15 abr. 2019

Grobe Zusammenfassung (1)

Se me avecinan unos cuantos meses de mucho trabajo, a los cuales tengo que sumar pequeñas molestias personales inesperadas. El resultado, como ya bien estáis comprobando, es que estoy prestando cero atención al blog. Sigo leyendo en los ratos que me quedan libres siempre y cuando tenga fuerzas para sostener el libro o el Kindle. Pero por más que me propongo escribir una reseña se me hace muy cuesta arriba. Así que por no dejar Das Bücherregal abandonado a su suerte y mantener el hábito de escribir algo, durante los próximos meses iré haciendo resúmenes muy breves y muy generales de lo que voy leyendo. Desde Todos nuestros ayeres a finales de marzo han caído:

Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán. Me lo bajé gratis desde Amazon, que tiene muchos clásicos disponibles por 0,00€. Un dramón terriblemente decimonócico y pesado a más no poder. Si quitamos paja y relleno (la sociedad de la época, hechos históricos, descripciones de campo y ciudad, etc), la trama puramente dicha se puede meter en un tercio del total. Que además no es unas castañuelas precisamente, pero  eso no tiene por qué ser malo, solo que en este caso tampoco anima a continuar la lectura. La escritora gallega tiene una prosa intachable, eso no lo voy a negar, pero llenar páginas y más páginas solo por exhibir sus habilidades lastra la lectura. Los años que han pasado desde que la publicó se notan en la multitud de arcaísmos que pueblan el texto. Galicia está omnipresente, tanto en léxico como en particularidades sintácticas propias de la variedad dialectal del castellano que allí se habla. Pero ojo que la cosa no se queda aquí...

La madre naturaleza, también de Emilia Pardo Bazán. Ya puestos con esta escritora me bajé la continuación de 'Los pazos de Ulloa' desde Amazon  por otros 0,00€. Es un poco más alegre por aquello de que la juventud y la naturaleza son protagonistas, pero repite el esquema de la novela previa. Mucho relleno y más paja a sumar a la ya acumulada en el libro anterior. Por poner un ejemplo que me dejó a cuadros, un capítulo entero se dedica simplemente a describir un castro con todo lujo de detalles arquitectónicos e históricos. De todas formas como en esta ocasión está más centrado en costumbres populares y agrícolas y en unos rapazuelos medio asilvestrados que se están abriendo a la vida y descubriendo sus maravillas, parece que no se hace tan pesado. En todo caso con la mitad de páginas y recortando naderías se podría haber dicho lo mismo.

Amistad de juventud, de Alice Munro. Hay que ver lo bien que escribe la premio Nobel de Literatura de 2013. Diez relatos cortos que transcurren en su Canadá natal protagonizados por mujeres que experimentan los sinsabores de la vida. Bueno y algunos placeres también, pero sobre todo sinsabores. Relaciones entre madres e hijas, hemanas y hermanos, mujeres y sus esposos y/o amantes, mujeres como amigas o vecinas. Comparten un contexo espacial común (alguna ciudad de tamaño pequeño/mediano próxima a un lago y con unas minas de sal en las cercanías), pero se despliegan temporalmente a lo largo de varias décadas. Todo un placer poder leer textos breves tan llenos de mensaje e intención. Especialmente después del empacho de Emilia Pardo Bazán que me he dado.

Y seguramente esto es todo por este mes. Por aquello de la brevedad, mientras duren estos burdos resúmenes de lecturas, no voy a enlazar a otros blogs para que leáis otras opiniones.

24 mar. 2019

Todos nuestros ayeres - Natalia Ginzburg

Estamos en una ciudad italiana de provincias próxima a Turín en los años previos a la II Guerra Mundial. Anna es una niña de unos diez años de edad cuando comienza Todos nuestros ayeres. Su padre es un antifascista obligado a vivir bajo la dictadura de Benito Mussolini. Trasmitirá su ideario progresista y de izquierdas a todos sus hijos, en especial al primogénito, Ippolito, quien pronto se interesará por la política junto con un par de muchachos de su edad: Emanuele, hijo de una familia burguesa vecina; Danilo, un ex-novio de su hermana Concettina. Las redes familiares y de amistad que se establecen entre unos y otros nos permitirán componer un cuadro de lo sucedido en Italia en aquellos tiempos tan convulsos y terribles. Y será Anna quien centrará toda la vision de los acontecimientos.

Hacía mucho que no leía una novela tan emotiva y tan bien escrita. En realidad, Natalia Ginzburg hace poco más que limitarse a narrar sin pausa, pero sin prisa, y con una habilidad pasmosa, unos serie de hechos que se van desplegando como una malla al involucrar a un buen número de personajes. Toda la narración tiene un aire a cuento clásico, yo diría que sin diálogos (no podría jurarlo, pero para mí que no hay), de tal forma que las pocas conversaciones que aparecen se integran en el texto como citas entrecomilladas en estilo directo. El hecho de que el narrador sea en tercera persona hace difícil advertir que en realidad, todo se desarrolla en torno a la figura de Anna. Esto es así hasta bien entrados en contexto, pues en los primeros capítulos se presentan tantos personajes que resulta complicado advertirlo.

El libro se divide en los partes, la primera transcurre en la casa familiar en el norte y en la segunda nos trasladamos a un pueblín del sur de Italia, de donde es natural Cenzo Rena, un antiguo amigo del padre de Anna con quien ella contraerá matrimonio con tan solo 16 años de edad. Si en la primera parte la autora italiana hace una denuncia demoledora del fascismo como concepto, en la segunda incluye además a una sociedad que imponía unas terribles condiciones al pueblo llano y los campesinos: pobreza extrema, enfermedad y muerte, incultura y analfabetismo. Los personajes están caracterizados con una sabiduría asombrosa. A pesar de la crítica frontal al totalitarismo fascista que realiza, Ginzburg nos deja muy claro que en cuestiones morales todos nos movemos en un rango de grises, excluyendo las visiones polarizadas de blanco o negro a las que es tan fácil llegar cuando se tratan estos temas. Que una mujer cuyo marido fue torturado hasta la muerte por antifascista tenga la entereza y el valor de afirmar algo así, nos habla de su grandeza como persona. Que de una manera u otra, es la que logra transmitir a todos los personajes del libro. En fin, una verdadera maravilla, no se me ocurre otra cosa que decir. Tenéis más reseñas en Devoradora de libros (excelente, completísima), El blog de fábula y El pájaro verde.

20 mar. 2019

Sin City. Ese cobarde bastardo - Frank Miller

Debido a la exactitud, concreción y brevedad del resumen editorial que aparece en la web de Norma Editorial, hoy resulta más adecuado que nunca copiarla para dar una pincelada de la trama de Sin City. Ese cobarde bastardo y dedicar el tiempo que me ahorro a asuntos de otra índole.
Al detective John Hartigan le falta una hora para jubilarse cuando lo arriesga todo para cumplir con su deber: salvar a Nancy Callahan, una niña de once años, y detener a un loco homicida hijo del corrupto y poderoso senador Roark.
Esta es la tercera historia que leo de la serie Sin City y es la que más me ha gustado de todas. Frank Miller ha escrito un guión que a pesar de participar del maniqueísmo propio del género negro, resulta arrebatador por transmitir un mensaje de redención a través del sacrificio. Hartigan es el más honesto e incorruptible de los policías de Basin City, pero en un alarde de humildad provocado por el desamparo ante las fuerzas a que se enfrenta, no tendrá otra opción que la inmolación si quiere salvar a la chica. Lo habitual suele ser que al final el (anti)héroe protagonista resulte triunfante tras una serie de vicisitudes emocionales de menor o mayor calado emocional y varios episodios de acción. Nunca me imaginaba que podía ser tan fácil conmover haciendo símplemente que el viejo detective aceptara su fracaso y su derrota. Porque eso sí, las vicisitudes emocionales (de menor o mayor calado) y los episodios de acción siguen apareciendo. Que por supuesto son parte del éxito de la narración.

Ahora bien, lo que ya no me ha gustado tanto son las graves inconsistencias del personaje principal. En efecto, más que un hombre, Hartigan es un semidiós. Yo estoy tan dispuesto como el que más a suspender la credulidad en una obra de ficción, pero cuando todos los personajes tiene un perfil realista excepto uno, la historia se vuelve frágil y no puedo terminar de disfrutar de la lectura. Una cosa es ser un tipo duro, otra muy distinta que te metan 6 balas de gran calibre (tres por las espalda, tres en el pecho) y sobrevivas. Sin chaleco antibalas y con un corazón delicado que acaba de provocarte un par de anginas de pecho. Y todo eso con 60 años de edad. Pero es que más de ocho años después, ya cerca de cumplir los 70, te cuelgan por el cuello de la lámpara de una habitación de motel y en lugar de desnucarte y asfixiarte, te balanceas como un péndulo, rompes una ventana con los pies, agarras con ellos un trozo de cristal que ha saltado y te las apañas para cortar la soga y escapar. Y la lámpara que resiste en el techo el bamboleo de una mole de ciento y pico kilos de peso. ¡Imposible, señores! ¡Acabados con esas calidades ya no se hacen! Frank, Frank, Frank, así no convences. No voy a negar que el resultado es entretenidísimo, de hecho ha sido lo primero que he dicho. Pero si pretendes crear un universo coherente, no puedes dotar al protagonista de características físicas humanas (vejez, enfermedad, decrepitud, etc.) y sin embargo hacer que se comporte como un superhombre. Y si lo hicieras, tendrías que enfrentarlo con un supervillano que le vaya a la par. Cosa que por supuesto, no has hecho.

En el apartado gráfico Miller sigue utilizando toneladas de tinta negra para dibujar las escenas en contraste. Aparece como novedad el uso de la tinta amarilla para caracterizar a uno de los personajes, consiguiendo un efecto de lo más repulsivo. Sigue mostrando una habilidad extraordinaria para delinear las escenas desde perspectivas imposibles, lo que le da mucho juego para coquetear con el op-art (alternancia blanco/negro, líneas, interferencias, repeticiones de elementos, etc.). Por cierto que los detalles de la ambientación de las viñetas también son dignos de mención: el motel mencionado en el párrafo anterior es un ejemplo perfecto de arquitectura retrofuturista de mediados del S. XX y decoración Mid-century modern. En definitiva, una obra totalmente recomendable a pesar de lo que para mí ha sido una clara inconsistencia en Hartigan. Tenéis más reseñas en Zona negativa (con un artículo completísimo y muy extenso), Los mejores cómics y Mis cómics.

