28 ene. 2019

Gracias por la compañía - Lorrie Moore

¿Quién es Lorrie Moore? Para mí y hasta hace unos días, una total desconocida. ¿Y por qué no es más popular? Buena pregunta, porque en Gracias por la compañía, que ha sido mi toma de contacto con su obra, me he encontrado con ocho relatos cortos magníficos que creo merecen mucha más atención.

La escritora norteamericana nos trae historias que transcurren en contextos contemporáneos y desarrollan enfrentamientos en las relaciones personales y familiares. ¿Y a qué nos suelen llevar nuestras personas más cercanas? No obligatoriamente a un infierno, pero la literatura necesita exponer un conflicto, así que nada mejor que aprovechar nuestro entorno más cercano para mostrar cómo la vida se nos torna más difícil por esa necesidad humana de rodearnos de nuestros iguales. Algo que a base de mantenerse en el tiempo no diré que conduce a la amargura, no en todos los casos, pero desde luego sí provoca el abatimiento. Las batallas previas a una ruptura sentimental, la crisis tras un divorcio, la incertidumbre ante nuestras nuevas parejas, las complicaciones de ser una madre soltera, la incomprensión que causan los hijos adolescentes, la desesperación de la vejez o la soledad.

La visión de Moore sobre los problemas que nos preocupan es muy acertada y sus reflexiones son agudas y muy atinadas. Hay también mucho humor en los textos, un humor muy ácido que se explota el lado divertido de la situación los protagonistas para quitarle hierro al drama que se está construyendo en su vida. Los cuentos tienen esa característica típicamente postmodernista que hace que no sean unidades compactas, sino piezas abiertas que no concluyen. En definitiva la realidad no es estanca, se ajusta mucho mejor a la idea de continuo temporal del cual la autora nos muestran solo un trozo. En ese sentido me han recordado a los de Joy Williams, pero con una chispa agridulce que los hace mucho más llevaderos. Su prosa es muy elaborada, se nota a la legua que ha trabajado sus textos con minuciosidad para lograr que sean fácilmente entendibles. Esto nos queda bien claro cuando nos topamos con alguna de sus abundantes frases complejas: a pesar de su extensión, las oraciones de relativo incrustadas o las enumeraciones que incluye, el mensaje y la intención se captan y asimilan sin dificultad alguna. Por comentar algún punto en contra tengo que admitir que cuando se pone ocurrente, en muchas ocasiones se vuelve demasiado resabiada. Muchas de esas salidas ingeniosas que aparecen para romper el tono pesaroso general pecan de artificiosas. Pero vamos, que como queja es bastante inconsistente, así que os animo a leerlos. Y como son solo ocho y la reseña me ha quedado moderadamente escueta, os dejo a continuación los títulos de los cuentos.

  • Muda
  • El enebro
  • Pérdidas de papel
  • Enemigos
  • Alas
  • Referencial
  • Sujeto a registro
  • Gracias por la compañía
Tenéis más reseñas en Un libro al día (donde por cierto este volumen no sale nada bien parado), Noticias desde el sur (con un breve resumen de cada relato) y Club de catadores.

24 ene. 2019

Extinción - Thomas Bernhard

Franz Josef Murau acaba de regresar a Roma tras asistir a la boda de su hermana Caecilia en su localidad natal, Wolfsegg, en la Alta Austria. Hace años que vive cómodamente autoexiliado en la ciudad eterna, lejos de su adinerada familia, a la que no soporta y que le ha tratado como a un paria desde pequeño. Se disponía a olvidarse de su agotadora y asfixiante estancia en el hogar paterno cuando un telegrama de sus hermanas le informa de que sus padres y su hermano Johannes, futuro heredero de las numerosísimas propiedades, han muerto en un accidente de tráfico. Por tanto se ve obligado a volver de inmediato a Wolfsegg para el entierro y además, para asumir el papel de nuevo señor de la enorme explotación agrícola y ganadera familiar.

