31 dic. 2016

La vista desde Castle Rock - Alice Munro

Acabo el año con otro libro de relatos cortos a cargo de la premio Nobel de Literatura de 2013. La vista desde Castle Rock reúne un total de 11 cuentos, más un prólogo y un epílogo, cuyo hilo conductor es el origen familiar de Alice Munro, remontándose hasta sus ancestros escoceses a finales del S. XVIII. Dividido en dos partes, la primera comienza hablándonos de sus antepasados de las islas británicas, de las duras condiciones de vida en el inhóspito valle de Ettrick, donde habitaban, de su emigración a Canadá y Estados Unidos a principios del S. XIX, y de cómo se establecieron como granjeros en unas circunstancias que si bien eran casi tan duras como en Escocia, al menos les daban la esperanza de conseguir una vida algo mejor. Los relatos incluídos en la primera parte, denominada "Sin ventajas" y que finaliza con un par de títulos centrados en su padre, son:

  • Sin ventajas
  • La vista desde Castle Rock
  • Illinois
  • Las agrestes tierras de Morris
  • Trabajar para ganarse la vida
La segunda parte, llamada globalmente "Mi casa" comprende seis cuentos protagonizados por la propia autora, que abarcan desde su infancia a su madurez:

  • Padres
  • Bajo el manzano
  • Ayuda doméstica
  • El plan
  • Mi casa
  • ¿Para qué quieres saber?
Me quedo sin duda con los relatos del primer bloque. Derrochan mucha más fantasía y ficción que los centrados en Munro. Ella misma admite en el prólogo que debe incorporar elementos de cosecha propia si quiere hacer que la narración tenga interés, dada la falta de información concreta que tiene respecto a sus predecesores. También la realidad histórica de los colonos aporta temas muy atractivos y recoge datos impactantes. Sin ir más lejos, los índices de mortalidad por aquel entonces eran descorazonadores: las madres durante los partos, los bebés y críos de cualquier enfermedad infecciosa, los padres en accidentes y por enfermedades también.

Pero no me malinterpretéis, los cuentos de la segunda parte también son estupendos. La cuestión aquí es que enfrentarte a una cría repelente y engreída, a una adolescente que se inicia en el sexo, a los problemas de una mujer joven a punto de casarse o a las complicaciones de salud de una mujer madura resulta poco más que trivial si poco antes has sido testigo de las dificultades por las que hubieron de pasar los emigrantes. Considerados aisladamente ganarían peso específico, pues los orígenes de Munro son muy humildes, muy de clase trabajadora y siendo poco más que una adolescente tuvo que cuidar de su madre, quien padeció Parkinson desde una edad relativamente joven. No obstante, al comparar con los otros les falta chispa. De todas formas se trata de una objeción mejor. El nobel de la escritora canadiense está más que justificado y desde aquí vuelvo a recomendar sus libros; éste también, por supuesto. Tenéis más reseñas en El lamento de Portnoy y en El blog de Enrique Ortíz.

28 dic. 2016

La muerte es un asunto solitario - Ray Bradbury

Venice, L.A., California a finales de los 1940s. Un joven escritor en ciernes de unos veintitantos años, y que malvive con apenas un par de relatos cortos publicados al mes -si hay suerte-, descubre a un anciano muerto entre los restos de una vieja feria semienterrados en un canal. El teniente detective Elmo Crumley, también escritor aficionado, se hace cargo del caso y entre los dos se establece muy buena química de cara a investigar lo ocurrido. Nuestro protagonista (alter ego del autor, según se lee por todas partes), que narra la historia en primera persona y del cual no se llega a saber el nombre, cree que se trata de un caso de asesinato, y guiado por fuertes corazonadas empieza a indagar por su cuenta. Tras seguirle la pista al difunto hasta la habitación alquilada en la que residía, descubre que sospechaba que alguien le estaba siguiendo. Su supuesto asesino ahora parece acosar a la anciana que le arrendaba la habitación. Poco a poco y como resultado de sus pesquisas, nos vamos adentrando en el mundo de los residentes más viejos, solitarios y perdedores de Venice, todos los cuales, debido a los presentimientos del protagonista, se convierten en víctimas potenciales de este psicópata. Y para su desgracia así se demuestra con el paso de los días. Cuando el asesino acaba con una de las mejores amigas del protagonista, una antigua cantante de ópera de éxito en los 1920s pero ahora con obesidad mórbida y enclaustrada en casa, los acontecimientos se desbordan y la búsqueda del criminal se vuelve imperiosa.

La muerte es un asunto solitario es un homenaje a la novela negra clásica norteamerica de los 1930s-1940s y a autores como Raymond Chandler, Dashiell Hammett o James M. Cain. El libro, escrito en 1985, recrea todos los tópicos habidos y por haber, pero hay que reconocer que de verter tanta tinta en describir las localizaciones en que transcurre (un tercio del total de la novela, grosso modo), Ray Bradbury consigue transportarnos a una asfixiante localidad costera que está perdiendo su degradado perfil urbano bajo una incipiente pero imparable especulación inmobiliaria: viejos parques de atracciones situados en muelles, cines o campos de tiro están siendo demolidos para dar paso a la modernidad y al lujo. El relato tiene bastantes tintes fantásticos, ya que la acción se guía por corazonadas, intuiciones o turbias pesadillas que, sin razón aparente, van conduciendo a nuevos cadáveres y señalando nuevas víctimas. Estos personajes secundarios nos ayudan también a sentirnos rodeados de un lumpen de fracasados sin proyección de futuro en este barrio de Los Ángeles: la antigua diva operística Fannie Floriana; Jimmy, Sam, Prieto o Henry el ciego, personajes marginales que comparten alojamiento con la obesa cantante en el mismo destartalado edificio; la antigua estrella del cine mudo Constance Rattigan; su antiguo pretendiente, el perverso actor homosexual John Wilkes Hopwood; el Sr. Shapeshade, dueño del cine recientemente derruido; Cal, el peor peluquero de todo Venice; A. L. Shrank, psicólogo, hipnotista, clarividente y quiromántico; etc.

Aunque la narración es un poco pesada, con adjetivaciones interminables, descripciones innecesarias a cada poco, un lenguaje terriblemente pomposo y afectado que transforma la menor nimiedad en un acto de transcendencia absoluta, etc. etc. etc, tengo que admitir que se hace muy interesante una vez entras en ella, siempre que consigas vencer el rechazo visceral que provoca el estilo ampuloso de Bradbury. En este sentido, yo diría que la componente misteriosa/fantástica ayuda bastante, de hecho tanto la ambientación como la acción me han recordado mucho a La feria de las tinieblas, del mismo autor. Por otro lado, el cierre es bastante flojo, con un par de guiños pretendidamente agudos que para mi gusto resultan bastante simplones, pero en fin, creo que el mérito de la novela está en el ambiente que recrea y en el desarrollo, más que en la sagacidad desplegada en la trama en general y en su resolución en particular. Tenéis más reseñas en MundoSteampunk e Inmediatika; como suele pasar con Bradbury, no hay dios que le chiste ni le critique una coma.

23 dic. 2016

La solución final - Michael Chabon

Recurriendo a la sinopsis editorial podemos dar las pinceladas justas sobre la trama de La solución final sin mucho esfuerzo:
En su largo retiro en la campiña inglesa, un anciano de ochenta y nueve años, que según rumorean los lugareños fue años atrás un famoso detective, vive apartado del mundanal ruido. Un día irrumpe en su ordenada vida Linus Steinman, un muchacho mudo que ha escapado de la Alemania nazi con un loro gris como único compañero. ¿Qué significa la misteriosa cadena de números en alemán que el loro repite incesantemente? ¿Acaso esconde un código secreto de las SS, o es un mero sinsentido?
Parece que hace ya mil años que leí esa espectacular ucronía que me dio a conocer a Michael Chabon: El sindicato de policía Yiddish. Y si aquella novela me fascinó, ésta que hoy me ocupa me ha dejado completamente indiferente. No voy a negar que incluye muchos componentes al margen del puramente detectivesco para que sea distraída: la II Guerra Mundial, espionaje y contraespionaje; flema y tipismo británicos; colonialismo y multiculturalismo incipiente; humor absurdo. Sin embargo es tan corta y el desarrollo tan rápido, que la terminas en un abrir y cerrar de ojos, habiendose expuesto todo a un ritmo tal que apenas deja impronta. Y lo peor del caso es que tampoco es me ha importado demasiado.

¿Entretiene? Pues sí. ¿Es fácil de leer? Mucho. ¿Tiene interés? Más bien no, creo yo. Como podeís comprobar, la profundidad del análisis del post de hoy es directamente proporcional a la impresión causada por esta narración. Tenéis más reseñas en Solo de libros, Cuchitril literario y Soy leyenda.

20 dic. 2016

Las arenas de Marte - Arthur C. Clarke

Martin Gibson es un conocido escritor de ciencia-ficción cuya popularidad, debida no solo a sus libros sino también a sus artículos de divulgación, le lleva a ser invitado al vuelo preinaugural de la primera nave espacial de viajeros que cubrirá la ruta La Tierra-Marte. Ya hace algunos años que existe una colonia humana en el planeta rojo, limitada por el momento a un par de miles de habitantes concentrados en dos enormes cúpulas geodésicas que les protegen de una atmósfera de oxígeno muy enrarecido. Todos los pioneros de la colonización marciana tiene una gran formación científica, técnica, tecnológica o simplemente cuentan con el mayor número posible de habilidades y conocimientos para ser autosuficientes. Cuando nuestro protagonista llega al planeta se encuentra con un sutil rechazo por parte del responsable de la colonia, Warren Hadfield. Él mismo adoptará una postura ligeramente arrogante en su trato con los colonos, en parte como reacción a esta actitud pero también por su forma de ser. Sin embargo al ir implicándose poco a poco en el día a día de la colonia, terminará por integrarse e identificarse con las necesidades y anhelos de los habitantes humanos del planeta, factores que se transmitirán en los artículos que irá enviando a las revistas y periódicos de la Tierra con quienes tenía comprometidos sus reportajes.

