido que oleadas de emoción me recorran la espina dorsal de arriba abajo. Para empezar, esta rompedora novela/ensayo recopila una serie de opiniones extremadamente críticas con temas de lo más espinoso. A la cabeza va la política, abarcando desde demoledores análisis filosóficos de las autodenominadas sociedades democráticas que ponen de manifiesto sus falacias, a casos reales que muestran la nefasta situación del supuesto "mundo libre" en base a los actuales recortes de libertardes en nombre de la suguridad ante la amenaza del terrorismo islamista. Sorprende la valentía de este autor al no dejar títere con cabeza y señalar la culpabilidad de la clase política, no amilanándose a la hora de dar nombres propios: Tony Blair, Donald Rumsfeld o George Bush hijo, que eran los dirigentes mundiales en el momento en que escribió dichas opiniones. Sus juicios sobre temas de lo más dispares (y aquí hablamos de anarquismo, diseño inteligente, crueldad con los animales, la sociedad australiana y un largo etcétera que incluye la pedofilia), aportan una perspectiva nada complaciente con la corriente de pensamiento mayoritaria y hace tambalear las estructuras llenas de prejuicios sobre las que se asienta nuestra visión personal sobre estos asuntos. Precisamente una de las funciones de la trama de ficción es recoger el conflicto que las opiniones del señor C. provocan en Anya al pasarlos a texto y en Alan en la medida en que su pareja se los transmite.

Por si esto no fuera bastante, el desarrollo de toda la historia es tremendamente original. Los escritos se van viendo interrumpidos tanto por pensamientos del señor C. sobre Anya, como de reflexiones de ésta sobre los pasajes que va transcribiendo. Este narrador doble en primera persona obliga al lector a poner mucha atención para saber quién es el responsable de esta suspensión temporal de las disquisiciones del escritor, si es que quiere encontrar un sentido global a la lectura. Lo que más cuesta arriba se me ha hecho es retomar los razonamientos una vez terminado el paréntesis. Y es que en más de una ocasión he tenido que volver atrás para enlazar con la frase en la que se produjo el corte. A pesar de las molestias que me ha supuesto, a nivel estructural me parece que consigue plasmar muy convincentemente un flujo global de conciencia(s) dentro de la narración. En resumen, un libro fascinante en el fondo y en la forma. Una prueba más de que John Maxwell Coetzee es un individuo terriblemente inteligente y uno de los mejores escritores vivos. Tenéis más reseñas en Letras libres, Un libro al día y Leer sin prisa.

9 dic. 2017

Lo peor de Vázquez - Vázquez

Lo peor de Vázquez es un volumen de casi 600 páginas que recopila todas las obras publicadas en la editorial Glénat por el ínclito padre de Anacleto, agente secreto y Las hermanas Gilda (podéis consultar la lista completa en la Guía del cómic). El protagonista casi exclusivo es Vázquez (cuyo nombre completo era Manuel Vázquez Gallego) y abundan sobre todo las temáticas para adultos de contenido erótico y sexual muy, muy desmadrado. Son zafias, muy garrulas y también divertidas, aunque resulta imprescindible dejar de lado los prejucios a la hora de leerlas porque hay más de una que si hoy día se sube a Twitter pondría a trabajar a todo el aparato legal del Estado por apología de la violencia de género.

Uno de los problemas que tiene enfrentarse de golpe a todas estas historietas, publicadas a lo largo de varios años en la última etapa de su trayectoria profesional, es que muchos guiones repiten con frecuencia los mismos temas. Su habilidad para los sablazos. Los problemas con el fisco. Los fundamentos del acto creativo. Los piques y pullas a otros autores. Todo ello por supuesto desde una perpectiva humorística. En la cual encaja perfectamente que sea el propio autor el primero en reconocer que siempre escribe sobre lo mismo.

En fin, un divertimento ligero y pasado de rosca que nos ofrece una faceta de este clásico autor de cómics patrio muy diferente de la que le dio la fama. Tenéis más reseñas en Zona negativa y La cárcel de papel.

6 dic. 2017

Beltenebros - Antonio Muñoz Molina

Como en otras ocasiones, hoy aprovecho un extracto de la reseña editorial para resumir la trama de Beltenebros. Si no la incluyo al completo porque recoge también valoraciones, y la idea este engendro que llamamos "blogs de reseñas literarias" es que cada uno dé las suyas propias.
Convocado por una organización comunista subversiva, Darman, antiguo capitán del ejército republicano exiliado en Inglaterra, regresa a Madrid para ejecutar a un supuesto traidor a quien no ha visto nunca. En los lóbregos escenarios de la clandestinidad, emprende con desgana un periplo trepidante en pos de su víctima del que una misericordiosa cabaretera, viva imagen de una mujer a la que amó, tratará de desviarlo.
Sefarad era hasta el momento mi único acercamiento a la obra de Antonio Muñoz Molina. En aquel post afirmaba con rotundidad que no quería volver a saber nada de él, pero ya en los comentarios suavizaba mi rechazo para indicar más bien que iba a tardar en intentarlo de nuevo. Pues bien, han pasado prácticamente dos años y medio (que creo yo que cuenta como mucho tiempo), y si he insistido se debe a la casualidad de haber encontrado este libro por dos duros en La casquería. Para mi sorpresa, estamos ante una novela negra muy interesante y adictiva con la que me lo he pasado muy bien.

