- El punto de más
- Inventario
- Madres
- Especialmente perversos
- Las mujeres de verdad tienen cuerpo
- Ocho bocados
- La residente
- Problemática en las fiestas
El segundo elemento a destacar es la gran presencia del sexo en los cuentos. En todos ellos hay una componente sexual explícita. En algunos, con un grado de detalle tal que yo situaría a medio camino entre la pornografía y un libro de fisiología humana para estudiantes de medicina. A mi personalmente estas referencias tan pormenorizadas y frecuentes a coitos, felaciones, cunnilingus y otras actividades recreacionales entre adultos me han parecido bastante innecesarias. Y no por mojigatería o envidia, a pesar de que en algunos cuentos de pocas páginas sus protagonistas han follado más que yo en toda mi vida. Cosas como una novia que nota cómo el semen de su prometido le chorrea por la pierna cuando va camino del altar ('El punto de más'), no es algo que me llame la atención a nivel literario. Al contrario, según lo veo yo le resta empaque a las posibles excelencias de la historia, que tenerlas las tiene.
En todo caso me ha sorprendido gratamente que el enfoque sea siempre femenino, porque si mal no recuerdo, las protagonistas son mujeres en todos los casos (algún relato tiene co-protagonista masculino). Con un gran procentaje de lesbianas y bisexuales, además. Algo que es de agradecer porque proporciona diversidad y visibildad al colectivo LGTB dentro de un género que ha sido tradicionalmente masculino y heterosexual. De todas formas, aunque las tramas tienen gancho y son originales, la sensación final está manchada por tanta zafiedad sexual. Lo que viene a significar que no creo que vuelva a preocuparme por leer nada que publique Machado. Para reseñas elogiosas y llenas de admiración incondicional tenéis el resto de la blogosfera y medios digitales.

