24 jun. 2018

La estrella imposible - Brian W. Aldiss

Mi relación con Brian W. Aldiss ha sido bastante irregular a lo largo de estos años. De los cinco libros suyos que llevo en mi haber, excepto por la honrosa excepción que supuso Los superjuguetes duran todo el verano, el resto me ha parecido prescindible. Cada uno por sus propios motivos. Sin embargo todas las referencias a este autor indican que es un personaje clave en la Nueva Ola británica. Su nombre aparece siempre en las listas de representantes de ese movimiento literario junto con otros escritores a quienes tengo en mi Olimpo particular: John Brunner, Thomas M. Disch, James G. Ballard. Así que supongo que no había perdido la esperanza, con lo cual cuando ví La estrella imposible en Bibliostock de saldo por 2,50€ no me lo pensé demasiado. Y menos mal, porque esta antología de relatos cortos es, con diferencia, lo mejor que he leído de Aldiss hasta el momento.

El volumen incluye un total de catorce cuentos escritos entre 1955 y 1965 (los títulos y demás detalles se pueden consultar en La tercera Fundación). Todos caen de lleno en el terreno de la ciencia-ficción  y derrochan imaginación, genio y unos argumentos que efectivamente entroncan claramente con las temáticas habituales de la New Wave. Los protagonistas de los mismos experimentan diferentes formas de horror en contextos propios del género pero que en el fondo son resultado de la mezquina y perversa conducta humana. Por más que aparecan tecnologías que logran proezas hoy en día inconcebibles o que las historias se desarrollen en mundos y tiempos muy alejados de los que conocemos, en realidad el conflicto se basa siempre en el hombre y sus miserias. Hay distopías provocadas por desastres medioambientales, regímenes totalitarios retorcidos más allá de lo concebible, tenemos textos post-apocalípticos que muestran el triunfo de las máquinas sobre la humanidad, dramas desasosegantes producto de la exploración espacial, y viajes en el tiempo o invasiones alienígenas que convierten las vidas de los personajes principales en un infierno.

A muchos de los cuentos compilados se les puede aplicar con toda propiedad el adjetivo ballardiano, lo cual es garantía de éxito en esta casa. Mi sorpresa al comprobarlo ha sido mayúscula porque no conocía a nigún otro autor que hubiese logrado imprimir a su obra las características que hicieron de Ballard merecedor de un calificativo basado en su apellido. Aunque una cosa debe quedar clara: no hay sensación de plagio o imitación. Se trata de narraciones totalmente originales que desarrollan algunas de las preocupaciones comunes en la obra de su compatriota, pero siempre desde una perspectiva personal. Por otro lado supongo que a nadie sorprenderá que el tono general sea muy pesimista y desesperanzador. No hay finales felices, antes al contrario: todos acaban con un mensaje de desconsuelo que por lo menos a mí, me deja un sabor de boca inmejorable. Por fin he terminado de convencerme de que Aldiss, tuvo el talento necesario como para que su obra trascendiera. Si no siempre, por lo menos las veces necesarias y suficientes. Una auténtica maravilla, si solo vais a leer un libro de este escritor, mi recomendación es que sea éste. Tenéis más reseñas en Bibliófago y en Un poco de casi todo.

19 jun. 2018

Herzog - Saul Bellow

Moses E. Herzog tiene cuarenta y siete años y es Doctor en Filosofía. Actualmente se dedica a la enseñanza aunque cuando era más joven escribió Romanticismo y Cristianismo, un libro con que consiguió hacerse -muy merecidamente-, un nombre en la comunidad académica. Sin embargo ahora no se encuentra en su mejor momento. No hace mucho se ha divorciado de su segunda esposa, Madeleine, quien lo ha dejado por su mejor amigo, Valentine. Desbordado por todos los fracasos que acumula (éste era su segundo matrimonio, no consigue ampliar sus estudios sobre el Romanticismo, las aventuras con otras mujeres nunca llegan a nada serio porque se aterra ante la perspectiva), Moses se pasa todo el verano yendo de un lado para otro sin saber qué hacer con su vida. Durante esa agitada temporada conoceremos su historia personal y familiar, así como un buen puñado de reflexiones filosóficas sobre la situación en que se encuentra el hombre de la segunda mitad del S. XX.

Herzog es una novela muy entretenida que gira principalemente en torno a la crisis de la mediana edad de su protagonista. Judío e hijo de emigrantes rusos que llegaron a Canadá pero se mudaron posteriormente a Chicago, Saul Bellow y Moses comparten muchos elementos biográficos. Da la impresión además de que estas características podrían ser arquetípicas del hombre judío norteamericano de mediados del siglo pasado, porque el retrato que este escritor hace del mismo coincide en muchos puntos con los personajes salidos de la pluma de Isaac Bashevis Singer: vitalistas, mujeriegos, impulsivos, irreflexivos, inestables, meditabundos, etc. El viaje a través de la atribulada vida del Herzog está plagado de familiares y amigos que irán pasando sin mucha pena ni gloria a través de la páginas, pero que por otro lado harán que el relato sea muy animado y ágil. Hay un profundo drama existencial de fondo en la narración, pero hay también muchos elementos divertidísimos. En este sentido destacan las disparatadas cartas (reales o imaginarias) que escribe a cualquier persona, viva o muerta, bien conocidos suyos o bien personajes públicos, en las cuales expone los temas más variopintos. Estas misivas incluyen sin embargo meditaciones certeras y profundas que hacen honor a su profesión. La muerte, la sociedad podrida que hemos creado entre todos, o la mentira y la culpa como motor y freno respectivamente para acercarnos a la felicidad, son algunos de los asuntos que se tratan, ya sean con sus propios análisis o haciendo referencia a reconocidos filósofos: Heidegger, Spinoza, Proudhon, etc.

La prosa de Bellow es una auténtica maravilla, sencilla y sin artificios pero capaz de transmitir ideas complejas con total facilidad, como ocurre con las cavilaciones filosóficas. Los diálogos alternan con las partes más reflexivas a una cadencia adecuada para hacer la lectura más amena. Como curiosidad estilística, el narrador en tercera y primera persona se combinan con una imprudencia que podría parecer temeraria pero que en manos de este autor se comprende con naturalidad. A pesar de las cuatrocientas y pico páginas que tiene la edición del Círculo que he leído y de una cierta atención exigida en las partes más profundas, he devorado el libro sin apenas esfuerzo y me ha resultado muy ameno. No obstante, no he terminado de encontrar el punto de excelencia de que habla Vargas Llosa en el prólogo. Sin ser malo en absoluto, me ha parecido un libro interesante, simpático y agradable, que son todos calificativos muy tibios. Positivos, pero tibios. Entiendo sin embargo que en su momento fuese un éxito multitudinario de ventas, porque sin serlo, sigue cierta dinámica propia de los best-sellers: los temas tratados son muy generales y puede interesar a todo el mundo, tiene un ritmo acelerado que engancha, una trama con poca cohesión global pero entretenida, etc. De todas formas tengo muy claro que repetiré con Bellow, que por algo debe tener el premio Nobel de Literatura de 1976 (claro que también lo tiene su prologista y no lo soporto). Más reseñas en Langosta literaria y La antigua Biblos, donde han quedado muchísimo más emocionados que yo. Por cierto que yo diría que lo que aparece en Crítica de libros no es sino el prefacio de Vargas Llosa a que hacía mención un poco antes.

16 jun. 2018

Hyde - Steve Niles y Nick Stakal

Dos hermanos que trabajan en los laboratorios de una gran compañía farmacéutica ven como el departamento financiero cancela la línea de financiación de su investigación por falta de resultados. En un acto desesperado, se usan a sí mismos como cobayas de la droga que estaban intentando desarrollar. Momento a partir del cual los cadáveres de sus enemigos empiezan a aparecer por toda la ciudad. Supongo que nadie se sorprenderá cuando os revele que el asesino parece ser un tipo despiadado y práticamente sobrehumano que responde al nombre de Hyde.

Enésima reinterpretación de la obra de Robert Louis Stevenson, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, que a su vez, es una aproximación más al mito del Doppelgänger. Steve Niles no se ha roto los cuernos para escribir el guión, que no aporta absolutamente nada de interés a la historia original ni al mito. El apartado gráfico es cosa de Nick Stakal, quien con un estilo expresionista y oscuro logra dar un aire muy siniestro y sórdido a toda la obra. Un talento muy por encima de una historia que no hacía ninguna falta que se hubiera escrito.

Creedme, hay cosas mejores que hacer en la media hora escasa que se tarda en leer y en las que invertir los cuatro euros que pagué por él. En Zona negativa no han quedado muy convencidos pero en Goodreads no sale tan mal parado como yo esperaba.

