Mostrando entradas con la etiqueta *Patricia Highsmith. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta *Patricia Highsmith. Mostrar todas las entradas

18 oct 2021

La casa negra - Patricia Highsmith

Patricia Highsmith me gusta mucho como novelista, pero en formato breve tiene resultados desiguales. Por desgracia La casa negra es una de las colecciones de relatos cortos que no acaba de convencerme. No voy a negar que los once cuentos que incluye recogen cada uno a su manera aspectos esenciales de la maldad humana. En todos ellos hay personajes miserables que no sienten el menor remordimiento a la hora de actuar de manera vil, egoista, despreciable. De engañar, pisotear o humillar a los demás. Y como Highsmith nunca ha sido de redenciones finales, ocurre que quienes terminan llevándose la peor parte son casi siempre los más inocentes. Es retorcido, enfermizo y admirable. ¿Cuál es entonces el problema con este conjunto de relatos? Pues que en la mayor parte de los casos las tramas son inverosímiles. Mucho. Por tanto a pesar de que los desenlaces dejan ese regusto amargo tan habitual en su producción, durante la lectura te acompaña una sensación de incredulidad que no ayuda a disfrutar los cuentos. Una lástima, pero así son las cosas. Os dejo a continuación la lista de relatos cortos según aparecen en la edición que he leído (Mosaico bolsillo).

  • Lo que trajo el gato
  • Nunca fue uno de los nuestros
  • Los terrores de la cestería
  • Bajo la mirada de un ángel oscuro
  • Detesto tu vida
  • El sueño del Emma C
  • Ancianos en casa
  • Donde fueres
  • A propósito
  • La cometa
  • La casa negra

21 oct 2020

El hechizo de Elsie - Patricia Highsmith

Elsie Tyler tiene veinte años y se acaba de fugar de su pueblo para instarlarse en New York dispuesta a comérselo. Es muy guapa, atractiva y simpática, así que cae bien a todo el mundo. Ralph Linderman es un cincuentón soltero y bastante latoso que se ha enamorado de ella sin ser verdaderamente consciente de ello. Adopta una actitud protectora y paternalista con la joven, que no sabe como librarse de él y de sus sermones puritanos. Un día Ralph se encuentra una cartera en la calle, que pertenece a Jack Sutherland, un ilustrador de unos 30 años. Jack vive también en el barrio con su mujer Natalia y la hija de ambos, son de clase acomodada y muy liberales en las cuestiones sentimentales. Una tarde el ilustrador entra a tomarse un café en la cafetería donde Elsie trabaja de camarera y como ha pasado con todo el mundo, se quedará prendado de su belleza y simpatía. Entablarán amistad y la introducirá en su círculo de amigos, lo cual va a proporcionar a la chica muchas oportunidades de cumplir sus objetivos de triunfar en la gran manzana.

Siempre he sido muy fan de Patricia Highsmith. En su faceta de cuentista he tenido algunos desencuentros, pero leer una de sus sus novelas era garantía de enfrentarme a una historia turbia poblada de gente perturbada disfrazada de tu vecino de al lado. Ese tan simpático del perro, el que siempre te saluda en el rellano, pero que más tarde se descubrirá como un asesino. Pues bien, en El hechizo de Elsie no hay nada de eso. A ver, sí que hay alguien que muere, un par de personas para ser más exactos y sobre las cuales volveré unos párrafos más abajo. Pero el peso de la acción se aleja diametralmente de los thrillers inquietantes a que me tenía acostumbrado. Esas tramas desasosegantes donde un individuo aparentemente normal, incluso anodino, se transforma en un asesino sin escrúpulos capaz de seguir con su vida normal tras descuartizar al frutero porque se ha hartado de que le colase siempre un par de piezas demasiado maduras que no tiene más remedio que tirar a la basura al llegar a casa.

