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29 nov 2021

Un mundo devastado - Brian W. Aldiss

En un futuro no especificado pero no demasiado lejano (dos o tres siglos por delante), el ser humano ha agotado prácticamente todos los recursos naturales de la Tierra. La alimentación ha sufrido el mayor impacto del desastre ecológico, con la agricultura siendo incapaz de proveer comida para los más de 24 mil millones de habitantes. La brecha socioeconómica es abismal y los gobiernos se han vuelto totalitarios, redactando una gran cantidad de leyes que reprimen a los ciudadanos más pobres. El objetivo es que a la larga todos se vuelvan delincuentes y se les pueda condenar a la principal actividad que garantiza la supervivencia: labradores forzados que cultivan la tierra. Knowle Noland fue uno de ellos, pero se unió a un grupo de Viajeros, unos nómadas que viven al margen de la sociedad. Cuando son atrapados, traiciona a su líder, así que recibe un trato de favor por su delación y empieza a trabajar como tripulación de un carguero atómico. Cuando el barco del que ha terminado siendo capitán encalla en la costa de África en una misión comercial, se verá envuelto en una trama política destinada a desestabilizar este continente, cuya importancia para el sostenimiento del resto del planeta es esencial.

Un mundo devastado es una novela de ciencia-ficción que a pesar de datar de 1965, resulta impactante por tratar un problema de lo más actual: el agotamiento de recursos naturales por el abuso continuado del hombre. No es la única distopía que baraja un escenario de desastre medioambietal que conduce a un futuro y una sociedad que convierten en un infierno la vida en la Tierra (quizás la más conocida sea El rebaño ciego de John Brunner). Sin embargo el texto salido de la pluma de Brian W. Aldiss no le queda a la zaga y destaca además por sus características propias.

En primer lugar, la novela de Aldiss condensa una trama hilada a la perfección en apenas 250 páginas. Como contrapartida nos encontraremos con personajes muy poco definidos que podrían haber dado mucho más juego en una narración más extensa. También hay que admitir que la acción transcurre quizás demasiado rápido. Sin embargo ninguno de estos dos inconvenientes se deja notar demasiado porque el autor británico va desplegando la acción a través de diferentes líneas temporales que saltan hacia adelante y hacia atrás, revelando en cada quiebro datos de interés para entender la historia y con un ritmo que engancha al lector sin remedio. Por otro lado, a pesar de esta aparente brevedad, la ambientación distópica es excelente: los abusos a que se somete la población, la devastación de la superficie terrestre o las enfermedades causadas por la malnutrición crónica consiguen transmitir un ambiente asfixiante y demoledor. Finalmente, hacer que África se vuelva la única espereanza de la supervivencia en el planeta es un golpe de efecto originalísimo. Al conceder tanto poder a ese continente, se paga un justo tributo (literario) a la constante explotación que sufre y siempre ha sufrido en beneficio del mundo occidental. Y sin dar demasiados detalles porque revelaría elementos clave de la trama, hay un mensaje fatalista y anti-antropocentrista de una profundidad imbatible, que por su belleza sin duda emocionará a todos los simpatizantes del pesimismo filosófico.

A pesar de los descalabros, vuelvo una y otra vez a la obra de Aldiss porque cuando es bueno es capaz de crear historias sublimes de una originalidad insuperable. Con ésta queda bien claro por qué su nombre aparece en todas las listas de autores representativos de la 'New wave'. No solo porque incluya temas habituales en el subgénero, sino porque el desánimo y la desesperaza con que se aborda la resolución no pueden estar más alejado de lo que venía siendo el género en las décadas anteriores. Es algo digno de admiración que tiene como consecuencia que estemos ante una novela terriblemente actual a pesar de llevar escrita más de 55 años. Incluso los pocos elementos tecnológicos prospectivos que se incluyen y que tienen cierto peso en la trama (unas unidades antigravitacionales), han envejecido estupendamente, ya que la ciencia sigue sin haber desarrollado nada al respecto, con lo cual no han podido quedar anticuadas. En definitiva, un libro excelente que he disfrutado al 100% y que me convence para seguir insistiendo con este autor británico.

25 ago 2020

A cabeza descalza - Brian W. Aldiss

Kuwait bombardeó todas las naciones desarrolladas con bombas APQ. Bombas Aerosoles Psíquico-Químicos. Así estalló la Guerra de las Cabezas Drogadas, sin declaración oficial previa. Colin Charteris es un oficial de la ORANUR que trabajaba en un campo de refugiados en Italia pero acaba de ser destinado a Inglaterra. Cuando le conocemos está ya en Metz, en el noroeste de Francia, rumbo a las Islas Británicas. Francia se declaró neutral, así que los efectos alucinógenos de las APQ no se han hecho notar en la población. Sin embargo nada más desembarcar en Dover, Charteris empieza a sufrir alteraciones en la percepción y la conciencia, resultado de la alta concentración de drogas psicodélicas existente en el país, el primero en ser atacado.

