17/9/2014

Cuentos completos - Eudora Welty

Cuentos. Relatos cortos. Me gustan las recopilaciones de cuentos. Más bien debería decir me gustaban. No, no; me siguen gustando, sí. Pero en su justa medida. Coger toda la producción de narrativa breve de Eudora Welty y meterla en un libro de casi mil páginas no es moco de pavo. Son palabras mayores. Hay que ser muy hard-fan de cualquier autor para aguantar tanta tralla sin caer en la desesperación o directamente, en la locura. Según nos indica la sinopsis, Cuentos completos aglutina los relatos que fueron publicados originalmente en los siguientes libros:

  • 'Una cortina de follaje'. Me pilló por sorpresa y lo disfruté. Mucho drama. Mucho dolor. Mucha hambre. Los relatos trancurren en el super reaccionario estado sureño de Mississippi en los años 1930s. En ciudades que se repiten de uno a otro. Con la Gran Depresión condicionando la vida de los protagonistas. Mujeres principalmente. Lo pasan mal, son pobres y desgraciadas pero buenas personas. Todo un acierto para mi gusto.
  • 'La red grande', el siguiente conjunto de relatos compilados, le permite cambiar el registro. Los cuentos se sitúan temporalmente desde principios del S. XIX a la década de los 1940s. Me empieza a costar encontrar referencias temporales. Las mujeres protagonistas (en casi todos) hablan a veces de negros y a veces de esclavos, a veces van en calesa y otras vuelven del trabajo en el coche de un vecino. La acción sigue transcurriendo en las mismas localidades ya conocidas. Los relatos se expanden hasta llegar al número de páginas de una novela de Amélie Nothomb. Empiezo a detectar descripciones interminables que no aportan absolutamente nada a la trama. Los cuentos no son concluyentes, solo una ventana a un intervalo temporal de la vida de los personajes. Me parece que estoy perdiendo el interés.
  • 'Las manzanas doradas'. Conjunto de relatos los cuales giran todos en torno a los habitantes de pueblo ficticio de Morgana, en el también imaginario condado de MacLain en el, este sí, auténtico estado de Mississippi. La acción se desarrolla a lo largo de muchos años. Los protagonistas de un cuento aparecen como secundarios en otros, más viejos o más jóvenes dependiendo del caso. El efecto me gusta pero sigue habiendo mucho relleno con paisajes rurales y campestres. En mi opinión, los cuentos se hinchan artificialmente sin necesidad. Más mujeres protagonistas. Mujerinas. Mujeracas. Mujercitas. Mujerzuelas. Solteronas, emigrantes, esposas abandonadas por sus maridos con niños pequeños a su cargo, huérfanas, etc. Me cuesta saber quién es quién en Morgana. Amor, rencillas, delitos, muertes,... No sé, no recuerdo muy bien qué pasa en cada cuento ni en qué año transcurre. Se entremezclan calesas, ventiladores eléctricos, mujeres aviadoras, señoritas con sombrilla, tropas de la Unión practicando la rapiña. Los leo pero me parece estar repitiendo la misma trama con ligeras variaciones una y otra vez. Me entran unas ganas incontrolables de hacer un condonumbilical(1) y no terminar el libro. Me autoconvenzo para tomarmelo con paciencia. Pasan 2-3 días sin que se me ocurra ni acercarme a él.
  • 'La novia del «Innisfallen»'. Un día leo un relato. Otro medio. Otro nada y lo dedico a hacer cosas más entretenidas como por ejemplo verme crecer las uñas de los pies. Hasta las narices de costumbrismo. Hasta las narices de las constantes descripciones de paisajes con colinas, calveros, oteros, sacedas, ríos caudalosos y puentes que los cruzan, casas otrora llenas de vida pero hoy abandonadas e invadidas por la vegetación. A pesar de que las tramas de algunos de los cuentos no transcurren en Mississippi, estoy hasta las narices de todo el mundo sin que me importe dónde hayan nacido.
  • Finalmente se incluyen un par de relatos más que no habían aparecido en ninguna compilación. Suponen una agradable sorpresa pues ambos tratan de violencia racial en los estados sureños de EEUU a principios de los años 1960s. Simplemente por la novedad, favorecen una leve redención final.
Por resumir e intentar sacar algo bueno de este horror masoquista al que me he prestado voluntariamente, me toca reconocer que ha sido un fallo imperdonable por mi parte abordar este libro como una totalidad. He aprendido bien la lección: la letra con sangre entra. Estoy seguro de que si hubiera ido leyendolo en bloques, según sus volúmenes originales, y dándome pausa entre uno y otro para leer cualquier otra cosa, no habría tenido una experiencia tan extremadamente dolorosa. Porque lo cierto es que el primero conjunto me encantó. Y es que lo poco gusta y lo mucho cansa. Incluso siendo como soy fan acérrimo de Philip K. Dick, reconozco que meterse entre pecho y espalda sus cinco volúmenes de relatos cortos de una tacada sería pedir demasiado. Para próximas ocasiones espero recordar que la virtud está en el punto medio. Tenéis más reseñas en La Antigua Biblos y Del escritorio de Guillermo Urbizo.