En realidad se podría decir que estamos ante una novela de aprendizaje con un desenlace amargo para todos los implicados. La narración oscila entre Ralph y Jack para mostrarnos las diferentes formas de ver la situación por la que está pasando Elsie. Dos enfoques diametralmente opuestos: el reaccionario y desconfiado por un lado, procedente de la madurez y la experiencia, y el progresista e ingenuo de quienes por su juventud y extracción social todavía no han recibido suficientes embates de la vida. No sé muy bien cuál es la intención de la novela, pero lo cierto es que desprende un cierto olor a algo que yo situaría entre la moralina sutil y la advertencia bienintencionada. No seré yo quien le quite la razón a Highsmith en lo que cuenta, es más que evidente que algunas lecciones que nos da la vida son irreversibles y se cobran un precio definitivo. Fuera cual fuese el propósito final de la historia, a mí personalmente no me ha dicho gran cosa. Gente joven y guapa que se quiere comer el mundo y se da cuenta a las malas de que el mundo se nos termina comiendo a todos. Das una patada en el suelo cualquier día de la semana y salen cien.

De todas formas hay cosas muy interesantes en esta obra de Highsmith. Para empezar, Jack y Natalia son poliamorosos. No se usa ese término porque la novela data de 1986 y poly-amorous (poliamoroso) se empleó por primera vez en 1990 (Wikipedia mediante). Son una pareja joven casada pero con convivencia intermitente. Por diferentes motivos irrelevantes para esta cuestión, ambos saben que no pueden reproducir un modelo de familia tradicional basado en una vida en común 365 días al año. También es que se lo pueden permitir porque tienen dinero, pero de cara a explicar este enfoque de las relaciones de pareja no es un factor determinante. Así pues, ambos respetan esa necesidad de tener sus espacios privados (incluso con sexo) con personas a las que quieren y cuya presencia no quieren imponer al otro. En realidad es más bien Natalia quien marca el ritmo en este sentido, pero Jack lo entiende, respeta y acepta, actuando en consecuencia sin dejarse llevar por celos irracionales provocados por su inseguridad.

El otro aspecto por que destaca la novela es por contar con una gran presencia LGTB en la trama, por no mencionar la más absoluta normalidad con que se trata. Por desgracia hay dos puntos que ensombran su inclusión. El primero es atribuible a exclusivamente a la autora norteamericana: los dos personajes que mueren son un gay y una lesbiana. Resulta difícil de creer que Highsmith haya caído en el estereotipo de enterrar a los gays, especialmente si tenemos en cuenta que El precio de la sal/Carol, escrita en 1957, se cita como la primera novela protagonizada por lesbianas que no tiene un final trágico sino esperanzador. El otro es probablemente responsabildad del traductor. Y es que ni gays ni lesbianas tienen novios o novias, sino amigos y amigas. Esto es un poco conjetura porque no tengo acceso al texto original en inglés, pero me da la sensación de que dondequiera que aperece el término boyfriend/girlfriend para indicar lo que viene siendo novio/novia, se ha sustituido por el mucho más neutro de amigo/a, que resultaría menos ofensivo en la España de 1986.

Por resumir, una obra de fácil lectura y entretenida pero bastante falta de sustancia. Sin gancho. Algo que no encaja demasiado bien en la producción de Highsmith, pero ahí está, con unas críticas en la contraportada de quitar el hipo. Por cierto que vaya pesadez de New York, todo el rato la calle Cuatro oeste, la Barrow, la Commerce, la calle Grove al cruzar con la Bleecker, la plaza Washington, la calle Christopher, la calle Mercer en dirección al centro, la parte alta de la calle Green... Muy, muy  cansino. Otra novela más anclada a unas coordenadas urbanas que me son desconocidas e indiferentes.