A cabeza descalza es una novela de ciencia-ficción tremendamente original y compleja. Tan original y compleja que solo se puede entender como una propuesta de literatura experimental, muy en la línea de El almuerzo desnudo, La máquina blanda o Nova Express de William S. Burroughs, o La exhibición de atrocidades, de J.G. Ballard. Brian W. Aldiss nos sorprende con un texto dividido en tres partes cuyo carácter innovador, a la par que lisérgico, avanza a medida que los alucinógenos hacen mella en la psique del protagonista. Tras un inicio que despista por su linealidad y adscripción a un esquema formal totalmente convencional, la imaginación y creatividad del autor británico se van desbordando poco a poco, generando una historia que descoloca, desconcierta y desubica al lector. Con esto quiero decir que la lectura es cualquier cosa menos fácil. La propuesta de Aldiss pasa por trasladar al papel la experiencia de dislocación psicológica provocada por los estupefacientes que hay en el aire. Su principal estrategia consiste en acuñar neologismos mediante la combinación de palabras. Acelestrozado, catarachas, plastinados, salpisemen, estuniña, desnucidez, recovecoños, carnicias. El texto se nos presenta como un flujo de conciencia, pero de una conciencia profundamente alterada. Los párrafos se componen de frases en las cuales los únicos elementos reconocibles sin esfuerzo son los artículos. Sin apenas signos ortográficos. No hay casi comas, ni puntos excepto para pasar al siguente párrafo. Tenemos que sincronizarnos con en el ritmo de pensamiento para poder encontrar algo de sentido a ese galimatías, unas mezclas muy elaboradas de esos neologismos que incorporan sustantivos/adjetivos/verbos/adverbios en todos y cada uno de los elementos del discurso. Por cierto que vaya reto para el traductor, en mi opinión ha hecho un excelente trabajo.

Pero no quedan aquí las propuestas de Aldiss para vapulear nuestros anquilosados esquemas mentales. Como ya hiciera Burroughs en las obras mencionadas anteriormente, el británico repite ciertas construcciones, que aparecen en diferentes contextos y por boca de cualquier personaje. Cactus de Navidad. Un color negro, el más parecido al marrón. Animales nuevos. Un perro con corbata roja. Esto le permite establecer una suerte de hiperenlaces textuales que se cruzan por toda la narración y ayudan a desubicar al lector, al enviarlo de un lado/momento a otro. Hay también una atracción enfermiza por la velocidad, los coches, las autopistas y los accidentes de tráfico. Esta referencia tan ballardiana a una sexualidad retorcida se suma a una obtusa pero innegable presencia de las diferentes visiones del sexo en toda la novela. Desde las más convencionales y castrantes, con infidelidades, celos y parejas excluyentes sucesivas, a veladas incursiones en la homosexualidad y prácticas de Dominación/sumisión. Por último, cada capítulo finaliza con una serie de poesías que resumen todo lo expuesto en el mismo. Tras enfrentarnos a un texto tan difícil de asimilar, la relativa sencillez de las mismas te deja aturdido porque unas pocas estrofas sirven para dar sentido a lo que has leído.

Estamos ante un libro totalmente fuera de lo común. Ha habido momentos en los que he estado bastante perdido, no voy a engañar a nadie. El problema es que he tardado en entender que resulta mucho más accesible sin tratar de descifrar el significado exacto de cada párrafo, frase o término. En realidad y de forma inesperada, las ideas que pretende transmitir cobran (cierto) sentido globalmente si lo leemos a un ritmo natural. No importa que haya palabras extrañas, al fin y al cabo esos cócteles léxicos y gramaticales se componen de términos y estructuras que son reconocibles de manera inconsciente. En fin, no es una novela para recomendar a cualquiera, pero es uno de los ejemplos de literatura experimental más interesante y reconfortante con que me he topado hasta ahora.

3 jul 2020

La bóveda del tiempo - Brian W. Aldiss

Hoy volvemos a tener a Brian W. Aldiss en Das Bücherregal. A este paso pronto va a entrar en el top five de los autores más leídos del blog. Todo por lo fácil que es conseguir libros suyos en el mercado de segunda mano y esa incapacidad que tengo de reprimir mis impulsos consumistas en cuanto entro a alguna tienda Re-Read. Y si dijéramos que su obra es la hostia, pues todavía se puede entender, pero como poco se puede calificar de muy irregular. Que sin ir mas lejos es el caso de La bóveda del tiempo. Se trata de una recopilación de once cuentos que trancurren en la Tierra en un periodo que abarca unos cuantos millones en el futuro. Todos ellos están vagamente relacionados (muy vagamente, ojo), y como tema de fondo trabajan las diferentes vías de evolución del ser humano para transformarse en una nueva especie que deje atrás al homo sapiens. Aunque esta percepción de globalidad es más una intención que una  realidad, y solo viene a reflejar el deseo de encontrarle sentido a este conjunto de relatos cortos.

