14 oct 2011

Sangre - Clive Barker

Hace casi un año me leí un libro insufrible de Clive Barker, Imajica: El Quinto Dominio. A pesar de la decepción, como he sido siempre muy fan de la saga cinematográfica de Hellraiser me resistía a no volver a intentarlo con el británico. Esta vez he optado por Sangre, una compilación de relatos cortos de terror extraídos de los Libros de Sangre IV y V del mismo autor.

Pues bien me alegra decir que estos cuentos nada tienen que ver con aquel libro que padecí en noviembre de 2010. Son inquietantes, originales, perversos y oscuros. Las tramas se sitúan por lo general en el Reino Unido y en entornos muy urbanos y contemporáneos (bueno, siempre que aceptemos los 1980s como contemporáneos), lo que los hace más verosímiles y les aporta una dosis extra de horror, pues consigue que nos identifiquemos fácilmente con los pobres infelices que los protagonizan.

  • En 'La Política del Cuerpo' asistimos a una rebelión de las manos humanas que exigen el fin de la tiranía de los cuerpos y su libertad por la vía de la amputación. Muy perturbadora e irracional, como sacada de un capítulo de Dimensión Desconocida.
  • En 'La Condición Inhumana' unos gamberros se divierte dando una paliza al vagabundo equivocado, ya que resulta ser el guardián de unos seres extraordinarios y despiadados.
  • 'Revelaciones' es una preciosa historia en la que se mezclan fundamentalismo religioso, maltrato familiar y espíritus.
  • '¡Abajo, Satán!' es quizás la más floja para mi gusto y narra la demente idea de un millonario que quiere construir un infierno en la tierra para así atraer al Maligno.
  • En 'La Era del Deseo' se expone el desarrollo de un fármaco para estimular la líbido cuyos efectos escapan por completo al control de los investigadores.
  • 'Lo Prohibido' es el relato en el cual se basa la infame película Candyman. Muchísimo más inspirada que la adaptación al celuloide, este cuento nos pasea por una degradada urbanización de viviendas de protección oficial donde la miseria y la desgracia campan a sus anchas ante la indiferencia general.
  • 'La Madonna' mezcla especulación urbanística, gansters y seres mitológicos acuáticos que habitan en un antiguo balneario art-nouveau.
Resumiendo: muy bueno. Ahora en caliente me iría de cabeza a comprar toda la colección de Libros de Sangre editada por La Factoría de Ideas, pero como siempre en estos casos, mejor reposarlo un poco y posponer la decisión para más adelante.

Haciendo uso de las opciones avanzadas de Google he conseguido encontrar una reseña sobre este volumen editado por Martínez Roca y que ya solo se puede encontrar de segunda mano, la tenéis en Las Leyes del Contorsionismo.

10 oct 2011

La Pistola de Rayos - Philip K. Dick

La Pistola de Rayos es, a pesar de esa infame portada, una increíble novela de ciencia-ficción que podrá disfrutar cualquier lector, sea o no fan de Philip K. Dick. La trama es arquetípicamente dickiana aunque de la misma se abstraen con facilidad mensajes universales que interesarán a cualquier lector hambriento de buenas historias. No hay excesos esta vez, solo los ingredientes habituales en su obra pero en su justa medida y narrados con especial maestría. ¿Una sociedad ligeramente distópica edificada sobre el consumo y la diferencia de clases? Así es, en este sentido el futuro imaginado por Dick no se diferencia tanto de nuestro presente. ¿Un contexto retrofuturista ideado a partir de la Guerra Fría y los dos grandes bloques? Exacto, esta parte me provoca cierta nostalgia, quizás quien no haya vivido los 1960s o los 1970s pueda encontrar que la prospección tecnológica que se plasma en la novela es bastante inocente. ¿Una invasión alienígena? Correcto, aquí entroncamos con la temática clásica de una amenaza extraterrestre. ¿Viajes en el tiempo? No pueden faltar, cualquier aficionado a los desplazamientos temporales disfrutará con lo bien planteada que está la problemática habitual y las paradojas que dichas traslaciones provocan. ¿Estados alterados de conciencia? ¡Por favor, quién puede dudarlo en una novela del maestro! Y de regalo un final magnífico que sugiere que la acción es aún más compleja y perversa de lo que hemos podido observar. Un cierre que me ha sorprendido muy agradablemente y que para mi gusto personal está a la altura de los de Böll en Opiniones de un Payaso o Frisch en Homo Faber.