8 mar 2019

Crímenes imaginarios - Patricia Highsmith

Sidney y Alicia Bartlebly son un joven matrimonio de norteamericano y británica que no lleva ni dos años casado. Él es escritor y tiene un par de novelas publicadas en EE.UU. Ahora está intentando vender la tercera, terminar la cuarta y coescribiendo guiones de televisión con Alex Polk-Faraday, un amigo suyo que trabaja en el mundo editorial. No hace más que recibir rechazos y tiene los nervios crispados. Ella tiene una asignación mensual que le permite vivir sin trabajar aunque no se puede permitir ningún capricho. Así que dedica su tiempo a la pintura abstracta. Residen en una casa de campo aislada en el condado de Suffolk. Ya han tenido algunas peleas importantes, tanto que en esas ocasiones Alicia se ha marchado unos días sola a Londres o Brighton para darse un poco de espacio. La tensión por los contínuos fracasos de Sidney provocan otra disputa que se resuelve con Alicia marchándose otra vez por un tiempo indefinido. Ella propone irse con sus padres y no mantener ningún tipo de contacto hasta que haya aclarado sus ideas, algo con lo que Syd está de acuerdo. Pero pasa casi un mes y descubren que ella nunca ha aparecido por casa de sus suegros, de hecho ellos ni siquiera sabían que se había marchado. Sidney fantasea con que la ha asesinado y enterrado en el bosque. Quiere aprovechar la situación como material para una posible novela. Bromea al respecto con Alex, pero los días pasan y Alicia sigue sin dar señales de vida. Sus padres involucran a la policía y las sospechas se centran en su marido, quien no puede evitar mostrarse equívoco debido a todos los pensamientos maliciosos que bullen en su mente febril.

Llevaba casi dos años sin leer a Patricia Highsmith, sin duda mi autora preferida de género negro en su faceta más psicológica. Me he decido a volver a su obra con una novela, ya que como he ido comentando a medida que daba cuenta de ellos, he tenido sus más y sus menos con sus relatos cortos. La verdad es que no podía haber elegido mejor, porque Crímenes imaginarios es una obra que contiene todas las características que le dieron una merecidísima fama internacional. En primer lugar tenemos al protagonista, un individuo aparentemente normal pero con ciertas facetas de su comportamiento que en seguida nos harán desconfiar de él. La inseguridad que le provocan los reveses profesionales le vuelven irascible y agresivo. El hecho de haberse trasladado al Reino Unido desde USA le ha puesto en contacto con el clasismo británico, lo cual ha generado en él cierto sentimiento de inferioridad frente a la familia de su esposa. Vivir solos en el campo y sin otro contacto que su cónyuge convierte a su residencia en una olla a presión que le hacen desvariar y conducen a estallidos de violencia. Alicia por otro lado tiene el perfil clásico de víctima. Ha recibido todo el amor y cariño de una hija única y siempre ha vivido sin preocupaciones, disfrutando al máximo de la vida sin demasiadas pretensiones. La actitud de Syd la supera y aunque tiene la suficiente enterza como para alejarse temporalmente de él, siempre termina volviendo. Estamos ante un cóctel de malostratos sutiles (y no tanto) que desde el primer momento nos hacen ver que de las cosas no van a salir bien. Y conociendo a Highsmith, probablemente sean los más inocentes quienes acaben malparados.

La escritora norteamericana introduce además unos cuentos elementos de suspense que van elevando la tensión poco a poco de una manera ejemplar. Por un lado tenemos a una anciana con problemas del corazón que se instala en un cottage muy próximo a la vivienda de la pareja y de quien se hacen amigos. La Señora Lylibanks, que así se llama, está caracterizada con maestría y se diría un personaje secundario sacado de una película de Alfred Hitchcock. Su proximidad física al teatro de operaciones hará de ella un elemento crucial en la investigación de la supuesta desaparición de la joven. Por otro lado, cuando las cosas empiezen a ponerse complicadas para el protagonista, su amigo y colaborador Alex se revelará como un tipo mezquino y rastrero interesado únicamente en sacar beneficio económico de las dificultades de Syd, que irá notando como la presión de las circunstancias y su carácter inestable toman control de sus decisiones.

La novela data de 1965 y presenta muchos elementos culturales propios de la sociedad de aquellos años. En concreto las acciones que conducen al fatal desenlace pueden resultar un poco forzadas si no tenemos en cuenta el machismo de hace cincuenta y tantos años y clasismo propio Inglaterra. Si somos conscientes de ellos, una vez desencadenadas podremos de nuevo disfrutar del increíble talento que tiene esta autora para mostrarnos el lado más perverso y maligno del ser humano. La angustia y el pánico que me ha provocado el final del libro me han evocado exactamente las mismas sensaciones que El talento de Mr. Ripley hace veintitantos años. Sin duda estamos ante otra fantástica novela negra que se sale de los parámetros habituales de las historias de detectives, y cuya calidad pueden reconciliar a cualquiera con un género que se ha convertido en un cliché de sí mismo. Tenéis más reseñas en L.B.Confidential, Cicutadry y Un libro al día.