La acción transcurre en un Madrid desapacible y gris de comienzos del desarrollismo franquista. Todas las referencias la geografía física y social de la ciudad están muy logradas. Las localizaciones son fidedignas y la atmósfera opresiva de la dictadura y las penurias que imponía son totalmente creíbles. En base a las fechas de las distintas incursiones de Darman en el país y al hecho de que se menciona el crecimiento urbanístico en la periferia de la capital, yo diría que la acción transcurre entre finales de los 1950s y principios de los 1960s. El jienense consigue imprimir a la narración un ritmo muy ágil y transmitir los conflictos, angustias y miedos de todos los implicados en la acción. Al fin y al cabo estamos ante una historia de perdedores. Los protagonistas no solo perdieron la Guerra Civil, sino que sus vidas quedaron desoladas al tener que renunciar a sus sueños, la capacidad de amar y por supuesto la de confiar mínimamente en los demás.

La única pega de que puedo señalar es que en ocasiones se hace demasiado densa en las descripciones y reflexiones. Sobre todo en las reflexiones, que tienen un cierto je-ne-sais-quoi a pendantería. Mientras me enfrentaba a párrafos algo indigestos, cuya presencia se manifestaba en mi rostro con el gesto perentorio y universal de rechazo (labio superior retraído en el lado izquierdo acompañado de un sonido informe de origen nasal, palatal y gutural), no podía evitar pensar en que en este texto ya se apuntaban las maneras que en 'Sefarad' se me hicieron insoportables. En todo caso no abundan y son fáciles de llevar.

Resumiendo, una novela negra con mucha intriga y con un transfondo político tomado de la historia reciente de España. Por suerte no hace apología más que de maldad, las imperfecciones y las debilidades del ser humano, que lamentablemente son transversales a cualquier ideología. La recomiendo sin reservas desde ya. Tenéis más reseñas en Novela negra y cine negro y Viaje al Parnaso. Los primeros están incluso más emocionados que yo y en los segundos encontraréis más críticas que aquí.

2 dic. 2017

Un anillo alrededor del sol - Clifford D. Simak

Una serie de productos irrompibles, de tiempo de vida ilimitado y a unos precios imbatibles empiezan a invadir misteriosamente el mercado. Una cuchilla de afeitar que no se gasta. Un encendedor que no se agota. Una bombilla que no se funde. Poco tiempo después aparece el automóvil Eterno, un coche de muy buenas prestaciones y bajo consumo a un precio irrisorio cuyo funcionamiento se garantiza para siempre. También se empiezan a ofertar buenas viviendas totalmente equipadas, de rápida construcción, ampliables y adaptables a las necesidades de los propietarios por un precio por debajo de coste. La situación alarma a la industria mundial tradicional, que se alía en una organización transnacional para hacer frente a una revolución en la producción de origen desconocido que puede acabar con los fundamentos de la sociedad capitalista en la que ellos, claro está, ocupan la mejor posición. George Crawford, cabeza visible de una corporación denominada Investigación Norteamericana, se pone en contacto con el escritor Jay Vickers para hacerle una propuesta: contar esta historia que está haciendo tambalear la economía en un libro, pero ocultando al público que la industria está detrás del texto. A pesar de estar muy bien remunerada, al autor la oferta no le parecerá nada interesante por razones viscerales que no logra explicarse. A partir de ahí, ciertos sucesos inexplicables y casi olvidados de la infancia y la juventud de Vickers empezarán a cobrar sentido en una serie de revelaciones inauditas, cuyo devenir promete cambiar el curso de la historia el hombre en la Tierra.