17 mar. 2019

Varias percepciones - Angela Carter

Joseph es un joven que trabaja en la morgue de un hospital. Vive en un cuarto alquilado con derecho a cocina. Hasta hace unos pocos meses lo compartía con su novia, pero ella lo dejó y lo lleva tan mal que decide suicidarse. No obstante el intento se ve frustrado por la intervención de una nueva inquilina de la casa, Anne, quien llama a una ambulancia tras oír una explosión de gas y encontrarlo muy maltrecho. Una vez salga del hospital lo acompañaremos mientras retoma su precaria existencia en el sur de Londres.

Varias percepciones es una novela extraña, con un argumento sin demasiada cohesión que se limita a deambular por las vidas de un puñado de personajes que bordean la marginalidad, cuando no caen de lleno en ella. Sin embargo las reflexiones que nos hacen llegar desde su desesperación son en la mayoría de las casos, incuestionables. Quizás por eso la impresión final que me queda es que éste, junto con La cámara sangrienta, es uno de los libros más me ha gustado de Angela Carter. Una gran parte del mérito se lo lleva esa atmósfera irreal, a veces gótica y otras onírica, que la británica logra imprimir al texto. Para conseguirlo no recurre a artificios lingüísticos, sino que un lenguaje muy simple e inmediato le permite construir imágenes muy poderosas. Ayudan también las abundantes y profusas descripciones del entorno en que se sucede la historia. No aportan nada, absolutamente nada a la acción, pero desde luego construyen una ambientación difícil de precisar.

Como ya he dicho un poco más arriba, no hay demasiada continuidad en los acontecimientos, antes al contrario. Sin embargo todos los personajes sufren, sufren porque parece no quedarles otra opción en la vida. Y claro, ¿quién se resiste a una exhibición de dolor y pena en la que puedes ver reflejados tus propios miedos y preocupaciones? Soledad, desamor, vejez, abandono, locura. Carter escoge a los protagonistas entre suicidas, prostitutas viejas, jóvenes criadas en horfanatos, vagabundos. Y aunque se vean forzados a vivir entre desgracias, de una manera u otra, mediante pequeños gestos, consiguen resistir día a día. A pesar de que hay algunas refencias temporales que permiten situar el marco temporal (la guerra de Vietnam, Lyndon B. Johnson), parece que los hechos que se cuentan suceden fuera del tiempo, algo que ya me pasó con La juguetería mágica. Ya es la segunda vez que me encuentro con algo así en su obra, empiezo a pensar que se trata de un talento propio porque francamente no es fácil de conseguir y sin duda favorece ese aire fantástico que tanto me ha gustado. En fin, he tenido mis más y mis menos con esta escritora, pero en esta ocasión la he disfrutado mucho. Me temo además que no os puedo sugerir opiniones alternativas. He fisgoneado en la red, incluso empleando Google, y no he encontrado ninguna reseña. Todo lo más algunos comentarios de los usuarios del foro Sedice en un hilo dedicado a esta autora.

12 mar. 2019

La piel del cielo - Elena Poniatowska

Lorenzo de Tena vive con sus cuatro hermanos y su madre en una granja en el México rural en las primeras décadas del S. XX. Son hijos de Don Joaquín de Tena, perteneciente a la clase acomodada del D.F. aunque venida un poco a menos. Su padre no se ha casado con Florencia, la madre de sus hijos, por la diferencia social que existe entre ambos. Pero ella muere repentinamente y los niños se trasladan a vivir con su padre y la hermana de éste a la capital. Allí empezarán a demostrar una gran inteligencia, lo cual les hará destacar en el colegio y permitirá a Lorenzo grangearse la amistad de familias bien. Sin embargo debido a su carácter inconformista y al profundo rechazo que le provocan las injusticias y el desgobierno de su país, se negará a entrar en los engranajes del sistema, abandonando los estudios de Derecho. Su incansable ansia de conocimiento le llevarán a conocer a un famoso astrónomo, quien le permitirá profundizar en su interés en el espacio y el tiempo, dos de sus grandes obsesiones desde que era un crío.

El protagonista de La piel del cielo está inspirado en Guillermo Haro Barraza, un reconocido científico y astrónomo mexicano que siempre intentó promocionar la ciencia en su país, y que además fue cónyuge de Elena Poniatowska. Evidentemente estos trazos biográficos no los sé porque yo sea un gran conocedor de la historia reciente de México. Lo que ocurre es que ya desde desde los primeros capítulos resulta bastante evidente que los detalles que envuelven la vida de Lorenzo se entremezclan con personajes y acontecimientos que debido a su precisión histórica, no pueden sino ser reales. En mi caso fue la aparición del ilustre Luis Enrique Erro en el texto junto a la precisión de todas las notas que lo acompañaban lo que me decidió a consultar la Wikipedia para aclarar de una vez mis sospechas. La novela mezcla por tanto hechos reales y ficcionados, combinación que funciona a la perfección a la hora de dotar de interés a una narración que se vuelve más absorbente a medida que van cayendo las páginas.

Desde mi punto de vista el gran acierto de Poniatowska es desarrollar la novela en torno a Lorenzo, un tipo arrebatador, temperamental y muy peculiar. Con un ideario político de claro corte socialista, su compromiso vital pasa por solucionar los males propios de la sociededa mexicana de finales los 1930s/principios de los 1940s: el analfabetismo y la probreza de las clases populares, la profunda brecha entre las clases socioeconómicas, la discriminación de los pueblos nativos, la corrupción política, etc. Resulta muy difícil resistirse ante el idealismo y la ingenuidad que demuestra frente a las carencias intrínsecas al ser humano. Por otro lado, su gran pasión y vehemencia a la hora de fomentar la ciencia en su país, junto con la confianza que pone en sus posibilidades de brillar a nivel mundial, consiguen que te entusiasmes con él. Como contrapunto queda claro que el protagonista descuidará su vida afectiva durante toda su existencia, algo que también ya empezamos a ver en la relacion tan desafecta que tiene con sus hermanos, su padre y su tía.

El comienzo del libro no me auguró nada bueno, con un tono bucólico y laudatorio la vida sencilla y sin pretensiones en contacto con la naturaleza, la curiosidad, inocencia y afán de conocimiento de los niños, etc. Por suerte para mí la historia cambia rápidamente de orientación y las desgracias se empiezan a acumular en la vida de Lorenzo bien pronto, haciendo que las dificultades y los conflictos tomen el lugar que les corresponde en la literatura. El principal fallo que he encontrado es que cuesta concretar el momento en que trascurren los diferentes acontecimientos narrados. Quizás para un mexicano sea más fácil situar las referencias temporales que se incluyen, pero desde luego para mí no lo ha sido en absoluto. Tanto es así qe en los capítulos finales cuando aparecen ordenadores personales e Internet yo estaba completamente desubicado. No estoy diciendo que a cada poco tenga que aparecer una fecha como si se tratara de un diario, pero es que no recuerdo haber leído ni siquiera una referencia a una década en concreto. Por cierto que abundan los mexicanismos por toda la obra, algo que no puede ser más normal dada la nacionalidad de la escritora. Esto aporta frescura y originalidada la novela, pero a mí me complica la lectura. Se ve que tengo un problema congénito con esta variedad dialectal de español que no se me presenta con otras propias del cono sur. En cualquier caso no voy a dejar de recomendarla por esa nimiedad, ha sido una sorpresa muy agradable y como tal, muy bien recibida. Tenéis más reseñas en Cine y literatura y Perdida en un mundo desconocido, y ya aviso que en el último blog no sale demasiado bien parada.

8 mar. 2019

Crímenes imaginarios - Patricia Highsmith

Sidney y Alicia Bartlebly son un joven matrimonio de norteamericano y británica que no lleva ni dos años casado. Él es escritor y tiene un par de novelas publicadas en EE.UU. Ahora está intentando vender la tercera, terminar la cuarta y coescribiendo guiones de televisión con Alex Polk-Faraday, un amigo suyo que trabaja en el mundo editorial. No hace más que recibir rechazos y tiene los nervios crispados. Ella tiene una asignación mensual que le permite vivir sin trabajar aunque no se puede permitir ningún capricho. Así que dedica su tiempo a la pintura abstracta. Residen en una casa de campo aislada en el condado de Suffolk. Ya han tenido algunas peleas importantes, tanto que en esas ocasiones Alicia se ha marchado unos días sola a Londres o Brighton para darse un poco de espacio. La tensión por los contínuos fracasos de Sidney provocan otra disputa que se resuelve con Alicia marchándose otra vez por un tiempo indefinido. Ella propone irse con sus padres y no mantener ningún tipo de contacto hasta que haya aclarado sus ideas, algo con lo que Syd está de acuerdo. Pero pasa casi un mes y descubren que ella nunca ha aparecido por casa de sus suegros, de hecho ellos ni siquiera sabían que se había marchado. Sidney fantasea con que la ha asesinado y enterrado en el bosque. Quiere aprovechar la situación como material para una posible novela. Bromea al respecto con Alex, pero los días pasan y Alicia sigue sin dar señales de vida. Sus padres involucran a la policía y las sospechas se centran en su marido, quien no puede evitar mostrarse equívoco debido a todos los pensamientos maliciosos que bullen en su mente febril.