4 abr 2017

Una afición peligrosa - Patricia Highsmith

Hasta el momento y por más que admire profundamente su faceta de novelista, la calidad de los relatos cortos de Patricia Highsmith me ha parecido demasiado variable, con algunas colecciones muy buenas y originales (Pequeños cuentos misóginos, Crímenes bestiales) y otras no tanto (Sirenas en el campo de golf, Catástrofes). Una afición peligrosa junto con Pájaros a punto de volar son libros póstumos que incluye cuentos inéditos hasta la fecha, o sólo publicados en revistas, nunca en otras de sus compilaciones de narrativa breve. Un interesantísimo artículo de Paul Ingendaay que aparece a modo de epílogo nos indica que los textos que aparecen en este volumen datan de un periodo que abarca las décadas de 1950, 60 y 70 y añade que las razones que llevaron a la escritora a no intentar publicarlos siguen siendo un misterio.

Este libro inclina la balanza positivamente a favor de Highsmith en mi experiencia con su obra corta, ya que el nivel de los cuentos -de todos ellos-, me ha parecido insuperable. Son como sus espeluznantes y maravillosas novelas, solo que condensadas en unas pocas páginas: una prosa perfecta que imprime un ritmo trepidante, una colección impagable de personajes trastornados capaces de casi todo o a quienes les ocurre casi de todo, unas temáticas asfixiantes, turbias y opresivas en las que hay un poco de todo: intriga psicológica, tramas noir protagonizadas por psicópatas, cuentos de animales, etc. Los catorce relatos del volumen son:

  • El problema de la señora Blynn, el problema del mundo
  • Nada extraño a simple vista
  • El retorno
  • Un completo fracaso
  • El mejor amigo del hombre
  • Pájaro en mano
  • Una afición peligrosa
  • El segundo cigarrillo
  • Las cosas salieron mal
  • Dos palomas muy desagradables
  • Trato hecho
  • Música que mata
  • Variaciones sobre un juego
  • Una chica como Phyl
Independientemente de los protagonistas o la trama, los cuentos comparten un leitmotiv común: la decepción y el fracaso. El ser humano decepciona a sus congéneres (y por supuesto también a los animales) y tanta decepción desemboca en una sensación de fracaso tal, que resulta imposible de asumir, lo cual conduce a un final trágico. Además, por el camino los personajes secundarios se revelan como individuos mezquinos, inútiles, despreciables. Evidentemente con este sustrato de podredumbre humana, violencia, sufrimiento y desgracia con finales infelices en 12 de los 14 cuentos, no me quedaba más remedio que maravillarme por todos y cada uno de ellos. Quizás el único fallo que en mi opinión se podría mencionar es que en muchas ocasiones los cierres son un poco forzados y no están muy bien traídos. En especial, cuando Highsmith recurre al suicidio de los protagonístas, las circunstancias a las cuales les había abocado eran ya suficientemente dramáticas. Solo se me ocurre que se pueda tratar de una forma de expiar su culpa, pero francamente, esta explicación no encaja demasiado bien con una autora que alcanzó fama mundial haciendo que Tom Ripley asesinara a un millonario, le suplantase y consiguiera que su delito quedara indemne. Tenéis otra reseña en La toalla del boxeador.