Alejandome bastante de la percepción general, que siempre cita a Ubik o El Hombre en el Castillo como lo mejor de este autor, me atrevo a proclamar sin reparo alguno que nos encontramos ante el nuevo top 1 en mi lista personal de las mejores novelas de Philip K. Dick, desbancando a la muy meritoria Tiempo de Marte que pasa a ocupar la posición número 2. Es una suerte que la editorial Gigamesh se haya decidido a publicar este título hasta ahora inédito en español. ¿Qué otras maravillas de este escritor aún sin traducción o ya descatalogadas no me estarán esperando?

El apartado de otras reseñas en esta ocasión es particularmente breve e incluye nada más a El Sitio de Ciencia-Ficción.

5 oct 2011

Acid House - Irvine Welsh

En esta colección de relatos cortos Irvine Welsh nos narra aventuras y sobre todo desventuras de la peor chusma de Edimburgo de mediados de los 1990s: hooligans futboleros aficionados a la bronca, a las drogas y a las raves de música electrónica tan de moda en aquellos años por las islas británicas. A estos elementos tan poco recomendables se les vino a etiquetar desde una perspectiva sociológica como casuals.

Los relatos son originales y ocurrentes, pero repiten uno tras otro y en porcentajes variables los mismos esquemas de violencia, drogas, exclusión social y sexo. En ocasiones esta marginalidad se moldea un poco mediante toques fantásticos ('Acid House', 'La Causa del Granton Star', 'VAT '69') o coqueteando tímidamente con el realismo social ('Eurotrash', sin duda mi preferido de toda la compilación). En cualquier caso lo que más me ha impactado es el interés insano del autor escocés en generar asco y repulsión. En ciertos momentos he tenido que hacer un esfuerzo consciente para obviar la repugnancia que me provocaba la lectura de muchos párrafos, porque Welsh utiliza un lenguaje deliberada y forzadamente soez, grosero y vulgar. Quiero suponer que el objetivo es transmitir al lector la magnitud de la degradación y de las situaciones límite que se viven en estos sectores de la población, pero es tan exagerada y provocadoramente desgradable que no resulta natural sino más bien un ejercicio de estilo, o quizás una estrategia de diferenciación. A su lado la ordinariez travesti que exhibían los maricas de Lovetown destaca por su credibilidad y contrasta por su sencillez.

No he encotrado muchas reseñas de Acid House que merezcan la pena, os dejo la del Blog de Claudio Somma donde también piensan que esas ganas de provocar gratuitas a base de revolver el estómago del lector no tienen gracia ni sentido alguno.

30 sept 2011

El Mapa y el Territorio - Michel Houellebecq

Por fin entre mis manos una nueva novela de mi admirado Houellebecq, que por supuesto he devorado y disfrutado sin mesura. He encontrado que ha suavizado bastante el discurso provocador, aunque afortunadamente no ha disminuido un ápice ni su capacidad para crear historias adictivas ni su habilidad a la hora de narrar. Siguen resonando de fondo los temas que ya ha tratado anteriormente y que son consustanciales a su obra, por ejemplo la imposibilidad de comunicación de los seres humanos o las dificultades (aparentemente) insalvables de las relaciones personales y familiares, pero no son el leitmotiv que guía la acción. El Mapa y el Territorio es una novela que trata principalmente del arte, del negocio que genera, del artista y del proceso creativo, haciendonos partícipes de todas las contradicciones, maravillas y ridiculeces que esta actividad lleva asociada. Y esto no es todo, porque para sorpresa del lector termina convirtiendose en una novela policiaca con serial killer incluído. Très bien, monsieur Houellebecq!