12 jun. 2018

Caviar - Theodore Sturgeon

Caviar es una antología de relatos cortos a cargo del insigne Theodore Sturgeon. En esta compilación no hay solo ciencia-ficción, que es el género por que más fama adquirió, sino también incursiones en el terreno de lo fantástico (tratando casi siempre hechos sobrenaturales) y un singular ejemplo de thriller psicológico. Escritos entre 1941 y 1955, solo dos de ellos se pueden incluir en periodo que abarca la Edad de Oro de la ciencia-ficción (de 1938 a 1946). Sin embargo los que tratan ficción especulativa están escritos en los 1950s y siguen girando en torno a las temáticas habituales de eses periodo: mutantes y discriminación, conquista del espacio, asombrosos descubrimientos científicos, etc. Esto me lleva a pensar en lo arbitrario de esos límites, que visto lo visto se podrían extender hasta la aparición de la Nueva Ola a principios de los 1960s. Solo que Philip K. Dick apareció en escena a principos de los 1950s(1), y aunque los contextos en que transcurrían sus relatos eran muy Edad de Oro, los enfoques no tenían absolutamente nada que ver con lo que trataban el resto de los escritores. Pero basta ya de divagaciones que yo he venido aquí a hablar no de mi libro, sino del de Sturgeon. Os dejo a continuación la lista de cuentos incluídos junto con su temática (podéis ver los años en que se escribieron en la ficha de la Tercera fundación).

  • Un rayo de luz (Thriller psicológico)
  • Un dios microcósmico (Ciencia-ficción)
  • Fantasma (Fantástico)
  • Distinto (Ciencia-ficción)
  • Medusa (Ciencia-ficcion)
  • Bocazas (Fantástico)
  • Sombras en la pared (Fantástico)
  • Twink (Ciencia-ficción)
Los relatos son impecables desde un punto de vista formal. Presentación, exposición del conflicto, resolución del mismo. Un esquema clásico que no defrauda, menos aún con el estilo nítido y preciso de este autor. De todas formas se notan los años que han pasado desde que se escribieron. Para empezar los temas resultan un poco manidos y todo lector aficionado al género ya se ha topado con variaciones de los mismos hasta la saciedad. ¿Que Sturgeon fue de los pioneros? Pues no lo voy a negar y le reconozco el mérito debido por ello, pero la experiencia al leerle no aporta frescura ninguna. Pero bueno eso no es culpa de nadie, sólo de las circunstancias. Luego tenemos la condenada manía de tener que meter un giro inesperado en el argumento para resolverlo. Ya se sabe que esto era una condición casi obligatoria para publicar un cuento en aquellos años, pero resulta un poco cansino. Y ojo, que a veces está bien logrado, pero repetir el mismo formato una y otra vez hace que pierdas un poco de interés. Finalmente, como elemento cultural digno de mención: el machismo y racismo que pulula por algunos textos es alarmante. Pero la sociedad en los 1950s era así, no queda más remedio por tanto que considerarlos como un reflejo de la realidad de aquel entonces. A pesar de estos pequeños inconvenientes, me queda muy buen sabor de boca, más incluso por los de género fantástico, con mucho fenómeno paranormal y misterio de por medio. Tenéis otra reseña en el Sitio de ciencia-ficción, donde hacen además un breve resumen de cada relato (los títulos varían ligeramente por tratarse de una edición distinta a la de Minotauro, que es la que he leído yo).



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(1) En un ejercicio de egolatría sin igual hasta la fecha de hoy, recurro al archivo del blog para aclarar que de acuerdo con mi reseña de Cuentos completos I de este autor, su primer relato data de 1947, aunque su producción empieza a ser publicada a principios de los 1950s

8 jun. 2018

Erewhon - Samuel Butler

Aunque se suele clasificar Erewhon como utopía (sin ir más lejos, yo he leído una edición antigua del Círculo de Lectores incluida en una colección denominada Utopías), creo que es mucho más adecuado situarla en el terreno de la sátira y el ensayo. La novela comienza como la aventura de exploración del interior de una colonia británica hasta entonces solo habitada en las zonas costeras. El narrador protagonista nos oculta deliberadamente el nombre con el ánimo de poder realizar en el futuro una campaña que le permita apropiarse de los descubrimientos que ha realizado, modo de operación habitual de los colonizadores británicos del S. XIX. Nuestro hombre, cuyo nombre tampoco se llega a conocer, por más que Gabriel Jackson diga en el prólogo que se llama Higgs, descubrirá un país habitado denominado Erewhon, del cual la sociedad occidental no tenía conocimiento.

Este libro de Samuel Butler está desarrollado siguiendo el modelo de Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift. Tomando elementos propios de las novelas de viajes y aventuras, el lector asiste perplejo a la descripción de una sociedad que difiere completamente de la suya, y sobre estas diferencias se pone de manifiesto las carencias, injusticias y flaquezas de la propia. Pero claro, el libro se publicó en 1872, así que uno de los principales problemas a que un lector contemporáneo se enfrenta es la incomprensión y/o desconocimiento que pueda tener precisamente de la sociedad criticada: la victoriana.

En general los planteamientos de Butler para abordar las problemáticas sociales son muy originales, a pesar del choque que supone enfrentamos a ellos desde a casi 150 años de distancia en el futuro. Ojo, no quiero decir con ello que hayan sido resueltos, sino más bien que el contexto en que se exponen nos resulta lejano y extraño, con lo que no podemos sentirlo como propio. Así por ejemplo el vertiginoso desarrollo de la tecnología que se expermientó en el S. XIX se contrapone al rechazo al progreso y la prohibición de las máquinas en Erewhon, en unos capítulos brillantes en que se elucubra sobre la posibilidad de que los ingenios mecánicos inventados por el hombre lleguen a someterlo y dominarlo. La censura al sistema educativo británico por anular la creatividad  y moldear la conducta de los ciudadanos a los intereses de la clase dominante se manifiesta mediante la descripción del erewhoniano, estructurado igualmente sobre asignaturas absurdas (Hipotética, Contradicción y evasiva, etc.) que se imponen a los estudiantes durante largos años en los llamados Colegios del Desatino. Para mi sopresa hay un par de capítulos dedicados a los derechos de los animales, algo que en realidad no debería haberme extrañado, pues el Reino Unido ha sido pionero en el movimiento de defensa del bienestar animal y la promoción del vegetarianismo (la Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals se fundó en 1824 y la Vegetarian Society of the United Kingdom en 1847). Pero que nadie se llame a engaño, por si los dos capítulos dedicados a ironizar sobre los derechos de los animales no fueran suficientes, hay uno más a continuación que reclama derechos para las plantas. No sé por tanto si será casualidad que sea precisamente Fernando Savater quien presente esta novela en una breve introducción de dos páginas. ¿Quién mejor que él para hacerlo si no, tan conocido como es por hacer pasar sus perversas ideas especistas como obra filosófica?

A pesar del atractivo que puedan despertar las cuestiones abordadas por Butler (antiantropocentrismo, ludismo, educación, derechos de los animales, etc.), el principal problema que he encontrado es que no hay ánimo de proponer soluciones, sino solo hacer escarnio de los temas que preocupan al autor. Por supuesto el formato adoptado es perfectamente válido para un objetivo mayor, no en vano exponer sin más las vilezas de una sociedad puede ser un primer paso para que empiece a cambiar. Sin embargo su decisión de presentarlo como textos de índole filosófico pierde empaque al no recoger alternativas que puedan resolver o mejorar aquello que critica. Al margen de esto hay algunos tics bastante insoportables, como ese supremacismo racial que otorga al protagonista, la superioridad colonialista bendecida por el cristianismo que le permite considerar a los erewhonianos como trabajadores forzados en situación de semiesclavitud, etc.

Por resumir, una novela interesante desde el punto de vista histórico, original en las ideas que baraja y que sin duda habría disfrutado mucho más de haberla leído a finales del diecinueve. Porque en el S. XXI se ha llegado a hacer pesada a ratos. Tenéis más reseñas en el Sitio de Ciencia-Ficción, muy en mi línea, y en Culturamas, mucho más entusiasta.

4 jun. 2018

El juez y su verdugo - Friedrich Dürrenmatt

Ulrich Schmied, teniente de la policía de Berna, aparece asesinado de un tiro dentro de su coche, aparcado en el lateral de una carretera rural cerca de Lamboing, a una hora de la capital del cantón. El comisario Hans Bärlach se hace cargo del caso. Sesentón y con una grave enfermedad estomacal, había sido el jefe del ambicioso y prometedor teniente. Para ayudarle en las indagaciones reclama al investigador Tschanz, que no es especialmente brillante pero siempre anda buscando hacer méritos. Las primeras pistas les conducirán a un tal Gastmann, un acaudalado sesentón de pasado turbio que se ha instalado recientemente en una lujosa villa de Lamboing. Se descubre que Schmied era habitual en las fiestas que éste organizaba en su casa, mimetizado bajo una identidad falsa entre los artistas, diplomáticos e industriales suizos que las frecuentaban. Pronto se revelará que en dichas veladas se trataban temas de gran interés económico para el estado, lo que dificultará el avance de las pesquisas. Sin embargo a medida que éstas progresen sabremos que el gobierno suizo no es el único que maneja una agenda oculta en esta investigación.