Hay algunas buenas ideas, no me malinterpretéis. Más aún si consideramos que los relatos son de finales de los 1950s (ver detalles en la ficha de la Tercera fundación), y uno esperaría los enfoques habituales en la ciencia-ficción de aquellos años. Tenemos mutantes, invasiones alienígenas y robots; sí, todo muy fifties, pero el tratamiento que les da el autor británico es muy original y se sale de lo convencional. Algunos cuentos muestran contextos distopicos y/o post-apocalípticos a los que hay que reconocerles el mérito y que parecen adelantar lo que en muy pocos años nos vendría con la New Wave: control de natalidad, catástrofes ecológicas, el lenguaje como herramienta que facilita la evolución humana, etc. A estos aspectos a los que me he aferrado para buscar el interés se contraponen por desgracia textos dífíciles de comprender, inconexos y muy antropocéntricos. Tanto es así que en tan solo un par de millones de años, la Tierra, pasa de estar excluida de una suerte de federación de planetas de toda la galaxia por su bajo nivel de desarrollo, a convertirse en la capital de la misma. Aunque las cosas como son, el último relato corrige el error que concibe al hombre como eje sobre el que gira el universo para presentarnos la especie que lo sustituirá en forma de un humanoide que, ¡sorpresa! ¡tiene una alimentación 100% vegetal! Aldiss incluso menciona expresamente a través suyo lo ilógico que resulta depender de la carne de animales para nutrirse.

De todas formas la impresión que me ha dejado el libro es muy mala. Tres tontunas inesperadas que me han parecido simpáticas no compensan este despropósito. Y no estoy muy seguro de que podamos culpar exclusivamente al autor británico por ello. La traducción de la edición de Caralt que he leído es pésima. La estructura de las frases es enrevesada, los términos elegidos suena mal, los intentos de transmitir cierta intención poética fracasan estrepitosamente. Por momentos el texto se vuelve incomprensible y la lectura agónica. Y a eso hay que sumarle las faltas de ortografía y las erratas, que no son pocas. En la ficha del la Tercera fundación señalan este problema y por su mejor traducción, recomiendan la edición de Veron, titulada El dosel del tiempo. Yo siendo más prudente sugeriría dedicar el tiempo a otra cosa, y si hay ganas de leer a este autor en formato corto, sin duda ir a por La estrella imposible.

6 abr 2020

Barbagris - Brian W. Aldiss

Estamos ante una de esas novelas de ciencia-ficción que parte de un planteamiento muy poderoso, pero cuya ejecución no está a la altura del mismo. La idea sobre la que se articula Barbagris es la de una sociedad que envejece y se aboca a la extinción porque el ser humano ya no puede reproducirse. El protagonista es Algernon Timberlane, más conocido con el apodo que titula la obra, y que a finales de los 2020s, con algo más de cincuenta años, es uno de los hombres más jóvenes que quedan en la Tierra. La historia se compone simplemente como un proceso de aceptación de este destino tan traumático. Para reforzar esta sensación, la narración se adereza con alguna que otra reflexión sobre el caríz dramático que ha tomado la historia de la humanidad y la redención que suponen los niños. La asimilación de la suerte de la especie se llevará a cabo durante el viaje que Algy y sus acompañantes emprenderán rumbo a la costa a lo largo de la cuenca del Támesis.

A pesar de la carencia de un verdadero conflicto y que el trasfondo de la obra se limita a una serie de pruebas psicológicas con alguna que otra aventura intrascendente (en ese sentido me ha recordado a Invernáculo), hay aspectos en la novela que no están mal. En primer lugar Brian W. Aldiss hace una estupenda labor de ambientación post-apocalíptica. Guerras, atomización de la sociedad, vuelta a ciudades-estado regidas por dictaduras, retorno a grupos tribales establecidos en pequeños núcleos rurales. Y la naturaleza que se apodera de todo una vez paralizada la actividad industrial y concluído el dominio del hombre. La exposición de las terribles condiciones de vida a que se ven sometidos cuando se pierden las comodidades de la civilización también ayudan a ponernos en situación: hambre, frío, enfermedades. Sin duda esta es la parte más destacable en mi opinión. El autor británico hace también muy buen trabajo a nivel técnico, alternando el desarrollo principal a finales de los 2020s con flashbacks en que nos va revelando cómo ha sido la vida de Barbagris desde que se produjo aquel terrible acontecimiento. Por cierto que desde un punto de vista hard/científico, el desastre nuclear está bastante bien trabajado y al tratarse de un libro escrito a principios de los 1960s, permite que nos hagamos una idea del nivel de paranoia que conllevó la Guerra Fría. Sin embargo y por no dar una idea equivocada, no esperéis un Children of men (Alfonso Cuarón, 2006), sino algo mucho más aburrido.

