24 abr. 2018

Vermilion Sands - James G. Ballard

Vermilion Sands es un resort vacacional irreal donde los mares son de arena con vetas de cuarzo y dan cobijo a rayas blancas voladoras. Veleros y yates con ruedas neumáticas navegan entre islas de geografía surreaslista y arrecifes de piedra que se elevan hacia el cielo como torres góticas de catedrales imposibles. La villas y chalets que componen este complejo turístico están habitadas por una fauna humana compuesta de los muy ricos y famosos, por un lado, y de artistas y profesionales liberales por otro. Escultores que moldean estatuas sónicas o nubes, poetas que generan rimas con Versotranscriptores de IBM, directores de cine abstracto o corofloristas que venden orquídeas cantantes, se mezclan con divas de la música mejoradas con técnicas de ingeniería genética, multimillonarias caprichosas y ególatras o antiguas super modelos retiradas del circuito con apenas treinta años y sedientas de venganza.

Entre 1956 y 1970 James G. Ballard escribió nueve relatos cortos ambientados en una quimérica cuidad de vacaciones que denominó Vermilion Sands (podéis ver la lista completa en la ficha de la Tercera fundación). Recopilados por primera vez en 1971 en un volumen homónimo, resulta imposible no rendirse ante las características únicas de esa extraña topografía repleta de elementos contradictorios. Los nuevos significados que el británico otorga a términos de uso común consiguen crear unos paisajes asombrosos que dejan fuera de combate al lector al demoler la realidad que constituye su marco de referencia habitual. Desde luego si por algo destacan los cuentos, es precisamente por esa ambientación onírica a la que además añade sin tapujos elementos ecológicos y tecnológicos. Casas psicotrópicas construidas con bioplásticos y dotadas de células sensorias (sic) capaces de modificar su estructura según el humor de sus habitantes. Biotelas que permiten a la ropa responder a los estímulos nerviosos de las personas que las visten. ¡Un diez en originalidad para Ballard!

Ahora bien, respecto a los cuentos, no cuesta advertir que todos repiten un mismo modelo argumental. Un protagonista masculino que vive en Vermilion Sands. Por lo general artista o profesional independiente. Una mujer misteriosa se instala en esta localidad y rápidamente hace tambalear la vida del héroe. Surge la pasión, el sexo, tal vez el amor. El lastre emocional que acarrea la parte femenina de la historia la lleva a cometer una acción desquiciada y peligrosa que provocan la ruptura de la pareja. La peculiar dama desaparece de escena tan enigmáticamente como surgió en primer lugar. El personaje masculino sigue con su vida preguntándose qué habrá sido de ella. Fin. Ya sé que visto así, no parece que los textos estén muy elaborados, pero lo cierto es que los elementos contextuales son tan asombrosos que los nueve relatos se leen que es un gusto. Pero claro, a fecha de publicación de esta crítica, Ballard es el segundo autor más reseñado en Das Bücherregal, así que supongo que a nadie le sorprenderá que haya disfrutado cada frase de esta fascinante antología. Tenéis más reseñas en Lecturas errantes y El mundo de Yarhel. Por cierto que las dos son tan entusiastas como la mía.

20 abr. 2018

Manchada de sangre - Dan Wickline y Ben Templesmith

En un futuro próximo aunque indeterminado, Kenji ha sido criado siguiendo el estricto código ético de los samuráis. Un día recibe la noticia de que su padre, alto directivo de una multinacional con sede en EEUU, ha completado el ritual del seppuku para morir con honor cuando se descubrió que era responsable de una apropiación irregular de activos de la compañía. Nuestro protagonista viaja entonces a Seattle para encargarse del traslado del cuerpo a Japón y de paso encontrar a los responsables de su muerte, ya que le resulta imposible creer que su padre sea culpable de un crimen que va totalmente en contra del bushidō.

Manchada de sangre es una historia breve y predecible que a pesar la simpleza del guión, resulta muy atractiva principalmente por el efectista apartado gráfico. Los elementos de ciencia-ficción en realidad no tienen casi peso, apenas algún que otro vehículo volador que podría haberse sustituido sin problema por una moto de gran cilindrada sin que el resultado se hubiera visto afectado lo más mínimo. No se puede decir que el norteamericano Dan Wickline se haya roto los cuernos para escribir la trama. Ahora bien, el trabajo de ilustración del australiano Ben Templesmith me ha parecido espectacular. Su estilo es fingidamente desaliñado, desgarbado, como si apenas le bastara con trabajar unos monigotes que no terminan de estar del todo definidos. Las perspectivas no están cuidadas. Los onomatopeyas parecen garrapateadas por crios que están aprendiendo a coger los lápices. Da la impresión de que ha aplicado los colores de los elementos de la viñeta y de los fondos con prisa, sin mucho interés y por dejarlo solo mínimamente presentable. Y a medida que lo percibes te das cuenta de que su mayor atractivo es precisamene ese aspecto general de descuido. Prueba más que evidente por otro lado del gran talento de este artista. Sorprende también que no tenga reparos en emplear algún tipo técnica de de postprocesado digital para conseguir un efecto de desenfoque muy artificioso, pero que resulta brillante en los golpes y las escenas de peleas.

Poco más que añadir, la verdad es que el tomo no llega ni a las 50 páginas pero su lectura resulta un placer a nivel visual. Curioseando Internet he descubierto que tanto Wickline como Templesmith participaron en el cómic 30 Days of Night, que yo conocía a través de la infravalorada adaptación homónima a la gran pantalla 30 días de oscuridad (David Slade, 2007). También os la recomiendo si como yo, sois aficionados al género de terror y a las películas de vampiros. Tenéis otra reseña de este pequeño volumen en Ocio zero. EStá más trabajada que la mía pero viene a decir poco más o menos lo mismo.

17 abr. 2018

Configuración de la última orilla - Michel Houellebecq

Configuración de la última orilla es el quinto poemario que publica Michel Houellebecq. No me gusta mucho la poesía, pero me gusta mucho Houellebecq, así que consideré mi obligación de fans darle una oportunidad. Las composiciones están agrupadas en cinco apartados:

  • la extensión gris, donde hay una mezcla de poesía libre y formal para reflexionar sobre la humanidad, la sociedad, las relaciones personales, etc. siempre desde un punto de vista muy houllebecquiano; es decir: cínico, procaz, insolente.
  • de puente en la zona 6, con poesía formal gritando a los cuatro vientos el dolor que nos supone existir y sin embargo, dejando bien claro también que la inquebrantable voluntad humana nos arrastra a la búsqueda de la felicidad
  • memorias de una polla, engloba poemas rigurosamente adaptados a métricas canónicas con el sexo como motor de la existencia humana, y poniendo en evidencia a las hormonas que nos obligan a buscar el contacto carnal en toda nuestra trayectoria vital.
  • las inmediaciones del vacío, que agrupa poemas formales que evocan la pérdida del amor y el recuerdo de la felicidad que supuso su breve presencia en nuestras vidas.
  • meseta, un conjunto de reflexiones variopintas tanto en métricas canónicas como en verso libre; sobrevuela a todos ellos un cierto tono de fatalidad por la decrepitud de la vejez y la falta de interés y fuerza para resistir que la acompaña.
Tengo que admitir que hay muchos poemas de los que no he sacado gran cosa en claro. Los he leído, sí, pero al terminarlos la pregunta que me rondaba la cabeza era: ¿qué habrá querido decir con esto? Otros sí que caen claramente fuera de los simbolismos y se traducen en versos contundentes de imágenes poderosas. Por ejemplo, CARA B, incluído en el segundo bloque dice:
Y entonces de repente todo pierde su atractivo / El mundo sigue ahí, repleto de objetos variables / De discreto interés, fugitivos e inestables, / Una luz mortecina baja del cielo abstraído
Es la cara B de la existencia, / sin placer ni verdadero sufrimiento / Salvo aquellos que derivan de la usura, / Cualquier vida es una sepultura
Cuanquier futuro es necrológico / Ya solo nos hiere el pasado / El tiempo de la ebriedad y el sueño, / La vida no tiene nada de enigmático.
Resumiendo, nos enfrentamos a las preocupaciones, temas y tics habituales de la obra de Houellebecq esta vez en formato lírico. A mi me ha resultado una experiencia muy enriquecedora. Pero claro, yo siempre he conectado muy bien con este autor, es como decir que tus hijos te parecen muy guapos: una afirmación muy sesgada. Se lee en un pispás y viene en edición bilingüe, así que si sabéis francés podréis disfrutarlos en su idioma original. Más reseñas en Los Inrockuptibles y El alma de la piel.

15 abr. 2018

Tarántula + La bestia y la bella - Thierry Jonquet

Hoy toca programa doble con dos novelas cortas de género negro y transfondo psicopático a cargo de Thierry Jonquet.

Tarántula es la historia de una venganza muy retorcida donde se demuestra aquello de que el roce hace el cariño. La hija adolecente del famoso cirujano plástico Richard Lafargue es violada por Vincent y Alex, unos jóvenes macarras de un pueblín de algún departamento interior de Francia. Ella se vuelve loca y tiene que ser ingresada en un hospital psiquiátrico con un pronóstico irrecuperable. Lafargue, previo secuestro de Vincent, el único implicado en el crimen del que tiene conocimiento, llevará a cabo un plan perverso para destrozarle la vida. Sin embargo su antiguo compinche aparecerá en escena cuatro años después de su desaparición, y será entonces cuando se producirá un desenlace inesperado resultado de la presión psicológica a que secuestrador y secuestrado se han visto sometidos durante tanto tiempo.

