Esta colección de cuentos gustará a los aficionados al terror cósmico lovecraftiano. Que digo gustará, ¡entusiasmará! ¡Inyectará miedos atávicos en sus venas para saciar sus ansias de oscuridad y pavor durante meses! Thomas Ligotti recoge toda la tradición y el estilo del malogrado autor de Providence para recrearla, incorporando a la vez elementos propios que sin embargo se alinean a la perfección con todo el horror que destilaban sus títulos. Grimscribe. Vidas y obras contiene un total de trece relatos cortos que vapulean al lector sin que, paradójicamente, lleguen a ofrecer nada demasiado concreto. Nos acercaremos a reservados ocultistas, inefables ritos paganos, misteriosos artilugios, seres salidos de las profundidades de la tierra o extraños portales a otros mundos. Y gracias a la habilidad de Ligotti, serán capaces de ponernos la piel de gallina más por los efectos que causan en la psique de los espectadores/víctimas que por lo que efectivamente llega a ocurrir.
A nivel estilístico los cuentos comparten las características habituales de la obra de H. P. Lovecraft: adjetivación sobrecargada para expresar horror y repugnancia (tiene una especial querencia por las excrecencias, tumores y pústulas), ciudades de arquitectura y urbanismo inextricables cuyos elementos imposibles alteran la poca paz de que gozan los personajes, protagonistas depresivos e inestables llevados al límite de la cordura mediante mundos oníricos o visiones interdimensionales de espanto que cuestionan la seguridad de la realidad que conocemos. En fin, una maravilla, un atracón de miedo procedente de mundos ignotos y seres despiadados. Puedo entender sin embargo que no sea plato de gusto para muchos lectores, porque en realidad, los relatos no siguen el esquema tradicional de presentar un conflicto y resolverlo. De hecho en casi todos los casos (podríamos quitar el casi, no nos engañemos), la forma prima sobre el fondo. Yo soy el primero que se ha quejado en este blog cuando me he topado con textos así. Pero las circunstancias me fuerzan a hacer una excepción con el terror cósmico. Porque eso es justo lo que gusta a los aficionados. Así que no me importa demasiado si el 80% del relato es una mera descripción angustiosa y asfixiante de escenarios espeluznantes en los que ocurren sucesos fantásticos que quiebran la razón.
Por cierto que tras consultar La Tercera Fundación, mis sospechas se han confirmado: varios de los títulos compilados en este tomo se seleccionaron para aparecer en La fábrica de pesadillas. Seis de trece, casi la mitad. Se trata de 'La última fiesta de Arlequín', 'Los anteojos de la caja', 'Nethescurial', 'A la sombra de otro mundo', 'La escuela nocturna' y 'El glamour'. De todas formas hace siete años que lo leí, así que no me ha supuesto gran problema porque solo me resultaban vagamente familiares y al releerlos han recreado las mismas sensaciones de desazón e inquietud malsana que la primera vez.
Mostrando entradas con la etiqueta Terror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Terror. Mostrar todas las entradas
31 ago 2021
2 jul 2021
Arcano trece - Pilar Pedraza
Hay trece relatos cortos de terror en Arcano trece. Aunque yo no lo puedo asegurarlo de primera mano porque solo he leído los dos primeros. En cualquier caso si nos fiamos del resumen editorial de la contraportada, se trata de trece cuentos que giran en torno a la muerte desde diferentes enfoques y tradiciones literarias y que además, reelaboran los mitos del género. Dicho así debería haberlo devorado, sin embargo el estilo de Pilar Pedraza se me ha atragantado desde el primer momento. Los dos únicos relatos que he terminado ('Mater tenebrarum' y 'Tristes ayes del águila mejicana') desbordan descripciones a base de frases ostentosas y epatantes. Sin embargo el endeble hilo argumental no las necesita, porque solo se incluyen con la intención de crear un ambiente apropiado: tenebroso, misterioso, pesadillesco. Estoy hablando de momentos tipo:
«Haces de luz blanca se filtraban a través de las copas de los árboles, trazaban en el suelo un encaje cambiante, volvían de mármol los toscos arcos de ladrillo y los brocales de los pozos, y de diamante las lágrimas que rezumaban las piedras. Sobre el mundo había caído un manto mercurial.»Soy consciente de que muchos lectores priman un estilo ampuloso sobre la historia, o quizás para ellos ambos se complementan y forman un bloque indivisible digno de admiración. Pero yo soy de la opinión de que si podemos eliminar una frase del relato sin que éste pierda su esencia no es que haya que eliminarla, es que no tendría que haberse incluído. Y de los dos primeros relatos, aproximadamente el 70% del texto es como la cita. Por tanto 49 páginas han sido suficientes para decir que no.
Etiquetas:
_España,
*Pilar Pedraza,
Abandonos,
Relatos cortos,
Terror
26 jun 2021
La creación de Gabriel Davenport - Beverley Lee
No voy a poder decir gran cosa de La creación de Gabriel Davenport porque he abandonado la lectura en la página 86. Por lo que he visto la historia trata de una pareja londinense de treintaipocos años (Stu y Beth Davenport) que junto con su bebé (el Gabriel del título), se han marchado de la City para ir a vivir a una antigua granja rehabilitada en el campo. Un día compran una cajita en una tienda de antigüedades y para su desgracia resulta ser la prisión de algún tipo de entidad maligna. Una vez liberado de su encierro de siglos, este demonio (o lo que sea), intentará poseer al pequeño. Su primer intento de encarnación en este ser inocente fracasa, pero se producen una serie de acontecimientos sobrenaturales terribles que dejarán a los padres del pequeño fuera de juego. Así pues, el bebé termina siendo acogido por un filántropo local que ya tiene experiencia en tratar con niños que has sufrido experiencias fuera de lo común. Lo poco que he aguantado depués de esta puesta en situación me ha enfrentado a un Gabriel ya adolescente que convive con otro par de jóvenes en casa del adinerado erudito. La revelación final antes de dejarlo es que se trata de un centro donde se trabaja con niños con facultades psiónicas (telequinesis, precognición, etc.) y que Gabe busca sentido a su presencia en esa mansión, ya que es obvio que no tiene ninguna capacidad psíquica paranormal.
Las abundantes escenas cliché no motivan, todo el rato imágenes ya muy machacadas en la literatura de horror sobrenatural. La velocidad a la que suceden los acontecimientos, que es más propia de una novela de aventuras que de terror, sigue en esa linea pro-abandono. En definitiva la sensación es que la novela de Beberley Lee está dirigida al público juvenil. Y luego la traducción, que sin ser mala, tiene algunas expresiones no demasiado afortunadas en mi opinión. Traducciones muy directas del inglés que requieren un trabajo extra para que suenen naturales en castellano: 'Es por eso que me he puesto en contacto...', 'Cuando hayáis terminado vuestro té, por supuesto', '...que Stu les llamara de vuelta' (p. 54); 'El teléfono de ella no está funcionando' (p. 55). Construcciones y expresiones propias de ese idioma que se trasladan palabra por palabra al castellano, tiempos verbales erróneos, los posesivos usados forzadamente, etc. Yo desde luego no escucho a nadie hablar así, aunque por desgracia cada día resulta más demoledoramente habitual ver artículos en medios on-line así de mal escritos. Pero eso no implica que haya que aceptarlos como normativos, aunque de seguir así el panorama con el tiempo todo se andará. Lo más gracioso del caso es que de pronto en la página 58 me encuentro con 'lingotazo de güisqui', que con esa grafía 100% RAE es como un mazazo capaz de descolocar a cualquiera.
Resumiendo, creo que ha sido uno de los libros que he abandonado con más facilidad por la sencilla razón de que no le he visto nada de interés. Nada. Seguro que tiene su público, pero desde luego yo no me incluyo en ese grupo. Ahora bien, que nadie se piense tampoco que es la obra maestra que sugiere el desbordante número de reseñas positivas que tiene en Goodreads.
Las abundantes escenas cliché no motivan, todo el rato imágenes ya muy machacadas en la literatura de horror sobrenatural. La velocidad a la que suceden los acontecimientos, que es más propia de una novela de aventuras que de terror, sigue en esa linea pro-abandono. En definitiva la sensación es que la novela de Beberley Lee está dirigida al público juvenil. Y luego la traducción, que sin ser mala, tiene algunas expresiones no demasiado afortunadas en mi opinión. Traducciones muy directas del inglés que requieren un trabajo extra para que suenen naturales en castellano: 'Es por eso que me he puesto en contacto...', 'Cuando hayáis terminado vuestro té, por supuesto', '...que Stu les llamara de vuelta' (p. 54); 'El teléfono de ella no está funcionando' (p. 55). Construcciones y expresiones propias de ese idioma que se trasladan palabra por palabra al castellano, tiempos verbales erróneos, los posesivos usados forzadamente, etc. Yo desde luego no escucho a nadie hablar así, aunque por desgracia cada día resulta más demoledoramente habitual ver artículos en medios on-line así de mal escritos. Pero eso no implica que haya que aceptarlos como normativos, aunque de seguir así el panorama con el tiempo todo se andará. Lo más gracioso del caso es que de pronto en la página 58 me encuentro con 'lingotazo de güisqui', que con esa grafía 100% RAE es como un mazazo capaz de descolocar a cualquiera.
Resumiendo, creo que ha sido uno de los libros que he abandonado con más facilidad por la sencilla razón de que no le he visto nada de interés. Nada. Seguro que tiene su público, pero desde luego yo no me incluyo en ese grupo. Ahora bien, que nadie se piense tampoco que es la obra maestra que sugiere el desbordante número de reseñas positivas que tiene en Goodreads.
Etiquetas:
_UK,
*Beverley Lee,
Abandonos,
Novela,
Terror
21 may 2021
Los Elementales - Michael McDowell
Marion Savage acaba de morir. Solo sus parientes más próximos asisten al funeral de la matriarca de la acaudalada familia en la Iglesia de San Judas Tadeo de Mobile, Alabama. Están su hijo Dauphin y su esposa Leigh; su hija Mary-Scot; su consuegra y única amiga, Big Barbara McCray; el cuñado y amigo de Dauphin, Luker, acompañado de su hija India, recién llegados los dos de N.Y.; Odessa, la criada negra que lleva más de 30 años al servicio de los Savage. Una vez finalizadas las exequias, las dos familias deciden marcharse a Beldame, en la punta de la bahía de Mobile, donde tanto los Savage como los McCray tienen unas casas de verano en una zona muy aislada de la costa. Se trata de dos construcciones de gótico carpintero americano de un grupo de tres viviendas exactamente iguales que uno de los primeros Savage construyó para sus hijos. La tercera está abandonada hace años, de hecho una gran duna que ya ha alcanzado la primera planta la está cubriendo poco a poco. Pero lo peor es el largo historial de extrañas presencias malignas que desde allí acechan a los visitantes. De manera semi inconsciente todos dan la espalda a la casa. Pero con tan solo trece años, India no podrá evitar verse atraída por ella.
Los Elementales es una novela de terror más sobre casas encantadas. Michael McDowell era guionista además de novelista, y eso se nota en el texto, que es tremendamente visual y descriptivo. Contiene imágenes espeluznantes y muy poderosas, por no hablar de la ambientación que constituye Alabama, con su clima cálido, húmedo y opresivo y una vegetación exhuberante que parece dispuesta a borrar cualquier señal de la civilización humana a poco que nos despistemos. Por desgracia aunque la trama es entretenida y se lee sin ninguna dificultad, es bastante insulsa y está hinchada más de la cuenta, con páginas y páginas de sucesos supuestamente epatantes que luego no tienen ninguna relación con la historia de espíritus. Y a juzgar por esos cliff-hangers que cierran prácticamente todos los capítulos, podríamos decir sin riesgo a equivocarnos que se trata de un best-seller en toda regla. Una lectura nada exigente que se acomoda a la perfección a las altas temperaturas del verano y permite disfrutar de la indolencia de la piscina/playa. Considerado como tal cumple su función sin queja alguna, pero no hay mucho que rascar, la verdad. Lo que no entiendo es cómo todavía no hay una película basada en este libro. Entre los abundantísimos diálogos, las descripciones tipo story-board, los capítulos-escenas y el detalle de los efectos especiales, costaría poco esfuerzo pasar a un guión.
