17 oct. 2018

Supervivencia - Michel Houellebecq

Supervivencia es un volumen editado en 2007 por Acuarela & A. Machado que incluye los siguientes libros de poemas de Michel Houllebecq: 'Rester vivant' ('Sobrevivir', 1991), 'La poursuit de bonheur' ('La búsqueda de la felicidad', 1992; revisado y reeditado en 1997) y 'Le sens du combat' ('El sentido de la lucha', 1996)

'Sobrevivir' poco más que un panfleto que por un lado describe las características que debe exhibir un poeta para poder considerase tal, y por otro nos informa del destino que le espera. Entre las primeras no hay más que miserias y desolación. Y el segundo, según nos cuenta el autor francés, es muy poco problable que sea la gloria: con casi toda seguridad escribir versos solo llevará al pobre loco que lo intente a ser un desgraciado. 'La búsqueda de la felicidad' y 'El sentido de la lucha' son poemarios en toda regla. Los temas que tratan las composiciones son los habituales en su obra. Destaca por encima de todos la percepción de la madurez como un momento clave que nos enfrenta al fracaso de toda nuestra vida y nos pone en sobreaviso de lo que nos espera en la vejez: soledad, enfermedad, hastío existencial, decrepitud, muerte. También se regocija en la la infelicidad que provoca la idea de amor romántico, contraponíendola al placer carnal que supone el sexo entendido como vía de escape a la angustia de la ausencia de afecto. La idea general que sobrevuela toda la producción sería el sinsentido de la vida, aunque puntualmente hay ejemplos muy curiosos de crítica a las convenciones sociales y la hipocresía del mundo moderno.

Houllebecq defiende el uso de métricas clásicas, con una preferencia clara por las estrofas de cuatro versos. Hay algunos poemas en verso libre y ejemplos de prosa poética pero su aparición es anecdótica en comparación. Sorprende eso sí, la gran dificultad que existe para traducir los poemas, algo que provoca que en la mayoría de los casos se pierdan las rimas del original. Mis conocimientos de francés son muy limitados, pero como la edición es bilingüe me he molestado en consultar de cuando en cuando algunos de los poemas en el idioma de Molière. Veamos un sencillo ejemplo, la primera estrofa del poema titulado 'El amor, el amor', extraído de 'La búsqueda de la felicidad'. Primero en la traducción:
En un cine porno, unos jubilados cascados
Contemplaban, escépticos,
Los retozos mal filmados de dos lascivas parejas.
No había argumento.
Y ahora el original en francés:
Dans un ciné porno, des retraités poussifs
Contemplaient, sans y croire,
Les ébats mal filmés de deux couples lascifs.
Il n'y avait pas d'histoire
Es decir, el ABAB original se pierde por completo. En cuanto a la longitud poco tengo que decir, si no me atrevo a contar las sílabas en un poema en español, menos aún en francés con las liaisons; es algo que queda totalmente fuera de mis posibilidades. Y que conste que no estoy minusvalorando la labor de traducción, ¡faltaría más! Entiendo que debe de ser un auténtico infierno trasladar un poema a otro idioma, mantener el sentido y además conservar las rimas, pero no deja de ser una pena que toda la sonoridad del escrito original se pierda de manera inevitable al traducirlo. En definitiva y aun teniendo en cuenta las limitaciones expuestas, se trata de un libro muy interesante que me ha permitido acercarme otra vez a la faceta lírica de mi admirado Houellebecq. Por cierto que está editado con una licencia Creative Commons, que es algo que se ve muy pocas veces y que merece una mención especial. No he podido encontrar otras reseñas de esta recopilación poética, así que el apartado final con sugerencias a otras opiniones queda hoy desierto.