22 jul 2016

Catástrofes - Patricia Highsmith

Los diez relatos incluidos en Catástrofes tienen en general un aire muy a guión de serie de televisión de misterio de los 1960s-1970s, tanto que me ha resultado inevitable pensar en Dimensión desconocida, La hora de Alfred Hitchcock y similares en muchos momentos. Por norma, los protagonistas pasan por situaciones muy complicadas y difíciles, viendose obligados a enfrentarse a fuerzas ocultas muy por encima de la capacidad de maniobra del individuo (ya sean organismos gubernamentales secretos, poderosos grupos de presión o plagas bíblicas de insectos). El proceso es angustioso, a veces kafkiano, y el resultado final no suele ser bueno para casi ningún implicado: desapariciones, abandonos, asesinatos, enfermedades mortales, suicidios. Los temas que tocan son interesantes aunque han quedado algo desfasados por estar muy anclados al momento histórico en que fueron portadas de periódicos y telediarios: corrupción tras la independencia de las antiguas colonias africanas, la gestión de residuos nucleares, el impacto social de la Teología de la liberación, la Guerra Fría y la amenaza de holocausto atómico, etc. También es verdad que hay otros que siguen perfectamente vigentes (ecología y maltrato animal, límites éticos de la experimentación científica, brecha social, etc.), pero en los contextos en que se desarrollan sigue notándose cierto tufo a añejo. Los títulos de los cuentos son:

  • El cementerio misterioso
  • Operación Bálsamo; o «no me toques»
  • Nabuti: Calurosa bienvenida a un comité de la ONU
  • !Dulce libertad¡ Y una merienda en el jardín de la Casa Blanca
  • Complicaciones en las Torres de Jade
  • Úteros de alquiler contra la derecha poderosa
  • Moby Dick II; o la ballena misil
  • Nadie ve el final
  • Sixto VI, Papa de la zapatilla roja
  • El presidente Buck Jones defiende la patria
Creo que Patricia Highsmith está entre los más grandes autores del género negro. Lamentablemente cuando se trata de narrativa corta las cosas no le salen tan rendondas como en la novela, según mi opinión personal claro. Yo esperaba encontrar en estos cuentos el habitual giro perverso y despiadado que caracteriza sus libros y sin embargo no ha llegado en ningún caso. Son historias que no están mal y entretienen, pero a las que les falta gancho, pegada, así que ninguno me ha dejado KO. Y los cierres suelen ser más sosos que una dieta para controlar la hipertensión. El de 'El presidente Buck Jones defiende la patria' por poner un ejemplo: durante un arrebato alcohólico, una primera Dama aficionada al whiskey ejecuta la orden de lanzamiento del primer misil atómico estadounidense contra la extinta URSS, lo cual provoca un holocausto nuclear y todos mueren. Vaya historia, ¿verdad? Se trata sin duda de algo que nadie hubiera esperado, por mucho que hasta llegar ahí ocurran cosas de cierto interés. En fin, que mira que lo he pasado yo bien con los ladrones y asesinos pirados de Highsmith, pero sus relatos cortos me cuestan. Ya lo entreví con el primero que leí, Sirenas en el campo de golf, aunque con Pequeños cuentos misóginos me despistó un poco. De todas formas debo de ser de las pocas personas que no se entusiasman con ellos, mirad si no, las opiniones que en tienen de este libro en Cuchitril literario y A la bim bom bao.

2 ene 2015

Pequeños Cuentos misóginos - Patricia Highsmith

En total son 17 los Pequeños Cuentos misóginos que Patricia Highsmith nos regala en este volumen de rapidísima lectura. Pequeños en cuanto a extensión pero con toneladas de mala baba. Quizás este sea uno de los puntos más destacables de los mismos, la habilidad de esta escritora para ponerse en la piel del típico garrulo machista reaccionario y hacernos ver que las mujeres protagonistas se han buscado todas y cada una de las desgracias que les suceden por el simple hecho de ser mujeres.
¿Cuál es la última botella que abre una mujer en una fiesta? La de Fairy.
Este típico chiste sexista viene a resumir el espíritu de la gran mayoría de los relatos. Pero trantándose de esta autora y de su pasión por lo perverso y la psicopatía, abundan  en ellos hombres y mujeres de mentes retorcidas y actitudes al margen de lo convencional (tanto ellos como ellas). Las historias, plagadas de personajes extremos y situaciones rocambolescas pueden provocarnos la risa en muchas ocasiones, sin embargo prefiero pensar que lo que Highsmith pretende es poner contra las cuerdas al modelo de sociedad  patriarcal que ha implantado culturalmente una serie de ideas falsas que hemos interiorizado como válidas y absolutas.

