30 may. 2011

Al mismo tiempo - Susan Sontag

Podemos clasificar los ensayos y conferencias incluIdos en Al Mismo Tiempo en tres grandes grupos: escritores, arte y literatura y por último, activismo político. Susan Sontag dedica casi la mitad del libro a comentar la vida y obra de sus autores preferidos: Leonid Tsypkin, Anna Banti, Victor Serge, la relación de los poetas rusos Boris Pasternak y Marina Tsvetáyeva con Rilke, etc. Se combinan las apreciaciones sobre la obra de cada uno con la narración de sus agitadas vidas: Tsypkin, médico investigador y refusenik que con la ayuda de su hijo, que si fue autorizado a emigrar, consiguió publicar un único libro tan solo un par de días antes de morir; Serge, un intelectual y revolucionario anarquista que se atrevió a criticar abiertamente el stalinismo cuando en los 1930s la visión utópica de la Unión Soviética aún estaba idealizado por la izquierda. Estuve a punto de dejar el libro porque estos primeros ensayos me resultaron terriblemente aburridos, si aguanté fue porque las biografías consiguieron que mantuviera un mínimo de interés.

El siguente grupo se centra en la literatura y el arte, en el estudio de la labor del escritor y del artista. Aquí hay un poco de todo: originales razonamientos sobre la belleza, breves análisis sobre la fotografía o absorbentes reflexiones sobre la labor del traductor y su participación como creador en la obra traducida.

Pero mi verdadero interés en este libro estaba en conocer a la intelectual comprometida políticamente. En el tercer gran grupo de conferencias y escritos esta autora derrama toneladas de cordura y crítica sobre las injusticias que países poderosos (USA o Israel, como no podía ser de otra forma) llevan a cabo en todo el mundo. Aquí tenemos tanto artículos de prensa como discursos pronunciados al recibir varios premios. Los temas que trata son, entre otros, el 11-S, las torturas de Abu Ghraib o la ocupación israelí de los territorios palestinos. Sólo por esta parte, el libro ha merecido la pena, aunque en Letras Libres creen que Susan Sontag se acomodó al final de su carrera y estos ensayos no aportan nada de interés al total de su producción.

23 may. 2011

Slan - Alfred E. Van Vogt

Los Slans son una raza de humanos mutantes con increíbles aptitudes físicas y facultades psi (telepatía, capacidad para leer el pensamiento, etc.). En este libro participamos de la historia del joven Slan Jommy Cross, enfrentado en soledad a siglos de hostilidad humana: discriminación, guerras y pogromos han diezmado a los suyos y aislado entre sí a los pocos supervivientes. El autor juega con la falta de información que Jommy tiene tanto sobre su propio origen como acerca de sus iguales, para desarrollar la trama en base a misterios, sorpresas y golpes de efecto.

Si hace unas semanas me deshacía en elogios ante mi toma de contacto con la obra de Alfred E. Van Vogt a través de El Mundo de los No-A, hoy me toca zambillurme de pleno en la decepción que ha supuesto ésta, su primera novela. Publicada originalmente por entregas en una revista de ciencia ficción en 1940 (via Wikipedia), todo el texto es un cúmulo de carencias narrativas en el desarrollo: dolorosos fallos de continuidad en la trama y justificaciones improvisadas que chirrían de manera escandalosa se ponen al servicio de una acción sin pausa, destinada probablemente a un público juvenil poco exigente.

En definitiva una lectura trivial y sobre todo, prescindible. No he encontrado comentarios de Slan en la blogosfera en español, así que podéis echar un vistazo a lo que opinan los usuarios de La Tercera Fundación.

Por cierto que he leído una edición super macana de Producciones Editoriales enmarcada dentro de la colección Infinitum. Con el libro oliendo a rancio y a polvo y la sobrecubierta en bastante mal estado, he llegado a experimentar conatos de vergüenza en el Metro mientras lo leía. Mira por dónde, éste podría ser un buen motivo para ocultar lo que leemos. Lo peor del caso es que esta ganga procede de una de mis primeras compras de libros descatalogados por Internet y aún me queda en la recámara otro del mismo lote, la misma colección y en el mismo lamentable estado, así que más me vale tomarmelo con buen humor.