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(1) Pequeña broma en referencia a la conocida tendencia del autor del blog Condonumbilical a abandondar los libros sin terminarlos.

13/9/2014

Magnitud imaginaria - Stanisław Lem

Magnitud imaginaria es otra de la obras de Stanisław Lem enmarcadas en lo que él mismo denominó Biblioteca del Siglo XXI. Siguiendo la estela de Vacío perfecto y sus reseñas de novelas inexistentes, en esta ocasión nos enfrentamos a una serie de prólogos redactados para introducirnos una serie de volumenes que tampoco vieron nunca la luz. Aunque es menos extenso que su antecesor, el despliegue de inventiva e imaginación a que asistimos es comparable, si no incluso directamente superior. Los relatos/prologos que incluye son:

  • Prólogo
  • Necrobias
  • La Erúntica
  • Historia de la literatura bítica
  • Extelopedia Vestrand
'Prólogo', donde se tratan las dificultades a que se enfrenta un escritor al redactar este tipo de textos, me ha resultado obtuso y por momentos aburrido. Sin embargo el resto de relatos, que comprenden en efecto esos prólogos a obras que solo existieron en la cabeza del autor, son auténticas obras de arte. Con su rigurosidad y seriedad habitual, reflejo de su fina ironía, Lem nos presenta demenciales propuestas artísticas, científicas y literarias. En 'Necrobias' se trata de un artista gráfico que fotografía escenas de alto contenido sexual/pornográfico con rayos-X. En 'La Erúntica' se prologa una obra que compila la historia de esta disciplina de la futurología, surgida accidentalmente al enseñar a las bacterias Escherichia coli a hablar inglés (!!!). 'La Historia de la literatura bítica' es un ambicioso trabajo que recoge en 3 volúmenes (ampliados a 4 en su última edición) la génesis, desarrollo y estado actual de la literatura no-humana, salida de las plumas de inteligencias artificiales residentes en los computadores de última generación. La 'Extelopedia Vestrand' es una enciclopedia que compila sesudos artículos no sobre acontecimientos pasados, sino futuros, llegándose a porcentajes de aciertos en las predicciones superiores al 90% en la mayoría de las materias.

Por un lado, los conceptos tratados demuestran la asombrosa creatividad del autor polaco. Por otro, la formalidad del texto (repleto de originales neologismos de raíz latina) se contrapone al despropósito y absurdo de las temáticas elegidas, consiguiendo momentos de exquisito humor. Por último, debajo de la superficie y conociendo la base filosófica marcadamente antropocentrista de Lem, es posible apreciar críticas a la sociedad y el ser humano. Desde la patética mojigatería en el tratamiento de aspectos intrínsecos a nuestra naturaleza (el sexo en 'Necrobias'), a la arbitrariedad e influencia del azar en el método científico ('La Erúntica' y 'Extelopedia Vestrand') o bien, una vez más, cómo el hombre trata de contextualizar el Universo exclusivamente en torno a parámetros que conoce y controla, negándose a admitir la imposibilidad de comprensión de otras realidades que le superan ('Historia de la literatura bítica'). Tenéis más reseñas en Culturalia y Lecturas del Rey Mono.