La escritora juega en concreto con dos principalmente, primero que la posición de la mujer es por naturaleza inferior a la del hombre; segundo que las mujeres pueden ser unas bestias malignas muy capaces de arruinar la vida de un hombre. Evidentemente ambos casos justificarían la violencia contra ella. Y qué mejor técnica para hacernoslo ver que exagerar hasta límites irracionales. Así por ejemplo en 'La Coqueta' nos resulta natural que una mujer sea asesinada por dos pretendientes porque ha malmetido con uno y otro para que se maten entre sí. O bien que un hombre estrangule a su pareja de baile en 'La Bailarina' debido a unos celos patológicos resulte la única salida digna. O que harto de aguantar los abusos de su mujer, que se finje enferma durante 10 años en 'La Enferma o la Encamada', el marido se deshaga de ella ahogándola en la playa. Habitualmente, los protagonistas masculinos reciben comentarios por parte de su entorno que refuerzan el despreciable comportamiento de las féminas, como un incosciente colectivo machista que elimina cualquier duda sobre la necesidad de resolver al precio que sea el problema que está planteando la existencia de esa mujer.

Muy recomendable. Yo ya sabía que P. Highsmith era una gran novelista, pero es que para la narrativa breve me parece que también estaba excepcionalmente dotada. Tenéis más reseñas en LUNeros néstor almendros o Juntando más letras.

16 jun 2014

Crímenes bestiales - Patricia Highsmith

En Crímenes bestiales Patricia Highsmith cambia sus habituales devaneos con la psicopatía criminal para otorgar a 13 animales la posibilidad de vengarse de los abusos y malos tratos a que los someten sus dueños humanos. La cosificación y el utilitarismo que anula la individualidad de los animales y el derecho a tener sus propios intereses al margen de los del homo sapiens, recibe por tanto un justo desquite al mismo nivel de crueldad con que operan los hombres. Ahí va la lista de cuentos:

  • La absolutamente última actuación de «Corista»
  • La venganza de «Djemal»
  • Allí estaba yo, cargando con Bubsy
  • La mayor presa de «Ming»
  • La muerte de la temporada de trufas
  • La rata más valiente de Venecia
  • El caballo máquina
  • El día del ajuste de cuentas
  • Notas de una cucaracha respetable
  • «Eddie» y los robos del mono
  • Los hámsters contra los Webster
  • «Harry», el hurón
  • Paseo en chivo
A nivel literario no destacan por nada especial, me han parecido correctos -que ya es- y para de contar. De hecho el formato se repite en casi todos: exposición del maltrato, muchas veces con torturas que solo niños o individuos psicológicamente muy enfermos serían capaces de llevar a cabo, desarrollo del plan de venganza, ejecución de la vendetta por parte del animal. Algunas veces son algunos humanos con algo de más sensibilidad los que fuerzan un desenlace desgraciado. La verdad es que mis sensaciones mientras los leía eran contradictorias. Por un lado pena, mucha pena por los animales porque se reflejan muy bien los abusos constantes que padecen, incluyendo aquí cuestiones como la reclusión en zoos o la cría instensiva de ganado que hablan muy bien de la capacidad observadora y crítica de Ms. Highsmith. Por otro lado satisfacción de que al menos por una vez y aunque sea ficción, los animales tienen opción a plantar cara al ser humano en igualdad de condiciones, aunque eso suponga ponerles a su despreciable altura. Finalmente en alguna ocasión y debido a la brutalidad de algunos finales, en un primer momento no me ha quedado más remedio que empatizar con el ser humano, aunque tras recapacitar un instante me he rendido a las leyes del karma y he encontrado justo y necesario el dolor provocado. Para más reseñas, Lo que leo y Biblioteca errante. En el primero no ha gustado, en el segundo sí.

3 sept 2013

Sirenas en el Campo de Golf - Patricia Highsmith

Esta es la primera colección de relatos cortos de Patricia Highsmith a que me enfrento. Aunque a lo largo de los años he leído bastantes novelas suyas (además de las que he comentado en el blog), curiosamente nunca me había topado con ninguno de sus cuentos. No están mal del todo, pero me da la impresión de que no son el medio de expresión preferido de esta autora. Su brevedad no le permite  exponer ni desarrollar con suficiente credibilidad la gama de personalidades patológicas que exhiben los protagonistas.

