23 sept. 2017

La pianola - Kurt Vonnegut

Tras la III Gran Guerra los EEUU han evolucionado a un supuesto estado utópico en que los trabajos rutinarios ya no son necesarios porque lo realizan máquinas. A nivel social existen dos clases que a nivel económico están muy diferenciadas. Por un lado una exclusiva élite de ingenieros y altos directivos del alto CI y vasta formación académica que se encargan de la optimización de procesos mediante la tecnología; sus salarios son astronómicos. Por otro el grueso de la población, que tiene cubiertas todas sus necesidades básicas con viviendas dignas dotadas de los mayores adelantos, seguro médico gratuíto, pensiones de jubilación, etc. Se mantienen ocupados con trabajos poco cualificados, que se reducen a dos áreas: el ejército o el Cuerpo de Reconstrucción y Reparaciones, apodado por ellos mismos como "Humos y Desastres". Sus salarios son vergonzantes porque claro, ¿para qué quieren el dinero si tienen sus necesidades básicas más que cubiertas por el estado? Paul Proteo es un brillantísimo doctor ingeniero de 35 años y director de la fábrica de Ilium, NY. Hijo de uno de los próceres de la nueva sociedad, ya fallecido, su carrera meteórica apunta a que en breve conseguirá una promoción a uno de los puestos más elevados en la cúpula política del país. Sin embargo aparece en escena su amigo y antiguo compañero Edward Finnerton, quien acude a Ilium a recibir un homenaje como uno de los artífices de la automatización de la gran fábrica de esa ciudad. Finnerton confesará a su amigo que ha renunciado a su actual puesto en Washington DC y está desempleado, pues tiene grandes dudas de que el progreso logrado con tanta tecnología sea lo que necesita el pueblo. En la zona obrera de Ilium los dos amigos entran en contacto con el reverendo James Lasher, quien desde la otra orilla socioeconómica se plantea exactamente las mismas cuestiones, consiguiendo despertar en Paul una conciencia socialque logrará desbaratar el futuro tan prometedor que tenía por delante.

Se suele clasificar a La pianola como distopía, pero tengo que admitir que me ha costado aceptarla como tal. La idea de una sociedad utópica en la que el trabajo alienante no existe porque lo realizan robots y sistemas automatizados me parece un ideal a perseguir. Sin embargo lo que viene a exponer Kurt Vonnegut es que ese despotismo tecnológico que gobierna los Estados Unidos ha decidido lo que es lo mejor para los ciudadanos sin tenerlos a ellos en cuenta. Y precisamente la necesidad de sentirse útil a la sociedad y ver reconocido el trabajo que realiza, por humilde que éste sea, es una característica intrínseca del ser humano. Así pues el conflicto entre la élite y los desharrapados se materializará en un movimiento de resistencia, que como es habitual en estos casos seducirá a una minoría de la selecta clase dirigente, e intentará hacer una revolución que devuelva la dignidad perdida con el progreso.

Mi resistencia a aceptar la novela como antiutopía viene provocada por cuestiones ideológicas. Son muchos los eruditos convencidos de que la eliminación del trabajo alienante junto con la implantación de una renta básica universal, favorecerían que trabajar no fuese una necesidad, sino una actividad a elegir solo si te aporta algo más enriquecedor a nivel personal que un mero sustento económico. Por otro lado, no puedo estar más en desacuerdo con la idea de realización personal mediante el trabajo, no porque piense que trabajar no puede ser fuente de satisfacciones personales, sino porque el modelo capitalista lo presenta como el único medio de lograrlas (un mensaje que sin duda resulta muy conveniente a las élites). Como efecto secundario, se convierte al desempleado en un paria y un inútil que se avergüenza de su condición. Cierto es que somos una especie social y que buscamos el reconocimiento de nuestros semejantes, pero pervertir esta caraterística humana para que solo se pueda satisfacer trabajando, conduce en la inmensa mayoría de los casos a la esclavitud asalariada. Consideraciones filosóficas al margen, no hay más que aceptar las reglas del juego según las dicta el autor para disfrutar del libro sin problema.

También inclina la balanza en favor de la distopía el uso envenenado que se da a la información y a la tecnología. Con una capacidad anticipatoria capaz de superar los vaticinios más disparatados ('La pianola' es su primera novela y data de 1952), el escritor norteamericano fue capaz de mostrarnos lo poderosos que pueden llegar a ser estos dos elementos como herramientas de control de la población. Aunque use dispositivos y terminología de mediados del S. XX, que a día de hoy solo se pueden encontra en museos de computación (fichas perforadas, cintas magnéticas, etc.) las cuestiones que plantea siguen estando plenamente vigentes. Los datos que el Estado tiene de cada individuo son capaces de anular su libre albedrío y condicionar su existencia, hasta tal punto que pocas opciones hay -al margen del suicidio-, si no está contento con su situación. Para tranquilidad de todos, en este aspecto no voy a discutir nada porque estoy totalmente de acuerdo.

A pesar de ser su primera novela, muchos de los rasgos habituales del estilo de Vonnegut se detectan con facilidad. Hay una crítica despiadada a la humanidad, pero a la vez se resiste a perder la esperanza y confia en que su bondad acabe por imponerse a sus miserias. También hay una subtrama humorística que ocupa el 25% del texto más o menos. El Sha de Bratpur está de visita oficial en USA y el Dr. Ewing Haylard del Dpto. de Estado será su guía en un tour que pretende mostrarle las maravillas logradas en la sociedad mediante la automatización de la producción y los servicios. Con ayuda de su traductor Khashdrahr Miasma, logrará evidenciar las deficiencas del mismo, provocando carcajadas desde el choche cultural.

Por ir terminando ya esta reseña que parece más bien un panfleto anticapitalista, resumiré diciendo que no me parece la mejor novela de Vonnegut, no solo por ciertos planteamientos que me parecen fallidos, sino también porque creo que se extiende más allá de lo necesario. Por ejemplo hay un montón de capítulos dedicados a la ridiculizar desde el sarcasmo la vida corporativa y el compromiso con los ideales de las empresas. No es que no sean interesantes, de hecho exponen la falsedad de las grandes multinacionales con un precisión que impresiona, pero no aportan nada a la trama y están metidos con calzador. De todas formas el libro está bien, lo que pasa es que si llegas a él desde sus títulos más famosos y reconocidos pierde chispa. Tenéis más reseñas en el Sitio de Ciencia-ficción, Crónicas literarias y Libros y literatura.

19 sept. 2017

Flinch (Horrorama Vol. 6)

Flinch es otro cómic que busca meternos el miedo en el cuerpo y que está enmarcado en la colección Horrorama de la editorial Recerca. Éste en concreto compila integramente los números 11 al 16 de la revista homónima original publicada por Vertigo Comics. Incluye un total de 18 historias breves de múltiples guionistas y artistas. Hay variedad de estilos de dibujo, eso sí todos en color, y temáticas de lo más diversas: terror gótico, psicópatas, fantástico/sobrenatural, científicos locos, etc.

Poco más que contar, probablemente esta va a ser una de las reseñas más escuetas de toda la historia de este blog. El cómic ayuda a pasar un rato ameno, pero ningún relato destaca por original ni impactante. Si les doy un aprobado es porque en general el apartado gráfico está muy, muy  cuidado. Podría repetir palabra por palabra todos los lugares comunes que utilicé en Horrorama Vol. 7 ("entrenimiento rápido e insustancial", "gustará a los amantes del género", etc), pero ¿para qué?

No he encontrado reseñas en la blogosfera de este comic-book en particular, pero Vertigo aglutinó en Flinch-Book one y Flinch-Book two los 16 números originales, que Norma Editorial publicó en español en tres volúmenes (ver Flinch 1, Flinch 2 y Flinch 3). Por aquello de daros una idea alternativa de lo que se trata, os dejo la reseña que hicieron del tomo primero en Agujero negro. En todo caso, y para que no se diga por ahí que no soy claro, en mi opinión se trata de una publicación a ignorar/olvidar.

15 sept. 2017

Hombre + Que viene Valdez - Elmore Leonard

En Hombre la acción se desarrolla tras meter juntos en una diligencia a personajes de lo más variopinto. El protagonista es John Russell, apodado "Hombre" (en español), un joven blanco de veintipocos años que se ha criado con los apaches, a quienes considera sus iguales. Tenemos también al doctor Favor, administrador de la reserva de San Carlos, y a su esposa; una chica de apenas 18 años que acaba de ser rescatada tras pasar un mes secuestrada por los indios; Henry Méndez, gerente de la compañía de transporte en diligencias y su ayudante Carl, este último el narrador de la historia; y apenas unos minutos antes de partir y con una actitud francamente sospechosa, se incorpora Frank Braden, un pistolero de maneras bruscas y ganas de montar bronca. En Que viene Valdez un soldado negro licenciado es acribillado a balazos por error al ser confundido con un desertor acusado de asesinato. Bob Valdez, el alguacil que acabó con la vida de ese probre desgraciado, se siente responsable de lo ocurrido y decide reclamar una ayuda económica para su viuda, una mujer india que además está a punto de dar a luz. Centra sus demandas de dinero en Frank Tanner, un acaudalado ganadero de pasado turbio, que fue precisamente quien confundió al fallecido con el desertor y por tanto, a ojos de la lógica y la justicia humana, responsable último de lo ocurrido.

