14 mar 2011

Santa María de las Flores - Jean Genet

Santa María de las Flores es una novela que difícilmente deja indiferente porque supone la elevación de la homosexualidad más marginal a la categoría de arte. Y data de 1942, casi nada. En sus páginas no hay insinuaciones veladas de amor entre hombres, en absoluto, aquí lo que aparecen son relaciones personales y sexo explícito entre maricas que a la postre resultan ser asesinos, chaperos, chulos, ladrones y otros individuos de similar calaña que pululaban por Pigalle a finales de los 1930s y principios de los 1940s. Jean Genet no se averguenza de su orientación sexual contra natura y lejos de ocultarla o disfrazarla, la muestra tal y como es: voraz, vital, imperiosa, insaciable.

Evidentemente Santa María de las Flores tiene mucho de autobiográfico. Los antros, las fiestas, el mariconeo, la pluma, el travestismo, el uso constante del género femenino en el vocabulario... Todas las particularidades del submundo homosexual se muestran sin duda desde el conocimiento que solo puede proporcionar formar parte de él. Es muy probable incluso que los apodos empleados por Genet para referirse a los desviados que protagonizan la novela (Divina, Mimosa I, Mimosa II, Primera Comunión, el propio Santa María de las Flores, etc.) fuesen reales.

Pero que nadie se llame a engaño, el rigor, la transparencia, la crudeza con que Genet aborda las traiciones y lealtades de los maricas del hampa parisina se acompaña de una sensibilidad prácticamente poética. De hecho este es uno de los principales problemas que he tenido durante la lectura. No importa si nos enfrentamos a un párrafo en donde se describe una fantasía masturbatoria carcelaria o si se está evocando la infancia o la adolescencia de alguno de los personajes, el autor siempre hace gala de un lirismo que en momentos me ha sido difícil de seguir. En todo caso, mi impresión general del libro no se ha visto demasiado empañada por esta incapacidad mia para asimilar la prosa poética. La narración derrocha alegría, frustración, deseos, amargura, excesos, penas, transgresiones, etc. y eso la hace tremendamente interesante. Por no hablar del mérito que supone haber redactado un texto tan honesto desde la total exclusión social.

Por segunda vez me veo obligado a dejar desierto el apartado dedicado a enlaces a otras reseñas. He revisado alguna que otra página pero en general los artículos que he visto que me han parecido medianamente decentes no estaban dedicados a este libro, sino al autor y su relación con la cultura gay.

10 mar 2011

Candy Man - Vincent King

Recupero hoy uno de los clásicos de ciencia ficción publicados por Acervo que he ido adquiriendo compulsivamente en Internet durante los últimos meses. La acción de Candy Man(*) se sitúa en un futuro post-apocalíptico muy lejano. Todo comenzó cuando el efecto invernadero derritió los polos y provocó la subida del nivel del mar hasta cubrir la gran mayoría de ciudades, haciéndolas inhabitables. Por aquel entonces la humanidad confió la supervivencia de la especie a las máquinas, que fueron construyendo megaestructuras a modo de nuevas superficies artificiales habitables, cubriendo océnos, cuidades y campo. La única prueba de la anterior apariencia del planeta Tierra son las cadenas montañosas más altas que todavía sobresalen de esas plataformas. Con el tiempo, las máquinas y sus secuaces/colaboradores humanos (los Preceptores) se hicieron con el poder. Esta coalición diezmó a la población inutilizando física y psíquicamente a los individuos mediante despiadados condicionamientos, eugenesia, adulteración de los alimentos, ritos iniciáticos pseudoreligiosos, etc. etc. Es en ese contexto donde aparece Candy Man, un misterioso personaje de moralidad ambigua que parece ser uno de los pocos hombres vivos que junto con una turbadora resistencia -el Cuerpo de Exploración-, es capaz de amenazar el statu quo de esa sociedad distópica.

No puedo dar muchos más detalles sin destripar la historia por completo. De hecho, aunque no lo parezca he revelado ya demasiados pormenores que, hábilmente dosificados a lo largo del texto, han conseguido engancharme desde el primer capítulo. Las sorpresas no cesan hasta la última página y prácticamente en cada párrafo lees algo que cuestiona el desarrollo que tú dabas por válido, haciéndote dudar de si no será completamente distinto. Como que en realidad estás ante una existencia virtual à la Matrix. O quizás ante un bizarro experimento alienígena à la Dark City.