13 oct. 2018

El temible Blott - Tom Sharpe

Sir Giles Lynchwood, diputado por South Wordfordshire, se casó con Lady Maud Handyman por intereses puramente económicos. Ella también, pues la fortuna de Sir Giles le permitiría mantener la histórica residencia Handyman Hall. Pero como única desdenciente viva de una familia de más de cuatro siglos de tradición, tenía también en mente perpetuar la estirpe. Cosa que la noche de bodas ya se manifestó claramente imposible debido a la afición de su recién estrenado marido por la sumisión, el bondage y el role-playing. Tras años de no tener contacto conyugal y una relación que se reduce a habitar en la misma mansión, ambos emprenden un plan para conseguir el divorcio en las condiciones que les resulten más ventajosas indivudualmente. Lady Maud intentará descubrir el nombre de la amante de su esposo con ayuda de Blott, el jardinero de orígenes poco claros que vive con ellos desde que Handyman Hall se usó como campo de concentración para prisioneros de guerra italianos durante la II Guerra Mundial. Por su parte y gracias a su influencia en el gobierno de la nación, Sir Giles conseguirá que se apruebe un proyecto de autopista a Gales que pase por sus tierras, consiguiendo así una jugosa indemnización por la expropiación de los terrenos. Lady Maud se tomará la construcción de la autovía como un ataque personal contra todo su linaje. Para evitar esta catástrofe histórica, usará todas las tácticas a su alcance contra el delegado asignado por el Ministerio de Medio Ambiente, el anodino funcionario de carrera Dundridge.

Tom Sharpe es un valor seguro. Como ya he comentado en las otras dos novelas que he leído desde que tengo el blog (Los Grope y La gran pesquisa), todas sus obras comparten una serie de características que le han servido para crear un estilo personal muy fácil de identificar. Y El temible Blott no es una excepción. Para empezar los personajes son estereotipos extraídos de la sociedad británica y magnificados hasta la hipérbole. La nobleza rural tradicional, la clase alta, la clase obrera, los funcionarios del gobierno. Además, todos y cada uno de ellos destacan sobre la media de la población ya sea por sus rasgos físicos, un pasado turbulento o aficiones privadas que en muchas sociedades se considerían delito. Naturalmente las rarezas son un pozo inagotable para generar conflictos y provocar las carcajadas. No podemos olvidarnos tampoco del sexo, cuanto menos convencional mejor. Los fetichismos siempre han dado mucho juego al autor de Wilt, personaje al que resulta imposible evocar sin una muñeca hinchable entre sus brazos. Y por supuesto, un ritmo agotador y una acción imparable. Demoliciones descontroladas de villas declaradas monumento histórico, bombardeos con artillería de la II Guerra Mundial o muertes bajo las zarpas de una manada de leones se suceden en una trama que no da ni un segundo de descanso al lector.

No puedo decir que no me lo haya pasado bien con este libro. Siempre he sido muy fan de este escritor británico y he conectado muy bien con sus estrategias para hacer reír. No obstante tengo que reconocer que de tanto leerlo, ha dejado de sorprenderme. Lo que antes me generaba risotadas incontenibles con posible expulsión de saliva (y el consiguiente bochorno si ocurría en público), a estas alturas se ve reducido a sonrisas mordaces de apreciación, fácilmente reconocibles porque tuercen el lado izquierdo de la boca hacia abajo y dejan el derecho intacto. Todo lo cual viene a decir que es muy probable que mantenga el ritmo actual de una novela de Sharpe cada tres o cuatro años. Tenéis más reseñas en Literatura de humor y Crítica de libros.