Los relatos incluídos en este volumen son:

  • 'Sirenas en el campo de golf'
  • 'El botón'
  • 'Donde está la animación'
  • 'La última fiesta de Chris'
  • 'Un disparo de la nada'
  • 'Un reloj hace tictac en Navidad'
  • 'Sustancia de locura'
  • 'No soy tan eficiente como otras personas'
  • 'En esta vida, no; tal vez en la próxima'
  • 'El mes más cruel'
  • 'La romántica'
Como ya he adelantado y viene siendo habitual con la Highsmith, los protagonistas se caracterizan por tener algún trastrono de la personalidad serio. En una mayoría abrumadora se trata de personas depresivas que han pasado por terribles experiencias personales: jóvenes que deben romper con su vida para hacerse cargo de un familiar enfermo terminal, hombres y mujeres que llevan años en soledad tras enviudar, parejas que difícilmente se soportan pero siguen viviendo juntas, etc. En alguno tenemos un psicópata en toda regla, y en el que da título a la recopilación, la víctima de un atentado terrorista que ha perdido masa encefálica, y de experto en economía y asesor del Presidente de EEUU pasa a ser a un pobre diablo. Por supuesto que nadie espere finales felices, el procentaje de suicidios o intentos de suicidio en estos textos es descorazonador. Sin embargo, los que más me han gustado ('Un reloj hace tictac en Navidad', 'El mes más cruel' y 'La romántica'), tienen, a pesar de sus finales agridulces, un maravilloso matiz de diginidad que me ha tocado la fibra sensible. En el primero, una nimiedad cataliza la separación de una joven pareja debido a diferencias irrenconciliables causadas por sus origenes sociales dispares; en los otros dos, las mujeres protagonistas deciden vivir sus vidas en soledad, eligiendo ser felices independientemente de lo que la sociedad espera de ellas.

Resumiendo, creo que a Patricia Highsmith se le daba mucho mejor escribir novelas, así los resultados no son tan precipitados como en muchos de estos cuentos. De todas formas, a pesar de estas objeciones Sirenas en el Campo de Golf no deja de ser una lectura entretenida. Más reseñas de este libro en Anika entre Libros y Mirada magenta.

19 dic 2012

Mar de Fondo - Patricia Highsmith

Ya tocaba terminar el volumen doble de la colección "Maestros del Crimen y Misterio" de RBA dedicado a Patricia Highsmith, cuya primera parte, 'Extraños en un Tren', reseñé en abril. El otro título incluído es Mar de Fondo, donde esta gran escritora de novela intriga despliega de nuevo su talento a la hora de tejer tramas criminales en entornos de lo más convencional y sobre todo, a la hora de perfilar unos personajes en el límite de la psicopatía.

En esta ocasión los protagonistas son un matrimonio muy fuera de lo habitual, Victor y Melinda Van Allen. Los Van Allen llevan sin convivencia marital varios años, aunque Melinda no pierde el tiempo y se dedica a encadenar amantes sin que su culto marido parezca objetar nada al respecto. Pero llega un momento en que Vic pasa a ser la comidilla de la comunidad a causa de su esposa, y es aquí cuando sus reacciones empiezan a ser las que podemos esperar de uno de los individuos salidos de la pluma de esta turbia autora. Primero difunde una macabra broma en la que se hace responsable del asesinato sin resolver de uno de los ex-ligues de Melinda. Con esto consigue ahuyentar al último affair de su mujer, pero siguen llegando nuevos casanovas y la humillación que la presencia de éstos le provoca en actos sociales termina disparando su lado más oscuro, de forma que el último aparece ahogado en una piscina durante una fiesta. A pesar de la confianza ciega de sus amigos más cercanos y en general de toda la ciudad, Melinda y un reducido número de conciudadanos sospechan de él. Y como Melinda no puede dejar de conquistar a extraños, un nuevo amante sucede al fallecido, provocando cada vez más la furia contenida de Vic.

