25 jun. 2019

Grobe Zusammenfassung (4)

Os dejo a continuación el resumen de lecturas del mes. La situación en el trabajo no tiene visos de mejorar a medio plazo, así que tengo la impresión de que este formato me va acompañar durante bastante más tiempo del que pensaba inicialmente. Yo ya he dejado de luchar y he decidido que lo mejor es dejarme llevar como un patito de goma en una torrentera. Es posible que de cuando en cuando entre en algún remanso de la corriente, pero de ocurrir, será por unos breves instantes. Tal y como están las cosas no hay cristo que me libre de esta vorágine.

A contraluz, de Rachel Cusk. Una escritora va a Atenas a impartir un taller de escritura. Desde que coge el vuelo en Londres hasta que termina las clases iremos conociendo a diferentes personas con quienes se va topando: pasajeros del avión, amigos que viven en la capital griega y algunos componentes del mundo editorial y cultural local. Unos y otros nos aproximarán a la realidad que nos ha tocado vivir en el siglo XXI, ofreciéndonos una visión del mundo y las relaciones que asombra por lo certera. El estilo de Cusk es absolutamente nítido y preclaro, una maravilla en la que no sobra ni una palabra y que consigue que el mensaje a transmitir nos deje estupefactos. Este libro es la primera parte de una trilogía protagonizada por la misma autora, cuyo nombre no llegamos a conocer. Totalmente decidido a seguirle la pista a los restantes.

Cuentos completos, de Grace Paley. Recopilación de todos los libros de relatos de esta aclamada autora norteamericana. Protagonizados en su mayoría por mujeres, muchos dejan translucir sus orígenes judíos europeos, hecho que junto con las contínuas referencias al yiddish me han recordado irremediablemente a Isaac Bashevis Singer en bastantes  ocasiones. A destacar los protagonizados por Fe y su entorno más cercano. Sin duda un trasunto de la propia autora, este personaje trata los temas que más le preocuparon y por los que ella misma fue una incansable activista: feminismo, política, socialismo, antibelicismo, etc. Abarcan temporalmente desde finales de los 1950s hasta mediados de los 1980s. Para mi gusto los más potentes son los de los 1970s, con la guerra de Vietnam y la lucha antirracista como telón de fondo. La sencillez de su estilo y cotidianeidad con que trata los temas hacen que las más de 450 páginas vuelen a una velocidad pasmosa.

Un pedacito de tiempo y otros relatos, de Ida Fink. ¿Has conocido alguna vez a una persona a la que la guerra mató pero sigue viviendo? Con esta frase, que cierra el cuento 'La alegre Zośka', se puede definir el espíritu de esta devastadora colección de relatos. Historias de judíos masacrados por los nazis durante la II Guerra Mundial que son difíciles de creer por la magnitud de su crueldad. Es imposible leer del tirón de lo aniquiladores que resultan. Y sin embargo no queda más remedio que agradecer a la autora su esfuerzo para que dichas historias no caigan en el olvido.
R-209. Habla el Frente de Liberación Animal. Este volumen hace un recorrido histórico por el FLA desde incluso antes de su formación en 1976, haciéndonos llegar algunas de las acciones llevadas a cabo por sus activistas. Redactadas en primera persona por quienes las protagonizaron, podemos ver cómo evolucionan a lo largo de los años y según los diferentes países en que se realizaron. Los gobiernos no han dudado en catalogarlos como terroristas, a pesar de que rechazan expresamente la violencia contra animales humanos y no humanos. El hecho de que en EEUU sea ilegal grabar imágenes dentro de granjas industriales habla por sí solo de la connivencia entre gobiernos e industria ganadera. No obstante, sus acciones al margen de la ley han hecho accesible a la opinión pública el atroz tratamiento que se da a los animales, por ejemplo en laboratorios de vivisección o experimentos científicos, a muchos de los cuales se ha podido poner fin por la presión popular tras dar a conocer el material que filmaron en sus intervenciones. El tomo se complementa con una serie de entrevistas a reconocidos militantes animalistas que han colaborado con el grupo. Aunque el los 2010s la tendendencia en cuanto a la lucha antiespecista parece estar mucho más centrada en métodos legales de concienciación y denuncia, lo cierto es que las acciones de este grupo se siguen sucediendo día tras día por todo el mundo.