Arthur C. Clarke publicó Las arenas de Marte en 1951, por tanto, la imagen que nos ofrece del planeta rojo se enmarca en las expectativas de exploración de nuestro sistema solar propias de la Edad de Oro de la Ciencia-Ficción.

  • Marte fue un planeta cuya mayor esplendor data de miles de millones de años en el pasado.
  • Aún quedan trazas de oxígeno en su leve atmósfera.
  • De la vida inteligente originaria no queda ni rastro, pero aún existen ciertas plantas que consiguen extraer oxígeno de los minerales presentes en el suelo marciano. 
  • También se descubren unos pocos especímenes de una única especie animal hervívora que se alimenta y respira gracias a estas plantas. 
  • Etc.
El primer tercio de la novela transcurre en la nave de transporte de pasajeros Ares. Se trata de una trama muy ligera e insustancial con fondo de space-opera que se sitúa en el típico universo tecnológico clarkiano compuesto de bases espaciales y espaciopuertos que aprovechan la fuerza centrífuga para generar una falsa gravedad. Al aproximarnos a Marte se deja entrever que algo especial se cuece en Fobos, uno de sus satélites. Ya en la superficie y para completar los dos tercios restantes, durante unas exploraciones méramente turísticas se descubren otras cúpulas cuya presencia no está declarada en los planes de expansión terrestre y que hacen sospechar a Gibson que la colonia marciana tiene unos planes que se ocultan a la madre Tierra.

Según mi experiencia, en general las novelas de Clarke son bastante insípidas. Este autor parece escribir para un público que va de los 8 a los 90 años porque sus tramas suelen ser bastante neutras e inocentes, muy poco animadas, sin conflictos reales, faltas de gancho, aburridas vaya. Tampoco es que tenga mal estilo y la lectura sea irritante, no es eso. Es que es monocorde, átono, falto de entusiasmo. La novela que me ocupa hoy tiene tiene un poco de todo para tratar de despertar interés en un público lo más generalista posible desde diferentes apartados. Hay una trama amorosa totalmente inane entre el tripulante más bisoño de la Ares y la hija adolescente del ejecutivo en jefe de la colonia. ¿Qué aporta? Pues nada, ya lo digo yo. Por otro lado el pasado oscuro del escritor ficticio -que no es otra cosa que un primer desengaño amoroso que marcó su vida cuando era universitario-, le persigue hasta Marte. Admito que los aspectos de terraformación de Marte están bien ideados aunque sean totalmente irreales. De hecho hay ciertas características que repetirá en la saga de la Odisea espacial, pero no bastan para que el conjunto convenza. Eso sí, mi sorpresa ha sido mayúscula cuando tras pasarme todo el libro soportando pamplinas antropocentristas de todo tipo (en especial despreciando la inteligencia, las necesidades y la importancia de toda aquella especie que no sea el homo sapiens), el autor reflexiona por boca de Gibson para reclamar un comportamiento ético del ser humano con otros animales de cara a su trascendencia y evolución a estados superiores. Por supuesto, no puedo estar más de acuerdo con él, aunque me quede la sospecha de que su interés viene condicionado por el miedo al "qué dirán" unos seres superiores que nos pudieran estar observándonos. Se ve que muchas ideas presentes en 2001: Una odisea espacial (un libro redondo, en mi opinión) ya rondaban su cabeza casi veinte años antes. Más reseñas en el Sitio de Ciencia-Ficción, Rescepto y Cyberdark.

14 dic. 2016

Muero por dentro - Robert Silverberg

David Selig nació con la capacidad de leer el pensamiento. Su habilidad ha hecho de él un desgraciado, un paria, un marginado, pues saber lo que la gente piensa no le ha servido más que para frustrarse, para deprimirse, para aislarse de sus congéneres, a quienes considera esencialmente mentirosos y falsos. Hijo único de una típica pareja judía neoyorquina, este don increíble moldeó su mal carácter desde pequeño, así que por indicación del terapeuta que le trataba, sus padres intentaron tener un hermanito, pero tras varios intentos que terminaron en aborto espontáneo (su madre ya rondaba los 40), sus progenitores adoptaron a una niña cuando él contaba unos 10 de edad. Por supuesto el nuevo miembro de la familia no sirvió de ninguna ayuda al protagonista. Su misantropía, su soledad, su abandono continuaron año tras año. Sólo con un par de chicas logró mantener relaciones de cierta entidad, pero las mismas se vieron adulteradas por su capacidad de conocer los pensamientos ajenos. Incluso tras dar por casualidad con otra persona dotada de sus mismas facultades psiónicas, nada mejoró, pues al contrario que él, este mutante se siente afortunado de poseer ese poder y ha logrado emplearlo para que su vida sea más fácil, aunque a David sus estrategias le parezcan faltas de escrúpulos y su amistad débil e interesada. Cuando conocemos al protagonista son mediados de los 1970s y malvive redactando trabajos de literatura para estudiantes universitarios mediocres. Su hermana intenta rehacer su relación con él, marcada por el odio mutuo desde siempre, y a David se le hace cada vez más difícil afrontar su existencia porque está perdiendo su extraordinaria habilidad a pasos agigantados, y aunque nunca le haya hecho feliz, esa es la única realidad que conoce.

En Muero por dentro, Robert Silverberg ha conseguido relatarnos una maravillosa historia de soledad y desesperación que en mi opinión, trasciende los límites de la ciencia-ficción. Evidentemente la mutación que afecta al protagonista es un tema recurrente en el género, sin embargo el autor se centra en los efectos que dicha habilidad pueden provocar en la personalidad del sujeto que la experimenta y en cómo afecta a sus relaciones con el resto de su entorno (familia, amigos, parejas, etc.), ignorando casi por completo cualquier aspecto relacionado con la posible causa de la misma. Por otro lado el conflicto que se desarrolla no puede ser más típicamente humano: la pérdida de sus asombrosos poderes, a los que considera culpables de todas sus desgracias, lejos de alegrarle, le hacen aún más infeliz porque va directo a una situación desconocida a la cual no le quedará más remedio que adaptarse. Virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Silverberg ha creado un personaje que inspira pena, compasión, lástima y comprensión a partes iguales.

El protagonista nos relata su mundo en primera personal a base de flashbacks que nos van revelando poco a poco los motivos que le han llevado a quedarse encerrado en si mísmo, con muy poco contacto con sus semejantes y muchísimos recelos en sus relaciones interpersonales. La lectura es tremendamente ágil y entretenida, repleta de sutiles referencias socioculturales que nos permiten ver cómo envejece David sin que haya mejoras sustanciales en su patética vida: Eisenhower presidente de EEUU, los primeros vuelos suborbitales, el asesinato de Kennedy, la Guerra de Vietnam, el uso recreacional del LSD, Nixon, etc. Resumiendo, una historia maravillosa que cuesta creer que haya salido de la misma pluma que escribió dos novelas tan insustanciales y prescindibles como El hombre en el laberinto y A través de un billón de años. Si no conocéis nada de este autor, mi recomendación es que ignoréis estas dos últimas y empecéis por ésta. Tenéis más reseñas en Bibliópolis, Rescepto y La medicina de Tongoy.

12 dic. 2016

Fünf Hundert

Queridos lectores, sería completamente absurdo y un poco preocupante que os hubieseis dado cuenta de que con la última reseña he alcanzado la redonda y por ello sicalíptica cifra de 500 libros comentados. Pero no os preocupéis que para eso estoy yo, para decirlo a los cuatro vientos: con Los días azules de Fernando Vallejo son ya 500 los libros que ha pasado por este humilde blog, que es también el vuestro: Das Bücherregal.

Para mí es bastante fácil saberlo porque desde el panel de Blogger no tengo más que eliminar las 10 entradas de Autopromoción que he publicado hasta el momento (ésta incluída), y así obtengo fácilmente un total de 500 posts sobre libros después de casi 7 años de actividad. Para cualquier otra persona, llegar a este descubrimiento habría supuesto tener que contar uno a uno los artículos publicados, porque de la zona de etiquetas es completamente imposible deducirlo. No todo lo que no son Novelas son Relatos cortos. También hay cómics, ensayos y alguna obra de teatro. Y poesía, y microrrelatos (bueno, solo uno para ser honestos). Y lo que termina de hacer el recuento a partir de las etiquetas una nulidad intelectual es el hecho de que algunos volúmenes reseñados inclueyn un poco de todo

Ya que estoy de promoción, aprovecho para confesar que de poco más de un año a esta parte (septiembre de 2015 para ser exactos), la actividad en el blog ha sido algo más irregular que durante los años anteriores. Sin ir más lejos, acaba 2016 y estoy más o menos al nivel de lecturas de 2011, solo que con meses muy movidos seguidos de otros sin apenas reseñas. Ello se debe a ciertos cambios en mi actividad profesional que me han dejado menos tiempo para leer durante temporadas cuyo comienzo no puedo predecir ni controlar. Sin embargo, como vengo repitiendo desde que empecé el blog, no es cuestión de cantidad, ni tampoco de calidad porque los truños seguirán apareciendo inesperadamente. Seguiré leyendo, desde luego, y mantendré vivo el blog en la medida en que me resulte entretenido, factor éste que se mantiene a pesar de los años. Así que no sé si habrá 500 reseñas más, pero unas cuantas más sí que van a ir cayendo. Es lebe das Bücherregal!

9 dic. 2016

Los días azules - Fernando Vallejo

Los días azules es la primera parte de la autobiografía de Fernando Vallejo, que por total desconocimiento yo comencé a leer hace unos meses por Entre fantasmas, el volumen que le da cierre. En éste que me ocupa hoy, el tono es por lo general alegre, amable, feliz, afable, lo que uno espera de los primeros años de vida de un niño que ha nacido en una familia que no tiene que pasar especiales estrecheces económicas. Así pues, conoceremos su deambular por diferentes viviendas tanto en Medellín como en fincas en las proximidades de la capital de Antioquia, donde convivían con sus abuelos maternos y una hermana viuda de su abuela. Muchas de las anécdotas de la infancia vivida en ese entorno son divertidísimas, otras son auténticas barrabasadas propias de críos que a pesar de lo dramático, consiguen sacar una sonrisa al lector.