9 oct. 2018

Picnic en Hanging Rock - Joan Lindsay

Los motivos por los que hoy fusilo parte del resumen editorial de Picnic en Hanging Rock para dar unas pinceladas de la trama van más allá del clásico "¿Para qué reinventar la rueda?" que empleo habitualmente. El hecho es que, por un lado, el número de personajes de esta novela es muy elevado: tanto es así que se abre un breve glosario informando de los nombres y los papeles que interpretan en la historia. Pero es que además, en una visión precognitiva propia de algún personaje de Philip K. Dick, he sido consciente de que las diferentes subtramas que se desarrollan tras el trágico acontecimiento con el que se abre la narración iban a ponermelo muy difícil para condensar toda la acción. Así que de pronto, la sinopsis que aparece en la web de Impedimenta me ha parecido perfecta para salir del embrollo. Bien es verdad que es especialmente breve y por tanto, no nos da una idea completa de a qué nos enfrentamos. No pasa nada porque esa parte ya me encargo yo de contarla a continuación.
Lo que empieza siendo una inocente comida campestre se torna en tragedia cuando tres niñas y una profesora desaparecen misteriosamente entre los recovecos de Hanging Rock, un imponente conjunto de rocas rodeado de la salvaje y asfixiante vegetación australiana. La única chica que logra regresar, presa de la histeria, no recuerda nada de lo sucedido.
Una de las cosas que más me ha sorprendido de este libro es que su planteamiento me parece muy moderno, muy contemporáneo. Más propio de las series de TV de misterio, terror o ciencia-ficción que se vienen produciendo en los últimos años que de una novela escrita en 1967. La desaparición de las tres jóvenes y una de las institutrices sirve de catalizador a Joan Lindsay para centrarse en los efectos que esta desgracia provoca en el entorno más cercano a las cuatro desdichadas mujeres, quedando el funesto acontecimiento en un segundo o tercer plano tras ser explicado en el primer capítulo. Y en lo que ha demostrado ser un golpe maestro, ni siquiera llegaremos a tener una explicación de lo que ocurrió. El libro se cerraba con la misma pero según nos indica la Wikipedia, la autora australiana lo eliminó de la versión final a sugerencia de su editor.

La ambientación temporal y geográfica de la obra es magnífica. Tenemos de la opresiva e incómoda moda femenina. La exuberante, salvaje y peligrosa flora y fauna australiana. Se palpa la diferencia de clases heredada de Gran Bretaña. La brecha social entre los acaudalados residentes de Lake View, Alto Macedon, -con el Coronel y la Sra. Fitzhubert y su sobrino el honorable Michael a la cabeza-, y su sus numerosos sirvientes -cocineras, jardineros, mozos de cuadra, etc.- queda muy bien reflejada en los rígidos usos y costumbres. Resulta por tanto inevitable verse transportado al Colegio Appleyard para señoritas en 1900, y disfrutar así de las numerosas desgracias que desencadenará ese aciago suceso. Aunque hay que reconocer que el regusto que deja es algo amargo. En apenas mes y medio asistiremos al progresivo declive del exclusivo centro escolar; a la caída en desgracia de su fundadora y directora, la Sra. Appleyard; al cruel tratamiento a que ésta somete a Sara Waybourne, una interna huérfana en situación más  indefensa; a la renuncia de una de las profesora, la Srta. Dora Lumey, debido al ambiente insoportable del centro, etc. Incluso me ha parecido intuir que tras la amistad entre Michael y Albert Crundall, el cochero de los Fitzhubert, había una cierta inclinación homoerótica por parte del joven de clase alta. Resumiendo, una novela entretenidísima y muy adictiva, con multiples voces que aportan gran variedad al texto y repleta de misterios sin resolver. Creo intuir eso sí, que no gustará a aquellos que necesiten obtener respuestas. Tenéis más reseñas en Fabulantes y Solo de libros, donde han quedado tan encantados como yo mismo, y en Las inquilinas de Netherfield, que son del tipo que he mencionado en último lugar.

5 oct. 2018

Memorias encontradas en una bañera - Stanisław Lem

El escucha Bassenknack va a realizar su primera misión pero debido a las estrictas medidas de seguridad existentes en el Tercer Pentágono, no logra conocer las instrucciones exactas del cometido que le ha sido asignado. El espionaje, el contraespionaje, el secretismo, la burocracia y el escrupuloso respeto a las jerarquías le obligan a recorrer el Edificio una y otra vez, saltando de un despacho en despacho, de un negociado a otro, de departamento en departamento, para de esta forma tener acceso a la esquiva documentación que recoge el objetivo de su misión.