Estación espacial Deseo, de Ralf König. Otra historia más de Paul y Konrad, la pareja gay más improbable de toda Colonia. Por un lado, Paul se vuelve loco por su cuñado, el marido de su única hermana, con quien comparte gusto por los hombres peludos y rudos. Por otro, Konrad tiene un coqueteo con un joven de veintipocos años de gran sensibilidad, a quien imparte clases de piano. No es que el cómic esté mal, de hecho me ha parecido muy original la trama metaliteraria que incorpora (se ve que en algún momento que me he perdido Paul se ha convertido en escritor y en este tomo asistimos a la creación de la novela de ciencia-ficción que titula el volumen). El problema es que la fórmula está exprimida hasta la saciedad. Es verdad que König siempre aporta unas reflexiones muy acertadas sobre el mundo gay, la cuales se pueden extrapolar a toda la población independientemente de su orientación sexual. Pero si conoces su obra, en cuanto coges uno de sus cómics y ves en la portada el aviso de "Una historia de Konrad y Paul" ya puedes imaginar un 85% del contenido sin esforzarte demasiado.

30 may. 2019

Grobe Zusammenfassung (3)

Sigo con el formato de resúmen rápido (y burdo) de lecturas porque no me queda más remedio. Es posible que llegado el verano pueda retomar las reseñas individuales, pero de momento me tengo que seguir conformando con esas tres chorradas que digo sobre cada lectura acumulada. Aquí os dejo las de la última quincena.

Cero, de Kathe Koja. No os acerquéis a esta novelucha ni a mil metros. Típica historia de jóvenes autodestructivos metidos en rollos  inexplicables con sexo cutre, gente cutre y localizaciones cutres. Una cosa muy de la escena alternativa/underground de principios de los 1990s (1991 para ser exactos), con apartamentos miserables, colchones con lamparones tirados por el suelo, pelos largos sin lavar y pintas sucias. Me sabe mal decir algo así de la novela de una escritora que apoya y colabora con la PETA, Mercy for Animals y la Michigan Anti-Cruelty Society (vía  Wikipedia), pero esto solo demuestra que el animalismo es transversal y que la autora de una mala novela también puede ser una firme defensora de la liberación animal.

Los pájaros y otros relatos, de Daphne du Maurier. Relatos de intriga y misterio que abarcan desde lo inexplicable ('Los pájaros', relato que inspiró la película homónima de Alfred Hitchcock), a lo criminal ('El joven fotógrafo', 'Bésame otra vez, forastero'), pasando por lo psicológico ('El manzano', 'El viejo'). La ambientación es tremendamente UK post WWII, lo que los hace pintorescos y anticuados a la vez, pero no les resta el menor interés. Para mi gusto, los ganadores son sin duda los de temática Krimi. Tanto es así que 'El joven fotógrafo', el más perturbador con diferencia, parece salido de la pluma de Patricia Highsmith.

El rostro en el espejo y otros relatos góticos, de Mary Elizabeth Braddon. Relatos de terror gótico con fantasmas, espíritus y otros misterios sobrenaturales e inexplicables que suceden en viejas casonas y mansiones con un oscuro pasado a sus espaldas. Si mal no recuerdo, todos excepto uno acaban con la muerte de una joven inocente en la flor de la vida. Cierto es que hay uno en que la joven inocente en la flor de la vida no muere, pero sí que está a punto de morir aunque la salva un joven médico con quien se termina casando. Una lectura feminista de estos cuentos podría hablar del machismo interiorizado de la autora, cosa que sorprende vistas todas las convenciones sociales que se saltó a la torera (ver su entrada en la Wikipedia). Sin querer complicarnos la vida y tomándolos como exponentes de un subgénero tan popular, son tremendamente divertidos porque los planteamientos no pueden ser más cliché.