Resumiendo, una novela con un montón de ingredientes habituales en la ciencia-ficción, pero incorporados en su justa medida y mezclados con muy buena mano, dando como resultado un combinado insólito y exquisito al paladar. No he encontrado ningún comentario del libro en la blogosfera en español ni el los foros y páginas de scifi habituales, así que por esta vez, no hay links que sugerir.

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(*) Nada que ver con la película de terror basada en un relato de Clive Barker

3 mar 2011

El Malogrado - Thomas Bernhard

Tengo la impresión de que El Malogrado es una novela llena de las experiencias personales de Thomas Bernhard. Imagino que realidad cualquier ficción debe contener obligatoriamente al autor en menor o mayor medida, es solo que en este caso me ha resultado muy evidente por haberme zampado recientemente sus Relatos Autobiográficos junto con El Sobrino de Wittgenstein, que no llegué a comentar en el blog por no resultar pesado.

El Malogrado tiene como interés añadido el mezclar personajes reales y ficticios. Así el famoso pianista Glenn Gould, que ilustra la portada de la edición de Alfaguara, es uno de los tres actores principales. Los otros dos son creaciones literarias, o no tanto: Wertheimer como hilo conductor de toda la narración, apodado el malogrado por el anterior, y el narrador, quien comparte muchos aspectos de la personalidad del escritor. A partir de ahí y girando en torno al enfrentamiento vital de los protagonistas con los conceptos de fracaso (Wertheimer, el narrador) y la genialidad (Gould), la novela discurre por los temas y obsesiones habituales de la obra bernhardiana: enfermedad, locura, muerte, soledad, aislamiento, incomprensión, inviabilidad de la comunicación, aversión por Austria y los austriacos, efecto devastador del campo sobre el ser humano, las grandes ciudades como único lugar donde la vida se hace soportable, etc. Estilísticamente tampoco hay sorpresas: ausencia de puntos y a parte, constantes idas y venidas sobre un misma idea a base de retomarla y repetirla cuando ya la creíamos analizada hasta la extenuación, abundancia de frases subordinadas que a veces convierten en una tortura saber de qué demonios habla,... En fin, justo lo que esperaba de mi austriaco preferido.

Más comentarios sobre esta misma novela en Libros y Literatura, La Bitácora de Alena Collar, El Mundo de Kovalski.

25 feb 2011

Opiniones de un Payaso - Heinrich Böll

Hans Schnier es un cómico en horas bajas. Marie, su pareja, le ha abandonado recientemente y él, incapaz de soportarlo, ha empezado a beber demasiado. Esta situación culmina con un accidente en el escenario con rodilla herida y fracaso estrepitoso. Tras esta desastrosa actuación en Bochum, que inspira lástima en el público en lugar de hacerle reír, se vuelve al piso de Bonn que heredó de su abuelo a tratar de recomponerse. A pesar de verse tirado en el arroyo, es muy consciente de que aún puede terminar cayendo a una cloaca. Es en su vivienda donde transcurre practicamente la totalidad de la novela, cuyo desarrollo se extiende desde el momento en que el tren llega a la que era la capital de la RFA antes de la Reunificación y hasta las últimas horas de la tarde ese día, casualmente uno de los días de Carnaval.

Marie es católica, pero ella y Hans no estaban casados. Esta circunstancia y el ateísmo de su compañero han estado siempre en conflicto su fe, tanto que al final, y a pesar del gran amor que se tenían, ha provocado la separación. El payaso telefonea desde casa a sus amigos, conocidos y familiares, buscando ayuda económica y respuestas. Según sea su relación con el interlocutor, va desgranando sus opiniones sobre los diferentes factores que han intervenido en esa ruptura. Sus apreciaciones son tremendamente perspicaces, inteligentes y se expresa a la vez con una ironía y una determinación admirables.

A la cabeza de sus críticas lógicamente se encuentra el catolicismo, religión hipócrita obstinada en hacer notar su opresiva y castradora presencia en la sociedad (dicho sea de paso, nada que no sepamos los españoles). La rabia de Hans se manifiesta a través de los diferentes integrantes del grupo católico del que su ex formaba parte, y donde a la postre estaba el que pasó a ser el esposo de Marie. No obstante también tenemos oportunidad de revivir el clima social y político que existía en Alemania a principios de los 1960s. Es incuestionable la vergonzosa presencia del nazismo como recuerdo muy fresco y palpable en forma de antiguos dirigentes transformados en altos cargos gubernamentales o gestores de grandes empresas. También la funesta y aniquiladora influencia de la familia y de la educación reciben gran parte de los reproches de Schnier. A medida que el día pasa y cae la noche, el clown va levantando cabeza, incluso su dolorida rodilla mejora ostensiblemente. A pesar de no haber aclarado gran cosa ni haber conseguido un marco de nadie, vemos que vuelve a tomar las riendas de su vida. Heinrich Böll nos regala al acabar esta narración el que para mi gusto es uno de los finales más fantásticos y bien ideados que se han podido escribir nunca.