El juez y su verdugo es la primera novela que publicó Friedrich Dürrenmantt. Al contrario de lo que pasara con Justicia, este librito ha resultado bastante decepcionante. El desarrollo es muy rápido y la trama está llena de golpes de efecto que se presentan al lector sin demasiada coherencia. Quizás esto se deba a que por aquél entoces el suizo era un autor novel y a que originalmente apareció por entregas a pricipios del los 1950s en una conocida revista (fuente: Wikipedia), y quieras que no, este formato que impone sus propias exigencias. En todo caso, el trasfondo de lucha entre el bien y el mal sería aceptable en una novela decimonónica, pero seguir dando ese mismo tratamiento moral a un texto que data de mediados del S.XX resulta ridículo y vergonzante. Y la resolución con venganza de por medio no tiene credibilidad ninguna. Para mi gusto, como siempre, que por algo éste es mi blog.

Sin embargo no todo me ha parecido mal en el libro. Para empezar hay algunos personajes secundarios muy bien caracterizados y que destacan por encima incluso de los protagonistas. Por ejemplo el Dr. Lucius Lutz, jefe de Bärlach, que obsesionado con la ciencia criminalística moderna imprimirá a la narración unos toques de humor absurdo muy logrados. O el consejero nacional (y coronel) Oskar von Schwendi, el implacable abogado de Gastmann, arquetípico perro guardián de sus intereses. Y para terminar, guste más o guste menos, se lee un un par de sentadas así que tampoco hay que dedicarle mucho tiempo. De todas formas que nadie se engañe, en mi opinion estamos ante una obra totalmente prescindible escrita por uno de los más reputados literatos helvéticos. Aunque por lo que he podido ver, una vez más me quedo solo en mi juicio. La blogosfera en español se deshace en elogios por esta obrita, véase si no Crítica de Libros, Correspondencia o La esquina de ese círculo. En fin, algo he debido perderme. O igual no, como dicen los francófonos à chacun son goût.

31 may. 2018

El cielo protector - Paul Bowles

A Port y Katherine (Kit) Moresby les gusta pensar que son viajeros, no turistas. Según él, la diferencia radica en que el viajero no tiene prisa en regresar a su casa, se desplaza sin prisa entre destinos cualesquiera y puede hacer de todos ellos su hogar. Seguiremos a esta acomodada pareja neoyorquina en su viaje por el norte de África (Argelia diría yo), poco después de finalizar la II Guerra Mundial. En su itinerario por el Sáhara les acompaña Tunner, un amigo del matrimonio que ofrece una vía de escape a la crisis que vive la pareja últimamente. Pero el desierto impone unas condiciones durísimas, para las que quizás no están preparados. El exceso de confianza les llevará a experimentar situaciones extremas de las que muy probablemente no van a salir indemnes.

El cielo protector es una novela con un alto contenido filosófico entremezclado en una trama de viajes y exploración, también interior. Es mi segunda experiencia con Paul Bowles y ha resultado mucho más satisfactoria que anterior. La prosa es sencilla, directa, certera. No hay excesos verbales ni florituras, no sobra ni una palabra. Los diálgos me han parecido naturales, verosímiles a más no poder. Y las descripciones del los paisajes y las ciudades norteafricanas son a la vez gráficas y poéticas, pero sin caer en el empalago. Aunque en realidad en este sentido coincide con mi recuerdo de La casa de la araña. La principal diferencia con aquélla es que como obra, ésta resulta mucho más lograda, más redonda. Las historias que se cuentan, los personajes (secundarios incluidos) y el desarrollo de la acción están redactados con una habilidad asombrosa, haciendo que todas las piezas que se manejan encajen a la perfección.

Las reflexiones de carácter existencial se dejan caer de boca de Port y Kit desde el primer capítulo. No podría decir si las motivan las penurias que el viaje les obliga a padecer (la soledad del desierto, lo inhóspito del paisaje, las incomodidades y privaciones físicas, etc.), o bien son rasgos innatos de su personalidad. Me inclino más a pensar que es lo segundo lo que en el fondo les lleva a ponerse en apuros voluntariamene, para de esa forma, obligarse a tomar conciencia de ellos mismos y del mundo. No llegué a ver la adaptación al cine que hizo Bernardo Bertolucci en 1990 y ya no creo que haga el esfuerzo de verla, pero como fue bastante famosa en su momento sí recuerdo que todas las menciones a la misma hablaban de paisajes insondables, la exploración del desierto y el conflicto matrimonial. Así que no me esperaba nada parecido, la verdad, y tengo que admitir que me ha sorprendido muy gratamente. Pero por si esto no fuera suficiente, lo que me ha pillado completamente desprevenido es el caríz dramático que toma el texto en la segunda mitad. El tratamiento que Bowles hace primero de la enfermedad (unas fiebres tifoideas que contrae Port) y luego de la desesperación y la locura (Kit) ha sido un mazazo sublime que me ha dejado destrozado y maravillado a la vez. Por algo esta novela se considera la mejor de su producción.

Pero los sobresaltos no han acabado aún, ¡qué va! De las reseñas que he podido rescatar de la primera página de resultados de Google, hay más valoraciones negativas que positivas. En 19 Magazine la dejan a la altura del betún:
"[...] no llega a la excelencia y está sobrevalorada. Demasiadas páginas de relleno en las que no se cuenta nada imprescindible; poca amplificación en las ideas centrales."
En El rincón del libro son menos afectados pero tampoco convence:
"[...] no pude simpatizar con ninguno de los protagonistas la verdad y aunque la narración contiene grandes dosis de drama no consiguió llegar a emocionarme."
Solo en Leer clásicos la recomiendan, al igual que hago yo. Me alegra ver que una  vez más, Das Bücherregal nada contracorriente.

28 may. 2018

Caín - Ricardo Barreiro y Eduardo Risso

Unos marginados que malviven en los arrabales de un Buenos Aires distópico en el futuro, rescatan una caja de lo que piensan que es un envío de ayuda lanzado desde un avión. Sin embargo dentro no hay más que dos bebés mellizos. Solo uno ha sobrevivido al impacto de la caída, así que deciden llamarlo Caín y venderlo a El Gitano por unos gramos de droga. Con apenas diez años y tras haber sido utilizado de todas la formas posibles para obtener dinero, Caín acaba en el reformatorio. Allí sufrirá los abusos de El Capo, un delicuente juvenil que controla el tráfico de sintecoca en el interior del recinto, y el propio director del centro, el Dr. Guardaportal. Durante un motín es apaleado por un policía, quien le destroza la mitad del cerebro. Los médicos forenses lo venden a un oscuro instituto de medicina experimental que le implanta medio cerebro electrónico, pero es dado por muerto tras la operación y de nuevo arrojado fuera de la ciudad. Allí recobra el sentido y tras deambular sin memoria durante años como un paria,  por azar se topa con un periódico donde ve las fotos de El Capo, el Dr. Guardaportal y una misteriosa joven que tiene exactamente sus mismos rasgos. La noticia aclara que se trata de la hija de Bunge de Hoz, el fundador de uno de los entramados empresariales más poderosos de todo BB.AA. Las imágenes le harán recobrar la memoria y emprenderá una carrera en pos de la venganza y el descubrimiento de sus orígenes familiares.

El guión de Caín corre a cargo de Ricardo Barreiro. Como habéis podido comprobar por el resumen de la trama, no se ha molestado demasiado en salirse fuera de los clichés del género. La población y la ciudad dividida en dos. Los ricos dentro, protegidos por la policía militarizada. Un gobierno totalitario disfrazado de democrático. Los pobres fuera de la zona segura, malviviendo y/o delinquiendo y/o ambas. Crisis medioambiental y contaminación que han provocado que apenas se produzcan embarazos y menos aún nacimientos. Los mass-media como herramienta de control de la opinión. Existencia de grupos de resistencia. Población idiotizada por la televisión. Venganza, violencia, sexo. Pero tampoco nos pongamos tiquismiquis. Estamos ante un cómic que apenas pasa de las noventa páginas y no hay necesidad de hacerse el ofendido. La idea es desconectar con una trama simple y mucha acción. El apartado gráfico es cosa de Eduardo Risso, quien emplea exclusivamente tinta negra y dibujos muy próximos a la línea clara pero con ciertas libertades formales (encuadres imposibles, onomatopeyas de aire pop, etc.). A mi personalmente me ha encantado y creo que sobresale muy por encima del argumento, previsible a más no poder. Como dato curioso, yo destacaría el aire descaradamente ochentero que lucen los atuendos de todos los personajes, que te retrotraen automáticamente a la estética de la Movida Madrileña.

A ver, que yo he pasado un rato revivalero entretenido, pero que el volumen no da para mucho más. Tenéis más reseñas en Xonx World, El lector impaciente y el Blog de Ricardo Bosque. Son tan breves como la mía, pero bastante más entusiastas.