Manifiesto animalista, de Corine Pelluchon. La autora y filósofa francesa expone breve pero muy certeramente la situación de brutal abuso y maltrato que sufren los animales en la sociedad actual, cuyo modelo económico se basa en la explotación sin límites de todos los recursos a su alcance. A continuación, y aquí es donde el texto destaca, propone acciones políticas concretas para que los estados evolucionen hacia una zoopolis, una sociedad democrática justa no solo con los humanos, sino también con el resto de animales que viven en nuestro planeta. Lógicamente eso pasa por poner en marcha las reinvindicaciones habituales del movimiento animalista (prohibición de espectáculos con animales, zoos, experimentación animal, reducción/eliminación del consumo de animales como alimento, etc.), algo que no va a gustar a la industria ni los grupos de poder, pero que se facilitará con medidas estatales de adaptación para los sectores afectados. Todo ello en poco más de cien páginas de tamaño libro de bolsillo, a eso lo llamo yo capacidad de síntesis.

14 may. 2019

Grobe Zusammenfassung (2)

Mucha literatura de género ha caído en las últimas semanas, en dos novelas y dos colecciones de relatos cortos. Vamos a ello:

La niña gorda y otros relatos inquietantes, de Marie Luise Kaschnitz. La ficha editorial dice que esta autora es la gran cuentista alemana de la segunda mitad del siglo XX. No sé si será entoces que no han elegido sus mejores relatos, porque a mí no me ha parecido tan grande. Claro que aquí hay dos sesgos implicados, por un lado, ¿qué otra cosa vamos a esperar de una editorial sino las mayores alabanzas de los autores que publica? Y por otro, ¿acaso estoy yo capacitado para desbancar a esta autora de ese puesto con mi limitadísimo conocimiento de literatura breve alemana de la segunda mitad del siglo XX? Los cuentos no están del todo mal. Algunos tienen un aire a sueño febril muy conseguido, logrando transmitir bastante desasosiego y sí, inquietud. Otros son más predecibles y tienen un enfoque algo pasado de moda. Eso sí, la portada es preciosa.

El libro de Joan, de Lidia Yuknavitch. Trinfador absoluto de este resumen de lecturas. Un sabrosísimo texto de ciencia-ficción post-apocalíptica, con transfondo post-género (omnipresente y muy bien traído), ecologista (mucho) y animalista (un poco nada más, pero lo justo para que yo me emocione, que en este tema cualquier apoyo me parece encomiable). En definitiva una crítica brutal al antropocentrismo con un poco de todo lo que más me gusta. Un libro que os recomiendo con todas mis fuerzas y que me da pena no haber podido reseñar a fondo porque da para mucho. Pero si no se puede, no se puede. ¡A leerlo todos ya, que os haréis un favor!

Experimental film, de Gemma Files. Una novela sorprendente que consigue transmitir las mismas sensaciones que un mockumentary, pero en versión impresa. Una mezcla muy bien resuelta de leyendas paganas centroeuropeas llevadas al Canadá por los emigrantes y que años después, con ayuda del séptimo arte, llegan hasta nuestros días. Muy entretenida y original.
Una edad difícil, de Anna Starobinets. Colección de relatos cortos de terror psicológico que yo pondría a la altura de El señor de las muñecas y otros cuentos de terror de Joyce Carol Oates, a quien me ha recordado en más de un momento. En ocasiones la escritora rusa coquetea con elementos inexplicables que entran de lleno en lo fantástico, revelando ciertas influencias de Stephen King. En otras es un desajuste en la mente humana lo que conduce a situaciones más allá de lo comprensible. Aunque hay un par de cuentos que destacan del resto, el nivel de todos ellos es bastante alto. Dejan bastante mal cuerpo pero un regusto delicioso, especialmente porque terminan con unos finales perturbadroes y sugerentes a partes iguales. Es decir: justo lo que yo espero de un buen cuento de terror.

29 abr. 2019

Malena es un nombre de tango - Almudena Grandes

Malena es un nombre de tango nos cuenta en primera persona la vida de Malena (apócope de Magdalena), desde que es una cría en torno a los doce años hasta los treinta y pocos. La protagonista pertenece a una familia madrileña acomodada y de cierto rancio abolengo, los Fernández de Alcántara. Su historia se remonta a Rodrigo el Carnicero (no recuerdo que se llegue a explicar el porqué de dicho sobrenombre), un personaje que se enriqueció en el Perú del S. XVII y cuya fortuna aún acompaña a sus descendientes. Su fortuna y una maldición. Porque toda la narración gira en torno a dificultad de Malena para cumplir lo que su familia y la sociedad esperan de ella y su lucha por defender su forma de ser. Algo que por lo visto viene pasando desde generaciones a algunos de los suyos y que siempre se ha identificado con dicha condena.