La bestia y la bella narra una investigación muy poco ortodoxa de unos crímenes que lo son menos aún. Un profesor de primaria asesina a su mujer, quien le trataba con desprecio y humillaba públicamente con sus constantes escarceos sexuales con otros hombres. Muy respetado en la pequeña localidad del interior de Francia donde da clase, el maestro confiesa el crimen a su único amigo, un viejo agricultor jubilado sin recursos a quien ha acogido en su casa. Para salvar el pellejo, el educador entrará en una espiral de violencia y degeneración que provocará varias muertes más.

Por suerte para nosotros, los lectores, Jonquet demuestra una gran habilidad para crear personajes y desarrollar tramas que se alejan completamente de los clichés del género. Las dos novelas cortas se devoran en un par de sentadas y exponen situaciones extraordinarias que hacen pensar inmediatamente en Patricia Highsmith, en tanto en cuanto están protagonizadas por personas de lo más común que sin embargo tienen un transfondo de lo más perverso. Ambos textos transmiten una sensación de fatalidad angustiosa y desesperada. Todos los participantes en la acción se ven arrastradaos a una vorágine de horror y crimen de la que no podrán salir indemnes. La primera tiene un lenguaje mucho más cuidado, más formal, más orientado a transmitir la exquisita frialdad y minuciosidad del protagonista. La segunda tiene un registro más vulgar y original, un poco céliniano incluso. Hasta tres puntos de vista se van alternando para dar un sentido de globalidad perfecto a la narración. Comparten las dos eso sí, una serie de elementos constumbristas inequívocamente franceses que quieras que no, transmite cercanía y proximidad emocional al lector español: desplazamientos en Mobylettes, verbenas de pueblo, obreros de la Citroën saliendo de su turno en la fábrica, etc.

Como curiosidad, imagino que será conocido por casi todo el mundo que Tarántula sirvió de inspiración a La piel que habito (Pedro Almodóvar, 2011). No soy muy fan del director machego, pero hay que reconocer que la película no le quedó del todo mal. El guión difiere en algunos aspectos del original (Alex no aparece, el final es totalmente distinto), pero aun así recoge a la perfección el estilo pesadillesco y enfermizo del autor francés. Tenéis más reseñas en No hay segundas oportunidades (ambas novelas en el mismo post) y en Entre montones de libros (solo la primera).

11 abr. 2018

El vampiro argentino - Juan Terranova

En un curso alternativo de la historia en el cual el III Reich ha ganado la II Guerra Mundial (renombrada por los vencedores como Gran Guerra de Emancipación), Argentina se ha convertido en uno de los grandes bastiones del gran imperio nazi en Sudamérica. Su importancia como motor de la economía y centro de producción industrial es incuestionable. En un Buenos Aires contaminado y opresivo, a tan solo unos meses del inicio de la celebración del Bicentenario de la Independencia (2010), aparecen asesinados dos mandos intermedios de las SS y un meteorólogo. Las condiciones en que han quedado los cuerpos son muy poco comunes y vinculan las tres muertes entre sí de inmediato: los cadáveres tienen varias perforaciones limpias en el cuerpo y la sangre ha sido extraída casi en su totalidad. El SS-Hauptsturmführer Víctor Bravard, de baja del servicio activo por una herida de guerra sufrida en un atentado de las guerrillas en la frontera con Paraguay, es retirado de su sinecura en un ministerio y reclutado por la inteligencia militar del Reich para solucionar el caso al margen de las investigaciones de la Kriminalpolizei. Dadas las peculiares características de los crímenes, sus investigaciones derivarán pronto hacia el mundo del esoterismo. Requerirá entonces los servicios de Santiago Wasserman, un antiguo científico cuyos experimentos de parapsicología le pusieron en el punto de mira de las autoridades de Reich. A sus más de setenta años, Herr Wasserman, cínico y descreído, sobrevive en los suburbios bonaerenses como trabajador forzado de la construcción.

Ésta no es la primera novela que se desarrolla en un contexto ucrónico ideado a raíz de una hipotética victoria de las potencias del Eje en la II Guerra Mundial. Sin ir más lejos, que yo me haya leído están el archifamoso título de Philip K. Dick, El hombre en el castillo, y el bestseller de Robert Harris, Patria. El vampiro argentino tiene la originalidad de concebir los elementos de historia alternativa en el cono sur de América, algo que sin duda aporta frescura en un subgénero que suele ser marcadamente anglosajón. Por otro lado, Juan Terranova acierta de lleno al extrapolar la situación de colapso medioambiental y agotamiento de combustibles fósiles que conocemos de nuestra realidad. Para terminar con las reglas del juego, los elementos distópicos propios de la que que podría haber sido una organización goepolítica instaurada por el nazismo son bastante coherentes: una burocracia omnipresente y paralizante, una brecha social descomunal, existencia de grupos  terroristas antifascistas, un estado opresor asfixiante, etc.

Toda la puesta en escena me ha parecido espectacular, muy acertada. No obstante lo que el escritor argentino desarrolla es en realidad una novela negra y de misterio que es muy entrenetida, no seré yo quien lo niegue, pero que también me ha parecido irregular en su exposición. Para empezar hay vaivenes en la acción que no tienen mucho sentido vistos en perspectiva. También ocurre que las deducciones propias de la investigación no se revelan adecuadamente al lector, a resultas de lo cual los hallazgos clave se perciben como golpes de intuición del protagonista. Se agradece eso sí que no tire de tópicos del género, y el capitán Bravard no fume, ni beba y ya puestos, tampoco coma carne. Tal y como cabe esperar, este último rasgo de personalidad viene inspirado por el supuesto vegetarianismo de Hitler, cuando lo cierto es que hay bastante controversia al respecto y más de un historiador descarta que el Führer dejara de comer animales. De todas formas se trata de una cuestión que forma ya parte de la cultura popular y va a ser bastante complicado erradicarla del inconsciente colectivo. Hay eso sí un capítulo con sexo gratuito que resulta forzado si tenemos en cuenta la soledad y ascetismo que la muerte por accidente de Érica, su mujer, ha causado en el carácter de Víctor. De todas formas podemos encajarlo sin problemas en la argumentación anterior de 'vaivenes en la acción sin mucho sentido'.

A pesar de todo, como entretenimento puro y duro está muy bien. La lectura es ágil, algo que facilitan los abundantes diálogos. Por más que la novela habría ganado mucho estando mejor planificada, los elementos sobrenaturales y de ocultismo la hacen muy atractiva. También una revisión rápida por algún editor con buenos conocimientos de alemán nos habría evitado algunos errores garrafales cuando se incorporan términos en ese idioma. Porque ya que te molestas en introducir palabras y frases en la lengua de Goethe para darle credibilidad a la narración, tampoco cuesta tanto hacerlo bien. En general cuanto más compleja es la expresión que aparece, más probabilidades hay de que sea correcta. Sin embargo un simple sustantivo aislado que aparece puntualmente puede aunar errores de gramaticales y ortográficos a la vez. El caso más flagrante es el de Käpitan (sic), en lugar de Kapitän, que se debe repetir más de cincuenta veces a lo largo de todos los capítulos. Tenéis más reseñas en Lecturalia y El Imparcial.

8 abr. 2018

Conversaciones con Thomas Bernhard - Kurt Hofmann

La misantropía de Thomas Bernhard no debería ser novedad para nadie. Poco dado a conceder entrevistas, entre 1981 y 1988 mantuvo una serie de conversaciones con Kurt Hofmann de la ORF. Posteriormente autorizó a este editor de la radio pública austriaca a emitirlas y publicarlas en forma de libro. Resulta complicado decidir, pues, quién es el autor de este texto, si Hofmann o Bernhard. Es evidente que la selección es del primero, pero lo que leemos es Bernhard en estado puro. Tanto así que podría estar sacado de cualquiera de sus Relatos autobiográficos.

Los catorce textos que se incluyen en este librito no responden al modelo habitual de entrevista con preguntas y respuestas. De hecho no hay ni una sola pregunta y la voz de Hofmann no se plasma en ningún momento. Cada escrito se titula con una frase que describe vagamente el tema a tratar y a continuación, se transcriben las opiniones de Bernhard sobre los temas que forman parte habitual de su obra. Su rechazo al ser humano, a la sociedad, el Estado, la literatura o al establishment cultural. Sus obsesiones personales en torno a la soledad, la enfermedad, la incomunicación y la muerte. Y a pesar de tener que soportar tanta vileza e ignominia, no puede evitar apasionarse por la vida, huir de la soledad, buscar compañía, cariño y amor.

El libro no descubre nada que no hayamos podido leer en el resto de su producción (bueno, miento, alguna confesión que me ha sorprendido sí he encontrado). En cualquier caso, siempre es un placer acercarse a una de la mentes más preclaras y rompedoras del del S. XX. Tenéis otra reseña en el Blog de Ignacio Germán.

4 abr. 2018

Ya sólo habla de amor - Ray Loriga

Sebastián vive para amar a las mujeres. Sin embargo ha fracasado en todos sus intentos. Más tarde o más temprano sus intenciones se han malogrado. Tanto es así que ya no le quedan fuerzas para darles ni darse más oportunidades. Así que reflexiona sobre ello en una suerte de soliloquio que disecciona su situación desde todas las perspectivas que se nos puedan ocurrir.