Un anillo alrededor del sol es una novela de ciencia-ficción cuyo transfondo es la búsqueda y consecución de una sociedad utópica, que aunque no es un subgénero tan popular como las distopías, ya he tenido oportunidad de acercarme a él en alguna ocasión desde que tengo el blog en activo (1). Publicada en 1953, Clifford D. Simak incorpora un buen puñado de elementos habituales de la Edad de Oro de la ciencia ficción en la trama para lograr su objetivo. Para empezar tenemos la evolución de la especie humana por medio de mutantes con capacidades psiónicas y el rechazo que provocan en la población que carece de los mismos. Para continuar la existencia de universos paralelos y la posibilidad de trasladarse entre ellos. Y tampoco falta el trasvase de una conciencia humana a un humanoide sintético. Aunque bueno, esto último no me encaja demasiado en los temas típicos de la ciencia-ficción clásica, menos todavía si consideramos que enlazan (aunque no se nombren tal cual) con la ingeniería genética, los conflictos éticos de la robótica e inteligencia artificial, etc.

A nivel argumental tengo que admitir que me ha sorprendido muy gratamente la denuncia tan directa que se hace del capitalismo y la sociedad de consumo. La validez de los juicios que exponen las miserias del modelo económico que rige el planeta mantienen su validez hoy día. Por si esto no fuera suficiente, a Simak no le tiembla el pulso al poner de manifiesto que la guerra se considera un factor afín a los intereses de ese monstruo, en tanto en cuanto puede reconducir una desviación de dicho modelo al cauce que conviene a su supervivencia. En este sentido no queda más remedio que admirar su valentía y reconocer que la crítica vertida encaja muy bien en la trama. Lo malo es que hay otros puntos en los que flaquea. Sin ir más lejos hay una sobreabundancia de subtramas y personajes de poca relevancia que terminan saturando un poco. Acción, romance, misterio, prospección científica y tecnológica, crítica filosófica y social... Con poco más consigue una enciclopedia novelada. De todas formas el resultado es bastante simpático y satisfactorio. Para la cantidad de elementos tan dispares que se incluyen en el cóctel, la mezcla final deja buen sabor de boca. Tenéis un par de reseñas bastante extensas y completas tanto en Kindle garten como en Un universo de ciencia-ficción.



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(1) Ver Cánticos de la lejana Tierra, de Arthur C. Clarke; Walden Dos, de B. F. Skinner; La isla, de Aldous Huxley

28 nov. 2017

Cronomoto - Kurt Vonnegut

Cronomoto es una inclasificable novela de Kurt Vonnegut, la última que escribió allá por 1997 tal cual el propio autor comenta en el prólogo. El prólogo, por cierto, nos resume también la génesis y el argumento del libro en apenas un par de páginas. Inicialmente se trataba de una historia de ciencia-ficción que planteaba un hecho insólito: el 13 de febrero de 2001 se producía una súbita e inexplicable discontinuidad temporal que trasladaba el universo al 17 de febrero de 1991. Todo el mundo de veía obligado a repetir exactamene toda su vida en esos diez años. Sin embargo a Vonnegut el resultado no le convenció. Así que por aquello de intentar producir algo medianamente decente para aprovechar todo el esfuerzo vertido en esas líneas, se le ocurrió salvar las partes más interesantes y mezclarlas con una suerte de relato autobiográfico repleto de reflexiones filosóficas y sociológicas, de todo lo cual resultó el libro que me ocupa hoy.

Kilgore Trout, el autor ficticio y fracasado surgido de la pluma de Vonnegut, es co-protagonista junto con el autor/narrador. Sus novelas y cuentos inexistentes de ciencia-ficción se emplean para desarrollar el aspecto más ensayístico del volumen. Aquí se incluye elementos del ideario progresista y socialista con que el escritor norteamericano se identificó toda su vida y que expone también en otras obras suyas (ver por ejemplo Un hombre sin patria). El humanismo, el antibelicismo, el rechazo a la sociedad de consumo, la defensa de la justicia social, de la igualdad, del reparto de la riqueza, del derecho al trabajo, la protección infantil, de un sistema de pensiones que garantice la vida digna tras la jubilación, etc. También será Trout quien juegue un papel relevante a la hora de teorizar sobre el libre albedrío, otra de sus preocupaciones más presente en todas sus novelas. Y gracias a la disparatada vida que Vonnegut tejió para Trout, abundan las oportunidades para incluir elementos de su habitual humor ingenioso, inteligente y por momentos absurdo que tanto me gusta.

La novela (vamos a tratarla de tal) es muy entretenida y tanto los aspectos de ficción como los filosóficos resultan muy atractivos. En global estoy de acuerdo prácticamente con casi todo su discurso, sin embargo en mi opinión hay algunos puntos en los que patina. Y claro, conociéndome como me conozco, no me voy a quedar con las ganas de destacarlos. El principal es la contradicción que resulta de su optimismo y su confianza ciega en la humanidad después de relatar tantísimas infamias de las cuales los seres humanos somos directamente responsables. Vonnegut reconoce en varias ocasiones que ha disfrutado "una vida digna de vivirse", a pesar de que sufrió la Gran Depresión y tuvo que luchar en la II Guerra Mundial. Se diría que sufre un optimismo patológico. Algo envidiable y que yo querría para mí, desde luego, pero resulta un poco ilusorio si seguimos la lógica de sus razonamientos.