Como curiosidad, aunque ya no parece serlo tanto por lo frecuentemente con que me la tropiezo, el propio autor e incluso su amigo el también escritor Frédéric Beigbeder aparecen como personajes del libro. Houellebecq en concreto tiene mucho peso en la trama, y la recreación que hace de sí mismo compone una caricatura bastante buena del personaje público que ha trascendido al inconsciente colectivo, en parte debido a sí mismo y en parte a los medios de comunicación: huraño, depresivo, impulsivo, culto, contradictorio, etc. Para mi gusto estamos con diferencia ante la novedad más destacada del otoño.

He encontrado algunas reseñas de El Mapa y el Territorio que me han gustado mucho, por ejemplo las de Revista de Letras, La Tormenta en un Vaso y Críticas Literarias Regina Irae (ojo, que las dos últimas incluyen datos que desvelan la trama).

24 sept 2011

Lovetown - Michal Witkowski

Los extraños y poco explorados caminos de la sinestesia me hacen percibir Lovetown como un cuadro de expresionismo abstracto. Al igual que en este movimiento pictórico, hay mucho color en las historias de ligue homosexual en la Polonia comunista de los 1970s y 1980s, de las que Michał Witkowski nos hace partícipe. El nihilismo más puro, el goce irreflexivo e inmediato aquí, ahora y en todo momento parece guiar la vida de las maricas "históricas" que protagonizan el libro, aquellas que se iniciaron en el sexo ya fuera con los soldados soviéticos destinados a cuarteles polacos durante esas décadas, ya en peligrosos parques y urinarios públicos.
[...] se nota lo poco que la gente necesita para vivir cuando la esencia de sus vidas está en otra parte, cuando su casa la necesitan para hacer tiempo antes de una nueva caza nocturna
El autor, que tuvo sus primeras experiencias homosexuales cuando aún era un adolescente a finales de los 1980s, se posiciona incondicionalmente del lado de la marginalidad nostálgica que estos desviados/travestis/chaperos representan, en oposición a la normalización y corrección que busca el nuevo colectivo gay polaco siguiendo la norma de sus equivalentes occidentales. Paradójicamente éstos últimos, una masa militante de estética e ideas globalizadas, rechazan de plano a sus predecesores pues entienden que sus actitudes y poses irreverentes ensombran la imagen que la sociedad tiene de los homosexuales. El libro es vitalista y alegre, sí, pero hay también mucho caos y mucha autodestrucción subyacente. Hay, como en los cuadros de Pollock, un trasfondo oscuro e inquietante, donde el miedo, la frustración, la lucha por la supervivencia y la desesperanza de la exclusión campan a sus anchas.
Cuánto me gustaría que un día un tío me viese en la calle y que se quedase flipado conmigo. Simplemente. Que se enamorase sin más. Decidme, ¿acaso le haría daño a alguien? [...] Y también que no me robase... Porque cuando os escucho, casi acabo convencida de que si alguien muestra interés por mi [...] está claro que no es por amor, sino que debe de ser un ladrón o un asesino...
Salvo algunas excepciones algo más desarrolladas, la novela se compone de historias cortas de poca extensión, dos-tres páginas de media. El lenguaje empleado es vulgar, crudo, directo, como los aguerridos protagonistas de cada mini-relato o como los brochazos bruscos que caracterizan la obra de de Kooning, Kline o el ya mencionado Pollock. Se adapta no obstante a cada temática en particular: cuando hay que contar aventuras sexuales se emplea el ingenio pero con toques arrabaleros; al describir a "las históricas" se hace con el desparpajo y mala uva de un travesti. Así pues las diferentes situaciones y descripciones de personajes provocan la risa (cuando no directamente la carcajada) por inverosímiles y disparatadas. Pero si hay que relatar ataques homófobos no se hacen concesiones y se exponen en toda su infamia.