Saben dios y los lectores de Das Bücherregal que soy uno de los pocos incondicionales de Ray Loriga que pululan por la blogosfera. Sin embargo eso no anula mi capacidad crítica, así que no me tiembla el pulso al reconocer que Ya sólo habla de amor no es precisamente una de sus novelas más accesibles. Se trata de casi 200 páginas de monólogo atormentado en el cual el protagonista de regodea en la desgracia de haber resultado derrotado en el amor. Salvando las distancias, la insistencia, la repetición de temas con sutiles alteraciones o la angustia que expresa pueden recordar ligeramente a la prosa densa y desesperada de Thomas Bernhard. Pero donde el austriaco habla de soledad, aislamiento, incomunicación y miserias del ser humano, Loriga sólo habla de amor. Su técnica es impecable, no seré yo quien lo niege, pero el tema tratado hace que pierda empaque. Y coste que no dudo del dolor o los estados próximos a la locura que puede provocar este sentimiento tan sobrevalorado. Pero no me parece que la cuestión dé par tantas cavilaciones. O si las da, desde luego a mí no me interesan.

Otro factor que pesa en contra de este título es el rechazo que provoca el protagonista. Su autoexilio del mundo, la huida de los amigos que le tienden la mano o el gozo morboso que obtiene de la desdicha que él mismo se inflige voluntariamente, hacen que al lector le cueste mucho identificarse con él, por más que todos en alguna ocasión hayamos sentido en nuestras entrañas las heridas de un amor que se frustra. Tiene algunos aspectos divertidos que aligeran tanto malditismo y los párrafos interminables de disquisiciones intranscendentes. Habría que mencionar aquí a su alter ego imaginario: Ramón Alaya; se trata de un jugador de polo argentino que acapara todas los rasgos de personalidad que a él le faltan y desearía para sí: triunfador, alegre, dinámico, encantador y algo petulante también. O bien los escasos diálogos que mantiene con Christian, un apuesto, joven y rico suizo a quien conoce en una fiesta en la embajada helvética, y que disfruta en el mundo real muchos de los atributos que Sebastián quisiera tener (aunque juega al rugby, no al polo). En cualquier caso, estas pequeñas rupturas en el formato narrativo original de la obra solo alivian momentáneamente el desazón y falta de chispa que supone enfrentarse a un texto tan espeso sobre un tema tan falto de atractivo. Así que si aún no habéis leído nada del autor madrileño pero os pica la curiosidad, mi recomendación es que eliminéis este libro de entre los posibles candidatos. Yo por mi parte lo voy a considerar un pequeño bache en su producción y tengo intención de seguir dando cuenta de las novelas que aún tengo pendientes. Más reseñas en mi línea en Mirando desde mi atalaya y en Un libro al día. Bueno en ULAD reparten estopa que es un gusto, pero dejando al margen los ataques personales al autor, comparto la idea global de que resulta fallido. Pero para que comprobéis en vuestras propias carnes que esto de la literatura es algo muy personal, y que lo que para mi es no para otros es sí, en Arquetipo's están encantados con el libro.

31 mar. 2018

Marte, Stalin y enanos gigantes - Ian Watson

Marte, Stalin y enanos gigantes es una recopilacion de cuentos de Ian Watson que hasta el momento nunca habían sido publicados en castellano. Incluye un total de 19 relatos cortos escritos entre 1986 y 2010, distribuidos casi al 50% entre anteriores y posteriores al 2000 (podéis consultar los detalles en la ficha de la Tercera fundación). Una vez leída casi toda la producción de Philip K. Dick que hay disponible en nuestro idioma, el escritor británico afincado en Gijón va camino de convertirse en mi nuevo autor preferido de ciencia-ficción. Igual es el calentón del momento, que no creo, pero esta antología ha venido a afianzar la buenísima experiencia que supuso El kit Jonás hace poco más de un mes.

Las ideas sobre las que Watson construye sus historias son tremendamente originales. Son también descabelladas, ingeniosas y divertidas. Puede utilizar como punto de partida elementos de la cultura popular contemporánea. Aunque también se mueve como pez en el agua con mitos tradicionales o tomando como inspiración obras clásicas de la literatura universal. Y sin duda es capaz de crear argumentos verosímiles pero disparatados especulando e imaginando futuros posibles en base a teorías científicas y adelantos tecnológicos que a fecha de hoy todavía están en pañales. Esto da un abanico de temas que incluye OVNIs, el Área 51, teorías conspiranoicas, raves de música electrónica, contactos con especies extraterrestres, nazismo, masonería y otras sociedades secretas, terrorismo internacional, hombres-lobo y los mitos de Cthulhu. Y eso solo para empezar a hablar. Imposible no rendirse ante esa asombrosa creatividad cuando además viene sustentada por unos desarrollos ágiles y absorbentes. Ya sean ucronías, relatos de inspiración kafkiana o dickiana (o ambas a la vez), tramas detectivescas o rompedores tratamientos que toman como base obras de otros autores/obras, nuestro hombre es capaz de plasmar en pocas páginas ideas extravagantes y super ocurrentes que te pueden llevar a la risa, la sorpresa o a la melancolía, pero que resultan fascinantes en todos los casos.

Hasta donde yo sé, el libro está solo disponible en formato electrónico. En la plataforma Lektu, que es donde yo lo he comprado, existe la opción de pagar sólo si te gusta. Desde mi punto de vista ya solo el segundo relato, 'Un llamamiento a Adolf', una alocada ucronía protagonizada por dos soldados nazis gays, justifica el pago de los 2,99€ que cuesta el libro al completo. Vista la oferta yo no me lo pensaría demasiado. Tenéis otra entusiasta reseña en Dreams of Elvex.

27 mar. 2018

Guadalajara - Quim Monzó

Quim Monzó es uno de tantos personajes que gozan gran prestigio dentro de la cultura catalana pero que sin embargo no ha tenido la proyección que merece en el resto del estado español. Termino de leer Guadalajara y no entiendo cómo, a pesar de que Anagrama ha traducido al castellano gran parte de su producción, este escritor no está en boca de todo el mundo. Quizás pese en su contra que cultiva el formato corto frente a la novela, pero aun así me cuesta entenderlo. Precisamente el volumen que me ocupa hoy incluye 14 cuentos que derrochan calidad por los cuatro costados, ¿por qué el inconsciente colectivo considera que para ser un buen escritor hay que escribir novelas? ¿Es que la narrativa breve no ha dado suficientes ejemplos de autores de gran maestría a lo largo de la historia?

A nivel temático hay un poco de todo en estos textos, que en muchas ocasiones reinterpretan y recomponen obras clásicas de la literatura universal, dándoles un giro perverso que las aleja completamente de los originales. De esta manera vemos como Gregorio Samsa, el hijo de Guillermo Tell, Robin Hood o Ulises experimentan la metamorfosis, el episodio de la manzana y la ballesta, las consecuencias de sus robos o la historia del Caballo de Troya desde una perspectiva retorcida pero mucho más próxima al sentir social y cultural actual.

Abundan los elementos kafkianos y los enfoques surrealistas y oníricos que dotan la las tramas de unos atractivos toques de angustia y desconcierto. Dignos de los mejores guiones de Dimensión desconocida, exhiben una cotidianidad tan asombrosa que hace imposible que el lector no reconozca de inmediato en la acción sus miedos personales. Los cuentos son ágiles, absorbentes, inquietantes. Exploran hábilmente los terrores contemporáneos para perturbarnos y hacernos reflexionar sobre el sinsentido a que nos somente la existencia. Estoy encantado con esta lectura, me han parecido todos fabulosos. Como suele ser habitual en mí, en un arrebato acaparador me pillé éste y otros dos libros suyos tirados de precio, así que no veo el momento de ponerme con otro. Tenéis más reseñas en Cuchitril literario (con un breve resumen de los argumentos de todos los relatos) y en Lector voraz.

23 mar. 2018

Nosotros los malditos - Pau Malvido

Pau Malvido fue un activista, músico y agitador contracultural que a finales de los 1960s y con apenas 20 años formó parte del movimiento hippie, en cuanto éste dio sus primeras señales de vida en Barcelona. Procedente de una familia muy numerosa, el entorno culto y progresista en que creció le llevó a formar parte de los grupos políticos antifranquistas durante sus años universitarios. Posteriormente su perfil libertario le hizo cuestionarse el modelo social existente y a participar en  la escena hippie, pues sus planteamientos encajaban a la perfección con sus ideario de desarrollo personal global, el ecologismo, la libertad sexual, la importancia de la creatividad, etc.

El libro se divide en dos partes claramente diferenciadas. Por un lado está la que da título al libro: Nosotros los malditos. Se trata de cinco artículos que publicó en la revista Star y en los cuales narra de primera mano sus experiencias tanto dentro movimiento hippie como en la contracultura alternativa (denominada en aquellos años como escena Freak), hasta bien entrados los 1970s. La segunda parte, denominada Otros textos, compila el resto de su escasa producción escrita, que abarca más crónicas sobre cuestiones propias de los estilos de vida underground (las comunas, el uso de drogas recreacionales, política desde la clandestinidad, etc.) y también un par de entrevistas, una al polifacético Pau Riba y otra a empresario cultural Víctor Jou, artífice de la mítica sala de conciertos barcelonesa Zeleste. Para finalizar hay dos pequeñas semblanzas biográficas, una a cargo de su hermano Pere Maragall Mira y otra del también artista, activista y compañero de sus primeros años en las escena contracultural, Genís Cano Soler.