Llevaba casi dos años sin leer a Patricia Highsmith, sin duda mi autora preferida de género negro en su faceta más psicológica. Me he decido a volver a su obra con una novela, ya que como he ido comentando a medida que daba cuenta de ellos, he tenido sus más y sus menos con sus relatos cortos. La verdad es que no podía haber elegido mejor, porque Crímenes imaginarios es una obra que contiene todas las características que le dieron una merecidísima fama internacional. En primer lugar tenemos al protagonista, un individuo aparentemente normal pero con ciertas facetas de su comportamiento que en seguida nos harán desconfiar de él. La inseguridad que le provocan los reveses profesionales le vuelven irascible y agresivo. El hecho de haberse trasladado al Reino Unido desde USA le ha puesto en contacto con el clasismo británico, lo cual ha generado en él cierto sentimiento de inferioridad frente a la familia de su esposa. Vivir solos en el campo y sin otro contacto que su cónyuge convierte a su residencia en una olla a presión que le hacen desvariar y conducen a estallidos de violencia. Alicia por otro lado tiene el perfil clásico de víctima. Ha recibido todo el amor y cariño de una hija única y siempre ha vivido sin preocupaciones, disfrutando al máximo de la vida sin demasiadas pretensiones. La actitud de Syd la supera y aunque tiene la suficiente enterza como para alejarse temporalmente de él, siempre termina volviendo. Estamos ante un cóctel de malostratos sutiles (y no tanto) que desde el primer momento nos hacen ver que de las cosas no van a salir bien. Y conociendo a Highsmith, probablemente sean los más inocentes quienes acaben malparados.

La escritora norteamericana introduce además unos cuentos elementos de suspense que van elevando la tensión poco a poco de una manera ejemplar. Por un lado tenemos a una anciana con problemas del corazón que se instala en un cottage muy próximo a la vivienda de la pareja y de quien se hacen amigos. La Señora Lylibanks, que así se llama, está caracterizada con maestría y se diría un personaje secundario sacado de una película de Alfred Hitchcock. Su proximidad física al teatro de operaciones hará de ella un elemento crucial en la investigación de la supuesta desaparición de la joven. Por otro lado, cuando las cosas empiezen a ponerse complicadas para el protagonista, su amigo y colaborador Alex se revelará como un tipo mezquino y rastrero interesado únicamente en sacar beneficio económico de las dificultades de Syd, que irá notando como la presión de las circunstancias y su carácter inestable toman control de sus decisiones.

La novela data de 1965 y presenta muchos elementos culturales propios de la sociedad de aquellos años. En concreto las acciones que conducen al fatal desenlace pueden resultar un poco forzadas si no tenemos en cuenta el machismo de hace cincuenta y tantos años y clasismo propio Inglaterra. Si somos conscientes de ellos, una vez desencadenadas podremos de nuevo disfrutar del increíble talento que tiene esta autora para mostrarnos el lado más perverso y maligno del ser humano. La angustia y el pánico que me ha provocado el final del libro me han evocado exactamente las mismas sensaciones que El talento de Mr. Ripley hace veintitantos años. Sin duda estamos ante otra fantástica novela negra que se sale de los parámetros habituales de las historias de detectives, y cuya calidad pueden reconciliar a cualquiera con un género que se ha convertido en un cliché de sí mismo. Tenéis más reseñas en L.B.Confidential, Cicutadry y Un libro al día.

4 mar. 2019

La política sexual de la carne - Carol J. Adams

En 2011 se publicaba la edición revisada por el vigésimo aniversario de The sexual politics of meat, que vió la luz por primera vez en 1990. Ésa es la que he me leído (ya va por la edición del 25 aniversario), porque para mi desgracia en aquel momento no existía la traducción al castellano de Ochodoscuatro Ediciones que enlazo en esta reseña. A mí no me gusta leer en inglés, hace mil años que no leía voluntariamente un libro en inglés. Puedo hacerlo si me veo obligado a ello, cosa que ocurre principalmente por razones laborales. Pero como sé que tengo mis carencias, si se trata de leer por placer, mi única opción a considerar es el español. Por este motivo he tardado ocho años en dar cuenta de él, porque me daba una pereza insoportable. Y desde luego una vez terminado me reafirmo en mis convicciones: ¿Libros en inglés? ¡Nunca más!

Y ahora que me he desahogado un poco, vayamos a por este ensayo que ya se ha convertido en clásico tanto del movimiento feminista como del animalista. No en vano, Carol J. Adams lo subtituló 'Una teoría crítica feminista vegetariana'. A lo largo del mismo se exponen los vínculos entre el patriarcado y el consumo de carne como expresión de todo lo que este sistema de valores considera positivo (virilidad, vigor, coraje, etc.). Dada la discriminación que el patriarcado ha ejercido y sigue ejerciendo sobre las mujeres, en cuanto éstas plantan cara al mismo resulta coherente que establezcan un paralelismo entre la dominación a que se han visto sometidas y la que se practica sobre los animales criados como alimento humano. Esto supone rechazar el consumo de carne y adoptar el vegetarianismo como mecanismo que extiende a los animales la igualdad que busca el feminismo. Como la propia Adams indica en un momento que para mí ha constituído toda una epifanía, no hacerlo sería participar de la misma injusticia que precisamente se está rechazando.

Toda la teoría de la activista y filósofa norteamericana se basa en la idea del "referente ausente", esto es, la separación y desvinculación entre el trozo de carne que sirve en un plato y el animal del cual procede, cosificándolo y sacando al ser vivo de la ecuación. Hay mucho de lingüística en dicho análisis. Al ser el inglés el idioma de refencia del ensayo, lógicamente se tienen en cuenta unas particularidades sintácticas y semánticas que lo diferencian del castellano. La más evidente es la existencia de un pronombre neutro (it) para referirse tanto a animales como cosas en contraposición a los empleados con seres humanos (he/she). Hay más, por supuesto, como la diferenciación entre el nombre que recibe el animal (pig/hog para cerdo) y la carne que produce (pork). La verdad es que tengo curiosidad por saber cómo se ha enfocado esta cuestión en la traducción, pero al haber leído la edición original no ha supuesto conflicto para mí.

Adams aborda en las tres partes que componen el tomo todas las estrategias que emplea la corriente dominante de pensamiento para debilitar los argumentos que justifican el vegetarianismo. Por no aburrir, de entre todas esas estrategias voy a indicar solo una par de ellas. La primera que recupero es el debilitamiento del ideario del vegetarianismo, que abarca desde acciones tan toscas como la burla o el cuestionamiento del mismo sin base científica (sorprende ver que hay ejemplos documentados de finales del S. XVIII en que una de las justificaciones que se arguyen para comer carne es que 'si no nos comemos a los animales, ellos nos comerán a nosotros', todo un clásico que se sigue repitiendo más de doscientos años después), a otras más sutiles, como empobrecer el concepto desgastándolo al difuminar sus límites (vegetarianos que comen pollo, pescado o los canelones que su madre prepara por Sant Esteve). Precisamente por este motivo fue necesario acuñar el término "veganismo", que desde su concepción no acepta fisuras en el significado. La otra estratagema es mucho más elaborada, se trata de la ocultación de todo el corpus literario que pretende transmitir el ideario vegetariano. Para ello la crítica se encarga de ignorar, frivolizar y/o minusvalorar hábilmente todos los aspectos relacionados en estas ideas que puedan existir en un libro. Adams da un montón de ejemplos de autoras sobre las cuales se ha aplicado esta artimaña, tanto clásicas como contemporáneas (hay algún autor, pero lógicamente el enfoque feminista de este problema hace que las mujeres sean mayoría). Sin embargo no tengo necesidad de repetir aquí ninguna de las que ella destaca, en este mismo blog he señalado en un par de ocasiones cómo otras bitácoras y medios culturales han ninguneado sistemáticamente el contenido animalista de algunos textos que yo he reseñado: véase si no La vegetariana de Han Kang o el mucho más reciente Siete cuentos morales de J. M. Coetzee.

Si quitamos prefacios, el apéndice con las notas, bibliografía, índice y demás, la teoría de Carol J. Adams se despliega en apenas doscientas páginas. Retomando el tema con el que abría el post, he de admitir que a pesar de lo tremendamente interesante que me ha resultado el libro, leerlo en inglés ha sido una auténtica tortura. Como no podía ser de otra manera al tratarse de un ensayo, el registro empleado es bastante culto, con muchísimos verbos y sustantivos necesarios para construir un texto filosófico. Por si esto no fuera suficiente, uno de los principales campos semánticos que se manejan cae bastante fuera de mis intereses: la carne. Así que me he visto obligado a consultar WordReference(1) en el móvil a cada poco para tratar de sacar algo de sentido a lo que iba leyendo. De hecho hay dos o tres palabras en concreto que he consultado una y otra vez a medida que se repetían, porque tal cual las encajaba en mi traducción mental olvidaba su significado. Os diría cuáles son si las volviera a ver, pero como os decía, no tengo rastro de ellas en mi memoria. Como ya comenté al principio, no tengo intención de volver a leer nada que no esté en castellano. No he encontrado apenas reseñas de este libro en la blogosfera, solo la de La vie en vert, que por cierto me ha parecido estupenda.





