19 jul. 2017

Karney - Bryan Johnson y Walter Flanagan

El circo de las rarezas de Othello llega a una pequeño pueblo de paletos al principio del verano. Lógicamente los lugareños se emocionan ante la perspectiva de romper las aburridas rutinas agrícolas que marcan sus jornadas, aunque sea tan solo por un par de noches. Lacey Ann y Manley, una joven pareja de enamorados que no tienen aún ni 18 años, serán los primeros en comprobrar en sus propias carnes que los freaks que componen el festival tienen unas mentes aún más retorcidas que sus contrahechos cuerpos.

Karney es un cómic ultraviolento ambientado en el mundo de los espectáculos ambulantes de fenómenos de la naturaleza. Localizado en los EEUU rurales y en una fecha sin determinar (principios del S. XX, a juzgar por la ropa de los personajes) juega con todos los tópicos del género de monstruos de circo: marginación, violencia, sexo, canibalismo, etc. El guión corre a cargo de Bryan Johnson y aunque entretiene, no aporta absolutamente ninguna idea original a nivel argumental. Por otro lado, el apartado gráfico es cosa de Walter Flanagan, quién no parece estar especialmente dotado para el dibujo. El volumen viene prologado por Kevin Smith, quien es amigo de los autores desde la escuela secundaria. No hace más que verter alabanzas sobre los mismos que provocan vergüenza ajena, ya que se fundamentan en su historial de buenos ratos pasados juntos. Los elogios se aderezan además con estereotipados chistes de pajas entre tíos, actividad que se ha aposentado en el inconsciente colectivo como la única práctica sexual de esta subcultura.

No tengo mucho más que decir, excepto que estamos ante una novela gráfica para olvidar. Lo único bueno es que no requiere ni una hora de tiempo para leerla, así que tampoco es tan grave. En la misma línea hay propuestas muchísimo más interesantes a las que dedicar nuestra atención, como la serie Carnivàle de HBO o el clásico de 1932, Freaks, de Tod Browning. Tenéis otra reseña en Abandonad toda esperanza, donde opinan poco más o menos igual que yo.

15 jul. 2017

Cabal. Razas de noche - Clive Barker

Aaron Boone tiene serios problemas psicológicos, así que lleva años en tratamiento con el doctor Philip Decker. Su psiquiatra parece haber descubierto que las pesadillas que Boone sufre, en donde visualiza atroces asesinatos, reflejan de hecho las terribles matanzas que su paciente lleva realizando varios años. Este hallazgo termina por vencer la poca resistencia que le quedaba y acosado por el rechazo que se provoca a sí mismo, decide quitarse la vida. No obstante, su intento de suicidio fracasa y una vez en el hospital, nuestro hombre coincide en la sala de urgencias con Narcisse, un extraño individuo que también parece haberse autolesionado de alguna forma. En su delirio paranoide, su compañero de habitación no hace más que hablar de Midian, un lugar mítico donde habitan los que sufren, los marginados, seres singulares que no pueden vivir en la sociedad que conocemos. Boone consigue recopilar algunos detalles sobre la localización de este extraño paraje entresacados del parloteo inconexo de Narcisse. Es cuando sin más, decide huir precipitadamente en busca de la única idea que ha conseguido inspirarle un poco de consuelo desde hace mucho tiempo. Sin embargo las cosas no le resultarán fáciles. Decker revela a la policía sus sospechas, así que los agentes de la ley saldrán en su búsqueda. Cuando por fin llega a Midian, para su desgracia advertirá que las cosas no siempre son lo que parecen, teniendo que asumir por las malas que ha sido la cabeza de turco de una descomunal mentira.

A principios de los 1990s ví una película que se llamaba Razas de noche y que resultó ser obra del mismo director de una de las películas más perturbadoras e inquietantes que había visto hasta entonces: Hellraiser. Años después me tropiezo con Cabal. Razas de noche curioseando libros de segunda mano en el Rastro. Clive Barker me parece muy bueno cuando se trata de relatos cortos, pero sus novelas se me hacen bastante insufribles, de hecho todavía recuerdo la malísima impresión que me causó la primera parte de Imajica, tan fresca la tengo que parece que la hubiera terminado hace sólo un par de días. La que hoy me ocupa hace aguas por todos lados: personajes sin caracterizar, falta de coherencia en el desarrollo, capítulos que no aportan nada a la trama, relato de sucesos que parecen pensados exclusivamene para su posterior guionización (sexo, visiones sobrenaturales, etc.), diálogos epatantes, final abierto para opción a segunda parte, etc. Lo único que creo que merece la pena destacar es el tema central que trata, ya conocido por otros textos del británico: la marginación y el rechazo que la sociedad biempensante muestra hacia los que son diferentes. De nuevo el ser humano exhibe una crueldad y un sadismo que supera con creces al más terrible engendro del averno. Las alegorías aquí son tantas como queramos pensar, aunque sabiendo que Barker es gay y que en 1988 (fecha en que escribió la novela), estabamos en plena crisis del SIDA, todo hace pensar en una crítica a la despreciable homofobia imperante que no hacía sino diezmar a los homosexuales enfermos a causa del VIH.

En definitiva, creo que debería haber dejado el libro apilado en el montón en que estaba tirado. No es que pagara mucho por él, pero como experiencia literaria ha sido bastante inútil, muy vacía. Si no habéis visto la película, en mi opinión y según la recuerdo es mucho más recomendable. Aunque esa es otra, en plena crisis de los 40 hice propósito de volver a ver films de terror/fantásticos que me impactaron a finales de los 1980s-principios de los 1990s, pensando no sé, que me rejuvenecería volver a experimentar las mismas sensaciones que entonces. Pues bien, no pasé de la primera (Society, de Brian Yuzna). Veinte años despúes me pareció insoportable y ridícula, ¿cómo podía haberme gustado a mí semejante pamplina? Así que preferí mantener el buen recuerdo de las restantes, y es que admitámoslo: todo tiene su momento y veinte años solo se pueden tener una vez. Volviendo al tema que me ocupa, en general las reseñas de la blogosfera son mucho más benévolas que la mía, os dejo las de El jardín del sur y Rescepto, que como suele ser habitual en él, es muy completa y aporta opiniones muy interesantes.

10 jul. 2017

Verano - John M. Coetzee

Un experto en la obra de Coetzee, fallecido a mediados de los 2000s en Australia, está preparando una biografía autorizada de este escritor. Para ello decide entrevistar a personas que fueron importantes en su vida, información que ha obtenido de las notas que el autor sudafricano había tomado probablemente para continuar su autobiografía, que hasta el momento de su muerte comprendía los volúmenes Infancia y Juventud. Los entrevistados conocieron a Coetzee a lo largo de los años 1970s, tras la vuelta de éste a Sudáfrica después de haber pasado unos años en EEUU, donde cursó estudios de postgrado. Así pues, sucesivamente, tomarán la palabra para hablarnos de él Julia, con quien tuvo una aventura amorosa cuando ella era una joven casada de 26 años; Margot, su prima, a quien tenía un gran cariño y con quien pasó muchos buenos momentos en su infancia; Adriana, una inmigrante brasileña con una terrible historia detrás y de quien Coetzee se enamoró perdidamente sin ser correspondido; Martin, un profesor universitario a quien conoció durante una entrevista de trabajo; y finalmente Sophie, también una profesora universitaria compañera suya en la Universidad de Ciudad del Cabo, con quien además tuvo un breve affair sexual. El libro se completa con notas tomadas por el propio Coetzee, transcritas tal cual al texto.

Cierre de la trilogía autobiográfica 'Escenas de una vida de provincias' a cargo de J. M. Coetzee. Si ya en las dos anteriores se intuía que jugaba con la ficción a la hora de contar su historia personal, en ésta, con este formato tan tremendamente original, uno ya no sabe qué pensar de todo lo que lee. Varios aspectos sí que quedan bastante claros. El primero es que durante los 1970s el Nobel de Literatura 2003 vivió con su padre y tuvo que cuidar de él, ya enviudado y con ciertos problemas de salud derivados de la edad a pesar de que contaba con poco más de 60 años de edad por aquel entonces. Su relación se presenta como distante, fría y cargada de reproches acumulados durante toda la vida, aunque ya sabíamos por el volumen anterior que ése era el tono general del trato con su padres. La frialdad, las dificultades para abrirse a las personas y para mostrar sus sentimientos también ser perciben claramente en sus relaciones con las mujeres, quienes le recuerdan como un hombre muy seco y bastante inepto sexual y emocionalmente. Por último, a pesar de su ideario progresista y antirracista (recordemos que la acción relatada transcurre en la Sudáfrica de apartheid), su reserva se extiende igualmente al activismo político.

El libro se lee prácticamente de un tirón (bueno, dos en mi caso), gracias a esa prosa tan precisa, sencilla y certera que tiene Coetzee. Si algo le puedo reprochar es que algunos momentos el lenguaje empleado por los entrevistados resulta un poco más afectado de la cuenta, con expresiones, giros y un registro que resulta descaradamente literario más que propio de una conversación. Pero por lo demás, estamos ante otra fantástica obra del multi laureado literato sudafricano que recomiendo sin reservas. Tenéis más reseñas en Un libro al día, El lamento de Portnoy y Cuéntate la vida.