Los Elementales es una novela de terror más sobre casas encantadas. Michael McDowell era guionista además de novelista, y eso se nota en el texto, que es tremendamente visual y descriptivo. Contiene imágenes espeluznantes y muy poderosas, por no hablar de la ambientación que constituye Alabama, con su clima cálido, húmedo y opresivo y una vegetación exhuberante que parece dispuesta a borrar cualquier señal de la civilización humana a poco que nos despistemos. Por desgracia aunque la trama es entretenida y se lee sin ninguna dificultad, es bastante insulsa y está hinchada más de la cuenta, con páginas y páginas de sucesos supuestamente epatantes que luego no tienen ninguna relación con la historia de espíritus. Y a juzgar por esos cliff-hangers que cierran prácticamente todos los capítulos, podríamos decir sin riesgo a equivocarnos que se trata de un best-seller en toda regla. Una lectura nada exigente que se acomoda a la perfección a las altas temperaturas del verano y permite disfrutar de la indolencia de la piscina/playa. Considerado como tal cumple su función sin queja alguna, pero no hay mucho que rascar, la verdad. Lo que no entiendo es cómo todavía no hay una película basada en este libro. Entre los abundantísimos diálogos, las descripciones tipo story-board, los capítulos-escenas y el detalle de los efectos especiales, costaría poco esfuerzo pasar a un guión.
Etiquetas:
_USA,
*Michael McDowell,
Novela,
Terror
2 may 2021
La joven ahogada - Caitlin R. Kiernan
A India Morgan Phelps (Imp para los amigos) la locura le viene de familia. Que ella sepa, su madre, su abuela y una tía de su abuela también padecieron trastornos mentales de importancia. Por suerte su esquizofrenia está controlada con la medicación. Y su afición a la pintura y la escritura le sirven como terapia para canalizar sus problemas. Nada de lo cual impide que tenga delirios, manías u obsesiones que según en qué ocasión pueden ser preocupantes. Una de sus fijaciones es el cuadro de un pintor simbolista no demasiado conocido llamado Phillip George Saltonstall que se titula La joven ahogada. Lo vio por primera vez con tan solo once años, en una visita a un museo motivada por su afición vocacional a los pinceles. Y la verdad es que no puedo contar mucho más del argumento porque es tan lioso, tan inconsistente, tan, tan esquizoide, que solo puedo reconocerle el mérito a Caitlin R. Kiernan por su habilidad a la hora de transmitir la forma de actuar de un enfermo mental. Porque el relato al que asistimos son las memorias escritas por la protagonista y por tanto, sufre de todas las dificultades que desde mi total desconocimiento clínico y personal, podría suponer que tiene un enfermo de estas características.
Para empezar la narradora no solo no es fiable sino que es contradictoria. No resulta difícil entender que las mentiras, omisiones y diferencias del discurso entre lo que nos cuenta en un capítulo y dos más adelante podrían ser producto de bloqueos, fantasías, alucinaciones, constructos mentales con que se intenta proteger o que simplemente toman control de sus actos. Hay un capítulo en concreto, supuestamente escrito después de haber abandonado la medicación sin conocimiento de su psiquiatra, que es, simple y llanamente, incomprensible. De los cut-ups de William s. Burroughs se pueden sacar más cosas en claro que de aquí. ¿Escritura automática de los surrealistas? Tan objetiva y unívoca como el prospecto de un medicamento en comparación con Imp sin sus pastillas. De todas maneras tengo la impresión de que llegar a escribir de manera tan ininteligible no deja de requerir un gran esfuerzo. Otra cosa es que el resultado final compense el tiempo dedicado a leerlo. Que en mi opinión es un NO rotundo.
En cualquier caso y al margen de mi total incapacidad para sacar nada en claro, el libro tiene ideas buenas. Kiernan trabaja sobre todo el concepto de hechizo o encantamiento como una idea perniciosa que se transmite y propaga contagiando a las personas. Es en cierta manera el efecto nocivo de una transmisión cultural maligna equiparable a un meme, y nos da varios ejemplos de ello. Así se refiere a Aokigahara, el famoso bosque de los suicidios de Japón. Lo interesante del caso es que dicho paraje solo empezó a ser destino de los suicidas tras la publicación en 1960 de la novela 'Kuroi Jukai' ('El Bosque Negro') de Seicho Matsumoto, en la cual dos amantes eligen ese bosque para quitarse la vida. Luego también me parece digo de mencionar que la protagonista sea lesbiana y que su pareja sea una mujer transexual. Que yo recuerde, es la primera obra de ficción en la que me encuentro un personaje transexual, al menos uno que tenga tanta importancia en la trama y a quien se otorge un enfoque tan normalizador y positivo (ninguna de las dos muere, tumbando así el tropo tan habitual de los personajes LGTB en la literatura). Como no podía ser de otra forma, hay una razón de peso para la elección de las protagonistas: la propia autora es una mujer transexual y lesbiana, aunque ahora prefiere denominarse a sí misma como género fluído (vía Wikipedia). De todas formas estas ganas de sacar algo de provecho son solo patéticos intentos de compensar lo que para mí ha resultado una pérdida de tiempo total. La historia no solo me ha resultado un lío sin pies ni cabeza, sino además, bastante pedante. Extractos de poemas a cada poco, insufribles incursiones en el mundo del arte, sesudos análisis de cuentos y leyendas tradicionales, sectas suicidas, bla, bla, bla. Un pastiche que debería haber aumentado mi lista personal de abandonos y que a decir verdad, todavía no entiendo por qué lo he terminado.
Para empezar la narradora no solo no es fiable sino que es contradictoria. No resulta difícil entender que las mentiras, omisiones y diferencias del discurso entre lo que nos cuenta en un capítulo y dos más adelante podrían ser producto de bloqueos, fantasías, alucinaciones, constructos mentales con que se intenta proteger o que simplemente toman control de sus actos. Hay un capítulo en concreto, supuestamente escrito después de haber abandonado la medicación sin conocimiento de su psiquiatra, que es, simple y llanamente, incomprensible. De los cut-ups de William s. Burroughs se pueden sacar más cosas en claro que de aquí. ¿Escritura automática de los surrealistas? Tan objetiva y unívoca como el prospecto de un medicamento en comparación con Imp sin sus pastillas. De todas maneras tengo la impresión de que llegar a escribir de manera tan ininteligible no deja de requerir un gran esfuerzo. Otra cosa es que el resultado final compense el tiempo dedicado a leerlo. Que en mi opinión es un NO rotundo.
En cualquier caso y al margen de mi total incapacidad para sacar nada en claro, el libro tiene ideas buenas. Kiernan trabaja sobre todo el concepto de hechizo o encantamiento como una idea perniciosa que se transmite y propaga contagiando a las personas. Es en cierta manera el efecto nocivo de una transmisión cultural maligna equiparable a un meme, y nos da varios ejemplos de ello. Así se refiere a Aokigahara, el famoso bosque de los suicidios de Japón. Lo interesante del caso es que dicho paraje solo empezó a ser destino de los suicidas tras la publicación en 1960 de la novela 'Kuroi Jukai' ('El Bosque Negro') de Seicho Matsumoto, en la cual dos amantes eligen ese bosque para quitarse la vida. Luego también me parece digo de mencionar que la protagonista sea lesbiana y que su pareja sea una mujer transexual. Que yo recuerde, es la primera obra de ficción en la que me encuentro un personaje transexual, al menos uno que tenga tanta importancia en la trama y a quien se otorge un enfoque tan normalizador y positivo (ninguna de las dos muere, tumbando así el tropo tan habitual de los personajes LGTB en la literatura). Como no podía ser de otra forma, hay una razón de peso para la elección de las protagonistas: la propia autora es una mujer transexual y lesbiana, aunque ahora prefiere denominarse a sí misma como género fluído (vía Wikipedia). De todas formas estas ganas de sacar algo de provecho son solo patéticos intentos de compensar lo que para mí ha resultado una pérdida de tiempo total. La historia no solo me ha resultado un lío sin pies ni cabeza, sino además, bastante pedante. Extractos de poemas a cada poco, insufribles incursiones en el mundo del arte, sesudos análisis de cuentos y leyendas tradicionales, sectas suicidas, bla, bla, bla. Un pastiche que debería haber aumentado mi lista personal de abandonos y que a decir verdad, todavía no entiendo por qué lo he terminado.
Etiquetas:
_Irlanda,
*Caitlin R. Kiernan,
Novela,
Terror
7 abr 2021
¡Y he aquí que era un sueño! - Rhoda Broughton
Creo que con ¡Y he aquí que era un sueño!, subtitulado 'Historias inquietantes', voy a terminar mi aproximación a la literatura victoriana de terror por este año. En realidad el hecho de haber leído tres autoras británicas decimonónicas encuadrables en este género en apenas tres meses no ha sido premeditado. Simplemente tengo una lista de libros pendientes para tomar prestados de alguna de mis bibliotecas habituales y voy sacándolos según su disponibilidad. No tengo nada personal contra Rhoda Broughton, no me ha parecido ni mejor ni peor que Amelia B. Edwards o Edith Nesbit, a quienes leí en febrero y marzo respectivamente. Lo que ocurre es que los parámetros en que se mueven todos los relatos cortos de este subgénero son muy parecidos, así que como muestra, bien me valen tres botones. Los títulos de los cuentos que aparecen en este tomo son:
¿Hay alguna particularidad en el estilo de Broughton? Los cierto es que sí. Ya en el prólogo nos avisan de que su gran cultura literaria hizo que llenara sus cuentos de referencias a obras de otros escritores, bien contemporáneos suyos, bien clásicos. Por suerte están convenientemente explicadas con notas al pie de página, porque si no desde luego a mí se me habrían escapado la mayoría de ellas. También sus descripciones con extremadamente detalladas, mucho más de lo que cabría esperar en relatos cortos. Finalmente varios cuentos compilados en este tomo se cierran con una afirmación que ha de entenderse como un recurso más para impresionar al lector: la autora nos indica que la historia relatada ocurrió en realidad, pero que se ha visto obligada a cambiar los lugares y los nombres de los personajes implicados. En definitiva, un poco lo de siempre. Vistos en perspectiva, por originalidad y variedad de temas tratados, de los tres libros que he leído sin duda me quedo con El carruaje fantasma y otras historias sobrenaturales. Es perfecto para hacerse una idea de cómo se entendían las historias de terror en la Inglaterra victoriana y para mi gusto, el más entretenido.
- La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad
- El hombre de la nariz
- ¡Y he aquí que era un sueño!
- Pobre hermoso Bobby
- Bajo la capa
- Lo que significaba
- Día de renta
¿Hay alguna particularidad en el estilo de Broughton? Los cierto es que sí. Ya en el prólogo nos avisan de que su gran cultura literaria hizo que llenara sus cuentos de referencias a obras de otros escritores, bien contemporáneos suyos, bien clásicos. Por suerte están convenientemente explicadas con notas al pie de página, porque si no desde luego a mí se me habrían escapado la mayoría de ellas. También sus descripciones con extremadamente detalladas, mucho más de lo que cabría esperar en relatos cortos. Finalmente varios cuentos compilados en este tomo se cierran con una afirmación que ha de entenderse como un recurso más para impresionar al lector: la autora nos indica que la historia relatada ocurrió en realidad, pero que se ha visto obligada a cambiar los lugares y los nombres de los personajes implicados. En definitiva, un poco lo de siempre. Vistos en perspectiva, por originalidad y variedad de temas tratados, de los tres libros que he leído sin duda me quedo con El carruaje fantasma y otras historias sobrenaturales. Es perfecto para hacerse una idea de cómo se entendían las historias de terror en la Inglaterra victoriana y para mi gusto, el más entretenido.
