Casi mil páginas incluyendo prefacio sobre el autor y su obra. 67 capítulos. Desde 28 de febrero leyendo y aún voy por el 51. También es verdad que estoy particularmente liado en el curro y más cansado de lo habitual, así que me quedan pocas ganas de leer. Claro que la trama de
La Feria de las Vanidades tampoco invita a ello. Gran éxito entre los lectores británicos desde el momento de su publicación por entregas, se trata de una sátira folletinesca y bastante cansina de la vanidad y fatuidad humana. Situada la acción en la sociedad británica de principios del S. XIX (segregación brutal de clases, colonialismo, etc.), según lo que llevo leído la cosa es más o menos como sigue:
Capítulo I. Qué guapas y qué jóvenes están nuestras mujercitas al dejar el internado
Capítulo II. Qué guapa y qué discreta
Amelia Sedley
Capítulo III. Menuda lagarta la huérfana
Becky Sharp, pero qué guapa es y cómo se camela a todo el mundo
Capítulo IV. Le falta tiempo a
Becky para atrapar a
Joseph Sedley con sus encantos de mujer manipuladora
Capítulo V. ¿A que
Joseph y
Becky se casan?
Capítulo VI. Pues escapa a tiempo y no se casa
Capítulo VII.
Becky es un elemento de cuidado, que se largue ya a trabajar de institutriz con los
Crawley
Capítulo VIII. El barón
Pitt Crawley se quiere triscar a
Becky
Capítulo IX. Ahora que a la nuera beata y meapilas del barón no se la pega
Capítulo X.
Becky le tira los trastos
Rawdon Crawley, hijo crápula del barón
Capítulo XI. Guapa
Amelia, ¿verdad? Y qué apuesto su prometido,
George Osborne
Capítulo XII. Dos grandes amigos: el manirroto de
George Osborne y el serio, correcto y honesto
Willian Dobbin
Capítulo XIII. Qué super lianta que es
Becky
Capítulo XIV. Qué mona y qué discreta
Amelia
Capítulo XV.
Amelia es tan fina y delicada
Capítulo XVI.
Becky es una lagarta
Capítulo XVII. Lianta
Capítulo XVIII. Delicada
Capítulo XIX. Fina y sencilla
Capítulo XX. Lagarta
Capítulo XXI. Lagarta
Capítulo XXII. Delicada
Capítulo XXIII. Buena persona
Capítulo XXIV. Lianta
Capítulo XXV. Lianta
Capítulo XXVI. Lagarta
Capítulo XXVII. Lagartona
Capítulo XXVIII. Zorrona
Capítulo XXIX. Fresca
Capítulo XXX. Bellísima persona
Capítulo XXXI. Encantadora
Capítulo XXXII. Buena mujer y viuda, ¡tan joven y tan desgraciada!
Capítulo XXXIII. ¡Ay
Amelia, pobrecita!
Capítulo XXXIV. Lagarta
Capítulo XXXV. ¡Lagarta, he dicho!
Capítulo XXXVI. Putón verbenero, vamos
Capítulo XXXVII. Una fresca, te lo digo yo
Capítulo XXXVIII. Qué mala suerte, con lo buena que ha sido toda su vida
Capítulo XXXIX. Lagarta
Capítulo XL.
Dobbin enamorado hasta las trancas de
Amelia y la otra pavisosa no se entera
Capítulo XLI. La huérfana fresca hay que ver cómo medra. No, tonta no es
Capítulo XLII. Lagartonas al poder
Capítulo XLIII. Lagartas & Crápulas
Capítulo XLIV. Un marqués zascandil que maneja el cotarro como nadie se lo monta con la lagarta
Capítulo XLV. Lagarta’s & Co.
Capítulo XLVI. ¡Ay, qué mal ha tratado la vida a
Amelia!
Capítulo XLVII. Pobre
Amelia
Capítulo XLVIII. Qué lástima, tan mona como era y lo mal que le va
Capítulo XLIX. Los
Sedley no levantan cabeza
Capítulo L. De lagarta a epítome de la decencia
Capítulo LI. La lagartona se las da ahora de santa
Poco más o menos un truño interminable y superpoblado de estereotipados personajes maniqueos. Cierto es que el lenguaje es sencillo y claro, además por momentos la agudeza de
William M. Thackeray al describir las ridículas actitudes humanas en sociedad te hace reír. Pero se repiten los mismos tics y guiños hasta la saciedad. También por destacar puntos positivos, tiene aspectos históricos variados que le aportan interés (varios capítulos transcurren en plenas guerras napoleónicas, por ejemplo). Me he decidido a subir el post antes de terminarlo porque no creo que esto se arregle. Si fuera el caso, prometo dejar constancia de ello. A continuación os dejo mi apuesta sobre los capítulos que me quedan. ¡Ah, sí! ¡Porque yo este libro me lo termino o muero en el intento! Quiero darme la satisfacción de acabarlo y ponerlo a caer de un burro con conocimiento de causa.
Capítulo LII. ¡Tócate las narices! ¡Será falsa…!
Capítulo LIII. Pobre
Amelia
Capítulo LIV. Más desgracias para los
Sedley
Capítulo LV. Drama no, dramón
Capítulo LVI. Lagarta nació, lagarta morirá, que a mí no me la da
Capítulo LVII. Falsa decente, o sea: lagarta
Capítulo LVIII. Los disgustos van a matar a
Amelia
Capítulo LIX. Otro mal rato
Capítulo LX. Nuevo trago amargo para
Amelia
Capítulo LXI. Aparece
Dobbin y las cosas mejoran para
Amelia (pero solo un poco)
Capítulo LXII. La Lagarta vuelve al barro
Capítulo LXIII. ¡Lagarta! ¡Zorrasca! ¡Ahí tienes tu merecido!
Capítulo LXIV. El amor triunfa,
Amelia no es tan desgraciada
Capítulo LXV. ¡Lagartona! ¡Buuuuuh, buuuuuuh!
Capítulo LXVI.
Amelia es tan buena que perdona a
Becky aka. Lagarta
Capítulo LXVII. La Lagarta intenta reformarse de corazón, pero su cerebro reptiliano se lo impide.
Fin.
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Solo de Libros (ni fu, ni fa).