5 jul. 2017

La náusea - Jean-Paul Sartre

Antoine Roquentin es un historiador que vive de las rentas y está escribiendo una biografía sobre el Marqués de Robellon, un aristócrata de finales del S. XVIII envuelto en mil amores turbulentos y en otras tantas intrigas políticas propias de la época que le tocó. Vive en Bouville porque allí nació dicho noble y su biblioteca y museo mantienen archivos relevantes para su investigación. Pasa los días centrado en su trabajo, entre la habitación del hotel donde se aloja y la biblioteca, sin apenas cruzar palabra con nadie. Cuando empezamos a leer su diario una extraña desazón le ha sobrecogido, de ahí que decida volcar sus pensamientos en el mismo. Este malestar le impide tomar la más mínima decisión, no consigue encontrar sentido a la gente, a sí mismo, a sus acciones. El ambiente provinciano y burgués de la ciudad en que reside le asfixia, pero también le horroriza el anonimato y la agitación de París. Todas estas sensaciones de angustia se somatizan en lo que él donomina «la náusea», una súbita indisposición que le inmobiliza, le bloquea, le anula.

La náusea es una novela de trasfondo filosófico que reflexiona sobre el significado (o más bien la falta del mismo) de la existencia humana. Me ha costado bastante entrar en ella porque poco más o menos hasta la mitad no arranca. Es necesario pasar prácticamente el ecuador del texto para que Jean-Paul Sartre empiece a analizar todo el sinsentido que es la sociedad y todas las falacias sobre las que se construye la vida del hombre. Hasta ese momento no nos queda más remedio que asistir a una narración bastante inconsistente en la que se combinan descripciones interminables del entorno del protagonista. Visitas a los cafés de Bouville; inventariado de sus calles, sus edificios, sus parques; explicación de la tediosa vida de sus habitantes y de sus personalidades históricas ilustres. Es cierto que esto nos ayuda a llegar a entender el estado de desesperación en que se sume Roquentin, a quien no sería difícil de calificar como depresivo, pero esto no quita que se haga bastante pesado. En cualquier caso, una vez que el autor entra de lleno en sus razonamientos y nos enseña que nuestra presencia en el mundo es un acto absurdo al cual no es posible encontrar sentido, el libro se vuelve absorbente y su lectura se transforma en un placer.

Como nota curiosa, se indica que Roquentin es un hombre maduro, con gran experiencia y muchos viajes a sus espaldas, tanto por placer como por razones profesionales, sin embargo casi al final del libro nos enteramos de que  tiene poco más de treinta años. Esto no deja de sorprender aun sabiendo que la novela fue escrita los años 1930s y que sin duda por aquel entonces el proceso de maduración personal era mucho más rápido. Yo desde luego reconozco que me ha costado bastante asimilar que alguien de esa edad pueda estar tan hastiado, tan profundamente agotado de existir. La brecha cultural tan profunda que se muestra respecto a un treintañero actual, no digamos ya la económica, es insalvable. Quizás nos resulte más fácil asociar esta apatía y rechazo a la vida tan vacía que vivimos con la crisis de los cuarenta. En fin, bobunas mías. Tenéis más reseñas en Solo de libros y El habla.

30 jun. 2017

Damn nation - Andrew Cosby y Jason Alexander

Recurro hoy a la información de la editorial para resumir la trama de este cómic de terror. Es breve, es precisa y deja entrever que en el fondo el monstruo más peligroso que nunca va a existir en nuestro planeta es el propio ser humano:
Un virus devastador ha asolado EE.UU. por completo. En todo el país ya no queda nadie, sólo los voraces depredadores nocturnos en que se han convertido los infectados. Ahora, un grupo de científicos dicen haber descubierto una cura. Pero, ¿querrá el resto del mundo que los EE.UU. se salven?
Damn nation es una nueva interpretación del mito de los zombies, en este caso en la variación infectados, que a diferencia del zombie clásico tal y como lo popularizó George A. Romero, una vez contagiados siguen siendo peligrosamente rápidos y ágiles (véase 28 días después, 28 semanas después o la reciente The girl with all the gifts). Andrew Cosby incorpora también elementos propios del vampirismo, pues los afectados por el patógeno solo actúan de noche debido a su aversión a la radiación ultravioleta. El guión coquetea con la conspiración política, algo que permite al autor efectuar una despiadada crítica a los incuestionables gobiernos mundiales, ya sean democráticos o no. La historia no es mala en absoluto, y por suerte deja cierto espacio a la esperanza haciendonos ver que se pueden encontrar buenas personas incluso en situaciones límite. El único problema es que llevamos unos años de saturación de esta temática y mi impresión es que está bastante agotada. De todas formas debe quedar claro que se publicó originalmente en 2005 y en español en 2007, así que si algo se puede reprochar a alguien sería a mi por haberla leído diez años después.

Ahora bien, si hay algo a lo que no puedo poner ninguna pega es al apartado gráfico, ya que el trabajo de Jason Alexander es impecable. Este artista trabaja el color con acuarelas y emplea tonos uniformes que cambian de página a página. El rango elegido es siempre muy oscuro, con la clara intención de que el lector se sumerja sin problemas en una trama de horror que transcurre principalmente de noche. Azules si hay lluvia; ocres o verdes en escenas al aire libre y adaptandose a una acción que transcurre bien en un paraje devastado, bien en un bosque; verdes y azules combinados con tonos de palidez cadavérica cuando se pretende mostrar la repugnancia purulenta de los infectados; rojos y naranjas si hay tiroteos; blanco excepcionalmente en el interior de un hospital. Esta coherencia cromática que encontramos en cada par de páginas consigue una armonía que las hace muy atractivas y la vez, desasosegantes por la fuerte presencia de tinta negra.

Resumiendo una propuesta muy buena estéticamente pero que tiene la mala suerte (relativa) de estar muy trillada en cuanto al argumento. Aun así, se trata de una lectura recomendable para disfrutar de una buena dosis de espanto zombie. Tenéis otra reseña en Zona negativa.

26 jun. 2017

Demian - Hermann Hesse

Emil Sinclair es un niño de buena familia que vive feliz bajo el manto protector de sus padres. Sin embargo es todavía un crio cuando tiene una primera y perturbadora experiencia con las facetas más desagradables del ser humano. A raíz de una mentira que cuenta para hacerse el interesante, un gamberro un par de años mayor que él empieza a chantajearle, reclamandole dinero a cambio de no denunciarle a las autoridades ni revelar a sus padres sus (supuestas) malas acciones. Es entonces cuando al colegio al que asiste se traslada un chaval algo mayor que él. Serio, solitario e intrigante, Max Demian llama podersamente la atención a todos los alumnos por su aire adulto y reflexivo. Para sopresa del protagonista, Demian busca ocasionalmente su compañía. En esos pocos ratos que pasan juntos charlando, comparte con él sus certeras opiniones sobre la realidad, que a pesar de ser totalmente discordantes con las convenciones sociales pretendidamente incontestables, se le revelan verdaderas, innegables, irrenunciables. Demian actuará como un  sutil catalizador para el desarrollo de las inquietudes que siempre tuvo Sinclair, invitándole a cuestionarse todos los aspectos de la existencia y a no aceptar las normas por muy arraigadas que se encuentren.

Segunda experiencia con Hermann Hesse tras Siddhartha hace ahora casi dos años. Como en aquella ocasión, estamos ante una novela de contenido filosófico que intenta transmitir la necesidad de autoconocimiento del ser humano como premisa básica tanto para su realización personal, como para vivir una vida plena en armonía consigo mismo y con el resto de la humanidad. El argumento está perlado de elementos esotéricos, referencias a antiguos cultos y religiones primitivas, incorporando incluso ingredientes sobrenaturales (sueños precognitivos, telepatía, etc.). Estos factores, que proporcionan cierto aire de misterio a la novela, no invalidan en absoluto la descarada crítica a las encorsetadas normas morales y sociales que pueblan el texto. Sorprente también por su arriesgada defensa de la dualidad del hombre, en tanto en cuanto reconoce que nos complementamos mediante características opuestas, en una suerte de exposición del concepto taoista del Yin-Yang: bien/mal, luz/oscuridad, masculino/femenino, etc.

Resumiendo, estamos ante una narración escrita en un lenguaje muy sencillo y accesible, pero cuyo contenido sigue teniendo plena vigencia casi un siglo después de publicada. Yo diría que sus actuales herederos (entendidos como manuales de autoayuda, de crecimiento personal, etc.), por el hecho de presentarse como poco más que un listado de instrucciones, pierden el encanto de este libro, que no es otro que invitar al lector a pensar por sí mismo. Tenéis más reseñas en Un libro a día y La cueva del escritor.

20 jun. 2017

En la orilla - Rafael Chirbes

A Esteban el comienzo de la crisis de 2008 le sorprendió en la que fue la única aventura empresarial de su aburrida vida como propietario de una humilde carpintería en Olda, un pueblo levantino un poco al interior y a tan solo una decena de kilómetros de la población costera de Misent. Cuando ya debería haberse jubilado, aportó una gran suma de dinero para asociarse con Tomás Pedrós, un especulador inmobiliario de la zona. Así que con 70 años se ve obligado a cerrar el negocio, despedir a sus empleados y esperar la resolución judicial sobre la liquidación de deudas de la carpintería. Como penitencia extra debe cuidar a su padre de noventa y pico años, cuya enfermedad le hace totalmente dependiente. Esteban toma la voz para narrar su vida: la amarga relación con su padre, el amor y admiración que profesaba a su tío, el gran fracaso amoroso que le marcó siendo joven, su renuncia a la escuela de Bellas Artes para volver a su pueblo natal a aprender el oficio de su pardre y heredar en el futuro el modesto negocio. Junto a sus experiencias iremos conociendo también los puntos de vista de otras personas de su entorno. Sus pocos amigos, con quienes pasa rato en el bar, a la cabeza Francisco Marsal, a quien conoce desde que eran críos y que nacido en buena familia, ha tenido una vida glamourosa y de éxito. Fue precisametne Francisco quién terminó llevando a Leonor al altar, su gran y único amor. También hablará Liliana, una inmigrante colombiana que le ayuda en los cuidados del anciano. Y los antiguos empleados de la carpintería; a Álvaro, el más antiguo, le han consideran un miembro más de la familia; otros llegaron con el boom de la construcción, Jorge, Julio, Ahmed. Es precisamente éste último, un inmigrante marroquí, quien nada más empezar el relato descubre un cadáver muy descompuesto en una zona pantanosa cercana a Olda. Dicho cadáver interpretará un papel discreto que será clave para entender al protagonista.