Memorias encontradas en una bañera es un texto de inequívoca inspiración kafkiana cuya finalidad no es sino mostrar ciertas características de la sociedad que son contrarias a la lógica. La existencia humana convertida en un infierno debido a la propia estupidez humana y las limitaciones de nuestra forma de ser. Por supuesto en este tipo de obra alegórica las interpretaciones pueden ser múltiples. Para empezar, sabiendo que Polonia era un país en la órbita de la URSS en el momento en que Stanisław Lem escribió este libro (1961), no resultaría extraño pensar en que detrás hay también una crítica a la Nomenklatura, el Apparátchik y su vicios: burocracia estatal, inmovilismo, secretismo, subordinación, servilismo, terror institucional, etc. Hacer que la historia transcurra en el emblema de los servicios de inteligencia estadounidenses pudo tratarse de un golpe de efecto necesario para no llamar demasiado la atención a la censura.

El contexto en que se sitúa la acción tiene mucho de distópico. Lem abre la novela con una introducción situada unos cuantos miles de años en el futuro. Toda la narración posterior en torno al espía bisoño se nos presenta como un descubrimiento arqueológico: en el año 3146 se hallaron los restos de un edificio heredero funcional del actual Pentágono. Estas memorias impresas resultaron ser el único material escrito que sobrevivió la papyrólisis asociada a la Gran Desintegración. Este terrible acontecimiento consistió en la destrucción de todo el papel existente en el planeta Tierra debido a un catalizador extraterrestre traído por una expedición espacial desde la tercera una luna de Urano: el factor Harcius. La desaparición de todo el material escrito existente arrasó con la cultura, la ciencia, la tecnología y la historia humana. Ello conllevó una serie de involuciones socioculturales y una modificación sustancial de la organización geopolítica mundial. Este Último Pentágono era una gigantesca estructura subterránea totalmente aislada del exterior que quedó al margen de la papyrólisis, de ahí que pudieran encontrarse estas Notas.

La introducción es, en mi opinión, lo mejor de toda la novela. Tremendamente ocurrente y divertida, está repleta de elementos humorísticos muy agudos e inteligentes. ¿El propósito? Yo diría que dar algo de sentido a lo que viene después, pero no estoy muy seguro de que lo consiga. Y es que en sí, la historia del desdichado espía civil que no logra saber cuál es el objeto de su misión, está repleta de sinsentidos y absurdos cuyo único ánimo es reprobatorio. No he podido encontrar otro empeño que no sea éste. Aunque la edición de Edhasa no llega a las 250 páginas, tanta desventura irracional para satirizar una sociedad deshumanizada termina haciéndose pesada. Eso sí, el autor polaco nos demuestra de nuevo su gran inventiva a la hora de acuñar neologismos, algo que se le daba especialmente bien y que encaja perfectamente en el contexto kafkiano y distópico de la obra: desemantización, demenística, agenturalia, invigilancia, cifromática, edificiología y un larguísimo etcétera. Evidentemete estos elementos hacen que la lectura sea más amena, aunque yo personalmente no le he encontrado chispa a la obra en su totalidad. Tenéis más reseñas en el Sitio de Ciencia-ficción, Revista de letras y Revista Otra parte. Por cierto que todos insisten en que el nombre del protagonista no se llega a conocer. Basta leer atentamente el capítulo II para desmentirlo.

1 oct. 2018

¿Dónde estabas, Adán? - Heinrich Böll

El soldado alemán Feinhals está destacado en Hungría durante la ocupación nazi de este país, que inicialmente se alineó con las potencias del Eje. Es verano de 1944 y las fuerzas soviéticas están avanzando peligrosamente hacia la frontera, así que el pánico se instala entre el ejército del III Reich. Durante unos meses seremos testigos de los acontecimientos que ocurren tanto al protagonista, como a otros civiles y militares con quienes se relacionará en las terribles circunstancias que rodean a la contienda.