Hoy toca programa doble con dos novelas (cortas) a cargo de uno de los maestros del infravalorado subgénero del Western: Elmore Leonard. Yo soy el primero en admitir que cualquier referencia a la temática del oeste me trae a la cabeza las novelas pulp que veía en los kioscos de mi pueblo cuando era un crío: publicaciones en formato bolsillo, papel y tintas de malísima calidad, cubierta ilustrada con la imagen  descolorida, ¡qué digo descolorida!, corroída por el sol, tramas simplonas de tiroteos varios en escenarios estereotipados, etc. En definitiva algo que a lo que nunca me acercaría voluntariamente porque no tiene nada que ver con mis intereses habituales. Sin embargo este verano La medicina de Tongoy ha hecho una defensa tan apasionada de la obra de este escritor que decidí darle una oportunidad, lo cual ha sido un acierto absoluto por mi parte porque me han encantado las dos.

Ambas historias exponen conflictos éticos que se desarrollan en un ambiente tan cruel y despiadado como el salvaje oeste a finales del S. XIX, más exactamente la zona fronteriza entre EEUU y México. Hay abusos de poder a espuertas, todas las formas de delincuencia que podamos imaginar, discriminaciones sin parar, humillaciones, torturas y amenazas para parar un tren. Es cierto que los personajes son muy maniqueos y bastante cliché, pero no importa lo más mínimo. De hecho es una característica muy efectiva para que sientas la indignación en las entrañas con rapidez. Los villanos son crueles, violentos, exhibicionistas y desalmados. Los héroes son discretos, íntegros, amables y compasivos. Y dado que no se hacen notar, a nadie se le ocurriría pensar que pueden ser mucho más hábiles con sus armas y que cononcen al dedillo las estrategias de supervivencia necesarias para mantenerse vivos en el desierto mucho mejor que los matones a quienes deben enfrentarse. Pero así es. Un gustazo, ¿a que sí? Unas tramas perfectamente compuestas, una prosa ágil y sin artificios y mucho, mucho enfrentamiento entre el bien y el mal que puede acabar bien o mal, pero que en todo caso entretiente, engancha y deja muy buen sabor de boca. Recomendado sin reservas. Más en La medicina de Tongoy, evidentemente, Escrito en el viento y la web de James Nava.

11 sept. 2017

Barba Azul - Max Frisch

Felix Schaad es acusado del asesinato de Rosalinde Zogg, una de sus ex-mujeres. En total ha estado casado seis veces, como seis fueron las esposas a quienes mató Barba Azul, de ahí que durante el juicio la prensa le apode con ese sobrenombre. Rosalinde Z. y el Sr. Schaad mantenían buena relación, y la actual esposa de este último sabía que la visitaba con frecuencia en su apartamento para charlar, ayudarle con los impuestos o cualquier otra bobada. Por cierto que Frau Zogg se ganaba la vida como prostituta de lujo, cosa que no ocultaba y era sabida por su entorno más cercano, que no parecía tener conflicto moral alguno con ello. Durante el proceso asistiremos al interrogatorio del fiscal, que tratará de indagar en los hechos ocurridos el sábado en que se produjo el crimen. Todo hace pensar que el protagonista ha bloqueado el recuerdo de lo que hizo en esa fecha, así pues serán principalmente los testigos quienes irán recreando la personalidad del encausado.

En Barba Azul se desarrolla de nuevo uno de los temas que más preocupó a Max Frisch, esto es, la construcción de la identidad del individuo. En ello influye los condicionamiento sociales por un lado (familiares, de pareja, legales, laborales, etc.), y las diferentes experiencias de cada uno de los posibles observadores que han tenido contacto con él, siendo estos dos aspectos los que empleará el autor suizo para narrar los acontecimientos.

Se trata de un relato corto de lectura muy rápida debido principalmente a que se estructura en numerosos diálogos entre el fiscal y los testigos. Como ya ocurriera con Mi o el viaje a Pekín, hay una parte importante de experimentación en el texto, ya que ni las indagaciones a los declarantes pretenden tener la rigurosidad que uno espera de un pleito formal, ni las reflexiones de Herr Schaad intercaladas intentan seguir un curso lógico con lo que se haya podido leer hasta el momento. Aunque la obra mencionada un poco antes me resultó convincente a pesar de sus peculiaridades, en esta ocasión me temo que me he pasado casi todo el libro pensando: ¿de verdad era necesario publicar esto? No hay apenas reseñas de esta novelita en la blogosfera, os recomiendo eso sí, que echéis un vistazo a la opinión de uno de mis habituales, La esquina de ese círculo, para que podáis comprobar qué dos impresiones más distintas puede causar un mismo escrito.

7 sept. 2017

La juguetería mágica - Angela Carter

Melanie es la mayor de tres hermanos que han tenido una vida llena de cariño y amor y con todas las comodidades, pero que pierden a sus padres en un accidente de avión cuando ella acaba de hacerse mujer a sus 15 años. Así que huérfanos y devastados por la tragedia, no les queda más remedio que mudarse con el hermano de su madre, el tío Philip Flower, con quien apenas mantenían contacto por estas cosas que pasan en las familias que las relaciones se tuercen y se rompen. De un precioso cottage en la campiña inglesa se trasladan a una oscura y fría vivienda en el sur de Londres, donde su tío tiene la tienda de juguetes tradicionales que fabrica él mismo en el sótano. El tío Philip es un individuo huraño, malhumorado, muy corpulento, de aspecto intimidatorio y pulsiones violentas que ignora deliberadamente la presencia de los tres críos en su casa. Por suerte para los pequeños, la esposa de éste, tía Margaret, y sus dos hermanos Finn y Francie (irlandeses y huérfanos desde pequeños también ellos tres), que viven también en esa incómoda y desapacible casa, harán su vida más agradable y les darán el afecto que necesitan para hacer más llevadera su existencia. De hecho Finn introducirá a Melanie en el mundo de los sentimientos de los adultos. 

La juguetería mágica es una actualización de los dramas de huérfanos que pasan de una familia feliz a un entorno desdichado, donde son maltratados por (en este caso) un pariente tiránico y agresivo que despreciaba a los padres de los pequeños. Y cuando digo "actualización" habría que matizar a algún momento entre mediados de los 1950s y mediados de los 1960s, aunque a la trama le faltan referencias temporales explícitas y es tan dickensiana que por momentos uno piensa que estamos en la Inglaterra victoriana, pero no es así; hay algunas menciones al arte-pop y al cine británico englobado en el Kitchen sink drama que ayudan a datarla con algo más de precisión. A mi la novela me ha parecido un pastiche espantoso de clichés del género. Sin gracia, o lo que es peor, con elementos que quieren darle un aire adulto, como todo el proceso de maduración de Melanie y sus primeras experiencias con el sexo, que resultan insoportables y pretenciosos, y que al combinarlos con los aspectos infantiles del argumento, resultan como el agua y el aceite: una mezcla imposible y que fracasa sin remedio. En muchas descripciones, sobre todo cuando la protagonista toma conciencia de su recién estrenado cuerpo de mujer y su sexualidad, o bien cuando fantasea con su vida adulta, Angela Carter emplea un lenguaje florido atiborrado de metáforas pomposas que resulta insufrible y afectado sobremanera. Aunque la traducción la verdad es que no ayuda demasiado. Si no fuera porque la edición de Minotauro es de 1996, uno diría que muchos párrafos están sacados de Google Translator tal cual.

Y por si todo lo anterior no fuera suficiente, llega el capítulo final y se juntan el hambre con las ganas de comer: la autora elige un desenlace sobre el cual no nos había dado ni la menor pista. Con mucho morbo y muchas ganas de crear polémica. Claro que también cabe la posibilidad de que yo sea extremadamente miope y no haya sido capaz de verlo, que no creo. Súmale que no hay ni un elemento fantástico, como quiere sugerir el título, y el resultado es un fiasco con las seis letritas. La f, la i, la a, la s, la c y la o: FI-AS-CO. El libro está descatalogado y es una rareza prácticamente inencontrable de segunda mano. Yo lo he sacado de una biblioteca pública, pero debería haberlo dejado en la estanteria de la C. Es mi tercera experiencia con Carter y solo salvo Cámara sangrienta, porque las dos novelas me han parecido súper prescindibles. De todas formas, hay otras reseñas que hablan maravillas de esta historia, echad un vistazo si no a Visiones fugitivas, Strange library o Tu nombre en la portada. Visto lo visto, está claro que el raro soy yo.

3 sept. 2017

La casa de la araña - Paul Bowles

Fez, Marruecos, a mediados de los 1950s. Amar es adolescente que nunca ha querido estudiar y que ha ido abandonando uno tras otro los trabajos que su padre le ha conseguido. Su familia es humilde aunque él aún recuerda un pasado acomodado cuando era pequeño. Pertenecen a una dinastía de hombres santos, así que son muy religiosos y respetados en su comunidad. De hecho el joven, a pesar de ser analfabeto, se deja guiar en todas sus acciones por los preceptos del Islam, mostrando una madurez y sensatez sorprendente. John Stenham es un escritor estadounidense que reside también en Fez y forma parte de la exclusiva colonia europea que habita dicha ciudad. Uno de sus amigos británicos le invita a comer junto con otros extranjeros y allí conoce a Mme. Veyron (de soltera Polly Burroughs), una atractiva turista norteamericana que sorprende a todos no solo por viajar sola, sino por haber decidido hacerlo en un momento tan conflictivo, con los nacionalistas del partido Istiqlal en lucha abierta contra la ocupación francesa para lograr la independencia de su país. Las vidas de Amar, Stenham y Lee se cruzarán en un café justo antes de que los disturbios se recrudezcan. Asistiremos entonces a un despliegue de puntos de vista sobre la situación social y política del país, en donde cada uno de los protagonistas mostrará detalles sobre la realidad de Marruecos que se adapta a su propio bagaje e intereses personales, sin que nadie tenga toda la razón y ninguno de ellos esté equivocado por completo.