Etiquetas:
_UK,
*Rhoda Broughton,
Ilustrado,
Relatos cortos,
Terror
20 mar 2021
Relatos sombríos - Edith Nesbit
Más cuentos victorianos de terror, esta vez a cargo de Edith Nesbit, que según nos aclaran en un breve prólogo que los antecede, es más conocida por sus relatos infantiles. En estas píldoras de horror nos encontramos con un formato muy, muy parecido al que veíamos hace apenas un mes en El carruaje fantasma y otras historias sobrenaturales, de Amelia B. Edwards: el narrador(a) nos relata en primera persona unos hechos sobrenaturales en los cuales participó en mayor o menor medida. Unas veces es el propio protagonista, otras un familiar o amigo que se vio implicado en los sucesos. El relato toma así forma de confesión que comienza siempre con una disculpa por la más que probable torpeza en la redacción de la misma, pues nuestro humilde narrador no se dedica a la escritura. También encontraremos con que el final, bastante previsible en todos los casos, se irá haciendo cada vez más evidente a medida que se acumulan los acontecimientos página tras página, con frases finales que fueron escritas con el ánimo de resultar escalofriantes, pero que al lector contemporáneo van a resultar más bien entrañables. Los títulos incluídos en Relatos sombríos son:
- La estatua de mármol
- Desde el reino de los muertos
- La tercera sustancia
- La boda de John Charrington
- La sombra
- Los cinco sentidos
- El marco de ébano
- En la oscuridad
- El coche violeta
Etiquetas:
_UK,
*Edith Nesbit,
Relatos cortos,
Terror
18 feb 2021
El carruaje fantasma y otras historias sobrenaturales - Amelia B. Edwards
Hay siete relatos de terror en El carruaje fantasma y otras historias sobrenaturales. Siete relatos plagados de fantasmas, espectros, apariciones y espíritus del otro mundo. Todo ello muy del gusto decimonónico, que es de cuando datan. Aunque hay ligeras (ligerísimas) variaciones entre ellos, el modelo que sigue Amelia B. Edwards es el mismo en los siete: el narrador-protagonista escribe un relato en donde nos detalla un suceso sobrenatural que experimentó bastantes años atras, diez o veinte. Se define como una persona muy cabal y anclada en la realidad, sin embargo está muy seguro de los hechos inexplicables en que participó como uno de los actores principales y no tiene miedo a contarlos. Los títulos incluídos son:
- El carruaje fantasma
- Una noche en los confines de la Selva Negra
- En el confesionario
- Una misión peligrosa
- El expreso de las cuatro y cuarto
- La historia de Salomé
- El Paso Nuevo
Etiquetas:
_UK,
*Amelia B. Edwards,
Relatos cortos,
Terror
12 feb 2021
Ella dijo destruye - Nadia Bulkin
Me cuesta imaginar una toma de contacto con la obra de una autora desconocida que pueda ser más demoledora que la que ha supuesto Ella dijo destruye. Nadia Bulkin ha conseguido engancharme desde el minuto uno con sus historias. Horripilantes, devastadoras, crueles, espeluznantes. La maldad supura a lo largo de las 250 páginas de este libro. Maldad a escala humana y a escala sobrenatural. Porque están repletas de fantasmas atormentados, de espíritus condenados y demonios vengativos, de monstruos horrorosos y chamanes perversos que se encargarán de dejar bien claro la posición inferior del ser humano en la jerarquía de seres que habitan el universo. Los títulos son:
La prosa de Bulkin es vertiginosa, imparable, abrumadora. No deja ni un segundo de descanso al lector, que se ve vapuleado por unos acontecimientos cuya acción va en aumento. A juzgar lo por lo leído, son marca de la casa un desarrollo desbocado que apunta a un cierre terrorífico. Es como ver un camión de gran tonelaje yendo cuesta abajo a toda velocidad y con los frenos estropeados. Aunque prevés que solo hay un final posible sin lugar a la esperanza, resulta tan apasionante enfrentarse a todo lo que ocurre en ese breve trayecto que querrías que no acabara nunca. Es bastante simple: leedlo. Os estaréis haciendo un favor.
- Zona de convergencia intertropical
- Las cinco etapas del duelo
- Y cuando fue mala...
- Solo la unión salva a los condenados
- Pugelhueso
- Cabra roja, cabra negra
- Siete minutos en el cielo
- Te quiero, chica
- Vida eterna
- Violeta es el color de tu energía
- La Verdad es el Orden y el Orden es la Verdad
- Cero absoluto
- Sin dioses ni amos
La prosa de Bulkin es vertiginosa, imparable, abrumadora. No deja ni un segundo de descanso al lector, que se ve vapuleado por unos acontecimientos cuya acción va en aumento. A juzgar lo por lo leído, son marca de la casa un desarrollo desbocado que apunta a un cierre terrorífico. Es como ver un camión de gran tonelaje yendo cuesta abajo a toda velocidad y con los frenos estropeados. Aunque prevés que solo hay un final posible sin lugar a la esperanza, resulta tan apasionante enfrentarse a todo lo que ocurre en ese breve trayecto que querrías que no acabara nunca. Es bastante simple: leedlo. Os estaréis haciendo un favor.
Etiquetas:
_Indonesia,
*Nadia Bulkin,
Relatos cortos,
Terror
27 dic 2020
Los sauces - Algernon Blackwood
Estamos en pleno mes de julio y un par de jóvenes están recorriendo en Danubio en canoa. Muy de turismo aventura, montando la tienda y haciendo noche allí donde los encuentre el atardecer. Poco después de dejar atrás Pressburg (la actual Bratislava), hay una gran zona desolada y apenas habitada en que las aguas del río se dispersan creando una zona pantanosa. La pareja de intrépidos viajeros pone fin a la jornada en una de las muchas e inestables isletas de terreno arenoso de ese tramo: con las crecidas de verano, apenas se mantienen unos días antes de que la corriente las deshaga. Toda esa área está además cubierta de sauces; se quedan en la categoría de arbustos debido a las duras condiciones en las que han de crecer. Nada más instalarse, el narrador-protagonista, cuyo nombre no llegamos a conocer, empieza a experimentar una sensación de angustia y miedo irracional cuyo origen no logra determinar. A pesar de sus intentos por racionalizar la experiencia (la soledad del terreno, el aislamiento de su campamento, su propia insignificancia ante la naturaleza que los rodea), al caer la noche una serie de manifestaciones sobrenaturales empiezan a tomar forma alrededor suyo. Extraños sonidos, luces inexplicables, enigmáticas formas en la arena, golpes sobre la tienda de campaña. Como no quiere provocar el pánico, prefiere guardarse sus temores para sí mismo. No obstante, cuando despiertan, su compañero de viaje, a quien se refiere como el sueco, expresa exactamente sus mismos temores ante una presencia ominosa que es incapaz de describir pero que percibe de manera inequívoca.
Los sauces es una novela corta de terror sobrenatural en la que elementos cotidianos y sacados de la naturaleza cobran un significado extraño capaz de generar espanto. El mismísimo H. P. Lovecraft consideraba este título como uno de sus preferidos en lengua inglesa. Y es que Algernon Blackwood consigue sin duda transmistir miedo, indefensión y horror sin que lleguemos a saber qué o quiénes lo están provocando.
Para empezar toda la obra es de una riqueza descriptiva impresionante. Al principio se centra en los paisajes que rodean al Danubio, los pueblos y ciudades y las características del propio río (caudal, sonidos, vegetación que lo circunda, etc.), aportando una atmósfera siniestra y amenazadora antes incluso de que sepamos qué nos depara la historia. Sin embargo el escritor británico no tardará mucho en centrarse en todas las sensaciones que experimentan los protagonistas una vez acampan. Los sucesos inexplicables no serán sino materializaciones de un horror que ya llevaban sintiendo desde que entraron a los marjales y que de alguna forma creen vinculado con esos sauces cuyo crecimiento se diría frustrado por efecto de la energía siniestra que oprime la zona.
Blackwood consigue un golpe de efecto al poner en boca del sueco todos los temores que el narrador-protagonista no quería verbalizar para evitar dejarse llevar por el pánico. Presentado inicialmente como un personaje de apenas sensibilidad, tras la primera noche pasada entre los sauces el sueco se revela como un individuo tremendamente perceptivo, capaz de poner nombre a todo lo que les está ocurriendo y que él también está sufriendo. Nunca sabremos si sus intuiciones son certeras o propias de un demente, sin embargo logran dotar de significado a la experiencia tan perturbadora por que están pasando. En definitiva la capacidad de transmitir miedo y malas vibraciones que tiene la prosa es imbatible. En realidad no importa demasiado la explicación ni la causa del pavor que atenaza a los protagonistas. Tanto podrían ser entidades de otras dimensiones, como primitivas fuerzas sobrenaturales. Lo que está claro es que estamos ante una historia que juega con elementos del terror cósmico y de lo extraño que resultan muy, muy modernos y que han sido una clara influencia en el género. Sin duda uno de los mejores ejemplos que he leído de terror basado en lo inexplicable.
Los sauces es una novela corta de terror sobrenatural en la que elementos cotidianos y sacados de la naturaleza cobran un significado extraño capaz de generar espanto. El mismísimo H. P. Lovecraft consideraba este título como uno de sus preferidos en lengua inglesa. Y es que Algernon Blackwood consigue sin duda transmistir miedo, indefensión y horror sin que lleguemos a saber qué o quiénes lo están provocando.
Para empezar toda la obra es de una riqueza descriptiva impresionante. Al principio se centra en los paisajes que rodean al Danubio, los pueblos y ciudades y las características del propio río (caudal, sonidos, vegetación que lo circunda, etc.), aportando una atmósfera siniestra y amenazadora antes incluso de que sepamos qué nos depara la historia. Sin embargo el escritor británico no tardará mucho en centrarse en todas las sensaciones que experimentan los protagonistas una vez acampan. Los sucesos inexplicables no serán sino materializaciones de un horror que ya llevaban sintiendo desde que entraron a los marjales y que de alguna forma creen vinculado con esos sauces cuyo crecimiento se diría frustrado por efecto de la energía siniestra que oprime la zona.
Blackwood consigue un golpe de efecto al poner en boca del sueco todos los temores que el narrador-protagonista no quería verbalizar para evitar dejarse llevar por el pánico. Presentado inicialmente como un personaje de apenas sensibilidad, tras la primera noche pasada entre los sauces el sueco se revela como un individuo tremendamente perceptivo, capaz de poner nombre a todo lo que les está ocurriendo y que él también está sufriendo. Nunca sabremos si sus intuiciones son certeras o propias de un demente, sin embargo logran dotar de significado a la experiencia tan perturbadora por que están pasando. En definitiva la capacidad de transmitir miedo y malas vibraciones que tiene la prosa es imbatible. En realidad no importa demasiado la explicación ni la causa del pavor que atenaza a los protagonistas. Tanto podrían ser entidades de otras dimensiones, como primitivas fuerzas sobrenaturales. Lo que está claro es que estamos ante una historia que juega con elementos del terror cósmico y de lo extraño que resultan muy, muy modernos y que han sido una clara influencia en el género. Sin duda uno de los mejores ejemplos que he leído de terror basado en lo inexplicable.
Etiquetas:
_UK,
*Algernon Blackwood,
Novela corta,
Terror
30 nov 2020
Su cuerpo y otras fiestas - Carmen Maria Machado
Hay un total de ocho relatos cortos de terror en Su cuerpo y otras fiestas. Bueno alguno podría casi encajar en la categoría de novela corta por su extensión. Pero como no me dedico a clasificar objetos narrativos para ganarme el pan, dejémoslo simplemente en relatos cortos. Incluyo los títulos a continuación:
El segundo elemento a destacar es la gran presencia del sexo en los cuentos. En todos ellos hay una componente sexual explícita. En algunos, con un grado de detalle tal que yo situaría a medio camino entre la pornografía y un libro de fisiología humana para estudiantes de medicina. A mi personalmente estas referencias tan pormenorizadas y frecuentes a coitos, felaciones, cunnilingus y otras actividades recreacionales entre adultos me han parecido bastante innecesarias. Y no por mojigatería o envidia, a pesar de que en algunos cuentos de pocas páginas sus protagonistas han follado más que yo en toda mi vida. Cosas como una novia que nota cómo el semen de su prometido le chorrea por la pierna cuando va camino del altar ('El punto de más'), no es algo que me llame la atención a nivel literario. Al contrario, según lo veo yo le resta empaque a las posibles excelencias de la historia, que tenerlas las tiene.