23 ago 2019

Grobe Zusammenfassung (6)

Recordando que hace años tomé por costumbre leer algún tomo de ciencia-ficción de la colección Libro Amigo de Bruguera durante los meses de agosto (ver reseñas del 2010, 2011, 2012 y 2013), he decidido darme una tregua en mi campaña de lectura preferente de autoras para retomar esa afición al género en pleno estío. Algo que ha venido provocado en parte por la visita a una tienda Re-Read en donde conseguí un buen puñado de clásicos descatalogados por dos duros. Así que tenéis a continuación el resumen de lo leído; como viene siendo habitual desde hace ya demasiados meses, se trata de una cosina rápida y sin mucha profundidad.

Nova Express, de William S. Burroughs. Un ejemplo más de la técnica cut-up que tanto gustaba a este autor y con la que ya me había topado en La máquina blanda. Este método de deconstrucción y destrucción de la gramática y el lenguaje hace que el texto sea bastante ininteligible la mayor parte del tiempo, las cosas como son. Ahora que momentos sublimes también los tiene, partes que brillan con luz propia y parecen saltar de las páginas después de un terremoto que se ha encargado de destrozar por completo la narración. No son muchos (al menos yo no he descubierto muchos), pero te hacen pensar que este libro, que parecía un despropósito, es mucho más que esas aparentes frases inconexas. Por otro lado calificar a esta obra de ciencia-ficción es bastante atrevido; es verdad que tiene elementos típicos del género (exoplanetas, extraterrestres, etc.), pero que nadie espere una trama reconocible.

Los oscuros años luz, de Brian W. Aldiss. El autor británico, que falleció hace ahora un año, no deja de sorprenderme. Igual escribe libros absolutamente irrelevantes (Enemigos del sistema, Criptozoico, Invernáculo), que se desmarca con este increíble alegato anti antropocentrista que no hace sino exponer las grandes miserias que caracterizan al ser humano como especie. Para ello desarrolla el primer contacto del hombre con una especie extraterrestre inteligente. El hecho de que estos seres recién descubiertos no encajen en su cuadriculada concepción de la realidad (no solo por su aspecto físico, sus hábitos o su tecnología, sino por no adaptarse a la concepción humana del término "inteligencia"), provoca el desprecio habitual del homo sapiens por el diferente, por el otro. Lo cual naturalmente lleva asociado dosis masivas de crueldad y sadismo. Maravillosa por cierto esa caracterización del planeta Tierra devastado por la superpoblación y el colapso medioambiental, así como del comportamiento del ser humano, que no contento con haber arrasado el planeta donde surgió, se dedica a destruir el resto de planetas habitables que se va encontrando por el universo. Hay tantos y tantos autodenominados científicos e intelectuales que deberían tomar nota...

Los hijos de nuestros hijos, de Clifford D. Simak. Bajo una capa muy espesa de ciencia-ficción (refugiados a través del tiempo procedentes de un futuro no demasiado lejano del que deben huir por una invasión alienígena), se oculta en realidad una novela de ficción e intriga política que nos muestra la reacción de los gobiernos de la Tierra ante una catástrofe humanitaria de características tan poco habituales. Es muy ligera, tanto en el fondo como en la forma, y además breve. No creo que pase a los anales del género por su profundidad, pero por lo menos tiene el mérito de haber descrito una forma de vida extraterrestre que parece fuente de inspiración directa para los aliens cazadores de la saga Predator.

Retorno de las estrellas, de Stanisław Lem. Esta es una de esas novelas que justifican la fama del autor polaco dentro de la ciencia-ficción. Se trata de un análisis del desfase temporal que sufren unos viajeros espaciales tras volver a la Tierra después de una misión de exploración del espacio realizada a velocidades próximas a la de la luz. Lo que para ellos han sido apenas diez años, en el planeta azul ha supuesto más de un siglo. Lem expone los conflictos entre pasado (representado por los cosmonautas) y futuro (una sociedad humana que ha evolucionado), desde un punto de vista social y psicológico. Evidentemente estamos ante un texto de maracada carga filosófica, aunque el desarrollo es muy sencillo y accesible, cosa que no suele ser habitual en su obra y que es de agradecer. Se trata de una obra que cuestiona el antropocentrismo, lo cual no extrañará a quien ya conozca a este escritor, pero hay un giro de tuerca adicional y no solo nos revela lo limitado que es el ser humano, sino que también se ponen entredicho dos de los grandes bastiones que han provocado su endiosamiento: la ciencia y el afán de progreso. Eso sí, Lem vuelve a desvariar con las descripciones del mundo futuro en la Tierra, con paisajes inefables y estructuras inconcebibles. Sin duda demuestran su imaginación, pero en realidad no aportan absolutamente nada a la trama. Aun así, se trata de otra lectura más a recomendar a esos mismos científicos e intelectuales a quienes sugería acercarse al libro de Aldiss de un poco más arriba.