El autor no llega a indicar que su familia fuese especialmente acomodada, sin embargo su formación en colegios salesianos y en materias extraescolares como piano dejan entrever que muy probablemente estuviesen en los estándares de clase media-alta de principos de los 1950s. Lo que sí queda muy claro desde el primer momento es que nació en una familia de ideología conservadora. Su padre, que llegó a ser ministro, fue abogado, editor de un periódico y militante activo del partido conservador en un periodo de Colombia que históricamente ha sido denominado La Violencia (via Wikipedia), caracterizado por los asesinatos políticos generalizados de miembros tanto del partido conservador como del liberal. Vallejo nos habla desde casi la primera página de cadáveres decapitados y masacrados tirados en las cunetas, desconociendo si son de una u otra ideología porque de hecho eran de ambas por turnos. Las matanzas afectaron también a los campesinos, que optaron por abandonar el campo para buscar seguridad en las grandes ciudades. El escritor heredó las ideas conservadoras del padre, que solo ocasionalmente se dejan caer en el texto, junto con alguna de las perlitas clasistas a que ya nos tiene acostumbrados.

Aproximadamente a un tercio del final es un Vallejo adulto quien rememora su infancia tamizándola a través de la experiencia adquirida con los años. A partir de ahí el texto se vuelve un poco más amargo, aunque no demasiado. Como podrá suponer el lector habitual a su obra, lanza sus críticas contra la iglesia católica y contra España, pero sobre todo contra Colombia y su violencia estructural. Como resumen, conocer de su propia mano los primeros años de vida de este escritor colombiano ha resultado una experiencia simpática y entrañable con la que no resulta complicado identificarse por momentos, sobre todo en cuanto a ese amor infantil y desinteresado que siente por sus mayores, y desde luego en el relato de las travesuras. Tenéis más reseñas en Llover sobre mojado y Literatura contemporánea.

30 nov. 2016

Aún podemos ganar - Juan José Flores

El protagonista de esta novela, cuyo nombre no se llega a conocer, nos cuenta en primera persona que acaba de ser despedido de su puesto en la sede española de una reputada agencia internacional de publicidad. Casado con una abogada de éxito, hija de un poderoso empresario con considerables intereses en sectores de dudosa ética, no se atreve a confesar a su mujer que ha pasado a engrosar las listas del paro porque la relación entre ambos es bastante tensa en los últimos tiempos, y también porque su cargo como alto ejecutivo lo consiguió gracias a las influecias de su suegro. Aturdido y sin saber muy bien qué hacer, simula seguir yendo a trabajar día tras día para no alertar a su familia. Mientras tanto no puede evitar reflexionar acerca de las circunstancias que le han llevado a esta situación. Gracias a una llamada inesperada del que va a ser el protagonista de una de las campañas de la agencia, un actor norteamericano de origen español, maquina una absurda y disparatada venganza contra la multinacional, a pesar de que es muy consciente de que el mayor perjudicado será con casi toda seguridad él mismo. Pero las cosas pocas veces salen como desearíamos, así que su vida dará varias vueltas imprevistas hasta dejarle en una posición que nunca hubiera pensado.

Aún podemos ganar es una sorprendente y emotiva novela que parte de un hecho que por cotidiano en los últimos años, ya prácticamente no llama la atención: los despidos como resultado de la crisis económica y las llamadas eufemisticamete "reestructuraciones empresariales". Yo he sido espectador de algunos cuantos. Varios de mis amigos los han sufrido. Y si por algo en particular me llamó la atención esta novela es porque la compañía en la que trabajo actualmente lleva unos meses realizando una nueva reorganización cuyo objetivo es, evidentemente, el de "optimizar recursos".Y el departamento cuya estructura y funciones se está analizando es justamente el mío. Así pues, me apetecía mucho empaparme de esta historia porque me resulta muy próxima prospectivamente. Y lo cierto es que me ha encantado, a pesar de que a nivel personal y profesional no tengo nada que ver con el protagonista, que se mueve en un mundo de alta dirección que a mi me queda como mínimo dos niveles por encima en el organigrama empresarial. Sin embargo creo que Juan José Flores ha conseguido plasmar muy bien la estupefacción y la desorientación que suceden a un despido. De igual forma, la evolución del personaje, que aprovecha la coyuntura para pararse a pensar si realmente su empleo era en realidad satisfactorio y le hacía sentirse cómodo consigo mismo y con sus ideales, es, o al menos eso creo yo, un fantasma que acecha a todo aquel trabajador que después de muchos años como parte del engranaje laboral, se ve de pronto fuera de él.

El autor nos muestra a un personaje inmerso en mil conflictos (¿quién no lo está?): perfectamente traída al caso está sin ir más lejos la crisis de la edad madura. Hay, cómo no, desavenencias en las relaciones personales, tanto con su mujer y suegros como con sus propios padres, y para provocar el drama interior, con un hermano muerto hace un par de años, cuyo duelo aún no ha superado. Impresionante también la familia política, que aporta al argumento un choque de clases y una confrontación ideológica «clase acomodada vs. clase trabajadora». La acción, que se va engordando con diferentes subtramas a lo largo de las páginas, tiene todo el sentido del mundo vista globalmente. El catalizador que supone introducir al actor en la trama, permitirá a Flores dar algunos giros inesperados que proporcionarán además un poco de suspense y misterio, entroncando así hábilmente con la serie policiaca ficticia por la cual es famoso dicho personaje. Por cierto que este escritor se muestra especialmente competente a la hora de dar coherencia y hacer creíbles a sus personajes. Destacaría a Ernesto, el hermano fallecido en un accidente de tráfico, cuya presencia evocada tiene un papel fundamental en las decisiones que toma el protagonista. Y desde luego Alicia, su pijísima mujer, y su famila política al completo resultan verdaderamente repulsivas, con esa prepotencia y arrogancia en el trato, tan propias de unos líderes del mundo empresarial y tan alejada de los orígenes humildes del protagonista. En resumen una muy agradable sorpresa, tremendamente entretenida. Sé que no me va a servir de mucho si en unos meses me veo en la cola del INEM, pero en cualquier caso, me ha hecho pasar muy buen rato, que creo es de lo que se trataba.Tenéis otra entusiasta reseña de este libro en los blogs de Culturamas.

25 nov. 2016

Forastero en tierra extraña - Robert A. Heinlein

En un futuro próximo pero en una fecha sin determinar, la Tierra envía una primera expedición a Marte en la nave Envoy. Formada por 4 matrimonios de científicos de vastísima formación, se pierde el contacto con ellos tras informar que todo está en regla y en tan solo unas horas van a tomar tierra en el planeta rojo. Veinticinco años después se envía otra expedición a este planeta, esta vez constituida exclusivamente por hombres, algo que aparentemente ayudará en la convivencia y facilitará el éxito de la misión. Cuando la Champion, que así se llama la nave, llega a Marte, se encuentra con que aún hay supervivientes de la Envoy y además el hijo nacido de la aventura extramarital de un par de astronautas, Valentine Michael Smith, que ha sido criado y educado por los marcianos. La expedición regresa a la Tierra con el "hombre de Marte", que lógicamente se convierte en todo un fenómeno mediático por ser hijo adoptivo y conocedor de la misteriosa cultura marciana. Nada más llegar al planeta azul, el Gobierno de la Federación se hace cargo de su custodia en lo que más bien parece un secuestro, pues si los tribunales deciden que la Resolución Larkin es también válida para planetas habitados, "el hombre de Marte" sería titular de los derechos de explotación de todo el planeta rojo. Y claro, no hay país de la Tierra que no quiera hacerse con ese pellizco aunque tenga que usar las tretas más sucias. Sin embargo, Ben Caxton, un periodista opuesto al gobierno del Secretario General Douglas, está dispuesto a saltarse toda la seguridad establecida para impedir el acceso del público general a Smith y ayudarle a ejercer sus derechos como ciudadano de la Federación, claramente violados por Douglas y su equipo. Uno de los ligues del periodista resulta ser la enfermera Gillian Boardman, que trabaja en el hospital donde han ingresado a Michael nada más llegar a la Tierra. Jill consegirá acceder a las habitaciones privadas del "hombre de Marte" y tras una rocambolesca fuga, le trasladará a casa de Jubal Harshaw, un excéntrico y reconocido jurista y doctor en medicina, muy entrado en años, que formará un equipo que choque para resolver los problemas de Mike Smith y durante el camino, ayudarle a comprender y conocer más la naturaleza humana.

Forastero en tierra extraña es una extensa novela (más de 700 páginas en la edición del Círculo de Lectores) que a pesar de su planteamiento de base sobre elementos de ciencia-ficción, tiene un transfondo filosófico y sociológico de crítica a las religiones como elemento indisoluble de la naturaleza humana. El personaje de Mike Smith permite a Robert A. Heinlein cuestionar los diferentes credos (y en definitiva, al ser humano), centrándose especialmente en uno ideado por él, denominado Fosterismo, que es un crisol inconcebible de diferentes elementos tomados de todas las religiones mayoritarias, a los que suma elementos capitalistas y consumistas. "El hombre de Marte" se ha traido del planeta rojo una concepción panteísta y epicúrea de la existencia cuya máxima expresión en la Tierra descubre que es el acto sexual, algo que no existe entre los marcianos con ese significado. Despues de resolver sus problemas legales con la Federación y aprovechando que es inmensamente rico (es heredero de jugosísimas acciones y dividendos por parte de su padre, y por otro lado de derechos de explotación de diferentes inventos basados en las teorías de su madre), Mike y Jill inician un peregrinaje por todos los EEUU que culminará en la creación de la Iglesia de Todos los Mundos, un centro donde a partir del aprendizaje de la lengua marciana, todos los feligreses formarán parte de una comuna libertaria, igualitaria y poliamorosa que lógicamente, despertará el recelo de la sociedad.