25 may. 2018

El viaje de Chéjov - Ian Watson

En 1890 el archiconocido literato ruso Antón P. Chéjov atravesó Siberia con rumbo a Sajalín. Rusia había establecido una colonia penitenciaria en dicha isla situada al norte del archipiélago de Japón, y el objetivo del escritor era estudiar y documentar la realidad de la misma. Sin embargo cuando aún estaba a mitad de camino tuvo noticia de un extraño fenómeno ocurrido en Tunguska un par de años antes. Una explosión de origen desconocido y una potencia inconcebible para la época destruyó una enorme zona de la taiga a mediados de 1888. Así que se decide a montar una expedición con  ayuda de la nobleza local de la pequeña ciudad donde está haciendo un alto en el camino. Pero espera un momento, el incidente de Tunguska tuvo lugar en 1908, no en 1888 según se plantea en la trama. ¿Cómo es posible entonces que pudiera ocurrir lo que se relata? ¿Y qué tiene que ver con todo ello un grupo de cineastas, guionistas y actores rusos que a principios de los 1980s está ultimando los detalles del rodaje de una película llamada El viaje de Chéjov, con la que pretenden llevar al celuloide precisamente su aventura de Saljalín?

Ian Watson vuelve a componer una fascinante novela de ciencia-ficción que partiendo de hechos reales, juega con la posibilidad de existencia de universos alternativos en que la Historia se desarrolla siguiendo cursos diferentes al que conocemos. Sin embargo no voy a ocultar que he estado algo perdido durante el primer tercio de la narración. Me ha costado un poco entrar en los diferentes hilos argumentales, que alternan principalmente entre el relato del viaje del autor ruso y la trama del equipo de rodaje, que además de personal técnico y artístico incluye a un misterioso doctor en psiquiatría especialista en la liberación de habilidades mediante la hipnosis. Posteriormente se suma una tercera historia que nos cuenta el que va a ser el primer intento de colonización de mundos habitables por parte de la URSS, viable a finales del S.XXI gracias a una tecnología que permite los viajes espaciales sublumínicos gracias al control de los flujos del tiempo. Paradójicamente es este tercer hilo el que de pronto conseguirá que todas la piezas del puzzle encajen y que el texto cobre sentido en su globalidad, en uno de esos momentos mágicos que algunos autores logran con sus novelas.

Además de los elementos históricos y especulativos, la acción está repleta de elementos humorísticos desmadrados y divertidísimos. En definitiva se trata de un libro muy entretenido, planificado y ejecutado sin tachas, y con una trama súper original. La única objeción que puedo ponerle viene por los constantes laísmos que he detectado en la traducción (impecable por lo demás, aunque con algunos modismos demasiado propios de español europeo). Como ya veía venir, creo que he acertado al 100% en mis predicciones sobre la calidad de la obra del británico, de quien de pronto empiezo a descubrir que se ha (re)editado mucho material recientemente. Así que mis queridos lectores, es oficial: tengo nuevo autor fetiche que incorporar a la lista. Y me quedan casi todos sus títulos por leer. ¿No os parece que la vida es en ocasiones maravillosa? Tenéis una reseña estupenda de esta novela en El quimérico lector, donde se nota la admiracion que el redactor profesa a este escritor. Y otra más en el Sitio de Ciencia-ficción, donde leemos que también ha convencido a un aficionado al género algo reacio a Watson.

21 may. 2018

El día eterno - James G. Ballard

Aprovechando que la red de bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid tiene un catálogo de lo más completo, he vuelto a picar con uno de esos títulos prácticamente inencontrables de James G. Ballard (aunque este en concreto se puede conseguir de segunda mano; en La casa del libro hay uno por 30€ y en amazon otro por más de 350€, ¡glups!). El día eterno es una recopilación de relatos cortos de ciencia-ficción y género fantástico que según se indica en el propio volumen ya habían sido recopilados con anterioridad por Minotauro en otras antologías (excepto un par de ellos). Como hace mucho que no incluyo los títulos, aprovecho esta ocasión para hacerlo informando además de en qué otros libros aparecen:

Ocurre además que el título Playa terminal hace referencia a dos ediciones distintas que recopilan cuentos diferentes. La que yo he leído es la más reciente (1987) y ninguno de los doce cuentos que recoge están en los de esta compilación. Por tanto para mí son todos novedades, aunque tampoco es que cuatro años después hubiera podido acordarme de 'El último mundo del señor Goddard' y 'La tarde repentina' en caso de que hubiera leído el otro.

Los nueve cuentos están fechados entre finales de los 1950s y mediados de los 1960s, uno de los periodos más fructíferos del autor. El tono general de los mismos es el habitual de su obra, esto es, historias asfixiantes sobre personajes extraños en mundos que experimentan cambios fuera de lo común. Así, en 'El día eterno' la rotación de la Tierra se ha detenido, haciendo que sus habitantes deambulen por toda su superficie desolada buscando un lugar donde poder conciliar el sueño. La presencia de la memoria de las diferentes eras geológicas de la Tierra en un fósil marino da cuerpo a 'Prisionero de los abismos de coral'. Unos viajeros espaciales varados en un planeta desierto donde los recuerdos se materializan es el telón de fondo de 'Mañana es un millón de años'. Una angustiosa vengaza la de 'El piso 99'. Muchos misterios sobre el universo y sus posibles habitantes nos esperan en 'Zona de espera'. 'El último mundo del señor Goddard' es un ejemplo perfecto de cuento fantástico con un protagonista que controla a su pueblo y vecinos mediante una maqueta del mismo. 'El asesino bondadoso' desarrolla una paradoja clásica de los viajes en el tiempo. En 'La tarde repentina' los extraordinarios conocimientos de las ramas más oscuras del yoga permiten a un médico hindú evitar las consecuencias de un crimen. Por último 'Los locos' plantea una distopía en que un gobierno totalitario ha prohibido el ejercicio de la psiquiatría en aras del respeto a la libertad del individuo.

No voy a decir que sean sus mejores cuentos (en global me gustó mucho más Las voces del tiempo), pero no es fácil encontrar un Ballard malo. En todo caso me muero de ganas de que Alianza Editorial publique de nuevo a este autor y sus Cuentos completos, noticia que lleva dando vueltas por la red casi dos años. A ver si de una vez se hace justicia con la obra breve del británico. De momento la web de esta editorial ya indica que Rascacielos está disponible, aunque a fecha de hoy yo no he conseguido verlo ni en amazon ni en La casa del libro. Tenéis más reseñas de esta edición en particular en Authomathic for the people y KMX Magazine, aunque esta última apenas son cuatro frases.

16 may. 2018

Middlesex - Jeffrey Eugenides

En Middlesex comparten espacio dos hilos argumentales simultáneos. Por un lado está la saga familiar de los Stephanides, fundada por Lefty y Desdémona a principios de los 1920s tras emigrar desde Grecia a EEUU huyendo de las barbaries de la Guerra greco-turca. Una vez en Norteamérica se instalan en Detroit porque allí reside una prima de ambos, Lina Zizmo. En dicha ciudad vivirán, trabajarán y tendrán a sus hijos, y éstos a su vez, los suyos. Su nieta Calliope será la narradora de la historia familiar, aunque para sorpresa del lector, en el momento de la narración y con algo más de cuarenta años, Callie ya no es una chica, sino un hombre, Cal. Debido a un problema genético el protagonista nació con genitales ambiguos de aspecto femenino y los testículos y demás gónadas masculinas ocultas. Tras el nacimiento del bebé, el médico que atendió el parto hizo una exploración rutinaria y superficial que no detectó este hecho, con lo cual se entendió que se trataba de una niña y como tal fue criada. Sin embargo con la llegada de la pubertad y el aumento de testosterona que la acompaña se hizo patente su verdadero sexo e identidad de género, lo que llevó a la hasta entonces jovencita a tomar la decisión de pasar a ser un hombre.

No voy a andarme por las ramas: esta novela de Jeffrie Eugenides es tan entretenida como insustancial. Ya solo el título se queda en poco más que pretencioso aunque tiene la intención de ser sugerente y jugar con el doble sentido (podríamos traducir literalmente middlesex por 'sexo intermedio', al margen de ser el nombre de la calle del barrio residencial donde Callie vive con sus padres). Es verdad que se tratan muchos temas delicados, pero quien mucho abarca poco aprieta. ¡Ah, ese refranero español, cuánta sabiduría encierra! Quizás si este escritor se hubiera centrado en algún tema y lo hubiera tratado con más profundidad el texto habría ganado empaque. Pero no, tenía que tocar todos los palos posibles para hacer una especie de epopeya carente de interés pero que potencialmente tiene algo para todo el mundo. Incesto, conflictos armados, emigración, EEUU como la tierra de las oportunidades que no lo es tanto, activismos políticos y de minorías sexuales y raciales, amor, religión, historia contemporánea, el crecimiento como persona, la aceptación de uno mismo, etc.