9/9/2014

Nana - Chuck Palahniuk

Hace tan solo unos meses, uno de mis comentaristas calificaba a Nana como 'obra de relleno' en la producción de Chuck Palahniuk. Sin embargo haciendo caso omiso de esa impresión y por cuestión de disponibidad en la biblioteca, ha sido la siguiente novela del escritor americano de que he dado cuenta. Lo cierto es que esa opinión era bastante acertada. La trama de la novela se desvela en el resumen de la solapa y en realidad, hay poco más. Carl Streator es un periodista que tiene que escribir un reportaje sobre la muerte súbita en los bebés, tema que no le es indiferente pues su propia hija de pocos meses murió de esa extraña patología. Como gran observador que es, en los casos que va revisando para el artículo se percata de que existe una conexión poco común: una curiosa antología de poemas está presente en todos los dormitorios. Dicha compilación incluye una canción de cuna, una nana de origen africano, que leída a una persona le provoca la muerte. Su investigación le conduce a Helen Hoover Boyle, una agente inmobiliaria que comparte su misma triste historia: también perdió a su hijo (aparentemente) por esta complicación fatal de los recién nacidos. A través de Mona, la secretaria de Helen, entran en el mundo del esoterismo y la brujería. Una vez confirmado el efecto de la canción sacrificial, se embarcarán en una búsqueda desesperada de todos los ejemplares del libro para castrarlos o destruirlos y así evitar que el poema de las narices siga causando desgracias.

Que nadie se altere pues en este breve resumen no ofrezco más información que la propia editorial. Me apetecía leer algo ligerito y entretenido, y desde luego no me he equivocado al elegir. Hay acción trepidante, golpes de efecto sobrenaturales y diálogos ingeniosos. Pero tampoco nos quedamos con la boca abierta en ningún caso puesto que la base de que parte la historia ya es suficientemente increíble. Totalmente de acuerdo en que el conjuro es una alegoría del poder que proporciona la información y de cómo el poder corrompe, aunque tampoco es que le de mucha fuerza a la obra. También se pone contra las cuerdas a la hipocresía generalizada con que justificamos males ajenos 'menores' (asesinatos políticos, muertes colaterales, maltrato animal) en nombre de un bien 'mayor', que evidentemente se alinea con los intereses de los más poderosos. Eso sí, como es habitual en este autor, despliega su prosa tratando temas políticamente incorrectos. En esta ocasión juega con la necrofilia, el ecologismo/veganismo radical y unos toques de transexualidad muy peculiar en los capítulos finales. Tengo que admitir que me he sentido totalmente identificado con el ideario de Ostra, novio de Mona y activista vegano cuyo objetivo último es poner orden en el desbarajuste ecológico y de abuso sobre los animales que se ha alcanzado en el planeta. Cueste lo que cueste y utilizando cualquier medio a su alcance, especialmente si se trata de medios más allá de lo comprensible.

Resumiendo: lectura ágil, divertida y desde luego con un argumento tremendamente original. No hay que buscar demasiada profundidad, lo cual en verano, yo diría que se agradece y todo. Tenéis más reseñas en Un libro para esta noche y en Solo de libros. Los primeros no terminan de entender el gusto por la marginalidad del autor y el porqué del elenco de personajes outsiders. Los segundos recomiendan la novela con efusividad.