No puedo negar que me han sorprendido mucho los planteamientos tan progresistas y antisistema que Heinlein vierte en el texto. A través de su alter ego, Jubal Harshaw, el autor no deja títere con cabeza y realiza un análisis escrupuloso del ser humano diferenciando lo que considera lacras culturales que el hombre debe padecer por vivir en sociedad (hipocresía en cuanto al sexo, celos, el matrimonio como propiedad, infidelidades, etc.) frente alternativas más coherentes con la fisiología y psicología humana. Si consideramos además la fama de reaccionario que tiene este escritor, resulta doblemente chocante el rechazo de Heinlein a la propiedad privada y su defensa del colectivismo, el comunismo o el poliamor. Chocante por lo inesperado y por lo revolucionario de sus propuestas, de hecho se dice que este libro, publicado en 1961, fue una influencia clara del movimiento hippie. Algunos críticos y comentaristas consideran que las ideas expuestas en este libro han quedado muy desfasadas, pero yo no puedo sino opinar al contrario: las críticas de Heinlein son tan válidas hoy como a principios de los 1960s y sus propuestas siguen siendo igual de subversivas. De hecho, vengo usando el término poliamor y sus derivados para referirme a lo que anteriormente y en este contexto se venía denominando "amor libre". Sin duda el hecho de que el concepto de poliamor haya empezado a ser discutido y tratado por medios mainstream visibiliza y dignifica unas ideas que hasta ahora eran consideradas marginales y por tanto rechazadas mayoritariamente.

Pero no todo van a ser alabanzas. La novela no se me ha hecho nada pesada, aunque también es verdad que alguna de sus cinco partes son más entretenidas que otras. Sin embargo hay algunos tics que me han parecido muy, muy rancios y que probablemente se deben al contexto sociocultural propio del momento en que se escribió. Para empezar, el texto rebosa un machismo intolerable de principio a fin. La mujeres son siempre presentadas como inferiores a los hombres en cualesquiera de las habilidades y capacidades que nos imaginemos. Hay un paternalismo insultante y se muestra a las mujeres como unos seres encantadores pero limitados a los que el hombre debe proteger. Términos como "princesa", "nena", "cabecita rizada", "damita", "pies bonitos" o "chiquilla" son la forma habitual en que un personaje masculino se dirige a uno femenino. Incluso a la hora de describir la especie que habita Marte, los individuos masculinos se caracterizan con atributos positivos (enormes, inteligentes, gran actividad mental) mientras que los femeninos los reciben negativos y frívolos (rollizos, inquietos, carentes de ningún tipo de energía mental). Con el machismo, claro, viene la homofobia. Creo que no habrá más de un par de menciones a la homosexualidad en el texto, pero resulta un tema inevitable dado el tremendo atractivo de Michael Smith y su interés en unirse física y espiritualmente a toda la humanidad. Pues bien, a Heinlein no le tiembla el pulso a la hora de expresar la incorrección de la conducta de esos pobres invertidos (sic) y el total rechazo que "el hombre de Marte" debe mostrar en caso de que alguno de ellos se le aproxime. Y para finalizar añadimos unos planteamientos antropocentristas que no se sostienen por la lógica más básica. La simple consideración de que el ser humano puede tomar posesión de un planeta habitado por otra especie inteligente (Resolución Larkin) es escandalosa. Y la conclusión final del "hombre de Marte" una vez que ha asimilado la esencia humana es que el universo es tremendamente pobre porque no existe el sexo entendido como una comunión fisíca y espiritual entre hombre y mujer. A mí lo que me parece pobre es la imaginación del autor, a quien sin duda le habría venido venido bien leer a Stanisław Lem para entender que pueden existir especies y realidades que la mente humana ni siquiera es capaz de comprender dadas sus limitaciones. Aun con todo, admito que me lo he pasado bastante bien con esta lectura y que sigo pensando que hay muchos aspectos positivos en los planteamientos de Heinlein para que el ser humano pueda vivir más en armonía con sus semejantes. Tenéis más reseñas con opiniones de lo más variado en tres de mis habituales: Rescepto, El sitio de Ciencia-ficción y Un libro al día.

18 nov. 2016

Supreme-El retorno - Alan Moore

Ethan Crane es dibujante de cómics en Dazzle Comics, una editorial de Omegapolis. Los guiones de su personaje estrella, Omniman, corren a cargo de su compañera Diana Dane. Lo que nadie sabe es que Crane es la identidad secreta de Supreme, un superhéroe, que junto con su hermana Suprema y su perro Radar, adquirió poderes extraordinarios a través de la exposición accidental al supremio, un elemento procedente de otra dimensión que apareció temporalmente en la Tierra.

Poco más o menos este es el planteamiento de partida de Supreme-El retorno. Curioseando por Internet he podido saber que se trata de una creación original de Rob Liefeld, todo un personaje en el mundo del cómic. Sin embargo, los guiones de este volumen corresponden al ínclito Alan Moore, que es el motivo por que yo lo compré. A lo largo de los cinco tomos que componen esta entrega asistiremos a las aventuras de este émulo de Superman actualizado a los 1990s. No hay ninguna  conexión entre las diferentes historias que se narran, por lo general en tres capítulos, aunque sí una continuidad de fondo. Lo mismo asistimos a la encarnación de la mente de su novia de los 1960s, Judy Jordan, en el cuerpo de un androide Suprematon, que a enfrentamientos con su archienemigo histórico Darius Dax. Hay combates con grupos de supervillanos (con nombres tan impagables como Korgo -el devastador de galaxias-, Televillano, Supreme Sombra, La Hormiga, Vor-em -el verdugo de Antares- u Optilux) y también episodios en los que forma parte de La Liga del Infinito, un grupo de superhéroes que puede desplazarse por el tiempo a través de una escalera que se eleva desde el principio de los tiempos hasta el final del mismo. Si bien hay un volumen anterior (Supreme-La historia del año), también a cargo de Moore, en donde se explica el cambio que experimenta Supreme respecto al creado por Liefeld, podemos sacar información más que suficiente de lo que aperece en éste para hacernos una muy buena idea del universo en que nos movemos. Aunque el estilo de los dibujos es totalmente detallista y perfeccionista, con perspectivas cuidadísimas y colores realistas, los diferentes dibujantes que participan en esta obra recrean estilos de los 1950s y 1960s en determinados capítulos que se ofrecen como extra. Se incluyen además artículos breves sobre Moore, Liefeld y Rick Veitch, uno de los principales dibujantes de esta serie.

Ya he dicho más de una vez que nunca he sido muy aficionado a los cómics de ningún tipo, así pues mi contacto con los superhéroes ha llegado siempre a través de las adaptaciones al celuloide de sus aventuras. Si he conocido a Supreme es por el halo de excelencia que envuelve a Moore, al que como se podrá suponer también conocí por adaptaciones al cine de alguna de sus obras más conocidas. La verdad es que las historias que contiene en este volumen son entretenidas y muy impactantes a nivel visual, pero yo no comparto en absoluto ese desmedido entusiasmo por parte de los aficionados. A mi me parecen amenas, bien construídas, coherentes. Pero vamos, esto entiendo yo que eso es lo mínimo que se puede pedir a cualquier producto literario para que no sientas que te están tomando el pelo como lector. Estamos ante una historia que gusta leer y divierte por momentos, pero no tiene nada de rompedor a nivel creativo ni te va a revolver por dentro exponiendo un conflicto terrible. En general es bastante trivial, lo cual no tiene por qué ser malo. Por otro lado el hecho de que sea homenajee a Superman y su universo de personajes y elementos clásicos no me parece suficiente para subirlo a un pedestal. ¿Qué agrada reconocer los paralelismos? Pues sí, no lo niego, pero es que si he sido capaz de detectarlos yo, que me quedé en el Superman III protagonizado por Christopher Reeve, es que los va a ver cualquiera. En fin, tal vez ocurre que cuando el personaje lo llevaba el propio Liefeld las tramas eran malas (he leído que era muy violento), y al llegar Moore se notó la preocupación por darle entidad a la serie, ¡vaya Vd. a saber! Tenéis mas reseñas en Libros y literatura, La casa de El, Mundos hipotéticos y Cómic para todos.

14 nov. 2016

Paris-Austerlitz - Rafael Chirbes

Paris-Austerlitz nos cuenta en primera persona la turbulenta relación amorosa entre el protagonista, un joven madrileño de veintitantos años emigrado a París, cuyo nombre no trasciende, y Michel, un robusto obrero mecánico de origen normando que es casi treinta años mayor que él. Ambos tienen detrás un bagaje familiar y emocional bastante tortuoso. El español es hijo de una familia acomodada pero debido a la mala relación con un padre intransigente y autoritario ha tenido que huir de Madrid con una mano delante y otra detrás. La madre de Michel se tuvo que prostituir durante la II Guerra Mundial, su padre se suicidó al poco de volver del frente, su madre se volvió a casar con un indeseable que maltrataba y humillaba a madre e hijo. Cuando se inicia la narración, Michel está ingresado por complicaciones derivadas de su infección por VIH y a instancias del joven ambos han dejado se ser amantes para ser solo amigos. Son los primeros años del SIDA y los afectados por el virus fallecían en pocos meses totalmente demacrados y devastados por la enfermedad. A partir de ahí, el narrador nos irá revelando detalles de su vida y su tormentosa y contradictoria relación a base de saltos en el tiempo hacia delante y hacia atrás.

Estamos ante la que fue la última novela escrita por Rafael Chirbes, publicada póstumamente. Se trata de un texto corto donde el autor valenciano despliega todo su arte para mostrarnos la evolución de esta relación tan condenada al fracaso por las insalvables diferencias existentes entre los dos componentes de la pareja. No solo les separan casi treinta años de edad, sino que además hay una relevante diferencia de clase (burgués/obrero) y cultural (universitario culto/limitada formación básica). Comparte eso sí, unos antecedentes familiares muy turbios plagados de abusos psicológicos y también físicos en el caso del francés. A causa de esa situación desesperada se llegan a conocer, y aunque al principio la relación salva al protagonista de su desamparo, a media que pasan los meses va cambiando su percepción de la misma y de su futuro en común. El rechazo, la apatía y la angustia sustituyen la pasión, el interés mutuo y la alegría de tener un amante/amado. Las mentiras, los autoengaños y unas expectativas de mejora inalcanzables con el lastre de un obrero cincuentón y borracho, que malamente llega a final de mes con su exiguo salario, forzarán una separación que solo por el sentimiento de culpa que arrastra el protagonista no será definitiva, sino que intentará barnizar de amistad.