Un vistazo rápido a la página del libro en la Wikipedia en inglés confirma algo que su apellido ya me hacía sospechar: Eugenides es de origen griego y además nació y se crió en Detroit. Hay por tanto mucho de autobiográfico en estas páginas. Sin embargo, la intersexualidad de Callie, que es lo que le otorga la originalidad, es lo que menos creíble resulta. Un descubrimiento tan traumático sobre un aspecto determinante a la hora de definir la realidad del ser humano, y que encima ocurre en una época tan delicada para el protagonista, tiene por contra un peso secundario en la acción. La trama se desarrolla en tres cuartas partes con Cal relatando la odisea familiar, con los abuelos, los tíos abuelos, los padres, los tíos, los primos, toda la parentela y no nos olvidemos de los trabajos, los golpes del destino, bla, bla. A esto hay que superponer brevísimas pinceladas de la vida adulta de Cal en su actual residencia en Berlín (más referencias autobiográficas). Es solo en el cuarto final del libro cuando el escritor intenta desarrollar el conflicto del protagonista, pero en mi opinión falla estrepitosamente. Todas las dificultades del paso por la pubertad de Callie durante principos de los 1970s tienen las carencias propias de alguien que no ha pasado por ese proceso y que por tanto, no puede transmitir la angustia que se debe experimentar. Yo iba leyendo y era incapaz de creerme nada, ¡qué poco gracejo, qué poco chiste! Aunque también puede ser que haya querido ahorrarse los detalles más morbosos y escabrosos para no caer en el drama. O bien simplemente que Eugenides carezca del talento suficiente para hacerlo aunque conozca de primera mano de qué está hablando (que conste en acta que esto último no me lo creo, pero lo pongo aquí para evitarme la vergüenza si dentro de unos años el escritor decide salir del armario y confesar que es intersexual).

En definitiva, fácil de leer pero con personajes y situaciones triviales. Lo que es a mí, no me ha emocionado ni en una sola página, ¡ni una sola! Ahora bien, ya sabemos cómo son estas cosas. Para empezar la novela ganó el premio Pulitzer y para continuar las reseñas en la blogosfera son de lo más elogioso (por poner algunas: A través de otro espejo, Kaleidoscope, MarinaEscribe, Un libro al día). Así que para equilibrar un poco la balanza, aquí queda la mía.

7 may. 2018

Nicht beendet

Tengo buenas tragaderas para terminar libros, así que por lo general acabo casi todo lo que empiezo. Me cueste más o me cueste menos, suelo llegar hasta el final porque una novela que no he ha gustado me da mucho juego a la hora de soltar improperios en la reseña correspondiente. Me relaja, incluso me puede llegar a compensar cuando el autor es admirado por el público (me viene Vargas Llosa a la cabeza sin tener que pensar demasiado). Pero ocurre que desde mediados de marzo estoy viviendo un momento bastante convulso en lo personal, con varios frentes abiertos que me tienen los nervios desquiciados. Asi que llevo varios abandonos acumulados desde hace algo más de un mes, sin haber pasado más allá del capítulo dos en todos los casos. Ahí va la lista:

Andaba yo buscando en la biblioteca Sorgo rojo del Nobel chino Mo Yang y como en aquel momento no recordaba su nombre, hice una búsqueda por título en el catálogo. Un artículo determinado de más al que no presté atención provocaron que me llevara a casa El sorgo rojo de Ya Ding. Antes de empezar a leerlo ya había detectado el error, pero pensé, ¡bah, qué más da! Así que me puse con él solo para dejarlo a las pocas páginas. Una familia campesina que se traslada a un pueblo donde el padre va a ejercer de enlace con el partido comunista chino. Todo ello relatado por el hijo pequeño. No sé si el libro será bueno o malo, pero no me apetecía nada meterme en esa historia. Por cierto que en las últimas ediciones, el libro del Nobel de 2012 se titula El clan del sorgo rojo, algo que puede ayudar a evitar confusiones como la que sufrí yo.

Clarice Lispector es otra autora con excelentes referencias que descubrí cuando buscaba información sobre Lucia Berlin. Me dije, venga, voy a leer algo suyo, pero como siempre en mis tomas de contacto, que no sea muy voluminoso. El título (des)afortunado fue La pasión según G. H. Insoportable, un constante reflexionar sobre algo intangible, inasible, inconcebible. Renuncié antes de la página 30. ¿Volveré a intentarlo de nuevo? En lo que queda de 2018 no creo.

En una de mis habituales incursiones en La casquería del mercado de San Fernando me hice con La hora de la cerveza, primer volumen de la Trilogía malaya de Anthony Burgess. Ambientado en alguna colonia del imperio cuando ya le quedaban pocos años por mantener dicho estatus, está repleta de términos en diferentes idiomas locales que obligan a consultar el glosario a cada poco. Supongo que al escritor le parecería que algo así aportaría veracidad y originalidad al crisol de razas y lenguas que bla, bla, bla. A mí me saturó desde el capítulo uno. En el dos la cosa seguía igual y puesto que mi retentiva para recordar los significados era nula, lo devolví a la estantería donde estaba y allí sigue a día de hoy.

Empiezo a leer Hozuki. La libreria de Mitsuko de Aki Shimazaki y tras dos capítulos no encuentro nada que me despierte mínimamente el interés. La protagonista es una madre soltera que vive con su madre e hija pequeña (¿o era hijo?) en la planta superior de la librería que regenta. Añade una reflexión completísima sobre la elección y el significado del nombre del comercio, sin olvidar mencionar las razones por que escogió escribirlo en caracteres kanji frente a la escritura silábica del japonés (o al revés, no me acuerdo), y para mí fue suficiente para decir: hasta aquí hemos llegado.

28 abr. 2018

La máquina blanda - William S. Burroughs

La máquina blanda es un ejemplo de la técnica literaria experimental cut-up que tanto gustó a William S. Burrougs, quien la empleó en varias de sus obras. El aire general de la novela (de alguna forma hay que denominar a este texto), es muy parecido al de El amuerzo desnudo pero más incomprensible aún debido a que a los desvaríos de drogadicto a que asistíamos allí hay que sumar el factor aleatorio que introduce el hecho de hacer recortes de frases y cambiarlas al azar.
«A la libertad por la aguja, muchachos»
Efectivamente, la narración expone muchas experiencias propias de los yonkis, con una glorificación del uso de estupefacientes y mucho contenido relatando los problemas de los adictos: la inmundicia a que conduce el consumo, el síndrome de abstinencia o las dificultades de conseguir droga por ejemplo.
«No hay. Ven vielnes»
Pero eso es solo al principio. Tras los primeros capítulos la droga pasa a ser un elemento puramente circunstancial y Burroughs cambia de registro. La mayoría del relato lo dedica a desbarrar detallando encuentros homosexuales de todo tipo, con una especial querencia a las prácticas menos convencionales.
«¿Jodo a Johnny por el culo? Así como los perros»
Vuelen a aparecer imágenes enfermizas de animales, recurrentes en sus novelas: escorpiones, ciempiés, cagrejos. Los primeros se relacionan con el consumo vía intravenosa trazando un paralelismo entre jeringuilla y aguijón. Los segundos devoran a sus víctimas humanas gracias a su tamaño gigantesco. Asocia los terceros con los parásitos, ¿tal vez jugando con el doble sentido del término inglés crabs: cangrejos/ladillas?
«Johnny abajo pantalones»
Hay muchas repeticiones de términos que aparecen con una frecuencia tal, que imprimen un cierto ritmo y musicalidad demencial a la lectura. Muchachos Verdes. Panamá. 1910s. Mucosa rectal 1920s. Jabón carbónico.
«Respira hondo, Johnny. Allá voy»
También los signos ortográficos se usan al margen de las convenciones. minúsculas después de un punto ausencia de comas que obligan al lector a encontrar las pausas para que las frases cobren sentido-Guiones que sustituyen al punto como elementos de separación.
«Así como peeeerrrossss»
En la parte central del libro aparecen dos/tres capítulos ('La treta Maya' y siguientes) que son lo más inteligible de todo el texto. Una historia de ciencia-ficción con viajes en el tiempo que permitirán al protagonista de la misma derrocar a la élite de sacerdotes mayas que controla el pronóstico del tiempo, marcando así la realización de tareas agrícolas que permitirán que la cosecha sea productiva o se pierda.
«Te corres, Johnny»
Pero no nos engañemos. La novela no tiene ni pies ni cabeza. Está llena de escenas homoeróticas. De escenas de muerte y mutilación. De descripciones de folladas en la cárcel, callejones o la selva de Centroamérica. Y de muchos jovencitos ahorcados que tienen erecciones postmorten que acaban en una eyaculación. La verdad es que no hay por donde cogerla, pero a veces, de lo desmadrada y absurda que es, te asombra. No creo que la llegue a recomendar a nadie, pero creo que merece la pena leerla. Tenéis más reseñas en Libros de Olethros y BN fanzine.