Uno de mis propósitos para el 2019 es dar cuenta de todos esos libros que se me van acumulando año tras año ya que por su tamaño, no son prácticos para leer en los trayectos de metro hacia/desde el trabajo. Extinción es uno de ellos y ha sido el primero de muchos (o eso espero), que he leído exclusivamente en casa. Incluído en un volumen doble que también recoge Hormigón, se trata de la novela más extensa de Thomas Bernhard. Más de 400 páginas en las que se despliega su vertiginosa prosa a modo de hilo de conciencia del protagonista-narrador en primera persona. Divida en dos partes, cada una de ellas consta de un sólo párrafo. No hay puntos y aparte. Solo el imparable pensamiento de Murau que al igual que un alud de nieve, resulta incontenible una vez que se lanza a explorar su situación personal y familiar a raíz del desgraciado acontecimiento. La primera, titulada 'Telegrama', transcurre en Roma y le sirve de recapitulación de su vida hasta el momento. La segunda 'El testamento', que se desarrolla en Wolfsegg durante el entierro, le obligará a tomar conciencia del gran cambio que se va a producir en su vida debido a las propiedades que va a recibir.

Creo que ésta es una de las novelas más absorbentes y accesibles de Bernhard. Es cierto que a simple vista la densidad de la escritura y la composición de las páginas impresionan. No hay huecos para descansar la vista, no hay separaciones entre párrafos (¡no hay párrafos¡), no hay espacios vacíos con el fin de línea en los diálogos. Apenas los hay, pero los pocos que aparecen no se despliegan con guiones, cada frase en una línea, sino que se integran en la narración en estilo indirecto. Es decir, nos enfrentamos a 400 y pico páginas repletas de texto desde la primera hasta la ultima. Algo que no es muy habitual hoy día. Y no obstante el autor austriaco exhibe una habilidad asombrosa para hacernos llegar un texto que see lee con una facilidad incomparable, rebosante de su habitual vehemencia a la hora de enjuiciar la sociedad actual. Porque si hay algo que le resulta totalmente necesario es dejar claro los seres tan despreciables que somos. Así pues, palabras de gran significación inundan los pensamientos del protagonista que se debate en actos abyectos, individuos mezquinos, injusticias intolerables, rostros aniquilados o mentiras repugnantes. Y lo terrible del caso es que tiene razón. A pesar de que pueda hacernos ver que su propia existencia le resulta insoportable, el narrador/protagonista nos sorprende a cada poco con divertidísimas reflexiones en las que por lo general, bromea con su propia desgracia o se burla de la mediocridad de todo su entorno. A medida que el grado de indignación va subiendo, llega un momento en que no le queda más remedio que romper bruscamente con esa irritación con un comentario que aunque sin duda resulta  gracioso y ocurrente, esconde un profundo análisis de la naturaleza humana.

Pero que nadie se llame a engaño. Estamos ante una obra que es 100% bernhardiana, así que su objetivo principal es la crítica, una crítica dirigida a la sociedad, empezando por Austria y su pasado nazi (llegando a cotas de infamia muy superiores a las de otras de sus novelas), y continuando con la Iglesia Católica y sus intrigas de poder. Una reprobación del dinero y sus privilegios, un jucio sumarísimo contra la familia y la manera en que los padres o un hogar inapropiado puede llegar a anular a sus hijos. Un grito feroz a favor de la cultura y en contra del desprecio a las artes. La prosa exhibe también sus características habituales, con esas frases larguísimas que dan vueltas y vueltas sobre una misma idea pero que basculan sobre una única palabra. Donde cualquier otro escritor emplearía sinónimos, pronombres o elipsis para no repetirse, Bernhard nos machaca reiterando el mismo término espaciadamente una y otra vez, imprimiendo de esta manera a la lectura una musicalidad y un ritmo inequívos. Una auténtica maravilla, no la puedo calificar de otra manera. Ha sido otra de esas pocas veces en que a medida que he ido vanzando en la lectura, me he empezado a poner de muy mal humor porque era consciente de que me aproximaba irremediablemente al final. Y como por otro lado me era imposible parar, cada vez lo tenía más cerca. A pesar de lo que he disfrutado del libro, no deja de ser una mierda. Tenéis más reseñas en La ciudad sin cines, con un extenso y completo post donde se comentan las dos obras de este volumen, els orfes del Senyor Boix (en catalán) y La guía.