Con esta novela Rafael Chirbes consigue radiografiar más aspectos de la realidad social española usando de nuevo como telón de fondo la especulación inmobiliaria y la cultura del pelotazo a través del ladrillo. Si en Crematorio el protagonista era el arquetípico especulador de éxito salido del arroyo, que disfruta de una posición inmejorable en pleno auge del sector, en En la orilla la acción transcurre tras la crisis económica mundial, cuyo efecto más notorio en nuestro país fue la debacle en  la construcción y la explosión de la burbuja inmobiliaria. Esta vez los protagonistas son los que han salido peor parados: trabajadores poco cualificados, inmigrantes o familias con hijos pequeños que también quisieron su parte del pastel pero a quienes les salió el tiro por la culata y se quedaron con una mano delante y otra detrás.

El tono general del texto es terriblemente sombrío y deprimente, ya que el desastre que compone la vida de los personajes que la pueblan es la culminación de unas vidas dirigidas a un descalabro que se preveía inevitable ya desde el parto. Vejez, soledad , pobreza y enfermedad son el resultado de una existencia desdichada caracterizada por la ausencia de alegría, empleos aburridos y mediocres, familias capaces de anular toda ilusión, perpetuando así la miseria generación tras generación. Como viene siendo habitual con este autor, no tiene reparos en mostrarnos lo peor del ser humano, así que cada uno de los participantes en la trama es hipócrita, engreído, vanidoso, falso, avaro, mentiroso, desalmado, egoista o cualquier otra combinación de vilezas que se nos ocurra. La verdad es que estamos ante una novela despiadada cuya lectura inflinge un dolor y un desánimo espantoso. Estoy seguro de que vidas como las narradas existen por todos lados, de hecho ciertos aspectos incluidos en la trama me han resultado insoportablemente cercanos, de ahí que haya tenido que darme un descanso en un par de ocasiones porque mi capacidad de resistencia ante tanto espanto (y tan próximo) se veía superada. También influye el estilo de Chirbes, ese hilo de conciencia imparable, denso y angustioso que no te deja descansar ni un momento. Me ha parecido muy buen libro aunque en mi opinión hay que tener mucho estómago para abordarlo. Mucho. Tenéis más reseñas en El placer de la lectura, Un libro al día y La nave de los locos, que me ha parecido especialmente acertada.

14 jun. 2017

Una moral de lo minoritario - Didier Eribon

El filósofo y sociólogo Didier Eribon realiza en Una moral de lo minoritario un concienzudo análisis de las identidades marginales que se deducen de la obra de Jean Genet, de ahí el subtítulo 'Variaciones sobre un tema de Jean Genet'. Para ello, y aunque abarca todas sus obras, se centra principalmente en dos de ellas: Santa María de las Flores y Diario del ladrón. Tanto la primera como la segunda le permiten estudiar la concepción que este autor tiene de la homosexualidad por un lado y de la excusión social derivada de delincuencia por otro. El dato que quiere destacar Eribon es que ya en la época publicación de estas obras (años 1940s, aunque se basaban en experiencias que iban tan atrás como principio de los 1930s), Genet no se avergüenza de los insultos y los desprecios que recibe por ser gay o criminal, sino que antes al contrario, como mecanismo de defensa se obliga a componer una nueva subjetividad donde se muestra exhultante de orgullo por las diferencias que le marginan. Es decir, adelanta como poco en un par de décadas el concepto de 'orgullo gay' enarbolado desde finales de los 1960s en los movimientos de liberación del colectivo LGTB.

Como elementos de apoyo a su estudio, el autor francés recurre por un lado otros autores que fueron pioneros en intentar evitar, con mayor o menor éxito, que la homosexualidad fuese considerada una condena o una enfermedad, mostrando para ello un retrato positivo de la misma en sus obras: André Gide, Marcel Proust, Marcel Jouhandeau, Stefan Zweig, etc. Por otro, el pensamiento de otros filósofos y sociólogos de reconocido prestigio (Michel Foucault, Pierre Bourdieu, etc.) le permite reforzar su discurso. Una gran parte de libro se dedica a desmontar la homofobia institucionalizada en ciertas corrientes del psicoanálisis, en concreto en la denominada lacaniana (por Jacques Lacan). Creo que como idea global del espíritu del libro valdría muy bien una conclusión final de Eribon a tan solo un par de páginas antes de terminarlo:
"Ya no se trata de saber como y por qué se llega a ser homosexual, y por qué, cuando se es homosexual, no se quiere cambiar, sino considerar que serlo está inscrito por el orden social en una categoría considerada inferior, expuesta al insulto, la infamia, la abyección... No hay una etiología individual de los psiquismos que conduzca a la homosexualidad, sino estructuras poco igualitarias del orden social que colocan a determinados individuos en categorías inferiorizadas, condenadas, sometidas al ostracismo (ser mujer, ser homosexual, ser negro, etcétera), y el hecho de pertenecer a una de esas categorías produce un tipo de psiquismo que no depende de eso a lo que la verborrea psiconanalítica nos tiene acostumbrados, sino de la violencia social y de las estructuras de dominación."
Bueno todos somos mayorcitos y ya sabemos lo que pasa con los ensayos. Por lo general la rigurosidad que se les exige y supone pesan en su contra debido a las constantes referencias a obras de terceros, notas aclaratorias a pie de página, citas extraídas de otros textos, profusión de fechas, etc. La parte más puramente literaria y filosófica del libro (unos dos tercios del total) es bastante llevadera desde mi punto de vista, no solo por toda la información sobre autores y publicaciones que incluye sino por las excelentes apreciaciones sobre identidad y activismo LGTB que aporta Eribon, muy próximas a la teoría queer en tanto en cuanto no busca la asimilación de otras sexualidades al modelo heteronormativo, sino  la aceptación de las mismas sin ninguna exigencia. Sin embargo toda la parte dedicada a desmontar el ideario reaccionario del psiconálisis en general y de Lacan en particular se me ha hecho muy pesada. No puedo dejar de señalar tampoco que el ensayo data de 2001 y que quizás necesitaría una revisión. 16 años después, ciertas consignas políticas que por aquel entonces eran habituales en el movimiento LGTB y que Eribon hace suyas (a la cabeza el matrimonio homosexual) han experimentado avances considerables en Europa y más países y estados de America, incluyendo Francia. Porque si algo tiene el texto es que es muy francés. Mucho.

Por resumir un libro denso a ratos, pero interesante, ya sea por los aspectos históricos o por los filosóficos/sociológicos. El analisis que realiza de la homo/bi/transexualidad en la sociedad es difícilmente rebatible y contempla además un modelo de integración que respeta con naturalidad las diferencias que las definen. Y con esto termino porque no como no he encontrado ninguna otra reseña en la blogosfera, no os voy a poder recomendar otras opiniones.

10 jun. 2017

Seda salvaje - Eloy Tizón

Seoane Suelves tiene 34 años y trabaja en la compañia de seguros Arcadia. Se va a casar en pocas semanas con Fátima, su novia desde hace 8 años. Seoane es bastante neurótico y pasa el tiempo curioseando los objetos personales de sus compañeros de trabajo, en base a los cuales imagina sus vidas. Sus manías se descontrolan y un día decide contratar a un detective privado para que investigue a su prometida. Para su sorpresa, o quizás no tanto, su pareja lleva una vida secreta que no por inocente deja de desconcertarle en tanto en cuanto le margina, le excluye. A partir del momento en que él conoce la verdad, la relación empezará a teñirse de emociones contradictorias.

Termino de leer Seda salvaje de Eloy Tizón y no consigo decidir si es un insulto o una estafa. Algo de ambas hay. En favor de lo primero está la total ausencia de alma de la historia relatada. Nunca hubiera pensado que llegaría a decir algo así sobre un libro. Un relato sin alma. Sin trama. Sustentado por lo mismo que las obsesiones del protagonista: por nada. Tremendo. Queriendo ser magnánimo (debido a la perversa educación católica de la que malamente podré librarme nunca), quizás se podría entrever cierta intención de relato kafkiano a lo que en realidad resulta poco más que un despropósito escrito con un registro afectada y empalagosamente elevado. Algo totalmente innecesario pero que va estupendamente para lograr un intenso goce masturbatorio. Que no digo yo que esté mal, ¡líbreme dios! Sin duda resultá reconfortante e incluso terapéutico para quien lo escribe y algún que otro connosieur de los placeres solitarios que comparta ese fetichismo tan minoritario. A mí como lector sólo me ha provocado una total inhibición del deseo, una anhedonia inesperada. "Sé que no volveré a ser joven después de haber escrito esta historia.", nos dice Tizón a través de Seoane apenas comenzado el libro. Desde luego quién no volverá a ser el mismo después de haberla leído soy yo. He quedado marcado de por vida. De todas formas confío en los mecanismo de protección de mi cerebro reptiliano para que bloqueen este recuerdo en breve. Puro instinto de supervivencia.