Heinrich Böll compone en ¿Dónde estabas, Adán? un precioso pero devastador alegato antibelicista. Articulada como si de una colección de relatos cortos se tratara, cada capítulo se puede leer casi de manera independiente. Aunque todos se vertebran en torno al soldado Feinhals, los protagonistas de cada uno de ellos son personas que han entrado en contacto con él y que en la gran mayoría de los casos, debido a los avatares de la guerra, han salido de su vida con la misma rapidez con que entraron. Con una habilidad pasmosa, el premio Nobel de 1972 sigue sus vidas y teje una red argumental centrada en Feinhals, que evidentemente desempeña el papel principal en muchos de ellos pero no siempre aparece en los demás, o en todo caso como simple figurante. 

Me imagino que nadie se sorprenderá si digo que el libro es un dramón con todas las letras. A Böll no le queda otro remedio que exponer sin tapujos la crudeza de la guerra. Soledad, miedo, angustia, crueldad, dolor, locura, enfermedad, muerte. Todo eso es la guerra. Por tanto en cada capítulo nos vemos obligados a empaparnos del horror que hay detrás de ellos. Y aun así entre tanto espanto siempre hay seres humanos que intentan dar lo mejor de sí. Sus pequeños actos de bondad y dignidad seguramente irrelevantes en el marco de una guerra mundial. Sin embargo con ellos lograrán dar sentido a una existencia que había perdido el significado.

La prosa de Böll es directa, objetiva, descriptiva. Casí podría decirse que estamos ante una crónica bélica redactada para un periódico. No hay, como puede ocurrir en otras de sus obras más conocidas, simbolismos ni sentidos ocultos. Hay acción a raudales sin ahorrarnos ni una gota de espanto (detrás de una ametralladora, una granada o un obús hay muerte, no gloria), pero hay también mucha instrospección psicológica en los personajes, con quienes resulta imposible no identificarse. La novela tiene momentos verdaderamente espeluznantes. Estoy bastante acostumbrado a leer barbaridades y sin embargo ha habido un capítulo que expone las atrocidades de un campo de concentración con tanta veracidad, que no podía dar crédito. Quizás el único inconveniente que se le podría poner es que el final se ve venir con demasiada claridad. En medio de tanta destrucción, violencia y sinsentido, me habría gustado tener una brizna de esperanza. Pero entiendo que no deba ser así, porque es imprescindible que nos quede bien claro a todos el verdadero significado de una guerra: ni vencedores ni vencidos van a salir indemnes. No me queda por tanto más remedio que mostrar mi más profunda admiración por cada capítulo, por cada párrafo, por cada frase y palabra que forman la novela. Y desde luego por el cierre elegido. Entre los miles de enlaces de descargas gratuitas de este libro he conseguido encontrar un par de reseñas, cuando deberían contarse a miles: Papel para envolver deseos y El blog de Javier Lacomba de Maruri. Ambos han quedado tan entusiasmados con esta novela como yo mismo.

27 sept. 2018

La pianista - Elfriede Jelinek

Erika Kohut es una pianista frustrada cuya carrera como solista no despuntó y tuvo que dedicarse a la enseñanza de este instrumento. A sus treinta y muchos años nunca ha tenido una relación sentimental porque su castrante, controladora y posesiva madre se ha cuidado siempre muy bien de mantenerla alejada del mundo y centrada exclusivamente en su profesión. Sin embargo uno de sus alumnos más aventajados, Walter Klemmer, de veintipocos años, se enamora perdida y obsesivamente de ella. El desinterés de Erika en ceder a su conquista no hace sino reforzar sus ánimos. Madre e hija son conscientes de las intenciones del joven universitario, las cuales es obvio que la protagonista no podrá resistir eternamente.