18 may. 2011

El Cielo Raso - Álvaro Pombo

El triunvirato protagonista de El Cielo Raso lo componen Gabriel Arintero y sus primos Leopoldo y Carolina de la Cuesta, cuyo apellido en forma de sintagma nominal nos da una pista clara sobre su estatus social y desahogada posición económica. El primero descubre su homosexualidad ya en su infancia, en la represora España católica de los 1960s. Su postura combativa frente a la discriminación que sufre por su orientación sexual le hace emigrar a Londres tras un encontronazo con la Brigada Político-Social en Madrid, donde vivía y trabajaba tras haber finalizado sus estudios. Fue en su época universitaria en Madrid cuando se forjó su amistad con Leopoldo y Carolina, bueno, más bien con la segunda, que además se enamoró de él, porque el primero permaneció bastante distante de la parejita en aquellos días. Tras pasar unos años insustanciales e inútiles en Inglaterra, decide de repente irse a El Salvador, donde entra en contacto con la Teología de la Liberación y donde conocerá a Osvaldo, su gran amor. Tras ser obligado a marchase del país, vuelve a Madrid a finales de los 1980s, para reencontrarse con sus primos, Carolina que es catedrática de Historia de las Religiones, y Leopoldo, a cargo de los negocios familiares.

La vida de los tres protagonistas se desarrolla en manifiesta soledad, a pesar de que se reunen con cierta frecuencia para mantener el contacto. Estos encuentros para tomar el té y charlar siempre dejan mal sabor de boca, debido sobre todo al carácter agrio y manipulador de Leopoldo. La sensación de aislamiento emocional y social es bastante opresiva, no desapareciendo en ningún instante. Leopoldo y Carolina viven en sendos pisos de lujo de los que parecen no salir nunca. Arintero trabaja en una casa de acogida para reclusos en régimen abierto que abandona unicamente para visitar a sus parientes. Hay una serie de personajes secundarios que no hacen sino aumentar la sensación de confinamiento: Siloé y Virgilio, la pareja de dominicanos formada por la cocinera y el empleado de hogar de Leopoldo, cuya vida se reduce a su trabajo y a sus habitaciones privadas; Esteban, el ahijado de Leopoldo con quien mantiene muy mala relación desde hace un par de años; y por último Salva, un delincuente que vive en el piso de acogida de Arintero que por casualidad termina siendo chófer de Leopoldo, parece haber cambiado la celda por el garaje.

Con este panorama tan enfocado en los personajes no sorprenderá a nadie que el desarrollo del libro sea reflexivo y analítico a más no poder. El narrador, que por su importancia en la novela puede considerarse un cuarto protagonista, se encarga de exponer y examinar exhaustivamente los dolorosos sentimientos que les provocan sus relaciones: rencor, decepción, amargura, frustración y pena enfrentados a algo de cariño servido con cuentagotas. Dada la formación académica de Pombo, resulta inevitable identificarle en este papel debido a los abundantes matices filosóficos y al nivel de introspección psicológica del texto.

A pesar de que soy un fan declarado de las historias sobre personas que no encajan en el modelo establecido de normalidad, resulta difícil identificarse mínimamente con cualquiera de las que aquí aparecen. Sin ser pesada, la redacción resulta densa y agobiante por momentos. Con un desenlace algo abrupto y un giro bastante inesperado al final, reconozco que tiene partes interesantes, pero en global no me ha convencido.

En The House of Blogs tienen una reseña breve pero muy acertada de El Cielo Raso.