En favor de lo segundo (de la estafa) está el hecho de que quedase finalista en el Premio Herralde de 1995. No sé si esto se debió al pésimo nivel de las novelas que aspiraron a dicho galardón ese año, o tal vez a la falta de criterio del jurado que así decidió. Claro que también prodría ser cosa mía, por supuesto. Lo que me recuerda al tan manido pretexto de uso habitual para romper con tu pareja: "No eres tú, cari. Soy yo". Algo que nadie en su sano juicio se cree ni entiende. En fin, lo mismo me da. De esta novela corta sólo me han gustado tres cosas: su brevedad y dos ocurrencias ingeniosas que sacan la cabeza de pronto en ese marasmo de prosa pedante. También es barato y es de Anagrama, con lo que queda bien en la estantería. Mira, ya son cinco. Tenéis más reseñas en Escomberoides, Cuchitril Literario y Sin ir mas lejos. En los dos primeros no convence; en el tercero yo diría que tampoco, aunque no se atreven a reconocerlo.

6 jun. 2017

Las voces del tiempo - James G. Ballard

Las voces del tiempo es una compilación de relatos cortos de ciencia-ficción de James G. Ballard. Los ocho textos incluídos datan de principios de los 1960s y en conjunto son de lo mejor que he podido leer de este autor. Los títulos son:

  • 'Las voces del tiempo'
  • 'El barrendero de sonidos'
  • 'El hombre sobrecargado'
  • 'Trece a Centauro'
  • 'El jardín del tiempo'
  • 'La jaula de arena'
  • 'Las torres de observación'
  • 'Cronópolis'
Las temáticas tratadas son las que tanto fascinaron a este autor al comienzo de su carrera, al final de la cual derivó más bien hacia aspectos relacionados con la conducta humana y la sociología. Sin embargo en este libro tenemos una mezcla muy personal de historias que transcurren extraños futuros desolados, unas veces a causa de pandemias ('Las voces del tiempo'), otras por fracasos en la exploración espacial ('La jaula de arena') o colapsos tecnológicos ('Cronópolis'). En otros relatos este escritor británico fantasea con el tiempo y la percepción, manipulándolos a su antojo ('El hombre sobrecargado', 'El jardín del tiempo'). La conquista del cosmos también sobrevuela una cruel mascarada gubernamental de tintes conspiranoides ('Trece a Centauro'). Aunque en todos ellos abundan los elementos típicamente ballardianos, los que más me han gustado coquetean con tramas algo menos habituales en su obra, ya sea una historia de amor con despecho muy sui géneris ('El barrendero de sonidos') o un desasosegante relato kafkiano ('Las torres de observación'), ambos ambientados en entornos de ciencia-ficción que son a la vez cotidianos e insólitos. En definitiva, una colección de cuentos que recomiendo por la altísima calidad y originalidad de los mismos. Curiosamente no he encontrado ninguna reseña a este volumen, ni siquiera en el Sitio de Ciencia-Ficción. Como la mía no es que sea precisamente muy elaborada, he incluído links en algunos relatos que se critican en Ballard rasante, un interesante blog dedicado a la obra breve de este afamado literato.

2 jun. 2017

Desde lo más profundo - Christopher Isherwood

En Desde lo más profundo nos acercamos a Christopher Isherwood en cuatro momentos diferentes de su vida. Se trata de por tanto de cuatro relatos cortos autobiográficos, cada uno de los cuales transcurre en países totalmente diferentes, ya que se ve que este autor fue un culo inquieto. Lo cierto es que por su extensión se aproximan bastante más a la novela corta, pero a efectos de esta reseña lo dejamos en relatos.

  • 'El señor Lancaster'. Corre 1928 y Christoph se va unas cuantas semanas a Frankfurt invitado por un pariente politico lejano que trabaja en una naviera.
  • 'Ambrose'. En 1933 y con los nazis afianzados en el poder, Isherwood y su amigo alemán Waldemar huyen de Berlín y se marchan a vivir a una isla griega. Les ha invitado Hans Schmidt, un amigo del segundo que trabaja como hombre de confianza y guardaespaldas de Ambrose, un acaudalado joven británico autoexiliado del Reino Unido.
  • 'Waldemar'. Es a finales de agosto de 1938 cuando nuestro hombre vuelve a Inglaterra, y en ruta hacia Dover se encuentra en el ferry con una antigua conocida de sus días en Berlín, Dorothy. Tras saludarse afectuosamente ella le comenta que vuelve con su prometido, que no resulta ser otro que su amigo Waldemar, de quien no sabía nada tras la aventura en la isla griega. Dorothy es una de aquellas idealistas militantes comunistras procedentes de la clase alta británica, así que prevé serios problemas con su familia cuando vean que su futuro yerno es 100% clase trabajadora.
  • 'Paul'. En 1940 el escritor británco ya se había afincado en Estados Unidos y estaba trabajando como guionista para unos estudios de Hollywood. Allí conoceremos por un lado a sus amigos, entre los cuales está el escort de lujo que titula el texto, y por otro su profundo interés en las filosofías orientales relacionadas con el autoconocimiento, que empezaban a introducirse tímidamente en la cultura norteamericana.
A raíz de leer estos cuatro cuentos no se puede negar que este autor tuvo una vida de lo más movida e interesante. Tampoco se puede decir que estén mal escritos o que se hacen pesados. Mentiría si así hiciera y puestos a engañaros, que sea por motivos más importantes que dar mi opinión personal sobre un libro. La cuestión de fondo que no hay por qué ocultar es que son muy intrascendentes; particularmente los dos primeros son poco más que las aventuras de un hombre joven bastate engreído y pedante, algo que el propio Isherwood reconoce cuando en un inciso dirigido al lector, admite que se siente muy alejado de aquél que fue años atrás. Los dos siguientes están algo mejor porque tratan también temas políticos, sociales o espirituales, además de reflejar con mucha veracidad el angustioso ambiente pre-bélico y la II Guerra Mundial una vez comenzó la contienda. En todo caso, mi impresión general es que el libro dista mucho de ser una obra maestra y por tanto, no tengo motivos para recomendarlo. Tenéis otra reseña en Una hoguera para que arda Goya, que a mí, visto el desinterés que me ha causado, me parece hinchada hasta decir basta. En todo caso ahí la dejo, que si algo no pretendo es dogmatizar con mis opiniones.

29 may. 2017

El Maximortal - Rick Veitch

En 1908 en Tungus, en la profundidad de Siberia, y tras la explosión de origen desconocido que generó un enorme cráter, se materializa una extraña mujer  dotada de super poderes. Esta super entidad femenina copula con un cazador y genera un huevo con un pequeño vástago que lanza al espacio. El huevo regresa a la Tierra en forma de meteorito diez años después, cayendo en las proximidades de Vistación, en California. Un matrimonio buscador de oro que vive en los alrededores, se acerca a ver que ha ocurrido y se encuentra con un niño de unos 10 años dentro del bólido. La mujer, que sufre visiones místico-religiosas por algún tipo de trastorno mental, adopta inmediatamente al pequeño, dándole el nombre de Wesley. El crío no pierde el tiempo y sin que sepamos el motivo empieza a decapitar a todos los habitantes del pueblo y a guardar las cabezas en un silo. El ejército logra reducirle y no volvemos a saber de él hasta que en 1943 el doctor Robert Uppenheimer (sic), jefe del proyecto Manhattan, se interesa por un pequeño cobertizo que hay en las instalaciones militares de Los Álamos, Nuevo México, donde estudia la viabilidad de la bomba atómica. Llevado allí por una premonición totalmente irracional, se encuentra con un baúl que alberga en su interior a ese pequeño monstruo hibernando dentro del recipiente original que le trajo a nuestro planeta.

Como podéis comprobar sigo manteniendo mi promesa de dar salida a los cómics que tengo acumulados leyendo por lo menos uno al mes. En mayo le ha tocado el turno a El Maximortal, otra novela gráfica sobre superhéroes que firma Rick Veitch. En esta ocasión, se trata de un homenaje al género a través de una sátira histórica sobre la génesis del personaje de Superman. De esta forma, en 1937 entran a formar parte de la trama el guionista Jerry Spiegel y el dibujante Joe Schumacher (trasuntos de los creadores del Hombre de Acero, Jerry Siegel y Joe Shuster), que venden su idea de True Man a Sidney Wallace, un mafioso editor de Cosmo Comics que los engaña como a unos pardillos. True Man resulta ser un trasunto literario del extraño superhombre recluido en Los Álamos, de hecho, algunas de las historias que idea Spiegel reflejan exactamente los planes que el gobierno de los EEUU tiene planeado este superhéroe.

Este volumen me ha parecido tremendamente anodino e insustancial. No voy a negar que la incorporación personajes y sucesos históricos reales le da cierta originalidad. También toda la crítica a la industria y sus sucias artimañas, incluyendo la estafa a los creadores o la mercantilización consumista de los personajes, resulta de interés desde un punto de vista de cultura general. Sin embargo, el hilo argumental es bastante flojo y si por algo destaca es por todos los aspectos que quedan sin explicar o por los giros sin coherencia ni justificación alguna. A modo de epílogo el propio Veitch se marca un pequeño ensayo sobre la relación entre los superhéroes de los cómics y el Übermensch de Nietzsche, donde además aclara todas las equivalencias históricas entre el Maximortal y el mito de Superman. En los aspectos gráficos, el formato es exactamente el mismo que en El Uno: tinta negra y cierto feísmo underground, aunque con menos profusión que en áquel. Para que podáis leer otras opiniones, os recomiendo que echéis un vistazo a las reseñas de Zona negativa y Entre cómics. Las dos han quedado mucho más convencidos que yo y recogen aspectos importantes que yo no he mencionado, lo cual puedo reconocer sin problema y sin tener que cambiar mi impresión global de esta obra. 