Elfriede Jelinek nos ofrece en La pianista el retrato de una de las relaciones madre-hija más insanas y tóxicas que se hayan podido escribir nunca. No cabe duda de que la dinámica interpersonal de las familias tiene tendencia a ser difícil y complicada, pero lo que leemos en esta novela es una hipérbole patológica de lo perversas que pueden llegar a ser. El desarrollo como persona de la protagonista ha sido cercenado por su progenitora desde que era una cría. Su obsesión en que ella triunfe en el mundo de la interpretación musical no es sino una mezquina táctica de compensación psicológica ante su propio fracaso. El férreo dominio que realiza sobre la vida de su hija, anulando toda posibilidad de expresión de su verdadero ser, crea un monstruo incapaz de ser feliz cuya existencia se reduce a mil formas inimaginables de sufrimiento.

El día a día de Erika consiste en chantajes emocionales, humillaciones y abusos verbales y físicos procedentes de quien la naturaleza y la sociedad afirman que debería ser la persona que más habría de querernos. La frustración (no solo sexual, que también) de la pianista se manifiesta a través de la violencia, no solo hacia lo demás (alumos, compañeros de conservatorio, simples desconocidos) sino también hacia sí misma mediante la autoagresión. A esto se suman parafilias sexuales y comportamientos límite en entornos sociales marginales. Incursiones nocturnas en el Prater para practicar el voyeurismo, visitas a peep-shows o cines porno en los peores barrios de Viena y prácticas sadomasoquistas o de bondage parecen ser la única vía de escape al dolor de una vida cuyo goce le ha sido negado. Y naturalmente para lograr rascar una hora al día y poder llevarlas a cabo sin que su madre lo descubra no le queda más opción que mentir, engañar y manipular a su reducido entorno personal, provocando de esta manera una espiral de depravación moral de la que no hay salida posible.

Tengo este libro pendiente de leer desde hace años, pero las referencias a la brutalidad de la adaptación a la gran pantalla que Michael Haneke realizó en 2001 no eran de mucha ayuda. Es cierto que la historia narrada por la premio Nobel de 2004 es extremadamente dura y desesperanzadora. No obstante, no creo que sorprenda a quien sea conocedor de su obra. Para empezar tenemos la abyección que rodea a los Kohut: por si no fuera bastante con la dinámica enfermiza entre madre e hija, recluyeron al padre en un centro psiquiátrico para pacientes incurables. Sin duda este panorama atroz no es sino una crítica contumaz a la familia y a la hipocresía que existe en torno a la institución que se considera pilar básico de la sociedad contemporánea. Pero es que el matrimonio y en general todos los estamentos sociales, que consideran que el papel de la mujer ha de ser el de sumisión al hombre, no salen mucho mejor paradas, para qué nos vamos a engañar.

A pesar del estómago y buenas tragaderas que la trama exige al lector, la prosa de Jelinek es arrebatadora. Con frases cortas de una precisión intachable el texto va desgranando las miserias, desgracias y vilezas de Erika. El lenguaje es tremendamente crudo y soez cuando trata temas sexuales, algo a lo que ya nos debería tener acostumbrados. Sin embargo la redacción aséptica nos indica que la intención no es molestar o desagradar, sino más bien deslumbrarnos al mostrar la realidad de la protagonista sin eufemismos ni medias tintas. De todas formas, lo que sin duda alguna más me ha soprendido es que entre tanto horror aparecen con mucha frecuencia elementos humorísticos desde una desvergüenza incontestable. Enfrentando puntos de vista diametralmente opuestos, la autora austriaca combina reflexiones de alto nivel estético e intelectual con actos y deseos prosaicos y egoistas. El efecto final es como una bofetada que aturde al lector: por un lado resulta imposible no reconocer la belleza e inteligencia que destilan los primeros; por otro, sería deshonesto con nosotros mismos no admitir lo humanos y cercanos que nos resultan los segundos. En definitiva, una novela extraordinaria, muy arriesgada pero muy necesaria a la vez. Hará las delicias de todos aquellos aficionados a las vidas extremas y a la crítica social más descarnada. Lo que viene siendo marca de la casa, vaya. Podría seguir cantando más alabanzas de este libro, pero prefiero cerrar la reseña recomendándolo sin reservas. Tenéis más reseñas en Crítica de libros, Voz de mujer y El blog del cresta.

