Michael Bishop ha escrito esta novela como una especie de homenaje a uno de sus escritores de ciencia ficción preferidos, el ínclito
Philip K. Dick. Como bien nos indica en el prefacio, ha tomado como base las características habituales de la obra dickiana para crear una fantasía completamente nueva que contiene todo lo que un fan del malogrado autor de ciencia ficción podría esperar. La narración juega con la existencia de realidades alternativas y se desarrolla sobre un mundo ucrónico (EEUU ganó la Guerra de Vietnam y Nixon se ha perpetuado en el poder) que, como era de suponer, tiene mucho de distopía ultraconservadora. En un alarde de originalidad, el propio
Dick es el protagonista de la historia, que arranca con su muerte en California a principio de los 1980s.
El libro es una auténtica gozada, y creo que gustará tanto si eres fan de
Philip K. Dick como si no. En mi opinión se disfrutará más en el primer caso, puesto que hay guiños y referencias a otras obras suyas que probablemente pasen desapercibidas a quienes no estén familiarizados con él, pero en todo caso, estamos ante una pequeña
delicatessen para cualquier aficionado a la ciencia ficción.
Tenéis un par de reseñas más de
Desgraciadamente, Philip K. Dick ha muerto en
De todo un poco y en
Prospectiva. Ambos sitios son fans de
Philip K. Dick, así que sale muy bien parada en los dos casos.
2 comentarios:
Ya lo tengo localizado. Gracias por la pista.
Este también me lo apunto.
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