25 may. 2017

Juventud - John M. Coetzee

John M. Coetzee relata en Juventud sus años de joven adulto, cuando en 1959 y con unos tiernos 19 años dejó Sudáfrica para establecerse en Londres, dispuesto a labrarse una carrera como poeta y escritor. Sin embargo, es su recién obtenida licenciatura en matemáticas la que le permite conseguir lo que en principio parece un buen trabajo: programador de ordenadores en IBM. No está especialmente interesado en la informática, pero cree que este empleo le permitirá ahorrar dinero para poder centrarse en la literatura en un futuro muy próximo. En las oficinas del gigante americano de las -por aquel entonces- incipientes tecnologías de la información, se combinan el carácter reservado de los británicos con la frialdad innata del autor, lo cual no hace sino acentuar su soledad y aislamiento. Mientras la juventud londinense se divierte a comienzos de la loca década de los 1960s, Coetzee pasa su tiempo libre curioseando librerías, en la biblioteca del British Museum (donde aprovecha para progresar en su tesis doctoral sobre la obra de Ford Madox Ford) o en cines donde se proyectan películas europeas. Las jornadas laborales de 9 a 5 empiezan a resultarle un obstáculo para lograr su sueño de ser escritor, así que tras algo más de un año como pionero de la programación renuncia a su puesto. Pero por aquel entonces las leyes de inmigración de UK eran muy rigurosas con los extranjeros, así que tras un pequeño paréntesis de apenas unos meses desempleado se ve obligado a buscar otra ocupación remunerada si no quiere que el expulsen de las islas británicas. Es así como termina en plena campiña trabajando para International Computers, la competencia inglesa de IBM, alejado de la vida cultural de Londres y sin escribir ni un mal poema.

En la segunda parte de la autobiografía novelada del Nobel de Literatura de 2003 nos enfrentamos a sus pasiones, sus miedos e incertidumbres cuando ha de asumir que ya es un adulto y debe ganarse la vida. El objetivo de dedicarse al arte de la escritura no hace sino ponérselo más difícil, ya que ha de luchar con uñas y dientes para no dejarse llevar por la corriente, que le invita olvidar sus aspiraciones literarias y por el contrario, llevar una existencia mediocre propia de la clase media. Comprarse un coche. Casarse y tener hijos. Hipotecarse con una casa. Coetzee rechaza visceralmente renunciar a su deseo de ser un artista, pero su temperamento apocado, reservado y frío le impiden llevar la tormentosa vida de sus idolatrados modelos: Baudelaire, Picasso, Rimbaud. En su opinión, solo si consigue experimentar la vida en todos sus aspectos, especialmente los más oscuros, los más turbios, contará con las bazas necesarias para convertirse en un buen poeta, en un artista de verdad. No es consciente por tanto de que ya está inmerso en un infierno propio que está forjando su carácter como escritor. No bebe alcohol ni se droga, sus experiencias sexuales son vacías y desapasionadas, intrascendentes a más no poder. Sin embargo pelea por lo que cree, a pesar de tener frente a él a toda la sociedad invitándole a olvidar su quimera y ser uno más.

El autor sudafricano emplea un narrador en tercera persona para contar su propia historia, lo que fomenta la duda de si todo lo que leemos es cierto o tal vez, haya partes de ficción. Demuestra una vez más su gran maestría con las palabras, consiguiendo que sus frases se entiendan con total naturalidad y facilidad por más compleja que sea la idea que quiera transmitir. Pero a esto ya estoy acostumbrado, aunque no pretendo quitarle importancia, todo lo contrario; he de admitir eso sí, que reseña tras reseña repito poco más o menos lo mismo sobre su estilo. Si hay algo por lo que destaca este libro es porque Coetzee demuestra ser tener una capacidad crítica imbatible, capaz de desmantelar todas las convenciones sociales y defender con una coherencia aplastante aquello que considera justo. Y lo hace con una habilidad tal que inutiliza cualquier defensa de lo que bajo su pluma se nos revela como una gran mentira parte de un sistema de valores falso y miserable. Poco le importa que lo siga y acepte la inmensa mayoría. Temas tan diversos como el ideal de establecerse y crear una familia, la situación de su país y la idea de patriotismo, o la pasión y el amor como motores del arte son analizados y deconstruidos para poder despojarlos de su alienante poder destructivo. Y eso no es algo que pase todo los días, no al menos en los libros que me voy encontrando yo. No recuerdo haber experimentado más momentos sublimes de emoción en todo el año que leyendo esta pequeña obra maestra. Breves instantes que se prolongan solo unos segundos y en los que tengo que parar para ser plenamente consciente del placer que me proporciona lo que acabo de leer, para decirme a mí mismo que estoy ante una obra de arte. Que es exactamente lo que Coetzee se proponía conseguir cuando era un joven veinteañero. Tenéis más reseñas en Cuéntate la vida, Libros y literatura y Ni un día sin libro.

22 may. 2017

Los jugadores de Titán - Philip K. Dick

Tras perder la guerra contra los vugs de Titán, la población de la Tierra ha quedado diezmada, aunque no por culpa de los extraterrestres, sino paradójicamente por el empleo la radiación Hinkel por parte del ejército rojo chino durante la contienda. Los escasos habitantes del planeta tiene además muchísimas dificultades para concebir hijos, aunque gracias a los avances de la medicina, en concreto a la extirpación de la glándula Hynes, se ha conseguido retrasar el envejecimiento y prolongar la vida humana hasta casi los docientos años. De hecho a eso se debe que la raza humana no haya desaparecido aún. Los vugs, que son una especie muy ludópata, han importado un juego de mesa llamado el Farol, en el cual además del azar, tiene mucho peso la habilidad para el engaño de los participantes. En estas partidas se apuestan ciudades enteras y lógicamente para que no haya ventajas injustas, están vetadas a cualquier humano con capacidades psiónicas. En un grupo de juego de Farol que hay en California, Pete Garden pierde Berkeley, su título más preciado. Tras una venta un poco irregular, la propiedad termina en manos Jerome Luckman, propietario de Nueva York y casi toda la costa este. Luckman se desplaza a California para integrarse en ese grupo de Farol y seguir ganando propiedades, llevándose un par en su primera noche. Sin embargo, al dia siguiente, el suertudo aparece muerto. La investigación policial que se iniciará inmediatamente pondrá de manifiesto la existencia de grupos secretos organizados, tanto de humanos como de vugs, que operando desde las sombras intentan que el desequilibrio existente entre los dos bandos planetarios se incline a su favor.

Los jugadores de Titán es un nuevo título reeditado por Minotauro para su colección Biblioteca Philip. K. Dick. El libro incorpora los componentes habituales de su obra, tanto argumentales como estilísticos. Así pues, la trama recoge aspectos bélicos y post-apocalípticos resultado del pánico nuclear y la Guerra Fría (fue escrita en 1963), o bien los clásicos conflictos entre percepción y realidad subyacente una vez eliminada la engañosa farsa de los sentidos. Los personajes y el contexto son igualmente los característicos: protagonista masculino con trastornos mentales y afición/dependencia de las drogas psicoactivas, personajes femeninos odiosos y carácter insoportable, humanos con habilidades extrasensoriales (precogs, telequinéticos, etc.), extraterrestres amorfos y telépatas, elementos tecnológicos muy por delante de su tiempo que se usan como simple apoyo a la narración (inteligencias artificiales aplicadas a todos los bienes de consumo a través de lo que el autor define como efecto Rushmore, vehículos voladores utilitarios, etc.). Quizás difiere de otras en que hay marcados elementos de novela negra, como la investigación del asesinato de Luckman o los misteriosos complots secretos, y también unas divertidísimas incursiones humorísticas procedentes del efecto Rushmore instalado en un vehículo.

No voy a decir que es el mejor título de Dick, pero como soy muy fan de este escritor, tampoco voy a decir que es malo, porque solo con zambullirme en el universo típicamente dickiano a mí ya me tiene ganado. Dejando al margen mi predisposición innata a embobarme con sus textos, tengo que reconocer que el ritmo bastante moderado y los golpes de efecto están muy bien planeados, lo cual le permite reconducir la acción por caminos muy originales y totalmente inesperados. El final sí que flojea, pero en cualquier caso, se trata de un libro muy accesible que seguro hará disfrutar a los incondicionales y en ningún caso aturdirá a quien se acerque a su obra por primera vez. Tenéis más reseñas en Sagacomic - Lothlórien y el Sitio de Ciencia-Ficción.