24 jun 2018

La estrella imposible - Brian W. Aldiss

Mi relación con Brian W. Aldiss ha sido bastante irregular a lo largo de estos años. De los cinco libros suyos que llevo en mi haber, excepto por la honrosa excepción que supuso Los superjuguetes duran todo el verano, el resto me ha parecido prescindible. Cada uno por sus propios motivos. Sin embargo todas las referencias a este autor indican que es un personaje clave en la Nueva Ola británica. Su nombre aparece siempre en las listas de representantes de ese movimiento literario junto con otros escritores a quienes tengo en mi Olimpo particular: John Brunner, Thomas M. Disch, James G. Ballard. Así que supongo que no había perdido la esperanza, con lo cual cuando ví La estrella imposible en Bibliostock de saldo por 2,50€ no me lo pensé demasiado. Y menos mal, porque esta antología de relatos cortos es, con diferencia, lo mejor que he leído de Aldiss hasta el momento.

El volumen incluye un total de catorce cuentos escritos entre 1955 y 1965 (los títulos y demás detalles se pueden consultar en La tercera Fundación). Todos caen de lleno en el terreno de la ciencia-ficción  y derrochan imaginación, genio y unos argumentos que efectivamente entroncan claramente con las temáticas habituales de la New Wave. Los protagonistas de los mismos experimentan diferentes formas de horror en contextos propios del género pero que en el fondo son resultado de la mezquina y perversa conducta humana. Por más que aparecan tecnologías que logran proezas hoy en día inconcebibles o que las historias se desarrollen en mundos y tiempos muy alejados de los que conocemos, en realidad el conflicto se basa siempre en el hombre y sus miserias. Hay distopías provocadas por desastres medioambientales, regímenes totalitarios retorcidos más allá de lo concebible, tenemos textos post-apocalípticos que muestran el triunfo de las máquinas sobre la humanidad, dramas desasosegantes producto de la exploración espacial, y viajes en el tiempo o invasiones alienígenas que convierten las vidas de los personajes principales en un infierno.

A muchos de los cuentos compilados se les puede aplicar con toda propiedad el adjetivo ballardiano, lo cual es garantía de éxito en esta casa. Mi sorpresa al comprobarlo ha sido mayúscula porque no conocía a nigún otro autor que hubiese logrado imprimir a su obra las características que hicieron de Ballard merecedor de un calificativo basado en su apellido. Aunque una cosa debe quedar clara: no hay sensación de plagio o imitación. Se trata de narraciones totalmente originales que desarrollan algunas de las preocupaciones comunes en la obra de su compatriota, pero siempre desde una perspectiva personal. Por otro lado supongo que a nadie sorprenderá que el tono general sea muy pesimista y desesperanzador. No hay finales felices, antes al contrario: todos acaban con un mensaje de desconsuelo que por lo menos a mí, me deja un sabor de boca inmejorable. Por fin he terminado de convencerme de que Aldiss, tuvo el talento necesario como para que su obra trascendiera. Si no siempre, por lo menos las veces necesarias y suficientes. Una auténtica maravilla, si solo vais a leer un libro de este escritor, mi recomendación es que sea éste. Tenéis más reseñas en Bibliófago y en Un poco de casi todo.

10 nov 2017

Los superjuguetes duran todo el verano - Brian W. Aldiss

Los superjuguetes duran todo el verano y otras historias del futuro recopila un total de 21 relatos cortos de Brian W. Aldiss. Se usa como reclamo del volumen el título que sedujo a Stanley Kubrick y tomó como inspiración para una película que él no llegó a rodar por mil y una desavenencias con el propio Aldiss, a quien encargó el guión. Tras la muerte de Kubrick y con todos los derechos sobre la idea original vendidos desde hacía tiempo, fue Steven Spielberg quien lo llevó a la gran pantalla en 2001 bajo el título A.I. Artificial Intelligence (cuyo resultado deja muchísimo que desear, en mi humilde opinión). Todo esto lo explica el escritor británico en un prólogo muy interesante que detalla los vaivenes de su relación con el cineasta, a quien en un momento llega a calificar indirectamente de genio de hábitos mezquinos.

A excepción del cuento que da título al libro, que data de 1969 (podéis ver la lista completa en la ficha de la Tercera Fundación), el resto de relatos cortos incluídos está escrito entre finales de los 1990s y principios de los 2000s. La diferencia en las tramas y temáticas abordadas respecto a todo lo que había leído anteriormente (casi todo relatos de principios de 1960s), es abismal. Este tomo se compone de ficciones distópicas y utópicas que en textos muy breves, desarrollan cuestiones sociales, filosóficas y éticas. Ateísmo y ciencia frente a religión y mitos. Los excesos de la sociedad de la información y de los mass-media. Desastres medioambientales causados por la mano humana y la necesidad de desarrollar una conciencia ecológica. Las miserias del antropocentrismo. El vegetarianismo y los derechos de lo animales como paso necesario en el progreso humano, etc. Si Eumeswil de Ernst Jünger me pareció un ensayo novelado, podríamos decir que estos cuentos son ensayos desarrollados en formato breve.