Los textos tratan de recoger la urgencia de los temas expuestos, por tanto exhiben un registro muy coloquial y descarado, con sobreabundancia de modismos ("rollo" y sus variantes se cuentan por cientos), y presencia intencionada de vulgarismos (participios en -ao). A pesar de la aparente frivolidad y desenfado que transmite este lenguaje, Malvido tiene muy buen tino en todo lo que dice. Las opiniones que recoge sobre el momento que le tocó vivir son muy acertadas. De hecho muchos de los problemas que exponía siguen sin resolver a día de hoy: el lado oscuro del capitalismo y el consumismo, la educación como aparato aniquilador de la creatividad, la represión que acarrea el modelo de sociedad que tenemos, etc. Estos artículos son un documento histórico impagable que recogen de manera fidedigna el pulso de la vida en una gran ciudad en los últimos años del franquismo. El choque que se produce entre la realidad opresiva de una dictadura y las ansias de libertad de una juventud seducida por la modernidad y los modelos de vida alternativos es sobrecogedor. No digo que sea un libro para recomendar a todo el mundo, pero si tenéis interés en la historia reciente de España, el underground y la contracultura no deberías perderoslo. Podéis leer un análisis muy interesante y completo de esta obra en Izquierda diario.

19 mar. 2018

Narrativa completa / Vol. I - H. P. Lovecraft

Howard Phillips Lovecraft es uno de los pocos autores de terror cuya obra ha calado en el inconsciente colectivo. A efectos prácticos eso quiere decir que el volumen real de sus lectores no llegará ni tan siquiera al 10% de aquellos que han oído hablar de Cthulhu o el Necronomicón. Hasta hace unos días yo era uno de ellos. Excepto por una selección de relatos en una edición de bolsillo que leí hace más de 25 años, y del cual sólo recuerdo El horror de Dunwich, todo mi conocimiento de su obra venía a través de productos derivados. Cine principalmente. Así que como aficionado al género que soy, leerlo se había convertido en una obligación ineludible por más tiempo. Por suerte la editorial Valdemar nos lo ha puesto muy fácil publicando dos volúmenes que recogen toda su narrativa, el primero de los cuales, que comprende toda su producción entre 1905 y 1926, me ocupa hoy.

El Volumen I de la Narrativa completa de H. P. Lovecraft incluye un total de 60 textos. La mayoría  son relatos cortos, pero hay también una novela corta, poemas y poesía en prosa, cuestión esta última que comenta Juan Antonio Molina Foix en el prólogo que abre el tomo, porque yo hubiera dicho que se trataba de otros tres cuentos (tenéis la lista completa en la ficha de la Tercera Fundación). A pesar de mis malas experiencias previas con antologías de cuentos tan ambiciosas(1), en esta ocasión el factor fandom ha jugado claramente en favor de este voluminoso libro. Excepto los primeros relatos, que escribió siendo todavía un adolescente y son bastante flojos, me he rendido incondicionalmente a estas historias de espanto que transcurren en el universo personal que ideó este autor. Aunque también he de admitir que enfrentarse de golpe a todos ellos hace que su originalidad pierda algo de fuerza. Y es que es fácil detectar un esquema bastante similar y una serie de elementos comunes a todos ellos: tramas localizadas en Nueva Inglaterra, principalmente Massachusetts, o el Reino Unido, bien Londres, bien zonas rurales costeras; narradores que relatan en primera persona acontecimientos en los que participaron pero que orquestaron amigos o conocidos suyos que salieron muy mal parados; protagonistas de extraordinaria sensibilidad, solitarios y autoexcluídos de la sociedad, que prefieren habitar los fantásticos mundos oníricos de experimentan en sus sueños en lugar de la realidad; profusas descripciones arquitectónicas y de trazados urbanos contrarios a la geometría euclídea; mitos anteriores al hombre mismo que rememoran unos habitantes primigenios del plantea Tierra procedentes del espacio exterior; crueles ritos impíos de origen prehistórico que siguen realizándose en secreto; etc.

La prosa de Lovecraft es algo sobrecargada aunque bastante llevadera. Esa ampulosidad ayuda sin embargo a transmitir la angustia y el horror que experimentan sus personajes. A destacar también la intertextualidad de su narrativa, donde abundan conexiones autorreferenciales que han ayudado a que el universo lovecraftiano haya sido continuado por gran número de autores seguidores de su obra. A los archiconocidos Mitos de Cthulhu o Necronomicón, se unen los Manuscritos Pnakóticos, Ulthar, la ciudad donde no se pueden matar gatos, o el Anciano Terrible entre muchos otros. De hecho el propio escritor agrupó muchos de sus relatos en series, protagonizadas por los mismos personajes y situadas en los mismos marcos de referencia contextuales.

De entre todo lo leído y para mi gusto, son sobresalientes Herbert West, reanimador y La llamada de Cthulhu, pieza con que fundó el mito fantástico que tantísima fama le ha dado postumamente. El único texto con que no he conectado es la novela corta La búsqueda en sueños de la ignota Kadath. Enmarcada en la serie protagonizada por Randolph Carter, las descripciones y ambientaciones oníricas, que tan útiles resultan en sus relatos cortos, juegan aquí en contra debido a su extensión. Estamos ante una novela de aventuras sin mucho transfondo que al final se limita a ser una relación agotadora de parajes, personajes, cuidades y situaciones fantásticas sin una trama que las sustente. Sé que esto gusta a muchos aficionados del género fantástico, pero me temo que no es mi caso. Al margen de este pequeño inconveniente, resulta imposible no rendirse ante la brillantez de la pluma de Lovecraft y su portentosa imaginación. Con el tiempo caerá el segundo volumen, sin duda. En El Biblionauta hay un artículo que engloba los dos tomos y puntua cada texto según el gusto personal del redactor.


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(1) Ver Cuentos completos - Eudora Welty

14 mar. 2018

A propósito de las mujeres - Natalia Ginzburg

Cuando hace unos meses buscaba información sobre Lucia Berlin me topé con un artículo que recopilaba autores que tuvieron limitado éxito y presencia editorial en vida pero que años despues de su muerte habían sido rescatados del olvido. Entre ellos figuraba la italiana Natalia Ginzburg, una total desconocida para mí hasta ese momento. Asi que la puse en busca y captura y me decidí tomar contacto con su obra mediante A propósito de las mujeres, un volumen de poco más de cien páginas que incluye ocho relatos cortos y un artículo que resume su visión de la mujer y sus circunstancias en el siglo XX (que tampoco es que hayan cambiado mucho en el siglo XXI).

Las protagonistas de los cuentos abarcan prácticamente todas las edades y clases sociales, pero ya sean pobres o ricas, casadas o solteras, cultas o analfabetas, sus vidas se nos presentan como desgraciadas, vacías, carentes de sentido. Su subsistencia se ve supeditada a la presencia de los hombres, al matrimonio, y ven como las opciones de acceder a una educación o a una independiencia económica se ven restringidas -cuando no anuladas-, por el hecho de ser mujeres.

Luchadora antifascista durante la II Guerra Mundial y de claro perfil progresista, estos textos de Ginzberg no pueden entenderse sino como una clara denuncia de la desigualdad que padecen las mujeres. Son además tremendamente críticos con el amor y la pasión, detrás de los cuales hay siempre individuos cuyo bagaje personal condiciona sus actos y modea su afectividad de manera retorcida. Así pues la realidad se impone y choca frontalmente con las expectativas sociales, amargándoles la existencia y haciéndoles aún más infelices. No son historias alegres, pero me han parecido preciosas ya que consiguen reflejar con sabiduría, precisión y sencillez la complejidad de nuestros sentimientos. Tenéis más reseñas en Devoradora de libros, Una isla de papel y El buscalibros.

10 mar. 2018

Los detectives salvajes - Roberto Bolaño

México D.F. a mediados de los 1970s. Juan García Madero es un joven que acaba de empezar a estudiar derecho en la UNAM. Asiste a un curso de poesía porque en realidad lo que le gusta es la literatura. Allí entra en contacto con el realismo visceral, un movimiento de poesía de vanguardia con miles de proyectos revolucionarios para modernizar la anquilosada lírica mexicana. Liderado por los intrigantes y misteriosos Arturo Belano y Ulises Lima, uno de los objetivos más apremiantes de las cabezas pensantes del grupo es recuperar la memoria de Cesárea Tinajero, poeta experimental de los años 1930s de quien apenas hay rastro (y menos aún producción publicada), que fue precursora de su corriente literaria. Durante la búsqueda de la autora olvidada primero, y a lo largo de los siguientes 20 años conoceremos las vidas de los integrantes de los real visceralistas.

Mucho he tardado en dar cuenta de Los detectives salvajes a pesar de que todas las referencias sobre la novela de Roberto Bolaño con que me he topado son excelentes. Me temo que no voy a poder aportar ninguna novedad a todo lo que ya se ha comentado sobre esta obra, porque también y desde las primeras páginas me he rendido al buen hacer de este infortunado escritor. No es sólo que la historia que se cuenta sea absorbente y cautivadora. A eso, que no es poca cosa, hay que añadir la impecable prosa del chileno, capaz de abarcar con asombrosa credibilidad registros de lo más variado (mexicano, chileno, catalán, gallego, etc.). Sumemos su sorprendente habilidad para alternar con una naturalidad extraordinaria temáticas que comprenden desde el drama a la novela negra, pasando por la aventura, la Bildungsroman o el humor. Por no hablar del ritmo implacable que imprime la narración. Setecientas cincuenta páginas que vuelan ante nuestros ojos a una velocidad de vértigo, pues al ser contadas desde numerosos puntos de vista no dejan lugar para el aburrimiento. La novela plasma a la perfección la evolución vital de los personajes a lo largo de dos décadas, siendo un impresionante y fidedigno espejo de las experiencias del grupo protagonista. Por más que el argumento tenga un transfondo literario, su grandeza reside que en dicho espejo todos podemos vernos reflejados en mayor o menor medida.