De nuevo Chirbes consigue vapulearnos con una de sus historias, esta vez centrada en la falacia del amor. Los dos personajes son absolutamente creíbles y reales: por un lado Michel en su total entrega y codependencia emocional, por otro el protagonista en su descreimiento y su desapego amoroso. El único inconveniente que podría encontrarle es que se nos impone el drama de la enfermedad y la muerte haciendo que la trama sea más dolorosa de lo que el hecho amoroso merece en sí. Por supuesto que habrán existido historias así de terribles, pero desde mi punto de vista las relaciones amorosas pueden llegar a cotas de miseria altísimas sin necesidad de que un miembro de la pareja esté a las puertas de la muerte. En cualquier caso, es una apreciación personal, la narración no pierde ni gana en verosimilitud por este matiz. Puede parecer insensible, pero a mí leer estas historias de desamor tan atroces me resulta edificante e inspirador, pues vienen a reforzar la idea que tengo de ese sentimiento establecido oficialmente como centro de la existencia humana, pero que en algún momento la sociedad ha podrido. Maravilloso Chirbes. Más reseñas en Papel en blanco, La librería de Javier y Entre montones de libros.

10 nov. 2016

La isla - Aldous Huxley

Tras una accidentada travesía por la Polinesia, en solitario y en un frágil velero, seguida de una menos complicada y peligrosa escalada de unos acantilados, el reportero Will Farnaby consigue llegar sano, aunque bastante maltrecho, al elusivo Reino de Pala, localizado en la isla de igual nombre. Tras ser rescatado y hospitalizado, entrará en contacto con prominentes miembros de la sociedad local, que le instruirán en la apacible, cordial y hedonista cultura, que por el bienestar general público logrado podría considerarse un paraíso en la Tierra. Como contrapunto a esta maravillosa, calmada y enriquecedora forma de vida instaurada en Pala, basada en la tradición budista mahayana, tenemos a la reina -cuyo título es Rani- y su hijo Murugan, que en pocas semanas cumplirá la mayoría de edad y será nombrado Rajá del Reino. Ambos están muy influenciados por el capitalismo y el consumismo y prentenden modernizar el país gracias a un ventajoso acuerdo económico con alguna compañía petrolífera que explotará sus reservas de crudo. Muy pronto seremos conocedores de que Will es empleado de Lord Joseph Aldehyde, poseedor de una de estas petroleras, y su llegada al reino no ha sido exclusivamente por afán investigador, sino que debe negociar discretamente con el gobierno para que su jefe consiga los derechos de extracción en Pala.

Cuando reseñé Walden dos me quejaba de las pocas novelas existentes que reflejan una sociedad utópica frente a la multitud de textos que se centran en las distopías. Pues buen, con La isla ya son dos las que llevo en mi haber, porque en esta novela Aldous Huxley hace poco más que describir un reino utópico en donde sus habitantes viven una vida plenamente satisfactoria y bastante armoniosa, tanto entre ellos como con el medio ambiente. Al igual que en la novela de B. F. Skinner, la acción no transcurre en el futuro lejano, sino en el momento de redacción del texto (prinpicios de los 1960s). Capítulo tras capítulo el autor va relatándonos cómo se ha podido llegar a ese estupendo estado de igualdad, fraternidad, paz y alegría y cómo se consigue que los palaneses convivan sin conflictos de importancia ni ejército. Cultura, sanidad, economía, agricultura, educación... La curiosidad de Will Farnaby sobre estos aspectos permite a sus interlocutores locales explicar  cada uno de los aspectos de su interés así como la implicación de cada habitante de la isla en el compromiso por mantener el statu quo adquirido. El proceso para llegar a esta situación tan próxima al ideal de convivencia en paz comenzó a finales del S. XIX y se fundamente principalmente en la industrialización selectiva, la producción limitada, el control de la natalidad (nunca más de dos hijos por pareja), y una espiritualidad de raíces budistas que fomenta el autoconocimiento a través de la meditación y el uso de una droga enteógena ficticia procedente de un hongo, denominada "medicina moksha".

Siendo honesto tengo que decir que la lectura se me ha hecho algo pesada. En realidad, la novela no es mucho más que una simple exposición de ideas que justificarían la posibilidad de existencia de un lugar tan extraordinario. La subtrama imperialista/capitalista relacionada con la inmersión de Pala en la cultura consumista occidental vía la explotación de pozos petrolíferos no tiene apenas peso. Por otro lado, el orden mundial que recojen las páginas es lógicamente es que existía en los 1960s, estando muy marcado por la Guerra Fría y la división de países en bloques capitalista y comunista, lo cual le da un toque añejo por momentos. En cualquier caso he de reconocer que comparto muchas de las ideas que Huxley expuso en este libro; en especial el control de natalidad me parece absolutamente necesario para poder, no ya solo poder ser medianamente felices en esta vida, sino para mantener un imprescindible equilibrio ecológico y medioambiental con el resto de especies del planeta. También creo que el budismo, como religión/filosofía, es muchísmo más apropiado para encontrar sentido a nuestra propia existencia presente que cualquier religión (mono)teísta basada en la represión, el control y la mentira de una vida futura mejor una vez hayamos muerto. Y ni que decir tiene, los grandes males que él reconoce como causantes del insostenible y desquiciado modo de vida occidental no pueden estar mejor apuntados, algo que cinco décadas después y cuando ya es probablemente demasiado tarde, todo el mundo insiste en señalar: industrialización masiva, consumismo, crecimiento contínuo, agotamiento de recursos naturales, capitalismo salvaje, etc. etc. Y no me enrollo más que tengo que comprar una cosillas en Amazon super baratas que no necesito para nada y que están fabricadas por menores y mujeres embarazadas en Bangladesh, Vietnam o Camboya. Así que como es costumbre, os dejos a continuación otras reseñas; en esta ocasión los blogs elegidos son Solo de libros, El bibliófilo enmascarado y La pluma rota. Ninguno de ellos ha quedado muy convencido.

31 oct. 2016

Hypocrite. Cómo decodificar el Atircopih - Jean-Claude Forest

Hypocrite Z. (su apellido es demasiado conocido como para que se pueda revelar en el cómic) es una aguerrida y sexy joven metida a espía y agente secreto. Para darse a conocer, ofrece sus servicios a través de un anuncio por palabras en un popular periódico, que es leído por los Conejos Negros de la AMFFFPA (Acción-Maza-Fuego-Fogonazo-Fiebre y Panico en Aviñón). Éstos la secuestran para que les ayude a  volar el puente de Aviñón (sí, sí, el de la canción popular «Sur le pont d'Avignon / On y danse, on y danse / Sur le pont d'Avignon / On y danse tous en rond»), ya que el Duque de Vesse, que gobierna en Arlés, quiere la hegemonía sobre la navegación del Ródano, y la ciudad de Aviñón no hace más que subir las tarifas por el tráfico fluvial que atraviesa su ciudad. Sin embargo el grupo rival APFFFMA (Acción-Porra-Furor-Fulminante y Frenesí el Martes en Arlés) contraataca y vuelve a secuestrarla para llevarla en presencia del Philippe de Poigne, principe de Aviñón, para que efectúe labores de contraespionaje en relación con la AMFFFPA. El príncipe tiene un abofeteador llamado Funeral, quién hará muy buenas migas con Hypocrite, pero en realidad se llama Cierzo-Brisa y trabaja para el doctor Aliseorine y el escritor John Paragraph del Museo de Historia Natural del planeta Yolanda, la mayor reserva zoológica el universo. En breve el doctor Gaiacol, apodado Freddy Fred alias le Fred, aparecerá en escena reviviendo el puente de Aviñón, que en realidad es un enorme gato de dientes de sable petrificado durante la Gran Petrificación de los años 20. Esta acción inesperada pondrá a todos los implicados en un jaque que será muy complicado resolver.

Este es el desquiciado planteamiento incial de Hypocrite. Cómo decodificar el Atircopih, un cómic rabiosamente pop, a cargo de Jean-Claude Forest, autor que llegó a la fama a través de otro personaje icono absoluto del pop de los 1960s: Barbarella. Se trata del segundo volumen(1) de un total de tres protagonizado por esta heroína, publicado originalmente por capítulos en la revista francesa Pilote en 1972. Esto formato en entregas justifica los resúmenes de la trama que a cadas pocas páginas hace Destino, un aliado de Hypocrite.

La verdad es que no hay mucho más que contar sobre este cómic, para disfrutarlo hay que leerlo como lo que es: un producto de las tendencias artísticas del momento en que fue creado. Aunque los dibujos no son un prodigio de perfección, tampoco creo que sea ese fuese el objetivo del autor, que yo diría que apuntaba más a la diversión pura y dura. Admito que a mi me encanta este estilo: línea gruesa, colores planos combinados de manera imposible, cambio del registro de color entre viñetas saltándose cualquier continuidad visual, toques psicodélicos en paisajes y ciertos personajes, etc. Sorprende por otro lado el guión, que dentro de su absurdo está muy trabajado y guarda bastante coherencia narrativa. De hecho, por momentos parece que en los bocadillos hay más texto del que uno esperaría en un producto tan aparentemente insustancial. En resumen, todo un clásico que merecía una edición en español, la pena es que los otros dos volúmenes de la colección no estén disponibles. Tenéis más reseñas en Abandonad toda esperanza, El blog ausente y Banda deseñada comics.


