9 feb. 2014

Ferdydurke - Witold Gombrowicz

Algo me debe faltar a mí en la psique porque no he pillado gran cosa de Ferdydurke. Bueno, más que no pillar gran cosa es que no he entendido nada de nada. Ni fondo, ni forma, ni metáforas... Nada. Los supuestamente ingeniosos juegos de palabras que tanto abundan no me han hecho la más mínima gracia. Todas esas palabras que los traductores se inventaron para trasladar conceptos que existen en polaco pero no en español tienen su mérito, sí, pero evidentemente no bastan para sostener la narración. El coqueteo con el absurdo que sobrevuela capítulo sí, capítulo también, me ha lastrado tanto que me he sorprendido saltando de línea en línea buscando algo que me resultase suficientemente interesante como para parar. Con esta técnica tan voraz algunos capítulos me los he ventilado en segundos, claro. Y para terminar todo el rollo alegórico de rechazo a la madurez, bla, bla, que se supone leitmotiv de la novela no me ha dejado el más mínimo poso. Ni lo he reconocido, ni tiene nada que ver conmigo, ni lo comparto, ni lo soporto. O tal vez el autor ha conseguido que no lo soporte, vete tú a saber. Agradezo a Witold Gombrowicz, eso sí, que en el prólogo que acompaña a la edición en castellano haya tenido a bien explicarnos de qué narices va la cosa. Así, aunque yo no haya comprendido nada, podré decir algo mínimamente serio cuando surja la ocasión.

¿Para qué extenderme más? De donde no hay, no se puede sacar (aplíquese esta última frase a discreción). Más reseñas de esta ¿novela? en El Lamento de Portnoy, donde se resumen con el contundente 'obra maestra'; en Lecturas errantes, con un análisis muy elaborado y sustancioso que yo, dicho lo dicho, tampoco llego a soportar; y para finalizar en Condonumbilical, donde el 'sí pero no' que titula el post dedicado a este clásico da bastantes pistas de por dónde va la opinión del redactor del blog. Que conste que a mí este último me deja un poco más tranquilo.

7 comentarios:

Bea Mendes dijo...

Yo hace poco leí una novela polaca y también era un poco lío. Pero, en cambió, me encantó. Dentro de la locura le pillé el truco, y de allí "pa´lante"

Cities: Moving dijo...

@Bea Mendes: Me acabo de pasar por tu blog y por lo que veo debes referte a Michał Witkowski, de quién hace tiempo leí Lovetown. Esta primera novela suya me encantó y de hecho en cuanto me enteré de que se había publicado otra en español me fui de cabeza a por ella: tengo pendiente leer 'El Leñador' y por lo que cuentas me parece que me va a encantar también.
;)

Bea Mendes dijo...

A esa misma me refería. Yo tengo pendiente leer "Lovetown". A ver si está tan bien como "El leñador". Por cierto, me pasaré por tu reseña para orientarme un poco.

condonumbilical dijo...

Estoy de acuerdo contigo en la reseña (obviedad). Me apunto al tal Witkowski.

Gracias por mencionarme en tu entrada otra vez.
Un saludo

Cities: Moving dijo...

@Bea Mendes: Espero que te guste :)

@condonumbilical: No hay de qué, al menos ya hay dos reseñas en la blogosfera que cuestionan el libro.

Palimp dijo...

A mí el libro me gustó, aunque es cierto que la fama que le precede puede ser exagerada.

Cities: Moving dijo...

@Palimp: Yo creo que este es el típico libro rarito que o bien te entra de maravilla, o bien se te atraganta en la primera página. Evidentemente en mi caso ha sido como perder el tiempo, pero bueno, son cosas que pasan.

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