24 abr. 2018

Vermilion Sands - James G. Ballard

Vermilion Sands es un resort vacacional irreal donde los mares son de arena con vetas de cuarzo y dan cobijo a rayas blancas voladoras. Veleros y yates con ruedas neumáticas navegan entre islas de geografía surreaslista y arrecifes de piedra que se elevan hacia el cielo como torres góticas de catedrales imposibles. La villas y chalets que componen este complejo turístico están habitadas por una fauna humana compuesta de los muy ricos y famosos, por un lado, y de artistas y profesionales liberales por otro. Escultores que moldean estatuas sónicas o nubes, poetas que generan rimas con Versotranscriptores de IBM, directores de cine abstracto o corofloristas que venden orquídeas cantantes, se mezclan con divas de la música mejoradas con técnicas de ingeniería genética, multimillonarias caprichosas y ególatras o antiguas super modelos retiradas del circuito con apenas treinta años y sedientas de venganza.

Entre 1956 y 1970 James G. Ballard escribió nueve relatos cortos ambientados en una quimérica cuidad de vacaciones que denominó Vermilion Sands (podéis ver la lista completa en la ficha de la Tercera fundación). Recopilados por primera vez en 1971 en un volumen homónimo, resulta imposible no rendirse ante las características únicas de esa extraña topografía repleta de elementos contradictorios. Los nuevos significados que el británico otorga a términos de uso común consiguen crear unos paisajes asombrosos que dejan fuera de combate al lector al demoler la realidad que constituye su marco de referencia habitual. Desde luego si por algo destacan los cuentos, es precisamente por esa ambientación onírica a la que además añade sin tapujos elementos ecológicos y tecnológicos. Casas psicotrópicas construidas con bioplásticos y dotadas de células sensorias (sic) capaces de modificar su estructura según el humor de sus habitantes. Biotelas que permiten a la ropa responder a los estímulos nerviosos de las personas que las visten. ¡Un diez en originalidad para Ballard!

Ahora bien, respecto a los cuentos, no cuesta advertir que todos repiten un mismo modelo argumental. Un protagonista masculino que vive en Vermilion Sands. Por lo general artista o profesional independiente. Una mujer misteriosa se instala en esta localidad y rápidamente hace tambalear la vida del héroe. Surge la pasión, el sexo, tal vez el amor. El lastre emocional que acarrea la parte femenina de la historia la lleva a cometer una acción desquiciada y peligrosa que provocan la ruptura de la pareja. La peculiar dama desaparece de escena tan enigmáticamente como surgió en primer lugar. El personaje masculino sigue con su vida preguntándose qué habrá sido de ella. Fin. Ya sé que visto así, no parece que los textos estén muy elaborados, pero lo cierto es que los elementos contextuales son tan asombrosos que los nueve relatos se leen que es un gusto. Pero claro, a fecha de publicación de esta crítica, Ballard es el segundo autor más reseñado en Das Bücherregal, así que supongo que a nadie le sorprenderá que haya disfrutado cada frase de esta fascinante antología. Tenéis más reseñas en Lecturas errantes y El mundo de Yarhel. Por cierto que las dos son tan entusiastas como la mía.

20 abr. 2018

Manchada de sangre - Dan Wickline y Ben Templesmith

En un futuro próximo aunque indeterminado, Kenji ha sido criado siguiendo el estricto código ético de los samuráis. Un día recibe la noticia de que su padre, alto directivo de una multinacional con sede en EEUU, ha completado el ritual del seppuku para morir con honor cuando se descubrió que era responsable de una apropiación irregular de activos de la compañía. Nuestro protagonista viaja entonces a Seattle para encargarse del traslado del cuerpo a Japón y de paso encontrar a los responsables de su muerte, ya que le resulta imposible creer que su padre sea culpable de un crimen que va totalmente en contra del bushidō.

Manchada de sangre es una historia breve y predecible que a pesar la simpleza del guión, resulta muy atractiva principalmente por el efectista apartado gráfico. Los elementos de ciencia-ficción en realidad no tienen casi peso, apenas algún que otro vehículo volador que podría haberse sustituido sin problema por una moto de gran cilindrada sin que el resultado se hubiera visto afectado lo más mínimo. No se puede decir que el norteamericano Dan Wickline se haya roto los cuernos para escribir la trama. Ahora bien, el trabajo de ilustración del australiano Ben Templesmith me ha parecido espectacular. Su estilo es fingidamente desaliñado, desgarbado, como si apenas le bastara con trabajar unos monigotes que no terminan de estar del todo definidos. Las perspectivas no están cuidadas. Los onomatopeyas parecen garrapateadas por crios que están aprendiendo a coger los lápices. Da la impresión de que ha aplicado los colores de los elementos de la viñeta y de los fondos con prisa, sin mucho interés y por dejarlo solo mínimamente presentable. Y a medida que lo percibes te das cuenta de que su mayor atractivo es precisamene ese aspecto general de descuido. Prueba más que evidente por otro lado del gran talento de este artista. Sorprende también que no tenga reparos en emplear algún tipo técnica de de postprocesado digital para conseguir un efecto de desenfoque muy artificioso, pero que resulta brillante en los golpes y las escenas de peleas.

Poco más que añadir, la verdad es que el tomo no llega ni a las 50 páginas pero su lectura resulta un placer a nivel visual. Curioseando Internet he descubierto que tanto Wickline como Templesmith participaron en el cómic 30 Days of Night, que yo conocía a través de la infravalorada adaptación homónima a la gran pantalla 30 días de oscuridad (David Slade, 2007). También os la recomiendo si como yo, sois aficionados al género de terror y a las películas de vampiros. Tenéis otra reseña de este pequeño volumen en Ocio zero. EStá más trabajada que la mía pero viene a decir poco más o menos lo mismo.

17 abr. 2018

Configuración de la última orilla - Michel Houellebecq

Configuración de la última orilla es el quinto poemario que publica Michel Houellebecq. No me gusta mucho la poesía, pero me gusta mucho Houellebecq, así que consideré mi obligación de fans darle una oportunidad. Las composiciones están agrupadas en cinco apartados:

  • la extensión gris, donde hay una mezcla de poesía libre y formal para reflexionar sobre la humanidad, la sociedad, las relaciones personales, etc. siempre desde un punto de vista muy houllebecquiano; es decir: cínico, procaz, insolente.
  • de puente en la zona 6, con poesía formal gritando a los cuatro vientos el dolor que nos supone existir y sin embargo, dejando bien claro también que la inquebrantable voluntad humana nos arrastra a la búsqueda de la felicidad
  • memorias de una polla, engloba poemas rigurosamente adaptados a métricas canónicas con el sexo como motor de la existencia humana, y poniendo en evidencia a las hormonas que nos obligan a buscar el contacto carnal en toda nuestra trayectoria vital.
  • las inmediaciones del vacío, que agrupa poemas formales que evocan la pérdida del amor y el recuerdo de la felicidad que supuso su breve presencia en nuestras vidas.
  • meseta, un conjunto de reflexiones variopintas tanto en métricas canónicas como en verso libre; sobrevuela a todos ellos un cierto tono de fatalidad por la decrepitud de la vejez y la falta de interés y fuerza para resistir que la acompaña.
Tengo que admitir que hay muchos poemas de los que no he sacado gran cosa en claro. Los he leído, sí, pero al terminarlos la pregunta que me rondaba la cabeza era: ¿qué habrá querido decir con esto? Otros sí que caen claramente fuera de los simbolismos y se traducen en versos contundentes de imágenes poderosas. Por ejemplo, CARA B, incluído en el segundo bloque dice:
Y entonces de repente todo pierde su atractivo / El mundo sigue ahí, repleto de objetos variables / De discreto interés, fugitivos e inestables, / Una luz mortecina baja del cielo abstraído
Es la cara B de la existencia, / sin placer ni verdadero sufrimiento / Salvo aquellos que derivan de la usura, / Cualquier vida es una sepultura
Cuanquier futuro es necrológico / Ya solo nos hiere el pasado / El tiempo de la ebriedad y el sueño, / La vida no tiene nada de enigmático.
Resumiendo, nos enfrentamos a las preocupaciones, temas y tics habituales de la obra de Houellebecq esta vez en formato lírico. A mi me ha resultado una experiencia muy enriquecedora. Pero claro, yo siempre he conectado muy bien con este autor, es como decir que tus hijos te parecen muy guapos: una afirmación muy sesgada. Se lee en un pispás y viene en edición bilingüe, así que si sabéis francés podréis disfrutarlos en su idioma original. Más reseñas en Los Inrockuptibles y El alma de la piel.

15 abr. 2018

Tarántula + La bestia y la bella - Thierry Jonquet

Hoy toca programa doble con dos novelas cortas de género negro y transfondo psicopático a cargo de Thierry Jonquet.

