21 oct. 2014

Mantícora - Robertson Davies

Mantícora es la segunda entrega de la Trilogía de Deptford a cargo de Robertson Davies. En este volumen la acción se centra en David Staunton, que no es otro que el hijo del acaudalado empresario Boy Staunton, muerto en extrañas circunstancias al final de El Quinto en Discordia. David es un abogado criminalista de gran renombre en Canadá, a pesar de lo cual no ha logrado librarse en ningún momento de la sombra de su poderoso padre. Alcohólico y misántropo, el fallecimiento del jerarca termina por destrozar sus nervios, así que decide marcharse a Zúrich para someterse a terapia en un instituto jungiano. Y esto es lo que recoge la novela, algo más de un año de sesiones con la doctora Johanna von Haller en las cuales se irán desvelando los orígenes de sus fobias y filias, todo ellos desde una curiosa perspectiva psicoanalítica alternativa que yo desconocía y que poco tiene que ver con la obsesión freudiana por el sexo.

De nuevo tengo que destacar la gran capacidad del autor para idear el argumento. Las relaciones que se establecen entre David y el resto de su familia y entorno más cercano están construídas con gran habilidad y una imaginación e inventivas envidiables. Las típicas insidias domésticas que uno podría prever en una familia muy adinerada resultan perfectamente creíbles. Sin embargo, en comparación con el tomo anterior, la historia resulta intrascendente, banal. Al acabar el primer libro todo me hacía pensar que la trilogía centraría cada novela en uno de los tres personajes principales: Dunstan Ramsay, Boy Staunton y Paul Dempster/Magnus Eisengrim respectivamente. Basar el segundo volumen en el hijo del Boy Staunton parecía en principio una jugada inteligente cuyo objetivo sería conocer mucho más del padre pero a través del hijo. Pues bien, no es así, el protagonista real es efectivamente el hijo. Que conste que es muy, muy entretenida y fácil de leer, aunque a veces el registro deliberadamente vulgar que usa David al hablar con la terapeuta no encaja demasiado bien en la narración. De todas formas, una vez terminada no puedo evitar una clara sensación de decepción. Me queda la esperanza, eso sí, de que este tropezón se corrija con el título que cierra la serie: El Mundo de los Prodigios.

Tenéis otras reseñas en El Placer de la Lectura y Solo de Libros. Los primeros en realidad no terminan de decir nada en claro sobre la novela. Como es habitual en ellos no se mojan demasiado y todo son vaguedades y generalidades. Los segundos sí aciertan bastante en su apreciación. Todo ello, evidentemente, siempre en mi opinión personal. 

4 comentarios:

el convincente gon dijo...

Cities, hay una errata en el título de la entrada. Falta una ene.

Llevo tiempo sin dejar ningún comentario, pero que sepas que te leo atentamente.

Cities: Moving dijo...

@el convincente gon: Ahí va! Gracias por avisar, ya está corregido, aunque el link al post ya no hay forma de modificarlo. Gracias también por pasarte por el blog, tanto si comentas como si no eres siempre bienvenido :)

Palimp dijo...

Se me borran los comentarios...
Al autor lo acabo de conocer con los cuentos de 'Espíritu festivo', que disfrute como un cochino jabalí. Tengo ganas de hincarle el diente a alguno de sus otros libros.

Cities: Moving dijo...

@Palimp: Por lo que he podido comprobar curioseando blogs, la opinión general es que en Mantícora hay un claro bajonazo que afortunadamente, se supera con creces en la tercera entrega. En cualquier caso, sin ser brillante, se deja leer muy bien y desde luego es un autor muy reconocido.

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