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(1) Adjunto el historial de búsquedas: wilt, laden, charcoal, overthrow, victor, fleet, attend, empower, reify, hedge, coot, bedraggled, wren, temperance, aigrette, ostrich, unflinching, rebuke, disease, unravel, shudder, dissent, pail, endure, shroud, enact, deem, latch, meager, nursemaid, gross, arbiter, quirky, espy, dissenting, bequeath, romp, sulkily, husbandry, usher, tract, ripping, stiffen, asunder, hinge, subside, cast, berserk, poised, slope, moose, assess, enactment, abiding, err, chasm, insight, inside, decry, ameliorative, trope, acorn, pace, outpace, cipher, positing, scarce, indebtedness, weave, heartily, tantalizing, toehold, upbraid, overtone, rebuff, fold, thwarted, rendering, spur, quarrel, askew, undercut, pheasant, quarry, vexed, forswear, demurral, demur, gist, embattled, prevail, forbear, forces, partook, unbiased, bias, avenge, hare, strain, vanquish, offal, misnomer, retort, entrench, convey, render, cast out, heed, about-face, dagger, defile, embody, realm, snuff, hunk, stud, suffuse, dwell, conceit, summon, debase, wombat, womb, implement, hog, butchered, garb, undergarment, posit, absent, kipper, warring, tenet, coarse, carve, London broil, partridge, game bird, fowl

28 feb. 2019

El matrimonio de los peces rojos - Guadalupe Nettel

Los cinco relatos cortos incluídos en El matrimonio de los peces rojos se desarrollan como evocaciones de recuerdos en primera persona. Establecen paralelismos entre situaciones pasadas (normalmente de la infancia) y presentes para narrar una historia. Hasta terminarlo, yo no era muy consciente de por qué nunca me han gustado los textos escritos en este formato. Después de leerme cinco seguidos he sido capaz de abstraer las características que más me molestan, o por lo menos que más me han molestado según el estilo personal de Guadalupe Nettel. Para empezar, sus cuentos explican lo que sucede, sin permitir que sea el propio lector quién se haga una composición de lugar y los acontecimientos en base a lo que le van contando. En lugar de la recomendación "muestralo, no lo cuentes" que se hace en los cursos de escritura creativa, en su caso es "lo cuento que es más rápido y requiere menos esfuerzo, y sanseacabó". De ahí que los relatos, más que relatos, parezcan una confidencia que te está haciendo un amigo muy burgués. Una confidencia cargada de reproches y problemas de gente acomodada. Porque todas las historias versan sobre dificultades personales, familiares o de pareja, de los sinsabores de una vida que no ha resultado tan fe-no-me-nal como nos pensábamos. Me vais a tener que perdonar pero esa pseudo ficción terapéutica me resulta muy pretenciosa y de lo menos interesante del mundo. Y no es que los argumentos tengan posibilidades o no incluyan elementos originales. Es la forma de narrarlos lo que los hace cansinos. Las continuas explicaciones, el dale que te pego con los recuerdos, la constante auto exploración de los sentimientos del narrador. Me temo que no he conectado en absoluto con ninguno de ellos. Ni en la forma, ni en el fondo. Pero antes de seguir repartiendo estopa os dejo los títulos de los cuentos y así os doy un respiro antes de seguir:

  • 'El matrimonio de los peces rojos'. Yo suponía que tener un hijo iba a arreglar las cosas con mi marido pero por el contrario han empeorado.
  • 'Guerra en los basureros'. Por si no lo sabes mis padres hippies tienen problemas y me tengo que ir a vivir con mi tía de clase media que incluso tiene una asistenta interna en casa.
  • 'Felina'. Me dan una beca en Princeton y se me ha fastidiado la cosa porque me he quedado embarazada sin desearlo.
  • 'Hongos'. ¿Sabes? Me siento fatal porque me he enamorado de uno de los mejores violinistas del mundo y lo que había construído con mi actual pareja se está desmoronando.
  • 'La serpiente de Beinjín'. ¿Te puedes creer que después de treinta años de matrimonio mi padre tienen una amante mucho más joven que él y mi madre está deprimidísima?
Y es que si yo me he sentido como alguien que tiene que escuchar los problemas personales de un amigo, ahora me toca a mí usar el blog para volcar la frustración que me ha supuesto esta lectura. La verdad es que si hubieran sido diez cuentos en lugar de cinco, creo que no habría terminado de leerlo. Como apenas pasa de las 120 páginas, cuando me he dado cuenta de lo lamentable que era ya lo había terminado. Retomemos ahora la relación de molestias varias ocasionadas por este libro. Nettel transforma opiniones personales en leyes universales, pero como cada uno de nosotros tenemos nuestra propia percepción del mundo, la impresión que causa es la de partir de un punto equivocado y por tanto hacer que lo narrado no sea creíble. Por ejemplo en 'Felina' y en relación a una gata que tiene la protagonista, se lee:
"Qué otra misión, me pregunté, puede haber en la vida de los animales sino reproducirse".
Sin duda ha sido toda una sorpresa comprobar que estos relatos ocultaban entre sus renglones lecciones de filosofía de este calibre. Y ya que hablamos de animales, es imprescindible comentar que cada uno de los cinco cuentos se apoya en diferentes especies/especímenes animales como herramienta narrativa que permite a la escritora mexicana establecer analogías (bueno en realidad 'Hongos' bascula en torno a los causantes de una micosis). Lógicamente y como ocurre con el 99.99% de la población, la relación de los personajes con los animales es antropocentrista y especista. Compramos una serpiente en una tienda de animales, la encerramos en un terrario y luego la envenenamos porque nos da grima. Si se muere un pez que tenemos malviviendo en una pecera con muchos menos litros de los recomendados pues compramos otro. Son solo animales, están en el la Tierra para ser usados por el ser humano, ¿verdad? También los gozos y las sombras de la maternidad sobrevuelan de una manera u otra todos los relatos. Cuestión ésta la de la maternidad que por si no lo sabéis, no se encuentra entre mis 100.000 temas preferidos. En 'El matrimonio de los peces rojos' la joven protagonista nos informa bien pronto de que:
"Durante el embarazo, y creo que a lo largo de toda mi vida, había imaginado los primeros días en casa, después del nacimiento de un hijo, como los más romáticos y maravillosos que podia vivir una pareja."
La de 'Hongos' nos aclara:
"No tenía hijos. Lo había intentado durante un tiempo, sin éxito, pero lejos de atormentarme por ello, me sentía afortunada de poder concentrarme en mi carrera."
"Un niño hubiera representado un ancla muy poderosa al mundo tangible y cotidiano. Habría estado pendiente de su persona y sus necesidades. Me habría alegrado la vida con ese cariño incondicional que tanto necesitaba."
Todas estas proyecciones y tácticas de compensación psicológica refuerzan esa sensación de visita al terapeuta que me ha acompañado durante toda la lectura. Por no hablar de que nunca había visto tantos lugares comunes en tan poco espacio. Las protagonistas de los cuentos nunca se han cuestionado la arbitrariedad de las imposiciones sociales y por ello las siguen sin rechistar. Pero luego resulta que las cosas no eran como se las habían contado y todo les sale mal. Me temo que ese enfoque no va conmigo para nada. Y no digo que de ahí no puedan salir buenas historias, como conflicto es tan válido como cualquiera. Pero hay que trabajárselo para no aburrir al lector con lo que al final no parecen más que lamentaciones. Que conste que yo en realidad lo que quería leer era El huésped, pero no estaba disponible cuando fui a la biblioteca. Después de terminar este tomo la verdad es que se me han quitado las ganas. De todas formas y como siempre, es mi opinión personal, que incluye toda una vida de fobias y filias. Para conocer otras visiones, mucho más elogiosas, os recomiendo echar un vistazo a El gato que pesca, Espacio Ulises y Top cultural.

24 feb. 2019

Compañía - Cristina Cerrada

La idea final que permanece en mi cabeza después de haber leído los trece cuentos incluídos en Compañía, es que el ser humano es un extraño para sus congéneres. Probablemente incluso para él mismo, para cada uno de nosostros mismos. La cita que los precede y presenta, extraída de 'Historia de dos ciudades' de Charles Dickens, gira precisamente en torno a ese concepto, que se irá afianzando en el lector a medida que vaya dando cuenta de ellos. El libro tiene poco más de 150 páginas, así que los textos son de hecho bastante breves en casi todos los casos. Lo títulos son:

  • Alguien me sigue
  • Tatuaje
  • Naturaleza muerta
  • La laguna interior
  • Hormigas
  • Mentiras, relojes, y minusválidos
  • Alienígenas
  • Progenie
  • Amnesia
  • Trasplantes
  • Cerdos
  • El efecto Coriolis
  • Compañía
Cristina Cerrada aborda la incomunicación tanto entre extraños como dentro de la familia o la pareja sentimental. La autora madrileña viene a exponer que los secretos, las diferencias en la percepción, o los enfoques diametralmente opuestos sobre una misma realidad construyen un muro inexpugnable entre todos nosotros. Y a pesar de que intuimos la infelicidad que nos genera, nos aferramos a ellos por miedo a la soledad, por inercia, o simplemente porque somos una especie que no da para más. Excepto un par de ellos, protagonizados por personas con problemas psicológicos graves, nos será muy fácil reconocernos tanto el resto de personajes como en las situaciones en las que andan inmersos. La mayoría de los relatos no resuelven nada, sino que exponen unos hechos que quedan sin concluir. Estamos por tanto ante un tipo de texto que exhibe esa característica tan postmodernista de abrirnos una ventana temporal para que conozcamos una serie de  acontecimientos. Acontecimientos casi siempre inquientantes y que dejan cierto desasosiego, un malestar que no podemos evitar porque compartimos las experiencias narradas: engaños, rupturas, mentiras, excusas. Quizás el único pero que puedo ponerle es que a algunos cuentos les falta algo de contundencia. Se desarrollan en tan poco espacio que yo al menos me he quedado esperando más. De todas formas la impresión general es muy satisfactoria. Estoy ante otro descubrimiento que me ha dejado muy buen sabor de boca. Llevo ya unos cuantos seguidos, así que cruzaré los dedos para que no pare la racha. Tenéis más reseñas en La esquina de ese círculo, que ha sido el blog inspirador de esta lectura y donde se incluye un pequeño resumen de la trama de cada relato, Figuras en la niebla y Revista de Libros.

21 feb. 2019

Sin City. La gran masacre - Frank Miller

Dwight McCarthy ha vuelto a Basin City después de haber conseguido una cara nueva. Está pasando la noche con Shellie en el apartamento de ésta cuando Jack, un antiguo amante de la chica, empieza a aporrear la puerta y a amenazarla con echarla abajo si no le deja entrar. Shellie se decide a abrirle pero le pide a Dwight que se mantenga al margen, así que nuestro hombre se escabulle por las habitaciones. Jack viene borracho con varios amigos, así que se le va un poco la mano con la joven. Se la quiere llevar de fiesta al club de strip donde ella trabaja para correrse una juerga con sus compañeras. Antes de salir va al baño y allí se topa con Dwight, quien sigilosamente le da un buen susto para que se olvide de Shellie. El matón, que como casi todos los matones en realidad es un cobarde miserable que solo abusa de los débiles, sale huyendo con sus amigos rumbo al barrio viejo en busca de prostitutas con quienes montar un buen sarao. Dwight los sigue temeroso de que causen problemas a las meretrices en su propio territorio, donde ellas tienen el control por un acuerdo con la policía y la mafia. Como era de esperar, allí las cosas se complican porque Jack se pasa de la raya cuando una joven prostituta se niega a irse con el grupo. Sus compañeras y Dwight le ayudarán a librarse de ellos, pero cuando acabe el enfrentamiento las cosas se pondrán muy mal para todas las trabajadoras del barrio viejo. Y es que Jack ocultaba un secreto del que nadie era consciente.