No puedo decir absolutamente nada malo de Ms. Highsmith: simplemente me encanta. Es asombroso que una novela que data de 1957 hable con tantísima crudeza de relaciones matrimoniales tan completamente al margen de la pretendida normalidad del american way of life en los suburbios. Por si esa crítica implacable no fuese suficiente, los protagonistas no tienen escrúpulos ni se arrepienten de sus actos homicidas (lo que supongo encaja perfectamente en sus rasgos psicópatas). No obstante la autora hace una concesión final al orden establecido permitiendo que sea la Ley quien tenga la última palabra. Sin embargo lo hace con un cierre tan rabioso y colérico que ni siquiera eso le puedo reprochar.

Más opiniones de este novelón en Destripando Terrones y Elemental, querido blog.

19 abr 2012

Extraños en un Tren - Patricia Highsmith

Estoy seguro de que gracias a la adaptación que Hitchcock hizo de la novela, casi todo el mundo conoce grosso modo el argumento de Extraños en un Tren de Patricia Highsmith. Dos hombres jóvenes coinciden en un viaje de tren y entablan conversación. Uno de ellos, Charles Anthony Bruno, es el único hijo de un acaudalado empresario neoyorkino. El otro, Guy Haines, un arquitecto de futuro prometedor y orígenes humildes. En tan solo unos minutos el primero empieza a exhibir un carácter imposible y todo un catálogo de vicios: es caprichoso, misógino, voluble, manipulador, alcohólico, etc. Sin embargo también es tremendamente inteligente y seductor, su amoralidad y falta de escrúpulos le hacen coquetear con las actividades ilegales y el crimen, algo que Haines encuentra irresistible y repulsivo a la vez. Es entonces cuando Bruno, en un arrebato de soberbia naricisista, elabora sobre la marcha un plan aparentemente perfecto para perpetrar un asesinato: cada uno de ellos, hasta ese día completos desconocidos, eliminará a la persona que está haciendo la vida imposible al otro. Así, Bruno acabará con la vida de Miriam, la esposa del arquitecto, de quien lleva separado varios años y que se empeña en poner trabas al divorcio. En compensación, Heines matará al padre de Bruno, a quien este último odia y hace responsable de todas sus desgracias. La propuesta se ha verbalizado, lo que le concede ciertas características reales que la harán ya imparable.

Patricia Highsmith consigue con ésta, su primera novela publicada, componer una trama muy inquietante con unos personajes muy retorcidos y muy poco comunes, algo que por otro lado fue la tónica habitual de casi todas sus narraciones. Las personalidades de ambos son una perfecta descripción de desórdenes psicológicos tanto en Bruno, al cual no cuesta calificarlo directamente como sociópata, como en Heines, de temperamento débil y dependiente, balanceandose en todo momento entre culpa y remordimiento por un lado, y excitación y atracción por otro. Atracción que por cierto tiene una fuerte componente de homosexualidad a juzgar por lo que puede leer entre líneas. Esta componente gay no hace sino añadir más tensión a la narración, puesto que por aquel entonces las relaciones homosexuales estaban criminalizadas en los EEUU.

Estamos ante una historia grande, muy grande. Ha habido momentos en que tenía que pararme a retomar el control debido al nivel de estrés y ansiedad que es capaz de transmitir esta escritora cuando describe los estados por que pasan sus protagonistas. Como añadido especial por mi afición a la arquitectura, me ha resultado fantástico imaginarme a Heines como uno de los grandes del movimiento moderno, mano a mano con Frank Lloyd Right o Le Corbusier.

El libro que he leído pertenece a una vieja colección de quiosco que RBA tituló "Maestros del Crimen y Misterios". El volumen dedicado a Patricia Highsmith incluye también Mar de Fondo, que queda reservado para próximas lecturas. Otras reseñas de esta novela en Elemental, querido Blog y Contri más, mejor. El segundo incluye datos muy interesantes sobre la vida de la autora y además, un párrafo que parece tomado tal cual (Ctrl Copy + Ctrl Paste) del primero.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...