25 oct. 2012

Diáspora - Greg Egan

Cuando subí la reseña sobre Axiomático, la colección de relatos cortos de Greg Egan a través de la cual tomé contacto con su obra, me quejaba de que las excelentes ideas de sus cuentos se viesen empañadas por la innecesaria y abrumadora justificación científica que incluían. Ojo, innecesaria y abrumadora siempre en mi opinión personal. Pues bien, Diáspora es, muy a mi pesar, más de lo mismo.

De nuevo me he encontrado con una trama de fondo muy interesante que empieza rozando el año 3000 de nuestra era y transcurre durante miles de años en el espacio (bueno, para ser más exactos en diferentes espacios). En la misma se entremezclan obsoletas personas de carne y hueso, conciencias virtuales que proceden de un ser humano o bien lo emulan desde cero, y por último robots que albergan conciencias humanas o modeladas en base a ellas. El mayor peso de la narración lo llevan con diferencia las entidades virtuales de base humana, que se han de enfrentar a mil vicisitudes, catástrofes y problemas de complicada solución, todo ello aderezado con extenuantes desarrollos que van desde el relato de procesos computacionales, hasta teorías astronómicas o de Mecánica Cuántica. Y para ello el autor da por hecho que tenemos suficientes conocimientos de Mátemáticas como para manejar con soltura conceptos habituales en Topología (espacios multidimenisonales, geometría fractal, etc.). No sé yo si la comprensión de las mismas estará al alcance del lector medio, mi impresión es que no, pero prefiero no seguir por ahí por aquello de piensa el ladrón que todos son de su condición. Solo diré que a mi tantísima ciencia en un libro de ficción me resulta totalmente prescindible.

Y a pesar de lo dicho estoy bastante satisfecho con la historia porque es muy, muy original. Coincido con Palimp de Cuchitril Literario en que es de agradecer que existan autores que partiendo de conceptos y teorías científicas actuales incorporen lo que a mi parecer son ideas novedosas para la ciencia-ficción, aunque claro yo es que sigo siendo todavía bastante bisoño en este género y aún pienso en él con un ligero regusto retrofuturista localizado temporalmente entre los 1950s y los 1970s.

En fin, debo de ser un poco rara avis porque parece que en la blogosfera no molesta en absoluto la profundidad hard de Greg Egan. No me he podido resistir a citar un par de blogs que me han sorprendido por sus apreciaciones. Por ejemplo en El Trasgu Probabilista minimizan el peso de la ciencia en la novela con una ligereza que me resulta difícilmente disculpable:
"En realidad son un par de cositas, la idea de haces fibrados en geometría diferencial, una idea feliz de John Wheeler sobre los agujeros de gusano y la naturaleza de las partículas, un argumento de Dirac sobre la naturaleza del espín, y de vez en cuando alguna mención a la dependencia de las interacciones con la dimensionalidad del espacio"
¡Exacto! El problema en realidad es que yo soy muy exagerado. ¿Qué son los haces fibrados en geometría diferencial y los agujeros de gusano sino dos tontunas al alcance de todo hijo de vecino? Perdón por la sorna, pero es que hace falta estar muy desconectado de la realidad del fracaso escolar de este país para decir algo así. Sin embargo, En Clave Pública no puede tener una opinión más diferente:
"En otros momentos es terriblemente científica explicando teoremas matemáticos o problemas de astrofísica a un nivel sólo apto para gente muy de ciencias. Una novela que se permite el lujo de presentarnos y detallar un paisaje en 6 dimensiones físicas sin pestañear [...] Es una novela que no esta pensada para el lector"
Por otro lado, mis habituales siguen convencidos de la valía de las propuestas literarias de Egan. En el ya mencionado Cuchitril Literario detecto un ligero conato de idea de sombra de pega, pero Rescepto etiqueta directamente a este libro como obra maestra. Ahí queda eso.

4 comentarios:

Palimp dijo...

El conato es a la querencia que tiene el autor a los espacios virtuales o simulados. Que no me parece mal, pero que no los creo tan viables como el autor, alguien tiene que pasar el mocho en el mundo real.

Cities: Moving dijo...

@Palimp: Totalmente de acuerdo

Cities: Moving dijo...

Palimp: Pues he estado dándole vueltas a tu objeción y he cambiado de opinión: ¿no podrían ser robots quienes pasen el mocho el mundo real? Entiendase "pasar el mocho" como llevar a cabo todas las tareas de mantenimiento que se nos puedan ocurrir, evidentemente.

Palimp dijo...

Sí, claro, puedes tener incluso a gente de guardia en robots, y muchas opciones, pero ni en este libro ni en otros que plantea el tema le dedica mucha atención.

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