20 ene. 2019

Siete cuentos morales - John M. Coetzee

John Maxwell Coetzee vuelve a tomar como protagonista de sus relatos cortos a la escritora australiana ficticia Elizabeth Costello (a quien nos presentó en Elizabeth Costello pero que también aparece en Hombre lento). Bueno al menos lo hace en cinco de los siete cuentos que recoge este breve volumen de literatura breve. Los dos primeros no mencionan el nombre de las protagonistas pero por el contexto yo diría que no tienen nada que ver con dicha autora y filósofa. Los cinco últimos están protagonizados por una Elizabeth Costello de edad avanzada y en una situación bastante complicada con respecto a sus dos hijos. Ellos quieren que se vaya a vivir con alguno de ellos o a un centro tutelado para personas mayores pues aunque todavía se desenvuelve moderadamente bien por sí misma, su salud ya le está jugando malas pasadas debido a su edad. Los dos primeros sin embargo tratan de dos mujeres jóvenes y desde mi punto de vista no hay nada que haga pensar en que se trata de Costello en otros momentos de su vida.

Ese conflicto sobre la senectud, la familia, la decadencia física y la dependencia es el telón de fondo de los planteamientos filosóficos que expone la escritora inventada por Coetzee. Lógicamente abarcan esas cuestiones pero también el proceso de creación literaria y sobre todo, la relación del hombre con los animales, que probablemente sea el aspecto que más ha trascendido de su obra. Su aproximación a la cuestión no es siempre animalista y política (que por supuesto aparece), sino que en ocasiones adopta también un enfoque puramente basado en la empatía y en la conexión que se puede establecer con un individuo de otras especies, lo cual puede llegar a ser contradictorio con la defensa de los derechos de los animales. En una suerte de meta-análisis metaliterario, el Nobel sudafricano explora, a través de la protagonista, los trabajos de otros filósofos que han tratado la relacion del hombre con los animales en su obra (René Descartes, Martin Heidegger o la menos conocida Marian Dawkins). En ellos cuestiona sus opiniones que como es de esperar, son antropocentristas y por tanto limitadas en el espectro de temas a tratar si queremos abordar este asunto correctamente. Al hacer partícipe del contenido de sus textos a John, uno de sus hijos, se establece una lucha dialéctica entre ambos en la cual el vástago expone los puntos de vista más cercanos al pensamiento mayoritario. Sin duda uno de los mayores logros de Coetzee es la naturalidad con que establece el toma y daca de opiniones, que resulta una maravilla leer.

El libro me ha encantado pero me ha sabido a muy poco. Apenas sobrepasa las cien páginas de extensión y siendo malpensado, tiene toda la pinta de ser una maniobra editorial para aprovechar la gallina de los huevos de oro. Luego está la traducción, que aunque está muy próxima a la norma neutra, tiene ciertos elementos de la variedad dialectal de Argentina que han logrado que me resulte mucho más extraña que si fuera 100% argentino. Las particularidades léxicas son menores (ciertos términos y giros que aparecen muy ocasionalmente), pero las sintácticas me han hecho perder un poco la atención. Y es que aunque no se usan las formas verbales propias del español de América del Sur (voseo, imperativo), el pretérito perfecto brilla por su ausencia. El pasado simple lo sustituye siempre. Donde estoy acostumbrado a emplear "he desayunado" aquí se lee "desayuné", aunque hayan terminado de tomarse las tostadas y el café hace cinco minutos. Por supuesto es perfectamente válido usar el pasado simple, de hecho si nos atenemos al número de hablantes que lo utilizan, su uso es muchísimo más frecuente (por ahí dicen incluso que el pretérito perfecto está en franca retirada en el lenguaje hablado). Pero a mí en una situación de proximidad temporal me resulta adecuado usar este tiempo verbal compuesto, ¡qué le voy a hacer! En fin una rabieta inofensiva y absurda a la que no hay que hacer mucho caso porque el libro se disfruta igual con el perfecto que con el pasado simple. Tenéis más reseñas en Anika entre libros, El blog de Juan Herranz o Culturamas. Curiosamente los dos primeros no consideran de interés mencionar la relevancia que los derechos de los animales tienen en los textos. No son los únicos, he curioseado otros blogs de reseñas y lo mismo. Parece que lo evitan aunque lo cierto es que por destacarlo no estás obligado a compartir su opinión ni a hacerte activista del FLA.