17 may. 2017

Lionel Asbo. El estado de Inglaterra - Martin Amis

Desmond Pepperdine es un adolescente mestizo de 15 años que vive con su tío, Lionel Asbo, en una torre de viviendas sociales en Diston Town, un degradado suburbio de Londres de mayoría blanca. Su madre, Cilla, murió de un accidente estúpido cuando él tenía 12 años. Cilla fue la mayor de una familia completamente disfuncional de 7 hermanos. La abuela de Des se quedó embarazada de ella recién terminada la escuela primaria, a los 12 años de edad. Grace, que así se llama la matriarca, tuvo 6 hijos más, todos ellos de padres diferentes, a cada cual de rasgos y nacionalidades más exóticas. Bueno, todos nos, porque tanto Cilla como Lionel son hijos del mismo individuo, de fenotipo y rasgos tipicamente británicos, de ahí que en Diston les llamaran "los gemelos". Cuando conocemos a Des, está teniendo una aventura sexual con su abuela, que está a punto de cumplir los 40, algo que en ese barrio marginal significa entrar en la vejez, pues la esperanza de vida de los residentes es poco más de 60 años. Esta relación carnal e incestuosa inquieta profundamente al jovencito, no solo por las cuestiones morales implicadas, sino además porque su tío Lionel es un criminal de poca monta aunque bastante violento que ha pasado en numerosas ocasiones por correccionales y cárceles, condenado por vandalismo, robos, palizas, etc. Muy lógicamente, Des sospecha que su tío no va a ver con buenos ojos que nieto y abuela tengan sexo, así que cuando a los oídos del macarra llega la noticia de que su madre vuelve a las andadas con los hombres, Des empezará a tener motivos serios para preocuparse

Martin Amis ha escrito en Lionel Asbo una sátira muy cruda donde describe a la perfección la sociedad inglesa, de ahí el subtítulo "El estado de Inglaterra". Los tópicos de dicho país van cayendo uno tras otro y componiendo una historia que aúna elementos de comedia negra, drama social, novela romántica y novela negra. Así por ejemplo, los tabúes sexuales o precocidad sexual de la clase obrera de las islas británicas me han recordado a algunos sketchs de Little Britain. La terrible precariedad de la existencia de la clase trabajadora inglesa entronca directamente con el realismo social de Ken Loach. El matonismo de Lionel es reflejo de la violencia estructural de los más desfavorecidos de Inglaterra, tan habitual en campos de fútbol o en salidas nocturnas durante las vacaciones alcohólicas que suelen pasar en la Costa Brava, Mallorca o la Costa del Sol. De hecho su personaje es tan cliché que parece sacado de cualquier película de gánsters británicos de Guy Ritchie. Y el golpe de efecto al hacer que este amenazador y robusto delincuente gane un desorbitado premio en la Lotto, permitirá además que el autor saque las vergüenzas al insoportable clasismo que asfixia al Reino Unido desde tiempos pretéritos.

No obstante, la novela no llega a la altura de otros títulos de Amis; me ha parecido muy entretenida pero a la vez insustancial. Reconozco que recoge críticas muy válidas a la sociedad británica, tanto a problemas coyunturales que vienen de antiguo (clasismo, racismo, etc.), como a formas de inmundicia creadas más recientemente (la glorificación de la belleza física sobre el intelecto, el envanecimiento de la incultura, criminalización de la clase trabajadora, la influencia perniciosa de los medios de comunicación en el encumbramiento del lumpen, etc.). Sin embargo al desarrollo de los diferentes temas le falta consistencia, por lo que a medida que pasan los años y se suceden acontecimientos -por lo general más tristes que alegres-, me queda la impresión de que se trata de hechos aislados enlazados con poco éxito. Como decía un poco más arriba, curiosa y fácil de leer, pero con poca sustancia. Por supuesto, se trata como siempre de una opinión personal, aunque por lo poco que he podido leer en la blogosfera, no ha despertado excesivos entusiasmos. Veáse si no Libros... ¿y por qué no? o el blog de Jordi Corominas i Julián.

13 may. 2017

El dios Escorpión - William Golding

Esta es mi primera incursión en la narrativa breve del Nobel de literatura de 1983. El dios Escorpión incluye tres novelas cortas, o al menos así se indica en la propia edición. Los títulos de las mismos son:

  • 'El dios Escorpión'. El Faraón de Egipto fracasa en su divina tarea de controlar la subida del Nilo. Su bufón está destinado a ser enterrado junto a él, pero se revela a su destino y rechaza la vida eterna que le espera en su tumba.
  • 'Clonc Clonc'. Una pequeña tribu prehistórica tiene su asentamiento en la selva. Los hombres son cazadores, las mujeres guardan las chozas mientras ellos salen de batida. Uno de ellos está herido y es víctima de crueles bromas por parte de sus compañeros. Rechazado y abandonado, regresa al poblado y sorprende a sus compañeras en un extraño ritual de tintes mágicos.
  • 'El enviado especial'. Un inventor griego consigue una audiencia con el César y le convence para que financie algunas de sus creaciones, que prometen revolucionar campos tan dispares como la gastronomía, el transporte, las comunicaciones y la guerra.
De estos breves resúmenes se puede deducir que hay una clara ambientación histórica en todos ellos. De hecho, William Golding destaca por su maestría a la hora de transportarnos a tiempos remotos y conseguir que nos metamos en contexto. Así, podemos sentir el sol abrasador en el valle del Nilo, la vida salvaje en la jungla o los maravillosos paisajes mediterráneos del Imperio Romano. Los tres relatos tienen un destacado trasfondo filosófico, pues todos ellos tratan las contradicciones humanas de una manera u otra. El autor británico expone en estos tres textos breves unas historias preciosas sobre temas que han preocupado al ser humano desde el origen de los tiempos, cuya validez universal y atemporalidad quedan demostrada en el momento que consigue conectar con el lector. Conflictos entre razón y mito, entre nuestro yo racional y nuestro lado más salvaje y primitivo. Las incoherencias en nuestro carácter y comportamiento, que nos hacen capaces de realizar los actos más abyectos, pero también los gestos más sublimes. Los miedos y debilidades inherentes a nuestra naturaleza, esa perversa herencia genética de nuestros ancestros que en lugar de protegernos nos convierte en nuestros peores enemigos.

Soy consciente de que me ha quedado una reseña un poco críptica, pero prefiero no dar más pistas y que seáis vosotros mismos quienes disfrutéis este libro. Se lee en un par de sentadas pero lo que es yo, lo he disfrutado en todas y cada una de sus frases. ¡Pero, pero, pero!, como cada lector es un mundo, os dejo a continuación las impresiones de Cuchitril literario sobre esta joyita. Ya os adelanto que no se ha quedado tan contento como yo, más bien al contrario. Sin embargo en Tu nombre en la portada están más alineados conmigo.

9 may. 2017

Los impostores - Alfred Bester

El doctor Damon Krupp y su ayudante la doctora Cluny Decco llevan a cabo un ambicioso experimento: la Potenciación Fetal Generada con Maser por Emisión Conjuntiva de Radiación. Cuando trasladaban al niño probeta a la Cúpula de la Universidad OxCam en Marte, todavía flotando en un vientre Maser, la nave se estrella en Ganímedes. Los científicos mueren, pero el niño es salvado y adoptado por el rey maorí de esa luna de Júpiter. Treinta y pico años después conoceremos a Rogue Gallery Winter, el niño rescatado y heredero del trono maorí de esa colonia. Trabaja como periodista para Solar Media, una agencia de noticias de la Tierra. La potenciación a que fue sometido durante su gestación in vitro le ha convertido en un sintetista, lo cual le permite percibir patrones ocultos y vínculos subyacentes en todos los elementos con que se encuentra. Una compañera de trabajo, Demi Jeroux, que es una titánida polimorfa procedente del satélite de Urano, se enamora de él y empiezan una tórrida relación. A partir de ahí sus vidas se verán envueltas en una disparatada trama noir sobre el contrabando de meta, la nueva energía que mueve el Sistema Solar, que les hará pasar por mil y un peligros.

Los impostores es una novela muy chorra redactada en clave humorística pero que a mi no me ha hecho demasiada gracia. Alfred Bester la escribió a principos de los 1980s, después de haber abandonado la literatura a finales de los 1950s para dedicarse a trabajar en una revista de viajes y estilo, de la que llegó a ser redactor jefe. Todas las referencias a este autor dicen que su vuelta al género, aunque muy esperada por los aficionados, resultó más bien un fiasco. Lo cierto es la que hoy reseño está a años luz por detrás de El hombre demolido o Las estrellas, mi destino. Es muy acelerada y no tiene cohesión global. No se trata más que de una recopilación de gags ocurrentes, absurdos o ingeniosos que se van sucediendo los unos a los otros para hilar una trama bastante endeble y sin otro propósito provocar la risa, algo que no siempre consigue por más que lo intenta. También el hecho de que exista un doble narrador hace que la lectura sea algo molesta: Rogue por un lado, que tiene una visión parcial de lo que ocurre; Odessa Partridge por otro; se trata de una directora de algún tipo de agencia de contraespionaje que tiene una perspectiva más amplia de lo que está pasando. Bester alterna entre ellos a su conveniencia y a cada poco. Del Rogue en primera persona a la Odessa en tercera. Esto me ha parecido un incordio, no solo por forzar un cambio de punto de vista de un párrafo a otro, sino porque además te hace dudar de quién es realmente el personaje más relevante en la historia. Para finalizar y por curiosidad, indicar que el norteamericano, al igual que hizo con los otros dos títulos comentados más arriba, recurre de nuevo a los caligramas, aunque el efecto de los mismos en este caso deja bastante que desear, tanto estética como conceptualmente.

Resumiendo, aunque no es un tostón con las seis letras, la impresion final es de pérdida de tiempo absoluta. Mil veces más interesante sin duda el periodo clásico de este escritor. Tenéis más reseñas en el Sitio de Ciencia-Ficción, Fantasymundo y Recomendaciones (o no) de Mt. En los tres casos coinciden con mi opinión, aunque alguna otra encontraréis por la blogosfera que dice justo lo contrario.