En todo caso me ha sorprendido gratamente que el enfoque sea siempre femenino, porque si mal no recuerdo, las protagonistas son mujeres en todos los casos (algún relato tiene co-protagonista masculino). Con un gran procentaje de lesbianas y bisexuales, además. Algo que es de agradecer porque proporciona diversidad y visibildad al colectivo LGTB dentro de un género que ha sido tradicionalmente masculino y heterosexual. De todas formas, aunque las tramas tienen gancho y son originales, la sensación final está manchada por tanta zafiedad sexual. Lo que viene a significar que no creo que vuelva a preocuparme por leer nada que publique Machado. Para reseñas elogiosas y llenas de admiración incondicional tenéis el resto de la blogosfera y medios digitales.
- El punto de más
- Inventario
- Madres
- Especialmente perversos
- Las mujeres de verdad tienen cuerpo
- Ocho bocados
- La residente
- Problemática en las fiestas
El segundo elemento a destacar es la gran presencia del sexo en los cuentos. En todos ellos hay una componente sexual explícita. En algunos, con un grado de detalle tal que yo situaría a medio camino entre la pornografía y un libro de fisiología humana para estudiantes de medicina. A mi personalmente estas referencias tan pormenorizadas y frecuentes a coitos, felaciones, cunnilingus y otras actividades recreacionales entre adultos me han parecido bastante innecesarias. Y no por mojigatería o envidia, a pesar de que en algunos cuentos de pocas páginas sus protagonistas han follado más que yo en toda mi vida. Cosas como una novia que nota cómo el semen de su prometido le chorrea por la pierna cuando va camino del altar ('El punto de más'), no es algo que me llame la atención a nivel literario. Al contrario, según lo veo yo le resta empaque a las posibles excelencias de la historia, que tenerlas las tiene.
En todo caso me ha sorprendido gratamente que el enfoque sea siempre femenino, porque si mal no recuerdo, las protagonistas son mujeres en todos los casos (algún relato tiene co-protagonista masculino). Con un gran procentaje de lesbianas y bisexuales, además. Algo que es de agradecer porque proporciona diversidad y visibildad al colectivo LGTB dentro de un género que ha sido tradicionalmente masculino y heterosexual. De todas formas, aunque las tramas tienen gancho y son originales, la sensación final está manchada por tanta zafiedad sexual. Lo que viene a significar que no creo que vuelva a preocuparme por leer nada que publique Machado. Para reseñas elogiosas y llenas de admiración incondicional tenéis el resto de la blogosfera y medios digitales.
Etiquetas:
_USA,
*Carmen Maria Machado,
Relatos cortos,
Terror
11 nov 2020
Siempre hemos vivido en el castillo - Shirley Jackson
Casi todos los Blackwood murieron envenenados hace seis años. Se acusó del crimen a la hija mayor, Constance, pero en el jucio no se pudo probar su culpabilidad. Desde entonces los tres supervivientes viven semiencerrados en la casona familiar de su pequeña ciudad. Constance, su hermana menor Mary Katherine y el tío Julian, viejo y enfermo. Merricat es la única que se aventura al exterior para hacer la compra un par de veces por semana. A través de ella conoceremos el odio que los lugareños profesan a esa familia, considerada por todos ellos altiva y arrogante mucho antes incluso de aquella desgracia.
Siempre hemos vivido en el castillo es la versión oscura de un cuento de hadas. Un cuento de brujas, un cuento perverso donde la maldad y la locura campan a sus anchas dentro y fuera de esa mansión donde los protagonistas se han visto abocados a vivir. La mente retorcida de la ínclita Shirley Jackson compone una historia enfermiza pero absorbente en la que el odio, la maldad y el miedo se enfrentan al amor, el cariño y la culpa o el arrepentimiento. Ganan los primeros por goleada, claro.
Merricat es sin duda uno de los mejores psicópatas descritos en la literatura. Una psicópata adolescente, que resulta todavía más espantoso. Desde la primera página asistimos sin descanso a un odio incontenible, unas fantasías tenebrosas y unos rituales retorcidos cuyas ceremonias resultan aún más siniestras por los elementos infantiles con que se revisten. Pero no es solo la protagonista el personaje que Jackson logra perfilar a la perfección. También Constance y el tío Julian resultan admirables en su patetismo, en su dolor, en el amor que se entregan y que los daña a todo por igual. Y por su puesto los habitantes del pueblo. Una masa abominable que proyecta sus miserias hacia los Blackwood en un odio que se realimenta con el desprecio que ellos les devuelven. La historia es fascinante y repulsiva a la vez. Los rasgos más infames del ser humano expuestos a la luz del día para su propia vergüenza, para vergüenza de todos nosotros. Es la génesis perfecta de una leyenda urbana sobre mujeres dementes que habitan casas destrozadas por el fuego. Y bastan un par de sentadas para terminarla. ¿Qué más se puede pedir?
Siempre hemos vivido en el castillo es la versión oscura de un cuento de hadas. Un cuento de brujas, un cuento perverso donde la maldad y la locura campan a sus anchas dentro y fuera de esa mansión donde los protagonistas se han visto abocados a vivir. La mente retorcida de la ínclita Shirley Jackson compone una historia enfermiza pero absorbente en la que el odio, la maldad y el miedo se enfrentan al amor, el cariño y la culpa o el arrepentimiento. Ganan los primeros por goleada, claro.
Merricat es sin duda uno de los mejores psicópatas descritos en la literatura. Una psicópata adolescente, que resulta todavía más espantoso. Desde la primera página asistimos sin descanso a un odio incontenible, unas fantasías tenebrosas y unos rituales retorcidos cuyas ceremonias resultan aún más siniestras por los elementos infantiles con que se revisten. Pero no es solo la protagonista el personaje que Jackson logra perfilar a la perfección. También Constance y el tío Julian resultan admirables en su patetismo, en su dolor, en el amor que se entregan y que los daña a todo por igual. Y por su puesto los habitantes del pueblo. Una masa abominable que proyecta sus miserias hacia los Blackwood en un odio que se realimenta con el desprecio que ellos les devuelven. La historia es fascinante y repulsiva a la vez. Los rasgos más infames del ser humano expuestos a la luz del día para su propia vergüenza, para vergüenza de todos nosotros. Es la génesis perfecta de una leyenda urbana sobre mujeres dementes que habitan casas destrozadas por el fuego. Y bastan un par de sentadas para terminarla. ¿Qué más se puede pedir?
Etiquetas:
_USA,
*Shirley Jackson,
Novela corta,
Terror
28 oct 2020
Distancia de rescate - Samanta Schweblin
Amanda está veraneando en el campo con su hija Nina, que tendrá unos 6-7 años. Como su marido vendrá más adelante, entabla una de esas breves amistades tan propias de las vacaciones con Carla, una de sus vecinas originaria del pueblo donde se han ido a descansar y desconectar. Apenas llevan unos días de conocerse cuando Carla le confiesa que pasa algo muy raro con David, su hijo. El pequeño sufrió un envenenamiento que habría resultado mortal debido al aislamiento y falta de servicios médicos de la zona en la que se encuentran. Pero ella se lo confió a la curandera que vive en la casa verde. Y aunque el niño sobrevivió, la experiencia lo ha cambiado hasta el punto de que ella no puede ya considerarlo su hijo.
Distancia de rescate es una novela corta de terror que inquieta y desasosiega desde la primera página. Con un estilo ágil y rápido, basado principalmente en díalogos, Samanta Schweblin nos narra la inesperada entrada en una dimensión del horror que la protagonista nunca habría pensado posible. Para ello juega a partes iguales con lo cotidiano, lo sobrenatural y la culpa. Estos tres elementos se mezclan de manera impecable, destrozando el paisaje idílido de unas vacaciones mediante un desastre claustrofóbico que no por previsible, resulta menos implacable. La escritora argentina introduce elementos inexplicables para sacar la narración de la normalidad euclidiana a la que estamos acostumbrados, generando imágenes y escenas súper perturbadoras sin más que proporcionar características insólitas a los fundamentos de nuestro día a día. El resultado es espeluznante, pavoroso. Pero también digno de admiración.
Aun así, como si tanto ingenio puesto al servicio del horror y la perversidad no fuera suficiente para rendirse ante el saber hacer de Schweblin, la autora apenas proporciona la información mínimamente imprescindible para que intuyamos qué está ocurriendo, obligando por tanto al lector a forjar su propia interpretación entresacando datos de todo aquello a lo que se ha enfrentado, generando el espanto por sí mismo. Son apenas 120 páginas que se leen en una sentada. Normalmente me quejaría de que saben a poco, pero en esta ocasión se agradece la brevedad de cara a mantener la cordura. No he leído nada tan impactante y que deje tan mal cuerpo en mucho tiempo. Recomendadísimo, pero no para antes de acostarse.
Distancia de rescate es una novela corta de terror que inquieta y desasosiega desde la primera página. Con un estilo ágil y rápido, basado principalmente en díalogos, Samanta Schweblin nos narra la inesperada entrada en una dimensión del horror que la protagonista nunca habría pensado posible. Para ello juega a partes iguales con lo cotidiano, lo sobrenatural y la culpa. Estos tres elementos se mezclan de manera impecable, destrozando el paisaje idílido de unas vacaciones mediante un desastre claustrofóbico que no por previsible, resulta menos implacable. La escritora argentina introduce elementos inexplicables para sacar la narración de la normalidad euclidiana a la que estamos acostumbrados, generando imágenes y escenas súper perturbadoras sin más que proporcionar características insólitas a los fundamentos de nuestro día a día. El resultado es espeluznante, pavoroso. Pero también digno de admiración.
Aun así, como si tanto ingenio puesto al servicio del horror y la perversidad no fuera suficiente para rendirse ante el saber hacer de Schweblin, la autora apenas proporciona la información mínimamente imprescindible para que intuyamos qué está ocurriendo, obligando por tanto al lector a forjar su propia interpretación entresacando datos de todo aquello a lo que se ha enfrentado, generando el espanto por sí mismo. Son apenas 120 páginas que se leen en una sentada. Normalmente me quejaría de que saben a poco, pero en esta ocasión se agradece la brevedad de cara a mantener la cordura. No he leído nada tan impactante y que deje tan mal cuerpo en mucho tiempo. Recomendadísimo, pero no para antes de acostarse.
Etiquetas:
_Argentina,
*Samanta Schweblin,
Novela corta,
Terror
22 jul 2020
El gusano de fuego - Ian Watson
John Cunningham es un psiquiatra que ejerce en Tynemouth, una ciudad costera del noreste de Inglaterra muy cercana ya a Escocia. Está especializado en «terapia de vida pasada», también conocida como «terapia de reencarnación». A través de la hipnosis lleva a sus pacientes a supuestas vidas pasadas donde se encontraría el origen de sus traumas y problemas. En realidad él no cree en la reencarnación, pero prefiere considerar su tratamiento como una mentira piadosa que ha ayudado a muchos pacientes para los cuales los terapeutas freudianos, jungianos o lacanianos han sido inútiles. Pero John tiene un alter ego, se trata del escritor de novelas de terror Jack Cannon. Y ocurre que Jack usa los historiales clínicos de los pacientes de John para inspirar sus best-sellers. Hasta el momento el psiquiatra ha conseguido mantener a raya al escritor para evitar problemas, pero uno de sus pacientes actuales, Tony Smith, presenta un caso que es un reto profesional para el psiquiatra y un filón que el escritor puede ficcionar. Las sesiones de hipnosis apuntan a que Tony ha sido traumatizado por una misteriosa entidad sobrenatural primigenia, una especie de gusano que se integra en las profundidades de la cueva de la costa de Tynemouth en que habita, y con la cual se lleva encontrando en varias vidas anteriores. Jack se transformará en la personalidad dominante del dúo con la intención de resolver la historia, sin que importen las consecuencias.