16 ene. 2019

Mapas en un espejo. Fábulas y fantasías - Orson Scott Card

Casi un año depués de leer el primer tomo, le toca hoy el turno al tercer volumen de Mapas en el espejo, que recopila toda la narrativa breve de Orson Scott Card hasta 1990. El título Mapas en un espejo. Fábulas y fantasías nos da una pista clara acerca de la temática de los diez cuentos que incluye. Efectivamente la gran mayoría son fábulas de fantasía en el sentido más clásico de magia, espadas y dragones. Hay dos que sin embargo se pueden clasificar sin problema de ciencia-ficción. Uno de ellos encaja muy bien el tono general del volumen, a pesar de ser claramente distópico y estar ambientado en una sociedad evolucionada de manera perversa. El segundo y último de la compilación, rompe completamente la línea general y por mucho que el autor se empeñe en defender su inclusión en este tomo en la apostilla final, en mi opinión tanto interés solo viene a demostrar que su aparición aquí es claramente cuestionable. Os dejo a continuación los títulos junto con una somera calificación el género.

  • Sonata sin acompañamiento / Scifi distópica
  • Un largo viaje para matar a Richard Nixon / Fantasía - trama contemporánea
  • La salamandra de porcelana / Fantasía - tradición clásica europea
  • Mujer media / Fantasía - tradición clásica europea
  • El bruto y la bestia / Fantasía - tradición clásica europea
  • La princesa y el oso / Fantasía - tradición clásica europea
  • La magia de la arena / Fantasía - tradición clásica Oriente Medio
  • El mejor día / Fantasía - tradición clásica europea
  • Plaga de mariposas / Fantasía - tradición clásica Oriente Medio
  • Los monos creían que todo era jolgorio / Scifi
Los relatos recogen toda la tradición de cuentos clásicos tanto europeos como de Oriente Medio siguiendo la estela de 'Las mil y una noches'. El planteamiento y desarrollo de los mismos se basa en un enfrentamiento maniqueo entre la bondad y la maldad, que evidentemente funciona a la perfección en este género. Princesas bellísimas y de corazón noble por un lado, príncipes codiciosos y crueles por otro. Gigantes bonachones y generosos que solo reciben burlas como pago a su altruismo. Padres viudos que se desviven por una hija que padece las graves consecuencias de un acto irreflexivo de su progenitor. Niños a quienes unos guerreros despiadados dejan huérfanos y se ven obligados a vagabundear buscando venganza. Para tranquilidad de todos, la lección moral final se puede considerar de validez universal y no está mancillada ideológicamente por las creencias religiosas reaccionarias de Card. De hecho las moralejas tienen un cierto poso budista en tanto en cuanto intentan hacernos ver la importancia de apreciar la vida tal cual es, con sus alegrías y sus desdichas, y que nos esforcemos siempre por buscar el amor y el perdón en contraposición al odio y el rencor.

No voy a negar que las historias me han sorprendido muy gratamente a pesar de que casi ninguna es el colmo de la originalidad y el desarrollo es bastante predecible. Pero a ver, que son cuentos que en su mayoría se podrían leer a los niños sin problema, basta tener en cuenta la intención para disfrutar de ellos. De hecho algunos me han emocionado bastante porque reflejan muy bien la basura a que se ve sometido a diario el ser humano por parte de sus congéneres y aun así, los profundos deseos de amor y aceptación que laten en nuestros corazones. La verdad es que el autor se podía aplicar las enseñanzas de sus escritos a sí mismo y dejar de ir pidiendo el recorte de libertades para los que no pensamos como él ni compartimos su credo religioso. Tenéis otras reseñas de este tomo en El cubil del Cíclope y La hora falsa. Los dos describen el argumento de todos los cuentos, el primero de manera muy extensa y el segundo mucho más brevemente.