No tengo mucho más que decir sobre esta maravilla. Ya me había topado con la chispa de Bolaño en alguna de sus novelas, pero con ésta me uno definitivamente al numerosísimo grupo de bolañistas incondicionales que pululan por el mundo. Próximo objetivo: 2666. Más reseñas en 100 palabras por minuto (muy completa y recomendable), Revista Luna Park y Notas literarias.

6 mar. 2018

Juventud cabreada (Vol. 1 y 2) - Johnny Ryan

Loady McGee y Signus O’Gynus protagonizan el 80% del contenido los de dos volúmenes de Juventud cabreada. Son repulsivos, repelentes, granujentos, freaks inadaptados. Loady es violento y abusador, Signus es un buenazo y para su desgracia tiene un claro perfil de víctima. Cada historieta repite un modelo de guión muy básico que permite al primero hacer mil trastadas y aprovecharse tanto del segundo como de otros personajes a quienes martiriza. Como elementos diferenciales se sucede una variedad inagotable de elementos escatológicos, homicidas y/o pornográficos: pústulas venéreas, mutilaciones, vómitos, violaciones, amputaciones, etc. En definitiva tramas disparatadas que buscan la carcajada desde un humor negro muy bestia.

En realidad los dos tomos son el paradigma perfecto del estilo underground no solo en el fondo, sino también forma. El dibujo de Johnny Ryan es por tanto intencionadamente feísta. Excepto en las portadas a todo color, usa solo tinta negra sin rellenos ni sombras aunque eso no le impide cuidar el detalle al máximo. No hay mucho más que contar. Se trata de dos cómics que exaltan la incorrección política y tiran de tópicos de todo pelaje para provocar al lector. Una vez aceptadas estas premisas, es posible hasta encontrarle la gracia y disfrutar de la mezcla entre humor y repugnancia que proponen. Pero vamos que no estamos delante una obra maestra, eso tampoco. Tenéis otra reseña en El Francotirador.

3 mar. 2018

Casa sin amo - Heinrich Böll

Alemania, una ciudad a orillas del Rin a principios de los 1950s. La II Guerra Mundial ha dejado viudas a la mayoría de mujeres y huérfanos a casi todos los niños. Las duras condiciones de la postguera obligan a los supervivientes a tomar decisiones inconcebibles en tiempo de paz. Así pues, con tan solo once años de edad, Heinich Brielach ha visto a su madre compartir su vida y su cama con varios hombres, algo que los libra de pasar tantas estrecheces pero que también acarrea muchos inconvenientes. Siguiendo a quienes él denominaba sus tíos (en parte como eufemismo y en parte por desconocimiento), han ido saltando de habitación de mala muerte a pensiones infames desde que tiene recuerdos. Por el contrario, su mejor amigo, Martin Bach, vive mucho más desahogadamente en la mansión de su abuela. Nella, su madre, se ha desentendido de él y prefiere salir de juerga para olvidar el gran dolor que le produjo la absurda muerte de su marido, un joven poeta con poquísima producción que a pesar de haber caído durante la contienda, sigue en boca de todos. Albert Muchow, amigo íntimo del bardo y de la familia Bach, también vive en la casona, aunque no mantiene ninguna relación sentimental con Nella. Se ha convertido en la única figura protectora de referencia para Martin, quien curiosamente también se refiere a él como su tío.

Heinrich Böll vuelve a emplear en Casa sin amo esa técnica tan suya de contar una historia desde multiples perpectivas. El resultado es una fascinante novela donde se nos muestra con una veracidad implacable la esencia del ser humano. Su hipocresía, su mezquindad, su desdicha, que tan fácilmente afloran en momentos difíciles. Aunque también una disposición implacable para mantener la ilusión, y desde luego una poderosa capacidad de resistencia y lucha ante las adversidades. La historia tiene una especie de dramatismo cotidiano que le aporta una credibilidad asombrosa. Las circunstancias y las vidas relatadas son espantonsas, pero hay una determinación para salir adelante que deja el suficiente resquicio a la esperanza para no hundir al lector. Y luego tenemos una caracterización psicológica de los personajes extraordinaria. A pesar de sus rarezas, o quizás precisamente debido a ellas, resulta imposible no identificarse con ellos de alguna manera u otra, ya sea personalmente o por ciertos matices de las relaciones que mantinen. Por cierto que más de una vez me he quejado de lo complicado que resulta salir airoso cuando se da voz a un crío en una narración. No parece desde luego el caso de Böll, quien logra imprimir a Martin y Heinrich todas las tonalidades propias de la infancia con una naturalidad tal, que debería se modelo para todo escritor que tenga la intención de usar niños en una trama.

El texto, como también suele ser habitual en el autor alemán, es denso por momentos. No llega al nivel de Billar a las nueve y media, ya que por suerte carece de todo el simbolísmo que tan difícil de interpretar se me hizo en aquella otra. En todo caso tengo que reconocer que hay ratos en que los párrafos concentran tantas ideas, sucesos y sentimientos me he visto obligado a pararme a reflexionar y asimilar lo leído. Algo que por otro lado no me ha supuesto un problema porque en realidad, de alguna forma lo que estaba haciendo era saborearlo. De fondo aparecen los temas habituales de su producción: el sinsentido de la guerra, la necesidad del pacifismo, el papel de la iglesia católica en la sociedad alemana, o la reconversión a demócratas de antiguos dirigentes nazis. En fin, otro novelón del premio Nobel de Literatura de 1972. Todo lo que llevo leído de Böll me ha gustado, pero sin duda esta novela junto con Opiniones de un payaso son mis favoritas. De momento, claro, porque tengo en casa esperándome Retrato de grupo con señora. Para mi sorpresa apenas hay reseñas de esta maravilla en la blogosfera, pero como gran admirador de este autor que es, Palimp vierte merecidísimas alabanzas en Cuchitril Literario.

27 feb. 2018

Martin Bauman - David Leavitt

Martin Bauman es un escritor joven a quien conoceremos a principios de los 1980s mientras asiste a un curso semestral de escritura dirigido por el famoso editor Stanley Flint. Inteligente y con mucho talento por un lado, pero ambicioso y inseguro por otro, tras finalizar los estudios universitarios se traslada a vivir a Nueva York. Gracias a un par de relatos cortos que ha publicado en prestigiosas revistas, empieza a trabajar en una editorial desempeñando las tareas más básicas. Serán no obstante sus antiguos compañeros de clase, la mayoría de ellos procedenes de la clase alta neoyorquina y/o el mundo editorial, quienes le facilitarán la entrada en la gran camarilla del negocio de los libros en esa ciudad.

No sé muy bien qué se proponía David Leavitt cuando escribió Martin Bauman. Quiero pensar que se trata de una crítica al esnobista y elitista mundo editorial y literario que seguramente le tocó vivir, ya que su edad coincide más o menos con la del protagonista. Y si quiero pensar que es una crítica es porque el retrato de esos ambientes y personajes es tan nauseabundo que me cuesta pensar que debajo de tanta inmundicia no haya en realidad una capa que censura lo que está exponiendo. Para empezar, el personaje central es pedante, clasista, egoista e inconstante. Sus juicios sobre el mundo que le rodean pecan de la ingenuidad y el desinterés que solo pueden provocar las ridículas reflexiones de un veinteañero engreído de clase acomodada, patéticas cavilaciones que la vida se encargará de demoler: mi amor será único y especial, yo soy mejor escritor que todos esos mediocres, yo no soy como esos maricones que solo quieren follar y dan mala fama a los gays honestos. Yo, yo, yo, mi mundo, mi vida, mi carrera en las letras, ¡laureles y pífanos para recibr a Martin Bauman, famoso literato!, yo, yo, yo. Precisamente el único elemento de su personalidad que despierta cierto interés en él son los conflictos que le generan su homosexualidad, pero es tan egocéntrico que ni siquiera por ahí provoca simpatías en el lector. De entre el resto de personajes secundarios hay alguno que otro que consigue emocionar algo (quizás el que más Eli, su pareja durante algunos años; también Seamus, un escritor gay maduro muy activista), pero en general todos son tan superficiales, ricos y frívolos, y su sociedad es tan acomodada, exclusiva y endogámica que lo único que provocan es apatía y rechazo. Y son casi 450 páginas de apatía y rechazo, que ya le vale a Leavitt, tantas páginas para decir tan poco.

La novela tiene muy pocas cosas aprovechables. Todo lo más los hechos históricos que la acompañan: la llegada de Reagan a la presidencia de los EEUU, la crisis del SIDA y para de contar. Sin esa capa de crítica que me gustaría creer que existe, resulta bastante difícil de soportar. Bueno, dejémonos de medias tintas, el libro cansa y aburre incluso aunque existiera la intención de criticar en un subnivel profundo, algo que yo me empeño en intuir con la simple intención de aportar algún sentido a esta lectura. Una narración a la que no merece la pena dedicar ni cinco minutos. No ha sido fácil encontrar otras reseñas en esta ocasión, pero entre decenas de links de descargas he encontrado a Página/12 y La puta historia. El primero no cree que sea la mejor obra del autor norteamericano. El segundo sin embargo la tiene en mucha mejor consideración debido a que compartir ciertos vínculos personales y emocionales con el protagonista.