Tarántula es la historia de una venganza muy retorcida donde se demuestra aquello de que el roce hace el cariño. La hija adolecente del famoso cirujano plástico Richard Lafargue es violada por Vincent y Alex, unos jóvenes macarras de un pueblín de algún departamento interior de Francia. Ella se vuelve loca y tiene que ser ingresada en un hospital psiquiátrico con un pronóstico irrecuperable. Lafargue, previo secuestro de Vincent, el único implicado en el crimen del que tiene conocimiento, llevará a cabo un plan perverso para destrozarle la vida. Sin embargo su antiguo compinche aparecerá en escena cuatro años después de su desaparición, y será entonces cuando se producirá un desenlace inesperado resultado de la presión psicológica a que secuestrador y secuestrado se han visto sometidos durante tanto tiempo.

La bestia y la bella narra una investigación muy poco ortodoxa de unos crímenes que lo son menos aún. Un profesor de primaria asesina a su mujer, quien le trataba con desprecio y humillaba públicamente con sus constantes escarceos sexuales con otros hombres. Muy respetado en la pequeña localidad del interior de Francia donde da clase, el maestro confiesa el crimen a su único amigo, un viejo agricultor jubilado sin recursos a quien ha acogido en su casa. Para salvar el pellejo, el educador entrará en una espiral de violencia y degeneración que provocará varias muertes más.

Por suerte para nosotros, los lectores, Jonquet demuestra una gran habilidad para crear personajes y desarrollar tramas que se alejan completamente de los clichés del género. Las dos novelas cortas se devoran en un par de sentadas y exponen situaciones extraordinarias que hacen pensar inmediatamente en Patricia Highsmith, en tanto en cuanto están protagonizadas por personas de lo más común que sin embargo tienen un transfondo de lo más perverso. Ambos textos transmiten una sensación de fatalidad angustiosa y desesperada. Todos los participantes en la acción se ven arrastradaos a una vorágine de horror y crimen de la que no podrán salir indemnes. La primera tiene un lenguaje mucho más cuidado, más formal, más orientado a transmitir la exquisita frialdad y minuciosidad del protagonista. La segunda tiene un registro más vulgar y original, un poco céliniano incluso. Hasta tres puntos de vista se van alternando para dar un sentido de globalidad perfecto a la narración. Comparten las dos eso sí, una serie de elementos constumbristas inequívocamente franceses que quieras que no, transmite cercanía y proximidad emocional al lector español: desplazamientos en Mobylettes, verbenas de pueblo, obreros de la Citroën saliendo de su turno en la fábrica, etc.

Como curiosidad, imagino que será conocido por casi todo el mundo que Tarántula sirvió de inspiración a La piel que habito (Pedro Almodóvar, 2011). No soy muy fan del director machego, pero hay que reconocer que la película no le quedó del todo mal. El guión difiere en algunos aspectos del original (Alex no aparece, el final es totalmente distinto), pero aun así recoge a la perfección el estilo pesadillesco y enfermizo del autor francés. Tenéis más reseñas en No hay segundas oportunidades (ambas novelas en el mismo post) y en Entre montones de libros (solo la primera).

11 abr. 2018

El vampiro argentino - Juan Terranova

En un curso alternativo de la historia en el cual el III Reich ha ganado la II Guerra Mundial (renombrada por los vencedores como Gran Guerra de Emancipación), Argentina se ha convertido en uno de los grandes bastiones del gran imperio nazi en Sudamérica. Su importancia como motor de la economía y centro de producción industrial es incuestionable. En un Buenos Aires contaminado y opresivo, a tan solo unos meses del inicio de la celebración del Bicentenario de la Independencia (2010), aparecen asesinados dos mandos intermedios de las SS y un meteorólogo. Las condiciones en que han quedado los cuerpos son muy poco comunes y vinculan las tres muertes entre sí de inmediato: los cadáveres tienen varias perforaciones limpias en el cuerpo y la sangre ha sido extraída casi en su totalidad. El SS-Hauptsturmführer Víctor Bravard, de baja del servicio activo por una herida de guerra sufrida en un atentado de las guerrillas en la frontera con Paraguay, es retirado de su sinecura en un ministerio y reclutado por la inteligencia militar del Reich para solucionar el caso al margen de las investigaciones de la Kriminalpolizei. Dadas las peculiares características de los crímenes, sus investigaciones derivarán pronto hacia el mundo del esoterismo. Requerirá entonces los servicios de Santiago Wasserman, un antiguo científico cuyos experimentos de parapsicología le pusieron en el punto de mira de las autoridades de Reich. A sus más de setenta años, Herr Wasserman, cínico y descreído, sobrevive en los suburbios bonaerenses como trabajador forzado de la construcción.

Ésta no es la primera novela que se desarrolla en un contexto ucrónico ideado a raíz de una hipotética victoria de las potencias del Eje en la II Guerra Mundial. Sin ir más lejos, que yo me haya leído están el archifamoso título de Philip K. Dick, El hombre en el castillo, y el bestseller de Robert Harris, Patria. El vampiro argentino tiene la originalidad de concebir los elementos de historia alternativa en el cono sur de América, algo que sin duda aporta frescura en un subgénero que suele ser marcadamente anglosajón. Por otro lado, Juan Terranova acierta de lleno al extrapolar la situación de colapso medioambiental y agotamiento de combustibles fósiles que conocemos de nuestra realidad. Para terminar con las reglas del juego, los elementos distópicos propios de la que que podría haber sido una organización goepolítica instaurada por el nazismo son bastante coherentes: una burocracia omnipresente y paralizante, una brecha social descomunal, existencia de grupos  terroristas antifascistas, un estado opresor asfixiante, etc.

Toda la puesta en escena me ha parecido espectacular, muy acertada. No obstante lo que el escritor argentino desarrolla es en realidad una novela negra y de misterio que es muy entrenetida, no seré yo quien lo niegue, pero que también me ha parecido irregular en su exposición. Para empezar hay vaivenes en la acción que no tienen mucho sentido vistos en perspectiva. También ocurre que las deducciones propias de la investigación no se revelan adecuadamente al lector, a resultas de lo cual los hallazgos clave se perciben como golpes de intuición del protagonista. Se agradece eso sí que no tire de tópicos del género, y el capitán Bravard no fume, ni beba y ya puestos, tampoco coma carne. Tal y como cabe esperar, este último rasgo de personalidad viene inspirado por el supuesto vegetarianismo de Hitler, cuando lo cierto es que hay bastante controversia al respecto y más de un historiador descarta que el Führer dejara de comer animales. De todas formas se trata de una cuestión que forma ya parte de la cultura popular y va a ser bastante complicado erradicarla del inconsciente colectivo. Hay eso sí un capítulo con sexo gratuito que resulta forzado si tenemos en cuenta la soledad y ascetismo que la muerte por accidente de Érica, su mujer, ha causado en el carácter de Víctor. De todas formas podemos encajarlo sin problemas en la argumentación anterior de 'vaivenes en la acción sin mucho sentido'.

A pesar de todo, como entretenimento puro y duro está muy bien. La lectura es ágil, algo que facilitan los abundantes diálogos. Por más que la novela habría ganado mucho estando mejor planificada, los elementos sobrenaturales y de ocultismo la hacen muy atractiva. También una revisión rápida por algún editor con buenos conocimientos de alemán nos habría evitado algunos errores garrafales cuando se incorporan términos en ese idioma. Porque ya que te molestas en introducir palabras y frases en la lengua de Goethe para darle credibilidad a la narración, tampoco cuesta tanto hacerlo bien. En general cuanto más compleja es la expresión que aparece, más probabilidades hay de que sea correcta. Sin embargo un simple sustantivo aislado que aparece puntualmente puede aunar errores de gramaticales y ortográficos a la vez. El caso más flagrante es el de Käpitan (sic), en lugar de Kapitän, que se debe repetir más de cincuenta veces a lo largo de todos los capítulos. Tenéis más reseñas en Lecturalia y El Imparcial.

8 abr. 2018

Conversaciones con Thomas Bernhard - Kurt Hofmann

La misantropía de Thomas Bernhard no debería ser novedad para nadie. Poco dado a conceder entrevistas, entre 1981 y 1988 mantuvo una serie de conversaciones con Kurt Hofmann de la ORF. Posteriormente autorizó a este editor de la radio pública austriaca a emitirlas y publicarlas en forma de libro. Resulta complicado decidir, pues, quién es el autor de este texto, si Hofmann o Bernhard. Es evidente que la selección es del primero, pero lo que leemos es Bernhard en estado puro. Tanto así que podría estar sacado de cualquiera de sus Relatos autobiográficos.

Los catorce textos que se incluyen en este librito no responden al modelo habitual de entrevista con preguntas y respuestas. De hecho no hay ni una sola pregunta y la voz de Hofmann no se plasma en ningún momento. Cada escrito se titula con una frase que describe vagamente el tema a tratar y a continuación, se transcriben las opiniones de Bernhard sobre los temas que forman parte habitual de su obra. Su rechazo al ser humano, a la sociedad, el Estado, la literatura o al establishment cultural. Sus obsesiones personales en torno a la soledad, la enfermedad, la incomunicación y la muerte. Y a pesar de tener que soportar tanta vileza e ignominia, no puede evitar apasionarse por la vida, huir de la soledad, buscar compañía, cariño y amor.