13 may. 2011

Dr. Bloodmoney - Philip K. Dick

Ya me tocaba retomar a Philip K. Dick, que no leía nada suyo desde Simulacra hace más de seis meses. Como el subtítulo de la novela bien hace sospechar ("o cómo nos las apañamos después de la bomba"), Dr. Bloodmoney supone la incursión del maestro en el subgénero post-apocalíptico de la ciencia-ficción.

Escrita en 1965 en plena Guerra Fría, es un holocausto atómico el que desencadena la trama. No podía ser de otra forma pues en aquellos años la continuidad de la vida en la Tierra se veía amenazada diariamente por miles de misiles nucleares desde ambos bloques. La historia contiene las características comunes de toda la obra dickiana, como son un ritmo ágil o el empleao de los recursos temáticos habituales (trastornos mentales, individuos con facultades psi originadas por mutaciones, interacción con dimensiones alternativas, etc.). Me ha sorprendido el tono optimista que rezuma todo el relato: a pesar de la situación tan adversa a que se enfrentan los supervivientes, todos se toman las dificultades con bastante buen ánimo y parecen tener motivos para seguir adelante. Vista la intensidad y dinamismo que el autor puede imprimir a sus relatos, es de agradecer la moderación de Dr. Bloodmoney: la narración tiene la cadencia justa para enganchar sin llegar a estresar y el número de personajes es acertado. Aunque puedan parecer adjetivos poco adecuados para una novela de este escritor, me atrevería a calificarla de sobria y contenida.

Para conocer qué piensan otros lectores de esta obra, recomiendo echar un vistazo a los comentarios de los usuarios de La Tercera Fundación en la ficha de este libro. También podéis leer la reseña de Crítica de Libros.

9 may. 2011

Billar a las nueve y media - Heinrich Böll

Interesantísima novela del Nobel alemán Heinrich Böll, que como contrapartida me ha parecido terriblemente exigente con el lector. Exigente porque la densidad y complejidad de las situaciones y los personajes demanda gran atención en la lectura, y además, cierto conocimiento del contexto histórico alemán de toda la época que abarca la trama (desde finales del S.XIX hasta finales de los 1950s), en el que yo tengo algunas carencias. Y conste que con esta última frase estoy siendo bastante magnánimo conmigo mismo.

Por no dar muchos detalles, podríamos decir que el libro abarca las vicisitudes de tres generaciones de arquitectos exponiendo sus conflictos familiares y personales, que logicamente se ven condicionados por las dos grandes guerras. La trama se centra en Heinrich y Robert Fähmel. El primero es el fundador de la dinastía, un arquitecto de origen humilde que se trasladó desde el campo a una gran ciudad a finales del S. XIX para forjarse un nombre y un futuro. Robert es su hijo, un experto en estática y cálculo de estructuras que nunca ha construído un edificio. En último lugar y con mucho menos peso argumental aparece también el hijo de Robert, Joseph Fähmel, que acaba de comenzar a ejercer la profesión reconstruyendo la Abadía de Sankt Anton, la primera obra importante de su abuelo, destruida durante la II Guerra Mundial.

A nivel compositivo estamos ante un texto muy elaborado. Para empezar el número de personajes es muy alto y todos resultan imprescindibles para entender lo que ocurre, ya sea alguien de la familia, algún amigo o enemigo, la secretaria del estudio de Robert, o el recepcionista de un hotel. La estructura de capítulos se aprovecha del alto número de participantes para hacer que la historia sea muy absorbente. En cada uno de ellos, alguien diferente toma la voz y nos muestra su visión personal sobre los Fähmel o las circunstancias que les rodean. Esto es así en la mayoría de los capítulos, aunque hay algunos en los que son dos o más los personajes que participan en el relato de los hechos. Mediante esta técnica, a medida que avanzamos páginas vamos haciendonos una composición global con la información que cada narrador nos hace llegar. Por otro lado, a pesar de que la acción de toda la novela trascurre el día del 80 cumpleaños de Heinrich Fähmel, el 6 de septiembre de 1958, el autor emplea los flashbacks para avanzar, algo que porporciona mucho dinamismo al relato.