Aquí tenemos una vez más a Ian Watson, casi un recién llegado a Das Bücherregal pero que está escalando puestos en los autores más leídos de este blog a pasos agigantados. El gusano de fuego es una novela de terror tremendamente original que está desarrollada a la perfección. La acción principal ocurre a finales de los 1980s, con la crisis del SIDA sobrevolando la trama y condicionando a la población a un aislamiento físico y psicológico por miedo a la enfermedad. La batalla interna entre John y Jack se va desplegando sutilmente a medida que vamos recorriendo las vidas pasadas de Tony. Relatadas en forma de flashbacks, el escritor británcio no deja fleco suelto en ninguna de las tres que llegamos a conocer, número éste que se repite casi de manera constante en sus novelas cuando se trata de hilos argumentales a incluir o como en este caso, relatos embebidos en la novela. Ya sea a principio de los 1950s, en la Inglaterra victoriana o durante las guerras entre Escocia e Inglaterra en la Edad Media, cada una de estas reversiones a vidas pasadas se expone con una verosimilitud y unas dosis de intriga que van in crescendo, aumentando la tensión un poco más en cada capítulo.
Pero no penséis que Watson tira de recursos facilones para lograrlo. En absoluto. Tanto los aspectos históricos que se contemplan como los puramente literarios están cuidados al máximo y se nota a la legua el gran trabajo que hay detrás de ellos. Ha resultado inevitable compararla con El Inca de Marte, El viaje de Chéjov o El kit Jonás por lo asombrosamente bien cuidado que está el argumento. Y tras el tono fatalista de toda la narración, llegamos a un desenlace siniestro, oscuro y tenebroso. Es perfecto para la atmósfera desapacible del norte de Inglaterra y deja una sensación amarga y desesperanzadora que resulta deliciosa para el aficionado al género.
Aquí tenemos una vez más a Ian Watson, casi un recién llegado a Das Bücherregal pero que está escalando puestos en los autores más leídos de este blog a pasos agigantados. El gusano de fuego es una novela de terror tremendamente original que está desarrollada a la perfección. La acción principal ocurre a finales de los 1980s, con la crisis del SIDA sobrevolando la trama y condicionando a la población a un aislamiento físico y psicológico por miedo a la enfermedad. La batalla interna entre John y Jack se va desplegando sutilmente a medida que vamos recorriendo las vidas pasadas de Tony. Relatadas en forma de flashbacks, el escritor británcio no deja fleco suelto en ninguna de las tres que llegamos a conocer, número éste que se repite casi de manera constante en sus novelas cuando se trata de hilos argumentales a incluir o como en este caso, relatos embebidos en la novela. Ya sea a principio de los 1950s, en la Inglaterra victoriana o durante las guerras entre Escocia e Inglaterra en la Edad Media, cada una de estas reversiones a vidas pasadas se expone con una verosimilitud y unas dosis de intriga que van in crescendo, aumentando la tensión un poco más en cada capítulo.
Pero no penséis que Watson tira de recursos facilones para lograrlo. En absoluto. Tanto los aspectos históricos que se contemplan como los puramente literarios están cuidados al máximo y se nota a la legua el gran trabajo que hay detrás de ellos. Ha resultado inevitable compararla con El Inca de Marte, El viaje de Chéjov o El kit Jonás por lo asombrosamente bien cuidado que está el argumento. Y tras el tono fatalista de toda la narración, llegamos a un desenlace siniestro, oscuro y tenebroso. Es perfecto para la atmósfera desapacible del norte de Inglaterra y deja una sensación amarga y desesperanzadora que resulta deliciosa para el aficionado al género.
22 jun 2020
El ejecutivo. Una historia de terror - Thomas M. Disch
Robert Glandier es un ejecutivo de alto rango en Techno-Controls. Es eficaz y despiadado en el mundo de los negocios, así que no le importa demasiado ser la comidilla de la empresa. Con 41 años y muchos kilos de más, a nadie le extraña que su esposa Giselle, una joven todavía en la veintena, le abandonara sin previo aviso. La historia terminó de manera dramática para ella: apareció estrangulada en Las Vegas y la policía nunca encontró al cupable. El libro comienza haciéndonos partícipes de la angustia de Giselle por estar muerta y enterrada. Su alma no ha encontrado la paz y está esperando el momento adecuado para volver a la superficie y atormentar a su asesino: su propio marido.
El ejecutivo. Una historia de terror es un libro que mezcla terror (quién lo diría con ese subtítulo, ¿verdad?), acción, suspense y humor negro, en la cual se puede detectar además un leve sustrato de críticas moderadas a aspectos varios de la sociedad. ¿Y qué dice el refranero español sobre quien mucho abarca? Pues que poco aprieta. Se trata de una novela coral con un número muy alto de personajes, cada uno de los cuales la conduce por unos derroteros: historias de fantasmas, detectivescas, sobrenaturales, con sexo, violencia, activismo gay, etc. etc. No voy a decir que Thomas M. Disch no consiguió escribir un libro entretenido, desde luego que lo es. Sin embargo es demasiado acelerado, de hecho sigue el formato habitual de los best-sellers: capítulos cortos que se cierran en un cliffhanger, predominio de los diálogos y la acción, trama plagada de multitud de personajes e hilos argumentales... Esta parece ser una característica de la obra de Disch a partir de los 1980s, cuando dejó de lado la ciencia-ficción y la New Wave y empezó a publicar novelas de terror: es innegable que El cura, de 1991, tiene una estructrua muy similar.
No hay mucho más que rascar. Hay que reconocer que ciertos golpes de humor negro tienen bastante gracia, pero para desequilibrar la balanza en contra, algunas escenas violentas resultan muy desagradables de leer y lo que es peor, no vienen a cuento y su único objetivo parece ser epatar. También asistimos a una recreación muy original de conceptos propios del más allá católico (limbo/purgatorio/paraíso), ligándolos con elementos de la cultura popular. Por desgracia a fecha de hoy están ya un poco agotados porque se han empleado enfoques análogos en películas y series de TV. En definitiva un entretenimiento ligero en el que se puede detectar algunas críticas al capitalismo, al consumismo, y algunas puyas bastante directas a la iglesia católica, a la que acusa de homofobia sin ningún tapujo. No creo yo que vaya a quedar como un clásico.
El ejecutivo. Una historia de terror es un libro que mezcla terror (quién lo diría con ese subtítulo, ¿verdad?), acción, suspense y humor negro, en la cual se puede detectar además un leve sustrato de críticas moderadas a aspectos varios de la sociedad. ¿Y qué dice el refranero español sobre quien mucho abarca? Pues que poco aprieta. Se trata de una novela coral con un número muy alto de personajes, cada uno de los cuales la conduce por unos derroteros: historias de fantasmas, detectivescas, sobrenaturales, con sexo, violencia, activismo gay, etc. etc. No voy a decir que Thomas M. Disch no consiguió escribir un libro entretenido, desde luego que lo es. Sin embargo es demasiado acelerado, de hecho sigue el formato habitual de los best-sellers: capítulos cortos que se cierran en un cliffhanger, predominio de los diálogos y la acción, trama plagada de multitud de personajes e hilos argumentales... Esta parece ser una característica de la obra de Disch a partir de los 1980s, cuando dejó de lado la ciencia-ficción y la New Wave y empezó a publicar novelas de terror: es innegable que El cura, de 1991, tiene una estructrua muy similar.
No hay mucho más que rascar. Hay que reconocer que ciertos golpes de humor negro tienen bastante gracia, pero para desequilibrar la balanza en contra, algunas escenas violentas resultan muy desagradables de leer y lo que es peor, no vienen a cuento y su único objetivo parece ser epatar. También asistimos a una recreación muy original de conceptos propios del más allá católico (limbo/purgatorio/paraíso), ligándolos con elementos de la cultura popular. Por desgracia a fecha de hoy están ya un poco agotados porque se han empleado enfoques análogos en películas y series de TV. En definitiva un entretenimiento ligero en el que se puede detectar algunas críticas al capitalismo, al consumismo, y algunas puyas bastante directas a la iglesia católica, a la que acusa de homofobia sin ningún tapujo. No creo yo que vaya a quedar como un clásico.
Etiquetas:
_USA,
*Thomas M. Disch,
Novela,
Terror
14 abr 2020
Nuestra parte de noche - Mariana Enriquez
Después de conquistar a los aficionados al género con sus relatos cortos, Mariana Enriquez ha dado el salto a la novela con una historia de suspense enmarcada en la temática que la ha hecho famosa: el terror. Nuestra parte de noche parte de una premisas bastante sencillas: una sociedad secreta y elitista que adora una deidad primigenia necesita de médiums para contactar con ella y obtener sus inapreciables conocimientos, a cambio de los cuales exige incontables sacrificios. A partir de ahí y sabiendo que los hechiceros dotados con este elusivo don de comunicación son obligados a realizar su labor, la autora argentina despliega una entretenidísima trama de intriga que se expande a lo largo de casi cuatro décadas (1960-1997).
La narración se divide en seis partes. En cada una de ellas un narrador diferente se encargará de hacernos partícipes de ciertos aspectos concretos de la lucha que le se establece entre el médium protagonista y el grupo ocultista. Enriquez entremezcla la ficción con hechos historícos ocurridos en el periodo en que transcurre la acción. La represión durante dictadura militar le da mucho juego, de hecho ya la ha usado en alguno de sus cuentos. Pero también hay elementos más interesantes y festivos, como los muy bien documentados detalles sobre el Swinging London, u otros que no lo son tanto (festivos, quiero decir), pero no por ello menos atractivos: el impacto en Argentina de la crisis del SIDA en los 1980s.
No voy a negar que la novela me ha resultado muy amena y super adictiva. Son más de 650 páginas que he devorado en apenas cuatro días. Sin embargo hay muy pocas cosas que la hagan destacar en cuanto novela de género. Hay muchos elementos que evocan a otros autores, a pesar de que la escritor los dota de entidad propia y originalidad. Como mucho podemos decir que nos recuerda por ejemplo a H.P. Lovecraft en cuanto al uso de dioses venidos de otras dimensiones, o a Clive Barker cuando le da por zambullirse en la crueldad, por dar un par de ejemplos. Por cierto que hablando de crueldad y sadismos varios, dado que se trata de una novela de horror sobre cultos demoníacos se podría decir que no hay mejor sitio para emplearlos que aquí. Sin embargo en muchas ocasiones he tenido la impresión de que se despliegan solo con el ánimo de provocar repugnancia y generar aún más rechazo contra esa secta tan turbia. Un poco como cuando Irvine Welsh empieza a relatar una escena de sexo oral entre drogadictos que tienen aftas en la boca y chancros sifilíticos supurantes cubriendo todo su cuerpo, y no digamos ya en la zona genital. Algo totalmente innecesario.
Resumiendo he disfrutado mucho de la lectura, a pesar de alguna que otra pequeña irregularidad de poco peso y de la sensación global de que esperaba mucho más del Premio Herralde de 2019. De todas formas yo diría que haberme tenido totalmente enganchado es recompensa más que suficiente. No puedo terminar sin declarar mi total admiración por la quinta parte, que es un relato corto en la mejor línea de esta autora. Una maravilla en donde se mezclan fosas comunes repletas de izquierdistas asesinados por la dictadura, misterios sobrenaturales, y una inquietante sensación de peligro que abruma a la periodista que protagoniza esta sección. Una historia redonda cuyo único inconveniente es que no puede operar de manera independiente, sino que necesita de la novela para entenderse.
La narración se divide en seis partes. En cada una de ellas un narrador diferente se encargará de hacernos partícipes de ciertos aspectos concretos de la lucha que le se establece entre el médium protagonista y el grupo ocultista. Enriquez entremezcla la ficción con hechos historícos ocurridos en el periodo en que transcurre la acción. La represión durante dictadura militar le da mucho juego, de hecho ya la ha usado en alguno de sus cuentos. Pero también hay elementos más interesantes y festivos, como los muy bien documentados detalles sobre el Swinging London, u otros que no lo son tanto (festivos, quiero decir), pero no por ello menos atractivos: el impacto en Argentina de la crisis del SIDA en los 1980s.
No voy a negar que la novela me ha resultado muy amena y super adictiva. Son más de 650 páginas que he devorado en apenas cuatro días. Sin embargo hay muy pocas cosas que la hagan destacar en cuanto novela de género. Hay muchos elementos que evocan a otros autores, a pesar de que la escritor los dota de entidad propia y originalidad. Como mucho podemos decir que nos recuerda por ejemplo a H.P. Lovecraft en cuanto al uso de dioses venidos de otras dimensiones, o a Clive Barker cuando le da por zambullirse en la crueldad, por dar un par de ejemplos. Por cierto que hablando de crueldad y sadismos varios, dado que se trata de una novela de horror sobre cultos demoníacos se podría decir que no hay mejor sitio para emplearlos que aquí. Sin embargo en muchas ocasiones he tenido la impresión de que se despliegan solo con el ánimo de provocar repugnancia y generar aún más rechazo contra esa secta tan turbia. Un poco como cuando Irvine Welsh empieza a relatar una escena de sexo oral entre drogadictos que tienen aftas en la boca y chancros sifilíticos supurantes cubriendo todo su cuerpo, y no digamos ya en la zona genital. Algo totalmente innecesario.