5 may. 2017

Embassytown - China Miéville

La Ciudad Embajada es un pequeño enclave humano en el planeta Arieka, en los confines del Inmer conocido. Es a todos los efectos una colonia del distante planeta Bremen, con el que mantiene un contacto comercial contínuo aunque a intervalos muy, muy espaciados debido a su lejanía. La especie autóctona son los Ariekei, unos seres inteligentes cuya descripción física se hace aunando elementos de insectos-caballos-corales-abanicos. Los Ariekei, también llamados Anfitriones, dominan la biotecnología hasta límites inconcebibles por la ciencia humana, siendo éste uno de los factores de mayor peso en las transanciones entre ambas especies. El particular lenguaje de los lugareños, denominado el Idioma, es comprensible para otras especies inteligentes, pero ellos sólo lo pueden entender cuando lo articulan los Embajadores. Se trata de parejas de clones Terre creados mediante ingeniería genética en Ciudad Embajada, y que han recibido un entrenamiento específico para llevar a cabo esta función. Los clones pueden pronunciar el Idioma, que se caracteriza por tener dos voces simultáneas, y ademas, son percibidos por los Ariekei como un sola mente, ya que no solo basta con hablar dos voces a la vez, algo que podría hacerse con grabaciones. Otra de las características únicas y diferenciadoras del Idioma es que es expresión unívoca del pensamiento y la realidad que perciben los Anfitriones, impidiendo por ejemplo la especulación o la mentira. De ahí que necesiten una mente tras los sonidos articulados. En este contexto es donde conoceremos a Avice Benner Cho, una joven Terre nacida en este planeta que tras ser inmersora durante una larga temporada, regresa a Ciudad Embajada con Scile, su tercer cónyuge, que es lingüísta y está muy interesado en estudiar el Idioma. Su vuelta a casa coincide con la llegada desde Bremen del primer Embajador no gestado en Arieka desde hace miles de kilohoras. Este nuevo Embajador levanta aún más sospechas cuando se descubre que no son clones, sino dos personas sin parentesco alguno. En cuanto es presentado a la sociedad local y a los Anfitriones, se producirán unos cambios en la fisiología de los Ariekei totalmente inesperados e incontrolables. El desenlace de los mismos pondrá en riesgo la continuidad y la vida de la colonia humana en el planeta.

Embassytown es una novela de ciencia-ficción repleta de ideas muy originales desde el punto de vista de ficción especulativa y que además parte de una base psicolingüística muy interesante también. El concepto global de los alienígenas, su particular e intrincado lenguaje, su concepción de la realidad, su tecnología, su arquitectura, etc. es de lo más extraño y menos antropomorfo/antropocéntrico con que me he topado nunca. Pero para mi desgracia, China Miéville se pasa de rosca dando vueltas y más vueltas sobre esos planteamientos hasta el punto de que ha conseguido agotarme ya desde la segunda o tercera parte de las nueve que componen el libro. El principal fallo que encuentro es que la trama que se infla innecesariamente a base de meter historias y personajes cuyo peso en la acción se diluye hasta desaparecer a medida que se suceden los capítulos y sin que su presencia haya quedado justificada. La noción de Inmer, por ejemplo, me parece asombrosa. Ya sean los viajes de la protagonista como inmersora, la descripción del espacio desde una perpectiva multidimensional y gravitacional, o las extrañas manifestaciones de impensables elementos astrofísicos que lo pueblan darían de por sí para una novela. Pero por más fascinante que sea, en realidad no aporta nada de relevancia al argumento. Nada. Nitchs. Rien. Otro caso similar lo tenemos en Ehrsul, una automa con un software Turing muy avanzado que es la mejor amiga de la protagonista. Pues bien, Ehrsul es otro ingrediente sin interés que se toma y se deja según conviene, y cuya ausencia no alteraría en lo más mínimo el tema que trata la novela. Por otro lado, también a destacar negativamente un cierto regusto a Deus ex Machina en varias ocasiones a lo largo del texto. Algunos personajes que habían pasado sin pena sin gloria se revelan de pronto y muy interesadamente como claves en el progreso y/o resolución de la trama, que se había quedado estancada tras capítulos y capítulos de incursiones en la Urbe de los Anfitirones, descripciones de sus costumbres, explicaciones sobre cuestiones lingüísticas o detalles sobre las biotecnolgías que caracterizan a dicha especie alienígena.

En fin, no me quiero enrollar más que voy a terminar escribiendo una reseña tan pesada como la novela. No puedo terminar sin mencionar que en el fondo, y a pesar de lo hábil que es Miéville para generar un escenario completamente alejado de la visión humana de la realidad, el mensaje final es profundamente antropocentrista. Pues sí, resulta que el Idioma es defectuoso en tanto en cuanto es fidedigno a la realidad que perciben los Anfitriones. Pero que no se preocupe el Inmer que ahí estamos los humanos para conseguir que todo gire y se adapte a nosotros, a nuestra forma de concebir la existencia y con los parámetros que a nuestra especie le vengan bien. Todo ello, por supuesto, sin intención de hacer colonialismo cultural/ideológico. ¡Qué va! Está más que comprobado que el ser humano se mueve siempre con las mejores intenciones y ánimo de enriquecer no ya la comunicación interespecie, sino a las especies en su totalidad, a las que les concedemos la habilidad de ser tan ruines y miserables como nosotros. Por resumir en una frase y siempre bajo mi opinión personal, muy buena base para una novela fallida. Visto lo popular que es este escritor, que acumula premios del género y reseñas elogiosas por toda la blogosfera, me da la impresión de que me voy a quedar bastante solo en mi opinión. Más reseñas en Pepe Fotón y Papel en blanco, muy favorables las dos; algo menos son los comentarios que podéis encontrar en Los ojos del visitante y Rescepto, cosa que me deja un poco más tranquilo.

1 may. 2017

El diablo a todas horas - Donald Ray Pollock

La vida de Arvin Eugene Russell no es muy fácil que digamos. Nacido a finales de los 1940s, con tal solo diez años pierde a su madre tras una larga y dolorosa agonía causada por un cáncer. Unas horas después del entierro su padre se suicida. Los servicios sociales le trasladan desde Knockemstiff, Ohio, donde vivía, a Coal Creek, Virginia Occidental, para que su abuela materna y el hermano de ésta se hagan cargo de él. Allí pasará los siguientes diez años aproximadamente, rodeado de rednecks borrachos y agresivos, beatos incultos, reverendos abusadores de menores y también tres o cuatro buenas personas que le quieren y que son el centro de su vida. Lamentablemente, una serie de acontecimientos dramáticos harán que tenga que huir y como no se le ocurren demasiados sitios a los que ir, se volverá a Ohio para ver una vez más, quizás la última, la casa donde se crió.

Complicado hacer un resumen más extenso del argumento de El diablo a todas horas sin desvelar la información clave que permite disfrutar de esta perversa novela. Donald Ray Pollock ha compuesto una impresionante novela de género, con componentes de thriller, novela negra y terror. Sin embargo también se puede interpretar como una Bildungsroman que hará que Arvin se enfrente a lo más podrido y repugnante del ser humano en su camino a la edad adulta. No saldrá indemne desde luego, pero intentará aplicar su personal y desalmado concepto de justicia siempre que esté en su mano.

Pollock ha escrito una devastadora historia plagada de subtramas crueles y despiadadas. Como ya me pasó con el libro de relatos Knockemstiff, mi mente quiere pensar que tanto nivel de degradación en el ser humano no es concebible. Pero no es así, ¡desde luego que lo es! Asesinos en serie, sheriffs corruptos, predicadores paletos desconectados de la realidad y con línea directa con Dios. Hay ejemplos de sobra en las noticias, en las hemerotecas, en los documentales de TV. Lo que pasa es que resulta bastante insoportable psicológicamente enfrentarse a ello. La violencia y la degeneración, provocadas por un círculo vicioso de pobreza, abandono y marginalidad del cual los personajes no pueden salir, dejan un rastro que inunda todas la páginas. Y aunque no podamos evitar el gesto de repugnancia y horror durante la lectura, tampoco conseguiremos despegarnos del libro una vez comenzado. Una trama perfectamente hilvanda, un lenguaje accesible y una acción que se desarrolla a ritmo adecuado son los elementos imprescindibles para lograrlo. Sé que suena muy a best-seller, quizás comparta la estrutura, no lo voy a negar, pero tanta bajeza moral creo que compensa. En mi opinión, una auténtica maravilla que fue reseñada prácticamente por toda la blogosfera en el momento de su publicación en 2013. Por dejar algunas os sugiero Fantasymundo, Vagando por Urano y El lamento de Portnoy. En éste último no sale excesivamente bien parada y aunque sigo pensando lo mismo, tengo que admitir que no le falta razón en sus argumemtos.

27 abr. 2017

El festín del amor - Charles Baxter

Es verano y el insomnio no deja dormir a Charles Baxter, así que aprovechando la agradable temperatura nocturna sale a despejarse un rato dando una vuelta por la cuidad. En un parque coinicide con un vecino suyo, Bradley W. Smith, dueño de una cafetería que a veces frecuenta, que está paseando a su perro. Se ponen a charlar de esto y aquello y cuando comentan el nuevo libro que Baxter está escribiendo, su vecino insiste en que sería muy buena idea dar voz a varias personas para que cuenten su relaciones amorosas. Para ello, él mismo comienza por contarle cómo su primera mujer, Kathryn, le dejó por una jugadora de volley. Luego es ella quien expone su versión de lo ocurrido. También conoceremos a Chloé y Oscar, los dos jóvenes empleados de Bradley que están locamente enamorados, como sólo se puede estar cuando te ocurre por primera vez y ademas apenas tienes 20 años. Más tarde vendrán Harry y Esther Gingsberg, los vecinos de Bradley, ya rozando los sesenta años y con un hijo conflictivo que tiene serios problemas psicológicos y les está amargando la vida; y también Diana, su segunda esposa, y el amante de ésta, David..