5/9/2014

La Corrupción de un Ángel - Yukio Mishima

Con La Corrupción de un Ángel finaliza la tetralogía 'El Mar de la Fertilidad' del ínclito Yukio Mishima. La trama se retoma a principios de los 1970s. Shigekuni Honda está próximo a los 80 años, se ha quedado viudo y en su vejez ha establecido una íntima relación de amistad con Keiko Hisamatsu, a quién conocimos en el volumen anterior. Pasan gran parte de su vida juntos, se hacen compañía, comparten su soledad y los problemas propios de la ancianidad. Un día mientras pasean por la costa se topan con un joven huérfano de 16 años que comparte una peculiar característica física con el que fuera su gran amigo de juventud, Kiyoaki Matsugae. Así pues,  el concepto de reencarnación sigue rigiendo en la última entrega de la serie. Tras Isao Iinuma en la segunda parte y la princesa Ying Chan en la tercera, es Toru Yasunaga quien parece portar el alma de su amigo íntimo. El juez retirado decide adoptar al joven, quien tendrá acceso a una buenísma educación y posición (no en vano, Honda ha conseguido amasar una gran fortuna). Sin embargo a pesar de su contención e inteligencia, Toru es un personaje perverso y maquiavélico que no dudará en ocultar sus verdaderas intenciones hasta llegar a la mayoría de edad.

Esta novela constituye un cierre de la serie a la altura de lo que Mishima me tenía acostumbrado. Tras una tercera parte algo más endeble, el autor japonés vuelve a componer una novela extraordinaria. Quizás en ésta el lirismo que le es habitual no sea tan destacable. Hay largas descripciones cuya precisión y preciosidad son marca de la casa, pero me queda la impresión de que en esta entrega prima un lenguaje más desapasionado y objetivo, cuya intención es exponer con claridad y objetividad muchas ideas de índole filosófico. A destacar las implicaciones de la vejez, que abarcan desde un mayor conocimiento, comprensión y aceptación del mundo, hasta por supuesto el dolor, la decrepitud física y la enfermedad. Se contraponen a la juventud, con la vitalidad, ingenuidad y también estupidez que le son propias. Pero es en los 5 capítulos finales donde la narración se vuelve sensacional. De pronto, la visión budista de la existencia humana, cuyas diferentes escuelas con tanto ahínco nos mostró en la tercera parte, da sentido a toda la serie y se emplea para moldear uno de los finales más maravillosos que he tenido ocasión de leer. Tenéis más reseñas en Ordenar la Biblioteca y Literatura + 1.

1/9/2014

Knockemstiff - Donald Ray Pollock

Knockemstiff es un poblacho en el sur de Ohio. Ni siquiera llega a la categoría de poblacho, es más bien un diseminado de casuchas y autocaravanas destartaladas al que se suman una tienda-gasolinera y un bar. Sus habitantes son la personificación de la basura blanca norteamericana, la escoria más baja de la sociedad que sobrevive con infraempleos en un matadero o una papelera que contamina toda la comarca. Por no hablar del lumpemproletariado más marginal que malvive gracias a ayudas sociales o delinquiendo (tráfico de drogas, robos con escalo, etc.). El libro se compone de 18 relatos cortos protagonizados por habitantes de este estercolero. La mayoría de ellos transcurren en el mismo pueblo, ya que sus propios vecinos y las condiciones de vida que impone constituyen un entorno infernal que anula toda esperanza de mejora, haciendo inviable cualquier intento de escapar del mismo. Los cuentos que se desarrollan en otros escenarios tienen como personajes principales a los pocos que han conseguido huir, pero lamentablemente vemos que vayan donde vayan arrastran las mismas miserias y desgracias que han mamado desde pequeños.