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(1) Hypocrite et le Monstre du Loch Ness; France-Soir (1971); SERG (1971)
Hypocrite 2: Comment décoder l'Etircopyh; Pilote (1972); Dargaud (1973)
Hypocrite 3: N'importe quoi de cheval; Pilote (1973); Dargaud (1974)

27 oct. 2016

El esclavo - Isaac Bashevis Singer

Recurro hoy de nuevo al resumen editorial de la contraportada para dar unas pistas de la trama del libro objeto de la reseña:
Corre el siglo XVII y Jacob —superviviente de la sangrienta matanza de judíos que el atamán Jmelnitski llevó a término en Ucrania al frente de sus cosacos— es esclavo en una aldea polaca. Mientras alterna las tareas de pastor y sus oraciones en la soledad del establo donde vive, intenta con todas sus fuerzas sofocar la encendida pasión que siente hacia Wanda, la hija de su dueño y una gentil. Este sentimiento no lo abandona ni cuando, ya liberado, se traslada a otro lugar. La imagen de Wanda, su voz y su mirada parecen acompañar a Jacob constantemente, hasta que éste decide ir a buscarla y unirse a ella. Aunque le atormenta el sentimiento de culpa por vivir en pecado y haber incumplido los mandamientos, así como el temor a que se descubra la verdadera identidad de su amada, Jacob lucha con firmeza por defender un amor que perdurará más allá de la muerte.
El esclavo se divide en tres partes, tituladas 'Wanda', 'Sara' y 'El regreso'. En la primera se relata la experiencia de Jacob como esclavo al servicio de un agricultor polaco en unas montañas perdidas de Polonia. Es ahí donde tras largas luchas interiores por mantenerse puro a los ojos de dios, sucumbirá a la pasión y el amor que Wanda le profesa. La separación de la pareja se produce inesperadamente mientras ella está ausente unos días, pues Jacob es rescatado por un grupo de judíos de Josefov, su ciudad natal. Sin embargo no puede olvidar a Wanda, así que abandona las relativas comodidades de la vida en la urbe y vuelve al monte a rescatarla para huir juntos. La segunda parte transcurre con la pareja instalándose en Pilitz, un pueblín de reciente creación localizado en las tierras de un conde arruinado. Wanda, que ha abrazado el judaísmo, se llama ahora Sara y se hace pasar por muda para evitar que la comunidad advierta por su pésimo dominio del yiddish que en realidad es una gentil polaca (las conversiones no estaban permitidas). En esta nueva vida los protagonistas se enfrentarán a las intrigas de la sociedad judía en donde se han instalado. La tercera y última parte transcurre 20 años después de la estancia de Jacob en Pilitz, y a modo de epílogo, nos acerca al final de la vida del protagonista.

Isaac Bashevis Singer ha conseguido plasmar en esta novela una maravillosa historia de amor que vapulea al lector haciéndole afrontar constantemente sensaciones agridulces y contradictorias. Para empezar, aunque la ambientación histórica apenas tiene peso, permite que nos transportemos a una Polonia devastada por las constantes incursiones de rusos, cosacos o suecos, con la población (judía o gentil) sufriendo matanzas continuadas; donde la religión católica coexiste con ritos paganos y animistas en las zonas rurales aisladas; donde la débil posición del pueblo judío queda constatada por la discriminación, ya sea de la nobleza feudal o la élite católica que componían los jesuítas, aunque paradójicamente luego todos confían en ellos por sus habilidades y su capacidad de esfuerzo.

Otra de las líneas argumentales es la crítica al Judaísmo y a sus practicantes. Los cuestionamientos de la doctrina religiosa no dejan de aparecer en ningún momento a lo largo y ancho de los capítulos. De nuevo este autor aprovecha una de sus obras para volcar su visión personal de la existencia humana desde una perspectiva judaica. El principal tema tratado es la relación con dios y la incoherencia que detecta entre el amor de su pueblo en oposición al sufrimiento a que se ve sometido, haciendo especial hincapié en los más débiles y mansos, y también en los animales como criaturas que son de ese mismo dios. A nadie sorprenderá por tanto que Jacob sea (ovolacto)vegetariano toda su vida -el propio Singer lo fue-, pero quizás sí, como ha ocurrido en mi caso, que en en la tercera parte se abstenga también de comer productos de origen animal. Pero la crítica no se limita a las ideas, sus propios correligionarios reciben un buen repaso y nos señala su enorme hipocresía: nunca comerían productos no kosher por no contravenir las sagradas escrituras pero no tienen problema en robar y abusar del prójimo.

Y en cuanto a la trama amorosa, me ha parecido preciosa, lo cual conociendo mis gustos, quiere decir que hay mucho dolor, pena y sufrimiento mezclado con alegría, satisfacciones y felicidad, aunque éstos últimos en proporción siempre algo menor a los primeros. Si además añadimos una pizquina de elementos sobrenaturales (apariciones, la clarividencia de Wanda/Sara, brujas y hechiceras, etc.) tenemos una novela romántico-filosófica-histórico-fantástica que no hay listo que la resista y que yo recomiendo con todo el ahínco que permite este medio. Tenéis otras opiniones en Crítica y reseña de libros y Los libros del azar; en éste último se incluyen datos históricos extra que ayudan a tener una visión global del momento en que transcurre la acción.

22 oct. 2016

Última salida para Brooklyn - Hubert Selby Jr.

Última salida para Brooklyn se compone de seis historias que transcurren en Brooklyn, yo diría que a principios de los años 1950s, aunque pistas muy evidentes para situarlo temporalmente no es que haya. Las descripciones de atuendos, cortes de pelo, vehículos, etc. no son demasiado específicas y podrían ser válidas también hasta para principios de los 1960s; en uno de los relatos tienen cierta trascendencia los soldados y oficiales que callejeaban por N.Y. y que están destacados en una guerra: por el resto de datos dispersos cabe pensar que se trata de la Guerra de Corea. En cualquier caso, los protagonistas de los relatos son escoria social, chusma: delincuentes de la peor calaña, chulos, putas, maricones y travestis. El nexo de unión de todos ellos es un restaurante infecto del barrio llamado "El Griego", que abre toda la noche y donde se reunen a perder el tiempo un grupo de matones locales, a los que veremos como protagonistas en algunos apartados o como personajes secundarios en otros. Los relatos incluídos son:

  • 'Un dólar al día'. breve relato de las andanzas de la pandilla de delincuentes juveniles que frecuentan "El Griego". Vinnie, Harry, Tony, Alex y algunos otros son unos macarras peligrosos de verdad que humillan a sus novietas y se meten en peleas muy serias con soldados y marineros que pasan su día libre en la ciudad.
  • 'La reina ha muerto'. Georgette es un marica travestido que está enamorado de Vinnie, uno de los matones habituales de "El Griego". Vinnie y sus amigotes le chulean, le humillan y le intentan sacar el dinero que obtiene de la prostitución. Una noche Georgette y sus amigas locas del barrio montan una fiesta e invitan a los camorristas. El alcohol, las anfetas y la marihuana correrán libremente con el objetivo de desinhibir a los machos y que hagan suyas a los maricas.
  • 'Y con el niño, tres'. Breve historia de un embarazo tardoadolescente no deseado que acaba en boda.
  • 'Tralala'. Ése es el nombre de la protagonista, una joven ligera de cascos que de adolescente tiene sexo con cualquiera y en pocos años termina prostituyéndose y dando pequeños golpes a sus clientes para sobrevivir.
  • 'Huelga'. Harry es operario industrial en un torno y delegado sindical en la empresa. Está casado y tiene un hijo pequeño pero es homosexual; cuando se convoca una huelga para negociar el nuevo convenio, usa el dinero del sindicato a su disposición para relacionarse con los macarras del barrio y sus amigas maricas, que le darán a conocer el submundo gay de Nueva York
  • 'Coda'. Conjunto de historias cortas sobre los inquilinos de un edificio de viviendas.
Si por algo destaca este libro es por la crudeza de su lenguaje, acorde a las terribles experiencias que se van contando. La agresividad, la violencia, la drogadicción, la delincuencia y la marginalidad que se respira en este guetto se expresa mediante abusos físicos, humillaciones y delincuencia que Hubert Selby Jr. describe empleando vulgarismos, groserías, amenazas e insultos constantes. Entre otras cosas somos espectadores de violaciones en grupo, felaciones, palizas que podrían acabar en homicidio, agresiones gratuitas con navajas o un pico de morfina en vena. El estilo es muy próximo al hilo de conciencia, con frases simples muy cortas yuxtapuestas. Y si se enlazan sólo se emplean conjunciones coordinativas básicas que se repiten constantemente, tal y como esperamos oír de alguien con un registro muy pobre del lenguaje (se reducen básicamente a 'y', 'pero', y 'o').

Ya he comentado más de una vez que las historias de gente al límite me encantan y este libro ha sido una gratísima sorpresa que no es excepción. El lenguaje es muy duro, cierto, pero el autor no se recrea en la inmundicia en ningún momento. Para dar credibilidad a historias protagonizadas por el lumpen más abyecto de la sociedad usa los términos y el registro que esperaríamos escuchar si tuviéramos la mala suerte de encontrarnos con individuos de semejante ralea. Una vez terminado, no puedo sino rendirme ante el que es considerado un clásico de culto de la literatura contemporánea norteamericana. Tenéis otras reseñas en Tienes mi palabra, Literatura y humor y Escrito en el viento, donde solo recibe alabanzas. Por otro lado, el ínclito Condon Umbilical tiene una opinión bien diferente que también os invito a conocer.