Resumiendo he disfrutado mucho de la lectura, a pesar de alguna que otra pequeña irregularidad de poco peso y de la sensación global de que esperaba mucho más del Premio Herralde de 2019. De todas formas yo diría que haberme tenido totalmente enganchado es recompensa más que suficiente. No puedo terminar sin declarar mi total admiración por la quinta parte, que es un relato corto en la mejor línea de esta autora. Una maravilla en donde se mezclan fosas comunes repletas de izquierdistas asesinados por la dictadura, misterios sobrenaturales, y una inquietante sensación de peligro que abruma a la periodista que protagoniza esta sección. Una historia redonda cuyo único inconveniente es que no puede operar de manera independiente, sino que necesita de la novela para entenderse.
Etiquetas:
_Argentina,
*Mariana Enriquez,
Novela,
Terror
20 mar 2020
From hell - Alan Moore y Eddie Campbell
Alan Moore recrea en From hell los asesinatos de Jack el Destripador bajo un escrupuloso análisis de los hechos. Todos los personajes que nos trae a este fabuloso cómic son reales y sus acciones encajan en los acontecimientos, por más que no haya pruebas que lo confirmen. Naturalmente Moore tiene que poner algo de su cosecha para dotar de sentido y globalidad a lo que cuenta. Para que las piezas encajen. Pero ni siquiera los aspectos de ficción se alejan demasiado de las biografías de sus protagonistas y mucho menos del escenario que representa el Londres victoriano. Ya sea la realeza (la Reina Victoria, el príncipe Alberto, nieto de la anterior), personajes históricos (Joseph Merrick -el Hombre Elefante-, Oscar Wilde, Aleister Crowley), la arquitectura ocultista de las iglesias de Londres, las sociedades secretas de masones,... La suma de estos elementos componen una historia ideada a la perfección y adictiva como pocas.
La parte gráfica corre a cargo de Eddie Campbell, que usa solo tinta negra para recrear el espanto de la época en que ocurrieron los crímenes. Los personajes se dibujan muchas veces de manera muy tosca, casi como si se hubiera hecho deprisa y sin demasiado interés. Esto evidentemente no es así, para demostrar lo contrario hay viñetas de sobra que están perfectamente planificadas y dibujadas, detalladas minuciosamente. Sin embargo al emplear esos rasgos feos y casi sin terminar en los personajes se consigue trasmistir la dureza de la vida en las calles y el horror de la sociedad victoriana. Las páginas se articulan en tres viñetas de ancho por tres de alto. Esto es así en prácticamente el 90% del libro. Sin embargo cuando una escena necesita más espacio se fusionan varias viñetas respetando siempre los tamaños originales de 3x3.
El libro es espectacular, no sólo en contenido, sino también en el continente. La edición de Planteta deAgostini Cómics es un poco cara, casi 30€, pero sin duda están bien pagados. Incluye un extensísimo apéndice en el cual Moore nos da un registro pormenorizado, capítulo a capítulo y página a página, de las fuentes bibliográficas que empleó para guionizar los hechos. La única pega que le puedo poner es que el tamaño de las letras en los bocadillos es muchas veces extremadamente pequeño y los textos resultan difíciles de leer. Con todo y eso, está más que recomendado. Pero bueno, que este libro es una maravilla ya se lleva repitiendo desde la fecha original de su publicación como serie entre 1989 y finales de los 1990s, así que poca novedad traigo hoy al blog.
Para terminar no puedo dejar de comentar algo sobre la adaptación homónima a la gran pantalla de 2001. Yo la ví en su momento y no me pareció mala película. Ahora que comparada con el cómic son como la noche y el día. La trama del film es que no tiene prácticamente nada que ver con la obra de que me ocupa hoy.
La parte gráfica corre a cargo de Eddie Campbell, que usa solo tinta negra para recrear el espanto de la época en que ocurrieron los crímenes. Los personajes se dibujan muchas veces de manera muy tosca, casi como si se hubiera hecho deprisa y sin demasiado interés. Esto evidentemente no es así, para demostrar lo contrario hay viñetas de sobra que están perfectamente planificadas y dibujadas, detalladas minuciosamente. Sin embargo al emplear esos rasgos feos y casi sin terminar en los personajes se consigue trasmistir la dureza de la vida en las calles y el horror de la sociedad victoriana. Las páginas se articulan en tres viñetas de ancho por tres de alto. Esto es así en prácticamente el 90% del libro. Sin embargo cuando una escena necesita más espacio se fusionan varias viñetas respetando siempre los tamaños originales de 3x3.
El libro es espectacular, no sólo en contenido, sino también en el continente. La edición de Planteta deAgostini Cómics es un poco cara, casi 30€, pero sin duda están bien pagados. Incluye un extensísimo apéndice en el cual Moore nos da un registro pormenorizado, capítulo a capítulo y página a página, de las fuentes bibliográficas que empleó para guionizar los hechos. La única pega que le puedo poner es que el tamaño de las letras en los bocadillos es muchas veces extremadamente pequeño y los textos resultan difíciles de leer. Con todo y eso, está más que recomendado. Pero bueno, que este libro es una maravilla ya se lleva repitiendo desde la fecha original de su publicación como serie entre 1989 y finales de los 1990s, así que poca novedad traigo hoy al blog.
Para terminar no puedo dejar de comentar algo sobre la adaptación homónima a la gran pantalla de 2001. Yo la ví en su momento y no me pareció mala película. Ahora que comparada con el cómic son como la noche y el día. La trama del film es que no tiene prácticamente nada que ver con la obra de que me ocupa hoy.
Etiquetas:
_UK,
*Alan Moore,
*Eddie Campbell,
Cómic,
Krimi,
Terror
16 mar 2020
Nido de pesadillas - Lisa Tuttle
Regular. La mayoría de los relatos cortos recopilados en Nido de pesadillas me ha parecido regular nada más. Se trata de trece cuentos de terror que están fechados entre 1972 y 1985 y que evocan atmósferas que podemos reconocer en otros autores del género, como Clive Barker o Thomas Ligotti. Lo curioso del caso es que muchas veces Lisa Tuttle incluye algunas de mis temáticas preferidas: ritos paganos, misteriosas deidades pretéritas o perversos seres arcanos que sin razón aparente se cruzan con los protagonistas. No es un problema de ambientación tampoco, de hecho está muy lograda. La pluma de esta autora es capaz de transmitir bastante bien el desasosiego o la sensación de irrealidad y extrañeza arrollando lo cotidiano. Entonces si algunas tramas incluyen ideas muy poderosas y originales, -ojo, que otras trabajan ideas super manidas que se ven venir a la legua y no sorprenden lo más mínimo-, ¿por qué fallan si tiene esa base tan potente? Pues quizás porque son demasiado breves para poder desarrollar todas esas ideas con la fuerza necesaria para convencer. Y el hecho de que casi siempre se cierren de manera imprecisa no ayuda mucho. Cuando hay potencial la sensación que queda al terminarlos es que Tuttle no consigue llevar el relato a buen puerto. Salvo de la quema sólo tres títulos (tenéis la lista completa en la ficha de la Tercera Fundación):
- 'Nido de bichos', con una carga de violencia que destaca muy por encima de los demás.
- 'Recorriendo el laberinto', donde la verdadera protagonista es una antigua ceremonia pagana.
- 'El nido', con un extraño ser mitológico ocupando el ático de una casona de campo inglesa.
Etiquetas:
_USA,
*Lisa Tuttle,
Relatos cortos,
Terror
2 mar 2020
La maldición de Hill House - Shirley Jackson
La maldición de Hill House es un clásico del terror, subgénero "casas encantadas". Para mi gusto destaca por la sencillez de su planteamiento y la coherencia de la trama. De nuevo tenemos a un investigador de lo paranormal (el Dr. Montague) que se interesa por los fenómenos sobrenaturales que ocurren en una vieja casona y que decide pasar todo el verano allí para experimentarlo en primera persona. Con la loable y académica intención de publicar un libro que le lauree entre sus colegas, que no se toman muy en serio su especialidad. Para ello se acompañará de un grupo de colaboradoras de claro perfil receptivo a los fenómenos psíquicos: Eleanor Vance y Theodora, así sin más. Y claro, estas dos mujeres, que catalizarán los procesos del otro mundo, tienen un historial emocional detrás de lo más agitado, con lo cual no se sabe bien si son ellas mismas quienes generan toda esa actividad extraordinaria. Todo esto es un poco cliché visto desde la óptica de 2020, pero claro, Shirley Jackson tiene el mérito de haberse convertido en el referente de todas las obras similares. En un patrón de medida, diríase. Al menos para las que no incluyen una familia feliz que se muda ilusionadísima a su nueva casa, que ¡vaya por dios, está maldita! Y sufren entonces el tormento de los fantasmas que la habitan, que es la otra vía habitual por que puede discurrir una novela de este tipo.
Resulta imposible no comparar este libro con La casa infernal de Richard Matheson, ya que comparten muchos planteamientos. La de este último pisa de lleno en esa tierra de nadie que limita al norte con el homenaje y al sur con el plagio. Porque una cosa es que el escenario no dé opción a demasiada originalidad, y otra es que también incluya personajes homosexuales atormentados. Eso resulta ya particularmente sospechoso. Y es que la novela de Jackson juega con la posible homosexualidad de Eleanor (reprimida) y Theodora (no tanto) como elemento clave para condicionar las manifestaciones sobrenaturales que ocurren en Hill House. En mi opinión el perfil psicológico que la autora imprime a sus personajes hace que la historia sea más verosímil. Por no hablar de todas las incursiones en lo paranormal, que aun saliéndose del marco de referencia del mundo físico que se puede medir y predecir, resultan mucho más comedidas que las de Matheson. Para finalizar destacaría que Jackson no cierra la trama ni da demasiadas explicaciones. Sólo nos muestra los efectos de este experimento parapsicológico sobre los participantes, alguno de los cuales no terminará bien. Y eso deja mucho espacio libre al lector para que imagine, lo que siempre resulta mucho más atractivo. Porque miedo, lo que se dice miedo, mucho no da. Las cosas como son.
Resulta imposible no comparar este libro con La casa infernal de Richard Matheson, ya que comparten muchos planteamientos. La de este último pisa de lleno en esa tierra de nadie que limita al norte con el homenaje y al sur con el plagio. Porque una cosa es que el escenario no dé opción a demasiada originalidad, y otra es que también incluya personajes homosexuales atormentados. Eso resulta ya particularmente sospechoso. Y es que la novela de Jackson juega con la posible homosexualidad de Eleanor (reprimida) y Theodora (no tanto) como elemento clave para condicionar las manifestaciones sobrenaturales que ocurren en Hill House. En mi opinión el perfil psicológico que la autora imprime a sus personajes hace que la historia sea más verosímil. Por no hablar de todas las incursiones en lo paranormal, que aun saliéndose del marco de referencia del mundo físico que se puede medir y predecir, resultan mucho más comedidas que las de Matheson. Para finalizar destacaría que Jackson no cierra la trama ni da demasiadas explicaciones. Sólo nos muestra los efectos de este experimento parapsicológico sobre los participantes, alguno de los cuales no terminará bien. Y eso deja mucho espacio libre al lector para que imagine, lo que siempre resulta mucho más atractivo. Porque miedo, lo que se dice miedo, mucho no da. Las cosas como son.
Etiquetas:
_USA,
*Shirley Jackson,
Novela,
Terror
27 jul 2019
Grobe Zusammenfassung (5)
Pues sí, queridos seguidores, ya ha pasado otro mes. Así que sin más dilación y cero quejas sobre lo agobiado que estoy, ahí va el resumen de lecturas correspondiente al mes de julio.