No tenía intención de hacer una reseña sobre esta novela, sino que iba a ir al resumen que subiré a mediados de mayo. Pero la experiencia de su lectura me ha superado, así que no lo he podido evitar. Para empezar y debido al laísmo omnipresente a lo largo y ancho de las 500 y pico páginas del libro, más que Malena la protagonista debería llamarse Malana. ¿Es que este libro no lo ha revisado nadie en Tusquets? ¿Ni siquiera en alguna de las numerosas reediciones que ha tenido? ¿O tal vez el editor/corrector también es laísta y no ha percibido este vulgarismo tan extendido por la zona central de España? Pues anda que no han tenido oportunidades, veamos:
regañandola (pág. 133), la costara trabajo (pág. 157), mirarla el culo (pág. 331), no la deparaban ningún beneficio (pág. 357), la pusieron suero (pág. 418), para decirla que (pág. 446), la tomábamos el pelo (pág. 469).
Y un larguísimo etcétera que como comprenderéis no he tenido paciencia de anotar. Cuando leo un libro lo último que espero es que esté plagado de errores, ya sean faltas de ortografía o incorrecciones gramaticales del calibre del laísmo. Así que claro, nada más ver el primero ya empecé a predisponerme en contra. Pero sigamos repartiendo estopa porque la cosa no se queda aquí. También tenemos los flashbacks eternos.

Todo el libro se articula en torno a flashbacks. Almudena Grandes empieza cada bloque narrativo (no hay capítulos aunque el libro se divide en cuatro partes), relatando un acontecimiento cualquiera de la vida de la protagonista. Algo que le da pie a contarnos mil y una historias que están relacionadas, o no tanto, con el suceso en sí. Unas llevan a otras y estas últimas a otras posteriores, que tras enlazarse y anidarse durante páginas y páginas con mil cosas diferentes (la familia, su gran amor, el cultivo de tabaco en Extremadura, los ligues de una noche, la matanza del cerdo, la maternidad, la rebeldía juvenil, una fiesta en un chalet de Cercedilla, las drogas, matrimonio vs. divorcio, la exquisitez de comer casquería, bla, bla), terminan cerrando el suceso incial. El cual habíamos olvidado, por supuesto. Y luego está esa manía de darnos cuarenta símiles/comparaciones/metáforas de cada idea que quiere expresar. ¿Esto es para que veamos lo creativa que es? ¿La incontenible riqueza de su verbo? ¿O es que la editorial le (la) pagaba por kilos y cuantás más páginas entregara, mayor el adelanto? Lo siento pero esto es tratar al lector por idiota. Recortando el número de símiles a la mitad todavía serían demasiados, porque con que incluyas uno que encaje basta, pero al menos nos ahorraríamos un tercio del libro.

Malena nació en 1960, el mismo año que la autora madrileña, así que no resultaría nada extraño pensar que hay mucho suyo en el personaje. En todo caso la voz con que ha dotado a la narradora es bastante insoportable. Es pedante, fatigosa, sabionda, egocéntrica, dispersa y vulgar. Muy vulgar. Lo mismo te habla de la Guerra Civil Española que relata el placer que le provoca praticar una felación. Todo ello con un registro de lo más barriobajero. Todo el rato me lo follé, me lo follaba, me lo follaría, follar, follar y follar. ¡Cojonudo! Un picha brava. ¡Qué coño! Lo curioso del caso es que en las ocasiones en que la historia le cede el protagonismo a otros personajes (su abuela paterna, dos señoras de pueblo que nos dan detalles de la vida de su abuelo materno), el resgistro cambia completamente. Aunque hayan salido de la misma mano, parece que estas secciones están escritas por una persona diferente. Las voces de estos otros personajes resultan creíbles y te transportan a los hechos que narran. Son veraces y están bien trabajadas. Es decir, Grandes es capaz de escribir bien. Pero por desgracia no hay muchos momentos de esta clase, y nos vemos obligados a aguantar el tono equivocado que transmite Malena todo el rato, quien pretende tomar poder desde su posición de mujer libre e independiente reproduciendo los patrones zafios del machismo. A lo que se suma esa falsa seguridad de los treintañeros que se van a comer el mundo por creerse en el centro de la modernidad madrileña a finales de los 1980s-principios de los 1990s. Que esa es otra. Antón Martín, Lista, Usera o Martinez Campos. Como si todos los lectores potenciales de la novela tuvieran que conocerse los barrios y calles de Madrid. Si esto lo hace por establecer un vínculo cercano con el lector, a mí lo único que me provoca es bochorno.