Sin City. La gran masacre es la tercera entrega de la serie original de Sin City. Sin embargo por algún error de la colección de Norma Editorial que compré en Bibliostock, está numerada a continuación de El duro adiós, que sí fue la primera en aparecer. Esto lo comento porque nada más comenzar a leer este tomo doble se da por hecho que deberíamos saber quién es el protagonista, el porqué de su reconstrucción facial, el regreso a Basin City, etc. etc. Según leemos en la Wikipedia, esta falta de contexto se debe a que cronológicamente este tomo es inmediatamente posterior a Mataría por ella, la segunda entrega de la cual también Dwight es el protagonista. Excepto por este pequeño detalle, que chirría cuando empiezas el cómic, tengo que reconocer que a nivel argumental este episodio me ha parecido mucho más interesante que el primero. Por supuesto estamos ante una obra de temática criminal clásica que incluye los personajes habituales en el género. Antihéroes marginados (prostitutas, tipos honrados caídos en desgracia), polícías corruptos y la mafia inundan las páginas. Sin embargo las situaciones que nos muestra incluyen elementos muy originales. Por ejemplo las prostitutas organizadas según un modelo de autogestión y con grupos de autodefensa, o los ex-terroristas del IRA transformados en mercenarios a las órdenes de la mafia. De todas formas como logro más destacable señalaría el desenlace, que nos aproximan más a una historia épica que una trama noir. De hecho la idea está tan presente en la narración que Frank Miller evoca brevemente en sus páginas la Batalla de Termópilas, la cual adaptaría en 300 algunos años después .

Desde el punto de vista artístico esta entrega repite las características de la anterior: el uso exclusivo de tinta negra, grandes contrastes en las viñetas, abundancia de escenas nocturnas o la magistral habilidad de Miller para emplear en los dibujos elementos propios de la abstracción geométrica. Aunque sigue habiendo muchas escenas que se resuelven visualmente, yo diría que hay más texto, especialmente en cuanto a Dwight como narrador en primera persona. Porque los personajes siguen siendo bastante parcos en palabras, que es otro cliché del género. Resumiendo, a pesar del patinazo editorial al desordenar las entregas, me ha parecido que este episodio está mucho más elaborado. Y estéticamente sigue siendo fantástico. Tenéis más reseñas en La casa de El y Los mejores cómics.

18 feb. 2019

Siete casas vacías - Samanta Schweblin

Samanta Schweblin juega con lo extraño dentro de lo cotidiano en los siete relatos cortos incluídos en Siete casas vacías. Unas pinceladas de rareza, de locura, definen el carácter de sus personajes. Los protagonistas exhiben unos desvaríos que sin llegar a ser peligrosos podrían provocar un desastre. Sobre todo cuando se enfrenta a su entormo más cercano. Los textos oscilan entre el desasosiego y la angustia. Todos transcurren en entornos de lo más corriente, en contextos en que sin duda podremos reconocernos. Schweblin toma siempre como punto de partida las relaciones familiares, de pareja o de proximidad, por ejemplo entre vecinos, que demuestran ser una fuente inspiración estupenda. Quizás por eso las sensaciones que transmiten son tan vívidas. Los títulos de los relatos son:

  • Nada de todo esto
  • Mis padres y mis hijos
  • Pasa siempre en esta casa
  • La respiración cavernaria
  • Cuarenta centímetros cuadrados
  • Un hombre sin suerte
  • Salir
A pesar del hilo conductor comentado, cada uno de ellos tiene unos matices diferentes. Desde la inquietud y las preocupaciones que provoca una madre inestable en 'Nada de todo esto' (mi favorito), al toque humorístico entrañable de 'Mis padres y mis hijos'. La pena por la pérdida de un hijo de 'Pasa siempre en esta casa' o la aceptación de la vejez y la enfermedad como antesala de la muerte en 'La respiración cavernaria', para mi gusto el más crudo del volumen. 'Cuarenta centímetros cuadrados' y 'Salir' comparten un cierto malestar existencial. No obstante 'Un hombre sin suerte' se sale un poco del nexo común del resto de cuentos, que en conjunto ganaron el IV Premio Internacional de narrativa Breve Ribera del Duero en 2015. También este último tiene un galardón (Premio Internacional de Cuento Juan Rulfo 2012), y desde luego es una pieza excelente. Es solo que su temática deja de lado esa "demencia cercana" para mostrarnos una turbadora historia de pedofilia que sin caer para nada en el morbo fácil, mezcla magníficamente el punto de vista del adulto y la niña. 

El volumen apenas pasa de las 120 páginas, así que los cuentos no son demasiado extensos. En ese sentido sólo 'La respiración cavernaria'  destaca sobre los restantes. La prosa de la autora argentina es muy ágil y directa. Con frases cortas sin artificio ni ornamentos inútiles. Abundan eso sí, los términos y construcciones propias del español que se habla en su país, que a mí por lo menos me parecen super refrescantes y son un motivo más de atractivo para el libro. Tendré que seguirle la pista. Más reseñas en Libros prohibidos, La esquina de ese círculo y El alma de la piel.

14 feb. 2019

El señor de las muñecas y otros cuentos de terror - Joyce Carol Oates

El señor de las muñecas y otros cuentos de terror contiene un total de seis relatos cortos de terror psicológico. Joyce Carol Oates no necesita  criaturas del averno o entidades paranormales para meternos el miedo en el cuerpo. Le basta con recurrir al ser más aterrador que haya existido nunca sobre la faz de la Tierra: el ser humano. Los protagonistas de estas historias exhiben una gama de desajustes psicológicos que van de la psicopatía más desalmada a una inseguridad y paranoia patológicas. Sus actos se mueven al margen de los valores éticos y morales de la sociedad en la que viven a pesar de que en apariencia están totalmente integrados en ella. Aprovechan las debilidades emocionales de sus congéneres para satisfacer sus perversiones y no muestran el menor arrepentimiento por ello. Ya sean víctimas o verdugos, los personajes principales se mueven en una zona de ambigüedad moral tal, que puede provocar que los papeles que están interpretando se intercambien sin que apenas sean conscientes de ello. Los títulos incluídos son:

  • El señor de las muñecas
  • Soldado
  • Accidente por arma de fuego. Una investigación
  • Ecuatorial
  • Mamaíta
  • Misterios S.A.
Narrados en primera persona, la escritora estadounidense no expone de manera manifiesta la psicología de los personajes y mucho menos sus actos abyectos. Una aparente imprecisión en el discurso conduce a que la incertidumbre se apodere de incauto lector desde el primer momento, obligándole a extraer sus propias conclusiones a medida que el texto avanza. Oates juega con el cerebro reptiliano de la audiencia, dándole pistas que evidencien el peligro pero a la vez dejando abierta la posibilidad de que todo sea un miedo infundado sin base real. Desde un punto de vista cognitivo, su narrativa dispara muchas alarmas, aunque no las suficientes para que adoptemos una estrategia de supervivencia (ya sea huir o pelear). Levanta múltiples sospechas pero deja hueco suficiente para que nuestra mente racional trate de analizar lo leído y rebatirlo con objetividad. De esta manera nos atormenta por hacernos pensar mal sin motivo, proporcionándonos una deliciosa mezcla sin igual de culpabilidad y excitación.

Las seis piezas me han parecido absolutamente magistrales. Nunca podría haber imaginado que me iba a enfrentar a unas tramas tan retorcidas, inquietantes y bien compuestas. Los cierres además repiten siempre el mismo esquema: un clímax que no se finaliza de manera explícita pero en el que solo una solución encaja. Y por si esto no fuera suficiente, a la más que evidente trama de horror se suman subtextos de denuncia contra diferentes males que afectan al mundo contemporáneo. Racismo, pobreza, familias disfuncionales. Uno de ellos ('Ecuatorial'), incluso hace una reprobación a la ciencia desde una postura claramente animalista que me ha dejado sin habla. En fin, una auténtica maravilla. Desde hoy mismo me declaro fan incondicional de esta octogenaria escritora. Tenéis más reseñas en El pájaro burlón, Un libro junto al fuego y Un libro al día. En todos ellos hay un breve resumen de cada uno de los relatos.

10 feb. 2019

La buena terrorista - Doris Lessing

Londres en la primera mitad de los 1980s. Paro, recortes sociales, privatización de empresas públicas, recesión, huelgas por todo el país. En pleno thatcherismo los jóvenes ocupan viviendas cuyos dueños han forzado al abandono para que entren en ruinas y así poder especular con el suelo. Alice y Jasper, desempleados y unidos por una insana relación de codependencia, están muy comprometidos con el movimento obrero y han formado su propio partido político: la Unión de Centro Comunista. Después de pasarse tres o cuatro años viviendo en casa de la madre de Alice a sus expensas, tienen que marcharse tras una discusión espantosa entre las dos mujeres. Así que se instalan en una casa ocupada en el 43 de Old Mild Road, donde ya viven otros afiliados. Alice, que está curtida en muchos squatts (tiene 36 años y es la mayor del grupo), enseguida organiza la vivienda comunal. Consigue regularizar su situación con el ayuntamiento y comienza las reparaciones para volverla a hacer medianamente habitable. En este ambiente antisistema decidirán que es el momento de entrar en acción y dejar claro su rechazo frontal al capitalismo y el sistema neoliberal. Y en este estado de las cosas, no ven otra salida que la lucha armada.