12 ene. 2019

El honor perdido de Katharina Blum - Heinrich Böll

Colonia en carnavales de 1974. Katharina Blum es una joven de 27 años muy atractiva y trabajadora. Ha salido adelante ella sola con su esfuerzo personal tras una infancia bastante difícil. Tiene un empleo de jornada completa como asistenta doméstica en casa de una pareja acomodada de profesionales de mediana edad, los Blorna, donde es muy bien valorada y apreciada. Aun así, acepta trabajos esporádicos para ganar algo más de dinero y poder adelantar pagos de la hipoteca de su vivienda. Su madrina la invita a una fiesta de carnaval, donde se pasa toda la noche bailando con un joven al que acaba de conocer. Al final de la noche se van juntos a casa de K., él se marcha sin despertarla y cuando ella por fin lo hace, se encuentra con la policía en su vivienda. El joven desconocido resulta ser un atracador de bancos a quién se acusa además de asesinato. Katharina es interrogada por la autoridad y el PERIÓDICO inicia una campaña sensacionalista de descrédito de la joven, dejando de lado cualquier ética periodística y buscando únicamente el morbo y las ventas.

A pesar de ser con casi toda seguridad la novela más conocida de Heinrich Böll, nunca he mostrado mucho interés por El honor perdido de Katharina Blum porque había visto la adaptación a la gran pantalla de 1975, dirigida por Volker Schlöndorff y Margarethe von Trotta. Así que con esto me daba por satisfecho. Sin embargo es verdad que en algún blog que reseñaba el libro avisaban que existían diferencias entre ambos. Como es uno de esos títulos que han aparecido en mil colecciones con lo mejor de la literatura del siglo XX, me hice con una copia de segunda mano en alguna de mis ya habituales visitas a librerías de lance. Pues bien, tengo que dar la razón a aquella reseña que no recuedo dónde leí. La película capta muy bien el mensaje de fondo de esta obrita de Böll (y si digo obrita es por la extensión, no por que sea un título menor en su producción). Pero el tono, ¡ay, el tono! El tono de la película es exclusivamente dramático, mientras que la obra del Nobel alemán está llena de otros matices que por desgracia, se pierden en el celuloide. Y con eso no quiero decir que el film sea malo, que no lo es, sino más bien que el libro es muchísimo mejor y más rico. Y en seguida explicaré el porqué.

Dada la popularidad de esta novela, me parece casi inncesario hablar de los temas que toca. He leído una edición de El Círculo de Lectores que viene precedida por una introducción de José María Carandell en la cual se analizan brevemente las características de la narrativa de este autor y los acontecimientos que dieron lugar a este libro. Resulta más que evidente que el tema de fondo es una crítica despiadada de la prensa amarilla en general y más en particular, del Bild Zeitung (hoy conocido simplemente como Bild). El sensacionalismo, la manipulación, la tergiversación, en definitiva la falta de profesionalidad son marca de la casa. Y a persar de ello, ha sido uno de los medios de comunicación más influentes en el opinión pública alemana. A Böll no le tiembla el pulso por tanto a la hora de cuestionar el borreguismo de la sociedad, que enlaza con la línea editorial conservadora de dicho periódico. No solo no tiene pelos en la lengua, sino que además lo hace con una mezcla imposible de rigor analítico y humor. Porque si hay algo que me ha sorprendido, que en absoluto se refleja la película, son los certeros golpes de humor que aparecen a cada poco y que consiguen que, a pesar de la espantosa situación por que está pasando la protagonista, no te quede más remedio que reír por las disparatadas ocurrencias a que te enfrentas. La ironía y el humor absurdo, de los cuales la mayor exponente es Trude Blorna (conocida como Trude la Roja), ayudan a rebajar la tensión, aunque detrás de sus aparaciones se sigue notando la censura del escritor a la prensa como reflejo de una sociedad que antepone el beneficio económico a la dignidad.

El libro se articula como una novela criminal de capítulos muy cortos. Escrito con un estilo casi periodístico, el desenlace se nos da a conocer en las primeras páginas y a partir de ahí, Böll juega a su antojo con la información, la ambigüedad y la línea temporal para revelarnos los detalles justos que nos mantendrán en suspenso. No tanto para cononcer el qué, sino para mostrarnos el cómo. Resumiendo, una auténtica maravilla que vuelve a demostrarme por qué este autor está entre mis preferidos. Totalmente recomendada. Tenéis otras opiniones en Solo de libros, U-topía y Un libro al día.