El texto es también una defensa incuestionable de la felicidad que proporciona una gran familia, con esposas, maridos, hijos, ex-cónyuges, hermanos, sobrinos, tíos y toda la parentela que se nos ocurra. Es de suponer que dicho alegato se ajustará a su experiencia personal, pero según lo veo yo comete el error de proyectarla como de validez universal. Porque nadie niega que las relaciones familiares pueden ser reconfortantes a veces. Pero como probablemente todos vosotros, mis queridos lectores, habréis experimentado en vuestras propias carnes, la familia es una institución llena de luces pero también de sombras. Las miserias de la humanidad que él tan convenientemente ha recogido en esta obra también afectan a las relaciones familiares. Y luego para finalizar desprecia el punto y coma como signo ortográfico; se jacta además de no haberlo usado nunca, ¡¿habrase visto una frivolidad igual?!

Tenéis más reseñas en Cyberdark, Indienauta y La tormenta en un vaso. Vaya a continuación a modo de epílogo un apunte sobre la pequeña reseña biográfica que aparece al final del libro. El redactor de la misma señala que Vonnegut sobrevivió al bombardeo de Dresde al final de la II Guerra Mundial. Nada que objetar al respecto dada la importancia que dicha experiencia tuvo en su vida, pues le llevó a escribir Matadero Cinco. Ahora bien, lo que me ha resultado muy cuestionable es la valoración de que dicho bombardeo de los aliados fue justo (sic). Francamente, se me escapa el objeto de dicha apreciación, con la cual no creo que este escritor estuviera de acuerdo. En 2015, fecha de la publicación de este título por Malpaso, debería estar más que claro que el bombardeo de Dresde es uno de los episodios más oscuros de aquella terrible contienda.

25 nov. 2017

Desperadoes. Banderas de oro

En la contraportada de Desperadoes. Banderas de oro tenemos un resumen bastante aproximado a lo que de verdad o curre en la trama (los tachados son míos):
Sarah Williams, una espiritista de renombre, contrata los servicios de Gideon Brood y su banda de pistoleros para cruzar el país apache y llegar al otro lado de las montañas, hasta la frontera de Nuevo México... Sin sospechar que empieza un viaje de pesadilla en el que Brood y sus amigos deberán luchar contra las inclemencias del tiempo, los apaches, las fuerzas de la ley y los espíritus de los muertos en el lejano oeste
Desperadoes es un cómic de terror ideado por Jeff Mariotte cuya acción se sitúa en el salvaje oeste norteamericano y que consta en total de cinco series. Por lo que he podido comprobar, no todos han sido publicados en español. En tebeosfera, mi website de referencia para consultar información sobre cómics, solo aparce el que me ocupa hoy, Epidemic! y además cinco títulos en formato revista de los cuales no se aclara la miniserie que componen (aunque por el ilustrador, que es John Cassady, yo diría que se trata del primero, Un instante de sol).El guión no es nada del otro mundo y no está muy trabajado que digamos, pero la historia tiene ese encanto especial que proporciona la mezcla del género fantástico con el western (un combo que es una de mis debilidades). Este volumen en concreto incorpora además asesinos psicópatas y venganzas que hacen referencia a anteriores publicaciones de la saga.

En cuanto al apartado gráfico, que en esta ocasión corre a cargo de Jeremy Haun, es simplemente correcto, con un estilo bastante convencional y colores planos. Eso sí, las caras de los personajes masculinos están especialmente cuidadas, mostrando rostros muy verosímiles, curtidos y machacados por las duras condiciones de vida. Hay un par de cosas que me han llamado la atención especialmente, la primera positiva, la segunda no tanto. Por empezar destacando los logros, hay unas escenas que ocurren bajo una lluvia intensa que consiguen transmitir muy bien la sensación agobiante de estar metidos en un aguacero, lo cual tiene bastante mérito y habla muy bien de la técnica del artista. La segunda sin embargo contradice lo que acabo de decir, porque en general todas las viñetas tienen una composición muy estática. Ni siquiera en las ocasiones en que la idea de acción o movimiento es imprescindible se incorporan efectos para lograrlo. Hay una escena en particular en que un caballo se encabrita porque ve una serpiente de cascabel que paradójicamente supera a American Gothic de Grant Wood en cuanto a rigidez y estatismo se refiere.

Tenéis más reseñas en  El gran libro de Vishanti, donde lo dejan a la altura del betún. En Hello friki comentan toda la serie, de la cual tienen mucha mejor opinión.
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