Finalmente, y como aspecto negativo bajo mi punto de vista, Böll usa y abusa de una serie de símbolos y metáforas cuyo significado se puede extraer del simple sentido común en el mejor de los casos, pero en otros no hay forma de saber el cómo, el cuándo y porqué de los mismos como no se tire de Wikipedia, que no es mala solución cuando falta una licenciatura en Filología Alemana.

Ha sido mi segunda novela de Böll, tengo que reconocer que Opiniones de un Payaso me pareció mucho más accesible, pero no por ello más simple. Caerán algunas más con total seguridad, pero hasta entonces tendré que despejarme eligiendo alguna cosita más ligera. Hay pocas reseñas de Billar a las nueve y media en la blogosfera en español, por no dejar este espacio en blanco, incluyo la de Melibro. Y que no se me olvide, la portada de esta vieja edición de 1970 del Círculo que he comprado en Internet también es de Izquierdo (esta vez figura en los créditos con i latina).

4 may. 2011

Matadero Cinco - Kurt Vonnegut

En mi opinión, Matadero Cinco -subtitulada La Cruzada de los Niños- es un fantástico alegato antibelicista. Como ya ocurre con otros libros de Kurt Vonnegut (Cuna de Gato, Galápagos), los aspectos de ciencia-ficción son secundarios y el escritor los usa exclusivamente para dar más relevancia a lo que le interesa, en este caso reflejar el absurdo del ser humano y de la guerra.

Billy Pilgrim, el anodino optometrista que protagoniza la novela, es sin duda un alter ego del autor, quien a modo de exorcismo vierte sus experiencias personales durante la II Guerra Mundial en la trama, en especial el oscuro episodio del bombardeo aliado de Dresde. Pilgrim experimenta contínuos viajes en el tiempo pero no puede desencadenarlos ni controlar la duración o el momento/lugar de destino de los mismos (no sería raro suponer que en realidad el óptico padece algún trastorno psiquiátrico grave). Su único remedio pues, es aceptar esta situación con estoicismo. La resignación y pasividad del protagonista respecto a estos saltos temporales (¿ataques?) proporcionan a Vonnegut el alejamiento necesario para exponer las salvajadas que cometen los hombres durante la contienda con una frialdad que se torna ironía y sarcasmo al límite de la razón. Por si esto no fuera bastante, Pilgrim es abducido por unos extraterrestres del planeta Trafalmadore para ser expuesto en un zoo. Los trafalmadorianos son capaces de experimentar el espacio-tiempo en su globalidad y no como una sucesión lineal de acontecimientos, hecho que les hace concebir la existencia desde una perspectiva determinista y fatalista. Mientras intenta explicar a Pilgrim la percepción total del tiempo, un trafalmadoriano se burla del concepto humano de libre albedrío:

Si no hubiera pasado tanto tiempo estudiando a los terrestres —explicó el tralfamadoriano—, no tendría ni idea de lo que significa «libre albedrío». He visitado treinta y un planetas habitados del universo, y he estudiado informes de otros cien. Sólo en la Tierra se habla de «libre albedrío»

Tras varias novelas de Vonnegut en mi haber y como curiosidad añadida, me ha resultado divertido reencontrarme con algunos personajes que ya conocía de otras obras suyas. Así, podemos leer un par de artículos de propaganda redactados por Howard W. Campbell, el nazi americano protagonista de Madre Noche. La raza alienígena de los trafalmadorianos aparece también en Las Sirenas de Titán. Y el escritor de ciencia-ficción Kilgore Trout se pasea por las páginas de Galápagos. En fin, unos detalles ingeniosos dentro un gran libro donde se vuelve a poner de manifiesto cuán ridículo, limitado y patético puede llegar a ser el hombre.

Otras reseñas de Matadero Cinco en Regina Irae y el Sitio de Ciencia-ficción.
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