Cuentos reunidos, de Amparo Dávila. La autora mexicana trabaja hasta la saciedad los relatos cortos que juegan con las obesiones y paranoias de sus protagonistas, pues en su mayoría son mujeres. La presión social o la inseguridad ciudadana juegan siempre en contra de las mismas, que en realidad sufren y padecen por amenazas que están solo en su cabeza. No es que algo así no pueda ocurrir, no es esa la cuestión a debatir, sino que uno, y otro, y otro más, y el siguiente lo mismo, y así hasta completar casi cuarenta textos sin apenas variaciones, ¿qué queréis que os diga? Cansa.
El unicornio, de Iris Murdoch. Extraña actualización del cuento de hadas con princesa aislada en una torre a la que hay que salvar. La escritora irlandesa vuelve a situar la acción de una de sus novelas en la proximidad de un mar turbulento y en un entorno rural aislado (ver El mar, el mar), lo cual fomenta las tensiones entre todos los protagonistas. Por momentos resulta densa y la acción parece ir un poco a matacaballo, pero el retrato psicológico de los personajes y la atmósfera opresiva que Murdoch logra transmitir hace que la lectura sea tremendamente absorbente.
Desmembrado, de Joyce Carol Oates. Vuelvo a esta autora tan solo unos pocos meses después de haber tenido la toma de contacto. Este volumen recoge siete relatos cortos que comparten la misma temática que El señor de las muñecas y otros cuentos de terror: textos en los cuales el horror lo provoca exclusivamente el ser humano. Los cuentos están muy bien y tiene un aire opresivo e irreal que los hace muy atractivos. En conjunto guardo mejor recuerdo del volumen señalado líneas atrás, pero debe ser porque el factor novedad potenció la experiencia. Algo que evidentemente ya no puede ocurrir con éste porque es el segundo que leo.
Una noche de invierno, de Laura Kasischke. Esta novela consigue proyectar muy bien las dificultades que acarrea tener un hijo, más aún al tratarse de una niña adoptada. Tanto es así que yo, que nunca he tenido el menor interés en tener descendencia, he conseguido engancharme a la lectura casi desde la primera página. Toda la narración tiene un aire de misterio sobrenatural muy bien traído, pero en mi humilde opinión habría sido mucho más efectivo si no se hubiese aclarado al final. Por cierto que el cierre entra de lleno en la categoría de los que se recomienda evitar en todos los cursos de escritura creativa, pues las incoherencias se resuelven tirando un poco del Deus ex machina (tampoco puedo dar más información que lo reviento). Incluso así, solo por exponer de manera descarnada los problemas de la adopción y de convivir con una adolescente, queda más que recomendado.
Cuentos reunidos, de Amparo Dávila. La autora mexicana trabaja hasta la saciedad los relatos cortos que juegan con las obesiones y paranoias de sus protagonistas, pues en su mayoría son mujeres. La presión social o la inseguridad ciudadana juegan siempre en contra de las mismas, que en realidad sufren y padecen por amenazas que están solo en su cabeza. No es que algo así no pueda ocurrir, no es esa la cuestión a debatir, sino que uno, y otro, y otro más, y el siguiente lo mismo, y así hasta completar casi cuarenta textos sin apenas variaciones, ¿qué queréis que os diga? Cansa.
El unicornio, de Iris Murdoch. Extraña actualización del cuento de hadas con princesa aislada en una torre a la que hay que salvar. La escritora irlandesa vuelve a situar la acción de una de sus novelas en la proximidad de un mar turbulento y en un entorno rural aislado (ver El mar, el mar), lo cual fomenta las tensiones entre todos los protagonistas. Por momentos resulta densa y la acción parece ir un poco a matacaballo, pero el retrato psicológico de los personajes y la atmósfera opresiva que Murdoch logra transmitir hace que la lectura sea tremendamente absorbente.
Desmembrado, de Joyce Carol Oates. Vuelvo a esta autora tan solo unos pocos meses después de haber tenido la toma de contacto. Este volumen recoge siete relatos cortos que comparten la misma temática que El señor de las muñecas y otros cuentos de terror: textos en los cuales el horror lo provoca exclusivamente el ser humano. Los cuentos están muy bien y tiene un aire opresivo e irreal que los hace muy atractivos. En conjunto guardo mejor recuerdo del volumen señalado líneas atrás, pero debe ser porque el factor novedad potenció la experiencia. Algo que evidentemente ya no puede ocurrir con éste porque es el segundo que leo.
Una noche de invierno, de Laura Kasischke. Esta novela consigue proyectar muy bien las dificultades que acarrea tener un hijo, más aún al tratarse de una niña adoptada. Tanto es así que yo, que nunca he tenido el menor interés en tener descendencia, he conseguido engancharme a la lectura casi desde la primera página. Toda la narración tiene un aire de misterio sobrenatural muy bien traído, pero en mi humilde opinión habría sido mucho más efectivo si no se hubiese aclarado al final. Por cierto que el cierre entra de lleno en la categoría de los que se recomienda evitar en todos los cursos de escritura creativa, pues las incoherencias se resuelven tirando un poco del Deus ex machina (tampoco puedo dar más información que lo reviento). Incluso así, solo por exponer de manera descarnada los problemas de la adopción y de convivir con una adolescente, queda más que recomendado.
Etiquetas:
*Amparo Dávila,
*Iris Murdoch,
*Joyce Carol Oates,
*Laura Kasischke,
Multi,
Novela,
Relatos cortos,
Terror
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Blog Archive
-
►
2021
(110)
- ► septiembre (9)
-
►
2020
(94)
- ► septiembre (7)
-
►
2019
(33)
- ► septiembre (1)
-
►
2018
(93)
- ► septiembre (7)
-
►
2017
(87)
- ► septiembre (7)
-
►
2016
(71)
- ► septiembre (6)
-
►
2015
(85)
- ► septiembre (7)
-
►
2014
(77)
- ► septiembre (8)
-
►
2013
(94)
- ► septiembre (8)
-
►
2012
(82)
- ► septiembre (7)
-
►
2011
(65)
- ► septiembre (6)
Quote
«Cualquier piedra a la que se dé un puntapié sobrevivirá a la fama de Shakespeare.»
Recent Comments
Get this Recent Comments Widget
Authors
*Philip K. Dick
(29)
*J. G. Ballard
(21)
*Stanisław Lem
(17)
*Thomas Bernhard
(14)
*Kurt Vonnegut
(12)
*Varios autores
(12)
*Brian W. Aldiss
(11)
*Heinrich Böll
(11)
*J. M. Coetzee
(10)
*Patricia Highsmith
(10)
*Ian Watson
(9)
*Martin Amis
(9)
*Stefan Zweig
(9)
*Yukio Mishima
(9)
*Fernando Vallejo
(8)
*Michel Houellebecq
(8)
*Philip J. Farmer
(8)
*William Golding
(8)
*Alice Munro
(7)
*Isaac Asimov
(7)
*Isaac Bashevis Singer
(7)
*Roberto Bolaño
(7)
*William Gibson
(7)
*Arkadi y Boris Strugatski
(6)
*Arthur C. Clarke
(6)
*Chuck Palahniuk
(6)
*Ray Loriga
(6)
*Thomas M. Disch
(6)
*Tom Wolfe
(6)
*Ursula K. Le Guin
(6)
*William S. Burroughs
(6)
*Alfred Bester
(5)
*Bernhard Schlink
(5)
*Don DeLillo
(5)
*Félix de Azúa
(5)
*Gene Wolfe
(5)
*John Brunner
(5)
*John Wyndham
(5)
*Louis-Ferdinand Céline
(5)
*Max Frisch
(5)
*Paul Auster
(5)
*Robert Silverberg
(5)
*Theodore Sturgeon
(5)
*Alan Moore
(4)
*André Gide
(4)
*Angela Carter
(4)
*Christopher Isherwood
(4)
*Clifford D. Simak
(4)
*Clive Barker
(4)
*Elfriede Jelinek
(4)
*Emmanuel Carrère
(4)
*Enrique Vila-Matas
(4)
*Esther García Llovet
(4)
*Herta Müller
(4)
*Jean Genet
(4)
*Joy Williams
(4)
*Juan Marsé
(4)
*Karel Čapek
(4)
*Muriel Spark
(4)
*Orson Scott Card
(4)
*Rachel Cusk
(4)
*Rafael Chirbes
(4)
*Ray Bradbury
(4)
*Richard Matheson
(4)
*Robert A. Heinlein
(4)
*Roger Wolfe
(4)
*Steve Niles
(4)
*Varios artistas
(4)
*Aldous Huxley
(3)
*Alfred E. van Vogt
(3)
*Anthony Burgess
(3)
*Charles Baxter
(3)
*David Leavitt
(3)
*Doris Dörrie
(3)
*Eduardo Mendoza
(3)
*Edward St. Aubyn
(3)
*Elmore Leonard
(3)
*Frank Miller
(3)
*Françoise Sagan
(3)
*Günter Grass
(3)
*Henry James
(3)
*Hermann Ungar
(3)
*Hjalmar Söderberg
(3)
*Jake Arnott
(3)
*James Tiptree Jr.
(3)
*Jamie Delano
(3)
*Joanna Russ
(3)
*John Updike
(3)
*John Varley
(3)
*Jorge Luis Borges
(3)
*Josef Winkler
(3)
*Joyce Carol Oates
(3)
*Julián Herbert
(3)
*Kiko Amat
(3)
*Lucia Berlin
(3)
*Margaret Atwood
(3)
*Mariana Enriquez
(3)
*Mario Vargas Llosa
(3)
*Mathias Énard
(3)
*Rafael Pinedo
(3)
*Rick Veitch
(3)
*Robert Walser
(3)
*Robertson Davies
(3)
*Roger Zelazny
(3)
*Samanta Schweblin
(3)
*Samuel R. Delany
(3)
*Servando Rocha
(3)
*Shirley Jackson
(3)
*Thomas Ligotti
(3)
*Tom Sharpe
(3)
*Vladimir Nabokov
(3)
*Agota Kristof
(2)
*Alvaro Pombo
(2)
*Anna Starobinets
(2)
*Antonio Muñoz Molina
(2)
*Boris Vian
(2)
*Caitlin R. Kiernan
(2)
*Christopher Priest
(2)
*Cristina Rivera Garza
(2)
*César Aira
(2)
*Dan Simmons
(2)
*Daphne du Maurier
(2)
*Delphine de Vigan
(2)
*Dino Buzzati
(2)
*Donald Ray Pollock
(2)
*E.T.A. Hoffmann
(2)
*Eduard Limónov
(2)
*Elizabeth Jolley
(2)
*Elizabeth Moon
(2)
*Evelyn Waugh
(2)
*F. Scott Fitzgerald
(2)
*Friedrich Dürrenmatt
(2)
*Giovanna Rivero
(2)
*Greg Egan
(2)
*Gregory Benford
(2)
*Hermann Hesse
(2)
*Hubert Selby Jr.