23 feb. 2018

Hierático - Fco. Javier Pérez

Recurro hoy también, como suelo hacer de vez en cuando, al resumen editorial que se puede leer en la contraportada de Hierático para dar unas pistas de la trama:
Barcelona, principios del siglo XXI. La ciudad, tras la subida del nivel del mar provocada por la fusión de los polos terráqueos, es ahora un inmenso cenagal anárquico poblado por pervertidos, traficantes, gurús alternativos y toda la escoria que dejó atrás el éxodo posterior a su anegamiento. El hogar ideal para Aitor Estebowsky, un detective homosexual, decrépito, adicto las drogas, el alcohol y el sexo. Expulsado con deshonor de La Compañía, la mayor organización de contraespionaje mundial, el detective consume sus días entre la desesperante falta de clientes y sus devaneos por RealKosens, un simulador social on-line en forma de realidad alternativa no mucho más agradable que la realidad formal. Pero todo cambiará cuando Aitor reciba la visita del coronel Pascual "El Lagarto" Larraz, quien trae consigo un encargo imposible de rechazar: La Compañía ha perdido en Barcelona la pista a algo llamado "El Demótico", un artefacto neurolingüístico extraterrestre que puede ser la última esperanza de la humanidad de salir de este planeta Tierra condenado a muerte. Y el ex-operativo de campo Estebowsky, por sus contactos y sus peculiares inclinaciones, es el único cualificado par encontrarlo. Poco se imagina el malogrado héroe accidental, sin embargo, que en sus pesquisas se verá obligado a enfrentarse a ejércitos ninja, fantasmas del pasado, muertos vivientes lotófagos, villanos de serie B y conspiradores dentro de conspiraciones dentro de conspiraciones capaces de volver del revés la cordura de cualquiera.
Se podría decir sin temor a errar demasiado que estamos ante una novela pulp de detectives, ambientada eso sí en un futuro distópico de características tipicamente cyberpunk: hipertecnológico; sumido en desastres medioambientales; con poderosas organizaciones transnacionales muy opacas; donde una gran brecha social invita a vivir realidades virtuales como medio de escape, huída favorecida además por una nutrida lista de drogas sintéticas. Aceptar ese factor pulp desde el primer momento nos ahorra problemas porque sabremos a qué atenernos: entretenimiento insusancial a base de acción sin descanso, personajes disparatados y un cierto afán provocador proporcionado por la componente romántico-sexual gay. En esa torrentera en la que nos arrastra la novela de Fco. Javier Pérez hay peleas, arte de vanguardia, asesinatos, fiestas de música electrónica, colocones, meta-realidades virtuales, gadgets de última tecnología, la torre Agbar en ruinas y mil elementos más que no dan demasiada cohesión a la historia porque en realidad, la constituyen en sí mismos.

A nivel estilístico he tenido que resignarme a aceptar algunos tics que me han resultado molestos. Para empezar el autor parece querer escribir exclusivamente para un grupo de aficionados muy específico procedente del fandom de la ciencia ficción (lo que popularmente se denomina frikis). Así que para congraciarse con él abundan las referencias al género y una simple mención a este personaje de tal película o aquel elemento de cual libro le resuelven de un plumazo muchas situaciones. Que no es cueste pillarlas, porque no son alusiones muy oscuras, pero a mí no me parece la mejor forma de hacerse entender y menos aún de llegar a un público más amplio. Por otro lado, la redacción de Fco. J. Pérez es muy densa y se caracteriza por frases largas repletas de relativos que pueden llegar a extenderse hasta componer un párrafo completo. Esta peculiaridad se hace especialmente acusada en las descripciones de mundos virtuales o en los momentos en que el protagonista está bajo los efectos de las drogas, pues la incorporación de elementos lisérgicos y psicodélicos dificulta todavía más oraciones ya de por sí enrevesadas. El propio autor llega incluso a burlarse de su estilo dentro de la trama. Lo cual no deja de tener gracia por más que no facilite la lectura. Con todo y siendo conscientes de lo que pretende, la novela no está mal. Vale que abusa de clichés del género negro (el malditismo de los detectives, alcoholismo y drogas, bajos fondos, sexo, etc.), sin embargo tiene también ideas muy originales y es entretenida. Y de vez en cuando también gusta leer algo que no requiera análisis muy profundos y resulte simpático. Más reseñas en el Sitio de Ciencia-ficción, Literatura prospectiva y Cuchitril literario, donde cada uno de los cuales nos cuenta sus pros y sus contras.

19 feb. 2018

El kit Jonás - Ian Watson

Paul Hammond es un astrofísico que investiga las señales de radio del espacio profundo. Los análisis que él y sus colaboradores han realizado con ayuda de un radiotelescopio en México resultan determinantes para corroborar su teoría de la expansión del universo, que como efecto colateral, demuestra la existencia de Dios en unos términos que no agradarán a nadie. Mientras tanto, un adulto y un criajo ruso son encontrados en una barca a la deriva al norte de Hokkaido, Japón. Procedentes de unas instalaciones científicas situadas al sur de la isla de Sajalín, URSS, el niño, de apenas seis años y con las dificultades verbales y cognitivas propias de la edad, dice ser Gueorgui Knipóvich Nilin, un cosmonauta dado por muerto en el lanzamiento de una misión espacial soviética. El gobierno ruso reclama la devolución de los dos fugitivos y exige la entrega de los mismos al centro de investigación de donde procedían. La inteligencia militar norteamericana, que se está encargando del caso, se pregunta qué hace un potente ordenador IBM 370-185 en dichas instalaciones, que supuestamente se dedican a mejorar la pesca industrial. A todo esto, Richard Kimble es un ayudante de Hammond experto en análisis de espectros y aficionado a las ballenas. Kimble ha publicado un estudio desglosando los diferentes niveles de señales acústicas presentes en los chasquidos y clicks que usan los cachalotes para comunicarse. Sin saber muy bien el porqué, es convocado por el gobierno estadounidense para viajar a Sajalín y colaborar con los científicos rusos.

La editorial Gigamesh se ha propuesto recuperar la obra temprana de Ian Watson en nuevas traducciones. Como primera entrega de dicho ambicioso proyecto ha publicado Incrustados y otros delirios racionalistas, un volumen triple que además 'Incrustados', incluye 'El kit Jonás' y 'Orgasmatón'. Si me he decidido a empezar leyendo 'El kit Jonás' y no 'Incrustados' es porque hace algunos años leí este último en una edición super añeja de Martínez Roja bajo el título de Empotrados. No voy a ocultar que no me convenció, a mi reseña me remito. El problema no estaba en la originalidad de las ideas que recogía, sino más bien en una trama enrevesada difícil de seguir y algo hinchada. Y una tradución deplorable que no ayudaba para nada, la cosas como son. Por cierto que años después leería La historia de tu vida, el cuento de Ted Chiang que sin llegar al grado de profundidad psicolingüística de Watson, especula sobre las mismas ideas del lenguaje como herramienta determinante a la hora de modelar la percepción de la realidad (magníficamente adaptado por Denis Villeneuve en la película de 2016 La llegada/The arrival).

A estas alturas del post es posible que estéis preguntándoos por qué me decidí a comprar este tomo si Empotrados me pareció pesada y enrevesada. Muy fácil: creo que Gigamesh tiene muy buen tino en todo lo que publica. El libro cuesta algo más de 30€, pero seamos justos, incluye tres novelas con lo cual cada una sale a 10 euros de nada. Y conseguir una novedad editorial (o una traducción actualizada, lo mismo me da), a 10€ es casi imposible en el mercado español. Si a eso le sumas esa portada tan chula el desembolso queda más que justificado, y más todavía si consideramos que 'El kit Jonás' ha resultado ser una novela con una trama muy bien elaborada que exige bastante del lector (hay una edición anterior bajo el nombre de El modelo Jonás).

El título resulta un poco críptico pero su elección cobrará sentido cuando descubramos que kit -modelo para ensablar- es homófono con la parabra rusa para ballena: кит. Hay tres hilos simultáneos perfectamente entralazados, el tercero de los cuales he ocultado deliberadamente en mi resumen habitual porque creo que anularía el placer de descubrilo por uno mismo. De nuevo el escritor británico trabaja un montón de ideas muy originales y con mucho poso científico: astrofísica, teoría de la computación, matemáticas,... Evidentemente no tengo el conocimiento suficiente para poder validarlas, pero lo importante es que resultan verosímiles. Otro factor que me ha hecho disfrutar muchísimo de la lectura es tono desesperanzador que impregna la acción. La novela rezuma el profundo pesimismo que se vivía a finales de los 1970s, no en vano data de 1977. Crisis económicas, desastres medioambientales, hambrunas y pobreza, las intrigas habituales de la Guerra Fría, tensiones políticas resultado de la II Guerra Mundial. Watson nos entrega un texto cruel y despiadado en el que el fin justifica los medios. Así comprobamos por ejemplo que los actores del mismo manipulan y utilizan a los demás en su propio beneficio con una indiferencia implacable, y los métodos que emplean carecen de los principios éticos más elementales. El resultado es devastador, la promesa del desastre se cumple al finalizar la acción, dejandote completamente satisfecho pero con un regusto amargo y desagradable. Y ya sabemos cuánto disfruto yo de los finales funestos, sobre todo cuando dejan al ser humano a la altura del betún.