Las historias narradas son terriblemente tristes y deprimentes. No hay escapatoria posible a una vida condenada al fracaso desde el nacimiento. Vidas desdichadas que se perpetuarán a sí mismas generando otros seres desdichados y que solo encuentran pequeñas pero despreciables válvulas de escape a su frustración: la violencia más desmedida, el consumo descontrolado de alcohol y drogas, el sexo más abyecto. A pesar de este panorama tan desolador y perverso, Donald Ray Pollock consigue que los relatos resulten tremendamente atractivos, logrando además una sensación de globalidad digna de mención. ¿Y cómo lo hace? Pues jugando con elementos que cruzan las fronteras entre los distintos textos. De esta forma, la acción se desarrolla a lo largo de muchos años, desde mediados de los 1940s en plena II Guerra Mundial hasta la actualidad, lo que permite que personajes secundarios de algunos cuentos protagonicen otros años después (y viceversa).  La sensación de que nada cambia y de que no hay salida de ese agujero negro se proyecta con una efectividad brutal. Aún cuando me ha resultado una lectura apasionante, tengo que resaltar que tantísima infamia y mezquindad juntas resultan difícilmente creíbles. En el apartado final de agradecimientos el propio escritor, nacido en Knockemstiff y residente en ese villorrio durante muchos años, se encarga de aclararnos que sus vecinos eran personas decentes. De esta manera todo lo leído pierde fuerza al hacernos ver de pronto que estamos ante un ejercicio (magnífico, eso sí) de ficción. En este sentido, Trilobites de Breece D'J Pancake, que coincide con este volumen tanto en formato como en temática, resulta probablemente menos impactante pero desde luego mucho más verosímil. En cualquier caso, estamos ante un libro estupendo que recomiendo sin reparo alguno.

Tenéis más reseñas en Cuchitril letrario, El Placer de la Lectura y El Imaginario de Ideas. Por cierto que la compilación viene prologada por Kiko Amat. Me sumo a las advertencias que podréis encontrar por toda la blogosfera para avisar que el escritor santboiano, con su habitual estilo de malote enteradillo, destripa varios cuentos en un abrir y cerrar de ojos. Así que es preferible dejarlo para el final, tal y como he hecho yo mismo.

28/8/2014

Todas las Almas - Javier Marías

Mi toma de contacto con Javier Marías fue Corazón tan blanco, allá por septiembre de 2011. Si han tenido que pasar casi tres años para volver a intentarlo con él es porque no conseguí ver las supuestas maravillas que caracterizan su obra, más bien al contrario: todo lo que el resto de mundo aprecia se me atragantó. Si me he animado con Todas las Almas es porque se trata de un libro de aspecto ligerito, casi tamaño libro de bolsillo (al menos en su edición en Anagrama) con el cual me topé curioseando la biblioteca de mi vecinos, a quienes como recordaréis riego las plantas durante el mes de agosto.

Los años que Marías pasó en Oxford le sirven de inspiración para componer una novela donde se entremezclan con bastante buen tino relaciones personales por un lado, y cuestiones filosóficas y literiarias por otro. La trama comprende los dos años de estancia de un profesor español de literatura española en la universidad de dicha ciudad británica. Narrada en primera persona y sin que llegue a conocerse el nombre del protagonista, las experiencias por las que pasa nuestro hombre durante la duración de su contrato se desgranan capítulo a capítulo. La narración se centra principalmente en el endogámico y algo asfixiante ambiente académico que le toca vivir. Todo parece girar en torno a esta institución de enseñanza, de tal manera que cuando no se encuentra en ella, se tiene que enfrentar a una soledad descarnada que solo puede llenar con su afición a la literatura y la búsqueda de libros antiguos. Por otro lado, establece una sólida amistad con un par de profesores, uno en activo y otro jubilado, y además inicia una aventura con una profesora casada. Su relación con esta mujer es la parte que, en mi opinión, aporta los momentos más brillantes al texto. De hecho algunos de los diálogos entre ambos creo que destilan la genialidad que hasta el momento yo no había podido detectar.

