21 oct. 2018

Tráiganme la cabeza de Quentin Tarantino - Julián Herbert

Tráiganme la cabeza de Quentin Tarantino es una colección de diez relatos cortos a cargo de Julián Herbert, cuya novela Un mundo infiel tanto disfruté en 2016. Un buen número de ellos sigue la estela temática de aquella y nos trasladan al mundo criminal de México. Drogadictos, pandilleros, estafadores, capos de cárteles mafiosos y políticos corruptos que a lo largo de su vida han podido ser cualesquiera de los anteriores, nos llevarán por los arrabales del DF, los pueblos del desierto o un bunker fronterizo en unas historias hipnóticas repletas de acción y violencia. Los cuentos no se centran exclusivamente en tramas criminales, pero cuando no lo hacen, para mi gusto los resultados no son tan redondos. Hay coqueteos con el género fantástico (entendido en el sentido amplio), sátiras sobre el mundo del arte y uno con ciertos aires costumbristas.

En todos los casos, el autor mexicano imprime unos toques de humor que los hace terriblemente divertidos. En general se trata de un humor muy salvaje y descarnado que recuerda inevitablemente al estilo habitual empleado por el director de cine que aparece en el título, algo que ya me pareció detectar hace más de dos años. Herbert maneja de forma excepcional de la tensión narrativa, que se va acumulando y acumulando hasta que termina explotando en actos de lo más horrendo, ocurrentes, cachondos y a la vez, perversos: humillaciones a punta de pistola, palizas improvisadas sobre la marcha, tiroteos inesperados, etc. Emplea también con mucho tino los equívocos (homo)sexuales, que resultan muy bien traídos y alejados por completo de la zafiedad y la homofobia. Los títulos y los temas de los relatos son:

  • Balada de la madre Teresa de Calcuta (criminal)
  • M. L. Estefanía (criminal)
  • Informe blanco (fantástico)
  • Ninis (sátira)
  • La Boda Romana (criminal)
  • Ahí donde estábamos (fantástico)
  • Caries (sátira)
  • Cabeza de perro (costumbrista)
  • Z (terror/fantástico)
  • Tráiganme la cabeza de Quentin Tarantino (criminal)
El tomo se lee en un pispás y es muy, muy entretenido. La única objeción que podría ponerle es el abuso de la jerga marginal y hampona propia del español que se habla en México. No voy a negar que tenga todo el sentido del mundo emplearla, solo faltaba que los personajes hablaran con el registro de los pijos castellanoparlantes de Pedralbes. Pero las cosas como son: a mí como como hablante de otra variedad dialectal el texto se me vuelve confuso en ocasiones. No solo porque viva en España, sino porque tampoco me relaciono con adictos al crack, sicarios o traficantes de drogas que además emplean los dialectalismos propios de aquel país. Así que en algún momento he tenido que inferir el significado general del contexto, o bien dejarlo pasar. Esto también lo dije al reseñar Un mundo infiel y a juzgar por un tweet que Herbert subió inmediatamente después de enlazar mi reseña, parece que no le hizo mucha gracia. Insisto de nuevo: el uso de vulgarismos, localismos, dialectalismos, etc. etc. está plenamente justificado y es una herramienta clave para que podamos trasladarnos a México. Ahora que también dificulta puntualmente la lectura, o por lo menos me la ha dificultado a mí. Pero de ahí a concluir que «El reproche a "Un mundo infiel" en España es su coloquialismo» (sic) hay un trecho que no tiene en cuenta la opinion del 47,2% de la población española considerada como lectores frecuentes(1). Las reseñas de Anika entre libros y Rockdeluxe no mencionan problemas en este aspecto, aunque la primera sí destaca al pintoresquismo del lenguaje usado. Así que igual mi opinión no es motivo suficiente para justificar ese brote de indignación.



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(1) Ver el apartado Hábitos lectores y políticas habituales de lectura de La lectura en España. Informe 2017.

6 comentarios:

Lucas Despadas dijo...

Después de leer esta reseña y la de la novela, no entiendo la indignación del tipo, la verdad. No paras de destacar aspectos positivos de la novela y porque le sacas un pero, ya parece el fin del fin del mundo. Vamos a ver, si el escritor usa regionalismos que dificulta la lectura a los hablantes de otras variantes del español hay que señalarlo, porque si no lo haces, estás camuflando un hecho de peso determinante para muchas personas.

Cities: Moving dijo...

@Lucas Despadas: Yo pensé igual, me dio la impresión que mi comentario le vino de perlas para dar salida a su contra reproche. Considerando que mis posts acumulan una media de 200 visitas después de tres meses de vida -salvo contadas excepciones-, no hay justificación cuantitativa para erigirme como voz del lector español. No lo pretendo vaya, ni cuantitativa ni cualitativamente.

Lucas Despadas dijo...

@Cities: ¡No, pero no lo niegues! Eso te da prestigio, Cities. Podrías convertirte en una especie de Harold Bloom anónimo en la sombra digital. Como figura quejosa ya existe Tongoy, pero no ha sido señalado por el indignado H. Solo tú has sido señalado como "el lector español" por el indignado H. La opinión literaria de todo un país descansa sobre ti ahora. ¡Úsala! Como dijo el tío Ben, "un gran poder conlleva una gran responsabilidad".

Cities: Moving dijo...

@Lucas Despadas: LOL! No exageres, uno de mis momentos de mayor notoriedad en las redes y ha sido para que un autor me use a su conveniencia y ponga en mis inocentes dedos palabras que no he dicho, ¡y en nombre de todo un estado! ¡Escandaloso! ¡Intolerable!

Lucas Despadas dijo...

@Cities: Es una broma, hombre.

Tienes mejor gusto que H. y H. Bloom juntos.

Esas cosas pasan. Uno lee y reseña desinteresadamente y un buen día te acusa la gente de lo que le viene en gana. A mí me llamaron policía del pensamiento y ultra de Manuela Carmena una vez. ¡Ah, también me dijeron que iba a "cargarme" toda la literatura mundial con mis reseñas! Por ahí anda el anónimo. Un día tendré que hacer un top con los comentarios más locos.

Cities: Moving dijo...

@Lucas Despadas: Yo tengo muy claro que los debates por internet no llegan a ningún lado. Apenas valen para nada en persona (no hay más que ver los debates de paripé que hacen los candidatos políticos en TVE cuando hay elecciones), así que imagínate en blogs o foros. Otra cosa es que puedan resultar divertidos, por ejemplo algunos posts de Tongoy tienen comentarios que te partes con ellos. Así que estoy totalmente a favor de esa recopilación tuya con comentarios absurdos.

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