No sabría decir si estamos ante una Bildungsroman, un documento de la historia reciente de España con apuntes etnográficos, un despropósito o más bien todo eso a la vez. Entiendo que despertara interés y tuviera mucho éxito en el momento de ser publicado (1994). Pero tiene tantas intenciones y personajes sin sustancia que no hay por dónde cogerla. Quien mucho abarca poco aprieta, que dice el refranero. Además todo su ánimo provocador ha quedado terriblemente desfasado. El enfoque que da a temas controvertidos (homosexualidad masculina y femenina, drogas, aborto, sexo casual, inmigración, etc.), que por otro lado están metidos con calzador en la mayoría de los casos, suena antiguo a más no poder. Menos mal que sólo pagué dos euros por ella, aunque para la utilidad que han tenido podría haberlos tirado a una alcantarilla. Lo único bueno de la experiencia es que va a ser la última con esta autora. Bye, bye, Almudena. Para loas y alabanzas os sugiero A tientas, Cuéntate la vida y Crítica literaria y otros escritos.

15 abr. 2019

Grobe Zusammenfassung (1)

Se me avecinan unos cuantos meses de mucho trabajo, a los cuales tengo que sumar pequeñas molestias personales inesperadas. El resultado, como ya bien estáis comprobando, es que estoy prestando cero atención al blog. Sigo leyendo en los ratos que me quedan libres siempre y cuando tenga fuerzas para sostener el libro o el Kindle. Pero por más que me propongo escribir una reseña se me hace muy cuesta arriba. Así que por no dejar Das Bücherregal abandonado a su suerte y mantener el hábito de escribir algo, durante los próximos meses iré haciendo resúmenes muy breves y muy generales de lo que voy leyendo. Desde Todos nuestros ayeres a finales de marzo han caído:

Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán. Me lo bajé gratis desde Amazon, que tiene muchos clásicos disponibles por 0,00€. Un dramón terriblemente decimonócico y pesado a más no poder. Si quitamos paja y relleno (la sociedad de la época, hechos históricos, descripciones de campo y ciudad, etc), la trama puramente dicha se puede meter en un tercio del total. Que además no es unas castañuelas precisamente, pero  eso no tiene por qué ser malo, solo que en este caso tampoco anima a continuar la lectura. La escritora gallega tiene una prosa intachable, eso no lo voy a negar, pero llenar páginas y más páginas solo por exhibir sus habilidades lastra la lectura. Los años que han pasado desde que la publicó se notan en la multitud de arcaísmos que pueblan el texto. Galicia está omnipresente, tanto en léxico como en particularidades sintácticas propias de la variedad dialectal del castellano que allí se habla. Pero ojo que la cosa no se queda aquí...

La madre naturaleza, también de Emilia Pardo Bazán. Ya puestos con esta escritora me bajé la continuación de 'Los pazos de Ulloa' desde Amazon  por otros 0,00€. Es un poco más alegre por aquello de que la juventud y la naturaleza son protagonistas, pero repite el esquema de la novela previa. Mucho relleno y más paja a sumar a la ya acumulada en el libro anterior. Por poner un ejemplo que me dejó a cuadros, un capítulo entero se dedica simplemente a describir un castro con todo lujo de detalles arquitectónicos e históricos. De todas formas como en esta ocasión está más centrado en costumbres populares y agrícolas y en unos rapazuelos medio asilvestrados que se están abriendo a la vida y descubriendo sus maravillas, parece que no se hace tan pesado. En todo caso con la mitad de páginas y recortando naderías se podría haber dicho lo mismo.