La idea que me había formado de La buena terrorista antes de empezar a leerla y sin tener ni una pista de la trama, es que se trataba de una novela política. Con mucha soflama y mucho discurso. Como suele pasar con las ideas preconcebidas, es raro que se ajusten a la realidad. Es cierto que la trama recoge aspectos sociales y políticos inherentes al tiempo en que transcurre, sin embargo estamos más bien ante un drama psicológico que muestra cómo unas ideas políticas se pueden pervertir desde la intransigencia y la intolerancia. Pero bueno, eso ocurre bien entrada la mitad del libro, me atrevería a decir casi el tercio final. Porque la mitad y más no es más que el relato de la inacabables tareas burocráticas y domésticas que lleva a cabo la protagonista en la casa ocupa. El ayuntamiento, la compañía eléctrica, la basura, reparaciones, pintura, preparar sopas de verduras y hacer té y/o café. Alice se convierte en una figura maternal que dedica prácticamente todo su tiempo a cuidar del resto de ocupantes de la casa y del estado de la vivienda en sí. Todos estos aspectos se narran de manera muy ágil y entretenida, pero tanto texto tratando de funcionarios del ayuntamiento o la policía, o bien buscando un calentador de agua o una cocina terminan haciéndose muy cansinos. Es como ver Los jóvenes/The young ones pero en versión seria y realista. Lo único que se puede sacar en claro de todas esas explicaciones es la realidad interna de la protagonista, claro está. En ese sentido Doris Lessing perfila muy bien su carácter y exhibe a la perfección su doble rasero: amable y solícita con sus camaradas de la UCC, pero miserable y desaprensiva con su familia, a quienes no duda en robar el dinero que necesita para poner en marcha la casa ocupa.

La narración muestra muy bien también los conflictos que surgen en un grupo humano. No solo todo el elenco de personajes secundarios tiene unas historias personales detrás como para echarse a temblar, sino que además y como cabría esperar, no todos están a favor de a favor de la lucha armada o de colaborar con otros grupos terroristas (el IRA) o con los infiltrados de la Unión Soviética. De hecho los constantes fracasos que sufren cuando intentan contactar con unos y otros aportan a la novela unos toques de humor bastante crueles. No en vano se descubren como una camarilla de jóvenes totalmente desorientados. Bajo mi punto de vista, lo mejor de la novela son las escasas aportaciones de Dorothy, la madre de Alice. Ya sea mediante evocaciones de la protagonista o en algunos encuentros que mantiene con ella, en estas pocas pero excepcionales ocasiones, queda muy clara la sagacidad de Lessing para en apenas unos párrafos desnudar el alma de los personajes. De esta forma entendemos el porqué de sus actos y las razones que les han llevado a ser lo que son. Que conste que en esas contadas oportunidades me he quedado devastado. Pero tampoco voy a ocultar que para ser lo primero que leo de la premio Nobel de Literatura de 2007, me ha dejado bastante indiferente. Tenéis más reseñas en Novela negra y cine negro y El cerebro habla.

5 feb. 2019

Summa technologiae - Stanisław Lem

Summa technologiae recopila un total de ocho ensayos en los cuales Stanisław Lem anticipa la evolución a futuro del ser humano y de la sociedad. El punto de partida es el estado de la ciencia y la tecnología en el momento de la escritura de los mismos (principios de los 1960s). Podría pensarse que sus exploraciones han quedado obsoletas irremediablemente, sin embargo sorprende comprobar la gran capacidad visionaria del autor polaco, que se atrevió a apostar por conceptos que en aquellos años apenas pasaban de ser ideas de índole filosófico, pues se carecía por completo de los medios técnicos necesarios para realizarlos. Basándose en los asombrosos descubrimientos y avances de que había sido testigo en todas las ramas del saber, pudo prever con acierto que en pocos años dichas propuestas, que no pasaban de ser planteamientos casi de ciencia-ficción, serían factibles.

El libro resulta bastante arduo, complicadísimo a ratos. El contenido científico no creo que sea accesible a la mayoría de los lectores. Lem maneja principalmente conceptos de cibernética y teoría de sistemas a los que se suman, dependiendo del tema que esté tratando, las mátemáticas, la física, la teoría de la comunicación, la genética o la astrofísica (por poner solo unos ejemplos). Por si eso no fuera suficiente, en algunos momentos el texto se vuelve tremendamente filosófico, con desarrollos muy eleborados que comprenden cuestiones éticas tratadas con un gran nivel de abstracción. Tanto que me han obligado a releer párrafos enteros sin que eso haya servido para que llegue a entenderlos. Una cierta base científico/tecnológica ayuda, pero aun así hay que centrarse mucho para seguir todas sus ideas. El escritor polaco aporta ejemplos en la mayoría de los casos y además, justifica la viabilidad conceptual de sus proyecciones con mucho detalle. A veces, como cuando describe la realidad virtual (Fantomología según su nomenclatura), puede llegar a hacerse algo pesado, por más que sea comprensible la necesidad que pudo haber tenido de hacerlo para dotar de veracidad a sus planteamientos. Por cierto que algunos detalles de experimentos con animales que también le permiten tomar como válidas sus suposiciones dan bastante grima: perros a los que les han seccionado la columna vertebral, ratas con electrodos implantados en los centros del placer/dolor del cerebro, monos a los que han separado los dos hemisferios cerebrales, etc. Quiero pensar que a día de hoy hay algo más de sensibilidad sobre el uso de animales en experimentos científicos, pero la verdad es que dudo mucho que sea así.

Ya sea en la búsqueda de vida inteligente en el universo, en la inteligencia artificial (Intelectrónica), la ingeniería genética o la biónica, Lem hace gala de su reconocido anti antropocentrismo para evaluar todas las posibilidades que estas ramas de la ciencia y la tecnología nos pueden deparar en el futuro. De esta manera evita enfocar sus planteamientos desde una óptica exclusivamente humana, algo que es habitual en su obra de ficción. Por cierto que otro aspecto muy interesante de estos ensayos es que nos permiten comprobar que muchas de estas ideas se incorporaron en sus novelas. En Paz en la tierra incluye el desdoblamiento de la personalidad tras un procedimiento de neurocirugía (callosotomía), y también introduce unos entes no autónomos (que irónicamente denominó dispositivos LEM) como prolongaciones sensoriales y motoras externas al ser humano. La posibilidad de existencia de seres inteligentes en diferentes estados de la materia aparece en Golem XIV. El casi inconcebible concepto de máquinas autosuficientes modeladas según los principos de la genética humana y que se lanzan al universo a colonizar planetas, encaja a la perfección con las abundantes descripciones de enigmáticos centros de producción de Edén.

No deja de ser una suerte que por fin este título esté disponible en castellano. Es tremendamente interesante y anticipatorio, no podemos encontrar mejor prueba de la certera capacidad visionaria del autor polaco. Ahora que ligerito y fácil de leer no es, las cosas como son. Tenéis más reseñas en Los Inrockuptibles y Revista de letras.

1 feb. 2019

La cartera del cretino - Kurt Vonnegut

Yo quería leer Barbazul pero como estaba en préstamo me he tenido que conformar con La cartera del cretino. Este volumen recopila seis relatos cortos y un ensayo (artículo de opinión más bien, diría yo) de Kurt Vonnegut que habían permanecido inéditos hasta su publicación póstuma en 2012. Inéditos. Póstumos. Eso debería darnos una pista. ¿No resulta un poco raro? Siete textos que no habían visto la luz cuando el autor vivía y que se editan siete años despúes de su muerte. En realidad no es tan raro, es la típica estrategia mercantilista que aprovecha el tirón de un nombre relevante para publicar cualquier cosa que haya escrito. Porque una vez leído no me queda más opción que admitir que los cuentos dejan bastante que desear. Desarrollos pueriles, finales previsibles, temáticas aburridas. Nadie pone en duda que Vonnegut es autor de un buen puñado de novelas que a pesar de ser tener elementos de ciencia-ficción, han transcendido el género y se  han convertido en clásicos por su calidad. Pero no es el caso de los relatos que se incluyen en este tomo. Acostumbrado a los agudos análisis sobre el ser humano que hay en sus historias me cuesta incluso creer que sean suyos. Respecto al ensayo, se centra en la decepción y el peligro que el ser humano supone para sus congéneres y para la Tierra, algo que se transmite muy bien en casi todas sus obras. Sin duda es lo único que he me ha parecido medianamente interesante de todo el volumen. Los títulos son:

  • Episodio uno: Entre tibio y Tombuctú
  • Episodio dos: Roma
  • Episodio tres: Paraiso junto al río
  • Episodio cuatro: La cartera del cretino
  • Episodio cinco: Señorita Snow, está usted despedida
  • Episodio seis: Paris, Francia
  • Episodio siete: El último de Tasmania
  • Apéndice: La ciudad robot y el señor Caslow (relato scifi inconcluso)
No tengo mucho más que decir, a unos cuentos mediocres se añade una traducción plagada de modismos del español europeo y de uso contemporáneo, algo que, por si no teníamos bastante, les resta credibilidad. Expresiones como "me quedé sopas", "colega", "pillar un tren", "colgó a lo bestia" o "pasta que pulirse" trasladan las narraciones a un lugar y un momento en el tiempo que no les corresponde. Vamos que se han juntado el hambre con las ganas de comer. Yo que vosotros, lo descartaría sin pensármelo ni un segundo. Es suficiente con que yo haya picado el anzuelo. Más reseñas en Viaje alrededor de una mesa, Lectura y locura y Todo literatura. Son todas super entusiastas, ¿o qué pensábais? Se trata de Vonnegut, así que no hay dios que le chiste. Por lo menos incluyen un mini resumen de cada relato, cosa que yo, visto el desinterés que me han causado, no me he planteado hacer ni por un momento.

28 ene. 2019

Gracias por la compañía - Lorrie Moore

¿Quién es Lorrie Moore? Para mí y hasta hace unos días, una total desconocida. ¿Y por qué no es más popular? Buena pregunta, porque en Gracias por la compañía, que ha sido mi toma de contacto con su obra, me he encontrado con ocho relatos cortos magníficos que creo merecen mucha más atención.