Resumiendo, una verdadera joya; una obra tremendamente inteligente y bien desarrollada. No lo pone fácil al lector, pero la atención que le obliga a prestar se ve recompensada con creces. Además se incluyen comentarios del propio autor para cada novela a modo de epílogo. Una vez terminada me han entrado unas ganas terribles de leer 'Incrustados' en esta nueva traducción, aunque lo más probable es que antes caiga antes 'Orgasmatón'. Os dejo un estupendo artículo de C, el hijo de Cyberdark que comenta el volumen al completo. Aviso que da más pistas del argumento de las que yo he creído conveniene comentar, y su resumen del mismo difiere ligeramente del mía. En cualquier caso es muy recomendable y están tan entusiasmados con la obra de Ian Watson como yo mismo.

15 feb. 2018

Toda una vida - Robert Seethaler

En la vida de Andreas Egger no ocurrió nada que aparentemente sea digno de ser recogido en un libro. Su madre, de vida licenciosa y muerta por tuberculosis a principios del S. XX, lo dejó al cuidado de uno de sus cuñados. Así pues en 1902 y siendo tan solo un chiquillo se instaló en la granja de su tío en un precioso valle de los Alpes. Allí empezó a trabajar sin descanso desde que llegó. Sufrió la brutalidad y las constantes palizas de su pariente, una de las cuales le dejó cojo de por vida. La vida se empeñó en no ponerle las cosas fáciles a Andreas, pero él no se acobardó. Discreto, callado y reservado, su lesión se vió compensada por su gran fortaleza física y su dedicacion al trabajo. Seremos testigos de todo lo que le ocurre en su vida desde que se instala en las montañas y hasta su fallecimiento a los 79 años. No tuvo grandes aspiraciones, ni consiguió grandes logros. Un alud le arrebató a Marie, su único amor, mientras dormía en su modesta cabaña. Sin haber abandonado su pueblo más que para servir en el frente del Cáucaso durante la II Guerra Mundial, tuvo ciertos momentos en que entrevió la posibilidad de estar perdiéndose muchas cosas. Pero aun así estaba satisfecho de lo que había logrado, pues se bastó a sí mismo para llevar una vida honrada y humilde a pesar de contar con todos los elementos en oposición.

Robert Seethaler consigue plasmar en poco más de 130 páginas una preciosa defensa de la vida sencilla en armonía con la naturaleza. Yo he sido el primero en sorprenderme al ver que un relato tan simplón sobre un personaje tan anodino me estaba emocionando sin reservas. Porque Toda una vida no es un libro de actos sublimes, aventuras inolvidables o pasiones arrebatadoras. El protagonista no busca emociones fuertes, experiencias imperecederas o incrementar sin fin sus posesiones materiales. El autor austriaco intenta más bien hacernos ver, desde una sabiduría ancestral, que lo verdaderamente importante poco nada tiene que ver con lo que estamos habituados a valorar en la sociedad actual. Que hay que ignorar el modelo falaz de éxito que nos venden desde que nacemos y que tenemos que empezar a apreciar las cosas simples, a ser coherentes con nosotros mismos y respetuosos con el planeta. Se podría alegar que esta evocación de un pasado bucólico en la naturaleza (aunque sean solo unas cuantas décadas atrás en el siglo XX), resulta un recurso facilón y engañoso. Pero el autor no oculta en ningún momento las durísimas condiciones que impone vivir en y del campo, dejando bien claro eso sí que el progreso sin planificar no es la solución. Egger, desde su aparente ingenuidad, es plenamente consciente de las contradicciones y peligros que acarrea la properidad económica a cualquier precio, tan incontrolable y devastadora como una tormenta de nieve en las cumbres. De ahí que se lamente de los efectos que el turismo está teniendo en su comarca: por un lado la zona se está enriqueciendo y la calidad de vida de los lugareños está mejorando; por otro los esquiadores y senderistas de la ciudad, que son quienes generan esa riqueza, vienen cargados de arrogancia, vanidad, ansiedad.

Me ha pareceido una novela maravillosa. Seethaler ha sabido escribir un texto entrañable y cargado de sensibilidad sobre uno de los millones de habitantes de este planeta -entre los que me incluyo- que pocos o ningún motivo tienen para dejar huella en quienes le sobrevivan. Pero precisamente la grandeza del historia reside en destacar la importancia del anonimato, en lo excepcional que puede ser la irrelevancia y sencillez de la existencia de todos ellos (de todos nosotros). Bueno al menos así lo entiendo yo, en Libros y literatura y Entre montones de libros también se han rendido a la narración. Si bien hay quien lo ve de otra manera, echad un vistazo si no a Deborahlibros.

11 feb. 2018

El ahorcado. Cuentos de espanto - Orson Scott Card

Toda la narrativa corta de Orson Scott Card hasta 1990 se reunió en un volumen denominado Mapas en el espejo. Este tomo ha sido editado en diferentes formatos, uno de los cuales agrupa los cuentos por temáticas. Con este planteamiento se dividió la antología en cinco libros, el primero de los cuales, que es el que me ocupa hoy, está dedicado al terror. O más bien al "espanto", si nos atenemos a la división personal que el autor hace del género. Según él mismo nos indica en el prólogo, la capacidad de un relato para provocar miedo es mucho más acusada en aquellas tramas en las cuales el objeto que nos causa pavor nos es desconocido. Según deduce, es esa capacidad de inspirar espanto desde la incertidumbre la que caracteriza la obra Stephen King y la razón de que este escritor haya tenido tanto éxito.

Los once relatos cortos de terror incluidos en El ahorcado. Cuentos de espanto consiguen transmitir desasosiego, inquietud e inseguridad (títulos en el link). Visto el resultado quizás haya que darle la razón en su planteamiento, porque no voy a ocultar que me han gustado mucho, a pesar de que uno tras otro repiten el esquema de persona aparentemente ***normal*** que tiene un lado turbio y por tanto hace cosas malas a personas buenas e inocentes y en consecuencia recibe un justo castigo por sus malas acciones. Abundan los elementos de ciencia-ficción y fantásticos, o aspectos relacionados con el oficio de escritor, todos ellos con planteamientos e ideas muy originales.

El principal problema que sobrevuela todas las piezas es el maniqueísmo ridículo y la condescendencia religiosa con que el escritor trata a los protagonistas, y por ende al lector. Como es bien sabido, Card pertenece a la iglesia mormona, de cuya congregación ha sido siempre un feligrés muy activo y comprometido. El ideario conservador de este credo se puede leer entre líneas en los cuentos, que destilan moralina por los cuatro costados. Esto resulta molesto pero tampoco supone mucho inconveniente porque es fácil de detectar. Cualquier lector con un mínimo de capacidad crítica puede abstraerse de él sin apenas esfuerzo. Al fin y al cabo son cuentos fantásticos de terror, cualquier cosa puede ocurrir en ellos por más que en la realidad todos nuestros actos se desplieguen en zonas grises de la ética y la moral, y los delitos y abusos que ocurren a diario no siempre resulten penados.

Ahora bien, lo que me ha resultado muchísimo más cargante es el epílogo. En él, el autor norteamericano explica brevemente el contexto y la génesis de cada uno de los relatos. Ahí se deja de sutilezas y llama a las cosas por su nombre, dejándose llevar sin tapujos por su concepción reaccionaria de la vida mamada de las doctrinas de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Que conste que no tengo ningún problema con las religiones en tanto en cuanto son construcciones humanas que permiten obtener consuelo ante lo incognoscible de la existencia. Ahora bien, emplearlas como instrumentos para someter a las personas e imponer un orden revelado por un ser imaginario y todopoderoso es algo completamente diferente. Y por ahí, no paso. Tenéis mas reseñas en La hora falsa y El mundo de Yarhel. El primero no ha acabado convencido del todo, pero el segundo sí. Los dos incluyen una breve sinopsis de cada cuento.

7 feb. 2018

Restos de población - Elizabeth Moon

La compañía Sims Bankcorp se dedica a explotar los recursos naturales y agrícolas de los planetas habitables que la humanidad ha ido descubriendo en su expansión por el universo. Debido a los escasa rentabilidad obtenida tras cuarenta años de colonización, decide abandonar el mundo en que la septuagenaria Ofelia ha pasado más de la mitad de su vida trabajando. Considerando lo mal que se lleva con su hijo y su nuera -única familia que le queda-, el alto riesgo de morir durante el viaje debido a los riesgo de la crionización en edades avanzadas, y que para colmo la corporación ya no la considera una empleada útil y que por tanto debe pagar su pasaje, la protagonista decide quedarse en lo que considera su hogar. Por fin podrá tener algo de libertad sin someterse a nadie, ni maridos, ni hijos, ni jefes, ni ridículas normas sociales. Solo ella, su huerta y las pocas vacas y ovejas que quedarán atrás. Tras unos meses en la más completa soledad, una nueva compañía que ha comprado los derechos sobre el planeta decide instalar una nueva colonia en una zona menos agitada por la metereología que el área tropical en que vive Ofelia. Durante el aterrizaje de las lanzaderas llenas de colonos, que ella escucha a través de un enlace satélite que sigue activo, se produce el ataque de una especie inteligente nativa del planeta con la que no se había establecido contacto anteriormente. Los indígenas masacran a los recién llegados, que no venían armados al no existir sospecha de enemigos hostiles. La carismática anciana, totalmente devastada por lo que ha ocurrido, toma concienca en ese momento de que ciertas irregularidades en su colonia, que había explicado por despistes suyos o la mala memoria, pueden haber sido causadas por esta especie inteligente local. Teme por tanto que en breve vengan a explorar su recinto y se produza un enfrentamiento en el que tiene todas las de perder.