En resumen una lectura muy interesante que tiene el mérito añadido de haber sido la primera en tratar abiertamente (¡y hasta qué punto!) la temática homosexual en la muy conservadora y católica Polonia. No he encontrado muchas reseñas de esta novela en la blogosfera, todo lo más una muy breve en Plomes i lluentons (en catalán). Esta vez me atrevo a sugerir los comentarios sobre la misma de The Guardian y The Independent, evidentemente en inglés.

19 sept 2011

En Busca del Tiempo Perdido: Por la Parte de Swann - Marcel Proust

Imaginaos si me ha costado terminar el primer volumen de En Busca del Tiempo Perdido: Por la Parte de Swann, que hasta me ha supuesto un calvario escribir esta breve reseña. Lo he intentado desde múltiples frentes, pero todos los intentos anteriores han sido vanos porque no se enfrentaban claramente al hecho primordial del libro: es insoportable. En mi personal e intransferible opinión, creo que no he leído nada tan aburrido y prescindible en mi vida. No se trata más que de mojigaterías y bagatelas de un escritor de clase acomodada que no ha tenido más desgracia en su vida que la de ser un pobre niño rico. Poor rich child, los ricos también lloran. Lo siento Monsieur Proust, pero me va a resultar muy complicado llegar a comprender tus dramas burgueses.

¡Y qué prosa, señores! Retorcida, anudada y enrevesada hasta la incomprensión. Frases que se componen de tan solo unas palabras, poco más que un sujeto, un verbo y un predicado, pero que llegan a ocupar un extensísimo párrafo a base de introducir aclaraciones, apuntes y explicaciones entre el sujeto, el verbo y los componentes del predicado. La dispersión hecha arte. La falta de concreción entronizada. El desarrollo insustancial de los detalles elevado a la máxima expresión posible.

No me voy a extender más, la lectura de Por la Parte de Swann me ha dejado agotado, así que prefiero no esforzarme ni siquiera para ponerlo a caldo. En Solo de Libros reseñan la novela al completo, la entrada está repleta de palabras grandielocuentes ("[...] es algo más que una novela; es una experiencia vital") y a pesar de que el redactor comprende "que haya quien diga que es imposible leer algo que apenas cuenta, directamente, nada importante", termina recomendando su lectura y prometiendo placeres sublimes a quien logre finalizarla.

Pues bien, yo aconsejo no perder el tiempo con ella.

Pero en fin, entiendo que haya quien aún así lo intente. Incluso a mí mismo habría sido muy difícil convencerme para que no leyese a Proust, aunque fuese tan solo por el morbo de poder dar una opinión sostenida en cierto conocimiento de su obra.

14 sept 2011

Corazón tan Blanco - Javier Marías

Un dia encontré un libro de segunda mano de Javier Marías, y como tantas veces hago sin tener ni idea de en qué berenjenal me estoy metiendo, lo compré por la curiosidad de leer algo suyo y comprobar de primera mano si su valía como escritor está a la altura de su fama. Así que me enfrenté a Corazón tan Blanco desde el más absoluto desconocimiento su obra; ahora bien, una vez terminado puedo decir sin vergüenza alguna que su estilo no me gusta lo más mínimo, aunque visto el volumen de ventas de sus novelas debo de ser de los pocos que opinan así.