A medida que comprobaba los temas que se iban desgranando en cada título, me iba quedando más atónito. Y por supuesto más encantado, que ya me tocaba reconciliarme con su obra. ¡Por fin puedo recomendar un libro suyo! No obstante hay quien no piensa como yo: "decadencia literaria" o "permanente estado de caída libre" es lo más amable que dicen sobre el británico en Bibliópolis en relación a esta compilación. En el Sitio de Ciencia-ficción no se quedan atrás y piensan que menos el que lo titula, "los relatos que integran esta antología van de lo regular a lo pésimo". Y yo que me pregunto: ¿cuáles son esas obras maravillosas de Aldiss de las que todo el mundo habla? Porque hasta llegar a éste, yo no he visto nada de interés en su obra. Nada. Nichts. Rien de rien. Es para quedarse a cuadros.

30 ago 2017

Criptozoico - Brian W. Aldiss

A finales del siglo XXI los viajes en el tiempo son habituales, gracias al descubrimiento tan solo dos décadas antes del concepto de submente/sobremente a cargo del doctor Wenlock. Estos viajes no necesitan de ninguna tecnología, sino tan solo de la activación de ciertos estados alterados de conciencia con la ayuda de una droga psicoactiva, el CSD. Una de las particularidades de dichos desplazamientos es que solo se pueden realizar a épocas muy remotas, siendo imposible -al menos por el momento- desplazarse a periodos en los cuáles la humanidad ya estaba sobre la faz de la Tierra. Edward Bush es un artista especialmente hábil a la hora de desplazarse por el continuo de tiempo que trabaja para el Instituto Wenlock . Tras una última estancia de más de dos años explorando pretéritas eras geológicas, regresa a su presente en 2093 para encontrarse con que una dictadura militar ha tomado control de su país debido a graves conflictos económicos y sociales derivados, precisamente, del auge de los viajes en el tiempo. El nuevo gobierno quiere contar con sus singulares destrezas para hacer frente a una corriente disidente que amenaza con desmontar los conceptos más básicos de la realidad sobre la que se fundamenta la existencia humana tal y como la conocemos.

Unos días atrás falleció Brian W. Aldiss, el viernes 19/08/2017 para ser exactos. Elogiado como uno de los grandes autores de la New Wave británica, yo hasta el momento no había conseguido leer nada suyo que me hiciera alinearme con esa opinión. Así que cuando me enteré de su óbito me propuse intentarlo de nuevo. Hice un amago con A cabeza descalza, recomendada hace años por un conocido muy aficionado al género. Pero no era el momento para algo tan... er... digamos "experimental". Así que lo dejé a un lado rápidamente y me puse con otro de sus textos más conocidos, Criptozoico, que una vez terminado, puedo decir que tiene muchos elementos que lo hacen atractivo y que se pueden etiquetar como propios de la "nueva ola", pero que para mi desgracia, fracasa globalmente.

No voy a quitarle los méritos en ningún caso, pues hay que reconocer que todo el planteamiento de viajes temporales, con sus condicionamientos y características concretas es muy original. Tanto es así que por momentos he llegado a pensar que sirvió de inspiración a Ken Russell para  Altered states, (1980), conocida en España como Viaje alucinante al fondo de la mente. Los fundamentos científicos que los sustentan son muy endebles y dan un poco de lástima, pero bueno como se habla de física (entropía, efecto doppler, gases, etc.), de psicología (percepción, procesos cognitivos, etc.) o fisiología/psiquiatría (organización del cerebro, teoría freudianas, etc.), dan el pego. Si uno se deja llevar y no es demasiado exigente, encajan decentemente. Por otro lado los elementos distópicos consiguen dotar a la trama de una atmósfera opresiva y falta de esperanza muy bien lograda. También hay referencias puntuales al mundo del arte (no olvidemos que el protagonista realiza composiciones espaciocinéticas) bastante interesantes, que visualmente se adaptan muy bien con las sensaciones que se intentan transmitir mediante la espacialización del tiempo en que se fundamenta la novela. Entoces, ¿qué hace que la novela sea un fiasco? Pues nada más y nada menos que un error de manual que uno no espera de un supuesto maestro de la ciencia-ficción. Aldiss se mete en un berenjenal argumental de tres pares de narices del cual no va a conseguir salir con dignidad, así que pierde los papeles y recurre al deus ex machina para poner punto final a la narración. Y eso, en mi humilde opinión, es tomarle el pelo lector. Tenéis una reseña en el Sitio de Ciencia-Ficción, donde recomiendan la novela e interpretan positivamente el final como una "sorpresa" que espera al protagonista, y otra más en Kindlegarten, muy extensa y mucho más certera según mi experiencia personal con el libro.