Un poco por haber estado en el lugar adecuado en el momento correcto, Paul Bowles logra que La casa de la araña sea un excelente documento histórico de la lucha de Marruecos por la independencia. Por eso y por ser un buen escritor, por supuesto, que si lo escribo yo y vete tú a saber lo que resulta. Los tres enfoques recogidos en la narración plasman a la perfección las diferente formas de ver la vida que coexistían en el país durante el protectorado francés. Por un lado, un rechazo visceral e incondicional al progreso en tanto en cuanto supone una afrenta al modo de vida tradicional del islamismo. Tenemos también la idea de rechazo a cualquier tipo de intervención en otras culturas para promover su modernización. Y por último, quizás el más alineado con el pensamiento occidental, se rechaza a la opresión pero se quiere mantener el progreso por suponer mejoras sociales y económicas. Y lo curioso es que personajes que en principo pueden ser tan contrapuestos como Amar y Stenham compartan una misma opinión, si bien fundamentada en motivaciones totalmente diferentes.

No cabe duda de que estamos ante un impresionante texto costumbrista que muestra una forma de vida anclada en la Edad Media que está siendo llevada a empellones hasta el siglo XX. El libro está repleto de descripciones, demasiadas diría yo. La ciudad, las calles de la medina, las plazas, los cafés, los mercadillos,  los alrededores de la ciudad, las huertas, las montañas, los ritos y fiestas islámicas, etc. Es obvio que Bowles era un experto en el tema y desde luego su inclusión en la narración no resulta forzada por más que me hayan parecido excesivas. En cualquier caso van perfectas para que los lectores aterricemos de lleno en una época en que el turismo no estaba masificado y todavía tenía ese aire glamuroso y exclusivo de que lo hacía accesible solo a los acaudalados. También es verdad que hay muchos personajes de poco peso, cuya súbita desaparción te hace pensar por qué han llegado a ocupar páginas. En definitiva yo no he terminado de ver un argumento consistente, me da la impresión de haberme asomado a la vida de los protagonistas en una época convulsa. Ellos han hecho lo que han podido para salir bien parados en momentos tan difíciles, pero no hemos asistido al desarrollo de un conflicto. Uno espera, no sé, una madre asesinada por las fuerzas de ocupación, una turista tomada como rehén y torturada por los nacionalistas, un escritor obligado a enfrentarse a todo lo anterior y a elegir entre la vida cómoda en un hotel de primera o su idílica percepción de la subdesarrollada existencia en Marruecos. Pero bueno, si nos paramos a pensar la vida también nos puede llevar por los caminos que expone este autor en su obra. A pesar de tanto inconveniente, he de reconocer que la impresión general es bastante positiva y me lo he pasado muy bien leyéndola. Tenéis más reseñas en Mediterráneo sur y Libros y viajes.

30 ago. 2017

Criptozoico - Brian W. Aldiss

A finales del siglo XXI los viajes en el tiempo son habituales, gracias al descubrimiento tan solo dos décadas antes del concepto de submente/sobremente a cargo del doctor Wenlock. Estos viajes no necesitan de ninguna tecnología, sino tan solo de la activación de ciertos estados alterados de conciencia con la ayuda de una droga psicoactiva, el CSD. Una de las particularidades de dichos desplazamientos es que solo se pueden realizar a épocas muy remotas, siendo imposible -al menos por el momento- desplazarse a periodos en los cuáles la humanidad ya estaba sobre la faz de la Tierra. Edward Bush es un artista especialmente hábil a la hora de desplazarse por el continuo de tiempo que trabaja para el Instituto Wenlock . Tras una última estancia de más de dos años explorando pretéritas eras geológicas, regresa a su presente en 2093 para encontrarse con que una dictadura militar ha tomado control de su país debido a graves conflictos económicos y sociales derivados, precisamente, del auge de los viajes en el tiempo. El nuevo gobierno quiere contar con sus singulares destrezas para hacer frente a una corriente disidente que amenaza con desmontar los conceptos más básicos de la realidad sobre la que se fundamenta la existencia humana tal y como la conocemos.

Unos días atrás falleció Brian W. Aldiss, el viernes 19/08/2017 para ser exactos. Elogiado como uno de los grandes autores de la New Wave británica, yo hasta el momento no había conseguido leer nada suyo que me hiciera alinearme con esa opinión. Así que cuando me enteré de su óbito me propuse intentarlo de nuevo. Hice un amago con A cabeza descalza, recomendada hace años por un conocido muy aficionado al género. Pero no era el momento para algo tan... er... digamos "experimental". Así que lo dejé a un lado rápidamente y me puse con otro de sus textos más conocidos, Criptozoico, que una vez terminado, puedo decir que tiene muchos elementos que lo hacen atractivo y que se pueden etiquetar como propios de la "nueva ola", pero que para mi desgracia, fracasa globalmente.

No voy a quitarle los méritos en ningún caso, pues hay que reconocer que todo el planteamiento de viajes temporales, con sus condicionamientos y características concretas es muy original. Tanto es así que por momentos he llegado a pensar que sirvió de inspiración a Ken Russell para  Altered states, (1980), conocida en España como Viaje alucinante al fondo de la mente. Los fundamentos científicos que los sustentan son muy endebles y dan un poco de lástima, pero bueno como se habla de física (entropía, efecto doppler, gases, etc.), de psicología (percepción, procesos cognitivos, etc.) o fisiología/psiquiatría (organización del cerebro, teoría freudianas, etc.), dan el pego. Si uno se deja llevar y no es demasiado exigente, encajan decentemente. Por otro lado los elementos distópicos consiguen dotar a la trama de una atmósfera opresiva y falta de esperanza muy bien lograda. También hay referencias puntuales al mundo del arte (no olvidemos que el protagonista realiza composiciones espaciocinéticas) bastante interesantes, que visualmente se adaptan muy bien con las sensaciones que se intentan transmitir mediante la espacialización del tiempo en que se fundamenta la novela. Entoces, ¿qué hace que la novela sea un fiasco? Pues nada más y nada menos que un error de manual que uno no espera de un supuesto maestro de la ciencia-ficción. Aldiss se mete en un berenjenal argumental de tres pares de narices del cual no va a conseguir salir con dignidad, así que pierde los papeles y recurre al deus ex machina para poner punto final a la narración. Y eso, en mi humilde opinión, es tomarle el pelo lector. Tenéis una reseña en el Sitio de Ciencia-Ficción, donde recomiendan la novela e interpretan positivamente el final como una "sorpresa" que espera al protagonista, y otra más en Kindlegarten, muy extensa y mucho más certera según mi experiencia personal con el libro.

26 ago. 2017

El mar, el mar - Iris Murdoch

Charles Arrowby es un famoso dramaturgo, director y actor de teatro que se retira del mundo del espectáculo y se muda de Londres a un pueblín de la costa británica. Su intención es alejarse de todo y disfrutar sin más del mar y de la vida solitaria. Sin embargo bien pronto empezará a recibir visitas de amigos, ex-parejas y su primo -su único familiar vivo-, deseosos de mantener el contacto con él por mil motivos diferentes. Por si esto no fuera bastante, casualmente la que fuera su gran amor de juventud y su esposo también viven en esa misma aldea desde hace tan solo unos meses. Unos y otros harán que sus días junto al mar no se desarrollen con la tan deseada calma, sino más bien todo lo contrario.

Llego a Iris Murdoch, una completa desconocida para mí hasta hace un par de meses, a través de una referencia a su obra en algún blog de los que sigo habitualmente pero que no puedo recordar ahora mismo. Ni siquiera era una reseña de alguno de sus libros, pero no sé qué pude leer, qué defensa hicieron de ella o qué maravillas prometían sus textos, que de pronto se volvió imprescindible leer algo suyo. Y hete aquí que hoy comento El mar, el mar, que me lo va a poner muy fácil porque se puede resumir con un simple calificativo: impresionante. Básicamente estamos ante un tour de force sobre el amor como motor y guía de la vida humana. Plagado de profundas y certeras reflexiones sobre el impacto que las relaciones humanas y amorosas causan en el individuo, contiene elementos puntuales que abarcan géneros tan dispares como la comedia o el fantástico. En esta ocasión nadie me va a poder acusar de revelar detalles que arruínen la lectura porque se cuentan tantas cosas, son todas tan interesantes y están tan bien hiladas y relatadas que no tiene sentido desarrollar más el argumento.

Narrada en primera persona por el protagonista, quien adopta el hábito de escribir su diario/biografía para ocupar sus días tras la jubilación, página tras página iremos conociendo no solo su entorno personal sino su difícil carácter. Sin duda tanto Charles Arrowby como el numeroso elenco de secundarios que le acompaña están caracterizados a la perfección. La habilidad de la autora irlandesa para componer personajes demoledoramente humanos es asombrosa. Y digo "demoledoramente" porque tras asistir a este depliegue de talento, me da la impresión en restrospectiva de que la mayoría de los personajes de todas las novelas que he leído son pastiches ridículos y sin gracia. Sin embargo, Murdoch sabe captar a la perfección todo aquello que nos define como personas, tanto los aspectos positivos como especialmente los negativos, que son los que dan más juego a la hora de componer una trama. Bondad, simpatía, comprensión, altruísmo o entrega se alternan con egoismo, ira, furia, envidia u odio en un torbellino de sentimientos que comprende amor, deseo, celos, inseguridades o el simple afecto.