Amistad de juventud, de Alice Munro. Hay que ver lo bien que escribe la premio Nobel de Literatura de 2013. Diez relatos cortos que transcurren en su Canadá natal protagonizados por mujeres que experimentan los sinsabores de la vida. Bueno y algunos placeres también, pero sobre todo sinsabores. Relaciones entre madres e hijas, hemanas y hermanos, mujeres y sus esposos y/o amantes, mujeres como amigas o vecinas. Comparten un contexo espacial común (alguna ciudad de tamaño pequeño/mediano próxima a un lago y con unas minas de sal en las cercanías), pero se despliegan temporalmente a lo largo de varias décadas. Todo un placer poder leer textos breves tan llenos de mensaje e intención. Especialmente después del empacho de Emilia Pardo Bazán que me he dado.

Y seguramente esto es todo por este mes. Por aquello de la brevedad, mientras duren estos burdos resúmenes de lecturas, no voy a enlazar a otros blogs para que leáis otras opiniones.

24 mar. 2019

Todos nuestros ayeres - Natalia Ginzburg

Estamos en una ciudad italiana de provincias próxima a Turín en los años previos a la II Guerra Mundial. Anna es una niña de unos diez años de edad cuando comienza Todos nuestros ayeres. Su padre es un antifascista obligado a vivir bajo la dictadura de Benito Mussolini. Trasmitirá su ideario progresista y de izquierdas a todos sus hijos, en especial al primogénito, Ippolito, quien pronto se interesará por la política junto con un par de muchachos de su edad: Emanuele, hijo de una familia burguesa vecina; Danilo, un ex-novio de su hermana Concettina. Las redes familiares y de amistad que se establecen entre unos y otros nos permitirán componer un cuadro de lo sucedido en Italia en aquellos tiempos tan convulsos y terribles. Y será Anna quien centrará toda la vision de los acontecimientos.

Hacía mucho que no leía una novela tan emotiva y tan bien escrita. En realidad, Natalia Ginzburg hace poco más que limitarse a narrar sin pausa, pero sin prisa, y con una habilidad pasmosa, unos serie de hechos que se van desplegando como una malla al involucrar a un buen número de personajes. Toda la narración tiene un aire a cuento clásico, yo diría que sin diálogos (no podría jurarlo, pero para mí que no hay), de tal forma que las pocas conversaciones que aparecen se integran en el texto como citas entrecomilladas en estilo directo. El hecho de que el narrador sea en tercera persona hace difícil advertir que en realidad, todo se desarrolla en torno a la figura de Anna. Esto es así hasta bien entrados en contexto, pues en los primeros capítulos se presentan tantos personajes que resulta complicado advertirlo.

El libro se divide en los partes, la primera transcurre en la casa familiar en el norte y en la segunda nos trasladamos a un pueblín del sur de Italia, de donde es natural Cenzo Rena, un antiguo amigo del padre de Anna con quien ella contraerá matrimonio con tan solo 16 años de edad. Si en la primera parte la autora italiana hace una denuncia demoledora del fascismo como concepto, en la segunda incluye además a una sociedad que imponía unas terribles condiciones al pueblo llano y los campesinos: pobreza extrema, enfermedad y muerte, incultura y analfabetismo. Los personajes están caracterizados con una sabiduría asombrosa. A pesar de la crítica frontal al totalitarismo fascista que realiza, Ginzburg nos deja muy claro que en cuestiones morales todos nos movemos en un rango de grises, excluyendo las visiones polarizadas de blanco o negro a las que es tan fácil llegar cuando se tratan estos temas. Que una mujer cuyo marido fue torturado hasta la muerte por antifascista tenga la entereza y el valor de afirmar algo así, nos habla de su grandeza como persona. Que de una manera u otra, es la que logra transmitir a todos los personajes del libro. En fin, una verdadera maravilla, no se me ocurre otra cosa que decir. Tenéis más reseñas en Devoradora de libros (excelente, completísima), El blog de fábula y El pájaro verde.