18 ago 2015

Enemigos del sistema - Brian W. Aldiss

Otro volumen publicado por Edhasa-Nebulae que pillé por dos duros y que para mi sorpresa es lo mejor que he leído de Brian W. Aldiss hasta el momento. Enemigos del sistema es una novela de ciencia-ficción situada un millón de años en el futuro después del establecimiento el la Tierra del Biocom(unismo), un régimen utópico fundamentado en los principios de comunismo, pero que consiguió hacer reales las ideas de igualdad de todos los seres humanos (homo uniformis) mediante la aplicación de técnicas biomédicas, de ingeniería genética, etc. La trama transcurre en este aniversario tan lejano y tan difícil de concebir para la mente humana. Coincidiendo con las celebraciones, un grupo de próceres del sistema se dirige a pasar unas semanas de vacaciones al planeta Lysenka II. Habilitado recientemente para el turismo de las clases más privilegiadas en exclusiva, se sabe de su existencia desde hace más de un millón de años, cuando aún los sistemas comunista y capitalista se dividían la hegemonía política de la Tierra. Una nave exploradora procedente del bloque capitalista tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en dicho planeta, y no se volvió a saber de sus ocupantes. Así pues, el grupo de privilegiados turistas sale a hacer una excursión en autobús para visitar unas impresionantes cataratas y el último vehículo de la caravana sufre un accidente que parece provocado por unos extraños seres humanoides. La insólita fauna local pondrá en peligro sus vidas y cuestionará los conceptos que Biocom ha implantado en su pensamiento.

No voy a negar que en mi opinión, el planteamiento tiene fallos muy importantes. En el lado hard tenemos por ejemplo el viaje a velocidad hiperlumínica hasta el destino vacacional: 50.2 años luz que se despachan en 40 horas sin que a Aldiss le tiemble la mano. O la técnica del biodesvío, uno de los procedimientos médicos que hizo viable la implantación de esta utopía de comunismo biológico mediante la cual el neocórtex toma control del cerebro reptiliano y el límbico. Algo inconcebible y que tendría resultados catastróficos de poder llegarse a implantar, desde luego. O el absurdo choque tecnológico de viajar en autobús dentro de más de un millón de años. Por no hablar de cuestiones relacionadas con la evolución social y ética del ser humano; por ejemplo se deja entrever acertadamente que la dieta que sigue el hombre es vegetariana (o al menos se rechaza el consumo de carne a no ser en situaciones excepcionales), pero luego existen zoos que mantienen captivas exoespecies animales o se propone diezmar la vida autóctona de un planeta para adaptarlo a las necesidades del ser humano. En fin, que tras más un millón de años en el futuro el antroporcentrismo siga siendo práctica habitual a mi no me encaja, pero bueno, el libro no lo he escrito yo. De todas formas si prescindimos de estos fallos, la historia no está mal. Por un lado hay una crítica descarada al comunismo como sistema totalitario, con ideas tomadas directamente del IngSoc imaginado por George Orwell en '1984' (neolengua, propaganda institucional, delaciones y traiciones como estrategia de terror y control, etc.), y de 'Un mundo feliz' de Aldous Huxley (la desaparición de las estructuras familiares, gestaciones en úteros artificiales, sin mujeres ni embarazos de por medio, posterior crianza y educación de los niños en instituciones estatales específicas para ello). Por otro se fantasea con bastante coherencia sobre las estrategias de evolución/involución que provoca la adaptación al medio, por más que los resultados que nos presenta el autor sean del todo increíbles. Y hay también algo de aventura intrascendente pero que encaja muy bien globalmente. En fin, una novela corta simpática, que se lee en un rato y cuya impresión general es bastante buena. Tenéis más reseñas en Rescepto y CiFi Perú.

22 nov 2014

El Árbol de Saliva - Brian W. Aldiss

Voy a tratar de no enrollarme demasiado porque El Árbol de Saliva, una de las recopilaciones de cuentos de Brian W. Aldiss mejor consideradas si nos atenemos al breve resumen de contraportada, me ha parecido tremendamente mala, con un par de pequeñas excepciones eso sí. Los géneros que se tocan son variados: ciencia-ficción [CF], terror [T], fantasía [F], ensayístico [E]. La clasificación que he creado para ellos es: provoca vergüenza ajena [VA], se deja leer [DL], aceptable [A]. Allí voy:

  • 'El árbol de saliva' [CF][VA] Space invaders que aterrizan en una granja agropecuaria británica de finales del S. XIX y con su misteriosa tecnología mejoran el rendimiento de la misma para zamparse todo lo que allí se produce (personas incluidas, ¡qué espanto!). Como ocurre siempre que los humanos se convierten en ganado para los aliens, el narrador asume una perspectiva antropocentrista desde la cual intenta provocar horror en el lector ante tamaña barbarie. Lo indignante del caso es que se intente mantener la farsa incluso después de que el protagonista comente varias veces el profundo desinterés del ser humano por la posible inteligencia o sentimientos del vacas, cerdos o pollos. Este cuento (o novela corta) tiene un premio Nebula y todo.
  • 'Peligro: religión' [CF][VA] Aburrida historia de viajes entre universos paralelos con supuesta moralina antifanatismo religioso.
  • 'La fuente' [CF][VA] Aburrida historia de visitantes de otros planetas procedentes de civilizaciones muy avanzadas que llegan a una Tierra involucionada para no sé muy bien qué de los origenes de algo. O alguien.
  • 'Un hábito solitario' [T][A] Asesino psicópata londinense y sus motivaciones. Sorpresa agradable de terror psicológico.
  • 'Un placer compartido' [T][A] Otra historia sobre un asesino psicópata londinense (otro diferente) y sus temas de interés. Sólo salvo de la quema a estos dos.
  • 'Un papel a disfrutar' [T][VA] Un tipo misterioso que manipula a otro con complejo de víctima. Relato de terror psicológico que no consigue arrancar del todo y termina sin gracia alguna.
  • 'Leyendas de la constelación de Smith' [CF][VA] Aparentemente esto es un relato de ciencia-ficción en clave humorística, aunque lo cierto es que a mi sólo me ha provocado estupefacción y sí, vergüenza ajena. Existiendo libros como Diarios de las Estrellas de de Stanisław Lem, no me queda más remedio que preguntarme cómo alguien puede intentar vender este conjunto de tontunas como 'ciencia ficción en clave humorística'.
  • 'El día del rey predestinado' [F][DL] Relato histórico con pinceladas de fantasía sobre la derrota de un rey serbio ante los turcos. Nada del otro mundo pero no insulta al lector
  • 'Cuidados paternales' [F][VA] Relato de poco más de cinco páginas sobre algo relacionado con el instinto de protección (paternal) hacia una niña con minusvalía en la frontera de dos reinos.
  • 'La joven y el robot con flores' [E][DL] Cuento con pinceladas ensayísticas sobre qué es lo que hace que un relato resulte interesante. Intrascendente pero con cierta emotividad bien entendida.
En total y resumiendo, seis me han provocado vergüenza ajena, dos se dejan leer y dos son aceptables. Mi recomendación final es que más vale dedicar el tiempo a otra cosa que no sea leer este libro. En cuanto a las reseñas, en el Sitio de Ciencia-ficción han elegido como los peores los que yo he encontrado más interesantes y viceversa. No he encontrado más críticas sobre esta compilación en Google, claro que tampoco he pasado de la segunda página de resultados.

20 abr 2013

Invernáculo - Brian W. Aldiss

Invernáculo es una novelilla de aventuras totalmente intrascendente, sosa y sin gracia ninguna. Escrita como para adolescentes ávidos de acción sin ningún fondo ni preocupación por el argumento. El hecho de que tenga un premio (el Hugo de 1962 a la mejor colección de relatos cortos) hace que me cuestione profundamente el significado de los premios literarios.

La acción transcurre en la Tierra en un futuro muy, muy lejano, tanto que se ha detenido la rotación de la misma. Ello ha provocado que en el lado donde siempre brilla el sol, las plantas hayan pasado a ser los seres dominantes. Han evolucionado de mil formas, son móviles, son enormes, en su mayoría son agresivas y han diezmado el reino animal. Solo quedan algunos humanos involucionados que viven en pequeños clanes y han tenido que adaptarse a la vida en la ramas de los árboles; también hay algunos insectos mutantes hipertróficos mezcla de ésto y aquello. Así que en la novela (en realidad un fix-up de cinco relatos/novelas cortas, via Wikipedia) asistimos a las andanzas de un grupo de estos humanos, con la lupa puesta en Gren, un muchacho ya en edad fértil, hecho que en esa cultura le otorga un estatus especial por tener la capacidad de poder engendrar niños, algo difícil de encajar si consideramos que Brian W. Aldiss imagina una sociedad tribal matriarcal. Total que  la narración va dando tumbos, con gente muriendo aquí y allí, incidentes con extrañas bestias por un lado y por otro, viajes de norte a sur y de este a oeste, por tierra, mar y aire, etc. etc. Nada de lo cual, por cierto, tiene absolutamente ninguna importancia en la trama porque no hay trama, sólo un contínuo relatar correrías y peligros, ingenuos a más no poder en mi humilde opinión.

Al final al autor se le acaba el fuelle y la historia finaliza de la misma manera que se ha desarrollado:  insustancial, trivial, puerilmente. En lo que llevo de blog, solo recuerdo una novela tan absolutamente inane y penosa como ésta: Pensad en Flebas de Iain M. Banks, y casualmente ambas  venían recomendadas por dos amigos diferentes con un historial interminable de referencias en la ciencia-ficción. Para que te fíes de los amigos. Que conste que yo al Aldiss le tenía por uno de los popes de la New Wave, pero por lo que parece el título que me ocupa hoy es anterior a su vinculación a dicho movimiento. En fin, intentaré afinar más la próxima vez que aborde a este autor.

Tenéis más reseñas en Bibliópolis y Universo de Ciencia Ficción. La primera es bastante crítica; la segunda, es muy extensa y realiza un análisis extenuante de la novela, total para justificar lo injustificable.
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