La verdad es que el ser humano no sale muy bien parado en la narración, pero sería necio negar que como especie social somos bastante deplorables. El relato coral compuesto por esta escritora es tremendamente agudo y ninguna relación humana consigue el aprobado. En especial, el matrimonio y la familia reciben mil varapalos; cierto es que las situaciones descritas a veces pecan de excesivas, pero al estar ambientado en el mundo del teatro, frívolo y amoral desde que el mundo es mundo, entran dentro de lo admisible. En fin, no sé qué mas decir excepto que lo recomiendo con todas mis fuerzas. El libro tiene 700 y pico páginas en la edición de bolsillo, pero no cuesta lo más mínimo devorarlo, con un ansia imparable e incontenible en mi caso por cierto. Tiene además una cierta fuerza visual que me hacía preguntarme cómo no ha sido adaptado a una miniserie de TV, de esas típicamente británicas de los 1970s-1980s. Super fan de Iris Murdoch desde ya, sólo esta novela compensa todo el tiempo que he perdido sin saber de su existencia. Tenéis más reseñas en Un libro al día y El boulevard literario. Los primeros han quedado encantados, igual que yo. Los segundos más bien no, cosa que me cuesta entender, pero así son las cosas.

22 ago. 2017

Confusión de sentimientos - Stefan Zweig

Después de pasar un semestre loco en Berlín durante su primer año en la universidad, el joven Roland decide, a instancias de su padre, trasladarse a una universidad muy prestigiosa pero situada en una ciudad pequeña. El propósito de este cambio es, evidentemente, alejarse de la tentaciones nocturnas para poder centrarse en los estudios. En este otro centro de enseñanza se matricula en literatura extranjera, quedando totalmente arrobado por la personalidad y conocimientos de su profesor de literatura inglesa. Entre el catedrático maduro y el estudiante se establece una relación maestro/discípulo muy íntima, hasta tal punto que el entusiasmo y admiración del joven convencen al erudito para que aborde su eterno y nunca realizado proyecto de escribir un ambiciosa obra sobre Shakespeare y el teatro, titulada La historia del Teatro del Globo. Sin embargo a medida que el vínculo entre ambos se hace más estrecho, el profesor empieza a tener un comportamiento errático y tan pronto es amable y atento un día, como desagradable y distante al siguiente. Esta volubilidad de carácter desespera a Roland, quien idolatra a su mentor. Cuando lo consulta con la esposa de éste, mucho más joven que su preceptor y que apenas se comporta como tal, pues se conduce siempre con él de manera indiferente y formal, no obtiene más que evasivas, aun cuando es obvio que la mujer no se sorprende lo más mínimo por lo que está pasando. Una vez terminada la primera parte del libro, que Roland está transcribiendo a medida que su maestro dicta, la situación entre ambos se vuelve insoportablemente tensa, lo cual forzará al catedrático a revelar una vergonzosa verdad sobre sí mismo que en realidad es un secreto a voces para todos quienes le rodean.

Confusión de sentimientos es otra de esas historias intemporales sobre la relaciones humanas que tan bien se le daban a Stefan Zweig. En esta ocasión el novelista opta por un enfoque biográfico, haciendo que sea el protagonista quien a sus 60 años rememore y relate en primera persona una agridulce historia de devoción que nunca ha confesado a nadie, pero que le marcó de tal forma que le decidió a emprender él mismo la docencia. Una vez más el autor austriaco consigue transmitir a la perfección las sensaciones que nos embargan cuando nuestros sentimientos se ven vapuleados. El texto capta a la perfección la ingenuidad, la sorpresa y la estupefacción que la ambigua relación que se establece entre el pupilo y el mentor causa en el primero. De igual manera, lo que debido a su propia inocencia permanece oculto a Roland, se manifiesta evidente al resto de personajes, quienes por prudencia, discreción y decoro solo se atreven a mencionarlo mediante alusiones e insinuaciones. Porque queridos lectores, digámoslo a las claras: el profesor estaba locamente enamorado del estudiante. Sí, sí, enamorado hasta las trancas de un muchacho atractivo, atento e inteligente que le profesaba una admiración sin igual. Y claro, la homosexualidad en 1927, fecha de su publicación, no era plato de buen gusto. Más bien todo lo contrario: era fuente de oprobio, de vergüenza; sinónimo de depravación, de marginalidad, de criminalidad; objeto de burla, de humillación, de persecución policial. Bueno, poco más o menos como en 2017 en el 95% de países del mundo. Sin embargo resulta asombroso el tratamiento tan respetuoso y comprensivo que hace Zweig del pecado nefando en esta novela corta. Demuestra una habilidad pasmosa para por un lado, decir sin descubrir, y por otro, para captar todos los matices asociados a un hecho que todavía hoy, puede causar un profundo trastorno tanto en los individuos como en sus familias.

En fin, tampoco puedo añadir mucho más sin repetir lo que vengo diciendo de cada novela o relato que leo de este malogrado autor. Admito que su prosa y sus formas son tan correctas que pueden parecer un pelín cursis y demodé en ocasiones, pero los méritos superan con creces esa ligera rigidez que a veces destilan sus textos. Por lo menos desde mi punto de vista. Tenéis más reseñas en Lectura y locura, La tormenta en un vaso y El placer de la lectura. Por cierto,  visto el secretismo con que todos los blogs o incluso las notas de contraportada de la edición de Acantilado tratan la cuestión principal del libro, tengo la impresión de que igual he destripado la esencia de la trama. Me ha dado por curiosear otros libros de Zweig publicados por esta misma editorial y no se muestran tan discretos resumiendo el argumento (véase Ardiente secreto, Carta de una desconocida o El amor de Erika Ewald), así que no termino de entender esa repentina prudencia y recato en la información.

18 ago. 2017

Los caminos a Roma - Fernando Vallejo

Le toca el turno hoy a la tercera entrega de la autobiografía semificcional de Fernando Vallejo. Los caminos a Roma se centra en los años que pasó en Europa (mediados de los 1960s diría yo) aprendiendo cine. Su objetivo inicial era estudiar en el Centro Experimental de Cinecittà en Roma, pero como conseguir una plaza era muy complicado, quiso probar suerte también en el Idhec (Institut des hautes Études Cinématographiques) de París y en la Escuela de Cine de Madrid. A la parisina no llegó a presentar su solicitud y en la madrileña hizo las pruebas de acceso pero no fue admitido. Una y otra fueron excusa eso sí para pasar una temporada en la capital de Francia por un lado, y recorriendo España como turista por otro. Finalmente tuvo la suerte de ser uno de los pocos seleccionados para cursar estudios en la escuela de cine de Cinecittà.

Este es el volumen menos interesante de los que llevo leídos hasta el momento. No es que sea aburrido, pero Vallejo está bastante contenido y comedido para lo que es habitual en él. No se recogen apenas exabruptos liberales procapitalistas, su correrías amorosas con jovencitos europeos apenas se mencionan, no se recrea en diatribas sobre la violencia en Colombia, la arrogancia de España o los males causados por la iglesia católica. Entonces, quieras que no, el ritmo pierde fuelle. Como puntos a destacar de todos los temas tratados, me quedo con dos. Por un lado, el autor juega de nuevo con la incertidumbre entre realidad y ficción incluyendo detalles procedentes de su imaginación en una obra que es supuestamente autobiográfica. O eso quiero pensar, porque de no ser así, resulta que el colombiano asesinó a dos personas durante su estancia en Europa. En primer lugar nos cuenta que envenenó a Madame Bernadette, la dueña de la pensión donde se hospedó en París; en segundo, empujó al abismo a un turista norteamericano con quien compartió camino por su ruta española tras un forcejeo cuando cruzaban un puente. ¿Será otra boutade de este escritor, quien ya sabemos es de gatillo fácil (verbal, por supuesto) y gusta de escandalizar? Seguramente, aunque yo desde luego no pondría la mano en el fuego por él.

El otro aspecto que me ha resultado especialmente emotivo es la muerte de su abuelo (materno, si mal no recuerdo). El relato de esta experiencia de fallecimiento de un familiar cercano resulta conmovedor, ya que de nuevo Vallejo demuestra el gran amor que le tenía. Eso sí, no importa que fuese su abuelo y que ya no esté para defenderse, el difunto es objeto de una de las escasas pero aún así más contundentes y vitriólicas reflexiones antinatalistas que caracterizan el pensamiento de este escritor:
Hombre abuelo, en mi modesta opinión viviste de cabo a rabo equivocado. Buen hijo, buen padre, buen esposo, buen hermano, buen abuelo, toda tu bondad ante tu error, el pecado esencial, queda valiendo un pepino: pasaste por la vida perpetuándola, prodigándola, decidiendo por otros sin consultar, sin la mínima consideración por mí ni los que vinieran, y cosa que en extremo me molesta, sin la mínima originalidad, como un pobre eslabón más en la cadena ciega. Por eso estás muy bien donde ahora estás, en el cielo de los tontos tras el limbo del olvido.
Cosas así me hacen volver a su obra, a pesar de sus pegas, que también las tiene. Apenas hay reseñas de este librito en la blogosfera, alguna he encontrado pero no me ha convencido. Por tanto, en esta ocasión, no puedo sugerir otras opiniones.

14 ago. 2017

Niñatos - Rick Veitch

Los cuatro superhéroes que velan por la seguridad de Slumburg (Pensilvania) desde que True-Man desapareció misteriosamente buscan nuevos acompañantes, ya que a sus anteriores pupilos adolescentes los acaba de masacrar el supervillano Doctor Blasfemia. Con ayuda del ambiguo Padre Dunn de la parroquia de Saint Bingham, Visón Nocturno, Ama Lunar, King Rad y Juez Jurado reclutarán respectivamente a Cody, Shannon Brown, Karlo y Beau King como sus nuevos acólitos. Los jóvenes aprendices se enfrentarán a un duro entrenamiento para poder dar la talla en sus puestos, pero aún más duro será descubrir que la principal preocupación de los  superhéroes dista mucho de ser impartir justicia y que además, carecen de todos los ideales y principios éticos que les motivaron a formar parte de sus equipos.