23 sept. 2018

La tercera persona y otros relatos fantásticos - Henry James

Una vez leída esta pequeña recopilación de relatos cortos a cargo de Henry James, puedo afirmar con la autoridad (poca) que me permite el conocimiento de la misma (menos aún), que titular a este breve volumen La tercera persona y otros relatos fantásticos es lo que se viene denominando una desfachatez editorial. Mi propuesta, mucho más honesta con el lector, es que para futuras reediciones se cambie a 'La tercera persona, un relato fantástico, y otros tres relatos más'. Porque mira que hay que ser atrevido para intentar clasificar dentro de la temática fantástica a tres de los cuatro cuentos que incluye este breve volumen. Luis Magrinyà, traductor de los textos, avisa en el prólogo que dicha componente es en algunos de ellos, por decirlo de alguna manera, ligeramente transversal. Ya os digo yo que es tan transversal que apenas pasa rozando la esquina de alguna página suelta. Y eso en el mejor de los casos. Como solo son cuatro, hoy me voy a permitir el lujo de hacer un brevísimo resumen de la trama de todos ellos:

  • Sir Dominick Ferrand. Un joven aspirante a novelista compra un escritorio en un anticuario. Por accidente descubre un compartimento secreto que oculta cartas personales de un prohombre del gobierno británico ya fallecido. Una joven viuda que vive en su misma casa de huéspedes se inquieta sobre las mismas y le pide que las destruya.
  • Nona Vincent. Otro joven aspirante a escritor recibe el mecenazgo de una mujer casada muy bien situada y aficionada a las artes. Nuestro hombre escribe una obra de teatro, homónima del cuento. Tras dos años de intentonas en balde, su bienhechora convence a un empresario para que la represente, pero la primera actriz no parece estar a la altura del personaje.
  • El mejor de los lugares. Reflexión sobre el estrés de la vida moderna y el verdadero valor de las cosas desde una experiencia onírica.
  • La tercera persona. Cuento de fantasmas que se aparecen una casa de la costa sur de Inglaterra habitada por dos primas solteronas.
A pesar de que el libro no llega ni a las doscientas páginas en la edición de Rialp, se me ha hecho bastante pesado de leer. La responsable de ello no es otra que la prosa del autor. Ampulosa, sobrecargada, densa y decimonónica son solo algunas de sus características. Sus frases interminables están repletas de aclaraciones y descripciones. La paciencia del lector contemporáneo se acaba bien pronto porque se ve obligado todo el rato a detenerse y regresar al principio de la frase para poder ir cerrando referencias anidadas. No le voy a quitar los méritos que tiene si lo consideramos desde un punto estilístico, pero todo lo que gana en la afectación artística se pierde en fluidez y facilidad de lectura. Valga como ejemplo el siguiente extracto tomado de 'Sir Dominick Ferrand':
"Fraseaba los versos con su avariciosa dulzura, y Peter, ahí sentado, sujeto como entre dos planchas de terciopelo, palpitaba con la emoción, luego irrecuperable en su forma genuina, de un joven artista que asiste por primera vez a la «ejecución» de su obra: [...]"
Ya solo el uso de verbos como 'fraseaba' o 'palpitaba' me provoca un rechazo tal que lo podría somatizar en forma de enormes pústulas con enanos asesinos dentro. Por no hablar de tanta pausa ilustrativa, tras la segunda ya no sé qué  parte del discurso en concreto está ilustrando. Caso aparte es, precisamente, el único relato que cae sin reservas dentro del género fantástico. 'La tercera persona' es mucho más ligero y entretenido, con claros elementos humorísticos y costumbristas, y unos personajes entrañables. En fin, una experiencia totalmente decepcionante. Excepto el último mencionado, dudo mucho que esta selección de cuentos destaque dentro de la narrativa breve del autor norteamericano. Tenéis más reseñas en Saltus Altus y Libros de Cíbola. Como era de esperar, ninguno de los dos le chista a un escritor tan ínclito.
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