20 mar. 2019

Sin City. Ese cobarde bastardo - Frank Miller

Debido a la exactitud, concreción y brevedad del resumen editorial que aparece en la web de Norma Editorial, hoy resulta más adecuado que nunca copiarla para dar una pincelada de la trama de Sin City. Ese cobarde bastardo y dedicar el tiempo que me ahorro a asuntos de otra índole.
Al detective John Hartigan le falta una hora para jubilarse cuando lo arriesga todo para cumplir con su deber: salvar a Nancy Callahan, una niña de once años, y detener a un loco homicida hijo del corrupto y poderoso senador Roark.
Esta es la tercera historia que leo de la serie Sin City y es la que más me ha gustado de todas. Frank Miller ha escrito un guión que a pesar de participar del maniqueísmo propio del género negro, resulta arrebatador por transmitir un mensaje de redención a través del sacrificio. Hartigan es el más honesto e incorruptible de los policías de Basin City, pero en un alarde de humildad provocado por el desamparo ante las fuerzas a que se enfrenta, no tendrá otra opción que la inmolación si quiere salvar a la chica. Lo habitual suele ser que al final el (anti)héroe protagonista resulte triunfante tras una serie de vicisitudes emocionales de menor o mayor calado y varios episodios de acción. Nunca me imaginaba que podía ser tan fácil conmover haciendo símplemente que el viejo detective aceptara su fracaso y su derrota. Porque eso sí, las vicisitudes emocionales (de menor o mayor calado) y los episodios de acción siguen apareciendo. Que por supuesto son parte del éxito de la narración.

Ahora bien, lo que ya no me ha gustado tanto son las graves inconsistencias del personaje principal. En efecto, más que un hombre, Hartigan es un semidiós. Yo estoy tan dispuesto como el que más a suspender la credulidad en una obra de ficción, pero cuando todos los personajes tiene un perfil realista excepto uno, la historia se vuelve frágil y no puedo terminar de disfrutar de la lectura. Una cosa es ser un tipo duro, otra muy distinta que te metan 6 balas de gran calibre (tres por las espalda, tres en el pecho) y sobrevivas. Sin chaleco antibalas y con un corazón delicado que acaba de provocarte un par de anginas de pecho. Y todo eso con 60 años de edad. Pero es que más de ocho años después, ya cerca de cumplir los 70, te cuelgan por el cuello de la lámpara de una habitación de motel y en lugar de desnucarte y asfixiarte, te balanceas como un péndulo, rompes una ventana con los pies, agarras con ellos un trozo de cristal que ha saltado y te las apañas para cortar la soga y escapar. Y la lámpara que resiste en el techo el bamboleo de una mole de ciento y pico kilos de peso. ¡Imposible, señores! ¡Acabados con esas calidades ya no se hacen! Frank, Frank, Frank, así no convences. No voy a negar que el resultado es entretenidísimo, de hecho ha sido lo primero que he dicho. Pero si pretendes crear un universo coherente, no puedes dotar al protagonista de características físicas humanas (vejez, enfermedad, decrepitud, etc.) y sin embargo hacer que se comporte como un superhombre. Y si lo hicieras, tendrías que enfrentarlo con un supervillano que le vaya a la par. Cosa que por supuesto, no has hecho.

En el apartado gráfico Miller sigue utilizando toneladas de tinta negra para dibujar las escenas en contraste. Aparece como novedad el uso de la tinta amarilla para caracterizar a uno de los personajes, consiguiendo un efecto de lo más repulsivo. Sigue mostrando una habilidad extraordinaria para delinear las escenas desde perspectivas imposibles, lo que le da mucho juego para coquetear con el op-art (alternancia blanco/negro, líneas, interferencias, repeticiones de elementos, etc.). Por cierto que los detalles de la ambientación de las viñetas también son dignos de mención: el motel mencionado en el párrafo anterior es un ejemplo perfecto de arquitectura retrofuturista de mediados del S. XX y decoración Mid-century modern. En definitiva, una obra totalmente recomendable a pesar de lo que para mí ha sido una clara inconsistencia en Hartigan. Tenéis más reseñas en Zona negativa (con un artículo completísimo y muy extenso), Los mejores cómics y Mis cómics.
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