El festín del amor es una preciosa novela que trata el manoseado y sempiterno tema de la esencia del amor, aunque por suerte para cualquier persona con cierta capacidad crítica, no hace concesiones a la idealización, sino que lo enfoca desde una perspectiva muy realista que muestra sus maravillas, sus contradicciones y sus miserias. Los capítulos se suceden cambiando los protagonistas, quienes van exponiendo uno tras otro -a modo de relatos cortos-, sus experiencias únicas y personales con sus parejas. Estas dos características que aparecen en cursiva son en mi opinión lo más destacado del texto, pues aunque los hechos sean los mismos, cada uno de nosotros construimos nuestra propia versión de la realidad en base a aspectos tan difíciles de conciliar con los demás como son nuestro bagaje personal y emocional o nuestros intereses. Y es que esta idea de la construcción de la realidad por cada individuo, que evidentemente no está restringida a las relaciones personales, sino a toda nuestra experiencia de la existencia, me resulta muy acertada. Pero al margen lo que yo pueda pensar sobre la idoneidad de la misma para explicar el universo humano, Charles Baxter logra plasmarla con mucho estilo y gran habilidad, consiguiendo así escribir una de las novelas sobre el amor más coherentes, adictivas y agridulces que recuerdo haber leído. De esta manera comprobamos que los instantes que uno de los miembros de una pareja considera sublimes de la vida en común, han quedado totalmente olvidados por el otro, por quien pasaron sin pena ni gloria. O bien las causas de una ruptura se demuestran totalmente diferentes cuando preguntas a cada uno por separado. Y como esto lo he vivido en mis propias carnes, me resulta reconfortante y tranquilizador comprobar que no soy el único que se ha percatado.

Resumiendo, una auténtica gozada, de lectura sencilla y agradable, pero para nada intrascendente. Como parece que últimamente estoy muy cinéfilo también, no me voy a quedar con las ganas de añadir que hay una adaptación homónima de 2007 para la gran pantalla protagonizada por Morgan Freeman. Por la breve consulta que he hecho a la IMDb, tengo serias dudas acerca de su fidelidad a la fuente original. Tenéis más reseñas en Desde la ciudad sin cines y Recomendaciones (o no) de Mt.

24 abr. 2017

Horrorama Vol. 7

El volumen 7 de la colección Horrorama publicado por Recerca es un homenaje a los clásicos del cómic de terror donde varios autores y artistas plasman sus creaciones en formato corto y en blanco y negro. Se incluyen un total de once episodios de diferentes procedencias y estilos gráficos que comparten el tema común del horror: sectas satánicas, misteriosas apariciones sobrenaturales, psicópatas, bestias del averno, terror gótico,... un poco de todo en definitiva. Se copia el esquema habitual de las publicaciones más populares de los 1950s y 1960s, como Creepshow o Tales from the Crypt de E.C. Comics, con un mostruoso anfitrión enlazando unas con otras y comentando el relato que viene a continuación, siempre con un sentido del humor muy siniestro.

El cómic es simplemente un entrenimiento rápido e insustancial que sin duda gustará a los amantes de las historias de miedo, pero que siendo honestos, no destaca ni por la calidad de los guiones ni por la originalidad de los mismos. Claro que igual es pedir mucho para las 12 páginas que ocupan los más extensos. Por otro lado la editorial no se molestó demasiado en cuidar la colección, que ni siquiera aparece numerada ni con el título de la serie visible en portada, excepto precisamente, en el que comento hoy. Si no hubiera sido por Tebeosfera, yo ni me habría enterado. Por resumir, si hay interés en el género creo que es mucho más recomendable y satisfactorio a todos los niveles buscar las películas y series de TV que desde los 1980s han llevado a la pantalla tramas que siguen este mismo modelo: Tales from the Crypt (1989–1996) de la prestigiosa cadena estadounidense HBO, o Creepshow (1982), Creepshow 2 (1987), Creepshow 3 (2006), las dos primeras de las cuales involucraron a dos grandes firmas del horror: George A. Romero y Stephen King, ¡ahí es nada!

Nota de última hora que no sé muy bien cómo encajar en el texto que ya tenía escrito, y que por no retorcerlo más aún va aparte: además de las expuestas, se ve que hay dos películas británicas de los 1970s que yo no conocía, Tales from the Crypt (1972) y The Vault of Horror (1973). Y seguro que me dejo alguna más.

20 abr. 2017

Eumeswil - Ernst Jünger

Martin (aka. Manuel) Venator es un historiador y profesor universitario que durante las noches trabaja como camarero para El Cóndor, el tirano que gobierna Eumeswil desde su alcazaba. Eumeswil es una ciudad-estado localizada en algún punto sin determinar que podríamos situar en el actual Marruecos sin temor a errar mucho el tiro. Surgida tras la guerra civil de escala planetaria que desbarató el Estado Mundial que se habia creado para hacer frente a los cientos de problemas que afectaban a la Tierra (inestabilidad política, conflictos armados, crisis medioambientales, agotamiento de recursos, etc.), solo sabemos que existe en un futuro no demasiado lejano en el que principios del S.XXI ya forma parte del pasado. Manuel, procedente de una familia de historiadores (su padre y su hermano también lo son), considera que su proximidad a la cúpula gobernante le garantiza una oportunidad excelente para conocer y documentar de primera mano el funcionamiento del poder despótico. No pierde detalle de lo que se habla en las  reuniones que tienen lugar tras las cenas en la alcazaba, y registra en sus notas todo lo que ocurre y se comenta. En esas tertulias nocturnas maceradas en alcohol son fijos Domo y Attila, jefe de seguridad y médico personal de El Cóndor, respectivamente. También se invita a la élite cultural de la ciudad cuando son requeridos: Vigo, reputado historiador; Bruno, filósofo; Thofern, experto en gramática. Esas notas de que Manuel/Martin tanto nos habla constituyen, a  modo de ficción narrativa, esta inclasificable novela.

Me enfrento hoy a uno de los textos más complicados de clasificar que he leído nunca. Puestos a definirlo yo diría que estamos ante un ensayo novelado, o bien, una novela filosófica, aunque me inclino más por lo primero. Lo que Ernst Jünger hace en Eumeswil es, básicamente, desarrollar el concepto de anarca, una suerte de anarquista sin ningún compromiso con el activismo político. El anarca, probable transunto de él mismo, se siente totalmente desvinculado de la sociedad en la que vive, aunque acepta su existencia y se adapta a ella sin ánimo alguno de realizar mejoras ni cambios en la misma. Rechaza cualquier modelo de gobierno que coarte su bien más preciado, su libertad individual, pero simultáneamente, dado que el goce de dicha libertad es un privilegio exclusivamente suyo, ésta no se puede ver amenazada por ninguno de ellos. De todas formas estas ideas generales son demasiado simplistas para abarcar todos los frentes que ataca el autor para plasmar sus ideas. El libro está plagado de referencias a movimientos filosóficos y políticos que se relacionan con este neologismo: anarquismo, solipsismo, comunismo, socialismo utópico, etc. También son legión los intelectuales que bien por alinearse con su ideas o bien oponerse a ellas se mencionan y tratan: Charles Fourier y Benjamin Tucker entre los primeros; Donoso Cortés, que ahora recuerde, entre los segundos. Pero si hay una figura que resulta imprescindible para el escritor es sin duda, Max Stirner, en cuyas reflexiones respecto a la individualidad y la libertad personal se encuentra la génesis del anarca.

Jünger expone los aspectos que le interesan sin demasiada linealidad ni continuidad temporal, lo que provoca cierta dispersión en la narración. Sin embargo, una vez tomas conciencia de que su objetivo real es filosófico, la trama, los personajes y el contexto se revelan como elementos de fondo que favorecen la comprensión de sus razonamientos. Al tratarse de una novela que transcurre en el futuro, los protagonistas emplean en su vida diaria ciertos dispositivos tecnológicos que evidencian el gran talento anticipativo del autor. De esta manera, no resulta complicado identificar el fonóforo con los actuales teléfonos móviles; mucho más interesante pero también difícil de concebir es el luminar, un complejo sistema de información que aúna elementos de bases de datos documentales e inteligencia artificial, pero que a la vez es capaz de sintetizar escenarios holográficos inmersivos basándose en todo el conocimiento que tiene almacenado. El acceso ilimitado de Manuel a este dispositivo, facilitado por su cercanía y buenas relaciones con El Cóndor, le garantiza disponer de una cantidad ingente de información con que madurar sus ideas.

La verdad es que no sabía muy bien a qué me enfrentaba al empezar este libro, pero dadas mis simpatías por el movimiento libertario y el anarquismo primitivista -al menos conceptualmente-, he de admitir que he disfrutado mucho con su lectura. Ya sea por los aspectos filosóficos, por los históricos (sin ir más lejos la dictadura fraquista y Franco se mencionan al menos en un par de ocasiones) o por esa sutil ambientación scifi de tintes distópicos, mi impresión es que estamos ante una obra brillante. Más reseñas en El Boomeran(g) y Crítica de libros.
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