Con Niñatos finaliza la trilogía en que Rick Veitch desmonta las historias de superhéroes, que incluye también El Uno y El Maximortal, ambas reseñadas recientemente en este humilde blog. Sin duda esta entrega me ha parecido la mejor por varios motivos. El primero es un guión despiadado que descubre y critica las vergüenzas del mundo del cómic. Para ello toma varios temas que estaban de rabiosa actualidad en el sector en el momento en que lanzó la serie (1990-1991) y los retuerce sin compasión para exponer sus miserias sin que quede lugar a la duda. Hablamos aquí del uso mercantilista de los personajes y la sobreexplotación comercial de los mismos, la búsquedad del morbo fácil dando a los superhéroes características polémicas (homosexualidad, drogadicción, feminismo misándrico, etc.), la naturalidad con que se admite la violencia y la tendencias fascistas, tan habituales en ellos, etc. En segundo lugar están las técnicas narrativas empleadas, especialmente cuando el autor divide cada página doble en cuatro y usa cada una de estas secciónes de 1/4 para desarrollar paralelamente las tramas de cada uno de los protagonistas. Y para finalizar, aunque los personajes sean arquetipos hiperbólicos cuya principal intención es denunciar lo anteriormente expuesto, tengo que admitir que me han encantado todos y cada uno de ellos. Visón Nocturno, abiertamente gay y depredador sexual de jovencitos; Ama Lunar, luchadora feminista y castradora de machitos; King Rad, adicto a todo tipo de sustancias; Juez Jurado, racista y supremacista blanco; y por supuesto el Doctor Blasfemia, un psicópata terrorífico sacado de una pesadilla BDSM. Por no hablar de las múltiples referencias/homenajes a clásicos del género, que he pillado hasta yo que apenas lo he tocado de refilón o bien a través de adaptaciones a la gran pantalla (Batman, Wonder Woman, etc).

En el apartado gráfico estamos ante una obra en tinta negra muy en la línea de las anteriores, aunque mucho más detallista y cuidada. El feísmo del comix-underground que ya venía usando en los anteriores volúmenes se reduce en esta ocasión a algunas expresiones faciales de espanto de los personajes. También abundan las viñetas con cuidadas escenas urbanas y arquitectónicas que imprimen un logrado ambiente distópico y desasosegante a la narración. En definitiva, un cómic totalmente recomendado. Tiene algunas alusiones a 'El Maximortal' pero se puede leer independientemente sin ningún problema. En Entre cómics tenéis un análisis estupendo que no os deberías perder, a pesar de que no hayan quedado muy convencidos del conjunto, y en Zona negativa otro más.

10 ago. 2017

Desayuno de campeones - Kurt Vonnegut

El escritor Philboyd Studge, a punto de cumplir 50 años y con necesidad de experimentar una catarsis dado lo crítico de la edad que se aproxima, decide redactar una novela en la que uno de sus personajes más populares, Kilgore Trout, un oscuro autor de ciencia-ficción, se embarque en el primer acto de reconocimento de su ignorada carrera literaria. Trout es invitado por Eliot Rosewater, probablemente el único aficionado y conocedor de su abundantísima y super desconocida obra, a la inauguración del Centro para las Artes Mildred Barry en Midland City. En esta perdida ciudad de Indiana se topará por casualidad con Dwayne Hoover, director de un concesionario de Pontiac, quien en medio de lo que apunta a una grave crisis nerviosa, devora una novelucha de Trout cuyo protagonista es el único hombre con libre albedrío del Universo. Todos los demás son robots puestos ahi por dios como parte de un experimento de conducta en que el sujeto a estudiar es él, lectura que Dwayne en su delirio interpreta como dirigida a sí mismo, lo cual terminará de romper los pocos vínculos que mantenía con la realidad con resultados calamitosos.

¡Qué gozada volver a leer a Kurt Vonnegut! Desayuno de Campeones es una novela escrita en 1973 que mezcla sátira y comedia negra. Se trata de un texto divertidísimo, metaficcional y autorreferencial en donde yo destacaría los inteligentísimos juicios que emite nuestro hombre sobre la ridiculez y ruindad del ser humano. Las guerras, la manipulación de los gobiernos, el racismo, la distribución de la riqueza, la devastación del medio ambiente o el agotamiento de recursos provocado por la superpoblación son expuestos como un producto de la falta de consideración y previsión de los hombres para con sus congéneres y el planeta. Y de todo esto hace más de 40 años. Quiero decir, se trata de temas que actualmente están día sí, día también en las noticias, pero que en 1973 Vonnegut ya tuviera tan claro cuáles son los verdaderos problemas de la sociedad que hemos creado me resulta impactante. Y encima los describe con esa habilidad única que le permite señalar las mayores vergüenzas de nuestra especie mientras te hace reír, ya sea desde el absurdo, el disparate o con glosiosos momentos de humor soez. ¡Bravo! ¿Que digo bravo? ¡¡¡Bravísimo!!! Tenéis más reseñas en Destripando terrones, muy extensa, y en Los inRockuptibles, que es tan solo un poco menos breve que la mía.

7 ago. 2017

El maestro y Margarita - Mijaíl Bulgákov

Un misterioso mago e hipnotista de extraordinarias habilidades, diríase que sobrenaturales, irrumpe en la vida cultural moscovita de los años 1930s. Los primeros en toparse con él son el director de la prestigiosa revista literaria Massolit y uno de los poetas que escribe en la misma. Sin apenas dilación, una serie de acontecimientos trágicos de resultados funestos empiezan a suceder: el director de la publicación fallece decapitado por un tranvía tras resbalar junto a las vías; el poeta, devastado por la escena que acaba de contemplar, es ingresado en un sanatorio psiquiátrico. A éstos se suma una interminable serie de inexplicables y graves accidentes que tiene lugar tras la única actuación de Voland, que así se llama el nigromante, en un teatro de la capital soviética. En el sanatorio donde es ingresado el poeta conoceremos a otro desgraciado residente: se trata del maestro, así sin más nombre ni apellidos. Es un escritor novel que entró en una terrible depresión tras ver como el establishment literario rechazaba una ambiciosa novela sobre Poncio Pilatos. El inédito relato, que nos cuenta cómo el quinto procurador de Judea se vio forzado a condenar a muerte a Joshuá Ga-Nozri, un filósofo pacifista, resultará estar relacionado con el turbio prestidigitador de una manera inaudita. Será Margarita, el gran amor del maestro, quien conseguirá la ayuda de ese poderoso hechicero para liberar al escritor de su infortunio, aunque ambos deban pagar un precio que nunca hubieran pensado.

Termino de leer El maestro y Margarita pensando que es una novela preciosa y extraña a partes iguales. Dividida en dos partes, en la primera asistimos a una interminable relación de macabros sucesos provocados por el taumaturgo y su oscuro séquito: Koróviet-Fagot, supuesto intérprete del artista; Popota, un enorme gato negro de habilidades humanas; Asaselo, un cruel asesino. Durante esta exposición de horrores entraremos en contacto con la realidad de la Unión Soviética, donde la envidia, la pobreza, las delaciones, las milicias populares y en definitiva, la indefensión de los ciudadanos ante el todopoderoso estado comunista, causarán más espanto que las calamidades provocadas por el mefistofélico Voland. En la segunda se desarrolla la trama de los personajes que dan título a la novela, quienes buscarán redención en el demoníaco artista.

No voy a negar que ha habido momentos durante la lectura del libro en que no sabía muy bien a qué me enfrentaba. Como ya he adelantado, toda la primera parte resulta un poco desconcertante, pues es poco más que una sarta inacabable de actos malignos descritos muy explícitamente y sin ahorrarnos ni un detalle sanguinario. Aunque el desarrollo está perfectamene hilado y saltamos de un personaje a otro con una coherencia incuestionable, son tantos los personajes secundarios que aparecen y además, globalmente tienen una relevancia tan baja, que te hace cuestionarte el porqué de su presencia. Sin embargo, a pesar de este caos, hay aspectos muy interesantes también: la vida en la sociedad soviética era terrible, eso ya lo he comentado, pero Mijaíl Bulgákov también retrata un pueblo comprometido con la igualdad y entusiasmado con todos los avances que ha logrado la revolución. El autor logra transmitir toda la ilusión y las ganas de vivir de los moscovitas (los rusos en general), a pesar de todas las dificultades a las que se enfrentan. Ahora bien, es en la segunda parte cuando la narración ha conseguido cautivarme irremediablemente. Entremezclados con unos soberbios capítulos extraídos de la novela de Poncio Pilatos, asistí atónito a una fábula de tintes fantásticos que trata del amor incondicional, del dolor y el sufrimiento, del perdón y la salvación. Todo ello escrito con un estilo pulcro, preciso, intachable, con unos diálogos ingeniosos y brillantes. En definitiva, a pesar de que por momentos la historia parece algo anárquica, es tremendamente original y deja un estupendo sabor de boca. Y os recuerdo que no soy precisamente fácil de contentar cuando se trata de celebrar las maravillas del amor, así que cuando un cenizo como yo vierte estos elogios, es porque la obra que los merece es convincente e inteligente. Si he de rendirme ante Cupido, la derrota no resulta tan humillante cuando viene provocada por un relato así de bien ejecutado. Más reseñas de esta maravilla en Confieso que he leído, Letras libres y Las lecturas de Guillermo, que os dejo tal cual en el orden en que me las ha devuelto Google.