9 ene. 2019

Sin City. El duro adiós - Frank Miller

Marv es un matón enorme y con una cara horrenda deformada por mil peleas. Una noche liga con Goldie, una chica espectacular que a todas luces queda completamente fuera de sus posibilidades. Cuando despierta tras una noche de alcohol y sexo con ella, la encuentra muerta a su lado. La cogorza que llevaba le ha impedido enterarse de nada de lo que ocurrió, pero ahora sí que puede escuchar a la policía a otro lado de la puerta de la habitación. Por descomunal que sea su resaca es consciente de que si vienen tan pronto a por él, es porque alguien ha dado un chivatazo. Es ese momento cuando nuestro hombre se propondrá encontrar al responsable de la muerte de Goldie, aunque se deje la vida en ello.

Que yo nunca he sido muy aficionado a los cómics ya lo he dicho más de una vez. Que en general mi aproximación al género ha sido desde las adaptaciones a la gran pantalla de títulos reconocidos, también lo he mencionado tanto como lo anterior. Así pues si he llegado a tomar contacto con el universo de Sin City, del hoy ya mundialmente conocido Frank Miller, ha sido gracias a la película homónima de 2005. Sin City. El duro adiós es la primera historia que creó aunque según el propio autor, cronológicamente sería la última (ver artículo en la Guía del cómic). En ella asistimos a una trama criminal que incluye todo, todo, todo lo que cabría esperar en el género negro y por desgracia resulta habitual hasta la extenuación. El antihéroe protagonista personificado en un delincuente curtido en mil batallas. Prostitutas asesinadas, prostitutas que son testigos accidentales de actos criminales, prostitutas que huyen y buscan refugio en una cama. Psicópatas crueles y perversos, policías corruptos, hombres todopoderosos que manejan los hilos de Basin City, la sórdida ciudad que actúa como telón de fondo y protagonista de lujo. Y todo ello regado de toneladas de acción y violencia, por supuesto.

A pesar de incorporar ciertos elementos puntuales contemporáneos en cuanto a algunos personajes, en realidad el guión no es nada del otro mundo. Un cliché pastiche de miles de historias similares que ya se han escrito con anterioridad. Sin embargo desde un punto de vista gráfico, el cómic es super original, algo que sin duda ha favorecido su éxito. Para empezar, la narración tiene una gran componente visual. Me atrevería a decir que el 50% de las viñetas carece de cajas de texto o bocadillos con diálogos, lo que le proporciona un ritmo muy cinematográfico. Por otro lado, Miller usa exclusivamente tinta negra en los dibujos (por lo menos en este tomo es así). Como prácticamente toda la acción transcurre de noche, suele dibujar las escenas en negativo, lo cual le permite imprimir un tono inquietante a toda la historia. Su técnica es muy depurada y se caracteriza por mostrar perspectivas imposibles o recortar las escenas para destacar en el elemento de mayor importancia. Algunas viñetas parecen juegos de percepción, ilusiones ópticas o una composición de op-art más propia de Bridget Riley. Tanto es así, que en ocasiones resulta difícil interpretar una escena tras lo que aparentemente no son más que un conjunto de manchas negras cruzadas por líneas blancas. Pero cuando lo consigues, no te queda más remedio que reconocer el mérito al autor. Tenéis más de reseñas de este cómic ya clásico en Koukyou Zen y Anika entre libros, aunque esta última apenas son un par de frases para alabarlo.

6 ene. 2019

Cuentos fantásticos/2 - Richard Matheson

Hay un total de 43 relatos cortos en Cuentos fantásticos/2, el segundo volumen publicado por Gigamesh que compila la gran mayoría de cuentos fantásticos/de horror/ciencia-ficción del archiconocido Richard Matheson. Y es que al contrario de lo que pensaba, todavía hay algunos más, pero no han sido incluidos a petición del propio autor. En este caso los textos datan del periodo 1955-1971; si queréis conocer los detalles de la producción os recomiendo que echéis un vistazo a la ficha del libro en La Tercera Fundación.

En el primer tomo la ciencia-ficción ganaba por goleada, pero en este su aparición es anecdótica y la mayoría de ellos encajan más bien en temáticas fantásticas y de terror, ya sea con elementos de thriller, novela negra, o humor. Como novedad y debido a que en este periodo Matheson vendió algunos cuentos a la revista Playboy, imagino que nadie debería sorprenderse de que incluya también contenido para adultos: lenguaje subido de tono, descripción de escenas de sexo, adulterio, etc. De nuevo la extensión de los cuentos no suele superar las doce páginas más o menos. La mayoría son mucho más cortos y al abundar los diálogos, se leen en seguida. Por mucho que las 500 y pico páginas impresionen en volumen y peso, se termina en nada de tiempo.