Más comentarios sobre Opiniones de un Payaso en Solo de Libros y El Marcapáginas de la UNED. En La Pasión Inútil y Crítica de libros hay dos análisis super detallados de esta novela.

Se me olvidaba, la cubierta de la edición que he leído es otro trabajo de Yzquierdo para el Círculo de Lectores.

18 feb 2011

Regreso - Theodore Sturgeon

Regreso es una recopilación de ralatos cortos de ciencia-ficción escritos por Theodore Sturgeon entre mediados de los 1940s y mediados de los 1950s. Las temáticas son las propias de la época en que fueron escritos, aunque los aspectos scifi no son más que herramientas que permiten fortalecer interesantes y enternecedoras historias de transfondo humano que por suerte, no llegan nunca a caer en la sensibilería.

Hay nueve relatos en total, por lo general todos tienen un punto entrañable y algo ingenuo que me ha resultado muy atractivo. A más de 50-60 años vista resulta inevitable considerar que han quedado algo anticuados, ya que abordan su base de ficción científica prospectiva (comunicaciones, ciencias de los materiales, electromagnetismo, etc.) desde una perspectiva algo añeja. Sin embargo en mi opinión ese punto juega a su favor, pues nos permite experimentar la época dorada de la scifi con unos ligeros matices de nostalgia agridulce.

Por ejemplo en "El trueno y las rosas" uno de los grandes bloques de la Guerra Fría sufre un apocalipsis nuclear, pero los supervivientes renuncian a responder al ataque con ánimo de dar una oportunidad a la vida en la Tierra. En "Trío en un huracán" tenemos unos extraterrestres que viajan en un Ovni de diseño clásico y terminan jugando un papel crucial para salvar un matrimonio en crisis. En "El Cohete de Mewhu" aparece un alien extraviado, divertido y bondadoso que viene cargado de gadgets de alta tecnología. En "Unir para Vencer" una invasión extraterrestre consigue poner de acuerdo a todos los países de la Tierra por un interés común. Y "Mamparo", para mi gusto la que mejor ha envejecido, es un estudio psicológico sobre los viajes espaciales de larga duración. Como se puede ver, todo muy retrofuturista.

He encontrado un par de reseñas interesantes sobre Regreso en La Pasión Inútil y Lecturas Aleatorias.

10 feb 2011

Ficciones - Jorge Luis Borges

Borges era un tipo extremadamente culto e inteligente. Cualquiera de los 17 relatos cortos incluídos Ficciones es suficiente para darnos cuenta por un lado, de los vastos conocimientos del autor, y por otro de su gran habilidad para plasmar sus ideas en el papel de manera que resulten atractivas al lector. Sus cuentos se cimentan en una estructura de invenciones tan verosímiles (datos pseudohistóricos, constantes referencias a escritores y libros, reales o imaginarios) que parece que estamos más bien ante la narración de un hecho real incuestionable que frente a una creación literaria pura.

Una abigarrada mezcla de literatura, historia, religión, fantasía, incluso de matemáticas aparecen a lo largo de todo el libro, sin embargo el talento del argentino consigue emulsionar todos esos componentes haciendo que el resultado sea impecable. En Ficciones podemos encontrar relatos criminales y bélicos ("La muerte y la brújula", "El jardín de senderos que se bifurcan", "Tema del traidor y del héroe"), también hay fantasía en forma de extraños universos o a través de la manipulación del tiempo ("Tlön, Uqbar, Orbis Tertius", "Ruinas circulares", "La Biblioteca de Babel", "El Milagro Secreto") y una curiosa serie de cuentos sobre autores o libros inexistentes que me han parecido especialmente originales y aunque pueda parecer extraño, particularmente inquietantes ("El acercamiento a Almotásim", "Examen de la obra de Herbert Quain", "Pierre Menard, autor del Quijote"). Al terminar cualquiera de éstos uno podría preguntarse si el Telediario de TVE no será en realidad una obra de ficción moldeada según los intereses de algunos.

Un libro totalmente recomendable, El Aleph caerá antes o después. Otras reseñas de este libro en Solo de Libros y Leer Gratis.