2 ago. 2017

La krakatita. Una fantasía nuclear - Karel Čapek

El ingeniero químico Prokop, especialista en explosivos, ha sintetizado una sustancia capaz de liberar con facilidad toda la energía presente en los fundamentos de la materia: la krakatita. Atribulado por las implicaciones éticas de su descomunal poder destructivo y muy enfermo por haber descuidado su salud durante largas jornadas de trabajo, Jiří Tomeš, un antiguo compañero de estudios se tropieza con él por las calles de Praga. Le encuentra semiinconsciente y delirando, así que lo lleva a su casa para que se recupere. Sin embargo Tomeš, que es un crápula y un estafador en toda regla, aprovecha la indefensión de su estado febril para sonsacarle parte de los secretos de tan prometedor material. A partir de ese momento, la vida de Prokop se convertirá en una aventura en la que distintos gobiernos y peligrosas organizaciones secretas harán todo lo posilble para que les ceda la fórmula de tan misterioso y poderoso compuesto.

Voy a ir directamente al grano, como suelo hacer cuando estoy indignado porque considero que me han tomado el pelo. La krakatita es una novela que sobre un escaso 10% de contenido de ciencia-ficción se vende como una de las más ingeniosas y anticipatorias novelas del género a cargo del pionero europeo Karel Čapek, quién desde un concienzudo punto de vista filosófico pone de manifiesto los riesgos de la tecnología cuando se enfrenta cara a cara con la ambición humana. No contentos con ese despliegue de originalidad, que hasta ahora nos había sido negada porque el texto no había sido traducido al español hasta hace bien poco (2010, por la ya desaparecida editorial El olivo azul), al (supuesto) argumento principal de ficción especulativa se añaden toneladas de atractivos enredos: ¡intriga, acción, misterio, romance! Pues bien, llamemos a las cosas por su nombre: estamos antes una narración bastante irregular que despliega más del 80% de su contenido sobre una trama romántica. Capítulo tras capítulo he tenido que asistir atónito a los devaneos amorosos del protagonista con hasta un total de tres mujeres: una misteriosa dama cuyo nombre nunca conoceremos y que está relacionada de menera turbia con Jirka Tomeš; Anči Tomeš, la hermana pequeña  de Jirka; y por último la princesa Wilhelmina Adelhaida Maud de Hagen-Balttin. Solo la relación con esta última tiene peso, porque la presencia de las otras dos lo único que hace es rellenar páginas.

No voy a negar que efectivamente el escritor checo acertó de pleno en sus planteamientos sobre la amenaza que supone la capacidad aniquiladora de la energía atómica cuando ideó la sustancia que da nombre a la novela. Y que hay también momentos muy intensos en la relación con la princesa, en los cuales se plantean conflictos muy bien traídos. Pero ni lo uno ni lo otro es suficiente para sostener una trama que va y viene sin ningún objetivo claro. Tanto es así, que en la recta final la historia da un giro de 180 grados para desbarrar sin control, saltando de organizaciones criminales de corte anarquista -tan de moda en la literatura de principios del S. XX- a lo sobrenatural en cuestión de minutos. Y todo ello sin que a Čapek le tiemble el pulso ni ningún lector ponga el grito en el cielo. Salvando las distancias de tiempo y espacio, mi desconcierto e indignación eran comparables a los que recuerdo haber sentido al terminar El hombre que fue jueves, tanto por la temática como por el despropósito del cierre. Tenéis más reseñas en Solo de libros, El quimérico lector y La décima víctima, donde todo son alabanzas y elogios y ¡qué maravilla de novela! ¡Qué arte mezclando géneros, qué ritmo, cuánto ingenio derrocha el autor, bla, bla! Me quedo algo más tranquilo al comprobar que en El sitio de Ciencia-Ficción han tenido la decencia de informar de que efectivamente, la novela flaquea por los cuatro costados.

29 jul. 2017

Mi o el viaje a Pekin - Max Frisch

Kilian, un arquitecto maduro originario de Suiza, va de camino a Pekin cargando bajo el brazo con el rollo de un proyecto importante. A ratos le acomapaña Mi, quien no sabemos si es humano, un espírtu o sólo una evocación de su propia conciencia con quien mantiene un diálogo mental. Durante este viaje que parece nunca va a llegar a completar (se desplazan pausadamente en barca o caminando, cuando no se detienen durante días), reflexiona sobre su propia vida, la naturaleza humana o un amor perdido en la juventud.

Mi o el viaje a Pekin es una de las primeras obras que publicó Max Frisch. Se trata de un texto corto de poco más de 100 páginas bastante difícil de clasificar. Tiene un importante contenido filosófico, ya que el autor medita sobre la sociedad contemporánea y sus lacras (materialismo, incomunicación), o las más deleznables características del ser humano (vanidad, ambición, hipocresía). Por otro lado está cargado de simbolismos, y claro, si entramos en el proceloso mundo del simbolismo la cosa se vuelve un poco turbia. ¿Qué significa ese viaje a un Pekin que resulta inaccesible y cuyas primeras casas apenas consiguen alcanzar? ¿Por qué parece estar esta ciudad siempre detrás de una última montaña, tras el recodo de un río que ya vamos a tomar u oculta tras una niebla a punto de despejarse? ¿Y los planos enrollados que tanto le preocupan y condicionan su avance, qué vienen a representar? ¿Por qué a veces los deja enterrados sin más en cualquier parte del camino para que no le retengan y sin embargo en otras ocasiones no duda en parar durante días hasta que puede dejarlos bien custodiados en casa de algún lugareño? Y si hablamos de Maya, su gran fracaso amoroso de la juventud, ¿qué trata de transmitirnos el escritor rememorando este personaje? ¿Y por qué casi toda la acción transcurre en otoño? ¿Cuál es el objetivo de mencionar todo el rato puestas de sol con colores rojizos cuando las tardes ya refrescan, árboles cubiertos de hojas en tonos ocres y frutos caídos al suelo ya casi totalmente podridos? Bueno, lo cierto es que en este caso no es difícil dar con interpretaciones bastante evidentes para tanta imágen simbólica.¿No resulta la vida un sinsentido, un viaje sin propósito claro, por no decir inexistente? Pues por eso Pekín podría ser un destino al cual nunca se llega. ¿No asumimos como propias cargas impuestas socialmente que nos impiden desarrollarnos como personas y ser medianamente felices? Yo diría que eso simbolizan los planos que el protagonista acarrea de un lado a otro. ¿Por qué tanta imagen otoñal? Pues en mi opinión porque solo con la madurez algunas personas reaccionan y se plantean la vida tan absurda que llevamos, que no es gran cosa, pero al menos sirve de pequeño consuelo frente a todo el fracaso que hemos acumulado. ¿Y Maya, el amor juvenil, no podría interpretarse como las ilusiones perdidas? Bueno, estas son algunas interpretaciones que se me han ocurrido a mí, ¡que vaya luego Vd. a saber! Por cierto, ¿habré conseguido por fin establecer un nuevo record de oraciones interrogativas en el blog con el post de hoy?

En definitiva una obra corta de relativo interés y que expone aspectos filosóficos sobre la realidad del ser humano con un formato bastante experimental. Porque no se trata sólo de que a nivel argumental y de desarrollo no haya mucha coherencia ni continuidad, es que además, depués de pasar casi todo texto con Kilian haciendo el papel de narrador en primera persona, cuando ya estamos cerca del final de pronto un narrador omniscente en tercera persona le sustituye para seguir detallando aspectos de la vida del protagonista. El libro está descatalogado y sólo se encuentra de segunda mano, así que mi recomendación de hoy es centrarse en las grandes obras reconocidas de este reputado literato, Homo faber a la cabeza. Creedme cuando os digo que resultará más práctico y gratificante. En cuanto a las reseñas que enlazo siempre al final de mis comentarios, hoy no va a poder ser ya que esta obrita no parece haber despertado la curiosidad entre la blogosfera.

25 jul. 2017

Cuentos fantásticos/1 - Richard Matheson

La editorial barcelonesa Gigamesh ha publicado dos volúmenes que recogen con traducciones actualizadas toda la producción breve de Richard Matheson, uno de los grandes nombres de la literatura fantástica y de ciencia-ficción de los 1950s-1960s. Cuentos fantásticos/1 recopila un total de 42 relatos cortos (ver lista completa en la ficha de la Tercera fundación), fechados en la primera mitad de los 1950s y claramente influenciados tanto por el horror a la hecatombe nuclear producto de la Guerra Fría como por la personalidad paranoica de nuestro hombre. Las temáticas incluyen principalmente ciencia-ficción clásica (exploración y colonización de planetas del Sistema Solar, invasiones alienígenas, etc.), y también fantasía, terror y misterio, aunque en menor proporción. Salvo excepciones, los cuentos no son demasiado extensos y en pocas ocasiones superan las 12 páginas, dicho así a ojo de buen cubero. Esto hace que la lectura sea tremendamente ágil y que apenas cueste terminarse las casi 600 páginas de este primer tomo.