La escritora norteamericana nos trae historias que transcurren en contextos contemporáneos y desarrollan enfrentamientos en las relaciones personales y familiares. ¿Y a qué nos suelen llevar nuestras personas más cercanas? No obligatoriamente a un infierno, pero la literatura necesita exponer un conflicto, así que nada mejor que aprovechar nuestro entorno más cercano para mostrar cómo la vida se nos torna más difícil por esa necesidad humana de rodearnos de nuestros iguales. Algo que a base de mantenerse en el tiempo no diré que conduce a la amargura, no en todos los casos, pero desde luego sí provoca el abatimiento. Las batallas previas a una ruptura sentimental, la crisis tras un divorcio, la incertidumbre ante nuestras nuevas parejas, las complicaciones de ser una madre soltera, la incomprensión que causan los hijos adolescentes, la desesperación de la vejez o la soledad.

La visión de Moore sobre los problemas que nos preocupan es muy acertada y sus reflexiones son agudas y muy atinadas. Hay también mucho humor en los textos, un humor muy ácido que se explota el lado divertido de la situación los protagonistas para quitarle hierro al drama que se está construyendo en su vida. Los cuentos tienen esa característica típicamente postmodernista que hace que no sean unidades compactas, sino piezas abiertas que no concluyen. En definitiva la realidad no es estanca, se ajusta mucho mejor a la idea de continuo temporal del cual la autora nos muestran solo un trozo. En ese sentido me han recordado a los de Joy Williams, pero con una chispa agridulce que los hace mucho más llevaderos. Su prosa es muy elaborada, se nota a la legua que ha trabajado sus textos con minuciosidad para lograr que sean fácilmente entendibles. Esto nos queda bien claro cuando nos topamos con alguna de sus abundantes frases complejas: a pesar de su extensión, las oraciones de relativo incrustadas o las enumeraciones que incluye, el mensaje y la intención se captan y asimilan sin dificultad alguna. Por comentar algún punto en contra tengo que admitir que cuando se pone ocurrente, en muchas ocasiones se vuelve demasiado resabiada. Muchas de esas salidas ingeniosas que aparecen para romper el tono pesaroso general pecan de artificiosas. Pero vamos, que como queja es bastante inconsistente, así que os animo a leerlos. Y como son solo ocho y la reseña me ha quedado moderadamente escueta, os dejo a continuación los títulos de los cuentos.

  • Muda
  • El enebro
  • Pérdidas de papel
  • Enemigos
  • Alas
  • Referencial
  • Sujeto a registro
  • Gracias por la compañía
Tenéis más reseñas en Un libro al día (donde por cierto este volumen no sale nada bien parado), Noticias desde el sur (con un breve resumen de cada relato) y Club de catadores.

24 ene. 2019

Extinción - Thomas Bernhard

Franz Josef Murau acaba de regresar a Roma tras asistir a la boda de su hermana Caecilia en su localidad natal, Wolfsegg, en la Alta Austria. Hace años que vive cómodamente autoexiliado en la ciudad eterna, lejos de su adinerada familia, a la que no soporta y que le ha tratado como a un paria desde pequeño. Se disponía a olvidarse de su agotadora y asfixiante estancia en el hogar paterno cuando un telegrama de sus hermanas le informa de que sus padres y su hermano Johannes, futuro heredero de las numerosísimas propiedades, han muerto en un accidente de tráfico. Por tanto se ve obligado a volver de inmediato a Wolfsegg para el entierro y además, para asumir el papel de nuevo señor de la enorme explotación agrícola y ganadera familiar.

Uno de mis propósitos para el 2019 es dar cuenta de todos esos libros que se me van acumulando año tras año ya que por su tamaño, no son prácticos para leer en los trayectos de metro hacia/desde el trabajo. Extinción es uno de ellos y ha sido el primero de muchos (o eso espero), que he leído exclusivamente en casa. Incluído en un volumen doble que también recoge Hormigón, se trata de la novela más extensa de Thomas Bernhard. Más de 400 páginas en las que se despliega su vertiginosa prosa a modo de hilo de conciencia del protagonista-narrador en primera persona. Divida en dos partes, cada una de ellas consta de un sólo párrafo. No hay puntos y aparte. Solo el imparable pensamiento de Murau que al igual que un alud de nieve, resulta incontenible una vez que se lanza a explorar su situación personal y familiar a raíz del desgraciado acontecimiento. La primera, titulada 'Telegrama', transcurre en Roma y le sirve de recapitulación de su vida hasta el momento. La segunda 'El testamento', que se desarrolla en Wolfsegg durante el entierro, le obligará a tomar conciencia del gran cambio que se va a producir en su vida debido a las propiedades que va a recibir.

Creo que ésta es una de las novelas más absorbentes y accesibles de Bernhard. Es cierto que a simple vista la densidad de la escritura y la composición de las páginas impresionan. No hay huecos para descansar la vista, no hay separaciones entre párrafos (¡no hay párrafos¡), no hay espacios vacíos con el fin de línea en los diálogos. Apenas los hay, pero los pocos que aparecen no se despliegan con guiones, cada frase en una línea, sino que se integran en la narración en estilo indirecto. Es decir, nos enfrentamos a 400 y pico páginas repletas de texto desde la primera hasta la ultima. Algo que no es muy habitual hoy día. Y no obstante el autor austriaco exhibe una habilidad asombrosa para hacernos llegar un texto que see lee con una facilidad incomparable, rebosante de su habitual vehemencia a la hora de enjuiciar la sociedad actual. Porque si hay algo que le resulta totalmente necesario es dejar claro los seres tan despreciables que somos. Así pues, palabras de gran significación inundan los pensamientos del protagonista que se debate en actos abyectos, individuos mezquinos, injusticias intolerables, rostros aniquilados o mentiras repugnantes. Y lo terrible del caso es que tiene razón. A pesar de que pueda hacernos ver que su propia existencia le resulta insoportable, el narrador/protagonista nos sorprende a cada poco con divertidísimas reflexiones en las que por lo general, bromea con su propia desgracia o se burla de la mediocridad de todo su entorno. A medida que el grado de indignación va subiendo, llega un momento en que no le queda más remedio que romper bruscamente con esa irritación con un comentario que aunque sin duda resulta  gracioso y ocurrente, esconde un profundo análisis de la naturaleza humana.

Pero que nadie se llame a engaño. Estamos ante una obra que es 100% bernhardiana, así que su objetivo principal es la crítica, una crítica dirigida a la sociedad, empezando por Austria y su pasado nazi (llegando a cotas de infamia muy superiores a las de otras de sus novelas), y continuando con la Iglesia Católica y sus intrigas de poder. Una reprobación del dinero y sus privilegios, un jucio sumarísimo contra la familia y la manera en que los padres o un hogar inapropiado puede llegar a anular a sus hijos. Un grito feroz a favor de la cultura y en contra del desprecio a las artes. La prosa exhibe también sus características habituales, con esas frases larguísimas que dan vueltas y vueltas sobre una misma idea pero que basculan sobre una única palabra. Donde cualquier otro escritor emplearía sinónimos, pronombres o elipsis para no repetirse, Bernhard nos machaca reiterando el mismo término espaciadamente una y otra vez, imprimiendo de esta manera a la lectura una musicalidad y un ritmo inequívos. Una auténtica maravilla, no la puedo calificar de otra manera. Ha sido otra de esas pocas veces en que a medida que he ido vanzando en la lectura, me he empezado a poner de muy mal humor porque era consciente de que me aproximaba irremediablemente al final. Y como por otro lado me era imposible parar, cada vez lo tenía más cerca. A pesar de lo que he disfrutado del libro, no deja de ser una mierda. Tenéis más reseñas en La ciudad sin cines, con un extenso y completo post donde se comentan las dos obras de este volumen, els orfes del Senyor Boix (en catalán) y La guía.

20 ene. 2019

Siete cuentos morales - John M. Coetzee

John Maxwell Coetzee vuelve a tomar como protagonista de sus relatos cortos a la escritora australiana ficticia Elizabeth Costello (a quien nos presentó en Elizabeth Costello pero que también aparece en Hombre lento). Bueno al menos lo hace en cinco de los siete cuentos que recoge este breve volumen de literatura breve. Los dos primeros no mencionan el nombre de las protagonistas pero por el contexto yo diría que no tienen nada que ver con dicha autora y filósofa. Los cinco últimos están protagonizados por una Elizabeth Costello de edad avanzada y en una situación bastante complicada con respecto a sus dos hijos. Ellos quieren que se vaya a vivir con alguno de ellos o a un centro tutelado para personas mayores pues aunque todavía se desenvuelve moderadamente bien por sí misma, su salud ya le está jugando malas pasadas debido a su edad. Los dos primeros sin embargo tratan de dos mujeres jóvenes y desde mi punto de vista no hay nada que haga pensar en que se trata de Costello en otros momentos de su vida.

Ese conflicto sobre la senectud, la familia, la decadencia física y la dependencia es el telón de fondo de los planteamientos filosóficos que expone la escritora inventada por Coetzee. Lógicamente abarcan esas cuestiones pero también el proceso de creación literaria y sobre todo, la relación del hombre con los animales, que probablemente sea el aspecto que más ha trascendido de su obra. Su aproximación a la cuestión no es siempre animalista y política (que por supuesto aparece), sino que en ocasiones adopta también un enfoque puramente basado en la empatía y en la conexión que se puede establecer con un individuo de otras especies, lo cual puede llegar a ser contradictorio con la defensa de los derechos de los animales. En una suerte de meta-análisis metaliterario, el Nobel sudafricano explora, a través de la protagonista, los trabajos de otros filósofos que han tratado la relacion del hombre con los animales en su obra (René Descartes, Martin Heidegger o la menos conocida Marian Dawkins). En ellos cuestiona sus opiniones que como es de esperar, son antropocentristas y por tanto limitadas en el espectro de temas a tratar si queremos abordar este asunto correctamente. Al hacer partícipe del contenido de sus textos a John, uno de sus hijos, se establece una lucha dialéctica entre ambos en la cual el vástago expone los puntos de vista más cercanos al pensamiento mayoritario. Sin duda uno de los mayores logros de Coetzee es la naturalidad con que establece el toma y daca de opiniones, que resulta una maravilla leer.