Por cierto, no suelo comentar nada sobre las ediciones que leo. Ésta en concreto data de 1972 y es del Círculo de Lectores, la compré por Internet porque me cautivó el diseño de la portada, con esa irresistible composición de op-art. Se trata de un trabajo de Pelayo Yzquierdo, un diseñador gráfico empleado por esa editorial en los 1960s y 1970s que realizó unas cubiertas de una calidad artística increíble. Por desgracia e inexplicablemente a mi entender, apenas hay información sobre él en la red, así que con el vano y desinteresado ánimo de difundir sus creaciones, he dejado la cubierta escaneada a alta resolución en Imageshack.

7 feb 2011

Meridiano de Sangre - Cormac McCarthy

Menudo coñazo ha resultado ser Meridiano de Sangre. Eso sí, ha sido diferente a los dos últimos libroñazos que me ha tocado sufrir. No ha sido tan insoportable como para tener que dejar de leerlo, como me pasó con Pensad en Flebas, pero ha llegado a un nivel de absurdo y pesadez comparable al de Imajica-El Quinto Dominio, aunque cierto es que la sensación de tedio me la ha provocado desde una aproximación completamente diferente a este último. Parafraseando a Leon Tolstoi: todos los libros buenos se parecen, los malos lo son cada uno a su manera.

Empecemos por la trama. Nos encontramos a mediados del S.XIX en los territorios fronterizos entre EEUU y México y ante una historia que es, detalles aparte, una hipérbole de El Grupo Salvaje de Sam Peckinpah. En principio esto no parece mala referencia, sin embargo la inmediatez de lo visual se pierde al trasladar al lenguaje escrito las fechorías de un grupo de bandoleros y tenemos todo el rato lo mismo: forajidos, desierto, violencia, desierto, apaches masacrados, desierto, mexicanos masacrados, desierto, miserias humanas, desierto, masacres, montañas, huídas, montañas, masacres, montañas, traiciones, montañas, maldad, desierto, forajidos mascrados, desierto. Así un capítulo, y otro, y otro, hasta llegar al final. Claro, que igual el motivo de que se pierda el impacto visual de la película de Peckimpah lo tiene el peculiar estilo narrativo del autor: petulante, cansino, lento, gongorino, retorcido, repetitivo. ¿Como no va a ser repetitivo, si capítulo tras capítulo se cuenta prácticamente lo mismo pero cambiando levemente el decorado y unos pocos actores? Es difícil terminar una página y no encontrar una parrafada del siguiente calibre:

Desplegados por aquella llanura avanzaban en constante elisión, agentes tonsurados de lo real repartiéndose el mundo que encontraban a su paso, dejando lo que había sido y ya no volvería a ser extinguido por igual a sus espaldas. Jinetes espectrales, pálidos de polvo, anónimos bajo el calor almenado. Por encima de todo parecían ir totalmente a la ventura, primordiales, efímeros, desprovistos de todo orden. Seres surgidos de la roca absoluta y abocados al anonimato y alojados en sus propios espejismos para errar famélicos y condenados y mudos como las gorgonas por los yermos brutales de Gondwanalandia en una época anterior a la nomenclatura cuando cada uno era el todo. (Cáp. XIII, pág. 183)

Lo siento pero no lo veo, ¿qué pretende conseguir Cormac McCarthy con semejante nivel de rebuscamiento? Por no hablar de las peregrinas descripciones del paisaje, colmadas de sobreabundantes e innecesarios detalles geológicos o botánicos:

Al despuntar el día escalaron entre esquistos y roca volcánica bajo la pared de un pliegue monoclinal cuyas torretas se erguían como profetas de basalto y a la vera del camino vieron pequeñas cruces de madera apuntaladas en montones de piedra donde algún viajero había encontrado la muerte. (Cap. V, pág. 71-72)

Nunca sabré cual ha sido la intención al abrumarnos con este nivel de erudición, pero desde luego en mi caso ha conseguido que lea pasando muy por encima y haciendo un esfuerzo nulo por asimilar nada lo escrito. Da la casualidad de que acabo de empezar a leer Ficciones de Borges, en cuyo prólogo el argentino expresa a la perfección la sensación que me ha quedado al terminar:

Desvarío laborioso y empobrecedor el de componer vastos libros; el de explayar en quinientas páginas una idea cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos.

Las pocas reseñas que he tenido la paciencia de leer hacen lo posible por ponerse a mismo nivel de afectación de la novela: Literatura en los talones, Proscritos, El ojo en la paja o Videodrome.