La calidad media de los cuentos es bastante aceptable, y hay que reconocer el mérito a Matheson por haber sido pionero en tocar temas originales que no habían sido tratados con anterioridad. Ojo, que esto no es que yo lo sepa yo porque soy un especialista en la cuestión, sino porque es el propio escritor quien lo indica en el comentario personal que hace a cada uno de los relatos cortos. Como idea general me queda que la mayoría de ellos sufre una lacra muy molesta consecuencia de haber sido publicados originalmente en revistas del género: la necesidad de cerrarlos con un giro ingenioso e inesperado, que casi todas las veces me ha parecido forzado y me ha dejado un cierto regusto amargo (el autor admite que era casi una obligación hacerlo así si quería venderlos). También me ha sorprendido lo indiferentemente machistas que son, pues en todos los casos la mujer queda relegada a un papel muy secundario como ama de casa y compañera/sirvienta del protagonista masculino, que es el incuestionable nucleo de la familia. Pero bueno, hay que entender que fueron escritos durante unos años en que efectiva y lamentablemente eran todavía muy pocas las mujeres que se salían de esa norma.

No quiero terminal la reseña sin mencionar los dos relatos que más me han gustado. Se trata de 'Se cierra el círculo' y 'El último día', y ambos se salen de la tónica habitual en cuanto a los temas tratados. El primero es una preciosa historia que denuncia la discriminación a través de la marginación y los abusos que los seres humanos cometen sobre los últimos marcianos vivos. El segundo es una entrañable fantasía pre-apocalíptica que tiene un comienzo muy crudo y desesperado para terminar en una maravillosa y agridulce lección de aceptación y desinteresado amor a la familia. En su comentario al mismo, Matheson dice que aún le hace llorar cuando lo lee, y la verdad es que no me extraña porque el cuento es simplemente perfecto. Tenéis más reseñas en El pájaro burlón y La casa de El.

19 jul. 2017

Karney - Bryan Johnson y Walter Flanagan

El circo de las rarezas de Othello llega a una pequeño pueblo de paletos al principio del verano. Lógicamente los lugareños se emocionan ante la perspectiva de romper las aburridas rutinas agrícolas que marcan sus jornadas, aunque sea tan solo por un par de noches. Lacey Ann y Manley, una joven pareja de enamorados que no tienen aún ni 18 años, serán los primeros en comprobrar en sus propias carnes que los freaks que componen el festival tienen unas mentes aún más retorcidas que sus contrahechos cuerpos.

Karney es un cómic ultraviolento ambientado en el mundo de los espectáculos ambulantes de fenómenos de la naturaleza. Localizado en los EEUU rurales y en una fecha sin determinar (principios del S. XX, a juzgar por la ropa de los personajes) juega con todos los tópicos del género de monstruos de circo: marginación, violencia, sexo, canibalismo, etc. El guión corre a cargo de Bryan Johnson y aunque entretiene, no aporta absolutamente ninguna idea original a nivel argumental. Por otro lado, el apartado gráfico es cosa de Walter Flanagan, quién no parece estar especialmente dotado para el dibujo. El volumen viene prologado por Kevin Smith, quien es amigo de los autores desde la escuela secundaria. No hace más que verter alabanzas sobre los mismos que provocan vergüenza ajena, ya que se fundamentan en su historial de buenos ratos pasados juntos. Los elogios se aderezan además con estereotipados chistes de pajas entre tíos, actividad que se ha aposentado en el inconsciente colectivo como la única práctica sexual de esta subcultura.

No tengo mucho más que decir, excepto que estamos ante una novela gráfica para olvidar. Lo único bueno es que no requiere ni una hora de tiempo para leerla, así que tampoco es tan grave. En la misma línea hay propuestas muchísimo más interesantes a las que dedicar nuestra atención, como la serie Carnivàle de HBO o el clásico de 1932, Freaks, de Tod Browning. Tenéis otra reseña en Abandonad toda esperanza, donde opinan poco más o menos igual que yo.

15 jul. 2017

Cabal. Razas de noche - Clive Barker

Aaron Boone tiene serios problemas psicológicos, así que lleva años en tratamiento con el doctor Philip Decker. Su psiquiatra parece haber descubierto que las pesadillas que Boone sufre, en donde visualiza atroces asesinatos, reflejan de hecho las terribles matanzas que su paciente lleva realizando varios años. Este hallazgo termina por vencer la poca resistencia que le quedaba y acosado por el rechazo que se provoca a sí mismo, decide quitarse la vida. No obstante, su intento de suicidio fracasa y una vez en el hospital, nuestro hombre coincide en la sala de urgencias con Narcisse, un extraño individuo que también parece haberse autolesionado de alguna forma. En su delirio paranoide, su compañero de habitación no hace más que hablar de Midian, un lugar mítico donde habitan los que sufren, los marginados, seres singulares que no pueden vivir en la sociedad que conocemos. Boone consigue recopilar algunos detalles sobre la localización de este extraño paraje entresacados del parloteo inconexo de Narcisse. Es cuando sin más, decide huir precipitadamente en busca de la única idea que ha conseguido inspirarle un poco de consuelo desde hace mucho tiempo. Sin embargo las cosas no le resultarán fáciles. Decker revela a la policía sus sospechas, así que los agentes de la ley saldrán en su búsqueda. Cuando por fin llega a Midian, para su desgracia advertirá que las cosas no siempre son lo que parecen, teniendo que asumir por las malas que ha sido la cabeza de turco de una descomunal mentira.

A principios de los 1990s ví una película que se llamaba Razas de noche y que resultó ser obra del mismo director de una de las películas más perturbadoras e inquietantes que había visto hasta entonces: Hellraiser. Años después me tropiezo con Cabal. Razas de noche curioseando libros de segunda mano en el Rastro. Clive Barker me parece muy bueno cuando se trata de relatos cortos, pero sus novelas se me hacen bastante insufribles, de hecho todavía recuerdo la malísima impresión que me causó la primera parte de Imajica, tan fresca la tengo que parece que la hubiera terminado hace sólo un par de días. La que hoy me ocupa hace aguas por todos lados: personajes sin caracterizar, falta de coherencia en el desarrollo, capítulos que no aportan nada a la trama, relato de sucesos que parecen pensados exclusivamene para su posterior guionización (sexo, visiones sobrenaturales, etc.), diálogos epatantes, final abierto para opción a segunda parte, etc. Lo único que creo que merece la pena destacar es el tema central que trata, ya conocido por otros textos del británico: la marginación y el rechazo que la sociedad biempensante muestra hacia los que son diferentes. De nuevo el ser humano exhibe una crueldad y un sadismo que supera con creces al más terrible engendro del averno. Las alegorías aquí son tantas como queramos pensar, aunque sabiendo que Barker es gay y que en 1988 (fecha en que escribió la novela), estabamos en plena crisis del SIDA, todo hace pensar en una crítica a la despreciable homofobia imperante que no hacía sino diezmar a los homosexuales enfermos a causa del VIH.

En definitiva, creo que debería haber dejado el libro apilado en el montón en que estaba tirado. No es que pagara mucho por él, pero como experiencia literaria ha sido bastante inútil, muy vacía. Si no habéis visto la película, en mi opinión y según la recuerdo es mucho más recomendable. Aunque esa es otra, en plena crisis de los 40 hice propósito de volver a ver films de terror/fantásticos que me impactaron a finales de los 1980s-principios de los 1990s, pensando no sé, que me rejuvenecería volver a experimentar las mismas sensaciones que entonces. Pues bien, no pasé de la primera (Society, de Brian Yuzna). Veinte años despúes me pareció insoportable y ridícula, ¿cómo podía haberme gustado a mí semejante pamplina? Así que preferí mantener el buen recuerdo de las restantes, y es que admitámoslo: todo tiene su momento y veinte años solo se pueden tener una vez. Volviendo al tema que me ocupa, en general las reseñas de la blogosfera son mucho más benévolas que la mía, os dejo las de El jardín del sur y Rescepto, que como suele ser habitual en él, es muy completa y aporta opiniones muy interesantes.

10 jul. 2017

Verano - John M. Coetzee

Un experto en la obra de Coetzee, fallecido a mediados de los 2000s en Australia, está preparando una biografía autorizada de este escritor. Para ello decide entrevistar a personas que fueron importantes en su vida, información que ha obtenido de las notas que el autor sudafricano había tomado probablemente para continuar su autobiografía, que hasta el momento de su muerte comprendía los volúmenes Infancia y Juventud. Los entrevistados conocieron a Coetzee a lo largo de los años 1970s, tras la vuelta de éste a Sudáfrica después de haber pasado unos años en EEUU, donde cursó estudios de postgrado. Así pues, sucesivamente, tomarán la palabra para hablarnos de él Julia, con quien tuvo una aventura amorosa cuando ella era una joven casada de 26 años; Margot, su prima, a quien tenía un gran cariño y con quien pasó muchos buenos momentos en su infancia; Adriana, una inmigrante brasileña con una terrible historia detrás y de quien Coetzee se enamoró perdidamente sin ser correspondido; Martin, un profesor universitario a quien conoció durante una entrevista de trabajo; y finalmente Sophie, también una profesora universitaria compañera suya en la Universidad de Ciudad del Cabo, con quien además tuvo un breve affair sexual. El libro se completa con notas tomadas por el propio Coetzee, transcritas tal cual al texto.

Cierre de la trilogía autobiográfica 'Escenas de una vida de provincias' a cargo de J. M. Coetzee. Si ya en las dos anteriores se intuía que jugaba con la ficción a la hora de contar su historia personal, en ésta, con este formato tan tremendamente original, uno ya no sabe qué pensar de todo lo que lee. Varios aspectos sí que quedan bastante claros. El primero es que durante los 1970s el Nobel de Literatura 2003 vivió con su padre y tuvo que cuidar de él, ya enviudado y con ciertos problemas de salud derivados de la edad a pesar de que contaba con poco más de 60 años de edad por aquel entonces. Su relación se presenta como distante, fría y cargada de reproches acumulados durante toda la vida, aunque ya sabíamos por el volumen anterior que ése era el tono general del trato con su padres. La frialdad, las dificultades para abrirse a las personas y para mostrar sus sentimientos también ser perciben claramente en sus relaciones con las mujeres, quienes le recuerdan como un hombre muy seco y bastante inepto sexual y emocionalmente. Por último, a pesar de su ideario progresista y antirracista (recordemos que la acción relatada transcurre en la Sudáfrica de apartheid), su reserva se extiende igualmente al activismo político.