No es que Corazón tan Blanco no tenga una trama medianamente interesante, no es eso. Admito que sentía curiosidad por saber qué iba a ocurrir con el matrimonio de Juan (el narrador y protagonista) y Luísa, ambos traductores e interpretes de alto nivel. Quería saber del pasado oscuro de Ranz, el padre de Juan, que con anterioridad estuvo casado con otras dos mujeres, una de las cuales fue la hermana de la madre de Juan, y cuyo matrimonio acabó abruptamente con el suicidio de aquélla pocas semanas después de la boda. También me ha parecido muy original y adictiva la subtrama de los ligues y affaires sexuales de Berta, una amiga de Juan que vive en Nueva York y con quien se aloja cuando él acude a las Naciones Unidas de refuerzo temporal. En realidad lo que me ha molestado de Marías no es el argumento y todo el trasfondo filosófico que relaciona a la lengua hablada con el conocimiento y la realidad que percibimos, sino más bien sus recursos y peculiaridades narrativas. Marías repite frases constantemente, a veces incluso se atreve con párrafos enteros. Esta técnica me ha recordado levemente a Thomas Bernhard, pero lo que en el austriaco tiene sentido debido a que es una forma casi terapéutica de desahacerse de su traumático pasado, en Marías queda como una broma pseudopoética sin gracia. Luego están las frases explicativas, que este autor emplea hasta el agotamiento. Las aclaraciones entre paréntesis no fallan prácticamente en ninguna página del libro: tres, cuatro, cinco, demasiadas en cualquier caso porque tratan al lector condescendientemente, como si no fuese suficientemente inteligente para seguirle y por eso el escritor se ve obligado a clarificar temas a cada poco. Luego hay otras características menores de índole sintáctico que me han resultado muy cansinas, como por ejemplo el uso de la construcción "tanto... cuanto", que surge a cada poco como para elevar el tono culto del relato, efecto que también parece buscar a través de los constantes paralelismos que establece con algunos pasajes de Macbeth ya desde el título, extraído igualmente de la tragedia de Shakespeare.

Reconozco que visto así, no parece que estos pocos factores sean de la importancia suficiente como para provocar tanto rechazo, pero el hecho es que repetidos una y otra vez, a mi me han parecido agotadores y pedantes, con lo que aquí pongo el punto final al tiempo que he dedicado a este escritor. Creo que ni su cuenta corriente ni su prestigio notarán mi falta.

Las reseñas de la blogosfera, cómo no, son todo lo contrario a mis impresiones. Véase si no Perdida entre Libros o foro de literatura Yolje.com.

9 sept 2011

El Señor de las Moscas - William Golding

El Señor de las Moscas es una novela de aventuras con náufragos donde la acción se ve guiada por los aspectos más oscuros del ser humano. Los niños y adolescentes supervivientes de un accidente aéreo se encuentran abandonados a su suerte en una isla desierta, así que liberados de las ataduras sociales y culturales de los internados de donde procedían, dan rienda suelta a las características más perversas del hombre: crueldad, brutalidad, odio, dominación del más fuerte, sadismo y abusos, sumisión de los débiles, etc.

Hay que reconocerle el mérito a William Golding por haberse atrevido a tratar un tema tan delicado a principios de los 1950: exponer con pelos y señales las bajezas de que es capaz el ser humano y hacer actores de las mismas a los niños, que paradojicamente suelen simbolizar la inocencia y la bondad. Bien es cierto que hay un cierto número de jóvenes que intentan permanecer civilizados, manteniendo la humanidad y la racionalidad, pero como ocurre en el mundo real, el margen de maniobra de éstos es mucho más pequeño: el grupo asilvestrado y tribalizado responde a sus intervenciones siempre con actos violentos y asesinatos.

Resumiendo, una novela de lectura muy sencilla y rápida cuyo punto fuerte no está en la forma sino en el fondo, sin duda alguna el autor fue un extraordinario conocedor de los mecanismos que guían al ser humano. Citando a Roger Wolfe:
Es precisamente el factor humano lo que hace imposible salvar a la humanidad.
Otras reseñas en El Bibliófilo Enmascarado y Alcázar de Papel.
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