(2)
*Iris Murdoch
(2)
*Irvine Welsh
(2)
*Ismaíl Kadaré
(2)
*Italo Calvino
(2)
*Jack Kerouac
(2)
*Javier Marías
(2)
*Jesmyn Ward
(2)
*Joe Orton
(2)
*Johanna Sinisalo
(2)
*John Fante
(2)
*Jon Bilbao
(2)
*Jorge Carrión
(2)
*José Saramago
(2)
*Julio Cortázar
(2)
*Kameron Hurley
(2)
*Karin Tidbeck
(2)
*Kenneth Cook
(2)
*Kjell Askildsen
(2)
*Kurt Tucholsky
(2)
*Laura Restrepo
(2)
*Lionel Shriver
(2)
*Lorrie Moore
(2)
*Manuel Puig
(2)
*Manuel Vázquez Montalbán
(2)
*Mario Levrero
(2)
*Michael Bishop
(2)
*Michael Chabon
(2)
*Michał Witkowski
(2)
*Nat Jones
(2)
*Natalia Ginzburg
(2)
*Natsume Soseki
(2)
*Norman Spinrad
(2)
*Octavia E. Butler
(2)
*Olaf Stapledon
(2)
*Patrick Modiano
(2)
*Patrick Süskind
(2)
*Paul Bowles
(2)
*Quim Monzó
(2)
*Ramón J. Sender
(2)
*René Barjavel
(2)
*Richard Yates
(2)
*Rosa Montero
(2)
*Ryu Murakami
(2)
*Ted Chiang
(2)
*Thomas Pynchon
(2)
*Virginia Woolf
(2)
*William M. Thackeray
(2)
*Wu Ming
(2)
*Ángel Palomino
(2)
*Adolfo Bioy Casares
(1)
*Aki Shimazaki
(1)
*Alan Heathcock
(1)
*Alberto Moravia
(1)
*Alberto Villamandos
(1)
*Alfonso García-Villalba
(1)
*Algernon Blackwood
(1)
*Alison Bechdel
(1)
*Almudena Grandes
(1)
*Amelia B. Edwards
(1)
*Amitav Ghosh
(1)
*Amparo Dávila
(1)
*Andrew Cosby
(1)
*Angélica Gorodischer
(1)
*Anna Wiener
(1)
*Arno Schmidt
(1)
*Arthur Nersesian
(1)
*Arthur Schopenhauer
(1)
*Arturo Pérez-Reverte
(1)
*Augusten Burroughs
(1)
*Auður Ava Ólafsdóttir
(1)
*B.F. Skinner
(1)
*Ben H. Winters
(1)
*Ben Templesmith
(1)
*Bernard Wolfe
(1)
*Bernardine Evaristo
(1)
*Beverley Lee
(1)
*Bonnie Jo Campbell
(1)
*Breece D'J Pancake
(1)
*Bret Easton Ellis
(1)
*Brit Bennett
(1)
*Brooke Bolander
(1)
*Bryan Johnson
(1)
*Caitlin Moran
(1)
*Camila Sosa Villada
(1)
*Carlos Gardini
(1)
*Carmen Laforet
(1)
*Carmen Maria Machado
(1)
*Carol J. Adams
(1)
*Charles Stross
(1)
*Charlotte Perkins Gilman
(1)
*China Miéville
(1)
*Chloé Cruchaudet
(1)
*Claire Vaye Watkins
(1)
*Clarice Linspector
(1)
*Connie Willis
(1)
*Corine Pelluchon
(1)
*Cormac McCarthy
(1)
*Cristina Cerrada
(1)
*Cristina Fernández Cubas
(1)
*Cristina Morales
(1)
*Cristina Peri Rossi
(1)
*Cristina Sánchez-Andrade
(1)
*D. M. Thomas
(1)
*Dan Wickline
(1)
*Daniel Keyes
(1)
*Danny Miller
(1)
*Dave Gibbons
(1)
*David Foster Wallace
(1)
*David Lloyd
(1)
*David Nobbs
(1)
*David Ohle
(1)
*David Safier
(1)
*David Zurdo
(1)
*Dawn Brown
(1)
*Daína Chaviano
(1)
*Didier Eribon
(1)
*Diego Vaya
(1)
*Doris Lessing
(1)
*Douglas Adams
(1)
*E. F. Benson
(1)
*Eddie Campbell
(1)
*Edgar Hilsenrath
(1)
*Edith Nesbit
(1)
*Edmund Wilson
(1)
*Eduardo Risso
(1)
*Elena Poniatowska
(1)
*Elia Barceló
(1)
*Elisa Victoria
(1)
*Elizabeth Strout
(1)
*Eloy Tizón
(1)
*Emil Cioran
(1)
*Emilia Pardo Bazán
(1)
*Enric Sió
(1)
*Ernest Hemingway
(1)
*Ernst Jünger
(1)
*Eudora Welty
(1)
*Evgueni Zamiatin
(1)
*Fannie Flagg
(1)
*Fco. Javier Pérez
(1)
*Fernanda Melchor
(1)
*Fernanda Trías
(1)
*Ford Madox Ford
(1)
*Francisco Casavella
(1)
*Francisco García Pavón
(1)
*Frank Herbert
(1)
*Franz Kafka
(1)
*Frederik Pohl
(1)
*Fritz Leiber
(1)
*Fritz Zorn
(1)
*Gabriel Bermúdez Castillo
(1)
*Gabriele Tergit
(1)
*Gemma Files
(1)
*Gengoroh Tagame
(1)
*George Eliot
(1)
*Gilbert K. Chesterton
(1)
*Gore Vidal
(1)
*Grace Paley
(1)
*Greg Bear
(1)
*Guadalupe Nettel
(1)
*Gwyneth Jones
(1)
*H. P. Lovecraft
(1)
*Han Kang
(1)
*Harper Lee
(1)
*Horace McCoy
(1)
*Hugh Howey
(1)
*Hugo Stuven
(1)
*Iain M. Banks
(1)
*Ian McEwan
(1)
*Ida Fink
(1)
*Irene Solà
(1)
*Iván S. Turguénev
(1)
*Izaskun Gracia Quintana
(1)
*James Romberger
(1)
*Jan Morris
(1)
*Jane Austen
(1)
*Jane Bowles
(1)
*Jason Alexander
(1)
*Javier Cercas
(1)
*Jean-Claude Forest
(1)
*Jean-Paul Sartre
(1)
*Jeff Mariotte
(1)
*Jeffrey Eugenides
(1)
*Jeremy Haun
(1)
*Jim Dodge
(1)
*Joan Lindsay
(1)
*John Barth
(1)
*John Dos Passos
(1)
*John Kennedy Toole
(1)
*John Scalzi
(1)
*John Williams
(1)
*Johnny Ryan
(1)
*Jonathan Lethem
(1)
*Jonathan Safran Foer
(1)
*Jorge Baradit
(1)
*Joseph Kessel
(1)
*José Morella
(1)
*José Ortega y Gasset
(1)
*Juan Carlos Onetti
(1)
*Juan José Flores
(1)
*Juan José Millás
(1)
*Juan José Saer
(1)
*Juan Terranova
(1)
*Karen Joy Fowler
(1)
*Kate Wilhelm
(1)
*Katharina Volckmer
(1)
*Kathe Koja
(1)
*Katsuhiro Otomo
(1)
*Ken Liu
(1)
*Kepa Tamames
(1)
*Kieron Dwyer
(1)
*Kilgore Trout
(1)
*Kingsley Amis
(1)
*Kirmen Uribe
(1)
*Knut Hamsun
(1)
*Kristen Roupenian
(1)
*Kurt Hofmann
(1)
*Larry Brown
(1)
*Larry Niven
(1)
*Laura Kasischke
(1)
*Laurence Sterne
(1)
*Leonard C. Lewin
(1)
*León Plascencia Ñol
(1)
*Lidia Yuknavitch
(1)
*Liliana Colanzi
(1)
*Lina Meruane
(1)
*Lisa Tuttle
(1)
*Llorenç Villalonga
(1)
*Lluís Llach
(1)
*Luigi Pirandello
(1)
*Luis García
(1)
*Luther Blissett
(1)
*Malcolm Lowry
(1)
*Manuel Arduino
(1)
*Manuel Buil
(1)
*Marcel Proust
(1)
*Marge Piercy
(1)
*Marguerite Yourcenar
(1)
*Maria Fernanda Ampuero
(1)
*Marie Luise Kaschnitz
(1)
*Marina Perezagua
(1)
*Mark Fisher
(1)
*Mary E. Wilkins Freeman
(1)
*Mary Elizabeth Braddon
(1)
*Mary Karr
(1)
*Max
(1)
*Max Ehrlich
(1)
*Maximiliano Barrientos
(1)
*Michael McDowell
(1)
*Michael Moorcock
(1)
*Michel Faber
(1)
*Michelle Roche Rodríguez
(1)
*Miguel Calatayud
(1)
*Miguel Delibes
(1)
*Miguel de Unamuno
(1)
*Mijaíl Bulgákov
(1)
*Mohamed Chukri
(1)
*Montserrat Roig
(1)
*Mª Pilar Queralt
(1)
*Mónica Ojeda
(1)
*Nadia Bulkin
(1)
*Nam Le
(1)
*Nazario Luque
(1)
*Nick Stakal
(1)
*Oliver Sacks
(1)
*Pat Barker
(1)
*Patricio Pron
(1)
*Patti Smith
(1)
*Pau Malvido
(1)
*Paul Lee
(1)
*Pedro Lemebel
(1)
*Peter Singer
(1)
*Philip Hensher
(1)
*Pilar Pedraza
(1)
*Pär Lagerkvist
(1)
*Rafael Azcona
(1)
*Rafael Sánchez Ferlosio
(1)
*Ralf König
(1)
*Renata Adler
(1)
*Rex Warner
(1)
*Rhoda Broughton
(1)
*Ricardo Barreiro
(1)
*Rob Zombie
(1)
*Robert Graves
(1)
*Robert Harris
(1)
*Robert Musil
(1)
*Robert Seethaler
(1)
*Robert Sheckley
(1)
*Rudy Rucker
(1)
*Ruth Rendell
(1)
*Saki
(1)
*Samuel Butler
(1)
*Santiago Ambao
(1)
*Sarah Schulman
(1)
*Saul Bellow
(1)
*Scott Allie
(1)
*Sergi Puertas
(1)
*Sheri S. Tepper
(1)
*Sigrid Nunez
(1)
*Simon Urban
(1)
*Stefan Grabisnki
(1)
*Steve Pugh
(1)
*Steve Tesich
(1)
*Susan Sontag
(1)
*Susana Martín Gijón
(1)
*Suzette Haden Elgin
(1)
*Szilárd Borbély
(1)
*Tatiana Țîbuleac
(1)
*Thierry Jonquet
(1)
*Tim Hamilton
(1)
*Tom McCarthy
(1)
*Vincent King
(1)
*Virginie Despentes
(1)
*Vonda N. McIntyre
(1)
*Vázquez
(1)
*Víctor Mora
(1)
*W. Somerset Maugham
(1)
*Walter Flanagan
(1)
*Walter M. Miller Jr.
(1)
*Walter Popp
(1)
*Warren Pleece
(1)
*William Boyd
(1)
*William Faulkner
(1)
*William Gaddis
(1)
*William Kotzwinkle
(1)
*Witold Gombrowicz
(1)
*Ya Ding
(1)
Blogroll
-
-
-
-
Hogar, blanco hogarHace 17 horas
-
-
-
-
La casa de la rosa, de Arkady MartineHace 22 horas
-
-
-
Winchester y JaneHace 1 día
-
ResistenciaHace 1 día
-
-
35 Libros para Halloween 2026Hace 2 días
-
-
-
-
La sombra del loto negroHace 3 días
-
-
Ecos postapocalípticosHace 4 días
-
Pelibro 44. Alí y NinoHace 4 días
-
-
-
-
-
El bell estiu - Cesare PaveseHace 6 días
-
“Sostener el cielo”, de Cixin LiuHace 2 semanas
-
Sueños 9Hace 2 semanas
-
Base de salvamento, de Nayani JensenHace 2 semanas
-
Elaine Vilar Madruga. La piel hembra.Hace 5 semanas
-
-
-
-
-
-
-
-
PÁNICO Y TERNURA: EL INVENTARIO DE LO FRÁGILHace 3 meses
-
-
-
La vida de la NobelHace 10 meses
-
-
-
-
Smonk / Tom FranklinHace 2 años
-
Hombro roto y bajaHace 2 años
-
-
ConstelaciónHace 2 años
-
-
Termino una etapaHace 2 años
-
-
-
Resistencia, Scott Kelly (Debate)Hace 3 años
-
ANIARA, Martin Harrison 1956Hace 3 años
-
Esto no se dice - Alejandro PalomasHace 3 años
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
Labels
- Abandonos (12)
- Autopromoción (15)
- Biografía (49)
- Cómic (41)
- EP (5)
- Ensayo (53)
- Experimental (16)
- Fantástica (47)
- Histórica (15)
- Humor (34)
- Ilustrado (27)
- Krimi (48)
- Microrrelatos (1)
- Multi (12)
- Novela (588)
- Novela corta (80)
- Obsequio editorial (8)
- Poesía (7)
- Programa doble (16)
- Relatos cortos (190)
- Relectura (3)
- Romántica (5)
- Scifi (271)
- Teatro (4)
- Terror (55)