17 oct. 2016

Gestarescala - Philip K. Dick

Es abril de 2046 y estamos en la República Comunal de los Ciudadanos de América, un estado totalitario socialista que rige una sociedad distópica cuyos habitantes son sometidos a un control y supervisión constante. Joe Fernwright vive del subsidio estatal de veterano de guerra. Nuestro protagonista lleva más de seis meses sin recibir un encargo para restaurar objetos de cerámica, que es su oficio real. Los días transcurren entre el aburrimiento y la inutilidad, sensación que se ver reforzada por los juegos absurdos en los que participa mediante llamadas telefónicas vía satélite a otros trabadores repartidos por cubículos de todo el mundo, tan aburridos e inútiles como el mismo. Sin embargo un día recibe un mensaje de Glimmung, una entidad con atributos semidivinos que lleva conduciendo el destino del Planeta Labrador varios siglos. Este ser cuasi todopoderoso se propone rescatar del fondo del mar Gestarescala, la vieja catedral de un antiguo culto, para lo cual necesitará ayuda de especialistas de cientos de tecnologías, bellas artes y artes aplicadas de toda la galaxia. Así pues, sin pensarselo mucho vista su escasa proyección profesional en la Tierra, donde no queda ninguna pieza de alfarería por recomponer y hace décadas que todos los objetos son de plástico, Fernwright partirá hacia aquel planeta de Sirio 5 junto con la última hornada de profesionales contratados para tan megalómano proyecto

Cátedra publica esta novela de mi admirado Philip K. Dick en una nueva edición a cargo de Julián Díez (hay una anterior argentina de 1975), con nueva traducción y un interesantísimo ensayo prologándola. El prefacio, que ocupa más de un tercio de las 328 páginas del libro, es un derroche de erudición y conocimiento del autor americano. En el mismo, Díez nos aproxima a toda su obra (características, fases, opiniones de críticos y estudiosos, etc.), pero en particular realiza un análisis de la que tenemos entre manos. Sin duda la información facilitada permite ver la novela desde una perspectiva más profunda y nos ayudará a detectar intenciones que de otra forma pasarían desapercibidas. No obstante, esos datos adicionales no son en absoluto imprescindibles para disfrutar de su lectura. De hecho el buen aficionado a Dick reconocerá de inmediato su estilo acelerado, con tramas que nunca se detienen en una descripción y en la cual se van incorporando personajes de lo más variopinto: seres de razas extraterrestres, robots, individuos de capacidades psiónicas, especies locales, etc. A destacar también el gran peso que el humor tiene en la narración, algo que a este nivel de intensidad no recuerdo en sus otras obras.

No se puede negar tampoco que llegados al Planeta Labrador la acción toma cierta deriva religiosa/filosófica, con la búsqueda de sentido a la existencia del ser humano, la elevación de la conciencia a estados superiores, el proyecto de rescate de la catedral del fondo del mar como alegoría entre la lucha eterna entre el bien/vida/orden/éxito y el mal/muerte/desorden/fracaso, etc. etc. Todo ello desde un marco lleno de referencias a la psicología jungiana y sus arquetipos, o a mitos como el de Fausto. De todas formas que nadie se asuste por ello, sin necesidad de hacer análisis sesudos (que dicho sea de paso, yo he de agradecer a los apuntes que preceden a la novela), el libro es en sí mismo una gozada. En comparación con otras de sus novelas, yo diría que Dick está bastante contenido en la trama, que aún dentro de su originalidad y con la imaginación que le caracteriza, es bastante lineal. Vamos que me ha encantado, pero claro, ya es conocida mi afición por este autor, que a mí me gusta hasta en los momentos más bajos de su producción de acuerdo a la crítica, e incluso según su propia opinión personal (véase La pistola de rayos). Así que para conocer otras opiniones quizás más imparciales, echad un vistazo a El pájaro burlón, Papel en blanco y Fabulantes.

11 oct. 2016

El tren llegó puntual - Heinrich Böll

Otoño de 1943. Un tren procedente de París transporta soldados alemanes del III. Reich hacia el frente oriental para combatir en la Galitzia polaca a los rusos que avanzan desde Ucrania. Andreas, el soldado protagonista, se obsesiona con la idea de que morirá «pronto», antes de llegar a su destino final. En el trayecto establece una efímera pero intensa amistad desesperada con joven artillero rubio cuyo nombre no trasciende, y Willi, un suboficial que va muy mal afeitado. Los últimos tres días de trayecto los pasan juntos, jugando a las cartas en los pasillos del tren, durmiendo en el suelo los unos sobre los otros, bebiendo aguardiente y fumando como carreteros o pasando tiempos muertos mientras cambian de convoy. El día que parece destinado a ser el último en la vida de Andreas lo pasan en Lemberg, capital de la Galitzia austríaca. Allí se gastarán los ahorros que Willi tenía destinados a amortizar su hipoteca,  primero disfrutando de un increíble festín en un restaurante y más tarde pasando la noche en un prostíbulo. En el burdel Andreas conocerá a Olina, una pianista metida a prostituta y espía, con quien se sincerará y de quien se enamorará, llegando incluso a pensar que su ayuda podrá salvarle de su aciago destino.

El tren llegó puntual es una novela corta que trata el horror de la guerra desde la perspectiva de la escala más básica de entre los combatientes: los soldados. Hay un dato que me parece bastante relevante a la hora de poner esta narración en contexto, y es que fue publicado en 1949, tan solo cuatro años después de la victoria aliada sobre los nazis. Quizás Heinrich Böll, que combatió como soldado durante la conflagración, volcó en este texto sus experiencias personales y/o tal vez las de algunos de sus compañeros. De lo que no cabe duda es de que consigue transmitir a la perfección todo el espanto y la angustia de quienes se vieron inmersos en aquella pesadilla, expuestos día tras día a la muerte y la violencia más brutal. Debido a ello sufrieron además de heridas físicas, todo tipo de problemas psicológicos derivados del estrés postraumático y que caracterizan a los personajes: la paranoia de Andreas le tortura y le hace enfrentarse a todas las maldades que se ha visto obligado a cometer en estas circunstancias; intenta expiar su culpa a traves de oraciones pero el extremo agotamiento que padece le impide rezar. La terrible depresión nerviosa del rubio, quien fue violado por un sargento y por si eso no fuese suficiente, como resultado de la agresión sexual vive estigmatizado por una úlcera de origen venéreo localizada en su frente. La megalomanía de Willi y su necesidad patológica de ser el centro de atención, aunque para ello tenga que derrochar hasta su último marco. Todos estos problemas son producto de una contienda terrible cuyo desastroso final, ya en mente de la mayoría, no parece que vaya a ser solución para ninguno de ellos.

Me ha parecido una auténtica maravilla, un relato imprescindible para entender lo que significa una guerra y sus atrocidades. Me resulta imposible concebir que alguien que haya leído este libro pueda apoyar un conflicto armado, y mucho menos participar en él. Desde mi punto de vista, una muestra incuestionable de la maestría de este premio Nobel alemán. Tenéis más reseñas en Alfanje (que como curiosidad, ha incrustado un objeto google maps con el recorrido del tren), Cicutadry y Los ojos del visitante.

7 oct. 2016

Yo, robot - Isaac Asimov

A mediados de los 2050s, un periodista realiza varias entrevistas a la Doctora Susan Calvin, que ha desarrollado prácticamente toda su carrera profesional como psicóloga especialista en robots -robopsicóloga- en la U.S. Robots & Mechanical Men Inc., una de las pocas compañías terrestres autorizadas a fabricar robots, en cuya plantilla ingresó en 2008. A través de las mismas conoceremos hechos de importancia histórica en el desarrollo de la tecnología robótica y de cierto calado emocional, lo cual nos permitirá acercarnos a los diferentes estadios de relación entre humanos y robots a lo largo de la evolución de dicha disciplina. Desde los primeros y limitados robots niñera -cuando el uso de los mismos aún no había sido prohibido en la Tierra-, hasta los robots de aspecto y apariencia humana, incluso dotados de ciertos tejidos humanos mediante biotecnologías -androides, término que no se usa en el libro-, cuyas notorias habilidades intelectuales les permitirán ser los dirigentes más convenientes para toda la raza humana, pasando por su empleo en el espacio como mano de obra altamente especializada y resistente.

Si bien Yo, robot tiene un hilo conductor conformado por esas conversaciones que permiten a la doctora acercarnos a hitos de la robótica, en realidad lo que tenemos son nueve apasionantes relatos cortos en los cuales Isaac Asimov ficciona sobre la compleja relación que se establece desde el primer momento entre humanos y robots, para de esa forma hacernos ver las grandezas y miserias que nos caracterizan como especie. Me ha parecido que los cuentos derrochan imaginación y creatividad, y a pesar de que fueron escritos en los 1940s, no han envejecido ni la mital de mal que lo que cabría sospechar. Sorprende que muchos de los aspectos científicos-tecnológicos que aderezan y dan cierto sustrato al argumento sigan siendo de validez a fecha de hoy, quizás el acierto del escritor fue no entrar en explicaciones muy prolijas sobre los mismos. Evidentemente otras referencias no son más que invenciones que suenan muy añejas, pero entrañables en cierta manera, muy típicas de la Edad de Oro de la Ciencia-Ficción. Los relatos incluídos son:

  • "Robbie"
  • "Círculo Vicioso"
  • "Razón"
  • "Atrapa esa Liebre"
  • "¡Embustero!"
  • "Pequeño robot perdido"
  • "¡Fuga!"
  • "Evidencia"
  • "El conflicto evitable"
Por resumir, un conjunto de historias muy entretenidas que estimula la imaginación a base de relatos e imágenes retrofuturistas. No he tenido muy buenas experiencias con este autor al margen de Fundación, pero esta con obrita me ha convencido por completo. Si algún fallo puedo encontrarle, es que Asimov deja demasiado clara la resolución de cada cuento, explayándose en detalles para justificar el desarrollo del mismo, cuando lo cierto es que de habernos hecho pensar algo más le habrían quedado aún mejor. Tenéis otras reseñas en Las Lecturas de Mr. Davidmore, Plan de lectura y Lecho de pulgas. Todas tienen una opinión muy favorable e incluyen además un breve resumen de cada cuento.