El libro no descubre nada que no hayamos podido leer en el resto de su producción (bueno, miento, alguna confesión que me ha sorprendido sí he encontrado). En cualquier caso, siempre es un placer acercarse a una de la mentes más preclaras y rompedoras del del S. XX. Tenéis otra reseña en el Blog de Ignacio Germán.

4 abr. 2018

Ya sólo habla de amor - Ray Loriga

Sebastián vive para amar a las mujeres. Sin embargo ha fracasado en todos sus intentos. Más tarde o más temprano sus intenciones se han malogrado. Tanto es así que ya no le quedan fuerzas para darles ni darse más oportunidades. Así que reflexiona sobre ello en una suerte de soliloquio que disecciona su situación desde todas las perspectivas que se nos puedan ocurrir.

Saben dios y los lectores de Das Bücherregal que soy uno de los pocos incondicionales de Ray Loriga que pululan por la blogosfera. Sin embargo eso no anula mi capacidad crítica, así que no me tiembla el pulso al reconocer que Ya sólo habla de amor no es precisamente una de sus novelas más accesibles. Se trata de casi 200 páginas de monólogo atormentado en el cual el protagonista de regodea en la desgracia de haber resultado derrotado en el amor. Salvando las distancias, la insistencia, la repetición de temas con sutiles alteraciones o la angustia que expresa pueden recordar ligeramente a la prosa densa y desesperada de Thomas Bernhard. Pero donde el austriaco habla de soledad, aislamiento, incomunicación y miserias del ser humano, Loriga sólo habla de amor. Su técnica es impecable, no seré yo quien lo niege, pero el tema tratado hace que pierda empaque. Y coste que no dudo del dolor o los estados próximos a la locura que puede provocar este sentimiento tan sobrevalorado. Pero no me parece que la cuestión dé par tantas cavilaciones. O si las da, desde luego a mí no me interesan.

Otro factor que pesa en contra de este título es el rechazo que provoca el protagonista. Su autoexilio del mundo, la huida de los amigos que le tienden la mano o el gozo morboso que obtiene de la desdicha que él mismo se inflige voluntariamente, hacen que al lector le cueste mucho identificarse con él, por más que todos en alguna ocasión hayamos sentido en nuestras entrañas las heridas de un amor que se frustra. Tiene algunos aspectos divertidos que aligeran tanto malditismo y los párrafos interminables de disquisiciones intranscendentes. Habría que mencionar aquí a su alter ego imaginario: Ramón Alaya; se trata de un jugador de polo argentino que acapara todas los rasgos de personalidad que a él le faltan y desearía para sí: triunfador, alegre, dinámico, encantador y algo petulante también. O bien los escasos diálogos que mantiene con Christian, un apuesto, joven y rico suizo a quien conoce en una fiesta en la embajada helvética, y que disfruta en el mundo real muchos de los atributos que Sebastián quisiera tener (aunque juega al rugby, no al polo). En cualquier caso, estas pequeñas rupturas en el formato narrativo original de la obra solo alivian momentáneamente el desazón y falta de chispa que supone enfrentarse a un texto tan espeso sobre un tema tan falto de atractivo. Así que si aún no habéis leído nada del autor madrileño pero os pica la curiosidad, mi recomendación es que eliminéis este libro de entre los posibles candidatos. Yo por mi parte lo voy a considerar un pequeño bache en su producción y tengo intención de seguir dando cuenta de las novelas que aún tengo pendientes. Más reseñas en mi línea en Mirando desde mi atalaya y en Un libro al día. Bueno en ULAD reparten estopa que es un gusto, pero dejando al margen los ataques personales al autor, comparto la idea global de que resulta fallido. Pero para que comprobéis en vuestras propias carnes que esto de la literatura es algo muy personal, y que lo que para mi es no para otros es sí, en Arquetipo's están encantados con el libro.

31 mar. 2018

Marte, Stalin y enanos gigantes - Ian Watson

Marte, Stalin y enanos gigantes es una recopilacion de cuentos de Ian Watson que hasta el momento nunca habían sido publicados en castellano. Incluye un total de 19 relatos cortos escritos entre 1986 y 2010, distribuidos casi al 50% entre anteriores y posteriores al 2000 (podéis consultar los detalles en la ficha de la Tercera fundación). Una vez leída casi toda la producción de Philip K. Dick que hay disponible en nuestro idioma, el escritor británico afincado en Gijón va camino de convertirse en mi nuevo autor preferido de ciencia-ficción. Igual es el calentón del momento, que no creo, pero esta antología ha venido a afianzar la buenísima experiencia que supuso El kit Jonás hace poco más de un mes.

Las ideas sobre las que Watson construye sus historias son tremendamente originales. Son también descabelladas, ingeniosas y divertidas. Puede utilizar como punto de partida elementos de la cultura popular contemporánea. Aunque también se mueve como pez en el agua con mitos tradicionales o tomando como inspiración obras clásicas de la literatura universal. Y sin duda es capaz de crear argumentos verosímiles pero disparatados especulando e imaginando futuros posibles en base a teorías científicas y adelantos tecnológicos que a fecha de hoy todavía están en pañales. Esto da un abanico de temas que incluye OVNIs, el Área 51, teorías conspiranoicas, raves de música electrónica, contactos con especies extraterrestres, nazismo, masonería y otras sociedades secretas, terrorismo internacional, hombres-lobo y los mitos de Cthulhu. Y eso solo para empezar a hablar. Imposible no rendirse ante esa asombrosa creatividad cuando además viene sustentada por unos desarrollos ágiles y absorbentes. Ya sean ucronías, relatos de inspiración kafkiana o dickiana (o ambas a la vez), tramas detectivescas o rompedores tratamientos que toman como base obras de otros autores/obras, nuestro hombre es capaz de plasmar en pocas páginas ideas extravagantes y super ocurrentes que te pueden llevar a la risa, la sorpresa o a la melancolía, pero que resultan fascinantes en todos los casos.

Hasta donde yo sé, el libro está solo disponible en formato electrónico. En la plataforma Lektu, que es donde yo lo he comprado, existe la opción de pagar sólo si te gusta. Desde mi punto de vista ya solo el segundo relato, 'Un llamamiento a Adolf', una alocada ucronía protagonizada por dos soldados nazis gays, justifica el pago de los 2,99€ que cuesta el libro al completo. Vista la oferta yo no me lo pensaría demasiado. Tenéis otra entusiasta reseña en Dreams of Elvex.

27 mar. 2018

Guadalajara - Quim Monzó

Quim Monzó es uno de tantos personajes que gozan gran prestigio dentro de la cultura catalana pero que sin embargo no ha tenido la proyección que merece en el resto del estado español. Termino de leer Guadalajara y no entiendo cómo, a pesar de que Anagrama ha traducido al castellano gran parte de su producción, este escritor no está en boca de todo el mundo. Quizás pese en su contra que cultiva el formato corto frente a la novela, pero aun así me cuesta entenderlo. Precisamente el volumen que me ocupa hoy incluye 14 cuentos que derrochan calidad por los cuatro costados, ¿por qué el inconsciente colectivo considera que para ser un buen escritor hay que escribir novelas? ¿Es que la narrativa breve no ha dado suficientes ejemplos de autores de gran maestría a lo largo de la historia?

A nivel temático hay un poco de todo en estos textos, que en muchas ocasiones reinterpretan y recomponen obras clásicas de la literatura universal, dándoles un giro perverso que las aleja completamente de los originales. De esta manera vemos como Gregorio Samsa, el hijo de Guillermo Tell, Robin Hood o Ulises experimentan la metamorfosis, el episodio de la manzana y la ballesta, las consecuencias de sus robos o la historia del Caballo de Troya desde una perspectiva retorcida pero mucho más próxima al sentir social y cultural actual.

Abundan los elementos kafkianos y los enfoques surrealistas y oníricos que dotan la las tramas de unos atractivos toques de angustia y desconcierto. Dignos de los mejores guiones de Dimensión desconocida, exhiben una cotidianidad tan asombrosa que hace imposible que el lector no reconozca de inmediato en la acción sus miedos personales. Los cuentos son ágiles, absorbentes, inquietantes. Exploran hábilmente los terrores contemporáneos para perturbarnos y hacernos reflexionar sobre el sinsentido a que nos somente la existencia. Estoy encantado con esta lectura, me han parecido todos fabulosos. Como suele ser habitual en mí, en un arrebato acaparador me pillé éste y otros dos libros suyos tirados de precio, así que no veo el momento de ponerme con otro. Tenéis más reseñas en Cuchitril literario (con un breve resumen de los argumentos de todos los relatos) y en Lector voraz.
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