El libro me ha encantado pero me ha sabido a muy poco. Apenas sobrepasa las cien páginas de extensión y siendo malpensado, tiene toda la pinta de ser una maniobra editorial para aprovechar la gallina de los huevos de oro. Luego está la traducción, que aunque está muy próxima a la norma neutra, tiene ciertos elementos de la variedad dialectal de Argentina que han logrado que me resulte mucho más extraña que si fuera 100% argentino. Las particularidades léxicas son menores (ciertos términos y giros que aparecen muy ocasionalmente), pero las sintácticas me han hecho perder un poco la atención. Y es que aunque no se usan las formas verbales propias del español de América del Sur (voseo, imperativo), el pretérito perfecto brilla por su ausencia. El pasado simple lo sustituye siempre. Donde estoy acostumbrado a emplear "he desayunado" aquí se lee "desayuné", aunque hayan terminado de tomarse las tostadas y el café hace cinco minutos. Por supuesto es perfectamente válido usar el pasado simple, de hecho si nos atenemos al número de hablantes que lo utilizan, su uso es muchísimo más frecuente (por ahí dicen incluso que el pretérito perfecto está en franca retirada en el lenguaje hablado). Pero a mí en una situación de proximidad temporal me resulta adecuado usar este tiempo verbal compuesto, ¡qué le voy a hacer! En fin una rabieta inofensiva y absurda a la que no hay que hacer mucho caso porque el libro se disfruta igual con el perfecto que con el pasado simple. Tenéis más reseñas en Anika entre libros, El blog de Juan Herranz o Culturamas. Curiosamente los dos primeros no consideran de interés mencionar la relevancia que los derechos de los animales tienen en los textos. No son los únicos, he curioseado otros blogs de reseñas y lo mismo. Parece que lo evitan aunque lo cierto es que por destacarlo no estás obligado a compartir su opinión ni a hacerte activista del FLA.

16 ene. 2019

Mapas en un espejo. Fábulas y fantasías - Orson Scott Card

Casi un año depués de leer el primer tomo, le toca hoy el turno al tercer volumen de Mapas en el espejo, que recopila toda la narrativa breve de Orson Scott Card hasta 1990. El título Mapas en un espejo. Fábulas y fantasías nos da una pista clara acerca de la temática de los diez cuentos que incluye. Efectivamente la gran mayoría son fábulas de fantasía en el sentido más clásico de magia, espadas y dragones. Hay dos que sin embargo se pueden clasificar sin problema de ciencia-ficción. Uno de ellos encaja muy bien el tono general del volumen, a pesar de ser claramente distópico y estar ambientado en una sociedad evolucionada de manera perversa. El segundo y último de la compilación, rompe completamente la línea general y por mucho que el autor se empeñe en defender su inclusión en este tomo en la apostilla final, en mi opinión tanto interés solo viene a demostrar que su aparición aquí es claramente cuestionable. Os dejo a continuación los títulos junto con una somera calificación el género.

  • Sonata sin acompañamiento / Scifi distópica
  • Un largo viaje para matar a Richard Nixon / Fantasía - trama contemporánea
  • La salamandra de porcelana / Fantasía - tradición clásica europea
  • Mujer media / Fantasía - tradición clásica europea
  • El bruto y la bestia / Fantasía - tradición clásica europea
  • La princesa y el oso / Fantasía - tradición clásica europea
  • La magia de la arena / Fantasía - tradición clásica Oriente Medio
  • El mejor día / Fantasía - tradición clásica europea
  • Plaga de mariposas / Fantasía - tradición clásica Oriente Medio
  • Los monos creían que todo era jolgorio / Scifi
Los relatos recogen toda la tradición de cuentos clásicos tanto europeos como de Oriente Medio siguiendo la estela de 'Las mil y una noches'. El planteamiento y desarrollo de los mismos se basa en un enfrentamiento maniqueo entre la bondad y la maldad, que evidentemente funciona a la perfección en este género. Princesas bellísimas y de corazón noble por un lado, príncipes codiciosos y crueles por otro. Gigantes bonachones y generosos que solo reciben burlas como pago a su altruismo. Padres viudos que se desviven por una hija que padece las graves consecuencias de un acto irreflexivo de su progenitor. Niños a quienes unos guerreros despiadados dejan huérfanos y se ven obligados a vagabundear buscando venganza. Para tranquilidad de todos, la lección moral final se puede considerar de validez universal y no está mancillada ideológicamente por las creencias religiosas reaccionarias de Card. De hecho las moralejas tienen un cierto poso budista en tanto en cuanto intentan hacernos ver la importancia de apreciar la vida tal cual es, con sus alegrías y sus desdichas, y que nos esforcemos siempre por buscar el amor y el perdón en contraposición al odio y el rencor.

No voy a negar que las historias me han sorprendido muy gratamente a pesar de que casi ninguna es el colmo de la originalidad y el desarrollo es bastante predecible. Pero a ver, que son cuentos que en su mayoría se podrían leer a los niños sin problema, basta tener en cuenta la intención para disfrutar de ellos. De hecho algunos me han emocionado bastante porque reflejan muy bien la basura a que se ve sometido a diario el ser humano por parte de sus congéneres y aun así, los profundos deseos de amor y aceptación que laten en nuestros corazones. La verdad es que el autor se podía aplicar las enseñanzas de sus escritos a sí mismo y dejar de ir pidiendo el recorte de libertades para los que no pensamos como él ni compartimos su credo religioso. Tenéis otras reseñas de este tomo en El cubil del Cíclope y La hora falsa. Los dos describen el argumento de todos los cuentos, el primero de manera muy extensa y el segundo mucho más brevemente.

12 ene. 2019

El honor perdido de Katharina Blum - Heinrich Böll

Colonia en carnavales de 1974. Katharina Blum es una joven de 27 años muy atractiva y trabajadora. Ha salido adelante ella sola con su esfuerzo personal tras una infancia bastante difícil. Tiene un empleo de jornada completa como asistenta doméstica en casa de una pareja acomodada de profesionales de mediana edad, los Blorna, donde es muy bien valorada y apreciada. Aun así, acepta trabajos esporádicos para ganar algo más de dinero y poder adelantar pagos de la hipoteca de su vivienda. Su madrina la invita a una fiesta de carnaval, donde se pasa toda la noche bailando con un joven al que acaba de conocer. Al final de la noche se van juntos a casa de K., él se marcha sin despertarla y cuando ella por fin lo hace, se encuentra con la policía en su vivienda. El joven desconocido resulta ser un atracador de bancos a quién se acusa además de asesinato. Katharina es interrogada por la autoridad y el PERIÓDICO inicia una campaña sensacionalista de descrédito de la joven, dejando de lado cualquier ética periodística y buscando únicamente el morbo y las ventas.

A pesar de ser con casi toda seguridad la novela más conocida de Heinrich Böll, nunca he mostrado mucho interés por El honor perdido de Katharina Blum porque había visto la adaptación a la gran pantalla de 1975, dirigida por Volker Schlöndorff y Margarethe von Trotta. Así que con esto me daba por satisfecho. Sin embargo es verdad que en algún blog que reseñaba el libro avisaban que existían diferencias entre ambos. Como es uno de esos títulos que han aparecido en mil colecciones con lo mejor de la literatura del siglo XX, me hice con una copia de segunda mano en alguna de mis ya habituales visitas a librerías de lance. Pues bien, tengo que dar la razón a aquella reseña que no recuedo dónde leí. La película capta muy bien el mensaje de fondo de esta obrita de Böll (y si digo obrita es por la extensión, no por que sea un título menor en su producción). Pero el tono, ¡ay, el tono! El tono de la película es exclusivamente dramático, mientras que la obra del Nobel alemán está llena de otros matices que por desgracia, se pierden en el celuloide. Y con eso no quiero decir que el film sea malo, que no lo es, sino más bien que el libro es muchísimo mejor y más rico. Y en seguida explicaré el porqué.

Dada la popularidad de esta novela, me parece casi inncesario hablar de los temas que toca. He leído una edición de El Círculo de Lectores que viene precedida por una introducción de José María Carandell en la cual se analizan brevemente las características de la narrativa de este autor y los acontecimientos que dieron lugar a este libro. Resulta más que evidente que el tema de fondo es una crítica despiadada de la prensa amarilla en general y más en particular, del Bild Zeitung (hoy conocido simplemente como Bild). El sensacionalismo, la manipulación, la tergiversación, en definitiva la falta de profesionalidad son marca de la casa. Y a persar de ello, ha sido uno de los medios de comunicación más influentes en el opinión pública alemana. A Böll no le tiembla el pulso por tanto a la hora de cuestionar el borreguismo de la sociedad, que enlaza con la línea editorial conservadora de dicho periódico. No solo no tiene pelos en la lengua, sino que además lo hace con una mezcla imposible de rigor analítico y humor. Porque si hay algo que me ha sorprendido, que en absoluto se refleja la película, son los certeros golpes de humor que aparecen a cada poco y que consiguen que, a pesar de la espantosa situación por que está pasando la protagonista, no te quede más remedio que reír por las disparatadas ocurrencias a que te enfrentas. La ironía y el humor absurdo, de los cuales la mayor exponente es Trude Blorna (conocida como Trude la Roja), ayudan a rebajar la tensión, aunque detrás de sus aparaciones se sigue notando la censura del escritor a la prensa como reflejo de una sociedad que antepone el beneficio económico a la dignidad.

El libro se articula como una novela criminal de capítulos muy cortos. Escrito con un estilo casi periodístico, el desenlace se nos da a conocer en las primeras páginas y a partir de ahí, Böll juega a su antojo con la información, la ambigüedad y la línea temporal para revelarnos los detalles justos que nos mantendrán en suspenso. No tanto para cononcer el qué, sino para mostrarnos el cómo. Resumiendo, una auténtica maravilla que vuelve a demostrarme por qué este autor está entre mis preferidos. Totalmente recomendada. Tenéis otras opiniones en Solo de libros, U-topía y Un libro al día.
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