3 oct. 2016

Anómalo - David Zurdo y Hugo Stuven

Suele pasar que de cuando en cuando y si la ocasión lo merece, para dar una pista de la trama del libro que voy a reseñar recurro a copiar directamente el resumen editorial debido a su exactitud. Hoy es una de esas ocasiones:
"Maia Kensington es una agente del FBI dotada de una capacidad innata para ver lo que otros pasaron por alto. Ahora le toca investigar la extraña muerte del joven David Jacobs, con la ayuda de quien fue su psiquiatra, Robert Friedhoff. David estaba diagnosticado de esquizofrenia, y se sentía acosado por voces y presencias. Por eso, Friedhoff le propuso un experimento para aliviarlo: durante una semana, grabaría todos sus movimientos con la ayuda de una cámara. Así podría constatar por sí mismo que todo aquello era producto de su mente. Era una técnica que siempre le había dado resultado. Sin embargo, esta vez algo falló. Mientras interroga al psiquiatra, Maia revisa con él las imágenes filmadas por el propio David y otros materiales de la terapia. Y, en un proceso vertiginoso que desemboca en un final inesperado y sin concesiones, la agente del FBI descubrirá qué sucedió en realidad y dejará caer el velo que oculta su propio secreto".
Solo apuntaría que no recuerdo haber leído nada sobre el FBI en la novela, más bien se recalca el secretismo existente sobre la agente Kensington y la organización gubernamental para la que trabaja.

Thriller policiaco y novela de terror fantástico a partes iguales, Anómalo se originó inicialmente como un guión coescrito por David Zurdo, Fernando Acevedo y Hugo Stuven para rodar una película de igual título que de hecho ya ha sido producida. Este detalle queda bastante claro por todas las técnicas empleadas a lo largo y ancho del texto, que encajan mucho mejor en una narración visual: el protagonismo de la cámara de vídeo empleada por David como parte de la terapia, los capítulos que alternan entre el interrogatorio al psiquiatra y flashbacks a los últimos siete días de vida de su paciente, las alucinaciones esquizofrénicas (o tal vez sucesos paranormales) que padece/presencia el enfermo, y otros muchos recursos nos hacen imaginar lo que estamos leyendo en forma de plano de película. No tengo mucho más que decir, se trata de un entretenimiento ligero sin mayor pretensión que tiene algunos golpes de efecto que gustarán a los amantes del género, como es mi caso. También hay algún que otro lugar común que leído causa cierto bochorno (por ejemplo ese jefe de policía frustrado por tener que ceder la autoridad en la comisaría que dirige ante una agente desconocida), pero que estoy seguro funcionará mucho mejor interpretado por un actor en la versión celuloide, bueno, video HD en realidad, que si no me equivoco el celuloide es historia. Tenéis más reseñas en El placer de la lectura, entusiastas a más no poder, en su línea habitual.

28 sept. 2016

Digamos que me llamo Gantenbein - Max Frisch

No me va a ser nada fácil empezar la reseña con mi habitual mini resumen de la trama porque 'Digamos que me llamo Gantenbein' es un libro bastante extraño. Si mal no recuerdo uno de los temas claves en la obra de Max Frisch es la construcción de la identidad humana, sobre lo cual trata uno de sus libros más conocidos, No soy Stiller. Pues bien, no hay que ser un lince para ver los paralelismos semánticos entre aquél título y el que me ocupa hoy. Es cierto que en esta novela el escritor suizo vuelve a interesarse sobre la identidad, sobre quienes somos, sobre cómo las personas construyen una imagen propia de cara a la sociedad cuyas características pueden cambiar según el entorno en que se mueven. La particularidad de este texto, es que el protagonista-narrador en primera persona, va creando personajes e identificándose con ellos según transcurre la narración. Cada uno de ellos se adapta a sus intereses en cada momento y los usa para reflexionar sobre diferentes aspectos que componen la figura humana.

Así pues aparece Theo Gantenbein, que se hace pasar por ciego para poder observar libremente a las personas sin que su presencia influya en sus actos. Pero nuestro hombre descubre su patraña a cada poco en pequeños detalles que olvida o no quiere fingir. Quienes le rodean los advierten con facilidad, pero prefieren obviarlos. Gantenbein conoce accidentalmente a Camilla Huber, una prostituta que se hace pasar por manicura, a quien visita con cierta frecuencia, lo que le permite simular que realiza la profesión que figura en la placa de su domicilio. Simultáneamente se casa con Lila, una famosa actriz que desde el primer momento le engaña durante sus estancias en el extranjero para rodar películas. El narrador es también Felix Enderlin, científico y editor de una revista especializada que recibe una oferta de Harvard y tiene una aventura con Lila, quien en esta línea argumental es la esposa de un reconocido arquitecto de origen checo llamado Svodoba. Lila y Enderlin no quieren prolongar su aventura pues saben que la separación es inevitable, pero se enamoran y Svoboda (en cuyo pellejo también se mete el narrador) experimenta todo el rango posible de sentimientos ante esta situación: celos, resignación, indiferencia, aceptación, etc. El suizo aprovecha cada personaje que idea y cada historia en que los sitúa para poner de manifiesto características sociales que afecta al ser humano y moldean su identidad, y viceversa.

Estamos ante un texto de contenido filosófico y sociológico. No me tiembla el pulso al escribir que me ha resultado muy, muy espeso. Si en los otros títulos de Frisch que he leído (el mencionado anteriomente y Homo Faber) el desarrollo era convencional, en este no hay nada que se le parezca. Las historias me han resultado bastante inconexas y sólo en una ocasión he conseguido detectar una chispa de genio. Hay una fiesta que aparece relatada desde diferentes perspectivas y por diferentes personajes; pues bien, una de las últimas veces que se menciona me dejó la sensación de haberla percibido como una globalidad. Esto me hace pensar que si este autor fue capaz de crear algo tan brillante, quizás el resto sea similar en calidad, pero a mí se me ha escapado. No lo descarto, en absoluto. En cualquier caso, mi sensación al terminarlo ha sido de zozobra total. Al margen de interesantes reflexiones sobre lo que supone el moldeado de la personalidad y críticas certeras a los convencionalismos sociales, no sé muy bien qué he leído. Para opiniones menos dispersas que la mía, os recomiendo echar un vistazo a Un libro abierto.

21 sept. 2016

Memorias del condado de Hecate - Edmund Wilson

Memorias del condado de Hecate es una colección de seis relatos cortos a cargo de Edmund Wilson, que Wikipedia mediante, comprobamos que es mucho más conocido por sus críticas literarias y ensayos sobre política que por su escasa obra de ficción, entre la cual se encuentra el libro que me ocupa hoy. La acción de todos ellos transcurre a principios de los años 1930s y se sitúa entre Nueva York y el condado ficticio de Hecate, no muy lejos de dicha ciudad y destino preferente de la clase media alta y culta para los meses de verano. Excepto el primero, redactado en tercera persona por un narrador omnisciente, el resto está protagonizado por un crítico de arte que lleva años escribiendo la obra definitiva de análisis del arte del S. XIX. Es este erudito, simpatizante del comunismo y de los movimientos obreros, cuyo nombre no trasciende, quien lleva el hilo conductor y narra la acción en primera persona. Las tramas son independientes aunque comparten un contexto común de personajes, hechos y lugares relacionados con el protagonista. La verdad es que los resultados son muy desiguales: hay un texto que destaca sobre los demás, un par que son pasables y el resto totalmente prescindibles. Los títulos incluídos son:

  • 'El hombre que mataba tortugas mordedoras'. Relato costumbrista lleno de tipismos locales y con elementos de novela negra que trata de dos vecinos que viven en el condado de Hecate. Uno de ellos odia a las tortugas mordedoras que pueblan una laguna que hay dentro de los límites de sus tierras, el otro es un hábil publicista que le sugiere montar un negocio de sopa de tortuga en lata para que cambie su percepción sobre esos agresivos reptiles. No es gran cosa pero se deja leer.
  • 'Ellen Terhune'. Cuenta la historia de una pianista y compositora de música clásica norteamericana, nacida y residente en el condado; en un momento dado el relato adquiere unos tintes fantásticos que aportan interés a su lectura. No está mal.
  • 'Estampas de Wilbur Flick'. Narra las aventuras y desventuras de un acomodado joven (Wilbur Flick) sin oficio ni beneficio que pasa de defender el gobierno de las élites a apoyar la República Española durante la Guerra Civil. He tenido que volver a ojear el libro para hacer este mini resumen porque ni siquiera recordaba de qué trataba, no creo que sea necesario añadir nada más.
  • 'La princesa de los cabellos de oro' es debido a su extensión más bien una novela corta que un relato. Nos aproxima a la vida amorosa y las experiencias personales del crítico de arte a lo largo de un par de años. Sin duda el más interesante del lote a todos los niveles, proporciona un excelente retrato de la sociedad de principios de los años 1930s. Especialmente las partes que transcurren en Nueva York nos muestran una ciudad con una actividad imparable a pesar de la vigencia aún de la Ley Seca y a pesar también de que los efectos del Crac del 29 y la Gran Depresión siguen muy presentes en EEUU. Hay mucho libertinaje, mucho alcohol y muchas fiestas; se incluyen además párrafos que describen con detalle el acto sexual, motivo por el cual se prohibió su venta y publicación en USA entre 1946 (fecha original de su publicación) y 1959.
  • 'Los Milholland y su hombre de paja'. Historia bastante aburrida sobre el negocio editorial. Provoca estupefacción y bostezos.
  • 'El señor y la señora Blackburn en casa'. Destaca sobre todo porque la primera de sus partes consiste en una discusión entre el narrador protagonista y Mr. Blackburn que está redactada en un perfecto francés, motivo por el cual tuve que pasar por ella de puntillas. El resto es una descripción del ocio y las fiestas que los residentes del condado celebran para animar las noches estivales (imposible no traer a la memoria momentos similares en El gran Gatsby). Uno de los asistentes es nuestro reputado crítico de arte, que divagará sobre lo divino y lo humano en plena agitación etílica. Otro relato que no vale gran cosa.
Confio en que la valía de Wilson como ensayista supere a la calidad de lo leído, no porque tenga quejas de su estilo, pues se trata de una prosa pulcrísima y de lectura super cómoda, sino porque en casi todos los casos a los relatos le falta alma. A mí al menos este volumen no me ha aportado nada de lo que hubiera podido prescindir. No puedo incluir en esta ocasión links a otras reseñas en la blogosfera porque servidor no ha podido encontrar ninguna. Que no digo que no las haya, puede ser simplemente que yo no haya tenido paciencia para encontrarlas (todo lo más, habré rastreado las 2 ó 3 primeras páginas de resultados de Google).
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