24 jun. 2014

Plan D - Simon Urban

Llegué a Plan D mediante impulsos viscerales y sin tener ni idea de qué hay detrás, como casi siempre. El trío de filias personales que aglutinaba era irresistible: germanofilia, Ostalgie y ucronía en el mismo lote, ¿cómo iba a decir que no a algo así? Pues bien, una vez terminado no me queda más remedio que confesarme: Ich habe noch einmal ein Fehler gemacht. Sí, he vuelto a equivocarme.

Plan D es una novela negra que transcurre en 2011 en un mundo alternativo en el que la RDA y el muro de Berlín siguen existiendo. Pero para mi desgracia la trama criminal está llena hasta las trancas de los tópicos más chuscos del género. Y mira que con el contexto ucrónico daba para algo completamente diferente. Pues no, prácticamente la mitad del texto (de casi 500 páginas) gira en torno a la atormentada soltería de Martin Wegener, el capitán de la VoPo protagonista, y a su actual no-relación con su ex, la triunfadora Karolina, alta ejecutiva en el Ministerio de Exportación de Energía y Economía de Tránsito. Yo no soy muy de novela negra, lo poco que he leído que esté claramente dentro del género ha sido Patricia Highsmith y la trilogía londinense de Jake Arnott. Patricia Highsmith describe la psicopatía y los delitos más obtusos como nadie. Y Jake Arnott hizo que gansters maricas y skinheads poblasen sus obras. Así que me temo que no estaba preparado para enfrentarme con una narración que juega hasta el aburrimiento con la autocompasión y la autodestrucción a través de las múltiples variaciones del clásico 'Karo yo te amaba con locura y te perdí por pensar con la polla'. Llamo a Karo para oir su voz. Le envío un SMS a Karo. Karo, tú no lo sabes pero me gusta cuando me llamas al móvil y lo tengo en modo silencio porque imagino que la vibración es tu mano acariciando mi rabo. Y además tu boca está junto al móvil, a solo unos centímetros de mi glande mediante ondas GSM. Karo, Karo, Karo. Te necesito, Karo. He llorado todo lo que un hombre puede llorar por una mujer, Karo, y después he llorado más aún. Karo, sin tu coño no soy nada. Karo, tus tetas (la derecha algo más grande que la izquierda) me insuflaban vida y ahora ya no soy más que un pichafloja. Solo cuando estoy borracho tengo valor para arrastrarme hasta tu portal y pedirte que vuelvas conmigo, Karo. Karo esto. Karo lo otro. Karo lo de más allá. En fin, así todo el rato.

Sobre la trama estrictamente noir, bueno pues no está del todo mal. Una mezcla de misterioso asesinato de posible trasfondo político, grupos terroristas, la Stasi y sus secretos, agentes dobles, cooperación interalemana, etc. Entretenida aunque muy ligera, para mi gusto le faltan muchos grados de perversión hasta llegar a ser buena. Tampoco me parece que Simon Urban se haya partido los cuernos para desarrollar la ucronía. En lugar de Reunificación, en 1989 hubo una Revitalización en la RDA, entendida como un ligero aperturismo y relajación de los elementos de control del estado, cuya medida estrella fue la reforma absoluta de la Stasi. Los personajes mediáticos y los políticos -que son personajes reales- he de pensar que están correctamente elegidos. No puedo precisar más porque nunca he destacado a la hora de proyectar la actualidad alemana de 1989 hacia un futuro alternativo, pero vamos, que con el glosario explicativo que se incluye al final da que pensar que es así. Por lo demás, el Muro sigue en pie, el Palast der Republik también,  se añaden unos cuantos detalles de occidentalización en la Alexanderplatz (hoteles y publicidad en pantallas gigantes) y en la Torre de Televisión. Ah bueno y los Trabis han desaparecido y han sido sustituidos por los Phobos. Un ejercicio de invención ucrónica bastante pobre si lo comparamos por ejemplo con El Sindicato de Policía Yiddish de Michael Chabon, quien por cierto parece ser uno de los autores preferidos de Urban.

Resumiendo, lo que comunmente se conoce como pérdida de tiempo. Para compensar mi mala crítica, os dejo tres donde están encantados con la novela: Universo la Maga ('He disfrutado del humor sardónico y del hastío de esta novela, pero también de su honestidad', dice la reseñista), Athnecdotario incoherente ('thriller de alto nivel', se llega a leer en la misma)
o Fantífica (a destacar la reseña en sí como un ejemplo de manual de cúmulo de despropósitos).

2 comentarios:

el convincente gon dijo...

Hay libros que no sé de dónde sacas... :P

Cities: Moving dijo...

@el convincente gon: ¡Dímelo a mí! XD

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