31 ene 2011

El Juego de Ender - Orson Scott Card

Dada mi inclinación a la ciencia ficción y visto que encabeza alguna que otra lista de lo mejor del género, El Juego de Ender era una lectura ya casi obligada, más aún si tenemos en cuenta que casi todos mis habituales lo recomendaban con mayor o menor entusiasmo (ver Kozmic Books, Libros y Literatura o Rescepto indablog). No voy a decir que no me ha gustado, al contrario, me ha parecido una lectura muy adictiva y entretenida. La historia del pequeño Andrew Ender Wiggin, su entrenamiento militar y su posterior enfrentamiento a los Insectores, raza alienígena que ya ha batallado con la humanidad en un par de grandes guerras, tiene muchos puntos interesantes que merece la pena comentar. También hay algunos más flojos, pero todo a su debido tiempo.

En primer lugar me ha capturado el tono despiadado de la novela. Los niños seleccionados para las escuelas de formación militar son pequeñajos de tan sólo seis o siete años a quienes se somete a todo tipo de brutalidades en aras de la supervivencia de la humanidad. Naturalmente el ensañamiento es especialmente cruel con Ender. La dirección de la Escuela de Batalla manipula hábilmente al protagonista, forzándole al aislamiento social y afectivo. Para ver si es capaz de superar cualquier situación adversa, le hacen quedar como detestable y repulsivo ante el resto de sus compañeros y así provocar abusos y enfrentamientos. Todo está permitido con tal de descubrir si estamos ante el gran líder y estratega que la Tierra necesita. Resulta difícil no ponerse en la piel del pobre Ender y sufrir con él todas esas penurias. Aunque sospecha que todo es una gran maquinación de los líderes militares para ponerle a prueba, eso no evita que lo pase realmente mal. Para hacer las cosas aún más complicadas al lector, Ender es el único personaje de la trama capaz de empatizar con la raza Insectora. Sabe ponerse en su lugar, intenta entender sus motivaciones y trata de comprender sus necesidades sin importar que hayan sido ellos quienes atacaron primero. Pese a que se dibuja un personaje con el cual nos vamos a identificar casi sin remedio, el principal fallo del mismo es que resulta difícilmente creíble como niño. Por muy superdotado que sea, un niño es un niño, y hay momentos en que su forma de pensar y actuar parecen las de alguien de cuarenta y tantos. Me temo que a nivel psicológico y de comportamiento Ender representa a un niño completamente inverosímil.

Mucho más creíbles resultan sus hermanos, Peter y Valentine. Tan sólo algunos años mayores, ambos son extremadamente inteligentes y también superdotados, de hecho los dos pasaron el proceso de selección para entrar en la Escuela de Batalla pero fueron descartados por diferentes motivos: Peter, el primogénito, por sus rasgos psicopáticos, y Valentine, el ojito derecho de Ender, por ser excesivamente protectora, comprensiva y dulce. A medida que la trama se desarrolla, Peter y Valentine, protagonizan una original subtrama muy de Guerra Fría. Los dos hermanos adoptan sendas identidades virtuales en las "redes de ciudadanos" para polarizar a la población a base de artículos y columnas de opinión. Con ello quieren demostrar a los habitantes de todo el mundo que están siendo engañados por los dos grandes bloques militares en el poder, poniendo de manifiesto el peligro real de que se desencadene una guerra en la Tierra si se logra derrotar a los Insectores, y de camino, obtener una cuota de poder. A pesar del historial destructivo de Peter, éste logra convencer a Valentine de sus buenas intenciones y consigue su colaboración. Aquí hay que reconocerle el mérito a Orson Scott Card, pues a pesar de que la novela data de 1985, pudo ver que las redes de comunicaciones jugarían un papel crucial como herramienta de desarrollo y opinión. Si a esto unimos el uso innovador de la realidad virtual a lo largo de la narración, el autor ha resultado ser todo un visionario a nivel tecnológico.

No me voy a extender más, El Juego de Ender es uno de los grandes y pocos best-sellers que ha dado el género. Yo no me atrevería a etiquetarlo como lo mejor que ha parido la ciencia ficción, pero reconozco que a pesar de las expectativas que me había creado, el libro ha aguantado muy bien el tipo y no me ha decepcionado en absoluto.

Además de los blogs que he citado al principio, tenéis otras opiniones menos benevolentes en Comentarios de Novelas y las reseñas del Sitio de Ciencia-ficción. En éste último hay un link a Imperio Futura, donde se hace un curioso análisis de la novela estableciendo un paralelismo con la grecia clásica.
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