Amor, deseo, amistad, desarraigo, crecimiento personal, interés por la literatura... Todo ello aparece en las páginas de este libro, que todo sea dicho me ha gustado bastante más que el único que llevaba en mi haber. Pero no nos emocionemos demasiado pronto. Su estilo sigue teniendo algunas características que al menos a mí me resultan muy molestas. Paréntesis (por ejemplo). Paréntesis, sí (a puñados). No hay una página que se libre de las frases entre paréntesis (bueno quizás alguna, pero muy, muy pocas). No voy a decir que hay paréntesis anidados (sería demasiado (¿verdad?)) pero he llegado a ver una frase que se cierra con una aclaración entre paréntesis, para a continuación encontrarnos con otro comentario entre paréntesis tras el punto seguido (para que quede claro a que me refiero incluyo un ejemplo). (Éste en concreto). Y digo yo, ¿no ha podido encontrar una forma más limpia de expresar lo mismo? La mayor parte de los paréntesis incluyen notas breves, pero algunos por su extensión, dificultan mucho la lectura y una vez cerrados me obligaban a retroceder a la frase principal para saber de qué narices había empezado a hablar. Luego está la cuestión símiles. Cuando Marías hace un símil no nos regala un par de comparaciones para que nos hagamos idea, no. Puede llegar a enumerar una decena, porque sí, porque él puede, porque tiene un registro muy amplio y así los paralelismos que quiere establecer llegan hasta a los lectores menos espabilados, si es que no los ha agotado en el camino. Y por último, las repeticiones. Este escritor desarrolla las ideas con bastante parsimonia y repite conceptos, palabras y expresiones a lo largo de los párrafos y entre los múltiples paréntesis que incluye. Es un poco lo que hace Thomas Bernhard cuando se pone obsesivo, pero con mucha menos gracia y con temas triviales que no justifican este erre que erre, como podría ocurrir con el austriaco.

A pesar de estos inconvenientes, reconozco que en esta segunda oportunidad me he reconciliado parcialmente con Javier Marías. Como he visto que en las estanterías de mis vecinos también está Los Enamoramientos, es muy probable que lo pida prestado de aquí a unos meses. Tenéis más reseñas en Críticas literarias Regina Irae, La Hierba roja y Un Libro al Día. Para mi sorpresa, veo que muchos bloggers al hablar de este autor se han quedado convencidos pero solo a medias, talmente como yo mismo.

24/8/2014

Los Vagabundos del Dharma - Jack Kerouac

Jack Kerouac encontró en el budismo una filosofía/religión que encajaba perfectamente con su ideario de rechazo al modelo de sociedad occidental alejado de cualquier manifestación de espiritualidad y articulado en torno al ciclo materialista trabajar/producir/consumir. Frente al vacío de un mundo sobrecargado de estímulos sin alma (televisión, bienes inútiles, vanidad, etc.), el budismo le ofrecía una forma de vida basada en la conciencia del yo, la vuelta a la naturaleza y la simplificación. Los Vagabundos del Dharma narra varios de los viajes que el autor estadounidense realizó a mediados de los 1950s a lo largo y ancho de norteamérica: USA principalmente, aunque con breves incursiones en México. Los nombres de todos los personajes se han cambiado pero la base autobiográfica es más que evidente: el protagonista, Raymond Smith, es en realidad Kerouac, y aún con mis limitadísimos conocimientos sobre literatura norteamericana, durante los capítulos que transcurren en San Francisco he podido reconocer a un personaje basado en Allen Gingsberg(1).

A nivel narrativo la novela es similar a En la Carretera, esto es, simplemente asistimos a las experiencias del protagonista en primera persona durante su vagabundeo por el país. El lenguaje utilizado es muy sencillo, directo y descriptivo. Así pues se van sucediendo visitas y estancias con sus amigos en varias ciudades, con su familia, rutas de senderismo por el bosque y ascenso a algunos picos, trayectos en auto-stop, su trabajo como agente forestal aislado en la cima de una montaña durante todo un verano, etc. En unas y otras hay fiestas, lecturas de poesía, tragedias, alcohol, drogas y también sexo, pero a diferencia de su obra más conocida, el budismo sobrevuela cada unos de los acontecimientos que se narran, haciendo que sus reflexiones respecto a cada una de sus vivencias otorge al libro algo más de profundidad que la que recuerdo de su título más conocido. También es verdad que esta doctrina oriental me ha resultado siempre muy interesante por los mismos motivos que he expuesto más arriba, con lo cual no puedo ser completamente imparcial. De todas formas admito que a nivel literario no me ha parecido gran cosa. Para leer otras opiniones os sugiero por un lado la extensa reseña de Comentarios de Libros, y por otro la más breve y sucinta de Enteogénesis.


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(1) La entrada de esta novela en la Wikipedia en inglés incluye una tabla con la correspondencia de personajes.
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