Restos de población es una novela de ciencia-ficción que tiene un precioso mensaje optimista a pesar de reflejar lo peor del ser humano. Elizabeth Moon ha sabido componer una trama muy emotiva en la que expone críticas a ciertos aspectos despreciables de una sociedad futura que comparte aterradoras características con la actual. Los trabajadores son poco menos que esclavos de las grandes compañías. Estas organizaciones solo se atienen al beneficio económico, sin que aspectos como el respeto a los ecosistemas formen parte de su cultura corporativa. La discriminación está normalizada y a la orden del día: a la mujer, por edad, por baja cualificación profesional. El antropocentrismo domina todos los estamentos de la realidad. Por más que existen leyes que afirman respetar a otras especies inteligentes, el marco que deben aceptar dichas especies inteligentes no humanas es el que dicta el Homo sapiens. Capitalismo salvaje, discriminación, paternalismo antropocentrista,... Además de proyectar los aspectos más negativos en nuestra sociedad, Moon ha sabido captar a la perfección la manera de pensar del hombre para provocar indignación en el lector y forzar el conflicto en la historia. La evolución del protagonista en su relación con el Pueblo, nombre que recibe la especie inteligente originaria del planeta, me ha parecido super coherente y ajustada a la que podría experimentar cualquier persona al enfrentarse a tal situación. La comisión negociadora del Gobierno terrestre que contactará con el Pueblo es un cuadro ideal de prepotencia, arrogancia y egocentrismo humano. La relación de poder solo se equilibrará tras sutiles amenazas de conflicto armado si no se tienen en cuenta los intereses de la especie indígena. Algo que me ha parecido la esencia de lo que somos como especie.

La lectura es muy llevadera y ágil, si algún inconveniente puedo encontrar es cierto abuso de recursos para conmover e indignar, algunos de los cuales son poco creíbles. Un ejemplo de ello se produce cuando un militar golpea a Ofelia y la tira al suelo: que una persona de más de setenta años supere dicha agresión con solo un chichón y algunas magulladuras, qué queréis que os diga, no me cuadra. Los abusos del ejército sobre los más indefensos, sí, evidentemente. De todas formas, tengo que admitir que la novela me ha encantado. A pesar del sentimentalismo lacrimógeno que la inunda, hacía tiempo que un final feliz no me resultaba tan bien traído y placentero. Tenéis más reseñas en el Rescepto (con apuntes muy interesantes, como suele ser habitual en él), el Sitio de Ciencia-ficción y La vida sexual de una IA.

3 feb. 2018

Voraz - Dawn Brown

Un asesino en serie lleva actuando varios meses en la pequeña y aburrida ciudad de Good Fortune, dejando tras de sí una ristra de cadáveres descuartizados que no para de crecer. El joven agente Mason es uno de los miembros de la policía asignados al caso. Un tipo taciturno y solitario que pasó su infancia leyendo libros de aventuras debido a una larga enfermedad. El capitán de policía, con quien Manson investigaba y que estaba a punto de jubilarse, es la siguiente víctima del psicópata criminal. Inmediatamente después va Catherine, una detective de quien el protagonista está enamorado. Para su desgracia ella apenas había reparado en su existencia. Visto el cariz que toman los acontecimientos en el caso, nuestro hombre tendrá que enfrentarse a la posibilidad de que sus fantasías infantiles sobre un guerrero cruel y monstruoso con quien se divertía manteniendo peleas sin fin hayan tomado control de su vida y que por tanto, él mismo sea el sanguinario asesino.

Acabo de terminar Los elixires del diablo y las inescrutables fuerzas que rigen el azar ponen en mis manos un cómic que trata también sobre el desdoblamiento de la personalidad a través de un Doppelgänger. Por suerte para mí, visto el aburrimiento que me ha provocado aquella novela, esta publicación es muchísimo más ligera, llevadera e interesante que el libro de E.T.A. Hoffmann.

Guión y dibujos corren a cargo de Dawn Brown, quien tiene una reputada trayectoria en la industria del cine como diseñadora de escenarios. Las páginas son impactantes visualmente, con una distribución de textos y viñetas muy libres en las que se nota el gran talento artístico de la autora. Por otro lado, tal y como promociona la editorial, la influencia de Edgar Allan Poe es bien palpable. Se deja notar sutilmente en el lirismo de las narraciones, que evocan misterio y locura. Como referencias mucho más descaradas tenemos a los omnipresentes cuervos que rondan por todo el pueblo y a Muerte Roja, alter ego fantasmagórico de Manson que tanto por el nombre como por el atuendo está claramente inspirado en el cuento La máscara de la muerte roja de Poe. En definitiva, un cómic chulísimo que explota con mucho talento las posibilidades visuales y artísticas del medio. A pesar de que la temática que trata está muy manida en el género del terror, para mi gusto el resultado es 100% satisfactorio. Tenéis más reseñas en ¿Cómo quieres que cuente estrellas? y Zona negativa. Por cierto que ni uno ni otro comparten mi entusiasmo por esta obra, en especial en el apartado gráfico.

30 ene. 2018

Los elixires del diablo - E.T.A. Hoffmann

Cuando el monje capuchino Medardo se hace cargo de las reliquias del monasterio de B., debe cuidar también de una pieza muy particular que no se muestra a los creyentes. Se trata de uno de los frascos con que supuestamente el Diablo tentó a San Antonio durante su retiro espiritual en el desierto. El hermano Medardo, que ya de niño tuvo experiencias con lo sobrenatural y lo divino a través de apariciones, se ve tentado a probar el elixir que contiene dicho recipiente. Cuando lo hace, los pensamientos pecaminosos que ya pugnaban en él se hacen incontrolables e inicia una carrera de degeneración y perversión que incluye todos los delitos habidos y por haber.

A pesar de que Los elixires del diablo es considerada un clásico de la novela gótica de terror, yo solo la encuadraría en dicho género con bastantes reservas. No negaré que contiene muchos fenómenos extraordinarios de índole religioso, con visiones del Maligno, Santos, Santas y el Santo Niño. También reconozco que el concepto más importante en toda la narración es el desdoblamiento de personalidad a través de un doppelgänger fantasmagórico. Pero por más que estos elementos puedan considerarse habituales en las historias de horror, si hay algún calificativo que por encima de todos los demás define a la perfección el libro es el de folletinesco. Dicho además con la peor de las intenciones posibles. Porque el folletín para hacer reír me parece perfecto, pero casa muy mal con discursos filosóficos sobre el bien y el mal. Medardo que huye. Medardo que desea a una joven. Medardo que se topa con apariciones y su doble. Medardo que medra en sociedad, urde planes y engaña a su entorno para consumar sus bajos deseos con la joven. Medardo que presa de la locura mata por doquier y huye. Y vuelta a empezar. Así sin descanso desde su convento en B. que cae por algún lugar de Prusia hasta llegar a Roma, topar con el Papa y vuelta a su monasterio.La sobreabundancia de situaciones y personajes, el trasfondo romántico/carnal, el constante ir y venir por principados, pueblos y ciudades sin otro objetivo que verter litros y litros de tinta que repiten las mismas tonterías una y otra vez es, en una palabra, insoportable.

¿Y qué decir del estilo de E.T.A. Hoffmann? El maestro de lo fantástico y del romanticismo alemán compone frases interminables en las que solo hay un punto tras decenas de frases subordinadas o coordinadas y yuxtaposiciones sin fin. Un poco como la que acabo de escribir yo, pero a lo bestia. Párrafos enteros así poblando los capítulos al completo. Sin mesura ni control, ¡a lo loco! ¡Yuxtaponiendo como si no hubiera un mañana! Cuando terminas de leerlos resulta difícil recordar de qué había empezado a hablar. Y si además las sentencias son interrogativas, la situación resulta tan absurda y ridícula que provoca la risa. ¿Qué sentido tiene entonces redactar estas preguntas kilométricas, en las cuales se vierten cientos de ideas, algunas con tan solo una vaga relación incial con el concepto que se intenta desarrollar, por más que en la cabeza de autor pudiera tenerlo, si se empeña en articular un jucio demasiado complejo empleando un lenguaje que además de afectado es artificioso, consiguiendo así perder el objetivo principal del lenguaje, que es la transmisión de un mesaje? ¿No os parece que ninguno? Las revisiones y relecturas son casi obligatorias para poder entender algo. Y por si esto no fuera suficiente, el texto está hinchado artificiamente con constantes historias anidadas que poco o nada tienen que ver con la trama global. ¿No querías caldo? ¡Pues toma dos tazas!

En resumen: una pérdida de tiempo. Y que conste que aún guardo un excelente recuerdo de los dos volúmenes de Cuentos de Hoffmann que leí hace ya cinco años. ¿Pero esta novela? Pretenciosa, densa, repetitiva y aburrida. Tenéis más reseñas en La espada en la tinta y Búsqueda de hogar tras el bostezo. Los dos coinciden conmigo en que la novela es pesada, pero aun así creen que es interesante y merece la pena leerla.
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