El libro se lee prácticamente de un tirón (bueno, dos en mi caso), gracias a esa prosa tan precisa, sencilla y certera que tiene Coetzee. Si algo le puedo reprochar es que algunos momentos el lenguaje empleado por los entrevistados resulta un poco más afectado de la cuenta, con expresiones, giros y un registro que resulta descaradamente literario más que propio de una conversación. Pero por lo demás, estamos ante otra fantástica obra del multi laureado literato sudafricano que recomiendo sin reservas. Tenéis más reseñas en Un libro al día, El lamento de Portnoy y Cuéntate la vida.

5 jul. 2017

La náusea - Jean-Paul Sartre

Antoine Roquentin es un historiador que vive de las rentas y está escribiendo una biografía sobre el Marqués de Robellon, un aristócrata de finales del S. XVIII envuelto en mil amores turbulentos y en otras tantas intrigas políticas propias de la época que le tocó. Vive en Bouville porque allí nació dicho noble y su biblioteca y museo mantienen archivos relevantes para su investigación. Pasa los días centrado en su trabajo, entre la habitación del hotel donde se aloja y la biblioteca, sin apenas cruzar palabra con nadie. Cuando empezamos a leer su diario una extraña desazón le ha sobrecogido, de ahí que decida volcar sus pensamientos en el mismo. Este malestar le impide tomar la más mínima decisión, no consigue encontrar sentido a la gente, a sí mismo, a sus acciones. El ambiente provinciano y burgués de la ciudad en que reside le asfixia, pero también le horroriza el anonimato y la agitación de París. Todas estas sensaciones de angustia se somatizan en lo que él donomina «la náusea», una súbita indisposición que le inmobiliza, le bloquea, le anula.

La náusea es una novela de trasfondo filosófico que reflexiona sobre el significado (o más bien la falta del mismo) de la existencia humana. Me ha costado bastante entrar en ella porque poco más o menos hasta la mitad no arranca. Es necesario pasar prácticamente el ecuador del texto para que Jean-Paul Sartre empiece a analizar todo el sinsentido que es la sociedad y todas las falacias sobre las que se construye la vida del hombre. Hasta ese momento no nos queda más remedio que asistir a una narración bastante inconsistente en la que se combinan descripciones interminables del entorno del protagonista. Visitas a los cafés de Bouville; inventariado de sus calles, sus edificios, sus parques; explicación de la tediosa vida de sus habitantes y de sus personalidades históricas ilustres. Es cierto que esto nos ayuda a llegar a entender el estado de desesperación en que se sume Roquentin, a quien no sería difícil de calificar como depresivo, pero esto no quita que se haga bastante pesado. En cualquier caso, una vez que el autor entra de lleno en sus razonamientos y nos enseña que nuestra presencia en el mundo es un acto absurdo al cual no es posible encontrar sentido, el libro se vuelve absorbente y su lectura se transforma en un placer.

Como nota curiosa, se indica que Roquentin es un hombre maduro, con gran experiencia y muchos viajes a sus espaldas, tanto por placer como por razones profesionales, sin embargo casi al final del libro nos enteramos de que  tiene poco más de treinta años. Esto no deja de sorprender aun sabiendo que la novela fue escrita los años 1930s y que sin duda por aquel entonces el proceso de maduración personal era mucho más rápido. Yo desde luego reconozco que me ha costado bastante asimilar que alguien de esa edad pueda estar tan hastiado, tan profundamente agotado de existir. La brecha cultural tan profunda que se muestra respecto a un treintañero actual, no digamos ya la económica, es insalvable. Quizás nos resulte más fácil asociar esta apatía y rechazo a la vida tan vacía que vivimos con la crisis de los cuarenta. En fin, bobunas mías. Tenéis más reseñas en Solo de libros y El habla.

30 jun. 2017

Damn nation - Andrew Cosby y Jason Alexander

Recurro hoy a la información de la editorial para resumir la trama de este cómic de terror. Es breve, es precisa y deja entrever que en el fondo el monstruo más peligroso que nunca va a existir en nuestro planeta es el propio ser humano:
Un virus devastador ha asolado EE.UU. por completo. En todo el país ya no queda nadie, sólo los voraces depredadores nocturnos en que se han convertido los infectados. Ahora, un grupo de científicos dicen haber descubierto una cura. Pero, ¿querrá el resto del mundo que los EE.UU. se salven?
Damn nation es una nueva interpretación del mito de los zombies, en este caso en la variación infectados, que a diferencia del zombie clásico tal y como lo popularizó George A. Romero, una vez contagiados siguen siendo peligrosamente rápidos y ágiles (véase 28 días después, 28 semanas después o la reciente The girl with all the gifts). Andrew Cosby incorpora también elementos propios del vampirismo, pues los afectados por el patógeno solo actúan de noche debido a su aversión a la radiación ultravioleta. El guión coquetea con la conspiración política, algo que permite al autor efectuar una despiadada crítica a los incuestionables gobiernos mundiales, ya sean democráticos o no. La historia no es mala en absoluto, y por suerte deja cierto espacio a la esperanza haciendonos ver que se pueden encontrar buenas personas incluso en situaciones límite. El único problema es que llevamos unos años de saturación de esta temática y mi impresión es que está bastante agotada. De todas formas debe quedar claro que se publicó originalmente en 2005 y en español en 2007, así que si algo se puede reprochar a alguien sería a mi por haberla leído diez años después.

Ahora bien, si hay algo a lo que no puedo poner ninguna pega es al apartado gráfico, ya que el trabajo de Jason Alexander es impecable. Este artista trabaja el color con acuarelas y emplea tonos uniformes que cambian de página a página. El rango elegido es siempre muy oscuro, con la clara intención de que el lector se sumerja sin problemas en una trama de horror que transcurre principalmente de noche. Azules si hay lluvia; ocres o verdes en escenas al aire libre y adaptandose a una acción que transcurre bien en un paraje devastado, bien en un bosque; verdes y azules combinados con tonos de palidez cadavérica cuando se pretende mostrar la repugnancia purulenta de los infectados; rojos y naranjas si hay tiroteos; blanco excepcionalmente en el interior de un hospital. Esta coherencia cromática que encontramos en cada par de páginas consigue una armonía que las hace muy atractivas y la vez, desasosegantes por la fuerte presencia de tinta negra.

Resumiendo una propuesta muy buena estéticamente pero que tiene la mala suerte (relativa) de estar muy trillada en cuanto al argumento. Aun así, se trata de una lectura recomendable para disfrutar de una buena dosis de espanto zombie. Tenéis otra reseña en Zona negativa.

26 jun. 2017

Demian - Hermann Hesse

Emil Sinclair es un niño de buena familia que vive feliz bajo el manto protector de sus padres. Sin embargo es todavía un crio cuando tiene una primera y perturbadora experiencia con las facetas más desagradables del ser humano. A raíz de una mentira que cuenta para hacerse el interesante, un gamberro un par de años mayor que él empieza a chantajearle, reclamandole dinero a cambio de no denunciarle a las autoridades ni revelar a sus padres sus (supuestas) malas acciones. Es entonces cuando al colegio al que asiste se traslada un chaval algo mayor que él. Serio, solitario e intrigante, Max Demian llama podersamente la atención a todos los alumnos por su aire adulto y reflexivo. Para sopresa del protagonista, Demian busca ocasionalmente su compañía. En esos pocos ratos que pasan juntos charlando, comparte con él sus certeras opiniones sobre la realidad, que a pesar de ser totalmente discordantes con las convenciones sociales pretendidamente incontestables, se le revelan verdaderas, innegables, irrenunciables. Demian actuará como un  sutil catalizador para el desarrollo de las inquietudes que siempre tuvo Sinclair, invitándole a cuestionarse todos los aspectos de la existencia y a no aceptar las normas por muy arraigadas que se encuentren.

Segunda experiencia con Hermann Hesse tras Siddhartha hace ahora casi dos años. Como en aquella ocasión, estamos ante una novela de contenido filosófico que intenta transmitir la necesidad de autoconocimiento del ser humano como premisa básica tanto para su realización personal, como para vivir una vida plena en armonía consigo mismo y con el resto de la humanidad. El argumento está perlado de elementos esotéricos, referencias a antiguos cultos y religiones primitivas, incorporando incluso ingredientes sobrenaturales (sueños precognitivos, telepatía, etc.). Estos factores, que proporcionan cierto aire de misterio a la novela, no invalidan en absoluto la descarada crítica a las encorsetadas normas morales y sociales que pueblan el texto. Sorprente también por su arriesgada defensa de la dualidad del hombre, en tanto en cuanto reconoce que nos complementamos mediante características opuestas, en una suerte de exposición del concepto taoista del Yin-Yang: bien/mal, luz/oscuridad, masculino/femenino, etc.

Resumiendo, estamos ante una narración escrita en un lenguaje muy sencillo y accesible, pero cuyo contenido sigue teniendo plena vigencia casi un siglo después de publicada. Yo diría que sus actuales herederos (entendidos como manuales de autoayuda, de crecimiento personal, etc.), por el hecho de presentarse como poco más que un listado de instrucciones, pierden el encanto de este libro, que no es otro que invitar al lector a pensar por sí mismo. Tenéis más reseñas en Un libro a día y La cueva del escritor.
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