Me temo que el nivel me ha parecido bastante, bastante más bajo que el del primer tomo. Para empezar muchos de ellos son difícilmente encajables en los géneros que estamos manejando. Se trata de historias que se desarrollan en un contexto cotidiano y tienen cero elementos fantásticos, y no obstante, logran llevan a sus protagonistas a situaciones extremas. Quizás sea ese el único mérito que tienen, aunque casi siempre resulte forzado mucho más allá de lo creíble. Para continuar, los que incorporan elementos de humor me han parecido simplones y sosainas a más no poder. Por no hablar de los cuentos con temática adulta, que son vulgares y violentos a más no poder. Si en Cuentos fantásticos/1 hubo dos que me impresionaron por su calidad, de este tomo lo único que puedo destacar es que he reconocido algunos que han sido adaptados a series de TV o al cine, como por ejemplo 'Pesadilla a 20.000 pies', que aparece en Twilight Zone: The Movie/En los límites de la realidad (1983) o 'Duelo', adaptada por Steven Spielberg en 1971 en Duel/El diablo sobre ruedas. Tenéis otras reseñas en Athnecdotario Incoherente y El biblionauta, donde tienen mucha mejor opinión que yo de lo aquí leído.

3 ene. 2019

Nicht beendet (2)

El segundo y el cuarto trimestre de 2018 han sido especialmente turbulentos en casi todos los ámbitos de mi vida. Eso ha provocado que mi umbral de irritabilidad descendiera casi a cero, de ahí que no haya aguantado la lectura de libros que en condiciones de mayor calma quizás no me hubiera importado acabar pacientemente. Como resultado de toda esta inestabilidad, impaciencia e inapetencia, resulta que el año pasado no terminé de leer un total de siete novelas, cuando en toda la vida anterior del blog solo había dejado sin terminar dos. Aquí dejo unas breves notas sobre los dos que me faltan para completar los siete abandonos del 2018:

Tengo pendientes en casa varios libros de Louis-Ferdinand Céline. Como Cartas de la cárcel es el más manejable, intenté leerlo sin demasiado éxito. El principal motivo para renunciar a hacerlo es que el contenido no es precisamente unas castañuelas. En esos días mis problemas propios y mi decaimiento personal me bastaban y me sobraban para arrastrarme por el fango anímico. Así que decidí rápidamente que no era el momento de zambullirme en un drama de ese calibre. Colaboracionismo con los nazis, revanchas de los vencedores, incertidumbre ante una reclusión en prisión y una posible condena a muerte, enfermedad, ostracismo. No es que mi situación fuera en absoluto comparable a la del autor francés, pero desde luego no me apetecía vivir una desgracia de prestado, sobre todo sabiendo que fue real. ¿Volveré a intentarlo? No estoy muy seguro. Lo cierto es que me parece que este libro tiene más interés morboso que literario. Pero bueno, ahí sigue esperando en alguna estantería, así que, ¿quién sabe?

Hace mil años (5/9/2017), el ínclito Tongoy subió una reseña muy favorable de El archivo de atrocidades, de Charles Stross. Tanto es así, que ratificaba la nota editorial que lo etiquetaba de "fascinante combinación de techno-thriller de espionaje, comedia y horror lovecraftiano". Como en mi biblioteca pública de base no lo tenían, un  año después me decidí a tomar contacto con este autor a través de otro de sus libros: Accelerando. El hecho de que fuese una colección de relatos cortos relacionados entre sí inclinó la balanza a su favor. Leídas apenas treinta páginas mandé al garete al libro, a Stross y por supuesto a la balanza, por su más que evidente calibrado defectuoso. La peste a cyberpunk facilón a la que tuve que asistir ya solo en el primer relato fue suficiente para no querer saber nada de hackers, inteligencias artificiales rusas y la red global de datos durante al menos un par de siglos. Para cuando me apetezca leer algo de este subgénero ya tiraré de algunas novelas de William Gibson que andan por casa. Será más de lo mismo, pero al menos me voy a una de las fuentes originales.
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